[Cine] Dunkerque (2017)

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Dunkerque (Dunkirk, 2017; 302017-2607)

En un verano que, como muchos, la cartelera flojea mucho, hasta el punto que nos cuesta encontrar motivación para incluso tomar la decisión de ir a las salas de cine, nos ha llegado el que probablemente sea el estreno más interesante para los amantes del séptimo arte. Quizá no para los amantes de las palomitas y de los fuegos artificiales, que seguramente encontrarán más atrayente cualquier repetitiva y repetida aventura de algún enmascarado vestido con un pijama de colores. Pero afortunadamente, para apaciguar los rigores del desierto estival cinematográfico, nos llega la última película de Christopher Nolan.

He de decir que no soy un incondicional de este director. También tiene su haber algunas sobrevaloradas películas de enmascarados vestidos con pijamas y capas. Pero realmente, cuando se pone las pilas, además de maestría en la creación de imágenes maravillosas, nos proporciona historias donde los vectores del espacio y el tiempo se entremezclan, cambian y nos aseguran las capacidad de vivirlas de un modo diferente.

Esclusas

Dunkerque, aunque localidad francesa, pertenece a la región de Flandes, al igual que Ostende en Bélgica, donde está tomada esta fotografía. El 25 de mayo de 1940 la bolsa en la que estaban encerrados británicos, franceses y belgas era relativamente amplia he incluía a esta ciudad costera. La discutida capitulación del rey de los belgas tres días más tarde hizo que la bolsa se encogiera peligrosamente para los aliados. No tengo más fotos digitalizadas de la zona, así que el resto son de Brujas, que no está muy lejos, y que en esa fecha de mayo estaba también en los límite de la bolsa.

Tal cosa sucede con esta su visión de la guerra, centrada sobre un episodio muy concreto, el desastre reconvertido convenientemente en “victoria” de la bolsa de Dunkerque. Tras la debacle del ejército francés en su intención de contener a las arrolladoras divisiones acorazadas alemanas, la Fuerza Expedicionaria Británica, carente por completo de divisiones blindadas en una demostración palmaria de la incompetencia del mando británico que no se había enterado de que iba la guerra moderna, se dejó embolsar casi por completo junto con algunas unidades francesas y belgas en Flandes, a caballo entre el norte de Francia y el sur de Bélgica, con el canal de la Mancha a sus espaldas. Con frecuencia he oido decir que la expresión “inteligencia militar” es un oxímoron. Si la escasa previsión del bando británico ya apoya esta afirmación, que los alemanes fueran incapaces de ponerse en el lugar de los británico y creyesen que por tener el mar a sus espaldas los británicos estaban en una “kessel” y aflojaran el avance en lugar de rematar la faena acaba por corroborarla. Los británicos son una gente que han confiado al mar su potencialidad durante siglos, por lo que no verán el mar como un obstáculo sino como una salida. Como así fue. Por lo tanto, una serie encadenada de errores propios y ajenos permitieron al ejército británico convertir una humillante derrota en una victoria moral y en un elemento propagandístico de primer orden que les costaría muy caros a la arrogante Alemania del año 40.

Contar esa historia cinematográficamente con detalle error hubiese sido un error. Es un tipo de película que se hizo en un tiempo, y pocas veces dio lugar a largometrajes memorables. Si es que alguna vez lo hizo. Por lo tanto, siguiendo el uso de los tiempos Nolan se centra en enfocar su atención en tres historias personales, capaces de llegar al espectador. Una, la del soldado (Fionn Whiteheadque escapando de las avanzadas alemanas llega a una playa, la de Dunkerque, donde pasará una semana intentando escapar y salir con vida. La segunda, la del padre (Mark Rylance) que cogerá un pequeña embarcación de recreo para ir a rescatar en una travesía de un día a todos aquellos soldados que fuese posible, arrostrando los peligros de acercarse a una zona de guerra con aviones y submarinos hostiles. La tercera, la del aviador (Tom Hardy) que tiene una hora de combustible para ir a apoyar las hostigadas fuerzas terrestres, atacando a los aviones de la Luftwaffe que los bombardean. Las de estos tres personajes y las de quienes se mezclan con ellos, sirviendo como ancla con la historia global los dos oficiales británico (Kenneth Branagh y James D’Arcy) que en el espigón intentan que la evacuación avance.

