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[Cine] Birdman or (The Unexpected Virtue of the Ignorance) (2014)

Cine

Birdman or (The Unexpected Virtue of the Ignorance) (2014); vista el viernes 9 de enero de 2015.

Inicio esta entrada con el aviso habitual; cuando conservo el título original en inglés es porque he visto la película en versión original subtitulada en castellano. A veces porque el título no es traducido en la versión doblada, pero no es lo usual. En este caso, habitualmente conoceremos la película símplemente como Birdman, en ambas versiones, aunque lleva ese subtitulo que en la versión española queda como Birdman: La inesperada virtud de la ignorancia. O algo así.

Hemos empezado el año con cierto frenesí cinematográfico, y estamos saliendo a dos películas por semana. Ahora, cuando escribo esta entrada, ya tengo en mente la nueva película que vimos ayer, y que comentaré en unos días. Considero que el dejar pasar unos días, dejar reposar las impresiones, es algo bueno de cara al comentario que pueda hacer. Es como si mi opinión madurase un poco más. En esta ocasión, reconozco que a priori no tenía mucha información sobre lo que iba a ver. Así que iba con pocos prejuicios. Sabíamos que este título está sonando en quinielas diversas de la temporada de premios, que su director, el mejicano Alejandro González Iñárritu nos viene ofreciendo títulos muy interesantes aunque no siempre de fácil digestión, y que el reparto mezclaba una serie de nombres, algunos de ellos prometedores, otros capaces de lo mejor, pero también de alguna decepción.

Nos habla la película de cómo una vieja del cine de acción, Riggan (Michael Keaton), que encarnaba 20 años atrás a un superhérore de nombre Birdman, tras un largo bache quiere reivindicar su condición de actor y alcanzar un cierto prestigio personal y profesional adaptando para un teatro de Broadway el relato corto de Raymond CarverWhat We Talk About When We Talk About Love. Pero la preparación y los ensayos con vestuario y público están siendo una catástrofe y lo están llevando al borde de la paranoia, en forma de las voces que oye de su antiguo personaje de ficción. Tendrá problemas con Laura (Andrea Riseborough), una de las actrices con la que tiene una relación y que pudiera o no estar embarazada, con el otro actor protagonista, Mike (Edward Norton), capaz de lo mejor o de montar un caos con su carácter o sus ideas propias. Deberá velar por su rebelde hija, Sam (Emma Stone), que está como su ayudante, pero que acaba de salir de un programa de desintoxicación y rehabilitación por consumo de drogas. E incluso eventualmente tendrá que afrontar a su exmujer, hacia quien tiene sentimientos complejos, Sylvia (Amy Ryan), que los visita constantemente. A lo que hay que añadir la ansiedad continua por su necesidad de que la obra sea un éxito.

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Estamos en Nueva York, en el entorno de Broadway, la 42 y el conjunto de calles que conforman la élite de la escena neoyorquina y norteamericana.

 

Habría mucho que comentar sobre este filme, y no tengo mucho tiempo. Para empezar, en el plano técnico, es una película compleja rodada en forma de un falso plano-secuencia que abarca todo el metraje del filme. Gran mérito en la concepción y en el montaje, y aunque las transiciones puedan ser evidentes en algunos casos, lo cierto es que dado que la acción abarca varios días o semanas, y es necesario incluir las convenientes elipsis. Todo ello viene ayudado por un guion que ha de tener una precisión milimétrica para favorecer el trabajo de todo el equipo. El trabajo en lo que es la concepción de la historia y su traslación audiovisual, con una potente banda sonora basada en la percusión, es muy sobresaliente.

Luego está el interés de la propia historia. Es una historia sobre las gentes del mundo de la interpretación, el cine y el teatro. Es una historia que, aunque de forma sutil, mete profundamente el dedo en el ojo de las modas de las dos últimas décadas del cine de acción, especialmente de superhérores, basadas en la pirotecnia y la presencia física de sus intérpretes, pero hueco por debajo de esto. No olvidemos que Keaton encarnó varias veces a Batman en los años 90, y que también a sido un intérprete con altibajos, muy capaz, pero con bodrios a cuestas. También hay autorreferencias en el personaje de Norton, al propio carácter de este brillante actor, pero que se ha ganado la fama de difícil en algún rodaje.

