[Cine] Dangsin eolgul ap-eseo [당신 얼굴 앞에서] (2021)

Cine

Dangsin eolgul ap-eseo [당신 얼굴 앞에서] (2021; 39/20220721)

En los últimos años se ha venido convirtiendo en una costumbre el ver la dosis anual del cine del director surcoreano Hong Sang-soo. Si ya antes de la pandemia había entrada en contacto en varias ocasiones con la películas de este cineasta, muy querido por los ambientes festivaleros europeos, el repaso a buena parte de su filmografía durante los meses que estuve suscrito a Filmin durante la epidemia acabó por engancharme a estas pequeñas películas. Pequeñas en cuanto a duración, en cuanto a presupuesto, en cuanto a la sobriedad de medios y en cuanto a la amplitud de sus historias. Pero no tan pequeñas ni mucho menos en cuanto a reflexiones muy personales sobre la vida y las relaciones. No pocas veces con un tono surrealista e incluso ligeramente fantástico, en el que se desdibuja la realidad con lo imaginado o soñado.

Algunas vistas de Seúl para ilustrar la entrada de hoy.

La semana pasada asistimos a una de las proyecciones, todas en versión original, no ha sido doblada, de una de las últimas películas del director coreano. No es la última puesto que su ritmo de rodaje es alto, y a lo que llega a España una de sus películas ya ha estrenado o está a punto de estrena otra u otras en su país de origen. Y en esta ocasión acompañamos a una mujer de mediana edad (Lee Hye-yeong), que tras años de residir en Estados Unidos, ha vuelto a Corea del Sur, donde se aloja con su hermana y su sobrino, con quienes debate la idea de trasladarse definitivamente a su país natal. Con alguna experiencia como actriz antes de emigrar, va a reunirse con un director de cine (Kwon Hae-hyo) para discutir su posible vuelta a la interpretación. Aunque hay un hecho que no ha confesado a su familia que dificulta esa posibilidad.

El título de la película se traduce como frente a tu cara, de hecho su título en inglés es In front of your face, y en castellano la he visto titulada en algún sitio como Delante de tí. Y como de costumbre en este director, es un ejercicio de cine minimalista, que se apoya en tres personajes principales y unos cuantos diálogos, no muchos, entre ellos, y alguno secundario con algún otro personajes en los intervalos entre ellos. Diálogos que parte de lo banal, de lo cotidiano, de las cosas sobre cualquiera hablaría de forma habitual. Comprarse un apartamento, un parque agradable para caminar, un buen sitio para tomar un café contemplando un jardín, retomar un trabajo abandonado años antes, ganarse la vida con una tienda de licores… Pero todos estos diálogos esconden capas más profundas. ¿Por qué escapar de una posible vida de éxito hacia una más anodina en otro país? ¿Por qué siento que me abandonaste cuando te fuiste? ¿Dejaste cuentas pendientes y has venido a saldarlas? ¿Qué situación vital trascendente hace que des largas a todas las propuestas que te hacen? Y curiosamente, en medio del drama, no falta algún momento de ironía y humor.

Apoyada en unos diálogos sin desperdicio, en la sencilla pero eficaz puesta en escena del director, y en unos intérpretes no sólo eficaces sino brillantes en sus trabajos contenidos pero sentidos y transmisores de esas capas de significado, la película es una de las más redondas que le he visto al director en su sencillez. Y una de las más directas, en las que juega menos con el espectador y con los significados de lo que nos cuenta, y va al grano de lo que está mujer nos quiere contar. A mí me parece muy recomendable. Pero si, como digo muchas veces, lo tuyo es atiborrarte de palomitas y sodas azucaradas en la sala de cine mientras machotes vestidos de colorines, en medio de pirotecnias improbables, vociferan en la pantalla… pues a lo peor no.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Libro] El legado de Maude Donegal/El hijo superviviente – Joyce Carol Oates

Literatura

Vuelvo una vez más a una de mis autoras preferidas en habla inglesa, aunque sea un libro traducido al español. Es el noveno que leo de Joyce Carol Oates desde el primero en 2015. Y si algo caracteriza a la autora es que, conservando una gran coherencia en cuanto a los temas y los mensajes que nos lanza a través de sus obras, la forma de las mismas varía, mostrando diversidad y dominio de los géneros literarios. Uno de esos autores siempre candidatos al Nobel… que probablemente nunca recibirá. En cualquier caso, esta autora ya octogenaria se sigue mostrando perfectamente lúcida y capaz, con una carrera enormemente productiva. Mucho me tendría que espabilar para abarcar toda su extensa obra.

