OLYMPUS DIGITAL CAMERA

[Libro] Caperucita en Manhattan

Literatura

Carmen Martín Gaite fue una de las escritoras más notables del siglo XX en España, un país donde históricamente parecía que la literatura fuera oficio de hombres… Pocas mujeres aparecían en los textos de literatura del bachiller. Esperemos que las autoras actuales tengan más repercusión para los escolares futuros que la que tuvieron sus antepasadas. Con todo, creo que en la posguerra española destacaron algunas de ellas que merecen la pena ser conocidas.

El libro que nos ocupa hoy casi podría decirse que es un clásico, a pesar de que su primera edición es de 1990. La que yo he leído en esta ocasión es la versión electrónica de editorial Siruela, que fue quien ha publicado desde el principio esta novela, y que hoy en día mantiene el libro en su catálogo, incluida su colección de libros escolares de literatura, lo cual da una idea de que efectivamente estamos ante lo que podemos denominar un clásico moderno.

20130928-_9280825.jpg

Inevitablemente nos iremos fotográficamente al “bosque”, lleno de lobos, de Manhattan. Quizá alguno seáis capaz de descubrir en alguna de las fotos a Miss Lunatic.

Aunque con su longitud de entre 188 y 264 páginas dependiendo de la edición tiene todo el derecho a ser denominada novela, tiene sabor a cuento. A leyenda. A fábula. Incluso con su moraleja. Una moraleja hoy más necesaria que nunca. Si Sara Allen, una niña de 10 años alegre y vivaz, se nos configura como una Caperucita moderna, con su abuelita, con su madre que prepara tartas para su abuelita, y con ese bosque difícil y peligroso que es la isla de Manhattan, además de aparece un señor Woolf (por si no está claro, “wolf” en inglés es lobo), hay un personaje añadido al del cuento recogido originalmente por Charles Perrault, en su versión más dura, o los hermanos Grimm, en su versión más dulcificada. Miss Lunatic. Y poco a poco descubriremos quien es Lunatic. Alguien importante, que todo el mundo conoce, pero que últimamente parece que se respeta poco. Aunque Martín Gaite nos la pinte como una señora un poco excéntrica. Pero muy libre.

20130928-_9280845.jpg

Si la Caperucita de Perrault, y muchas de la tradicionalmente transmitidas oralmente, tenían un contenido sexual indudable, y la moraleja estaba destinada a las jóvenes que se iban con desconocidos que lo que hacían con ellas no era precisamente comérselas, o por lo menos en el sentido literal de la palabra, Martín Gaite alerta contra otro tipo de peligro. La de aquellos que nos quieren robar la libertad. Y supongo que especialmente a las jóvenes a las que se quiere robar o coartar su derecho a soñar, imaginar, a tener aventuras, entablar relaciones significativas o a crear.

Por lo tanto, un libro altamente recomendable. Casi me atrevería a decir que imprescindible. Y se lee echando virutas.

20130928-_9280941.jpg

20130926-l1070741

[Cine] Sully (2016)

Cine

Sully (2016; 582016-0811)

Debatiéndonos estuvimos entre si ser fieles a nuestra costumbre de ir a ver todos los estrenos del veterano director Clint Eastwood o si hacerle “boicot” por apoyar la candidatura del energúmeno ese. Tuvo la suerte de que estuviésemos erróneamente convencidos de que el energúmeno no iba a ganar. Porque al día siguiente, nos hubiéramos decidido por el boicot. Pero a lo hecho, pecho. Vamos a ver qué tal resultó la película.

Una película que nos narra un hecho conocido. Hace unos años, un avión de pasajeros de una línea nacional norteamericana que acababa de despegar del aeropuerto de LaGuardia, se vio obligado a amarar en el río Hudson sobre su panza tras un fallo de motores consecuencia del impacto de una bandada de aves. Sorprendentemente, ninguna persona murió, y las heridas fueron relativamente leves. Todo el mérito se lo llevo el comandante del avión, Chesley Sullenberg, conocido como “Sully” y que es interpretado en la película por Tom Hanks, junto con su primer oficial Jeff Skiles (Aaron Eckhart).

20130926-L1070748.jpg

Nueva York, sus aeropuertos y el Hudson, ¿qué otras fotografías podría poner hoy?

El punto de vista de la película es el de contarnos la investigación subsiguiente, en el que la comisión encargada tiene que descartar que tal amerizaje fuese una acción imprudente ya que quizá el piloto pudo tener margen para llevar al avión a un aterrizaje de emergencia en uno de los varios aeropuertos que rodean Nueva York, con menos riesgo para las personas a bordo. Algo, que si lo piensas bien, es bastante razonable investigar.

Pero Eastwood propone ideología en la película, bajo el principio de los conservadores norteamericanos de que el hombre es lo que importa y que el estado con sus organismos es una lacra e injusto. Se me ocurren muchos ejemplos para indicar que estos no es así, que muchas  veces los accidentes tienen un componente de error humano en sus causas, y que gracias a las sociedades organizadas y a los organismos reguladores, así como a las exhaustivas investigaciones tras los accidentes, estos son cada vez menos.

20130930-_9300407-Pano.jpg

Dejando a un lado el aspecto ideológico, Eastwood cuenta la historia utilizando un guión no lineal, desvelando progresivamente lo sucedido en aquellos angustiosos minutos, con gran habilidad, y manteniendo la atención del respetable en todo momento, a pesar del conocido desenlace de la historia. Mucho mérito también para el reparto, incluso en una poco aprovechada Laura Linney, que incluso aunque se limita a hablar por teléfono en sus intervenciones en la película, nos muestra hasta que punto es una gran actriz.

Película recomendable y muy estimable, cinematográficamente hablando, panfletaria, ideológicamente hablando. Cada uno que se quede con lo que quiera.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

20130930-_9300511.jpg

2013. Nueva York, Estados Unidos.

carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook

[Cine] Little Men (2016)

Cine, Sin categorizar

Little Men (2016; 542016-2710)

Una vez más hemos tenido constancia y la desgracia de comprobar cómo la denominada “fiesta del cine” consiste en tomar el pelo a los reales aficionados al cine, los que vamos todo el año a ver películas, en versión original no adulterada, y que comprobamos cómo cuando estas películas cuestan tres euros cambian la programación, eliminan esas versiones originales para que vayan los espectadores eventuales y que difícilmente serán fieles a las salas durante el resto del año. Es “normal” que determinados “gobiernos” no reconozcan a los distribuidores y exhibidores de cine como empresas culturales, si ellos tampoco se reconocen a sí mismos como tales cuando toca.