Canal en Brujas

2001. Viaje a Bélgica. Brujas. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

 

Desde mi punto de vista, el gran logro de Nolan en la que a mí me parece su mejor película y nueva obra de referencia en lo que al cine bélico se refiere es contar estas tres historias de forma simultánea, de modo que llega un momento en que confluyen, reflejando un mismo hecho nodal desde distintos puntos de vista, hasta que sus personajes vuelven a separar sus caminos hacia el desenlace del filme. He oído críticas, parece que hay a quien no convence esta forma de hacer. Algunos incluso han dicho que introduce confusión en la narración. No me lo parece a mí. Nolan ayuda al espectador a saber cómo funciona el tiempo interno de la película, y luego lo apoya con numerosos detalles. Toda la película está primorosamente planificada visualmente, con una sobria pero perfecta fotografía de Hoyte Van Hoytema, al mismo tiempo que apoyada por una no menos perfecta banda sonora de Hans Zimmer, sin nada que sobre ni nada que falte. Sólo lamento que en Zaragoza sólo podamos ver, creo, la versión de proyección digital. Inferior al 70 mm en celuloide y no digamos a aquellos lugares del mundo en la que se pueda ver de forma inmersiva en IMAX. Para entender un poco más las virtudes de la banda sonora voy a recomendar un par de artículo. Para la banda sonora, conoceremos el concepto de Escala de Shepard. Para la fotografía y la proyección, mejor nos enteramos de qué es el IMAX, el 70 mm y el DCP. En cualquier caso, si ya en película anteriores había mostrado Nolan su capacidad para acomodar a su conveniencia y a la de la narración la línea del espacio y el tiempo, aquí se doctora con suma cum laude y sienta catedra, partiendo de un guion absolutamente ideal.

Y a pesar de que la película abunda en personajes llegando a ser casi coral, aun nos da margen para ver unas interpretaciones convincentes, con unos actores que dotan de tremenda humanidad a quienes participaron en tan aberrantes e inhumanos hechos como son los que conlleva la lógica de la destrucción militar en tiempos de guerra. Y eso que es una pena que por la mala hora de las versiones originales, acabáramos viendo la película en versión doblada. He visto que esta semana han colocado alguna sesión en versión original en alguna hora más civilizada y, dada la calidad de la película, no descarto escaparme a verla otra vez en con el sonido en el que debe ser escuchada.

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Para mí, es una obra imprescindible. Acudía yo con miedo a verla. Muchas expectativas puestas en este film, algunos palos de algunos críticos, y antecedentes de prestigio. Recordemos que Joe Wright nos regaló hace 10 años un magnífico plano-secuencia de seis minutos de duración en la que estableció de forma magistral una forma de ver y entender lo que en la playa de Dunkerque sucedía. Si a eso añades algunas de las películas bélicas más conseguidas de la historia del cine que se han rodado en los últimos 20-25 años… el listón estaba muy alto. Pero sin duda estamos ante una de las mejores películas de lo que llevamos de siglo, a la que sólo le sobra el tono un pelín patriotero de los minutos finales. Pecata minuta. No olvidemos que Nolan es londinense. Ale… todos al cine a verla.

Por cierto… podríamos decir que en toda la película no se le ve la cara ni a un solo soldado alemán, aunque llevamos toda la semana debatiendo si en una escena determinada hacia el final se ve o sólo son siluetas.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

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[Cine] The Revenant (2015), mi oso y yo

Cine

The Revenant (2015; 112016-0207)

Tengo que reconocer que esperaba esta película con una cierta ansiedad. Con una mezcla de esperanza y miedo. Me explicaré.

Hace ya muchos años vi en televisión una película que me impactó notablemente. No la vi cuando su estreno en pantalla grande porque yo era muy chico, por lo que mi conocimiento de ella fue más tardío. En ella, Sydney Pollack nos contaban la historia de un antiguo soldado del ejército de los Estados Unidos que se fue a las montañas a vivir su vida de forma solitaria, aunque acabó conviviendo con una nativa americana y su hijo. Estos fueron asesinados y comenzó una épica aventura de venganza y supervivencia. De paso, se reivindicaba la magnífica y terrible belleza de la naturaleza en Norteamérica. Contaba con valores ecológico notables. Se trataba de Jeremiah Johnson (Las aventuras de Jeremiah Johnson en España), y la protagonizaba un inspirado Robert Redford, para mí en su mejor papel. No es el western mi género favorito; pero reconozco que cuando alguno me gusta, me gusta mucho. No tengo términos medios con este género.

A falta de fotografías de las Rocosas, nos conformaremos con los Pirineos.

A falta de fotografías de las Rocosas, nos conformaremos con los Pirineos.