La escritora, Joyce Carol Oates, es nacida en el estado de Nueva York, donde ha localizado la acción de algunas de sus novelas. No necesariamente las que nos ocupan hoy.

En esta ocasión afronto un volumen con dos novelas cortas que cogí de oferta en mi tienda de libros electrónicos habitual. Por lo que he colegido, en el original inglés el volumen incluía cuatro novelas cortas o relatos. Quizá en castellano considerase que si lo dividía por dos igual aumentaban los beneficios. O algún otro razonamientos cuya lógica probablemente se me escape. En cualquier caso, el libro que yo adquirí incluye dos novelas cortas en las que la protagonista, femenina en ambos casos, distinta, son personajes distintos, se enfrenta a un misterio del pasado. Un misterio incluso de corte policiaco o criminal.

En el primero de los relatos, la protagonista es una académica e investigadora del ámbito de las letras y las humanidades, hija adoptiva de una pareja de profesores universitarios del medio oeste americano, que en torno a los treinta años de edad vive una vida tranquila, casi podríamos decir monótona y aburrida, hasta que le llega la noticia de que ha recibido una herencia de la que fue su abuela biológica. Lo que le permitirá conectar con la familia de sus padres biológicos, fallecidos en accidente en extrañas circunstancias. Una familia con misterios y personajes problemáticos, en la que comenzará a investigar quienes eran sus padres.

En el segundo de los relatos, Oates da una vuelta a algunos de los temas que Daphne du Maurier planteaba en su famosa Rebecca, cuando la protagonista, una estudiante de letras acabe casándose con un profesor universitario, viudo de una famosa poetisa, muy rompedora y excéntrica, que murió en extrañas circunstancias. Por lo tanto, tendrá que vivir en una casa en la que la sombra de la fallecida lo ocupa todo. Y además, la fallecida dejó un hijo, novedad clara con respecto a la historia de du Maurier.

Cuando Oates plantea los misterios de estos relatos, no busca tanto su resolución, como tratar los temas que son frecuentes en sus novelas. Los problemas de la identidad, del lugar en el mundo, de la complejidad de vivir a la sombra de un hombre con gran influencia sobre la protagonista femenina, la relación con la infancia y la maternidad, propia o delegada. Lo bueno es que en este caso, además del interés de los temas, te llevas añadida la intriga por saber qué pasó. Incluso si es algo que nunca acabas de aclarar. Porque incluso la realidad puede ser relativa.

Oates es una autora que siempre me interesa. Tengo algún otro libro suyo pendiente de lectura. Y se nos viene encima la adaptación al cine de una de sus novelas más famosas, que leí hace algo más de dos años, o al menos de una parte de ella, en la que veremos a una actriz en ascenso convertirse en uno de los mayores iconos del siglo XX.

[Cine] The Lost Daughter (2021)

Cine

The Lost Daughter (2021; 13/20220226)

La siempre interesante Maggie Gyllenhaal debuta como directora de largometrajes adaptando una obra de Elena Ferrante con el título algo distinto del de la película, La hija oscura, que sin embargo es el que figura en la versión doblada al castellano en España. Lo de la hija perdida es porque es el título de la edición inglesa de la novela de Ferrante. Líos de títulos que pocas veces entiendo. Elena Ferrante es un pseudónimo. Aunque hay sospechas fuertes de la identidad de la autora, probablemente mujer, por lo que nos referiremos a ella en femenino, no me consta si hay certeza o no. No he leído nada de ella. Rara es mi estancia vacacional en Italia en la que no vea en las librerías las promociones de alguna de sus novelas. Y está muy traducida a otros idiomas. La película ha estado muy presente en toda la temporada de premios cinematográficos, logrando algunos éxitos, aunque no en los más prestigiosos, donde no ha pasado de algunas candidaturas. Fundamentalmente para su directora y su protagonista principal, la siempre solvente Olivia Colman.