Pero pasado esos tres días de taquillazo a base de “blockbusters” más o menos descafeinados, estas “fiestas” nunca se dan cuando llegan los éxitos de ventas más notables del año, las cosas vuelven a su ser, y ya encontramos de nuevo las películas sin adulterar en cartelera. Y como nuestro amor por el cine supera la antipatía que nos genera la empresa que monopoliza las versiones originales en Zaragoza, vamos al cine. A pagar el doble de lo que el día anterior se pagaba. Simplemente porque a nosotros sí que nos gusta el cine como fenómeno auténtico y cultural, y no como mero entretenimiento devaluado.

20130927-_9270514.jpg

Transcurre mayormente en Brooklyn la película, e integramente en Nueva York; así que nos vamos a Brooklyn,… en la película los preadolescentes también juegan al fútbol… al de verdad, no al de los americanos.

Elegimos esta película de Ira Sachs, de la cual se ha hablado poco, pero lo poco que se ha hablado ha sido para bien. Una película sencilla, que no llega a la hora y media de duración, con intérpretes poco conocidos. El que más suena es Greg Kinnear, que interpreta al padre de uno de los protagonistas, y antagonista del personaje que interpreta Paulina García, madre del otro protagonista. Ya os comento, en cualquier publicidad, cartel o comentario de la película, es difícil ver o reconocer el nombre de los dos chicos protagonistas, Theo Taplitz y Michael Barbieri. Supongo que hay cláusulas en los contratos que hace que los actores con más nombre aparezcan por delante de los que cargan con la labor importante y dura. Por cierto, la versión doblada se titula “Verano en Brooklyn”, lo cual me parece una memez. Entre otras cosas porque la acción parece transcurrir en primavera. Hace buen tiempo, pero los chicos van al colegio. No están de vacaciones.

Estos dos chicos interpretan a dos jóvenes preadolescentes, a punto de entrar en el instituto (la “high school” norteamericana que abarca los cuatro últimos años de la educación obligatorio; estos chicos estarían en la “middle school”, algunos de cuyos cursos en España también se estudian en nuestros institutos de educación secundaria). Los dos tienen inquietudes artísticas, uno dibuja y pinta, el otro quiere actuar. Ambos quieren entrar en la conocida La Guardia High School, instituto especializado en disciplinas artísticas y en el que, según creo, se inspiró tanto la película Fame, como la serie que vino después.

20130927-_9270522.jpg

Pero si los dos chicos se hacen amigos cuando la familia de uno de ellos, al morir el abuelo, se muda a vivir a un apartamento sobre la tienda que regenta la madre del otro, los conflictos por el dinero del alquiler de la tienda enfrentarán a las dos familias y pondrán a prueba la bella pero frágil relación de amistad entre ambos.

La película es sobria pero emotiva. No esconde los dramas ni se para en mientes de buscar finales felices melosos y forzados, pero tampoco se refugia en el melodrama. La naturalidad es lo que mueve a los personajes y la acción. No recuerdo la última vez en la que en una ficción audiovisual norteamericana los adolescentes se parecieran a los adolescentes que yo he conocido toda la vida, y no sean una colección de estúpidos estereotipos, la más de las veces poco creíbles. Por otra parte, la película en sí misma es un canto a la amistad por una lado, pero también a la familia, por diversa que esta pueda ser por otro. A las solidaridad genuina que surge entre amigos o miembros de una familia cuando surgen los conflictos. No es maniquea, no hay un malo y un bueno. Hay gente corriente sometida a tensiones. Porque todo el mundo acarrea sus problemas en la vida, intenta resolverlos como puede, y eso, en ocasiones, perjudica a terceros.

20130927-_9270548.jpg

Con buenas interpretaciones y una puesta en escena austera pero eficaz, es una película que mejora en el recuerdo conforme pasa el tiempo, y es digna de atención por parte del respetable, aunque probablemente no atraiga a los devoradores de palomitas que están dispuestos a pagar más dinero por unas toneladas de este panizo salteado con toneladas de sal y grasa y los refrescos carbonatados e hiperazucarados acompañantes con los que lo acompañan, que por ver un buena obra cinematográfica.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

20130927-_9270533.jpg

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

[Cine] Café Society (2016)

Cine

Café Society (2016; 452016-3008)

Es una tradición de décadas, que cuando llega el otoño toca reencontrarse con Woody Allen, que sigue a su ritmo de película por año… y nos cuentan que tiene también pendiente de estreno una miniserie de televisión. Lo único que cambia es que en años recientes, más que en otoño, el estreno de la película de Allen es más en los finales del verano. Es posible que el neoyorquino no tenga ya el tirón de antaño, y las distribuidoras y exhibidores cinematográficos no le reservan fechas de tanto prestigio como antaño. Como sea.

La cuestión es que hemos tenido nuestra dosis anual de… lo mismo. El romance, la religión, el éxito y la fama, la muerte,… el sentido de la vida en general, siguen siendo sistemáticamente los temas que interesan al peculiar director de cine que a lo tonto modorro nos presenta esta película con los 80 años ya cumplidos.

20130927-_9270618.jpg

Inevitablemente nos vamos a Nueva York fotográficamente hablando, y pasearemos por Brooklyn a orillas del East River.

Una película que no ofrece nada realmente novedoso. Momentos de comedia que nos pueden recordar a Annie Hall, paisajes de Nueva York que nos retrotraen a Manhattan, asuntos de familia que han podido ser tratados en Hannah y sus hermanas o en Días de radio, el crimen organizado que ya vimos en Ballas sobre Broadway, o el mundo de las celebridades que trato en Celebrity… Salvo esta última, que a mí no me convenció a pesar de su reparto de campanillas, todas las anteriores son ampliamente superiores a la obrita que nos trae en este 2016.

