[Cine] Once upon a time… in Hollywood (2019

Cine

Once upon a time… in Hollywood (2019; 42/20190819)

El comentario de esta película tendría que haber sido el sábado,… pero estuve muy liado. Y ayer me olvidé y me fui a las recomendaciones fotográficas. Así que va hoy, lunes. Pero había empezado ya a prepararla. Voy a adelantar algo. En mi comentario a la película que la precedió en este Cuaderno de ruta, sucedía que aunque aquella película nipona tenía un nivel de interpretación y realización normalitos, el conjunto era más que la suma de estas partes, y me parecía muy notable. En esta ocasión, con la última producción de Quentin Tarantino, me ha pasado totalmente al revés. Aunque es innegable la elevada calidad del realizador y de los intérpretes que participan en esta película, el conjunto me resulta… normalito. Nada que me lleve a recordarlo como esa obra maestra que algunos críticos y comentaristas nos habían anunciado. De verdad, que me resulta difícil pensar que la mayor parte de los críticos y comentaristas de cine profesionales, los que se ganan la vida con ello, no estén untados por las distribuidoras.

No sabía muy bien con qué fotos acompañar. Pero estos días estoy ultimando y afinando mi galería dentro de la página web de ASAFONA (Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza), y he optado por adelantar algunas de las fotografías que contendrán, con escenarios muy cinematográficos por motivos muy diversos. Aunque no sea ese el motivo por el que las he elegido para la galería. Cuando la haga pública, ya os cuento.

Se supone que esta comedia más o menos disparatada, esta propuesta de historia alternativa al Hollywood del verano de 1969, es el homenaje definitivo de Tarantino al cine y a la capital del cine. Siguiendo las andanzas de un actor mediocre pero popular, venido a menos, (Leonardo DiCaprio) y su doble especialista en las escenas de riesgo, reconvertido en ayudante para todo (Brad Pitt), vamos recorriendo el ambiente de Hollywood al final de los años 60, con un punto de anclaje histórico como referencia principal, el asesinato de Sharon Tate (Margot Robbie) y otros de sus amigos a manos de Charles Manson (Damon Herriman) y su banda.

Construye Tarantino sobre esta base un retablo animado en el que los distintos cuadros son distintas situaciones que hacen referencia a aquella época y que andan plagadas de nombres ilustres de la interpretación en pequeños papeles, algunos prácticamente cameos. Es como si Tarantino hubiera llamado a todos sus amigos para echar unas risas y pasar un buen rato. Algunos de esos cuadros tienen más enjundia y otros menos, mezclando personajes y situaciones históricas con otras ficticias. Pero todos tienen en comun la presencia de los tres personajes en torno a los que pivota la acción, el actor, el especialista y Sharon Tate. Todo ello, hasta desembocar en un notable final, muy tarantinesco, que reconozco que ayuda a salvar la nota general de una película, que iba dando bandazos entre los interesante y lo inane, con un metraje que en un momento dado empieza a parecer claramente excesivo.

Las interpretaciones recaen sobre todo en los tres mencionados papeles principales, de los que DiCaprio y Robbie hacen interpretaciones suficientes y adecuadas pero no memorables, actuando Brad Pitt como auténtico robaescenas. Muy superior a su compañero de fatigas. Margot Robbie vale más de lo que muestra en esta película, que es de las que lastran su talento “por culpa” de su vistoso físico, que es lo que la película resalta. Entre todos los demás,… son papeles pequeñitos que apenas afectan al conjunto, quizá con la excepción de Margaret Qualley, una de las varias hijas de alguien famoso que participan en la película y que, puesto que le dan más minutos que a otros en la pantalla, los aprovecha apuntando muy buenas maneras. Esta chica es la hija de Andie MacDowell, quizá no tan guapa, pero mucho más expresiva e interesante como actriz.

En su conjunto, resulta entretenida, y se puede ver sin problema como un entretenimiento veraniego más que razonable. Pero todo el talento puesto en esta producción no suma ni produce las sinergias suficientes para producir esa película memorable, presunta obra maestra, que desde mi punto de vista no está por ahí ni por asomo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The Revenant (2015), mi oso y yo

Cine

The Revenant (2015; 112016-0207)

Tengo que reconocer que esperaba esta película con una cierta ansiedad. Con una mezcla de esperanza y miedo. Me explicaré.

Hace ya muchos años vi en televisión una película que me impactó notablemente. No la vi cuando su estreno en pantalla grande porque yo era muy chico, por lo que mi conocimiento de ella fue más tardío. En ella, Sydney Pollack nos contaban la historia de un antiguo soldado del ejército de los Estados Unidos que se fue a las montañas a vivir su vida de forma solitaria, aunque acabó conviviendo con una nativa americana y su hijo. Estos fueron asesinados y comenzó una épica aventura de venganza y supervivencia. De paso, se reivindicaba la magnífica y terrible belleza de la naturaleza en Norteamérica. Contaba con valores ecológico notables. Se trataba de Jeremiah Johnson (Las aventuras de Jeremiah Johnson en España), y la protagonizaba un inspirado Robert Redford, para mí en su mejor papel. No es el western mi género favorito; pero reconozco que cuando alguno me gusta, me gusta mucho. No tengo términos medios con este género.