Si no estoy equivocado, con frecuencia Elena Ferrante sitúa la acción de sus novelas o el origen de sus protagonistas en el sur de Italia, o al menos en Nápoles y proximidades. Así que algunas fotos de mi último viaje a la costa de Amalfi y el golfo de Nápoles vendrán muy bien para la ocasión.

Colman interpreta a Leda, una profesora de lenguas que se toma unas vacaciones por sí sola en Grecia. Permanece algo alejada de su familia; sus hijas veinteañeras han vivido con su padre. Un día, al lugar de vacaciones llega una bulliciosa familia, con una joven madre, Nina (Dakota Johnson), al frente de la que es prevenida por ser gente «poco recomendable». Pero surge un incidente, la niña pequeña de Nina se pierde. Leda la encuentra y la devuelve a Nina; pero se queda secretamente con una muñeca de la niña, incluso ante el berrinche continuo de la pequeña. Todo el incidente trae al recuerdo los recuerdos de cuando sus hijas tenían la edad de esta niña, y ella, interpretada en su juventud por la también muy estimable Jessie Buckley, mantuvo una aventura extramatrimonial que marcó el resto de su vida.

Historia escrita y dirigida por mujeres, protagonizada por mujeres, de carácter intimista e introspectivo, sobre las obligaciones de la maternidad y sobre como esta, en la sociedad actual puede interferir con las ambiciones profesionales de una mujer, y también cuando los estereotipos establecidos y las costumbres morales obligan a las mujeres y las castigan socialmente cuando se desvían del «buen camino». Pero también sobre el remordimiento que decisiones aparentemente valientes pueden dejar en la mujer que decide ser autónoma, independiente. El planteamiento y el tema es muy interesante… pero no acabó de engancharnos, y la puesta en escena estuvo a punto de sacarnos de la película en varias ocasiones. Incluso el macguffin del filme, la maldita muñeca, nos pareció un poco débil a la hora de desencadenar los conflictos que se plantean en la misma.

La película se salva y se sostiene por las bondades interpretativas de las mujeres de su reparto. Los hombres, por prestigiosos que sean los nombres de los actores, como Ed Harris, tienen un papel absolutamente accesorio y circunstancial en la trama. Sin ellas, no sé si para mí la película hubiera llegado al aprobado. Se deja ver… pero exige atención y, como ya he sugerido, la propia película no siempre colabora a la hora de mantenerla. No sé si recomendarla o no. Quizá sea buena opción para la reflexión en vísperas del 8 de marzo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Arte y cultura] Exposiciones en el Centro de Historias de Zaragoza y en la Lonja

Arte, Cultura

Hacía un tiempo que no quedábamos para ir de exposiciones. Supongo que ya es un tópico decir que hay cosas que han cambiado con la pandemia de covid-19. Rutinas que ya no son rutina. Gentes con las que ya no quedas con tanta frecuencia. Lugares a los que ir… ya no es lo mismo. Pero supongo que tenemos cierta «obligación» de ir retomando ciertas normalidades. De verdad, no como dicen los políticos.

Sin madrugar en exceso, pero sin perezas, para encontrar las salas de exposición tranquilas, ayer domingo nos fuimos a visitar tres exposiciones. Dos de ellas en el Centro de Historias de Zaragoza CHZ y otra en la Lonja. Vamos con ellas.

