[Libro] The Handmaid’s Tale

Literatura

Comentaba hace unas semanas, un mes apenas, una de las series de televisión de nuevo cuño que más repercusión han tenido y más comentarios han provocado en esta última primavera. Se trata de The Handmaid’s Tale, el Cuento de la criada en castellano. Como ya comentaba en su momento, esta historia nos presenta una sociedad distópica, no sé si denominarla futura o alternativa, en la que una teocracia cristiana de ultraderecha se ha instalado en el poder en los antiguos Estados Unidos de América, reconvertidos en la República de Gilead. Una república teocrática y ultrapatriarcal, en la que las mujeres tienen un papel totalmente subordinado al hombre, hasta el punto que aquellas de ellas que son fértiles son utilizadas de modo forzoso como “criadas” que han de servir para la gestación surrogada de la clase dirigente del régimen. Una verdadera pesadilla. Una verdadera pesadilla, que en estos momentos en los que podemos ver cómo se pasean en manifestación los ultraderechistas norteamericanos envalentonados por la subida al poder de un presidente como el que tiene este país actualmente, se convierte en una posibilidad mucho menos teórica de lo que muchos creerían.

20150618-_2240114

Fotográficamente no nos iremos a la “república de Gilead”; homenajearemos a la escritora en su país, paseando por Toronto, la ciudad en la que actualmente reside.

La serie está basada en un libro de la canadiense Margaret Atwood que, nada más ver la primera temporada de la serie, me entraron ganas de leer. Es curioso la relación que tienen los canadienses con su poderoso vecino del sur. Desde hace tiempo aparentemente buenos vecinos y aliados, nunca han dejado de especular con el momento en el que se volverá contra ellos, culminando el proceso que quedó pendiente en la guerra angloamericana de 1812, contienda que terminó en tablas, pero que escondía el deseo de los estadounidenses de aglutinar en un único país a toda Norteamérica. Por ello, existen varias pruebas de escritores de todo género que expresan esas miedos. Ahora estoy leyendo, por entregas, una historieta que también trata de ese miedo. Ya llegará.

20150618-_2240115.jpg

Una cuestión tenía clara en el momento que comencé a leer el libro. Dado que la serie está destinada a tener varias temporadas y el libro es una única obra, y partiendo del hecho de que la primera temporada de la serie se anunciaba como una adaptación del libro, en algún momento ambas historias podrían diverger, por el distinto planteamiento de partida. En efecto, la serie es muy fiel al libro en buena parte de su contenido, hasta que en el último tercio aproximadamente de la temporada empieza a tomar caminos distintos. El libro está planteado como una narración de la protagonista, Offred. He leído el libro en inglés, publicado en libro electrónico en el Reino Unido por la editorial Vintage, del grupo Penguin, por lo tanto para mí es Offred y no Defred, como parece que es en las traducciones al castellano. Una narración recogida en cintas magnéticas que son analizadas en un futuro. Más que una narración amplia de lo sucedido, es un corte en la vida de esta mujer esclavizada, y tiene un final abierto sobre el que sólo podemos especular, como lo hacen en el apéndice final, los eruditos que las analizan en ese futuro. Una narración de sentimientos y determinados sucesos que acontecen en su vida, al mismo tiempo que mediante recuerdos va repasando cómo llegó a esta situación. Algo que conocemos de modo imperfecto. Al fin y al cabo es un individuo con un conocimiento parcial de todo el mural que describiría el periodo histórico. Conocemos la sociedad de esa distopía de modo muy limitado, puesto que las referencias a guerras, colonias y otros modos de vida distintos del de la clase dirigente y sus sirvientes apenas es referenciado.

20150618-_2240136.jpg

Teniendo todo esto en cuenta, la serie es una buena adaptación del libro, pero tiene distinto alcance. El libro es una reflexión. Escrito en 1985, estaba muy cerca la revolución teocrática que convirtió Irán en la república islámica que hoy conocemos. Aunque era difícilmente previsible, estaba próximo el final de la Unión Soviética y la Europa del Telón de Acero, y opciones políticas fuertemente conservadoras se imponían en EE.UU. y Reino Unido dando comienzo a un ciclo, que aun hoy en día no ha terminado, de giro a la derecha de las sociedades occidentales. La autora, con fuertes preocupaciones feministas, como queda palpable en la novela, especialmente por algunos personajes secundarios más que por la protagonista, especula con la naturaleza de una teocracia en Occidente. Y la sitúa, cómo no, como he comentado antes, en el país “amigo” que despierta la desconfianza de los canadienses.

Estamos por la tanto ante un libro que exige una lectura poco apresurada. En la que la atención al detalle importa. No hay desperdicio en sus páginas. Hay economía de medios y aun así hay constantemente detalles que contar y que sirven para iluminar la naturaleza de esta aberrante sociedad distópica, y la respuesta del individuo, especialmente del más débil, ante la misma. Muy recomendable.

20150615-_2230677.jpg

 

[Libro] La mujer de al lado

Literatura

La lectura de relatos de ficción, novela principalmente, es lo más habitual en mí, salpicado de vez en cuando con algo de ensayo sobre historia y algo de divulgación científica, más o menos profunda según las materias. Estas dos últimas variantes surgen con menos frecuencia ultimamente o, por motivos diversos, no las traigo a estas páginas. Pero también cada vez con más frecuencia intercalo esas lecturas con la historieta, que de unos años a esta parte he descubierto/redescubierto como potente arma para contar historias.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

En la ficción japonesa, no es infrecuente encontrar referencias al mundo mitológico de las creencias populares. No es el caso de esta colección de cuentos, que se mueve dentro del realismo puro y duro. Quizá, con cierto atrevimiento por mi parte, se podría comparar con el realismo italiano, también de posguerra.

Es cierto que es fácil caer en algunos prejuicios con este estilo narrativo. Determinados géneros, como la historieta de tebeo, los superhéroes o determinados productos serializados para adolescentes que nos llegan de Japón, hace que mucha gente vea la historieta como algo que no va con ellos. Que pertenece a otros grupos de edad o a grupos de friquis más o menos raros. Y esto es un error, porque hay cantidad de relatos maduros, adultos y profundos, o relatos adultos, entretenidos y pícaros, que de todo hay, que pueden convenir a todas las edades a poco que te sacudas los prejuicios de encima.

La historieta japonesa es un de las más variadas, aunque cuando te asomas a las libreerías, especializadas o no, lo que te abruman son los volúmenes de aventuras serializadas pensadas en el público adolescente principalmente. Pero tiene autores de gran calado que te dejan muy pensativo sobre la naturaleza del ser humano.

20140925-_9250795.jpg

En cualquier caso, aprovecharé la ocasión para trasladarme al mundo de la fantasía y la mitología japonesa a través del arte que encontramos en el Museo Nacional de Tokio.