A falta de fotografías de las Rocosas, nos conformaremos con los Pirineos.

A falta de fotografías de las Rocosas, nos conformaremos con los Pirineos.

La película de Alejandro González Iñárritu, protagonizada por Leonardo DiCaprio, que hoy nos ocupa ha venido precedida de una importante campaña publicitaria, y por muchos comentarios sobre la calidad del filme. Se anuncia que tanto el director como el actor protagonista son favoritos para ganar los premios Oscar en sus respectivas categorías. Pero conforme se acercaba la fecha de estreno y se iban desvelando algunos detalles de su trama, más similitudes iba yo encontrando con aquella película de los años 70 que tanto me impactó década y media más tarde. Y de ahí mi ansiedad. ¿Iba a encontrarme con otra experiencia notable como aquella? ¿O palidecería en comparación? A su favor ya podemos hablar la innovaciones tecnológicas de los últimos 40 años. Frente al rodaje con película de 35 mm de aquella, ahora nos encontramos con las más modernas técnicas de rodaje digital, con sensor de 65 mm (54,12 x 25,59 mm efectivos) y resolución 6K. Pero como comentaremos en la próxima película dentro de unos días… la potencia tecnológica no siempre garantiza la satisfacción cinéfila.

Veamos. La película está bien, bastante bien. Pero de alguna forma no ha conseguido engancharme ni de lejos como aquella de Pollack y Redford que supo atrapar mi imaginación y mi sensibilidad. Hace ya 25 años que un amigo mío dijo… “cada vez que la gente sale del cine diciendo ‘qué bonita la fotografía’ es que algo falla en la película”. Pues bien, qué bonita la fotografía. Con sus primeros planos a base de grandes angulares, con sus diafragmas cerrados y sus soles formando estrellitas por los picos de difracción, por su colorido, por sus contraluces,… Incluso rompiendo de forma injustificada la cuarta pared cuando la respiración del protagonista empaña la lente frontal del objetivo de la cámara, o salpica la sangre contra el filtro protector de la misma… rompiendo la magia de quien supones solo y de repente se hace evidente que no.

Que cada vez es más difícil encontrar nevados con las temperaturas elevadas en invierno que estamos teniendo.

Que cada vez es más difícil encontrar nevados con las temperaturas elevadas en invierno que estamos teniendo.

Mientras tanto,… DiCaprio nos ofrece una exhibición de dedicación física al filme, pero sobre un personaje mucho más plano y menos sutil que aquel Jeremiah Johnson de mis recuerdos. Incluso con viajes alucinatorios incluidos. El filme roza incluso la inverosimilitud absoluta ante la evolución física del personaje, que hace que directamente no te creas la pelea final… No puede ser… no puede tener fuerzas. Es mentira.

Esta película es un alarde. Técnológico, de estilo de dirección, de iluminación, de interpretación física (incluid el antagonista principal, Tom Hardy), de localizaciones, de… ¡este Iñarritu, con ese apellido y estos alarde debe descender de uno de Bilbao, vamos! Pero a mí no me acaba de atrapar. Veo demasiado el artificio. Y también en la historia, en el guion.

No nos engañemos. Es una buena película. Si vais a verla no quedaréis decepcionados. O por lo menos, no demasiado. Pero no se me va a quedar en el recuerdo como un peliculón de los de verdad… Pena, oye.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Pero también pueden ser bellos y duros, oye. ¿A que sí?

Pero también pueden ser bellos y duros, oye. ¿A que sí?

[Cine] The Wolf of Wall Street (2013)

Cine

The Wolf of Wall Street (2013), 24 de enero de 2014.

He visto esta película en su versión original en inglés, subtitulada en castellano, por lo que conservo su título original. No obstante, para aquellos que lo prefieran, en la cartelera española es posible encontrarla doblada al castellano con el título literalmente traducido, El lobo de Wall Street.

Ya he comentado en alguna ocasión las contradicciones que experimento ante la figura del director de este filme, Martin Scorsese. Nadie va a negar a estas alturas, yo no desde luego, su nivel  como autor y realizador de cine. Pero bastantes de sus películas, incluso algunas de las más celebradas, han fallado a la hora de interesarme realmente. Tal es así que, cuando estrena película, siempre estoy un poquito a la defensiva hacia la misma. Lo cual contrasta con el hecho de que es un autor cuyos libros y artículos me encanta leer. Es un señor que, en la medida en que se muestra al público, me cae estupendamente. A estas contradicciones he de sumar las que me produce Leonardo DiCaprio. Con su aspecto aniñado, es un intérprete que sufrió una sobreexposición mediática en los años 90, en los que alternó largometrajes de razonable calidad con otros francamente olvidables, y que lleva años intentando que se le tome en serio como actor versátil y de calidad. Y creo que hay elementos para considerarlo así, pero también creo que arrastra algún problema. Si a estas consideraciones sobre su director y actor protagonista, añadimos las tres horas de metraje anunciadas, he de reconocer que nos acercamos a la película con cierta aprensión.