Enmarcada en la II Muestra Internacional de Arte Contemporáneo realizado por mujeres, organizada entre la Plataforma de Mujeres en el Arte Contemporáneo PMAC y el Servicio de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, tenemos la exposición Tierra Sujero Político en el CHZ. Es una exposición colectiva de autoras contemporáneas comprometidas con la tierra, el paisaje y el medio ambiente. Es una exposición sencilla, aunque bien estructurada, en la que se echa de menos una mayor profundización en los conceptos que quieren transmitir las artistas, uno de los problemas que tienen las exposiciones colectivas, con muestras limitadas de las obras de cada autor, autoras en este caso. Pero tiene algunas obras con conceptos interesantes.

Más popular de cada al gran público es la exposición (in)VISIBLE, en la que se utiliza la evolución de la ropa interior femenina desde el siglo XIX hasta nuestros días como metáfora del camino que ha tenido que recorrer, y sigue recorriendo, la mujer hacia la visibilidad social. Está bien, es una exposición más «tactil», más material, y sobre un sujeto al alcance de la mayoría del público. También por ello corre el riesgo de caer en la anécdota o en lo superficial. A pesar de que tiene cierta extensión, creo que hay dimensiones del tema que no se tratan con la suficiente profundidad. Pero es muy entretenida.

Cambiando de centro de exposiciones, nos vamos del CHZ en la plaza de San Agustín (que nadie intente entrar desde el parque Bruil, no se puede), y callejeando por el casco histórico de la ciudad nos llegamos a la Lonja en la plaza del Pilar para visitar la exposición retrospectiva dedicada a Ricardo Calero, Espacios del sentir. El veterano artista nacido en algún lugar de la provincia de Jaén, pero que lleva buena parte de su vida en Zaragoza, es definido en algunos lugares como escultor. Sin embargo es un artista que no duda en utilizar una variada panoplia de técnicas, en las que podemos incluir también dibujos y collages, obras gráficas y pictóricas, fotografías y vídeos para reflexionar sobre el mundo y el lugar del ser humano en el mundo. Los temas, en una retrospectiva, amplia en el tiempo, son variados, pero hay espacio para situarlos. Eso sí, si queremos empaparnos mejor de las obras, no bastará la visita que hicimos nosotros, relativamente limitada en el tiempo, y eso que no nos apresuramos mucho, sino que convendrá dedicar tiempo. E incluso hacer varias visitas; al cabo, la visita es gratuita.

[Libro] La mujer de la falda violeta – Imamura Natsuko

Literatura

Segundo libro del 2021. Un año en el que empecé fuerte las primeras semanas, pero que, siguiendo la tónica del año pasado, ya vuelvo a encontrar problemas para concentrarme en la lectura. Sin embargo, hace una semanas comencé con esta novela de la japonesa Imamura Natsuko, os recuerdo que en japonés el apellido va delante, en lo que es una historia de acosador(a) voyeur extrañamente fascinante.

Tanto la narradora de la historia, la mujer de la rebeca amarilla, como la protagonista de la misma, la mujer de la falda violeta, viven en el mismo barrio. La mujer de la falda violeta parece mayor de lo que es. Está desmejorada. Mantiene unas rutinas, pero tiene altibajos en su vida. No tiene trabajo. Y cuando le surge son trabajos cortos, a tiempo parcial y mal pagados. Y la gente la mira de reojo. Hasta que un día encuentra un trabajo mejor. Todavía modesto. De empleada en un hotel, limpiando y haciendo las habitaciones. Y pasa a tener relaciones, amigos, a estar integrada. Aunque no sabemos cuánto va a durar. Y uno sospecha que de alguna forma, todo se torcerá al final…

La novela funciona a dos niveles. Por un lado está el misterio de la mujer de la falda violeta, que progresivamente se va convirtiendo en el misterio de la narradora, de la que vamos descubriendo que no es una mera observadora, que va más allá, que acosa e interviene. Una línea narrativa que nos mantiene en vilo, y nos ofrece ese enganche a la historia que no podemos soltar hasta el desenlace.

