[Cine] Tale of Tales (2015)

Cine
Tale of Tales (2015); vista el domingo 26 de diciembre de 2015.

La verdad es que el 2016 no ha empezado muy bien desde el punto de vista cinematográfico. Más bien ha empezado muy cutremente con la colaboración de la industria distribuidora y exhibidora de este/a país/ciudad. Pero antes de contaros eso, voy a dejar pasar unos días para calmar ánimos. Y además, aún tengo que comentar la última película vista en 2015. Película que ha servido al italiano Matteo Garrone para realizar su primer largometraje en lengua inglesa, que hemos visto en versión original. En Zaragoza no; tal vez en otras ciudades españolas se haya estrenado en versión doblada con el título de “El cuento de los cuentos”.

La película narra, de forma entrelazada, tres de los cuentos de la colección “Lo cunto de li cunti overo lo trattenemiento de peccerille” (El cuento de los cuentos, o el entretenimiento de los pequeños) que Giambattista Basile publicó en napolitano entre 1634 y 1636, también conocidos como los “Cuentos del Pentamerón”. Nos traslada a tres reinos, de los cuales en uno la reina (Salma Hayek) hará todo lo que haga falta para tener un hijo (Christian Lees) y protegerlo, especialmente de su mejor y similar amigo (Jonah Lees). En otro, un lujurioso rey (Vincent Cassel) se enamora de una mujer apenas entrevista en el atardecer (Hayley Carmichael/Stacy Martin), creyéndola de gran belleza. Y en el tercero, un rey (Toby Jones) que no tiene prisa por casar a su única hija (Bebe Cave), acabará entregándola al pretendiente más imprevisto (Guillaume Delaunay).

Garrone es nacido en Roma, aunque destacó por una película sobre la camorra napolitana; también el cuentista Basile sitúa la acción de sus cuentos en el reino napolitano, actualmente campania. Nápoles visitaremos por lo tanto.

Garrone es nacido en Roma, aunque destacó por una película sobre la camorra napolitana; también el cuentista Basile sitúa la acción de sus cuentos en el reino napolitano, actualmente campania. Nápoles visitaremos por lo tanto.

La colección de cuentos de Basile es precursora de otras más famosas en Europa como las de Perrault o de los Hermanos Grimm, pero la limitada extensión de su idioma vernáculo el napolitano, dificultó la difusión, aunque algunas de sus historias fueron luego popularizadas por el francés y los alemanes. Como consecuencia, muchos sitúan el ambiente de los cuentos en un entorno norte o centroeuropeo. Garrone los devuelve a los paisajes mediterráneos en los que se escribieron por primera vez. Aunque probablemente fueran historias difundidas popularmente por toda Europa. En cualquier caso esa es la gran virtud de la película, la inusual topografía y ambiente de los lugares visitados, al menos en parte. La otra es la buena interpretación general, aunque flojea por algún punto. Hayek me parece que muchas veces no sea haya en medio del tono general del cine europeo.

Garrone ha filmado su película por diversas localizaciones de Italia, yo sigo paseando por el golfo de Nápoles, entre las ruinas de Pompeya y bajo la sombra del Vesubio.

Garrone ha filmado su película por diversas localizaciones de Italia, yo sigo paseando por el golfo de Nápoles, entre las ruinas de Pompeya y bajo la sombra del Vesubio.

Sin embargo, la propuesta probablemente no sea del gusto del público general acostumbrado a una puesta en escena mucho más verborreica y barroca que la austera materialidad cotidiana de la que dota Garrone a estos tres cuentos. También el ritmo de la narración es más reflexivo, frente a la tendencia a convertir los cuentos en aventuras de acción, como podemos observar en el cine norteamericano. Esta actitud reflexiva va a favor del carácter edificante de los cuentos medievales, pero quizá produzca un cierto aburrimiento en el espectador palomitero.

Curiosa película por lo tanto, que si no está plenamente acertada por lo menos puede satisfacer razonablemente al cinéfilo con ganas de contemplar propuestas alternativas, más o menos arriesgadas, al cine que se hace habitualmente.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Y descansaré de este viaje imaginario al atardecer en los acantilados de la ciudad de Sorrento.

Y descansaré de este viaje imaginario al atardecer en los acantilados de la ciudad de Sorrento.

[Cine] Tinker Tailor Soldier Spy (2011)

Cine

Tinker Tailor Soldier Spy (2011), 28 de diciembre de 2011.

Está película fue vista en su versión original subtitulada en castellano, por lo que se conserva su título original también. Es posible encontrarla en los cines españoles doblada al castellano bajo el título El topo. El título original corresponde con el de la novela original de John Le Carré en la que se basa, y el título traducido, se corresponde igualmente con el título traducido de la novela al castellano en España. El título original se basa los versos de una cancioncilla popular infantil de difícil traducción al castellano sin pérdida del sentido.