Y sin embargo, salimos del cine con buenas sensaciones. Buena música de jazz, maravillosa fotografía de Vittorio Storaro, mujeres guapas, y un romance de sabor agridulce, que sin embargo tiene más miga de lo que parece. En cualquier cosa, Woody Allen consigue algo que yo consideraba poco probable, y es que dos de los intérpretes más siesos y antipáticos de Hollywood a mis ojos (apreciación muy personal y que no tiene porque ser coincidente con otras personas), Jesse Eisenberg y Kristen Stewart, nos caigan bien y simpáticos. Y nos ofrecen un romance que en sí mismo no tiene sentido salvo que integremos en el mismo al conjunto del reparto. Por que de una forma u otra, el personaje de Stewart, Vonnie, se enamora del mismo hombre, en dos época de su vida, representados por Eisenberg y por Steve Carell, este último interpretando al tío del primero. Y el personaje de Eisenberg se enamora de una idea de mujer, representada por las dos Veronicas, la Vonnie interpretada por Stewart, y la Veronica interpretada por una desaprovechada Blake Lively, que si la primera consiguen que salga bien guapa con el diseño de vestuario, esta segunda sale absolutamente espectacular, gracias entre otras cosas a su casi metro ochenta de estatura.

20130927-_9270625.jpg

Donde contemplaremos la silueta del bajo Manhattan.

De fondo, los problemas de familia y el mundo del famoseo, que proporcionan el tono humorístico, desenfadada e incluso cómico a esta historia de amor más sustancial de lo que podría parecer al principio, con una galería de personajes secundarios que nos alegran francamente la sesión. Fenomenal la escena entre los dos padres del protagonista, discutiendo las “ventajas” del cristianismo sobre el judaísmo, y sobre las formas de afrontar la irremediable muerte que a todos nos llega.

20130928-L1070843.jpg

O nos pasearemos bajo el puente de Queensboro en Roosevelt Island.

Las críticas leídas a priori sobre esta película nos habían creado unas expectativas bajas, muy influenciadas por la tremenda flojera de la dosis del año pasado. Pero lo cierto es que salimos con una sonrisa en la boca, una buena sensación en el cuerpo y dispuestos a admitir que, si bien lo mejor de la creatividad de Woody Allen pertenece al pasado, no nos importa que nos “importune” cada año con peliculitas como esta, que por otra parte superan en interés a practicamente cualquier otra comedia romántica que se estrene en estos tiempos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
20130929-L1070963.jpg

Y como no, por Central Park, todas ellas localizaciones muy propias de las películas de Woody Allen.

20050709-CRW_7228

[Cine] Brooklyn (2015),… o “to’l mundo es bueno”

Cine

Brooklyn (2015; 152016-0226)

Este fin de semana pasado lo tuvimos muy completo en lo que a cine se refiere. La combinación de estrenos con posibilidades en la ceremonia de los óscars, la celebración de dicha ceremonia y el mal tiempo que hacía que no apeteciese hacer muchas otras cosas, nos ayudó a una sesión doble de viernes y sábado. Y en la del viernes tocó este drama romántico, producción irlandocanadiense dirigida por el irlandés John Crowley.

A pesar del título de la película, como últimamente hemos visitado mucho Nueva York, he optado por las vistas de Irlanda, que también sale en el filme. Sea el condado de Galway.

A pesar del título de la película, como últimamente hemos visitado mucho Nueva York, he optado por las vistas de Irlanda, que también sale en el filme. Sea el condado de Galway.

Es curioso. Creo que ya he dicho varias veces que mi película favorita en esta temporada de premios que ya podemos considerar pasada ha sido Carol. Pues vamos a jugar al juego de los parecidos casuales.

  1. Carol está ambientada entre 1952 y 1953. Brooklyn, también.
  2. En Carol, la protagonista es una joven de unos 20 años que se va a vivir y trabajar a Nueva York. En Brooklyn, también. Cierto es que Therese vive en Manhattan y Eilis (Saoirse Ronan, léase Sirshe Ronen) en Brooklyn.
  3. En un momento dado, la protagonista de Carol trabaja en unos grandes almacenes. En Brooklyn, también. Cierto es que Therese lo hace en la juguetería y Eilis en la perfumería.
  4. La protagonista de Carol no es feliz en Nueva York. La de Brooklyn, tampoco. Therese no encuentra su camino en esta vida, mientras que Eilis sufre de una morriña de tamaño descomunal.
  5. La protagonista de Carol aspira a trabajar de otra cosa. La de Brooklyn, también. Bueno, Therese quiere ser fotógrafa, mientras que a Eilis ya le vendría bien trabajar en el departamento contable de alguna empresita.
  6. La protagonista de Carol se enamora. La de Brooklyn, también. Aquí… las cosas empiezan a tomar otro color. Mientras que Therese lo hace de una señora más mayor de la burguesía neoyorquina, Eilis, buena católica irlandesa, se conforma con un fontanero de origen italiano que se quiere montar su empresita de construcción con sus hermanos.
  7. El amor en Carol se ve amenazado gravemente por un acontecimiento desgraciado que aleja a las dos amantes. En Brooklyn, también. Pero hasta aquí voy a contar porque no se trata de destripar completamente la película…
El condado de Clare, también en el encabezado.

El condado de Clare, también en el encabezado.

Sip. El esquema argumental es casi completamente idéntico. Las película son muy distintas. Hay diversas cosas que marcan la diferencia, desde el punto 1 de la lista. Pero lo que marca la diferencia notable es lo que viene a partir del punto 5. Y por supuesto, un millar de detalles asociados a la forma de rodar y de plantear ambas historias. Es importante analizar el proceso creador. A veces nos quejamos de que no tenemos historias nuevas, que todo está inventado, que las cosas se repiten… Nadie dijo que el proceso creador estuviera en inventar nada nuevo. Como alguien o varios han dicho, se trata de aportar algo nuevo a la conversación cultural, de poner el granito de arena distinto, o que soporta un edificio distinto de la civilización humana. Y aquí es donde quería ir con esta comparación.

Ya he expresado varias veces mi admiración por Carol. Brooklyn es una película correcta de factura muy notable. Está muy bien hecha. Y excelentemente interpretada. Empezando por su protagonista, la joven Saoirse Ronan pertenece a esa notable generación de actrices jóvenes anglófonas, entre los 20 y los 30 años, que tanto interés está generando y tanta calidad está ofreciendo. Está cambiada. Supongo que la adaptación al personaje le ha llevado a ganar unos cuantos kilos, y darle un aspecto más de inmigrante, poco sofisticada. No sé. Es un suponer. Pero lo hace muy bien. Y muy bien acompañada de un reparto donde no faltan los intérpretes canadienses en papeles secundarios, signo de la coproducción entre Canadá e Irlanda. Eso hace que podamos ver por ahí a la más yeyé de las señoras Draper, mucho más modosita que en Mad Men, o a la siempre animosa “Felicity Smoak”,… tan animosa como siempre. Esto de la coproducción nos lleva a que los que nos enseñan como el Brooklyn de 1952 es en realidad Montreal… pero bueno.