Encontré hace ya algún tiempo un recomendación sobre este libro de Yoshiharu Tsuge en un artículo que también hacía alguna reflexión como la que encabeza esta entrada, que no encuentro ahora y no soy capaz de enlazar, y poco después lo vi en una librería, en una edición elegante aunque de aspecto sencillo, que te entra por los ojos. Publicada por Gallo Nero, es una pequeña colección de historias cortas sobre personas muy corrientes, con problemas debidos a su extracción social, a su carencia de dinero, a los problemas del Japón de posguerra, que no es la brillante sociedad tecnológica y tecnofílica que conocemos ahora. O que creemos conocer ahora. Relatos costumbristas, quizá con un trasfondo autobiográfico, ya que un personaje presente es el historietistas sin trabajo o mal pagado que mal vive en ese Japón de los años 50 o 60. Relatos donde el protagonismo para a esos sectores de la sociedad que más sufren cuando esta está enferma, mujeres, niños,… También las relaciones. Relaciones de amor o sólo deseo, o ese punto gris entre ambos en el que es difícil definir de qué se trata.

20140925-_9250799.jpg

Un lugar donde empaparse de la estética y el arte del País del Sol Naciente.

Aunque puede existir la tendencia a ser leído con rapidez, dado que se trata de historias pequeñas, casi mínimas, con un dibujo sencillo, que no simple, esto sería un error. Porque son historias que llevan sus cargas de profundidad en las que hay que caer, que hay que conocer y comprender. Por lo demás, me conmovió en ocasiones y lo considero muy recomendable. Y son historias mucho más universales de lo que su nacionalidad nos puede hacer pensar.

20140925-_9250804.jpg

Y donde encontramos esta placa lacada con la técnica del maki-e, auténtica tarjeta postal del siglo XVIII enviada desde Roma por un embajador nipón. Los más avezados la habréis reconocido… es la Fontana de Trevi… que le llamó la atención como a tantos turistas hoy en día.

[Ciencia] Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

Ciencia

Ya comentaba el otro día, con motivo del aniversario de este Cuaderno de ruta, que quería diversificar un poco más los contenidos. Lo que pasa es que tengo la agenda muy apretada. Aprovechando que en esta mañana de sábado voy bien de tiempo, voy a escribir una segunda entrada del día con un tema que me parece interesante.

En algún momento, [mode IRONIC ON] los “inoperantes bienintencionados de las Naciones Unidas”, así los llamaba la entrañable Mafalda de Quino, debieron darse cuenta de que tenían el 11 de febrero desocupado y no era el día de nada, y debieron decidir que podía ser el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia [mode IRONIC OFF]. Una vez fuera del “modo irónico”, las propias Naciones Unidas nos dicen en su blog para qué sirven los días internacionales.

En el bonito Parque de Santa Margarita en la ciudad de La Coruña, encontramos la Casa de las Ciencias, institución de divulgación de un tipo que siempre viene bien. No tenemos de esto en Zaragoza… Mecachis,…. aiiiiijjjjj…

La declaración del día parece que es de 2015… el año pasado a mí me pasó desapercibida. Pero este año ha habido numerosas menciones en diversos medios en internet. Yo sigo habitualmente varios blogs de divulgación científica entre los cuales podemos destacar algunos que han dedicado entradas a esta celebración.

Por ejemplo, en Naukas, nos han felicitado el día, y recientemente han dedicado algún artículo a Mary E. Lewis, a avisarnos de la efemeride, y a las grandes físicas de la historia.

En CONEC, publicaron ayer un artículo dedicadas a las mujeres astronautas. Aunque no hacían mención expresa al día internacional. Supongo que alguna relación hay. Más relacionada con un reciente éxito cinematográfico, pero que no se va del tema, hablaron de las mujeres que nos llevaron a la luna.

En Principia, han estado también muy activos. Y nos han hablado de cinco científicas escocesas, de una importante precursora del mundo de la programación para computadoras, Grace Hopper, o nos avisaron de una exposición en Logroño sobre mujeres científicas.

Si me pusiera a revisar lo que se dice al respecto en otros idiomas, la lista sería interminable.

El problema es que estamos en España. Y no es que las mujeres en ciencia lo tengan difícil, ya conozco más de una que se nos ha ido a otras tierras por ello, es que la propia ciencia lo tiene difícil. En una demostración de la miopía y la estulticia de la clase política española, que como sea verdad que cada pueblo tiene el sistema político que se merece debemos ser realmente una calamidad como tal, los “gastos” públicos, que deberían ser vistos como inversiones, en investigación y tecnología son de los primeros que se quedan reducido al nivel de la miseria. Como venimos comentando algunos en los últimos, el problema con nuestro país no es que nuestros mejores cerebros y graduados universitarios se nos vayan a otros,… es que raros son los buenos científicos de otros países que quieren venir al nuestro. Esa es la piedra de toque de la situación del país. Y si eres mujer… para que vamos a hablar. Porque si algo me consta al menos, en lo que mi experiencia conoce sobre el mundo universitario, es que el sexismo está a la orden del día en ese ambiente también.

En fin… que sirvan estos días internacionales para mejorar un poquito aunque sea las cosas.

20150425-_2220001

 

[Cine] L’avenir (2016)

Cine

L’avenir (2016; 502016-2609)

Hoy va a haber dos entradas en el Cuaderno de Ruta. Pero es que el martes pasaré a modo “solo fotos” por unos días, y quiero dejar comentadas varias cosas antes de eso. El caso es que el lunes pasado fui al cine con una amiga. En cartelera está esta película protagonizada por Isabelle Huppert, actriz francesa que nos gusta mucho, y habíamos oído del estreno de una película de esta actriz muy valorado. Después nos hemos enterado de que no se trata de esta película dirigida por Mia Hansen-Løve. Que a pesar de semejante apellido es nacida en París.

20061202-Dinard (04).jpg

La película transcurre en su mayor parte en París, pero nos lleva también a los Alpes y a la Bretaña, especialmente a la bella ciudad de Saint-Malo, que pude visitar en 1991, así como ver en la distancia, desde la otra orilla del estuario de la Rance, en 1993. De esos viajes son las fotografías acompañantes.

No me voy a extender mucho porque no ando sobrado de tiempo. La película es una reflexión sobre una época de transición en la vida de una mujer, profesora de filosofía en un instituto parisino, a la que suponemos al final de su década de los cincuenta (quizá un poco más teniendo en cuenta la edad real de la actriz que la interpreta). En un breve plazo de tiempo pasa por una serie de situaciones. Su marido la deja por una mujer más joven. Los responsables de mercadotecnia de la editorial donde publica sus libros de texto o ensayos sobre filosofía la dejan de lado por considerarla ya anticuada. Su hija la hace abuela. Su madre muere. Un joven y prometedor licenciado en filosofía que fue alumno suyo opta por abandonar la vida académica para vivir en el campo de acuerdo a sus convicciones antisistema, lo cual vive como un reproche ante su aburguesada vida… Y de fondo, es consciente que se acerca la última etapa de su vida. Por lo cual, estamos ante una reflexión sobre lo que ese futuro (avenir, en francés), le depara.