La película nos cuenta la historia de Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), un agente de bolsa neoyorquino que en los años 90 se hizo multimillonario a partir de un negocio de carácter oscuro que básicamente estafaba a la gente sobre las expectivas que despertaba en los productos financieros que les vendía. Con un grupo de colaboradores de similar catadura moral entre los que destacaba Donnie Azoff (Jonah Hill), y habiéndose casado en segundas nupcias con una supermodelo, paradigma de la esposa florero, que en la película recibe el nombre de Naomi Lapaglia (Margot Robbie) (en la vida real se trataba de la modelo Nadine Caridi), vive en medio del exceso, con fiestas continuadas, una afición desmedida al alcohol, el sexo y las drogas “recreativas”, hasta que un agente del FBI, en la película Patrick Denham (Kyle Chandler), pone su objetivo en su derribo.

El toro de Wall Street,... que no está en Wall Street

El símbolo de Wall Street parece más un “toro” que un “lobo”… aunque además, no está en Wall Street. Da igual. A los chinos, les encanta.

La película está basada en el libro que escribió el propio Belfort con el mismo título, y desconozco en qué medida describe con precisión la realidad de los hechos que sucedieron.Ya sabemos que muchos de los personajes son ficticios, aunque basados en los reales. Entiendo que al menos deja planteados correctamente los mecanismos de corrupción y estafa a los que recurrieron Belfort y sus secuaces. Sin embargo, hay elementos confusos en el mensaje que se nos quiere transmitir. El primero de ellos viene del hecho de que parece que es una adaptación autorizada del libro del estafador, por el que cobrará los correspondientes derechos. Un individuo que todavía no ha restituido el dinero que estafó a sus incautos clientes. Quizá un acercamiento más independiente a la historia, libre de las influencias de su instigador hubiese merecido la pena. Por otro lado, hay un hecho claro,… en muchos momentos del filme se ofrece una visión humorística y hasta simpática de los excesos y los desmanes del protagonista, que por momentos se convierte en una especie de “héroe”. Lo cual me produce algunas molestias. Cierto es que en una demostración de que la justicia nunca es igual para todos, esta historia es una demostración más de que el que parte de una situación de riqueza o poder tiene más probabilidades para salir de rositas a pesar de sus delitos.

La película es larga. Muy larga. Demasiado larga. Y el recurso al narrador externo, en este caso el propio protagonista narrando su propia historia, no siempre funciona bien, y en mi caso suele funcionar peor que con la mayoría de la gente. Es un recurso que en pocas ocasiones llevo bien. Bien es cierto que la película tiene momentos de gran cine, propios del oficio y saber del director. Pero me pasa lo que en bastantes de los filmes de Scorsese; en su conjunto no termina de funcionar bien para mí, y llega un momento en que me cansa. Y empiezo a mirar el reloj.

Wall Street

De todo lo que vi en Nueva York, probablemente Wall Street fue uno de los lugares más decepcionantes.

En lo que se refiere a la interpretación… estamos ante una continua exposición al personaje protagonista, que DiCaprio interpreta bien. Pero sigue siendo difícil diferenciar a este DiCaprio del que vimos haciendo de Gatsby o de J.Edgar o de Candie en otros filmes… Aunque con el tiempo ha mostrado que es capaz de muy buenas interpretaciones, sigue teniendo una serie de modos, de tics, que hacen que veamos más al actor que al personaje que interpreta. Eso es que, desde mi punto de vista, le falta algo para ser el intérprete excelente al que aspira. Entre los secundarios destaca la breve pero jugosa aparición de Matthew McConaughey, así como el buen acompañamiento de Hill. La chica muestra maneras de ser algo más que una mujer estupenda, de hecho realmente guapa tirando a espectacular; pero limitada por la propia naturaleza del papel.

Como resumen he de decir que estamos ante una película que está bien, y que seguramente gustará mucho a los incondicionales tanto del director como del actor. Pero yo no lo soy. Y simplemente opino que está bien. El tema de la ética en los negocios financieros, en lo que pasa en Wall Street ha estado mejor tratada en otros filmes, pareciéndome como ya he dicho confuso el mensaje sobre el personaje de esta que nos ocupa ahora. Como ya he mencionado, un acercamiento un poco más sobrio, más dirigido y más independiente al personaje me hubiera parecido de agradecer.

Valoración

  • Dirección: **** Scorsese es un maestro, aunque no siempre me convence lo que me cuenta.
  • Interpretación: *** Buenos intérpretes; no geniales, pero buenos.
  • Valoración subjetiva: ***  Imposible suspender esta pelícual; bajo ningún concepto. Pero también le encuentro pegas suficientes para hacerla pasar del punto medio.