La película de Alejandro González Iñárritu, protagonizada por Leonardo DiCaprio, que hoy nos ocupa ha venido precedida de una importante campaña publicitaria, y por muchos comentarios sobre la calidad del filme. Se anuncia que tanto el director como el actor protagonista son favoritos para ganar los premios Oscar en sus respectivas categorías. Pero conforme se acercaba la fecha de estreno y se iban desvelando algunos detalles de su trama, más similitudes iba yo encontrando con aquella película de los años 70 que tanto me impactó década y media más tarde. Y de ahí mi ansiedad. ¿Iba a encontrarme con otra experiencia notable como aquella? ¿O palidecería en comparación? A su favor ya podemos hablar la innovaciones tecnológicas de los últimos 40 años. Frente al rodaje con película de 35 mm de aquella, ahora nos encontramos con las más modernas técnicas de rodaje digital, con sensor de 65 mm (54,12 x 25,59 mm efectivos) y resolución 6K. Pero como comentaremos en la próxima película dentro de unos días… la potencia tecnológica no siempre garantiza la satisfacción cinéfila.

Veamos. La película está bien, bastante bien. Pero de alguna forma no ha conseguido engancharme ni de lejos como aquella de Pollack y Redford que supo atrapar mi imaginación y mi sensibilidad. Hace ya 25 años que un amigo mío dijo… “cada vez que la gente sale del cine diciendo ‘qué bonita la fotografía’ es que algo falla en la película”. Pues bien, qué bonita la fotografía. Con sus primeros planos a base de grandes angulares, con sus diafragmas cerrados y sus soles formando estrellitas por los picos de difracción, por su colorido, por sus contraluces,… Incluso rompiendo de forma injustificada la cuarta pared cuando la respiración del protagonista empaña la lente frontal del objetivo de la cámara, o salpica la sangre contra el filtro protector de la misma… rompiendo la magia de quien supones solo y de repente se hace evidente que no.

Que cada vez es más difícil encontrar nevados con las temperaturas elevadas en invierno que estamos teniendo.

Que cada vez es más difícil encontrar nevados con las temperaturas elevadas en invierno que estamos teniendo.

Mientras tanto,… DiCaprio nos ofrece una exhibición de dedicación física al filme, pero sobre un personaje mucho más plano y menos sutil que aquel Jeremiah Johnson de mis recuerdos. Incluso con viajes alucinatorios incluidos. El filme roza incluso la inverosimilitud absoluta ante la evolución física del personaje, que hace que directamente no te creas la pelea final… No puede ser… no puede tener fuerzas. Es mentira.

Esta película es un alarde. Técnológico, de estilo de dirección, de iluminación, de interpretación física (incluid el antagonista principal, Tom Hardy), de localizaciones, de… ¡este Iñarritu, con ese apellido y estos alarde debe descender de uno de Bilbao, vamos! Pero a mí no me acaba de atrapar. Veo demasiado el artificio. Y también en la historia, en el guion.

No nos engañemos. Es una buena película. Si vais a verla no quedaréis decepcionados. O por lo menos, no demasiado. Pero no se me va a quedar en el recuerdo como un peliculón de los de verdad… Pena, oye.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Pero también pueden ser bellos y duros, oye. ¿A que sí?

Pero también pueden ser bellos y duros, oye. ¿A que sí?

[Cine] The Dark Knight Rises

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The Dark Knight Rises (2012), 23 de julio de 2012.

Esta película fue vista en versión original subtitulada, y por ello conservo su título original. En la cartelera española se puede encontrar doblada al castellano con el título El caballero oscuro: La leyenda renace. Pues vale.

Quien se haya pasado por este Cuaderno de ruta con antelación quizá sepa que no soy precisamente un entusiasta al cine de superhéroes. Pero de vez en cuando caigo en alguna, por cuestiones sociales. Pero ya que la entrega anterior de esta trilogía me pareció bastante bien, y además podíamos ver la película actual en versión original, y ya que es verano, que las costumbres se relajan, pues acudimos voluntariamente a ver la última aventura del hombre murciélago. Y la última realmente de las que van a ser dirigidas por Christopher Nolan. Lo cual no quiere decir que el personaje no vuelva por enésima vez con otro director. Supongo. No sé.