20030528-Saint Malo (02).jpg

Sinceramente, esperábamos algo más de la película. Incluso dejando aparte que no es la que esperábamos. Ciertamente, Huppert es una actriz muy sólida que sostiene por sí misma el conjunto del filme, con alguna ayuda de otros intérpretes aunque bien es cierto que ella ocupa la pantalla la mayor parte del tiempo, lo que ya supone un interés en sí mismo. Pero a mí me parece que se mueve de alguna forma por lugares comunes, tópicos que si bien son ciertos y motivo de reflexión, tampoco aportan una especial profundidad. Ni la película se atreve a ser más incisiva sobre los sentimientos que afloran cuando el envejecimiento personal se empieza a hacer muy evidente, ni sobre la sensación de soledad que puede sobrevenir a personas mayores en la sociedad actual. Incluso si tienen una potencia cultural e intelectual notable… porque la compañía de los libros puede paliar la soledad, pero no sé si son un sustituto total.

20030528-Saint Malo (05).jpg

Se deja ver, aunque no es apta para consumidores compulsivos de palomitas en películas de acción. Nada que ver con eso.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

20061202-Dinard (05).jpg

 

[Libro] Escapada (relatos cortos)

Literatura, Sin categorizar

Si algo hizo el último estreno del director de los “papeles de Panamá” fue intentar imaginar cómo eran los relatos cortos originales de Alice Munro en los que se basaba. Entre otras cosas por la curiosidad de cómo trasladar el relativamente frío ambiente del Canadá de Munro al entorno sudeuropeo en el que se mueve la película del manchego. Por otra parte, al tiempo de ser galardonada con el Nobel, leí uno de los libros de relatos de la canadiense, que me gustó, aunque reconozco que me costó meterme en él. Pero no me importaba darle una segunda oportunidad.

Escapada
Alice Munro; traducción de Carmen Aguilar
DeBolsillo, 2015
Edición electrónica

20150616-_2230892.jpg

Representaremos las distintas ciudades y poblaciones canadienses que salen en el libro con Kingston, Ontario.

Nuevamente estamos ante un libro de relatos en los que las protagonistas son mujeres de toda edad y condición. Pobres o ricas, jóvenes o mayores, abarcando un episodio de su vida o su vida entera,… Pero si en el libro que anteriormente leí, las mujeres estaban de un modo u otro a un hombre (como los satélites del planeta que da nombre al libro), en este son las propias mujeres las que son víctimas de sus propias decisiones, independientemente de si eso las convierte o no en satélites de los hombres. Que algún caso hay.

En el caso de los tres relatos sobre Juliet, los que darán lugar a la “Julieta” cinematográfica, reconozco que me producen sensaciones contrapuestas. Mientras que el primero de ellos, “Destino” me reproduzco similares sensaciones e inquietudes que el episodio del tren en la película, “Pronto” que nos habla de la visita de Juliet con su hija Penelope a sus padres me parece más intenso y profundo en su versión literaria, no así “Silencio”, la vida de Juliet sin Penelope, que carece de la intensidad y del tono melodramático de la película de Almodóvar, para circular por la vida de Juliet, un vida que va decayendo levemente pero inexorablemente ante las pérdidas en su vida. Balance general… creo que es mejor la versión literaria que la cinematográfica.

20150616-_2230909.jpg

Algo que ya percibí en el libro anterior es la importancia que el paisaje, tanto físico, como urbano, como humano, pero típicamente canadienses, tiene en los libros de Munro.

Pero eso da igual… porque resulta que una vez satisfecha mi curiosidad, he disfrutado mucho más del resto de los relatos que de estos que le llamaron la atención al premiado director de cine. Y no sólo es eso, sino que es un libro que me atrevo a recomendar vivamente. Está muy bien escrito,… casi lamento no haber realizado el esfuerzo de ir a por su versión original en inglés, y además tiene relatos que enganchan y mucho.

Finalmente, una cuestión. Resulta más lógico que una licenciada en filología clásica llame a su hija Penélope que no le ponga un nombre gallego. Creo que se debería haber mantenido el nombre de la hija en la versión cinematográfica.

20150616-_2230935.jpg

Y en esta ocasión, como no, sacaré un tren de los que cruzan el país… como el de la primera aventura vital de Juliet… cuando siendo una joven graduada se dirigía a su primer empleo de profesora desde Ontario a la Columbia Británica.

[Cine] Madame Bovary (2014)

Cine, Sin categorizar

Madame Bovary (2014; 312016-2705)

Nos llega con cierto retraso esta adaptación del clásico de Gustave Flaubert, considero como uno de los principales novelistas de su tiempo. Su novela también ha tenido una notable influencia en la literatura posterior, y se ha convertido en un elemento más de la cultura popular. Segundo largometraje de Sophie Barthes, francesa de nacimiento, aunque ha realizado su carrera como directora en Estados Unidos. La película está rodada en inglés.

Es muy posible que al comentar el filme se me escape algún detalle del argumento. Pero cuando se trata de clásicos de la literatura, o segundas versiones, o películas que llevan mucho tiempo estrenadas, siempre asumo que su desarrollo está prácticamente en el dominio público. Yo no he leído la novela, ni recuerdo haber visto ninguna adaptación previa, pero ya sabía perfectamente por donde iban los tiros, y donde iban a acabar las aventuras de la aburrida Emma (Mia Wasikowska).

20030815-Le Bugue Ix (2).jpg

Transcurre la novela y la película en las poblaciones rurales de la Alta Normandía, cerca de Ruan.

La novela de Flaubert se considera como el inicio del realismo, estilo literario que domina la segunda mitad del siglo XX, y que progresivamente se aleja del romanticismo que dominó la primera mitad. De alguna forma, deberíamos encontrar elementos de ambos movimientos en la historia. Sin embargo, Barthes opta por dotar a su Bovary de un carácter fundamentalmente de heroína romántica. Y la centra total y absolutamente en ella, quedando el resto del reparto a la sombra del personaje principal, salvándose de la quema solamente un sosísimo Charles Bovary (Henry Lloyd-Hughes), un interesante e inquietante M. Lhereux (Rhys Ifans). Desaprovecharos pasan por ahí  Paul GiamattiLaura Carmichael y un par de amantes de la “doctora”.

20030815-Le Bugue Ix (6).jpg

He visitado yo la Baja Normandía, y más su zona marítima, no donde transcurre la acción.