Wall Street

Un lugar feo, lleno de gente poco interesante,… pero que dan mucho por el saco al mundo…

[Cine] The Great Gatsby (2013)

Cine

The Great Gatsby (2013), 17 de mayo de 2013.

Si veis el título en inglés es que he visto la película en versión original subtitulada en castellano; para quienes prefieran los productos cinematográficos adulterados, en la cartelera española podéis encontrarla doblada bajo el título traducido de El Gran Gatsby.

Ver esta película era una inevitabilidad, por diversos motivos. Y a pesar de que la confianza en que la experiencia fuese satisfactoria era relativamente baja. En el pequeño grupo que formamos para verla estaba la cosa la 50%. Por mi parte, tenía curiosidad de comparar con la versión clásica de los años 70, que he de decir que no me gusta mucho. También estaba la cosa de que el libro lo leí recientemente como pudisteis leer en estas páginas. Por otro lado, hay ganas de comprobar si DiCaprio se confirma como uno de los grandes o como un actor irregular. Y claro, está ese encanto hecho mujer que es Carey Mulligan en el papel de Daisy, lo cual me hacía fijo en la taquilla de las salas de cine.

Canal Imperial de Aragón

Este fin de semana me lo he tomado con calma. Voy a pasar un par de días por un hospital, y aunque espero poder volver a escribir por aquí el miércoles o el jueves, incluso esta entrada la he hecho por adelantado. Además de una actividad que contaré en cuanto pueda de este domingo, poco más he hecho que ver la película y dar algún paseo.

Para quien no lo sepa, esta la historia del amor que siente el muchimillonario Jay Gatsby (Leonardo DiCaprio) por una chica que conoció cuando todavía era pobre, y ella no, Daisy (Carey Mulligan), que en el momento de la película está casada con el pijo chulillo de Tom Buchanan (Joel Edgerton). Como los fiestorros que monta en su mansión de Long Island no sirven para atraer a la chica, usa al primo de esta, Nick Carraway (Tobey Maguire), un “pobretón” que trabaja en las finanzas de Nueva York, y que es vecino de Gatsby. A todo esto, este siente cierta atracción por Jordan Baker (Elizabeth Debicki), una deportista amiga de los Buchanan, y Tom engaña a su mujer con Myrtle (Isla Fisher), la mujer de un mecánico un poco corto, George Wilson (Jason Clarke).

Un aviso, en los comentarios que siguen puede deducirse algún detalle de la trama. No sé si es muy importante, pero por si acaso lo digo.

Veamos, el director de este cotarro es Baz Luhrmann, que ya demostró en su más famosa película, que es capaz de convertir un fiestorro de música y baile, con un montaje suficientemente epiléptico, en algo muy parecido a un delirio pastillero, que algunos dicen que es algo moderno. Pues vale. A mí aquella “maravilla” del musical, sólo me entretuvo. Sin más. En la película que hoy nos ocupa, dedica una buena parte de ella, al principio, en demostrar que “sigue en forma” para realizar este tipo de productos. Sin preocuparse lo más mínimo en hacer la apropiada introducción de los personajes, que simplemente en esta fase se limitan a estar guapos, y de los porqués, que son resueltos con unos apresurados flashbacks, monta una orgía de imagen y sonido, en la que tira de anacronismos musicales para ambientar el asunto, parece que el charlestón propio de la época no le parece suficientemente marchoso, y de paso muestran la capacidad de descuidar el diseño de producción con unos cuantos anacronismos más que no creo que sean buscados, sobre cosas que podían existir o no, pasar o no a principio de los años 20.

Parque Grande

Este sábado por la tarde, los cielos tormentosos de este atípico mes de mayo dejaron alguna luz interesante sobre la ciudad.

Pasada esta primera fase, que a este cinéfago le hace sospechar lo peor de cara a lo que queda de metraje, de repente se acuerda que tiene que contar una historia, la que escribió con tanta maestría F. Scott Fitzgerald, y nos cuenta con más o menos habilidad la trágica historia del pobre Gatsby. Y esta parte, tiene un pase. La pena es que no se halla dedicado desde el principio a esto, que es lo realmente importante. Porque detrás de todo el artificio de producción del filme está esa historia, profunda, de unos caracteres, superficiales, que simbolizan plenamente lo que fue una época importante de la historia, no sólo de América sino del mundo occidental. Ese espejismo que fueron los años 20, con su derroche, con sus flappers, con ilusión de prosperidad eterna, que se rompió contra la dura realidad de los años 30 y los 40. Y eso que cuando el autor la escribió, no sabía lo que iba a pasar. Pero Luhrmann es incapaz, por completo, de ver la trascendencia de la historia que tiene entre manos, más allá del oropel vacuo y de la historieta de amor trágico.