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Un paisaje que se nos ofrece durante la película de diversas formas, como un marco, como un paisaje, pero también a veces como una amenaza que se cierne sobre los protagonistas.

 

Y es que en definitiva, si ya hemos hablado de las virtudes de la realización de esta película, se quedaría coja si no fuera por el excelente trabajo del conjunto de su reparto. Los protagonistas están todos a gran nivel, con interpretaciones intensas pero matizadas. Entre los secundarios brillan todas las actrices, que tienen papeles secundarios pero importantes, especialmente Emma Stone, sobre la que me pregunto cuándo le van a ofrecer ese papel que demuestre claramente que es una de las mejores actrices de su generación, aunque en este momento haya otras que brillen más en el firmamento de Hollywood. O los más discretos pero eficientes trabajos de Riseborough o Ryan (esta mujer cada vez me gusta más como trabaja). Sólo Naomi Watts queda a un nivel más discreto, también con un papel que permite un menor lucimiento.

He de decir que después de un mes de diciembre flojo, y del conservadurismo y la falta de riesgo de algunas de las propuestas vistas en las últimas semanas, véanse aquí en un ejemplo que tiende a la mediocridad y aquí en otro que tiene más empaque, es como una bocanada de aire fresco presenciar un trabajo currado, que toma riesgos, aunque bien medidos, y que tiene algo que contar y sobre lo que reflexionar sobre los temas que trata. Yo salí bastante satisfecho de la sesión.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****
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En cualquier caso, es un paisaje que ejerce todo su poder de símbolo de una forma de entender el espectáculo, la cultura y el “business” que los acompaña.

 

[Cine] Adore (2013)

Cine

Adore (2013), 12 de junio de 2014.

Vamos con la segunda de las sesiones cinematográficas que nos sirvieron la semana pasada para huir del pegajoso calor de junio, con su humedad, sus tormentas y su modorra colectivas. Otra versión original que desapareció de la cartelera pocas horas después, y que donde permanezca en territorio español  se podrá encontrar también en versión doblada bajo el título, poco fiel al original, de Dos madres perfectas. Producción australiana de la directora francesa Anne Fontaine, que está cogiendo cierta fama últimamente, su principal atractivo radica en sus dos protagonistas femeninas.

En un lugar casi idílico de la costa australiana, de playas escasamente concurridas y bellos paisajes pasan sus vidas Lil (Naomi Watts ) y Roz (Robin Wright), amigas desde niñas y que han llevado vidas paralelas, con sus buenos matrimonios, sus guapos hijos, también mejores amigos entre sí, con sol, playa y tranquilidad. Pero Lil queda vida en un momento dado, y Roz empieza a tener problemas con su matrimonio. Su marido quiere trasladarse a Sidney a un buen puesto docente en una universidad. Casi por casualidad, sin darse cuenta, ya bien metidas en su cuarentena, comenzarán cada una una aventura con el hijo de la otra, convertidos ambos en jóvenes de veinte años, guapos, deportistas, surferos, bronceados,… Pero esto tal vez sea el principio del fin de esa vida presuntamente idílica.

Monterosso - playa

Con esta película, hoy toca día de playa… pero como no podemos irnos a las playas tropicales australianas, nos quedaremos en la costa de Liguria… por ejemplo en la playa de Monterosso al Mare.

He de decir que me costó entrar en el filme. Es algo que notas cuando te revuelves mucho en la butaca de la sala de cine. El ambiente casi tropical, la playa, el sol, los paisajes, y la comodidad casi decadente en la que se mueven los personajes de la historia me transmitió una cierta modorra que sumaba a la propia del calor bochornoso que nos empujó a disfrutar del aire acondicionado de la sala de cine. La película no obstante se anima, se vuelve poco a poco más dramática, empujada en gran medida por el buen hacer de las dos actrices protagonistas, que muestran que, además de estar guapas y estupendas cuando caminan a mitad de camino o más entre sus cuarenta y sus cincuenta años, son sólidas intérpretes con oficio. Los dos chavales cumplen en su papel de “bollicaos” deseables sin que desentonen en los momentos dramáticos, aunque sin alcanzar el nivel de las dos veterenas de la gran pantalla.

Santa Margheritta Ligure - playa

O quizá en la de veraneo familiar de Santa Margheritta Ligure.