Desde que la vi haciendo de adolescente con tendencia a la anorexia en aquella pequeña joya que fue In Treatment, siempre he pensado que Wasikowska era una actriz con posibilidades. Ciertamente, perteneciente a una generación donde la competencia es feroz. Hay muy buenas actrices que actúan en inglés en estos momentos de veintitantos años. Sin embargo, parece que tanto se encasilla un poco en papeles donde se aprovecha de la languidez de su físico. En la muy superior Jane Eyre de hace unos años, Wasikowska interpretaba un papel muy similar, con matices muy parecidos… paradójicamente. Si Eyre era a priori una joven de físico vulgar, así lo declama ella misma en un famoso pasaje de la novela,

Do you think, because I am poor, obscure, plain, and little, I am soulless and heartless?

de moralidad intachable e inquebrantable, Bovary pasa por una joven hermosa, educada y refinada. De ahí, su mala adaptación a la vida de esposa de un médico rural… con lo que significaba el entorno rural a mitad del siglo XIX, no mucho más avanzado que en los siglos anteriores. Y sin embargo… nos cuesta ver a distinta persona, salvo en sus acciones, más que en su actitud. No me entendáis mal, lo hace bien, pero quizá un poco por debajo de las expectativas. Aunque es ella la que hace que la película se deje ver, eliminados todos los elementos de la novela original que implicaban un crítica a un cierto tipo de burguesía decimonónica.

20030817-Le Bugue Ix (12).jpg

Así que para representar los pequeños y coquetos pueblos franceses, opto por bajarme hasta el Perigord.

Película por lo tanto que se deja ver, pero que queda por debajo de las esperanzas que a priori se podrían poner en ella. Es cierto que el hecho de que se haya estrenado en nuestro país entre seis meses y un año después que en el resto del mundo occidental, nos hacía suponer que no confiaban sus distribuidores en los resultados que pudiera ofrecer. Pero errores más gordos he visto cometer por los distribuidores… En fin; producto que gustará a los fanáticos a los dramas de época… y que se dejará ver por buena parte del resto del público de cierta edad y condición. No precisamente el que va a ver las películas superventas de acción o quien se trague la segunda parte de otra película que también protagonista Wasikowska, con la que coincide en cartelera, y que no iremos a ver, porque ya la primera parte nos pareció “maravillosamente” infumable.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
20030817-Le Bugue Ix (13).jpg

Hasta la bonita población de Le Bugue, donde me alojé durante unas vacaciones hace ya más de una década.

[Cine] Julieta (2016), o Todo sobre mi hija

Cine

Julieta (2016; 232016-0804)

Vuelve Pedro Almodóvar con un nueva película. En mal momento… el manchego ha sido puesto recientemente en la picota con los famosos “papeles de Panamá“. Que demuestran que las “gentes de bien” no debieran preocuparse tanto con las transgresiones culturales. Almodóvar fue acusado de transgresor irreverente, pero parece que con el tiempo se adaptó bien a los usos y costumbres capitalistas de las “gentes de bien”.

Pero vamos a hablar de cine que es a lo que vamos. Vigésima película para el laureado director, que ha despertado bastante expectación, puesto que después de la ultima tontada que nos ofreció, parecía que se había puesto las pilas para volver por sus fueros. Dos actrices muy respetadas en el papel protagonista, la veterana Emma Suárez y la más joven y actual Adriana Ugarte. Ya adelanto que la primera siempre me gustó, desde todos los puntos de vista, mientras que a la segunda todavía le tengo que ver un papel que me convenza. Y como historia, la adaptación de la reciente Premio Nobel canadiense Alice Munro. Esta elección me ha parecido llamativa. Primero, porque no son habituales en el cine de Almodóvar las adaptaciones de historias que no salgan de su cabeza. Segundo, porque después de haber leído algún libro de relatos cortos de Munro, no conseguía cuadrar del todo el estilo literario de esta con el cinematográfico del manchego.

La acción se remonta al año 1985... época en la que yo visitaba con frecuencia los alrededores de Peña Telera. Pero no tengo fotografías digitalizadas anteriores a 1989. Así que me remontaré al Madrid de 1990, como lo más cercano a aquella época.

La acción se remonta al año 1985… época en la que yo visitaba con frecuencia los alrededores de Peña Telera. Pero no tengo fotografías digitalizadas anteriores a 1989. Así que me remontaré al Madrid de 1990, como lo más cercano a aquella época.

De las crónicas que he leído sobre la película, creo que la que mejor refleja lo que yo sentí al ver el filme es lo que apareció en Variety. Almodóvar deja atrás la comedia gamberra y transgresora, así como el melodrama excesivo, y se arroja en brazos del viejo drama puro y duro, con tintes de tragedia. Y a pesar de que en la estética del filme intenta ser a toda costa fiel a sí mismo, realmente es lo único que nos enlaza con el viejo Almodóvar. Y no tengo claro que sea para bien.

En un recorrido por 30 años de la vida de una mujer, desde el momento en que es una joven recién licenciada en Letras que da clases como interina o sustituta en institutos o colegios de enseñanza secundaria (¿qué “puñetas” es eso de que da clases de “filología clásica” en un colegio o instituto? ¿en España?), hasta que es una mujer madura apunto de reorientar su vida trasladándose con su pareja, escritor, a vivir a Portugal abandonando Madrid, tras rehacer su vida después de más de una década de sufrimiento por el abandono de su hija, que se extrañó en circunstancias no bien explicadas al principio del metraje. Pero tengo la sensación de que en el adaptación de los tres relatos cortos de Munro en los que se basa la película, que no he leído pero que leeré, algo se pierde. Que no acabamos de estar ante una película universal. Que lo que puede funcionar como drama en la aséptica, civilizada y fría sociedad canadiense, no tiene sentido cuando lo trasladas a escenarios como las rías gallegas, un pueblo andaluz o los más castizos barrios madrileños. Algo se pierde en la translación (no, no traducción; utilizo el término a propósito). Y al final nos queda una historia que sólo a ratos nos llega, nos dice algo o nos conmueve.

Un Madrid en el que todavía estaba en activo la estación de Príncipe Pío, desde donde en tiempo salían los trenes con destino a Galicia... como el de la película.

Un Madrid en el que todavía estaba en activo la estación de Príncipe Pío, desde donde en tiempo salían los trenes con destino a Galicia… como el de la película.

Por lo tanto, nos queda una película de factura técnica irreprochable pero falta de corazón. Que no consiguen arreglar del todo sus personajes/intérpretes. A otros no sé qué les pasará, pero yo no consigo ver en la Julieta de Ugarte la misma mujer que la Julieta de Emma Suárez. Dejando de lado que la parte de esta última es más interesante por el mayor dramatismo de sus vivencias, que viene acompañado por su mayor capacidad para transmitir ese dramatismo. Y del resto del reparto, me resultan un poco fríos salvo esa Rossy de Palma haciendo un papel que me recuerda a los que hacía, vaya desde aquí mi homenaje, la recientemente fallecida Chus Lampreave, pero en versión superborde en lugar de entrañable.