El condado de Kerry, con vistas al Atlántico que tiene que cruzar Eilis para ir a buscarse la vida.

El condado de Kerry, con vistas al Atlántico que tiene que cruzar Eilis para ir a buscarse la vida.

Todo muy bien. Pero… a la película le falta chicha. La historia es mucho más pequeña e inconsecuente de lo que parece. Primero… parece difícil merendarse el hecho de que, salvo la bruja de la panadería, todo el mundo sea tan tan tan tan bueno para con la pobre Eilis. Pero si es que son todos taaaaaaaaaaan majos. Hasta la mandona de la casera la tiene de enchufada. Y qué decir de la jefa tan compresiva, tan mona y con tan buen tipo que tiene en los grandes almacenes… Y qué buenos son los curas católicos… No sé cómo se les puede haber ocurrido premiar con el óscar a Spotlight con lo mal que les hace quedar. Incluso el regreso a su Irlanda natal está lleno de gente con buen rollito. Si hasta el general Hux está tan majo y tan apuesto… De hecho, ¿por qué tiene que emigrar si en su pueblo son todos tan majos?

Es una buena película. Pero no tiene nivel de óscar. Ni siquiera en mi opinión para estar entre las candidatas. Más con la sorprendente ausencia de la película con la que la hemos comparado al principio de este artículo. Si vais a verla no os arrepentiréis. Es una película amable, buenrollista, con buenos sentimientos,… pero no deja de ser una peliculita sencilla envuelta en un ropaje más o menos de gala.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
O el condado de Cork, al sur de la isla.

O el condado de Cork, al sur de la isla.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

[Cine] Carol (2015)

Cine

Carol (2015; 122016-0211)

Por una de esas causas y azares, acudimos a ver esta película al cine las mismas tres personas que quedamos para ver la última de Tarantino. No es raro… somos los “sospechosos habituales” que planifican su semana con el fin de ver las más interesantes de las propuestas de la cartelera, preferiblemente en versión original. Y llevamos muchos años viendo cine juntos. Aunque somos diversos como personas, tenemos una formación visual similar y hace tiempo que sabemos que nuestros intereses cinematográficos coinciden… más o menos.

Por lo tanto, no es de extrañar que el primer comentario a la salida del cine fuera comentar los aspectos formales de ambas películas. Mientras Tarantino presumía de filmación en película de 70 mm, apta para pantallas enormes con gran brillantez y despliegue de medios, el director de Carol, Todd Haynes, junto con su director de fotografía, Ed Lachman, optan también por la película tradicional, pero la modesta de 16 mm en formato Super 16. Y no es una decisión económica, es una decisión de estilo. De aportar a la imagen la estructura, el grano, que podemos asociar a las imágenes de principios de los años 50.

El romance de "Carol" se gesta en la Gran Manzana, y nos pasearemos por ella. En el ferry de Staten Island en la cabecera, o por el puente de Brooklyn.

El romance de “Carol” se gesta en la Gran Manzana, y nos pasearemos por ella. En el ferry de Staten Island en la cabecera, o por el puente de Brooklyn.

Siguiendo con las comparaciones, Tarantino apuesta en sus películas por los diálogos con largas parrafadas, prácticamente monólogos en secuencia de sus personajes, que sufren de una verborrea que a algunos encanta y a mí, últimamente, me aburre. Carol es una película construida a base de diálogos concisos, silencios y miradas profundas. La película de Tarantino nos dejó fríos, tan fríos como los nevados paisajes de las Rocosas que tan espectacularmente filmó. La película de Haynes nos ha llenado de calor, calor humano en el invierno de la impersonal megaurbe neoyorquina.

Estamos ante un romance. Una historia de amor. Con muchos de los elementos clásicos del cine, cuando la historia parece imposible, cuando las “circunstancias” separan a los potenciales amantes.

Therese (Rooney Mara) es una chica joven, con inquietudes creativas, fotógrafa aficionada que aspira a algo más. Nos confiesan los responsables de la película que los referentes del personaje son gente como Ruth Orkin, Esther Bubley, Helen Levitt,… Vivian Maier, tal vez. Si buscáis retratos de las tres primeras por internet de cuando eran jóvenes y las comparáis con el estilismo de Rooney Mara en el filme, no dejaréis de encontrar similitudes. Pero Therese es alguien más. Therese es el alter ego de Patricia Highsmith.

La película transcurre en invierno, ideal para replicar el ambiente del Nueva York de Saul Leiter; pero yo prefiero el principio del otoño con la suave luz del atardecer que se cuela por las ventanillas de los ferrys.

La película transcurre en invierno, ideal para replicar el ambiente del Nueva York de Saul Leiter; pero yo prefiero el principio del otoño con la suave luz del atardecer que se cuela por las ventanillas de los ferrys.

La película está basada en una novela de Highsmith, una novela de juventud, que publicó con el título de “El precio de la sal” y bajo pseudónimo. ¿Por qué el pseudónimo? Porque está basada en vivencias de las propia Highsmith. Sin ser exactamente autobiográfica, los personajes principales de la novela comparten caracteres y peripecias con la propia Highsmith y con mujeres que conoció en su juventud. Y el caso es que Highsmith mantuvo un romance de jovencita con una mujer rubia apreciablemente mayor que ella. Y aquí viene el segundo personaje de esta historia de amor.

Carol (Cate Blanchett) es una mujer ya madura, puede ser 20 años mayor que Therese, pero muy atractiva todavía. Y con mucha clase. Atrapada en un matrimonio sin amor, en la jaula de oro impuesta por sus suegros, en el potencial alcoholismo y violencia del marido. Para Carol, probablemente, esta no sólo es una historia de amor. Es una historia de liberación… que tiene un coste. Grande

Los medios han hecho hincapié en la relación homosexual que se establece entre ambas mujeres. Y evidentemente es algo muy importante. Es un acto de osadía reconocer y reivindicar el romance homosexual a principios de los años cincuenta, en la ultraconservadora sociedad norteamericana de la posguerra mundial y de la guerra fría. Y también hoy… si no, ¿cómo se explica el ninguneo que está sufriendo en la temporada de premios cuando probablemente se trate de la mejor película de habla inglesa del último año? Estoy convencido de ello.