La interpretación del reparto tampoco es nada del otro mundo. Algunos se limitan a estar guapos. Es una pena que no estén mejor explotadas las subtramas correspondientes para una buen lucimiento como secundarias de Isla FischerElizabeth DebickiMaguire pone siempre cara de lelo, y con eso se quedará. Edgerton tiene algún momento que otro razonable. DiCaprio, cuando decide ser él mismo y no un tal Redford, no está mal. Y la que no convence es Mulligan, que estando guapísima, no acaba de dar con el tono del personaje, esa mujer superficial, débil, y sin embargo capaz de desencadenar ella solita la tragedia completa.

Entendámonos, la película, salvo en algunos momentos excesivamente artificiosos de las fiestorras, se deja ver. Pero desde luego, más allá de su capacidad para la pirotecnia y la epilepsia, no creo que Luhrmann sea un realizador interesante en absoluto, y pierde una oportunidad para hacer la versión definitiva de esta interesante historia que nos ha dejado la literatura.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Parque Grande

Así que con estas relajantes vistas del Canal Imperial de Aragón y del Parque Grande de Zaragoza, me despido hasta muy, muy pronto. Un día o dos espero estar inactivo. No más. Espero. Digo.

[Cine] Django Unchained (2012)

Sin categorizar

Django Unchained (2012), 20 de enero de 2013

Esta película ha sido vista en versión original subtitulada en español, y por eso conservo su título original en inglés. Es posible encontrarla también en la cartelera española con su título literalmente traducido al castellano, Django desencadenado.

Hace tiempo que Quentin Tarantino dejó de entusiasmarme. Y mira que me gustaron sus primeras películas. Pero luego ya,… qué queréis que os diga. Hace tiempo que me parece un director de los de mucho ruido y pocas nueces. Y le reconozco su saber cinematográfico. Pero no necesariamente su capacidad para contar historias, o para llevarlas por el buen camino. Escéptico era antes de ver esta su última obra, que opta a algunos premios en las próxima ceremonia de los Óscar, lo cual nos ha llevado a verla.

Y nos cuenta la historia de Django (Jamie Foxx), un esclavo en los estados del sur de los EE.UU. a mitad del siglo XIX, liberado por un cazarrecompensas alemán, Dr. King Schultz (Christoph Waltz), quien se compromete que si le ayuda a coger a unos criminales, le ayudará a su vez a liberar a su esposa, Broomhilda (Kerry Washington), una joven a quien de niña su ama enseñó a hablar alemán, bastante rebelde, y que ahora es propietaria de un rico terrateniente aficionado a las peleas de esclavos, Calvin Candie (Leonardo DiCaprio), cuya casa gobierna un viejo esclavo que le es muy fiel, Stephen (Samuel L. Jackson).

No perderé mucho tiempo en el comentario de este filme. Tiene los mismos defectos y algunas de las virtudes de la película anterior de Tarantino. Se hace larga, con diálogos interminables que pretenden ser ingeniosos pero que resultan pedantes o sin interés, nada que ver con los de sus primeras películas, y que sólo se ve salpicada por algún momento de brillantez. A ratos juega a espagueti western. Luego imita la estética de ciertos westerns crepusculares. Para finalizar en una larga estancia en la hacienda de Candie, larga por lo que dura en el metraje, no por lo que dura en el tiempo interno del filme, y cuya duración difícilmente viene justificada por las cuatro cosas que pasan. En el plano técnico no está mal hecha, pero… qué se yo. Realmente no sé si me interesa mucho lo que tiene que contar y cómo lo cuenta.

Las interpretaciónes son correctas, incluso buenas algunas de ellas. Siempre competentes WaltJackson, a DiCaprio se le ha dado más bola de la que realmente creo que tiene su interpretación. Pero bueno. Probablemente, salvo porque se ven obligados a unas parrafadas interminables en sus diálogos, es de lo mejor del filme. Las interpretaciones.

Una película que no está del todo mal como entretenimiento, pero que desde luego no justifica que la hayan calificado como una de las mejores del director, ni la expectación que está levantando. Por lo menos desde mi humilde punto de vista. No ha progresado mucho desde el anterior filme. Que quizá me gustó más. Y soy consciente que con esta opinión parece que me sitúo a contracorriente de la opinión general que se intuye por ahí.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

En lo que se refiere a mis preferencias en la carrera a los Óscar, he colocado a sus candidatos en su posición, que en ningún momento es ganadora. No porque esté mal, sino porque otros están claramente mejor.

La Churrería

Típica churrería ambulante, de las que se encuentran en las calles de Zaragoza en invierno. No voy a decir que la película sea un churro, ni mucho menos. Pero tampoco es para tanto como dicen…

[Cine] J. Edgar (2011)

Cine

J. Edgar (2011), 29 de enero de 2012.

Cuando estrenan una película de Clint Eastwood es prácticamente obligatorio ir a verla. Incluso cuando el personaje central de la película, en este caso una biografía de un personaje real, no te atraiga. Más cuando tienen el detalle de programarla en versión original, lo cual permite valorar en su justa medida el trabajo del protagonista principal, el cada vez mejor valorado Leonardo diCaprio. Pero con las películas de Eastwood he observado una cosa. Las que considero sus mejores películas son aquellas en las que empatizas/simpatizas con los personajes principales de la película. Cuando esto no sucede, las películas flojean. La gran virtud del director es que a lo largo de su carrera nos ha ofrecido una galería de protagonistas a los que nos ha gustado acompañar en las peripecias de los filmes. Además de su más que buen oficio al frente de una película, claro. Y el problema que suponíamos que nos íbamos a encontrar en esta que se acaba de estrenar en España es que podía ser muy difícil empatizar con el que fue director vitalicio del FBI, J. Edgar Hoover.