Con todo, es una película que no acaba del todo de entrarnos, quizá por alguna de las endebleces propias de la historia que son de difícil tragadera, y porque a una historia de pasiones se habría hecho falta un poco más de rasmia y de drama, ya que este, aunque se va gestando y es predicible, llega casi de sopetón, y acaba el filme desinflándose en una conclusión que concluye más bien poco y de forma poco sostenible. Producto hasta cierto punto fallido desde mi punto de vista.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/***
Portofino - cala

O quizá prefiramos una recogida cala en las cercanías de Portofino.

[Cine] Lo imposible (2012)

Cine

Lo imposible (The Impossible, 2012), 16 de enero de 2012.

En estas semanas tenemos previsto ver más cine de lo habitual, por dar un repaso a las candidatas a los premios óscar que se van estrenando. Pero no me imaginaba yo que iba a acabar viendo esta película que lleva un montón de tiempo en cartelera, y que no me había interesado en absoluto. Sin embargo, me dejo convencer para acompañar a unas amistades a verla. Para convencerme me dicen que es candidata a algún óscar. Más me mueve la oportunidad de tomarme unas cervezas después y charrar un rato que este filme español, dirigido por Juan Antonio Bayona, con ambiciones internacionales.

La película nos cuenta la odisea de una familia normal y corriente, los Bennet (en la película parecen norteamericanos o de algún país anglosajón, pero está basada en lo que le sucedió a una familia española, los Álvarez-Belón), que pasan unas vacaciones en algún lugar de playa del Océano Índico, donde son sorprendidos por el tsunami que asoló aquella región el 26 de diciembre de 2004. Así, la malherida Maria (Naomi Watts) y su hijo mayor Lucas (Tom Holland) quedan separados del marido, Henry (Ewan McGregor) y los dos niños pequeños. Y ahí comienza una lucha por sobrevivir y volver a reunirse.

No perderé mucho tiempo en comentar. Los presagios que tenía sobre el filme se confirman. Es una película efectista más que efectiva, con un guion que no está muy bien encadenado, y que se limita a presentar momentos que buscan conmover al espectador, ligados por ratos en los que realmente no pasa gran cosa. Esto se cuenta en un mediometraje de 45 minutos. Eso sí, es producción española sacando pecho en cuanto a gastos de producción.

Las interpretaciones, desde mi punto de vista son de aliño. Ambos protagonistas son intérpretes solventes que cumplen con lo establecido. Considero excesiva la nominación de Watts al óscar a mejor actriz protagonista. Su trabajo es correcto pero no extraordinario y, por otra parte, casi diría que su papel es secundario respecto al del chaval que hace de hijo mayor, Tom Holland, y que me parece el personaje más interesante del filme. Dicen los créditos que por ahí pasa Marta Etura, a la que no he reconocido mientras veía la película, y Geraldine Chaplin, que sí he reconocido, pero que no hace más que poco más que un cameo.

Película que he visto más por estar con la gente que por el interés que me despertaba, que no es que sea una catástrofe ni nada de eso, pero que no me parece que merezca la atención que ha recibido ni de los medios ni del público. Pero las cosas son así. Qué se le va a hacer.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Hay modificaciones en mis valoraciones de Hacia los premios Óscar 2013, que afectan a la categoría de  Actriz protagonista, situando a Watts provisionalmente la tercera de mis preferencias, aunque dudo que sostenga la posición.

Playa de Margate

Parece que las playas del mar del Norte, como la de Margate en Inglaterra, son menos idílicas, más borrascosas, pero dan menos disgustos que las de Tailandia.

[Cine] J. Edgar (2011)

Cine

J. Edgar (2011), 29 de enero de 2012.

Cuando estrenan una película de Clint Eastwood es prácticamente obligatorio ir a verla. Incluso cuando el personaje central de la película, en este caso una biografía de un personaje real, no te atraiga. Más cuando tienen el detalle de programarla en versión original, lo cual permite valorar en su justa medida el trabajo del protagonista principal, el cada vez mejor valorado Leonardo diCaprio. Pero con las películas de Eastwood he observado una cosa. Las que considero sus mejores películas son aquellas en las que empatizas/simpatizas con los personajes principales de la película. Cuando esto no sucede, las películas flojean. La gran virtud del director es que a lo largo de su carrera nos ha ofrecido una galería de protagonistas a los que nos ha gustado acompañar en las peripecias de los filmes. Además de su más que buen oficio al frente de una película, claro. Y el problema que suponíamos que nos íbamos a encontrar en esta que se acaba de estrenar en España es que podía ser muy difícil empatizar con el que fue director vitalicio del FBI, J. Edgar Hoover.