O paseando en el crepúsculo por el "downtown", el bajo Manhattan.

O paseando en el crepúsculo por el “downtown”, el bajo Manhattan.

No se comió un colín en los Globos de Oro, donde tenía cinco candidaturas en cuatro categorías; ambas actrices compitieron entre sí en la categoría de mejor actriz protagonista. ¿No sería posible y justa una candidatura conjunta y un premio compartido? Tampoco ha sido reconocida en los BAFTA, donde no se ha llevado ninguno de los nueve premios a los que optaba. Era una de los dos películas que más candidaturas tenía. Ya veremos que pasa con las seis candidaturas a los Oscar. De momento, no ha encontrado un hueco entre las ocho o nueve candidatas a mejor película. Cada vez que repaso la lista de candidatas me hago cruces. Pero si han metido ahí hasta la de “Mad Max”… Cierto es que hacen trampa en las candidaturas. Introducir a Rooney Mara en la categoría de actriz de reparto me parece de un cinismo similar a lo que sucede con Alicia Vikander.

Pero volviendo a la película. Desde mi punto de vista no sólo es una película sobre el amor romántico y la atracción sexual entre mujeres. Hay muchas más capas que separar en la relación. Por ejemplo, la diferencia de edad. El cine nos ha acostumbrado a relaciones dispares en este sentido, siempre y cuando el mayor sea el hombre y la jovencita la mujer. Relaciones que habitualmente en la realidad no se ven bien. No se asumen con tanta facilidad. Mucho menos si la persona de más edad es una mujer. Pero es además hay diferencias marcadas de clase social, económica y quizá, sólo quizá, cultural. En realidad, en este último aspecto quizá sea más inquieta y menos superficial Therese que Carol. Muchos problemas, muchos problemas… incluso para el cine, no digamos ya para la vida real.

Un ejercicio que hicimos mientras tomábamos un caña después de la película… os acordáis de Sabrina,… La película de Billy Wilder, no la tonta y superflua versión posterior. Es del año 1954. La acción en Carol se sitúa a caballo entre 1952 y 1953… la cosa va en un pelo. En Sabrina, un feo y cincuentón Humphrey Bogart se liga como si tal a una jovencita de ventipocos encarnada por la delicada apariencia de adolescente de Audrey Hepburn. Y a todo el mundo le parece estupendo… un romance encantador… ¿En serio? ¿De verdad? Plantéenselo en la vida real. Un millonario de 54 años se beneficia a la hija adolescente de su chófer. Y ahora barajeemos la variables de edad y sexo… una mujer y una chica,… una mujer y un chico,… un hombre y un chico,… ¿Cuál es el grado de tolerancia de la sociedad?

O por qué no darse una vuelta por Central Park, donde tantos romances hemos visto hacerse y deshacerse en el cine.

O por qué no darse una vuelta por Central Park, donde tantos romances hemos visto hacerse y deshacerse en el cine.

¿A que no es tan sencillo lo que nos está contando esta película o la novela de Highsmith? Convencido estoy que aunque situada en los años cincuenta, las relaciones como la descrita en la película son en realidad mal toleradas hoy en día, a pesar de la “corrección política” formal de la sociedad.

Pero todo ello está contado con un diseño de producción absolutamente de lujo. El estupendo vestuario de las protagonistas, la maravillosa iluminación de Lachman emulando las kodachromes de Saul Leiter, los tés con pastas en los salones de los hoteles, las fiestas juveniles en los apartamentos del Village, el fenomenal acompañamiento con la música de Carter Burwell, con fragmentos de Billie Holiday, Woody Herman, Les Paul,… un envoltorio absolutamente maravilloso, de primer orden para una reflexión sobre la moral, sobre las costumbres, sobre nuestra sesgada visión de las cosas, sobre si realmente somos tolerantes o sólo nos lo hacemos, o seguimos la corriente,… sobre tantas cosas. Y sobre la acción liberadora y renovadora que para las dos mujeres tiene su historia de amor. Quizá por ello, no se está comiendo un rosco en esta temporada de premios, como ya he dicho.

Tenemos que agradecer también la acertada selección de las protagonistas, de las que es difícil no enamorarse uno mismo. La elegancia y la capacidad interpretativa de Blanchett habían quedado suficientemente demostradas a lo largo de su carrera. Pero para mí es mucho más interesante todavía la matizada y sutil interpretación de Rooney Mara, cómo refleja sus sentimientos con tan pocas palabras, como sabe reflejar la evolución del personaje durante la película, de poco más que una adolescente a una mujer hecha y derecha… en unos meses según la cronología del filme. Mara hace la que para mí es la mejor interpretación femenina de las películas que optan a premios, de lo que he visto hasta ahora. Me falta por ver a la gran favorita. Pero tranquilas las gentes de orden. Las buenas gentes de Hollywood ya han cumplido con su cuota de corrección política otorgando varias candidaturas a los Oscar. Pero no permitirán el “desmán” de que además se premie a las lesbianas. Con Tom Hanks lo permitieron,… pero al fin y al cabo, su personaje tenía sida y cascaba. El castigo divino estaba ahí.

Seguro que la película de Tarantino se lleva algo. El “spaghetti western” más caro de la historia del cine. Pero la que difícilmente me podrán convencer de que no es la mejor película del año, rodada en unos aparentemente modestos 16 mm, no se llevará nada. Mierda de oscars.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

Por cierto, la película tiene ficha en mi colección de películas sobre fotografía y cine. Qué sexy está Rooney Mara con su Argus C3 o con la Canon IV Sb…

¿Y qué me dicen de lo alto del Empire State, donde tal vez uno se encuentre a Cary Grant esperando sin esperanza a Deborah Kerr?

¿Y qué me dicen de lo alto del Empire State, donde tal vez uno se encuentre a Cary Grant esperando sin esperanza a Deborah Kerr?

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

[Cine] Mistress America (2015)

Cine

Mistress America (2015); vista el 22 de noviembre de 2015.