Empieza el asunto con unos tipos muy malos, especialmente su líder, un tal Bane (Tom Hardy), secuestrando en pleno vuelo de forma convenientemente espectacular e increible a un físico nuclear ruso. Después nos trasladamos a Gotham City, alter ego comiquero de la ciudad de Nueva York, donde celebran los ocho años sin crimen gracias al finado fiscal (que todos sabemos que era muy malo), mientras denostan la figura de Batman, y el multimillonario Bruce Wayne (Christian Bale) se encuentra recluido en su casa, cojo y poco en forma. Mientras tanto por allí aparece una empresaria que lucha por las energías limpias, que quiere la colaboración de WayneMiranda Tate (Marion Cotillard), y una ladrona de guante blanco y bastante mala leche, Selina Kyle (Anne Hathaway). Y como selina rima con felina, pues ya sabéis, la Catwoman de toda la vida. Por supuesto, aparecerá el tal Bane, y gracias a una compleja red de traiciones y artimañas en las que está involucrado todo el mundo aparentemente, arruina a Wayne y derrota a un reaparecido Batman a quien lleva a una inexpugnable prisión subterránea en el Asia central. También se hace con la ciudad, que amenaza con destruir con un ingenio nuclear. Sólo podemos esperar que Batman renazca, y que el Comisario Gordon (Gary Oldman) y un policía pardillo y animoso, Blake (Joseph Gordon-Levitt), colaboren en derrotar al malvado Bane. ¿Con la ayuda de una arrepentida Selina? Quién sabe, ¿no?

Bueno. No sé por qué me he extendido tanto en el argumento. Si es lo de siempre en las de superhéroes. Comienzo espectacular, un poquito de puesta al día de los personajes principales. Primer enfrentamiento entre bueno y malo. Caída del superhéroe y aparente victoria del malo. El superhéroe renace y todos contentos. No podemos decir que estemos ante el monumento a la originalidad argumental. Además,… no sé… lo malo, es que prácticamente adivinas qué es lo que va a pasar desde mitad de la película en adelante. Quizá los aficionados a los cómics supieran de antemano que esperar, y por eso no han cuidado especialmente los detalles. Pero para quienes los personajes son totalmente nuevos, el adivinar por donde van a ir los tiros es un poco decepcionante. Tampoco me gusta lo morosamente que avanza la historia sin aportar nada; parece que haya una obligación de duración de casi dos horas y media, aunque se pueda contar en menos tiempo.

Bien. Dejando claro que el argumento y bastantes elementos del guion me han dejado bastante frío, pues bueno, la película está razonablemente bien hecha, con buenos fuegos de artificio y todas cosas que ya sabemos que los americanos, con dineros, saben hacer.

Las interpretaciones están razonablemente bien. Quizá donde flojeen un poco sea en las chicas. A Cotillard, que me suele gustar, la he encontrado fría, poco convincente. A Hathaway,… yo que sé… Las películas de Batman de los noventa me gustaban bastante poco. Pero comparar a la Hathaway con la sensualidad de Michelle Pfeiffer embutida en sus respectivos trajes de cuero… No sé. Me quedo y me quedaré siempre con la Pfeiffer. A la de ahora me la puedo creer como ladrona traicionera, pero no con la sensual felinidad que le corresponde al personaje.

En fin. Un entretenimiento bastante pasable, pero claramente por debajo en interés que la anterior entrega. Producto palomitero de lujo, pero palomitero. Sin más. Se puede ir a ver. O esperar a que la saquen en vídeo, lo que sea,… pero no quedarán muchos detalles en mi memoria de aquí a un tiempo. De este tipo de películas, me olvido fácilmente.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Malabarista en Bergen

Malabarista en Bergen, que hablaba noruego, pero decía venir de Gothan City. O algo parecido.

[Cine] Tinker Tailor Soldier Spy (2011)

Cine

Tinker Tailor Soldier Spy (2011), 28 de diciembre de 2011.

Está película fue vista en su versión original subtitulada en castellano, por lo que se conserva su título original también. Es posible encontrarla en los cines españoles doblada al castellano bajo el título El topo. El título original corresponde con el de la novela original de John Le Carré en la que se basa, y el título traducido, se corresponde igualmente con el título traducido de la novela al castellano en España. El título original se basa los versos de una cancioncilla popular infantil de difícil traducción al castellano sin pérdida del sentido.

Hechas las correspondientes aclaraciones, hay que decir que sorprende la calidad de algunos estrenos que se están produciendo en fechas navideñas, cuando las expectativas son bajas, ya que los cines se llenan de productos navideño-familiares-infantiles, generalmente de difícil digestión salvo los públicos diana específicos a quienes van dirigidos. Pero bueno, bienvenidas sean las producciones prometedoras, como esta coproducción europea, salto de su realizador sueco, Tomas Alfredson, que ya sorprendió y agradó a todos hace tres años con su Låt den rätte komma in (Déjame entrar).