La película nos cuenta parcialmente la vida de Hoover (diCaprio) desde que ingresa en el Departamento de Justicia  de los EE. UU. hasta su muerte en 1972. En realidad, nos cuenta dos períodos de su vida. Uno de ellos, que podemos establecer entre principios de los 60 y su muerte, en el que va dictando sus memorias mientras nos presenta cómo son sus relaciones y sus acciones respecto a importantes personajes de la época, como pueden ser los Kennedy, Martin Luther King, o Nixon. Los momentos en que dicta sus memorias permiten realizar flashbacks a la época en la que comenzó su trabajo hasta la fundación del FBI en 1935, deteniéndose justo antes de la guerra mundial. Nada nos cuenta de los 20 años que entre medio. De sus primeras épocas, se centra en su pelea contra el comunismo, contra el gangsterismo, o su intervención en el secuestro del bebé de los Lindbergh. Tres personas le acompañarán en este recorrido. En sus primeros años su madre Anna Marie (Judi Dench), y a lo largo de toda su carrera su secretaria Helen Gandy (Naomi Watts) y su amigo y director asociado Clyde Tolson (Armie Hammer).

No entraré a comentar los aspectos técnicos de la realización del largometraje. Dado el oficio y las capacidades del director y la producción son buenos casi por definición. Y dada la extensión del periodo biográfico a abarcar, casi es un milagro que la película solo dure alrededor de 140 minutos. Pero lo importante aquí es el dibujo que hace del personaje.

Hay muchas cosas desconocidas del personaje real. Y no queda más remedio que admitir que más que una biografía precisa de Hoover estamos ante una especulación de lo que pudo ocurrir, o cómo pude ser en determinadas cuestiones. Su relación con su madre, muy freudiana, su homosexualidad latente o simplemente oculta, su paranoica determinación por conseguir información que le permitiera permanecer como un personaje de poder, sus mentiras sobre sus propios méritos,… realmente no deja de ser una visión muy crítica del personaje real. Pero al mismo tiempo, tampoco es devastadora. Le reconoce méritos como el de su capacidad organizativa, para actuar con método, su interés por dar valor a las pruebas científicas y tecnológicas como fuente de verdad procesal, y la creación de una agencia, que más allá de las simpatías o antipatías que despierte en cada cual, probablemente es necesaria dada la complejidad del país al que sirve.

Por supuesto, nada de esto podría sostenerse sin las interpretaciones. Para empezar, por supuesto del principal protagonista, un DiCaprio maduro y contenido, que no se deja llevar por el potencial histrionismo del personaje. Por otro lado, los principales secundarios antes mencionados, que cumplen con oficio su desempeño. Y luego, una galería interminable de pequeños papeles de los muchos personajes históricos que aparecen en la historia y que cumplen.

Como conclusión, no voy a decir que vaya a ser una de mis películas favoritas de Eastwood. El personaje, tal y como está presentado, me produce antipatía, y ya he dicho antes que las películas que prefiero de este director son aquellas en las que me siento ligado a los personajes protagonistas. Además, cada vez me dan más pereza las películas de duración larga, aunque en este caso tal vez no excesiva. Pero es una película bien hecha y que puede ser interesante ver por cualquier aficionado al cine.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Acompaño la entrada de hoy con algunas fotos tomadas camino de la sala de cine. Ayer fue San Valero, fiesta local en Zaragoza. Como cayó en domingo, la fiesta laboral se ha trasladado a hoy. El caso es que la festividad se acompaña de dos adjetivos. Y es que a San Valero se le supone rosconero y ventolero. De comer roscón pasé. Pero del viento no nos pudimos escapar, y sopló abundante y frío. Y encima yo con un incómodo catarro. Así que pocas fotos he hecho este fin de semana. Pero siempre llevo encima la Leica D-Lux 5.

Entrada a los cines a los que no fuimos

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Hojas translúcidas

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Inception (2010)

Cine

Inception (2010), 9 de agosto de 2010.

Sí, Inception y no Origen. Porque por una vez ha habido suerte, y han programado la película en versión original subtitulada. Lo cual debería ser la norma. Porque hay diferencia. Seguro que la hay. En cualquier caso, nos fuimos este lunes a ver esta película aclamada por muchos como el no va más del futbolín, aunque ciertas referencias a su parecido con otros hitos del cine de aventuras y ciencia ficción de los últimos tiempos me hacía ser reticente. De todos modos, puesto que el director, Christopher Nolan, me parece más serio en el género que muchos cantamañanas que hay por ahí, pues allí que fuimos.