En un día como hoy en el que me encuentro muy confuso… Veréis… En el lugar donde trabajo, en los últimos años han sido o fueron relativamente las protestas salariales en viernes. La gente se vestía de negro y protestaba en la puerta del centro de trabajo durante unos minutos. Y a eso se le llamaba “viernes negro”… Pero ahora resulta que “viernes negro” o en inglés “black friday” es un día donde te venden las cosas rebajadas. Aunque dicen que antes de rebajar las cosas, en algunos comercios las suben de precio, así que cuando dicen que las han rebajado… pues eso… Que estoy confuso…

Retomo el hilo. Llevo un cierto retraso en lo de comentar películas que he visto en el cine. Con la de hoy tengo dos sin comentar. Así que a ver si entre hoy y mañana me pongo al día. La de hoy, vista en versión original. El título en la versión doblada, en España, creo que es el mismo. Y nos apeteció verla porque no hace mucho vimos otra película con la misma pareja de director/guionista y protagonista/guionista que nos gustó. Noah Baumbach y Greta Gerwig han vuelto a las calles de Nueva York para contarnos el desconcierto vital de las generaciones más jóvenes.

Volvemos hoy a Nueva York; al más urbano y dinámico.

Volvemos hoy a Nueva York; al más urbano y dinámico.

Tracy (Lola Kirke) es una chica de primero de carrera, que ha decidido hacer sus estudios en Nueva York atraída por la romántica imagen de la ciudad como lugar donde pasa todo en el mundo intelectual y social. Pero sus aspiraciones se quedan defraudadas, porque todo es muy aburrido. Además, aspirante a escritora, no parece impresionar a sus profesores y compañeros con sus escritos. Todo parece cambiar cuando conoce a Brooke (Greta Gerwig), la hija del novio de su madre, futura hermanastra. Esta, casi una década mayor, es “guay”, lo pasa bien, y tiene proyectos para montar un restaurante maravilloso. Y conoce gente.  Las cosas al final no serán como parecen,… pero por lo menos le estimulará a escribir algo realmente interesante.

Drama con tonos de comedia, o comedia con tonos de drama, en la que de nuevo Baumbach y Gerwig exploran la ausencia de rumbo, la carencia de objetivos vitales en lo jóvenes actuales, representados por cualquiera de las dos protagonistas. Lo cual se hace especialmente grave cuando el joven empieza a no ser tan joven, situación representada por el personaje que interpreta Gerwig. Un personaje muy similar en ciertos aspectos al de Frances Ha, pero sin que parezca que vaya a conseguir reconducir su vida como aquella bailarina frustrada. Similares ingredientes que el mencionado precedente, aunque tal vez sin la frescura y la novedad que represento aquella sencilla película rodada en blanco y negro con cámaras fotográficas réflex digitales.

A la ciudad que despierta expectativas e ilusiones en la gente.

A la ciudad que despierta expectativas e ilusiones en la gente.

Buenas interpretaciones, tanto de sus protagonistas (esta chica, Lola Kirke, a quien esperamos en la segunda temporada de Mozart in the Jungle, parece que promete) como de los personajes secundarios. Todos juntos nos ofrecen de forma coral la parte más interesante de la película que es cuando se juntan todos en la casa del exnovio y examiga de Brooke.

Película que se deja ver con razonable agrado, no le encuentras grandes pegas, pero que tampoco dejará un recuerdo indeleble en la memoria. Si no encuentras nada mejor en cartelera, tiene un pase. El haberla visto en compañía entre otros de una joven de 21 años, permitió eso sí, un coloquio cervecero posterior muy interesante.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Pero en la que, si hacemos caso a lo que nos cuenta el cine y las series de televisión contemporáneas, las chicas jóvenes lo tienen realmente complicado.

Pero en la que, si hacemos caso a lo que nos cuenta el cine y las series de televisión contemporáneas, las chicas jóvenes lo tienen realmente complicado.

20130927-L1070776

[Cine] A Most Violent Year (2014)

Cine

A Most Violent Year (2014); visto el jueves 26 de marzo de 2015.

Película vista en versión original subtitulada en castellano, motivo por el cual conservo su título también original en inglés. En la cartelera española se puede encontrar en versión doblada con el título de “El año más violento”.

Nos llega acompañada de buenas críticas y un atractivo reparto esta película de J.C. Chandor, que hace unos años nos sorprendió con un interesante primer largometraje, una película que nos ayudaba a entender como puñetas llegó esta maldita crisis que nos está dando por el saco desde hace ya siete años. En esta ocasión, ya veréis que nos muestra un híbrido entre el mundo de la empresas y el de las mafias. O a lo peor es que no son cosas distintas.

Abel Morales (Oscar Isaac) es un empresario en el negocio de la distribución de combustibles derivados del petróleo en la ciudad de Nueva York que está a punto de cerrar un negocio de compra de una terminal que le permitirá ser uno de los grandes de la ciudad. Casado con Anna (Jessica Chastain), la hija de un mafioso, presume de llevar su negocio bajo una estricta ética profesional con sus clientes y con sus empleados. Pero todo esto se pondrá en cuestión cuando una ola de robos con violencia de sus camiones de distribución, simultáneamente con una inoportuna investigación de un fiscal con ambiciones políticas pueden poner en jaque toda la operación y llevarlo a la ruina.

Aunque aparezca menos en las fotografías que habitualmente vemos de Nueva York, la inmensa ciudad también nos ofrece paisajes industriales, especialmente en las riberas de los cursos de agua que rodean las islas que conforman la ciudad.

Aunque aparezca menos en las fotografías que habitualmente vemos de Nueva York, la inmensa ciudad también nos ofrece paisajes industriales, especialmente en las riberas de los cursos de agua que rodean las islas que conforman la ciudad.

Chandor sitúa la acción de su película en el año 1981, del cual dicen las estadísticas que fue el año más violento por el crimen en la ciudad de Nueva York. Y es en ese ambiente, en el que todavía florecen las actividades de las mafias, y en el que los propios empresarios tienen comportamientos mafiosos, en el que se nos ofrece esta interesante reflexión sobre el hombre de negocios íntegro en un mundo en el que tal concepto parece una utopía. Estamos ante una variante del cine de negro al estilo del que se hacía en los años 70 y parte de los 80, con ambientes opresivos, con una ciudad que percibimos como caótica e invivible, lejos de la imagen de atractiva capital del mundo que hoy en día ofrece la Gran Manzana. El protagonista es propuesto como un nuevo y moderno Job que, sin renunciar a sus principios, tampoco quiere resignarse a perder todo lo que ha conseguido como el mítico santo varón del antiguo testamento judeocristiano.