Hechas las correspondientes aclaraciones, hay que decir que sorprende la calidad de algunos estrenos que se están produciendo en fechas navideñas, cuando las expectativas son bajas, ya que los cines se llenan de productos navideño-familiares-infantiles, generalmente de difícil digestión salvo los públicos diana específicos a quienes van dirigidos. Pero bueno, bienvenidas sean las producciones prometedoras, como esta coproducción europea, salto de su realizador sueco, Tomas Alfredson, que ya sorprendió y agradó a todos hace tres años con su Låt den rätte komma in (Déjame entrar).

La acción se sitúa en los primeros años 70. Control (John Hurt) lider de el servicio secreto de inteligencia británico cree que hay un “topo”, un infiltrado entre su personal. Pero cae en desgracia y es cesado cuando una operación en Budapest para atraer al lado occidental a un importante general, resulta en un tiroteo en el que mueren civiles y es apresado un agente británico. Con el cae también Smiley (Gary Oldman), uno de los hombre de confianza de Control. Este último fallecerá al poco después. Pasado un tiempo, se confirma la existencia de un topo, y entonces se llama a Smiley para que con discreción realice una investigación. Las sospechas de Control recaían sobre algunos miembros de la cúpula del servicio: Alleline (Toby Jones), Esterhase (David Dencik), Bland (Ciarán Hinds), Haydon (Colin Firth), y el propio Smiley. Descartado este puesto que las filtraciones continuaron tras su retiro, con un mínimo equipo en el que destaca Guillam (Benedict Cumberbatch) y Ricki Tarr (Tom Hardy), un agente en Estambul caído en desgraciada por una operación fallida probablemente por el propio “topo”, tendrán que desenmascarar al traidor.

El Parlamento desde el Bastión de los Pescadores

Con una imagen del parlamento de Budapest desde el bastión de los pescadores se abre la secuencia inicial de los acontecimientos en la capital húngara durante la película (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Con un argumento que no es lineal, que va dando saltos en el tiempo haciendo un uso excelente del flash-back, con una ambientación fría, sucia del Londres menos glamuroso que se nos pueda ocurrir. Con una iluminación tenue, una imagen con mucho grano, con colores muy desaturados, casi monocroma sólo salpicada por algún tono de color. Perspectivas muy subjetivas, con la cámara apuntando desde detrás de una puerta o una ventana, desde el otro lado de la calle. Una puesta en escena excelente al servicio de un cine de espías que no tiene con el mundo glamuroso, y falso, de los 007s, o de las misiones imposibles también de moda estos días. Realmente te consigues sumergir en el ambiente del momento. También gloriosas las imágenes que nos sirve rodadas en Budapest y especialmente en Estambul. Consigue, gracias a un excelente trabajo de localización de localización de escenarios y selección de entornos, trasladarnos sin ningún problema a una época casi cuarenta años atrás. Todo ello aderezado con la excelente banda sonora de Alberto Iglesias.

Por supuesto, un puntal básico de este filme es la interpretación de sus actores. Acostumbrados a la tendencia al histrionismo y la sobreactuación de Gary Oldman, verlo desarrollar con tanta solidez y naturalidad un papel contenido, sobrio, muy acorde a la psicología del personaje, es una absoluta delicia. Quizá carezca de la espectacularidad de otros roles de moda en el cine actual, pero desde mi punto de vista tiene mucha más profundidad. Hay una escena antológica en la que narra su encuentro en el pasado con Karla, el líder de los servicios secretos soviéticos que bastaría para considerar esta interpretación una de las mejores que se pueden disfrutar en el cine actual. Pero el buen hacer se extiende a todo el resto del reparto, compuesto en su mayoría por sólidos actores británicos.

De entre las películas que he visto en los últimos años, esta es una de las poquísimas que se acerca a la categoría de “peliculón”. Desde muchos puntos de vista. Por los intérpretes. Por lo bien hecha. Por lo interesante de la historia y los bien conducida que están. Por su música. Por su fotografía… Pero le he encontrado un pero. Uno de estos peros que te da mucha rabia. Y es que en un momento relativamente temprano del metraje, sin tener todos lo datos necesarios, simplemente observando el reparto, he adivinado quién era el “topo”. Algo que debía ser un misterio hasta avanzado el filme, se convierte de repente, no en una sospecha, que pase, sino en una certeza. Estás ahí en el cine, y dices: “Me cagüen la leche, tal y como están las cosas, por motivos externos a la historia, el malo es… ” Y eso me da mucha rabia. No voy a dar más pistas, por si la gente que consigue abstraerse de esos detalles superficiales que te dan pistas cuando no debía ser así. Pero bueno, aparte de eso, de lo más recomendable de los últimos años.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

Viejos, imperiales y monocromáticos edificios londinenses; en Greenwich, por más datos (Pentax P30N, objetivo no se recuerda).