Pero por otro lado, como muchas autoras japonesas, asiáticas en general, nos habla de la precariedad de muchas mujeres en las sociedades actuales. Sociedades en las que es demasiado fácil acabar viviendo en soledad. Sociedades prósperas, pero donde hay muchas personas al borde de la pobreza, muchas de ellas mujeres. Y sociedades donde además la homogeneidad se premia, pero la diferencia se castiga. El clavo que sobresale recibe el martillazo.

Quizá no sea una novela perfecta, pero sí que engancha e interesa. Más compleja de lo que inicialmente se nos presenta, es susceptible de lecturas e interpretaciones diversas. Me parece bastante recomendable.

[Libro] Los años de espera – Enchi Fumiko

Literatura

La segunda de las novelas de autora japonesa que leí durante mis vacaciones en Oporto fue una auténtica sorpresa. En el sentido positivo. El libro me lo prestaron. Creo que no es posible encontrarlo nuevo en estos momentos, ni está disponible en formato digital. Al menos de forma legal. Todo lo que he mirado por ahí son de segunda mano.

Recorrido fotográfico por Tokio, con fotos realizadas con la Ilford desechable con película HP5 Plus 400.

Se ha dicho de Enchi Fumiko [円地文子] (1905 – 1986) que es una de las escritoras más relevantes de la literatura japonesa. Tanto desde el punto de vista miope, de los que separan por un lado hombres y mujeres, como de los que ven la literatura en su conjunto. En ambos casos, sería una de las plumas más destacadas del país nipón. Procedía de una familia culta, que trabajaba en el mundo académico, lo cual le permitió, a pesar de los problemas de salud que le impedía acudir regularmente a clase, alcanzar un alto nivel de formación, especialmente en el ámbito de las letras. La novela que hoy nos ocupa, y que me ha impactado mucho, fue escrita entre 1949 y 1956, después de los duros años 40, en los que sufrió mucho durante la guerra y posguerra inmediata. Y en japonés tiene un título que me parece más sugerente y apropiado, después de lo que he leído; Onna zaka [女坂], la cuesta, pendiente o subida de las mujeres. Especialmente relevante en el último capítulo de la novela que, en la traducción al castellano, se titula La cuesta de las mujeres, supongo que el Onna zaka del título general del libro.

La novela transcurre en la era Meiji (1868 – 1912). En el primer capítulo, estamos en los primeros años del emperador Meiji, y en el último, hemos entrado en la primera década del siglo XX. La novela se puede considerar como tal, o también como una serie de relatos cortos, ordenados cronológicamente, en los que se nos van contando los eventos relevantes de una familia acomodada, de un antiguo samurai y alto funcionario del antiguo régimen del final del periodo Edo que, enriquecido, se retira de la vida pública cuando llega el nuevo régimen. El personaje central de la novela, no obstante, no es el patriarca, sino su esposa legal y principal. Esta, considerablemente más joven que su marido, sufre durante su vida las humillaciones de las aventuras y amoríos de este, que llegan al punto de tomar a varias de sus criadas como concubinas, o incluso mantener relaciones con otras mujeres de la familia. Se genera por lo tanto un peculiar universo en la familia en la que pocas de sus mujeres puede considerarse felices, ya que todas llevan a cabo su propia carga en el patriarcado tradicional de la familia japonesa.

Probablemente, cuando Enchi escribió esta novela nadie hablaba en Japón de feminismo. Ni en casi ninguna parte del mundo, ya que la palabra está en uso desde finales del siglo XIX, el concepto viene de antes, pero no se populariza hasta los años 60 del siglo XX. Pero es una novela que busca claramente denunciar la situación tradicional de las mujeres en la sociedad y en las familias del País del Sol Naciente. Enchi, con un estilo depurado y elegante, no deja de hablar de todos los temas, incluidos los más complejos. Como pueden ser las violaciones en el seno de la familia, el incesto, la degradación de la mujer sometida a concubinato, que no deja de ser una variante de la esclavitud sexual, si lo miramos bien, y otros elementos dentro de una familia respetada, y considerada respetable, en su entorno social. Al mismo tiempo que no deja de dignificar a las mujeres, representadas por esa esposa que, mil veces humilladas, es el soporte en la gestión de los bienes y el bienestar del resto de los miembros de la familia. Paralelamente, no deja de emitir críticas al papel alienante de otros elementos de la sociedad japonesa. Siendo especialmente crítica con la religión budista. Esa que tan buena prensa tiene en estos momentos en occidente y a la que, desde mi punto de vista, se le pueden achacar en Asia muchos de los problemas que las religiones cristianas han generado en eso que hemos dado en llamar Occidente.