Luego hay cosas que funcionan mejor… el episodio del tren tiene cosas notables… y otras peor… no acabó muy bien de entender qué aporta la visita a lo padres en Andalucía. Y al final resulta que lo que te han contado es muy poquita cosa… a pesar de la escasa duración del a película. Personajes muy planos, fuera de la protagonista,… lo cual se hace especialmente incómodo con el papel de la hija, Antía (Blanca Parés/Priscilla Delgado). Que también mira tú, que me he enterado que en el original literario se llama apropiadamente Penélope, que para que cambiarlo por un nombre gallego si al fin y al cabo la madre es filóloga clásica.

Un Madrid que de todos modos apenas aparece insinuado en la película, tal y como yo lo recuerdo.

Un Madrid que de todos modos apenas aparece insinuado en la película, tal y como yo lo recuerdo.

Si hecho mi vista atrás en la filmografía de Almodóvar me doy cuenta de una cosa. Que su cine, que mantuvo un buen nivel hasta Volver, con algún altibajo ocasional, inició con posterioridad un declive progresivo del que no acaba de salir. Quizá hayan pasado los mejores tiempos de la capacidad creativa del manchego. Un aprobado es un fracaso para este director. Y no pasa de ahí la película que nos ocupa hoy.

Eso sí… Que belleza el plano final con la cola del pantano de Búbal, el hayedo del Betato y la majestuosa Peña Telera mientras un coche circula por la carretera de Panticosa, aunque nos quieran hacer creer que es Suiza y no el imponente Pirineo central aragonés.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Porque más allá de los cambios físicos en los personajes tan apenas se aprecian cambios reales en el entorno, resultando un escenario atemporal.

Porque más allá de los cambios físicos en los personajes tan apenas se aprecian cambios reales en el entorno, resultando un escenario atemporal.

[Arte] La mujer en la Roma clásica en Caixaforum Zaragoza

Arte

Esto casi se puede decir que son noticias viejas, aunque la exposición de la que os hablo todavía estará en activo un tiempo en las salas de exposiciones de Caixaforum Zaragoza. Pero yo la visité a mediados de marzo. Incluso antes de las vacaciones en Umbría y Toscana. Se trata de la exposición “Mujeres de Roma – Seductoras, maternales, excesivas“, en la que, mediante esculturas, bajo relieves, pinturas, mosaicos y otras técnicas artísticas, hacemos un repaso al papel de la mujer en la antigua Roma. Ama de casa, amante, diosa, emperatriz, símbolo de gracia y símbolo de lo equívoco o incluso de lo peligroso o monstruoso.

Pero no me enrollaré mucho. Os dejo unas cuantas fotografías que tomé en la exposición, y si estáis por aquí, os vais a verla.

20160316-_1030919

20160316-_1030929

20160316-_1030935

20160316-_1030937

20160316-_1030938

20160316-_1030945

20160316-_1030948

20160316-_1030953

20160316-_1030955

20160316-_1030957

[Cine] Mustang (2015), ¡qué difícil es ser mujer en este puñetero mundo!

Cine

Mustang (2015; 182016-0315)

Tras la emotiva visita guiada a la exposición de Gervasio Sánchez y Mònica Bernabé que os contaba hace unos días, volvemos al mismo tema, pero estaba en versión cinematográfica de la mano de la directora turca Deniz Gamze Ergüven.

Pero claro… todos estamos acostumbrados a imaginar cosas terribles para las mujeres en uno de los países más problemáticos del mundo para nacer, muy especialmente si eres chica, como Afganistán. Pero Ergüven nos lleva a su país, Turquía. Yo visité hace un par de décadas Estambul. Una ciudad de contrastes, pero donde había amplias zonas de la ciudad abiertas ya a la modernidad. Es un país que en más de una ocasión ha mostrado su interés por integrarse en la Europa “unida”. Aunque de tradición islámica, sufrió un fuerte proceso de laicización del estado después de la Primera Guerra Mundial. Y teóricamente también de la sociedad.

La directora nos lleva a una población en la costa del mar Negro, al nordeste de Anatolia, cerca de Trebisonda, esta una ciudad de casi un cuarto de millón de habitantes, cuyos equipos deportivos se pasean por las competiciones europeas. Los periodistas parece que han olvidado el nombre tradicional de la ciudad en castellano, y ahora es habitual oír que la denominan Trabzon. No estamos en Estambul, pero tampoco en la Turquía más profunda y oscura. Estamos en un lugar de provincias normal para el país. Estamos en un lugar por el que han pasado numerosas civilizaciones.

Nos vamos a Estambul, claro, en esta ocasión... el único lugar de Turquía que he visitado.

Nos vamos a Estambul, claro, en esta ocasión… el único lugar de Turquía que he visitado.

Bien. Pues allí sitúa Ergüven la historia de Lale (Günes Sensoy), Nur (Doga Zeynep Doguslu), Ece (Elit Iscan), Selma (Tugba Sunguroglu) y Sonay (Ilayda Akdogan), cinco hermanas entre los 12 y los 17 años, calculo a ojo. Huérfanas, viven con su abuela (Nihal G. Koldas) y su tío Erol (Ayberk Pekcan). Y llega el verano y el final del curso, y lo celebran con otros compañeros del colegio bañándose en la playa… Y las cotillas del lugar se lo cuentan a la abuela y empieza la odisea de las cinco hermanas. De las que unas saldrán mejor paradas y otras peor.

La película nos sumerge en un ambiente mediterráneo que cualquiera que hayamos nacido en estas latitudes encontraríamos casi paradisíaco. El mar, montes, el sotobosque mediterráneo, la languidez de las tardes de verano, la brisa, una casa fresca con sus patios y sus jardines. La directora hace un trabajo magnífico transmitiendo sensaciones. Casi podemos sentir el calor, la humedad, los olores, la brisa gracias a la habilidad en la filmación y la iluminación del entorno. Reforzada con la gracia femenina de las cinco adolescentes, alguna todavía una niña, a las que dota de una sensualidad inocente, ingenua, carente de malicia y llenas de ganas de vivir. Y todo esto parece que está penado en muchas partes del mundo.

Una ciudad que puede ser muy bella, cruce de culturas constante, capital de un imperio durante siglos.

Una ciudad que puede ser muy bella, cruce de culturas constante, capital de un imperio durante siglos.

El desarrollo de la película explora muchos de los problemas a los que se habrán de enfrentar las jóvenes. Son cinco hermanas, lo que le permite recorrer una diversidad de situaciones. El enclaustramiento social, el matrimonio forzado, la negación del derecho a la educación, la depresión y la autoagresión los abusos físicos… y también los otros… aunque de forma muy sutil, muy poco explícita,… pero consiguiendo que temamos la llegada de la noche en la casa donde viven las cinco hermanas. Y también el espíritu de rebelión. Y desde luego un principio y un final que dan un carácter cíclico a la película, con un abrazo entre lágrimas en el comienzo de la película entre la protagonista y heroína de la película, la pequeña Lale, magnífica la joven actriz que la interpreta, Günes Sensoy, y la profesora de la niña, que se repetirá al final, concluyendo la tesis que la directora nos quería presentar. La educación es el arma que alguna vez podrá triunfar contra la oscuridad del conservadurismo, religioso o de cualquier tipo, y el machismo atroz que impera en buena parte del mundo.