La película nos cuenta parcialmente la vida de Hoover (diCaprio) desde que ingresa en el Departamento de Justicia  de los EE. UU. hasta su muerte en 1972. En realidad, nos cuenta dos períodos de su vida. Uno de ellos, que podemos establecer entre principios de los 60 y su muerte, en el que va dictando sus memorias mientras nos presenta cómo son sus relaciones y sus acciones respecto a importantes personajes de la época, como pueden ser los Kennedy, Martin Luther King, o Nixon. Los momentos en que dicta sus memorias permiten realizar flashbacks a la época en la que comenzó su trabajo hasta la fundación del FBI en 1935, deteniéndose justo antes de la guerra mundial. Nada nos cuenta de los 20 años que entre medio. De sus primeras épocas, se centra en su pelea contra el comunismo, contra el gangsterismo, o su intervención en el secuestro del bebé de los Lindbergh. Tres personas le acompañarán en este recorrido. En sus primeros años su madre Anna Marie (Judi Dench), y a lo largo de toda su carrera su secretaria Helen Gandy (Naomi Watts) y su amigo y director asociado Clyde Tolson (Armie Hammer).

No entraré a comentar los aspectos técnicos de la realización del largometraje. Dado el oficio y las capacidades del director y la producción son buenos casi por definición. Y dada la extensión del periodo biográfico a abarcar, casi es un milagro que la película solo dure alrededor de 140 minutos. Pero lo importante aquí es el dibujo que hace del personaje.

Hay muchas cosas desconocidas del personaje real. Y no queda más remedio que admitir que más que una biografía precisa de Hoover estamos ante una especulación de lo que pudo ocurrir, o cómo pude ser en determinadas cuestiones. Su relación con su madre, muy freudiana, su homosexualidad latente o simplemente oculta, su paranoica determinación por conseguir información que le permitiera permanecer como un personaje de poder, sus mentiras sobre sus propios méritos,… realmente no deja de ser una visión muy crítica del personaje real. Pero al mismo tiempo, tampoco es devastadora. Le reconoce méritos como el de su capacidad organizativa, para actuar con método, su interés por dar valor a las pruebas científicas y tecnológicas como fuente de verdad procesal, y la creación de una agencia, que más allá de las simpatías o antipatías que despierte en cada cual, probablemente es necesaria dada la complejidad del país al que sirve.

Por supuesto, nada de esto podría sostenerse sin las interpretaciones. Para empezar, por supuesto del principal protagonista, un DiCaprio maduro y contenido, que no se deja llevar por el potencial histrionismo del personaje. Por otro lado, los principales secundarios antes mencionados, que cumplen con oficio su desempeño. Y luego, una galería interminable de pequeños papeles de los muchos personajes históricos que aparecen en la historia y que cumplen.

Como conclusión, no voy a decir que vaya a ser una de mis películas favoritas de Eastwood. El personaje, tal y como está presentado, me produce antipatía, y ya he dicho antes que las películas que prefiero de este director son aquellas en las que me siento ligado a los personajes protagonistas. Además, cada vez me dan más pereza las películas de duración larga, aunque en este caso tal vez no excesiva. Pero es una película bien hecha y que puede ser interesante ver por cualquier aficionado al cine.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Acompaño la entrada de hoy con algunas fotos tomadas camino de la sala de cine. Ayer fue San Valero, fiesta local en Zaragoza. Como cayó en domingo, la fiesta laboral se ha trasladado a hoy. El caso es que la festividad se acompaña de dos adjetivos. Y es que a San Valero se le supone rosconero y ventolero. De comer roscón pasé. Pero del viento no nos pudimos escapar, y sopló abundante y frío. Y encima yo con un incómodo catarro. Así que pocas fotos he hecho este fin de semana. Pero siempre llevo encima la Leica D-Lux 5.

Entrada a los cines a los que no fuimos

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Hojas translúcidas

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You Will Meet a Tall Dark Stranger (2010)

Cine

You Will Meet a Tall Dark Stranger (2010), 31 de agosto de 2010.