Y siempre sorprende esa tolerancia, peligrosa desde mi punto de vista, al mundo de las armas de fuego. O de cualquier otro tipo.

Y siempre sorprende esa tolerancia, peligrosa desde mi punto de vista, al mundo de las armas de fuego. O de cualquier otro tipo.

Si la película está bien hecha, que lo está con ese aire un poquito “camp” pero bien resuelto que recuerda al mundo setentero, definitivamente cumple con sus objetivos gracias a las excelentes interpretaciones de su pareja protagonista. Tanto Isaac, que recientemente me pareció irregular y poco convincente en otra película, como la siempre solvente Chastain, aparentemente en perpetuo estado de gracia, construyen con sus trabajos el esqueleto del edificio fílmico que de por sí tiene unos buenos cimientos, tanto por sus planteamientos como por su realización. Acompañados por un plantel de secundarios que constantemente dan una réplica más que adecuada a los protagonistas.

Esta ha sido una agradable sorpresa, que aun ha mejorado las expectativas de partida y que además crece en el recuerdo, en el que percibes cuantos matices hay, cuantas cosas se dicen, como se juega con las terribles ironías. Y que peligrosas pueden ser algunas mujeres si no te quieren. Y a lo peor más aún si te quieren. Grande, Chastain.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
En cualquier caso, incluso en sus paisaje más industriales e industriosos, la ciudad ofrece oportunidades fotográficas por doquier.

En cualquier caso, incluso en sus paisaje más industriales e industriosos, la ciudad ofrece oportunidades fotográficas por doquier.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

[Cine] Birdman or (The Unexpected Virtue of the Ignorance) (2014)

Cine

Birdman or (The Unexpected Virtue of the Ignorance) (2014); vista el viernes 9 de enero de 2015.

Inicio esta entrada con el aviso habitual; cuando conservo el título original en inglés es porque he visto la película en versión original subtitulada en castellano. A veces porque el título no es traducido en la versión doblada, pero no es lo usual. En este caso, habitualmente conoceremos la película símplemente como Birdman, en ambas versiones, aunque lleva ese subtitulo que en la versión española queda como Birdman: La inesperada virtud de la ignorancia. O algo así.

Hemos empezado el año con cierto frenesí cinematográfico, y estamos saliendo a dos películas por semana. Ahora, cuando escribo esta entrada, ya tengo en mente la nueva película que vimos ayer, y que comentaré en unos días. Considero que el dejar pasar unos días, dejar reposar las impresiones, es algo bueno de cara al comentario que pueda hacer. Es como si mi opinión madurase un poco más. En esta ocasión, reconozco que a priori no tenía mucha información sobre lo que iba a ver. Así que iba con pocos prejuicios. Sabíamos que este título está sonando en quinielas diversas de la temporada de premios, que su director, el mejicano Alejandro González Iñárritu nos viene ofreciendo títulos muy interesantes aunque no siempre de fácil digestión, y que el reparto mezclaba una serie de nombres, algunos de ellos prometedores, otros capaces de lo mejor, pero también de alguna decepción.

Nos habla la película de cómo una vieja del cine de acción, Riggan (Michael Keaton), que encarnaba 20 años atrás a un superhérore de nombre Birdman, tras un largo bache quiere reivindicar su condición de actor y alcanzar un cierto prestigio personal y profesional adaptando para un teatro de Broadway el relato corto de Raymond CarverWhat We Talk About When We Talk About Love. Pero la preparación y los ensayos con vestuario y público están siendo una catástrofe y lo están llevando al borde de la paranoia, en forma de las voces que oye de su antiguo personaje de ficción. Tendrá problemas con Laura (Andrea Riseborough), una de las actrices con la que tiene una relación y que pudiera o no estar embarazada, con el otro actor protagonista, Mike (Edward Norton), capaz de lo mejor o de montar un caos con su carácter o sus ideas propias. Deberá velar por su rebelde hija, Sam (Emma Stone), que está como su ayudante, pero que acaba de salir de un programa de desintoxicación y rehabilitación por consumo de drogas. E incluso eventualmente tendrá que afrontar a su exmujer, hacia quien tiene sentimientos complejos, Sylvia (Amy Ryan), que los visita constantemente. A lo que hay que añadir la ansiedad continua por su necesidad de que la obra sea un éxito.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Estamos en Nueva York, en el entorno de Broadway, la 42 y el conjunto de calles que conforman la élite de la escena neoyorquina y norteamericana.

 

Habría mucho que comentar sobre este filme, y no tengo mucho tiempo. Para empezar, en el plano técnico, es una película compleja rodada en forma de un falso plano-secuencia que abarca todo el metraje del filme. Gran mérito en la concepción y en el montaje, y aunque las transiciones puedan ser evidentes en algunos casos, lo cierto es que dado que la acción abarca varios días o semanas, y es necesario incluir las convenientes elipsis. Todo ello viene ayudado por un guion que ha de tener una precisión milimétrica para favorecer el trabajo de todo el equipo. El trabajo en lo que es la concepción de la historia y su traslación audiovisual, con una potente banda sonora basada en la percusión, es muy sobresaliente.

Luego está el interés de la propia historia. Es una historia sobre las gentes del mundo de la interpretación, el cine y el teatro. Es una historia que, aunque de forma sutil, mete profundamente el dedo en el ojo de las modas de las dos últimas décadas del cine de acción, especialmente de superhérores, basadas en la pirotecnia y la presencia física de sus intérpretes, pero hueco por debajo de esto. No olvidemos que Keaton encarnó varias veces a Batman en los años 90, y que también a sido un intérprete con altibajos, muy capaz, pero con bodrios a cuestas. También hay autorreferencias en el personaje de Norton, al propio carácter de este brillante actor, pero que se ha ganado la fama de difícil en algún rodaje.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Un paisaje que se nos ofrece durante la película de diversas formas, como un marco, como un paisaje, pero también a veces como una amenaza que se cierne sobre los protagonistas.