No es una película perfecta. Constantemente se hace demasiado evidente, demasiado previsible. Pocas veces nos cogen por sorpresa los desenlaces de las pequeñas historias que suman la historia global… pero tal vez sea lo de menos. Porque es más importante la situación que denuncia que la historia que cuenta. Y además está rodada muy bonita.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Pero en la que, entre destellos de modernidad, todavía podían apreciarse los modos tradicionales de hacer.

Pero en la que, entre destellos de modernidad, todavía podían apreciarse los modos tradicionales de hacer.

[Fotografía] Mujeres, Afganistán – Fotógraf@s en Zaragoza con Gervasio Sánchez y Mònica Bernabé

Fotografía

Esta entrada fue previamente elaborada para el blog de Fotógraf@s en Zaragoza, que os recomiendo que visitéis, y ahora la publico aquí con algunas adaptaciones a mis normas de publicación personales.

La entrada de hoy va sobre la exposición a la que algunos de los aficionados a la fotografía de Fotógraf@s en Zaragoza pudimos asistir el jueves 3 de marzo de 2016 en el Centro de Historias de la ciudad. Pero antes de seguir adelante con el relato, puesto que para mí es una segunda parte de algo que comenzó a principios de noviembre de 2014, me permitiréis que me retrotraiga un poquito en el tiempo. Creo que merecerá la pena, para tener una visión amplia de la cuestión.

A finales de octubre de 2014 me llegó al buzón de correo electrónico un boletín de la librería Cálamo en la que se me invitaba a la presentación de un libro de fotografías de Gervasio Sánchez en el Centro de Historias. Tal cosa sucedió el 3 de noviembre de 2014. Un lunes. Normalmente el Centro de Historias está cerrado los lunes, pero lo abrieron expresamente para la ocasión. La historia completa de lo que se pudo vivir en aquella presentación lo podéis leer en una entrada que hice a tal propósito.

Presentación libro: Mujeres Afganistán

Presentación del libro “Mujeres Afganistán” en el Centro de Historias (Foto: Carlos.Carreter,)

En aquellos momentos no pudimos ver las fotografías del libro. Pero si que nos quedamos absolutamente estremecidos por la historia que nos estaban contando; la historia del maltrato sistemático que sufren las mujeres en Afganistán. La exposición con las fotografías se encontraba en aquel momento en exhibición en Barcelona. Pero se nos prometió que Zaragoza sería eventualmente una parada en la que recalaría las imágenes que todos ansiábamos por ver.

Cuando vi en el Facebook de Fotógraf@s en Zaragoza la propuesta de visita guiada en grupo para la que exposición que se inauguraba por fin con la llegada del mes de marzo en Zaragoza, no dudé en apuntarme. La oportunidad era demasiado buena.

Nos juntamos un buen grupo de habituales del grupo. Y sinceramente… normalmente no somos el grupo más formal que existe en las visitas guiadas,… no es que me quiera poner criticón ahora yo,… pero las cosas son como son. Bien. Pues cual sería la intensidad de lo que se nos estaba contando que nunca había visto yo tal nivel de tensa atención entre los visitantes, pertenecieran a FeZ o no.

Exposición: Mujeres Afganistán

Foto: Carlos.Carreter

Se alternaron en las explicaciones los dos autores del libro que ya he mencionado, la periodista Mònica Bernabé y el fotógrafo Gervasio Sánchez. La periodista ha vivido durante más de una década, si no recuerdo mal el dato, en el conflictivo país a caballo en el Oriente Medio, el subcontinente Indio y el Asia Central, mezcla de etnias y de culturas. Gervasio Sánchez es bien conocido por sus comprometidos reportajes sobre todo tipo de conflictos, entre los que destacan la guerra de la antigua Yugoslavia, los desaparecidos y las víctimas antipersona, sin querer ser exhaustivo.

Como me sucedió año y medio atrás, la crudeza de la realidad que viven las mujeres en Afganistán me dejó,… nos dejó atónitos y horrorizados. Que casi el 90% de la población femenina vaya a ser víctima de malos tratos o abusos sexuales a lo largo de su vida es un dato estremecedor. Que las causas de tal hecho estén profundamente imbuidas en la sociedad afgana, en sus tradiciones, en su forma de vivir, en su economía, en sus prácticas religiosas, produce además un tremendo pesimismo sobre la posibilidad de que tal situación cambie a corto plazo. En cualquier caso, Mònica y Gervasio, Gervasio y Mònica, que en esta ocasión tanto monta monta tanto, realizaron un detallado relato y atendieron con paciencia e interés las preguntas de quienes visitábamos la exposición.

Exposición: Mujeres Afganistán

Foto: Carlos.Carreter

He dicho de los que visitábamos la exposición… yo me quedé con la sensación de que realmente la exposición, las fotografías, se quedaron sin ser vistas y observadas con la atención debida, tal era la fuerza de los testimonios que escuchábamos. Pero estamos en un grupo de fotografía y, por lo tanto, creo que merece la pena que nos detengamos en los valores fotográficos de la muestra.

Me llamó la atención durante la visita un comentario que hizo Gervasio Sánchez sobre la naturaleza de las fotografías. Afirmaba que durante este largo proyecto, en el que tan difícil resultaba conseguir que las protagonistas de la historia, las mujeres afganas, se dejaran fotografiar, había renunciado a su faceta de autor. La inmediatez con la que tuvo que trabajar durante este periodo hizo que las fotografías carezcan de la sofisticación de otras imágenes, mucho más vistosas, que nos llegan desde esas latitudes. A mí me pareció notar un crítica a algún famoso fotógrafo de National Geographic que se ha hecho notoriamente famoso con sus coloridos retratos de hombres, niños y mujeres afganos. Postales denominó Gervasio a este tipo de fotografías. Como no dio nombres, yo tampoco los daré. Seamos prudentes.

Pero el caso es que consideré desde la salida del centro que había que volver a observar con más detalle las fotografías. Cosa que pude hacer el día de la Cincomarzada, cuando un cambio en los planes de ese día me dejó un par de horas libres. Contemplemos alguna de las fotografías para ilustrar las ideas que quiero exponer y que me gustaría que contrastaseis en vuestras visitas a la exposición. Por que da para más de una vez, ya os lo digo.