Sí. El título en inglés. Que la he visto en versión original subtitulada. Y porque además, de nuevo el desalmado titulador de películas en castellano ha hecho de las suyas, y nos propone un título, Conocerás al hombre de tus sueños, que es engañoso, inexacto y desvirtúa por completo al original. Siempre he opinado que al de los títulos y al traductor de los doblajes habría que declararlos como criminales contra la humanidad. Y me reafirmo. En fin. Estamos ante la penúltima de Woody Allen. Y digo penúltima, porque como sucede habitualmente, cuando estrena su película anual, ya está rodando la siguiente. Y si es de Woody, es garantía de que a priori la opinión se polariza entre quienes lo aman y quienes lo soportan. Intentaré se ecuánime. Que no objetivo, que es algo imposible.

Sinopsis

Dos matrimonios, los formados por Helena (Gemma Jones) y Alfie (Anthony Hopkins), ya disuelto, y el de su hija Sally (Naomi Watts) con el escritor Roy (Josh Brolin) se encuentran en una encrucijada que va a producir grandes cambios en sus vidas, catalizado todo ello por las visitas que realiza Helena a una médium cuyas predicciones parecen cumplirse fielmente en cuanto la incauta las comunica a su familia.

Helena, enganchada a la médium y al scotch, busca el misterioso desconocido que la sacará de la soledad y la llevará a una otoñal felicidad. Mientras influirá con las “predicciones” que recibe sobre Sally, frustrada por una vida familiar sin hijos y por un trabajo que no acaba de satisfacerla a pesar del cuelgue que se le viene encima con su atractivo jefe (Antonio Banderas). Por su parte, Roy, el marido de ésta, busca salir de su incapacidad para escribir una novela que repita el éxito de la primera que publicó y que lo apartó de su carrera en la medicina, al mismo tiempo que se cuelga de la atractiva vecina de origen indio (Freida Pinto) a la que espía por la ventana, y a la que acabará conociendo. El cabeza de familia, Alfie, busca con desesperación la forma de burlar a la vejez a base de gimnasio, de viagra, y de casarse con una “actriz” de físico espectacular (Lucy Punch) que ejerce el oficio más antiguo del mundo “de vez en cuando por necesidad” aunque con gran afición. Ninguno de los caminos que toman los cuatro protagonistas les llevará necesariamente a un final feliz… o sí… o aparentemente…

Dirección y producción

Siendo una película de Allen, la producción es sencilla. Un magnifico trabajo de localización de exteriores e interiores en Londres, una buena fotografía, una excelente banda sonora a base de piezas de música clásica y de jazz, encabezadas por la icónica When You Wish upon a Star interpretada Louis Armstrong Leon Redbone, y un reparto de campanillas que habrá rebajado notablemente sus cachés sólo por el objetivo de aparecer en los títulos de crédito de una película del director neoyorquino. La misma receta de siempre.

Con una historia que contiene elementos vistos una y otra vez en las películas de Allen. Las dífíciles relaciones humanas y familiares, la búsqueda del amor, o la compañía, el miedo a la soledad, a la vejez o la muerte, las relaciones entre hombre maduros y mujeres jóvenes, la crisis del autor creativo, los elementos religiosos o supersticiosos en la conducta humana,… en fin, lo de siempre. Lo que pasa es que de alguna forma, en esta ocasión la cohesión del conjunto no es tan perfecta. Las piezas no encajan con la suavidad de otros filmes. La historia no se desarrolla con la misma fluidez. Y finalmente, es una de las películas, por sus desenlaces, más pesimistas del director. Lo cual no contribuye a mejorar la sensación del conjunto.

Interpretación

Los cuatro protagonistas están muy bien, a pesar de tener que ir remando constantemente contra el lastre que supone esa falta de cohesión global. Especialmente me gustan Gemma Jones y Brolin, pero todos lo hacen bien. Son intérpretes con mucho oficio. Entre los secundarios, Lucy Punch logra también componer un excelente personaje, uno de los más sinceros de la película a pesar de “su oficio”. Sin embargo, tanto Banderas como la guapa Freida Pinto quedan muy sositos. Por un lado, probablemente son los interpretes con cualidades más limitadas del elenco, y por otro, sus personajes tienen muy poco recorrido personal y están ahí simplemente como motores del comportamiento de otros personajes. Realmente, no era necesario mucho nombre para interpretar con dignidad oficio estos papelitos. También aparece brevemente mi admirada muerta resucitada, Anna Friel; pero realmente apenas se puede valorar su pequeña aportación.