 

Y es que en definitiva, si ya hemos hablado de las virtudes de la realización de esta película, se quedaría coja si no fuera por el excelente trabajo del conjunto de su reparto. Los protagonistas están todos a gran nivel, con interpretaciones intensas pero matizadas. Entre los secundarios brillan todas las actrices, que tienen papeles secundarios pero importantes, especialmente Emma Stone, sobre la que me pregunto cuándo le van a ofrecer ese papel que demuestre claramente que es una de las mejores actrices de su generación, aunque en este momento haya otras que brillen más en el firmamento de Hollywood. O los más discretos pero eficientes trabajos de Riseborough o Ryan (esta mujer cada vez me gusta más como trabaja). Sólo Naomi Watts queda a un nivel más discreto, también con un papel que permite un menor lucimiento.

He de decir que después de un mes de diciembre flojo, y del conservadurismo y la falta de riesgo de algunas de las propuestas vistas en las últimas semanas, véanse aquí en un ejemplo que tiende a la mediocridad y aquí en otro que tiene más empaque, es como una bocanada de aire fresco presenciar un trabajo currado, que toma riesgos, aunque bien medidos, y que tiene algo que contar y sobre lo que reflexionar sobre los temas que trata. Yo salí bastante satisfecho de la sesión.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****
20131001-L1080148

En cualquier caso, es un paisaje que ejerce todo su poder de símbolo de una forma de entender el espectáculo, la cultura y el “business” que los acompaña.

 

[Fotografía] Como viajar hoy en día con una cámara de película y no morir en el intento – En Nueva York con una Olympus mju-II – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Como viajar hoy en día con una cámara de película y no morir en el intento – En Nueva York con una Olympus mju-II – Fotografía y otras artes visuales.

Y este es el segundo artículo que he duplicado hoy en carloscarreter.es procedente de medium.com/@CarlosCarreter. Ambos relacionados con fotografía en blanco y negro tradicional en los viajes.

[Fotografía] Una cámara de formato medio en el puente de Brooklyn – Blanco y negro con una Fuji GS645S Professional – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Una cámara de formato medio en el puente de Brooklyn – Blanco y negro con una Fuji GS645S Professional – Fotografía y otras artes visuales.

Hoy voy a pasar dos de los artículos que fui escribiendo en medium.com/@CarlosCarretercarloscarreter.es. Los dos muy relacionados entre sí, ya que implican la fotografía con película en blanco y negro en la Gran Manzana. Espero que os gusten.

[Cine] Begin Again (2013)

Cine

Begin Again (2013), 3 de agosto de 2014.

No, no es la versión original. Sólo una sesión al día en versión original y una hora que no nos viene bien. Demasiado tarde. Pero la versión doblada ha conservado el título original, que significa “empezar de nuevo”. Y es que esta película de John Carney

Dan (Mark Ruffalo) es un productor discográfico que, tras unos años de gloria, ha perdido su tirón en el negocio, e incluso la discográfica que montó con su socio ya no le pertenece, y acaba siendo despedido de ella. Si a eso sumas que una crisis en su matrimonio le hace estar separado de su mujer, Miriam (Catherine Keener),  por la que todavía siente algo, y de su hija, Violet (Hailee Steinfeld), una adolescente desorientada, la cosa pinta mal para él. Gretta (Keira Knightley) es una joven escritora de canciones británica que ha llegado a Nueva York con su novio, Dave (Adam Levine), que va camino de convertirse en una estrella. Tras un período en el que le llega la fama, Dave cambia, y se separa de Gretta, que se refugia temporalmente en el apartamento de su amigo Steve (James Corden), un músico callejero, antes de volver a su país. Este le invita una noche a un club donde va a cantar y le invita a que ella misma cante una de sus composiciones; le sale mal. Pero allí está Dan que percibe el potencial de la canción y de la chica. Y de forma improvisada, con la ayuda de algunos músicos amigos se lanzan a la aventura de grabar un disco en las calles de Nueva York. Es la oportunidad para todos ellos de empezar de nuevo.

Músicos callejeros en Union Square

Músicos callejeros en la esquina de Union Square con Broadway.

Película buenrollista, en la que se da vueltas a concepto de nueva oportunidad, de confianza, de amistad, de lo que es un amor verdadero frente a uno subordinado a otros intereses, y en la que las calles, los paisajes y los ambientes de la ciudad tienen una importancia grande. La música, las canciones, está compuesta específicamente para la ocasión, al contrario que otras películas con tono similar que hemos visto recientemente, que aprovechaban la música y las canciones de músicos ya conocidos. No están mal las letras, escritas con intención para lanzar mensajes relacionados con lo que en la película pasa, aunque son básicamente canciones pop, género que cada vez se caracteriza más por ser tarareable, más o menos pegadizo, pero también fácilmente olvidable. Suficiente para lo que se le pide al filme.

En lo que se refiere a las interpretaciones, lamentamos que el doblaje se nos lleve por delante varias cosas. La personal forma de hablar de Ruffalo, que no tiene nada que ver con la estandarizada voz del doblaje. Los diferentes acentos, en particular entre el británico de Knightley y el norteamericano de los demás, y los de las distintas hablas de los diversos grupos étnicos que salen en la película. Pero Ruffalo y varios de los secundarios son intérpretes muy solidos que sostienen perfectamente el filme. Knightley vuelve a interpretar el tipo de chica que le dio fama al principio. Esa buena chica, monilla pero no espectacular, con encanto, lejos de la sofisticación de los dramones de época en los que se ha metido después, y que le sienta como un guante, por lo que también cumple sin problemas con el papel que se le ofrece.

No me parece una película tan estupenda como alguna crítica que he leido en estos días atrás, excesivamente apologética. Pero es cierto que es una película bastante agradable de ver, razonablemente honesta, y que, aun descontando la benevolencia de las críticas durante las flojas temporadas veraniegas, nos refrescará y nos hará salir con un tono optimista de la sala de cine, a pesar de alguna irregularidad en el desarrollo de la historia. Se puede recomendar. Realmente la única nota discordante que encuentro es el epílogo que se nos cuenta durante los títulos de crédito finales en las que nos narran con pelos y señales lo que pasa con el álbum grabado en las calles y los destinos de varios personajes. Creo que el paseo final de la chica, con una sonrisa, por las nocturnas calles de Nueva York es más que suficiente para que la película haga un fundido a negro, termine ahí, el espectador comprenda que ese volver a empezar se ha producido, y que la vida sigue, con otros desafíos y otros problemas pero con esperanza. Realmente, no necesitamos toda esa información final.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Broadway

En Broadway, cerca de Times Square.