La novela tiene momentos duros. Muy duros. Incluso si la forma en que Enchi cuenta los acontecimientos más ásperos permite mantener la elegancia en su prosa. La novela va poco a poco alzándose hasta llegar a su climax perfecto en el último capítulo. Donde Tomo, la sufrida esposa, deberá superar su ultima y difícil pendiente, metáfora perfecta de lo que ha sido su vida y la de muchas de las mujeres de la familia, y que en el título de las traducciones a las lenguas europeas se ha convertido en «años de espera». A mi, esta novela me ha impresionado. Me ha parecido de lo mejor que he leído. No digo ya en el año, o en los últimos años, sino en general. La recomendaría vivamente… pero no es fácil de encontrar. Tal vez si buscáis algún pirateo por ahí… No sé.

[Libro] Seins et oeufs – Mieko Kawakami

Literatura

La primera que soltará alguno es… ¿qué narices haces tú leyendo un libro de una autora japonesa en francés? Pues es exactamente lo mismo que haría leyendo el mismo libro de esa autora japonesa en español,… si existiese. Y tuviese un precio razonable. Al fin y al cabo, todo son traducciones. Y en la medida en que puedo leer en dos idiomas, quizá tres con un poco de osadía, además de mi idioma natal, aprovecho para acceder a lo que me interesa. Y más si es a un precio razonable. Quizá otro día me extienda algo sobre el tema de las traducciones… pero hoy no tengo ni ganas ni tiempo.

Me quedo con la idea en la cabeza de que el minúsculo apartamento de Natsu se encuentra en Ueno o Asakusa… Así que opto por ilustrar la entrada con algunas fotos del parque de Ueno, que ya fue protagonista de alguna novela que apareció en estas páginas.

Seins et oeufs en francés es traducción literal del original de Mieko Kawakami, Chichi to ran [乳と卵] (yo hubiera leído 卵 como tamago, pero la lectura de los kanji japoneses es todavía para mí un misterio inescrutable). [Mamas, pechos, senos, tetas, óptese por el que se prefiera] y huevos. Es una novela corta, contada desde dos perspectivas. Tenemos a Natsu, una mujer joven de 30 años, natural de Osaka pero viviendo en Tokio, y que sale a recibir a su hermana mayor, de 40 años, Makiko, con su hija de 11 años, Midoriko. Natsu va narrando en primera persona la visita durante dos días de sus dos parientes. La mayor, obsesionada con realizarse una operación de aumento de senos. La niña, que lleva varios meses sin querer hablar con nadie, comunicándose con las anotaciones que hace un cuaderno. La segunda perspectiva serán las reflexiones de la niña, que se intercalan a la narración de Natsu. Reflexiones en las que se muestra tremendamente angustiada por la previsible próxima llegada de su primera regla. Y por otras cosas…

Impresionante reflexión la que hace Kawakami sobre la situación de la mujer en su país, donde su capacidad adquisitiva y su riesgo de pobreza es acusada en caso de divorcio o en caso de tener que criar a sus hijos sola, donde el físico es importante para la posición social, donde muchos niños se las apañan solos ante las ocupaciones de sus padres durante muchas horas y durante horas intempestivas. Sólo por poner un ejemplo de algunos de los temas que afloran. No hablemos ya de los problemas de comunicación en una sociedad naturalmente reservada.