El argumento es mucho más sencillo de lo que parece. Una banda de delincuentes liderados por un tipo (Leonardo DiCaprio) de misterioso pasado que le impide volver a los Estados Unidos, se dedica a robar secretos a las empresas introduciéndose en los sueños de la gente que los guarda en sus mentes. Para ello usa sofisticados sistemas en los que generan sueños dentro de los sueños, con el fin de despistar. En un momento dado, tras un golpe fallido, se les propone otro más complejo. En lugar de ir a recoger las ideas que la persona tiene en su mente, se trata de colocar una idea nueva que acabe en un curso de acción que beneficie a quienes les contratan. Se supone que esto es muy difícil, y para ello tienen que organizar una operación en la que hay sueños dentro de los sueños dentro de los sueños, y finalmente, aunque no estaba previsto, dentro de los sueños. El pasado del protagonista, en forma de su mujer muerta (Marion Cotillard), hará tambalear el golpe. Sí, es ciencia ficción, y parece que todo es muy complicado. Pero no deja de ser una variante del estereotipo de banda de delincuentes que nos caen bien que tienen que dar el golpe perfecto, y en esto se cruza la antigua chica del jefe y todo se complica.

Hay que reconocer que una de las virtudes del filme es que tiene un guion muy cuidado para permitir encajar en un tiempo razonable, aunque no corto, la compleja trama de la acción. Es cierto que algunas fases, llamémoslas “didácticas”, podrían haber sido más cortas e incluso haber desaparecido; pero ya sabemos que hoy en día los productores y realizadores de cine piensan que los espectadores son tontos y hay que dárselo todo bien masticado y fácil de digerir. Por otra parte, creo que por una vez hay un buen uso de los efectos especiales. Si la acción transcurre en los sueños de un individuo, es lógico que pensar que las leyes físicas del universo dejan de ser válidas, o que situaciones absurdas o anómalas van a surgir. Pero no se abusa. Salvo algún momento de espectacularidad, está muy contenido, y se centra más en contarnos la historia que en otra cosa. Lo celebro.

Tratándose de una película de aventuras, es imprescindible que los personajes y la interpretación de los actores está a un nivel suficiente para que el espectador empatice, se introduzca en la aventura, participe con ellos, y sufra o triunfe con ellos. Es un aspecto básico del cine de aventuras que en las dos últimas décadas se ha dejado muy abandonado en pro de la espectacularidad de los efectos especiales. Lo cierto es que desde mi punto de vista este es el aspecto más flojo del filme. Entendámonos, no creo que esté mal. Simplemente pienso que hay puede radicar para mí la diferencia entre considerarlo un clásico con una ligazón emocional perdurable a ser una película muy entretenida y bien hecha, y ya está. La mayor parte de los personajes secundarios constituyen estereotipo estándares del cine actual de aventuras, y no son más que elementos necesarios pero al mismo tiempo poco llamativos de la acción. Entre los secundarios destacan los personajes interpretados por Ellen Page y Ken Watanabe, que son aquellos que van a estar más ligados al personaje principal. Creo que aunque tienen un papel importante en el desarrollo de la acción, tampoco dan para mucho más, cumplen su misión en la trama y a continuación pasan a ser olvidables. Sus intérpretes cumplen con el oficio que tienen y punto. Leonardo DiCaprio está bien en líneas generales, es un actor que ha mejorado mucho con el tiempo, pero a su personaje le noto falto de algunas cosas. Si bien es un buen personaje de acción, me convence menos la parte que se refiere a su relación con su mujer. Creo que esa relación no está bien dibujada, no acaba de estar redondeada. Me deja un poco frío. Y esto afecta también a la interpretación de Cotillard, que también está bien porque tiene oficio, pero sin más. No creo que sea problema de los intérpretes sino de los personajes.

Para ir finalizando, considero que estamos ante una película bastante buena, que hará pasar un buen rato a quien guste del buen cine de aventuras con un poquito de ciencia ficción, muy superior en sus planteamientos y realización que lo que se ve habitualmente. Sin embargo, creo que le falta la conexión emocional con el espectador, o por lo menos conmigo y quienes me acompañaban, para que quede imborrable en el recuerdo durante décadas. Leo por ahí expresiones de entusiasmo desmedido por este filme, y no las acabo de entender, salvo poniéndome en el lugar de gente joven con escasas referencias en el cine, que ante las deficiencias de este tipo de cine en los últimos 20 años, encuentre un asidero al que ilusionarse. Mejor para ellos. Pero claro, también oyes a las adolescentes emocionarse con los vampiros pijos. Y no quiero comparar esta película con estos subproductos porque seguro que está a muchos años-luz en calidad para bien. Pero si el punto de vista de sus espectadores. Al fin y al cabo, Matrix también entusiasmó a muchos por sus balaceras y peleas, y a mí me parece un soberano tostón.