La acción se sitúa en los primeros años 70. Control (John Hurt) lider de el servicio secreto de inteligencia británico cree que hay un “topo”, un infiltrado entre su personal. Pero cae en desgracia y es cesado cuando una operación en Budapest para atraer al lado occidental a un importante general, resulta en un tiroteo en el que mueren civiles y es apresado un agente británico. Con el cae también Smiley (Gary Oldman), uno de los hombre de confianza de Control. Este último fallecerá al poco después. Pasado un tiempo, se confirma la existencia de un topo, y entonces se llama a Smiley para que con discreción realice una investigación. Las sospechas de Control recaían sobre algunos miembros de la cúpula del servicio: Alleline (Toby Jones), Esterhase (David Dencik), Bland (Ciarán Hinds), Haydon (Colin Firth), y el propio Smiley. Descartado este puesto que las filtraciones continuaron tras su retiro, con un mínimo equipo en el que destaca Guillam (Benedict Cumberbatch) y Ricki Tarr (Tom Hardy), un agente en Estambul caído en desgraciada por una operación fallida probablemente por el propio “topo”, tendrán que desenmascarar al traidor.

El Parlamento desde el Bastión de los Pescadores

Con una imagen del parlamento de Budapest desde el bastión de los pescadores se abre la secuencia inicial de los acontecimientos en la capital húngara durante la película (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Con un argumento que no es lineal, que va dando saltos en el tiempo haciendo un uso excelente del flash-back, con una ambientación fría, sucia del Londres menos glamuroso que se nos pueda ocurrir. Con una iluminación tenue, una imagen con mucho grano, con colores muy desaturados, casi monocroma sólo salpicada por algún tono de color. Perspectivas muy subjetivas, con la cámara apuntando desde detrás de una puerta o una ventana, desde el otro lado de la calle. Una puesta en escena excelente al servicio de un cine de espías que no tiene con el mundo glamuroso, y falso, de los 007s, o de las misiones imposibles también de moda estos días. Realmente te consigues sumergir en el ambiente del momento. También gloriosas las imágenes que nos sirve rodadas en Budapest y especialmente en Estambul. Consigue, gracias a un excelente trabajo de localización de localización de escenarios y selección de entornos, trasladarnos sin ningún problema a una época casi cuarenta años atrás. Todo ello aderezado con la excelente banda sonora de Alberto Iglesias.

Por supuesto, un puntal básico de este filme es la interpretación de sus actores. Acostumbrados a la tendencia al histrionismo y la sobreactuación de Gary Oldman, verlo desarrollar con tanta solidez y naturalidad un papel contenido, sobrio, muy acorde a la psicología del personaje, es una absoluta delicia. Quizá carezca de la espectacularidad de otros roles de moda en el cine actual, pero desde mi punto de vista tiene mucha más profundidad. Hay una escena antológica en la que narra su encuentro en el pasado con Karla, el líder de los servicios secretos soviéticos que bastaría para considerar esta interpretación una de las mejores que se pueden disfrutar en el cine actual. Pero el buen hacer se extiende a todo el resto del reparto, compuesto en su mayoría por sólidos actores británicos.

De entre las películas que he visto en los últimos años, esta es una de las poquísimas que se acerca a la categoría de “peliculón”. Desde muchos puntos de vista. Por los intérpretes. Por lo bien hecha. Por lo interesante de la historia y los bien conducida que están. Por su música. Por su fotografía… Pero le he encontrado un pero. Uno de estos peros que te da mucha rabia. Y es que en un momento relativamente temprano del metraje, sin tener todos lo datos necesarios, simplemente observando el reparto, he adivinado quién era el “topo”. Algo que debía ser un misterio hasta avanzado el filme, se convierte de repente, no en una sospecha, que pase, sino en una certeza. Estás ahí en el cine, y dices: “Me cagüen la leche, tal y como están las cosas, por motivos externos a la historia, el malo es… ” Y eso me da mucha rabia. No voy a dar más pistas, por si la gente que consigue abstraerse de esos detalles superficiales que te dan pistas cuando no debía ser así. Pero bueno, aparte de eso, de lo más recomendable de los últimos años.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

Viejos, imperiales y monocromáticos edificios londinenses; en Greenwich, por más datos (Pentax P30N, objetivo no se recuerda).