Aunque no faltan elementos de humor en la breve visita de las dos féminas de Osaka a la capital, la breve novela deja tras de sí un inevitable sinsabor a amargura, aun con la esperanza de que algo pueda haber cambiado tras la catarsis a base de huevos que en un momento dado se produce entre Makiko y su absolutamente adorable, en su vulnerabilidad, hija. Me ha gustado bastante. La autora empezó su carrera como contante en los años 2000, pero se pasó a la literatura, y hay quienes la consideran a la altura de algunas plumas consagradas del país nipón.

[Cine] Hauru no ugoku shiro [ハウルの動く城] (2004)

Cine

Hauru no ugoku shiro [ハウルの動く城] (2004; 14/20200220)

Seguimos acudiendo una vez al mes a las sesiones únicas del ciclo de animación japonesa que unos conocidos multicines de Zaragoza llevan programando desde hace un tiempo. Y tras la película de enero dedicada al cine de Kon Satoshi, volvemos al Studio Ghibli y a Miyazaki Hayao y sus maravillas con la película que en castellano recibió como título El castillo ambulante.

Las poblaciones típicas alsacianas, a caballo entre la cultura francesa y la germánica, como Colmar y Rikewir, y que sufrieron las consecuencias de las guerras entre Francia y Alemania, fueron la inspiración para el reino en guerra en el que transcurre la acción de la película de hoy.

Es adaptación de una novela de la británica Diana Wynne Jones del mismo título, pero en inglés, Howl’s moving castle (1986), aunque adaptación libre. Han sido varias las ocasiones en las que Ghibli ha encontrado inspiración en la literatura europea, aunque siempre con adaptaciones en las que han introducido cambios argumentales e incluso enfoques, pero sin desvirtuar nunca, como Disney, el original. Quizá el principal cambio entre la versión literaria y la cinematográfica es que esta última es vista como una película antibélica, estrenada en el marco de las convulsas relaciones internacionales con las aspiraciones guerreras de determinados líderes occidentales con el presidente norteamericano a la cabeza, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

El ambiente es un reino imaginario en el que se combina el realismo, un poco steampunk, con la fantasía de convivir con hechiceros y brujas. Un reino en guerra, estilo guerra del 14-18, en el que Sophie, una modesta sombrerera de 17 años sufre una maldición que la convierte en una anciana de 90 años, y que habrá de aliarse con el misterioso, atractivo e inconsistente hechicero Howl para romper los hechizos que los atrapan a ambos y, quizá, detener la guerra sin sentido que se cierne sobre los reinos vecinos.

Miyazaki vuelve a presentarnos una vez más una heroína extraída de entre la gente común que, ante la adversidad, toma las riendas de su propio destino, y decide que hay que adaptarse a las circunstancias y luchar contra ese destino. Pero siempre sin perder la compasión, incluso hacia los responsables de su propia desgracia, cuando estos también caen.

Un radical no a la guerra y a la violencia, la autonomía de la persona ante su propia vida, la compasión y la solidaridad hacia los demás, unidos a un argumento con pocos peros que ponerle y un animación sin florituras pero ejemplar, hace de esta película un clásico más en la filmografía de Miyazaki. Totalmente recomendable.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Öndög (El huevo del dinosaurio) (2019)

Sin categorizar

Öndög (2019; 13/20200218)

En idioma mongol, uno de esos idiomas o familia de idiomas que nos parece remoto, y desde luego totalmente inescrutable, pero que luego resulta que hablan un buen puñado de gente, muchos más de los que creemos, öndög significa huevo. Sin dinosaurio. Lo del lagarto terrible es un añadido de la distribuidora porque los del huevo no les parecería comercial. Que conste que sale un huevo de dinosaurio. Fósil. Claro.

No he visitado Mongolia. Me gustaría. Tal vez saliendo desde Moscú, primero en el Transiberiano, hasta «poco» después de Irkutsk, y luego en el Transmongoliano hasta Ulán Bator, o quizá algo más allá. En fin… tierras elevadas, escasamente pobladas, frías en invierno y cálientes en verano, esteparias en ocasiones, y con dinosaurios… visite Teruel.