Exposición: Mujeres Afganistán

Esta fotografía en el entierro de una mujer quemada viva no me parece la fotografía de alguien que ha renunciado a su naturaleza de autor. Observad la actitud del grupo de mujeres, un grupo que para quienes hemos sido criados y educados en una cultura imbuida por el catolicismo, independientemente de nuestras creencias actuales, no deja de recordarnos a las imágenes que hemos vistos asociadas a la muerte de Jesús de Nazaret. Mezcla de arquetipos y herencia cultural, pero que bien sea resultado de una reflexión a la hora de realizar la fotografía o de la pericia, profesionalidad y visión del fotógrafo puestas en acción en unos breves segundos, desmienten que el fotógrafo renuncie o pueda renunciar a su naturaleza de autor.

Exposición: Mujeres Afganistán

Son muchas las imágenes que encontramos como las que preceden a este párrafo. Retratos directos, que muchas veces tienen como fondo simplemente una pared lisa sobre la que destaca la expresión pura y definida de las personas o los grupos humanos. Fotografías realizadas las más de las veces con gran angular y con luz ambiente, pero que presentan una enorme coherencia en su conjunto. Nos muestra esto que cada una de las fotografías por separado quizá fueron tomadas en cuestión de momentos, antes de que la persona de interés se arrepintiera de haber dado el permiso para ser fotografiada. Pero que todo el proyecto en su conjunto fue sometido a una cuidadosa planificación y fue muy pensado y reflexionado. El fotógrafo sabía muy bien qué quería hacer y cómo lo quería hacer. No confundamos la capacidad de actuar en unos instantes con la improvisación. Observemos ahora un grupo de retratos individuales. Chicas de poco más o menos catorce años recluidas en un correccional de menores por haberse escapado de sus matrimonios forzosos, o condenadas por haber mantenido relaciones sexuales extramatrimoniales en contra de su voluntad. Por ser violadas, vamos.

Exposición: Mujeres Afganistán

Contemplemos el detalle de una de ellas, una chica indudablemente perteneciente a una de las etnias más vinculadas al Asia central, con su ojos inequívocamente rasgados.

Exposición: Mujeres Afganistán

Aquellos más duchos en cuestiones de iluminación podrán comprobar la homogeneidad y la coherencia del conjunto de imágenes. Porque vemos ahí en los ojos un apunte de luz que nos dice que la fuente principal de iluminación viene de la derecha de la muchacha y algo frontal, luz muy suave, que nos permite obtener una imagen limpia y directa. Sin artificios. Pero muy bien pensada, con un envidiable conocimiento del oficio.

No nos dejemos “engañar” por las afirmaciones de Gervasio. Se puede aprender mucho de fotografía con una contemplación de esta exposición. De reportaje, de retrato y de contar historias. Así que ya lo sabéis. Obligatoria para todos los aficionados a la fotografía. Y para el resto.

[Libro] La guerra no tiene rostro de mujer

Literatura

Cuando el año pasado se anunció la ganadora del Premio Nobel de Literatura, la bielorrusa Svetlana Alexiévich, hubo determinados aspectos de su biografía que me atrajeron y me asomé a los comentarios que había sobre su obra. En los últimos tiempos, el comité encargado de conceder los premios se preocupa de premiar de vez en cuando a escritores de lenguas o países poco corrientes. Bueno… Alexiévich escribe en ruso, así que poco corriente su idioma no es. Pero lo de que sea bielorrusa es más raro. Aunque nació soviética. Y las consecuencias de haber nacido y vivido en el gigante caído han marcado su escritura. De entre todo los títulos de su bibliografía me llamó la atención el que hoy os traigo aquí. A ver que tal.

La guerra no tiene rostro de mujer
Svetlana Alexiévich; traducción de Yulia Dobrovolskaia y Zahara García González
Debate, noviembre de 2015
Edición electrónica

En julio de 2014, durante unas cortas, y acortadas a la fuerza, vacaciones visité el Moderna Museet en Malmo.

En julio de 2014, durante unas cortas, y acortadas a la fuerza, vacaciones visité el Moderna Museet en Malmo.

En primer lugar, por si no ha quedado claro, probablemente no porque no lo he mencionado, Alexiévich es periodista y buena parte de su obra es ensayo, no ficción. Y este libro de hoy sigue esa tónica. Pero como se ha dicho muchas veces, la historia y la realidad superan a la ficción. En esta ocasión se acerca a la historia de su país, a uno de los episodios más terribles. Lo que nosotros conocemos como el frente oriental de la Segunda Guerra Mundial, y que los soviéticos llamaron la Gran Guerra Patria. Si no recuerdo mal el dato, Alexiévich nos advierte que alrededor de un millón de mujeres participaron en el esfuerzo bélico contra la invasión alemana integradas en el ejército regular, en diversas milicias y organizaciones partisanas o guerrilleras y en organizaciones clandestinas. Muchas de ellas eran muy jóvenes en el momento de alistarse, entre los diecisiete y los veinte años de edad, no faltando las que se incorporaron incluso con menor edad.

Aunque muchas pertenecían a cuerpos auxiliares, especialmente sanitarios, no faltaron zapadoras, francotiradoras, artilleras antiaéreas e incluso aviadoras. Y las bajas y las secuelas fueron tremendas. Hay que tener en cuenta que las bajas soviéticas en la guerra se calculan entre veinte millones y veintisiete millones de personas, muchos de ellos civiles. Hay que contar también el sufrimiento de las mujeres como consecuencia misma de la invasión y las penurias de la guerra, o el esfuerzo en las fábricas de armamento y otros equipamientos para la guerra.

Este es una sucursal del Moderna Museet de Estocolmo, un excelente museo de arte moderno y contemporáneo.

Este es una sucursal del Moderna Museet de Estocolmo, un excelente museo de arte moderno y contemporáneo.

Sin embargo, y a pesar de las numerosas condecoraciones que se otorgaron a estas mujeres, siempre inferiores en proporción a las concedidas a los hombres, su esfuerzo no fue reconocido públicamente tras el final de la guerra. Incluso sus vecinos despreciaron a estas mujeres a las que, al haber convivido con hombres en el frente, suponían poco menos que prostitutas. Alexiévich busca rehabilitar la memoria de estas mujeres. Darles voz. Contar la historia de la guerra vista por las mujeres, que tiene un aspecto muy distinto de la que cuentan los hombres. Después de lo leído, humanamente mil veces más interesante.

Alexiévich nos ofrece fragmentos de conversaciones, de testimonios de mujeres, en su mayoría identificadas con nombre y condición durante la guerra, que sobrevivieron a la misma, y que ordena de forma más o menos temática. Qué les impulsó a alistarse. Cómo fue la vida en el frente. Cuál era su relación con la muerte o con las terribles heridas de la guerra. Hubo lugar para el amor. Cómo se relacionaron con sus compañeros varones. Qué visión tenían del enemigo. Cómo vieron las violaciones de mujeres alemanas en la fase final de la guerra. Qué papel tenía la política en todo este tinglado. No hay que olvidar que la Unión Soviética estaba gobernada por uno de los más terribles tiranos que ha visto la historia de la humanidad, Iósif Stalin. Cómo fue el regreso a casa.