Conclusión

No es de lo mejor del director neoyorquino ni mucho menos. Es la segunda película producida por una productora española en la carrera de Allen, y lamentablemente, sin ser tan mala como la primera, tampoco es una gran cosa. Todo ello en términos relativos claro. Porque una película corrientita del director como ésta tiene más elementos positivos que casi todo lo que se estrena hoy por ahí en materia de comedias. Pero bueno,… esperemos que le vuelva la inspiración en un futuro.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
*** (pero por los pelos, que también le podrían ir sólo **)

Puente sobre el Gran Canal en Camden Town Markets

Tengo la impresión de que algunas escenas podrían estar rodadas en el entorno del puente sobre el Gran Canal en Camden Town Markets, Londres - Fujifilm Finepix F10

Madres & hijas

Cine

Madres & hijas (Mother and Child, 2009), 15 de julio de 2010.

No me he enterado de la existencia de esta película hasta esta mañana. Supongo que mi ignorancia puede ser atribuible a las vacaciones, que me han impedido estar al loro, y a que ha llegado a las carteleras con extraordinaria discreción. Pero claro, si me dicen que el responsable de In Treatment, Roberto García, ha dirigido una película que protagonizan Annette Bening y Naomi Watts, y que como secundarios tiene gente como Samuel L. Jackson y Jimmy Smits, entre otros menos conocidos pero igualmente competentes, lo que me pregunto a mí mismo es porque no he ido a verla ya. Y a eso vamos.

Karen (Bening) fue madre adolescente a los 14 años, y se vio obligada por su entorno a dejar a su hija en adopción. Vive amargada por el hecho, y para colmo de males, su madre muere dejándola sola. A pesar de todo, conoce a Paco (Smits) que con dificultades consigue sacarla de su caparazón. Elizabeth (Watts) es una abogada, mujer muy independiente, hija adoptada que vive su vida sola desde que tenía 17 años. En un momento dado, tiene una aventura con su jefe (Jackson) y con algún otro más. Queda embarazada, y sale huyendo de su entorno. Lucy (Kerry Washington) y su marido deciden adoptar ya que no son capaces de procrear de forma natural. Pero la cuestión no es sencilla. Tarde o temprano, las vidas de las tres mujeres acabarán convergiendo.

Nos encontramos ante un drama en el que ante cualquier otra cosa priman las emociones, los sentimiento. Correctamente planteado, desarrollado, y no tengo tan claro si resuelto, por su director a quien le sobra oficio a raudales para tratar con este tipo de situaciones, la película va avanzando sin prisas, pero sin pausas. Un desarrollo que lleva también consigo el cambio y la madurez para sus protagonistas femeninas, independientemente de la edad que representan, puesto que nunca es tarde para avanzar. Tal y como indica el título, la base temática es la reflexión sobre qué es, qué puede ser y qué puede no ser la relación entre una madre y una hija.

Pero sobre todo estamos ante una película de interpretaciones. Las dos protagonistas mencionadas en primer lugar están estupendas. Bening cada vez me sorprende más por su capacidad para evolucionar con su edad y con su físico. Esperemos que los buenos papeles no la olviden ahora que ya francamente ha entrado en la madurez. Y Watts nos ha hecho recordad papeles de hace un tiempo, después de aventurillas insulsas por el cine de acción y otras lindezas similares; es una actriz muy buena y muy atractiva. Pero no sólo ellas, también Washington está al mismo nivel, y cualquiera de los secundarios, más conocidos o menos conocidos están estupendos.

Resumiendo, un drama que si no es perfecto es porque el final puede ser discutible,… o no. Según se vea. Pero que creo que merece la pena ser visto. Por supuesto, si vas al cine a comer palomitas, a ponerte unas ridículas gafas 3D, o consideras que una película es buena porque tiene unos efectos especiales cojonudos, mejor quédate en casa. Esto es cine y no eso otro.

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Esculturas de Jean Arp (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo)

Si no recuerdo mal, alguna de estas estructuras del estrasburgués Jean Arp en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo, tenía que ver con la maternidad;... creo - Panasonic Lumix LX3