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
****

En la exposición Praga París Barcelona que visité ayer en el MNAC de Barcelona, también hay referencias visuales al mundo onírico - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Revolutionary Road (2008)

Cine

Revolutionary Road (2008), 27 de enero de 2009.

El director de este filme, Sam Mendes, nos ofreció en 1999 una cáustica descripción de las interioridades de los matrimonios y las familias norteamericanas, en una de la mejores operas primas que he visto de cualquier director. En esta ocasión, vuelve a incidir sobre los problemas de las parejas y las familias, pero desde un punto de vista mucho más dramático, sin dar concesiones al humor o la ironía, llevándonos a un final poco apto para gente sonriente y bienintencionada que piensa que las historias de amor siempre acaban bien.

Las historia nos presenta al matrimonio Wheeler, interpretado por Kate Winslet y Leonardo diCaprio. Tras conocerse en una fiesta, a los ojos de todo el mundo son la pareja ideal, envidiada por sus vecinos y amigos. Guapos, jóvenes, simpáticos, amables,… viven en una bonita casa en un barrio residencial cerca de Nueva York, donde el marido trabaja como burócrata en una empresa de cajas registradoras. Pero todo esto es fachada. Bohemios y con aspiraciones de comerse el mundo, esa vida de ama de casa o la falta de interés por el trabajo de oficina, están corroyendo lo que son por dentro, y está ocasionando la crisis que cambiará para siempre sus vidas. Una crisis mucho más marcada en ella.

La realización de Mendes me parece impecable, pareciéndome especialmente importante su habilidosa su forma de centrar la atención en los sentimientos del personaje que importa, independiente de quien hable. Lo que importan no es lo que se dice, sino lo que se siente en cada momento.

Todo ello está basado en la interpretación de ambos protagonistas que está a alto nivel, especialmente la de la Winslet, como ya se había ido poniendo de manifiesto a lo largo de sus últimas películas. DiCaprio también está a buena altura, pero su personaje es más ingrato, más antipático al espectador. De acompañamiento una serie de secundarios que cumplen, incluyendo entre ellos como más conocida a Kathy Bates.

En resumen, una película muy interesante, de buen nivel, de un director que me gusta y muy bien interpretada. Una película adulta, que debería ser recomendada para todo aquel que tenga interés en ver algo más que productos palomiteros. Le pongo un ocho en valoración subjetiva, con la misma nota en dirección e interpretación.

En la foto de hoy, una imagen de mi escapada a Madrid el pasado sábado.

Caixaforum - fachada

La fachada de Caixaforum de Madrid atrae la atención de los visitantes - Panasonic Lumix LX3

Red de mentiras (2008)

Cine

Red de mentiras (Body of Lies, 2008), 18 de noviembre de 2008.

Es difícil tener un juicio a priori ante una película de espionaje moderno, dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Leonardo DiCaprio y Russell Crowe. Los tres han demostrado ser capaces de hacer cosas muy buenas, pero también algunos bodrios infumables. Y el tema, el espionaje y el terrorismo islamista, visto por un norteamericano puede dar lugar a cualquier cosa. Pero las críticas previas no eran malas, así que había que ir a verla.

Básicamente, la película nos narra la historia de un agente de la CIA (DiCaprio), con buenas habilidades para moverse en los países islámicos, y que constantemente se ve en conflicto entre su sentido del honor, la lealtad y lo que es correcto hacer y el cinismo y la mendacidad necesarios para moverse en el mundillo del espionaje, encarnados por el jefe de la inteligencia jordana (Mark Strong) y en mayor medida por el responable opertativo de la CIA para Oriente Medio (Crowe). Todo lo cual es un buen punto de partida. Rodado con un estilo muy dinámico, a ratos un poco de videoclip, que ya hemos visto en otras películas de acción del director, quizá el metraje es un poco excesivo para la auténtica sustancia del filme, que no es mucha, y eso que el principio es relativamente prometedor.

Para mí, la principal debilidad de la historia es que implica una historia de amor entre el agente de la CIA y una joven enfermera jordana de origen iraní (Golshifteh Farahani), necesaria para el desenlace de la película, pero que yo no me acabé de creer. Me resulta muy difícil conciliar las características personales y sociales de ambos personajes y la relación que se establece entre ellos. Como macguffin me parece muy mal buscado, y en un momento dado, a pesar de la corrección de la realización y del relativo entretenimiento que produce la acción del filme, me desmotiva.

Las interpretaciones son correctas, sin más. Cumplen dentro de lo que da la película.

En general, es una película que entretiene por su acción, pero que tampoco creo que pase especialmente a la historia del cine. Le pongo un seis con un siete en la interpretación y otro seis en la dirección.

Otras opiniones sobre la película:

En el aspecto fotográfico, un malo verde que amenaza una casa blanca. ¿Será de Al-Qaeda?

El monstruo verde en la casa blanca

Caseta y grafitti en el Parque Grande, Zaragoza - Canon EOS 40D; EF 50/1,8