El caso es que allí me encontré con la proyección de una película de Lene Berg sobre "Stalin by Picasso (or Portrait of Woman with Moustache)", una rocambolesca historia sobre la salida del pintor del Partido Comunista Francés por el cabreo de estos ante el dibujo que mandó por la muerte del tirano al periódico de este partido. Surrealismo en estado puro.

El caso es que allí me encontré con la proyección de una película de Lene Berg sobre “Stalin by Picasso (or Portrait of Woman with Moustache)”, una rocambolesca historia sobre la salida del pintor del Partido Comunista Francés por el cabreo de estos ante el dibujo que mandó por la muerte del tirano al periódico de este partido. Surrealismo en estado puro.

Encontramos miedo. Encontramos dolor. Encontramos orgullo. Encontramos quienes fueron jóvenes del Komsomol, comunistas convencidas. Encontramos quienes fueron para reahabilitarse a sí mismas y a sus familias por haber caído en desgracia en las purgas stalinistas. Encontramos a quienes contrarias al régimen, se unieron para expulsar al invasor. Encontramos a quienes no tenían opinión política pero creyeron que su deber era luchar contra los alemanes.

Me gustan los libros de testimonios, cuando están bien recopilados y tratados por los autores. Ya hubo uno sobre la Primera Guerra Mundial que disfruté más que muchas obras de ficción. Este también me ha gustado mucho. A ratos he vivido la intensidad de la acción y la aventura de estas mujeres. Otras me he conmovido. Muchas me he horrorizado. Porque estos testimonios son prueba de que no hay guerras nobles; nadie es grande como guerrero. Se puede ser grande como persona, pero no es la guerra nunca la que hace a nadie grande. Las guerras son miserables. Y tradicionalmente las han hecho los hombres. Y las han sufrido muy especialmente las mujeres.

Me gustaría pensar que si las mujeres tuvieran más capacidad de decisión no habría guerras. Que es cierto que las mujeres valoran más la vida, porque la llevan en su seno. Puede que sea así. Aunque ya hemos visto líderes políticas con capacidad de gobierno y decisión que se han imbuido del “ardor guerrero” de sus antecesores varones. Lo que parece que algo anda mal es con la especie humana. Y quizá más libros como este puedan ayudar a arreglarlo. Es por no perder la esperanza. Yo lo recomiendo.

En cualquier caso, no olvidemos que aunque el pueblo soviético sufrió mucho con la guerra, Stalin empezó en la misma como agresor al invadir Finlandia en la Guerra de Invierno, tras el reparto que hizo con Hitler del este de Europa en el Pacto Ribbentrop-Mólotov... no era un angelito precisamente el tío José... ni amaba especialmente a las mujeres de su país.

En cualquier caso, no olvidemos que aunque el pueblo soviético sufrió mucho con la guerra, Stalin empezó en la misma como agresor al invadir Finlandia en la Guerra de Invierno, tras el reparto que hizo con Hitler del este de Europa en el Pacto Ribbentrop-Mólotov… no era un angelito precisamente el tío José… ni amaba especialmente a las mujeres de su país. Fortaleza de Hämeenlinna.

[Libro] Mágico, sombrío, impenetrable

Literatura

Hace poco más de un año que leí mi primer libro de Joyce Carol Oates, un libro que me dejó lo suficientemente intrigado sobre la forma de escribir de esta autora norteamericana como para que pocos meses después repitiese, y afrontase su obra más conocida. Ya en ese momento había decidido que iba a estar al tanto de las novedades sobre Oates y, eventualmente, recuperar alguna de sus obras anteriores. La cuestión es que es una escritora bastante prolífica, por lo que era difícil saber por donde tirar. Como aparte de sus novelas, también tiene afición a escribir relatos cortos, decidí seguir con una de sus recopilaciones de estos, la más reciente, publicada en castellano este otoño pasado. Y ya adelanto que no me arrepiento nada en absoluto…

Mágico, sombrío, impenetrable
Joyce Carol Oates; traducción de José Luis López Muñoz
Alfaguara, 2015
Edición electrónica

Muchos de los relatos de Oates suceden en la costa este de los EE.UU. y en ambientes cultos, universitarios.

Muchos de los relatos de Oates suceden en la costa este de los EE.UU. y en ambientes cultos, universitarios.

Como decía, se trata una recopilación de 13 relatos cortos, que tienen un nexo en común. Sus protagonistas, o al menos un personaje fundamental en el relato es una mujer que de una forma u otra vive con un mayor o menor grado de dependencia de un varón. Esposas, hijas, amantes, colegas,… cualquiera que sea la relación, soportan de forma más o menos abnegada el egoísmo de esos hombres para quienes las mujeres son un accesorio. Incluso si son mujeres inteligentes, profesionales, con capacidad de autonomía personal, pero que no ejercen o no completamente. Y por ello, este conjunto de extrañas relaciones, pero llenas de veracidad, están llenas de magia, de esas sombras y de esa profundidad impenetrable que dan título al volumen, así como uno de los relatos, uno que tiene como protagonista masculino un poeta norteamericano histórico, aunque el relato sea ficticio. Lo que es evidente es que Oates no siente especial simpatía por el poeta…

El único sitio con estas condiciones al que me puedo trasladar es a Nueva York, donde transcurre alguna de las historias de esta colección.

El único sitio con estas condiciones al que me puedo trasladar es a Nueva York, donde transcurre alguna de las historias de esta colección.

El caso es que aunque el título de la colección induzca a pensar que los relatos son de naturaleza fantástica o gótica… sin embargo, no son así… o no de la forma que acostumbramos. Salvo uno, “Los payasos”, que según he visto algunos consideran una historia de fantasmas. Yo no lo interpreté así… pero es quizá efecto, o defecto, de mi formación profesional y académica. Pero es cierto que dan miedo… miedo por cómo es la naturaleza humana, fundamentalmente. Bueno… hay otro… protagonizado por un joven de 27 años de origen filipinoamericano e hija adoptiva de un ricachón, que da miedo por sí mismo.

Los relatos se leen sin sentir. Te atrapan… algunos te desasosiegan. Pero entiendo que ese es justamente el efecto que te quiere producir la escritora. Y van “in crescendo”… Los más cautivadores están al final del libro. O a lo mejor es que en ese momento te has dejado llevar perfectamente por el espíritu del mismo y lo disfrutas más. El caso es que te quedas con las ganas de que hubiese más… más relatos, infinitos relatos, más mujeres y hombres, y Oates explorando sus relaciones. Unos terminan “bien”, otros no también. En ocasiones, no arrancan sonrisas; francas, a veces, tristes, otras. En cualquier caso, yo os digo una cosa… Qué hacéis que no vais a leerlo todos ahora mismo.

Y concretamente nos acercaremos a Washington Square y alrededores, próxima a la New York University.

Y concretamente nos acercaremos a Washington Square y alrededores, próxima a la New York University.