Hace unos meses, me dio por comentar aquí y allá, entre la familia, entre las compañeras de trabajo, entre diversos grupos de amigos, que había visto una película surcoreana en el cine que estaba muy bien. No la obra maestra que algunos dicen ahora ver, pero que realmente estaba muy bien. Se me quedaba la cara de haba viendo las caras de pena con las que me miraban pensando algo así como «pobre chico, no tendrá mejores cosas que hacer que ver una película coreana…» Ahora, muchos de esos, se han hecho expertos en cine coreano después de ver aquella película, porque en Hollywood le han dado un premio. Y me siguen mirando con cara de pena cuando les digo, lo que decía hace unos meses, que está muy bien, pero no que no me parece una obra maestra. Que en algunos puntos se le ven las costuras. Claro que es «una obra maestra». Si la han visto todos, en un alarde de intelectualismo cinematográfico… siendo coreana,… cómo no va a ser «una obra maestra». Entonces a mí se me ocurre decir que un año antes se pudo ver una película japonesa que discutía las consecuencias de la sociedad capitalista en determinados sectores de la sociedad a la vez que reflexionaba sobre el significado del concepto de familia, que estaba mejor. Y entonces, sus miradas de pena se dirigen hacia el teléfono, tentados de llamar a las urgencias de salud mental. Pero qué dice este… qué habla de una película japonesa. Si la buena es coreana.

Pues ahora imagino si cuento en voz alta que me he ido a ver, sin que nadie me obligue, una película mongola, dirigida por el chino Wang Quanan. Ya partimos de un hecho. En castellano, «mongol» suele ser usado más como insulto que como gentilicio. Aunque curiosamente, es el único gentilicio que recuerdo que rima con «español». Cosas extrañas de nuestro idioma. Luego viene el tema de los «listos». Y si son de internet, más «listos» todavía, que se entusiasman diciendo que es el «fargo» mongol. Sí, Fargo, como la de los hermanos Coen. Es que sale una pradera inabarcable, hace frío y hay un crimen. Hasta ahí, el parecido. No hay nieve. La protagonista no es policía. El crimen no supone ningún misterio ni importa un rábano. Lo que realmente es… pues es una película de amor y desamor, de crecimiento personal, y de mujeres… lo siento, voy a decir la palabra,… empoderadas. Aunque no bajo los cánones y los clichés del mundo occidental.

No os voy a resumir el argumento. Si os queréis enterar, os vais a verla. Que merece la pena. Que nadie se acordará del nombre de sus intérpretes, pero lo hacen también como los que sirven para vender entradas de cine o ropa del Corte Inglés. O mejor. Y está bellamente rodada. Aunque lo tengo que reconocer, el conjunto… me dejó un poco frío al final. Aun así, me parece muy recomendable. Eso sí, si no queréis que os miren con cara de pena, luego no contéis que la habéis visto. Salvo que le den un premio en forma de eunuco dorado. Entonces sí. Ya pasaréis a ser respetables.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Libro] Blonde

Literatura

Cuando a principios de noviembre apareció esta novela entre las ofertas del día a un precio de 1,89 euros, cuando normalmente esta a 9,49 euros, y teniendo en cuenta que es de una de mis escritoras contemporáneas favoritas, no pude contenerme. La adquirí. Aunque yo sea de los que prefiere la ficción narrada con cierta contención y sin demasiada extensión. Y las más de 900 páginas de esta novela me intimidaban un poco. Mucho.

Joyce Carol Oates afrontó en vísperas del final del milenio la ingente tarea de plantear una biografía de Norma Jeane Baker, popularmente conocida como Marilyn Monroe. Incluso las enciclopedias la incluyen en artículos bajo su nombre artístico en lugar de bajo su nombre legal. Porque una de las bases sobre las que se desarrolla esta larga novela, que me ha llevado casi cuatro semanas terminar es que Norma Jeane Baker nunca fue conocida por el público. Fue conocida su imágen externa, el personaje que construyeron sobre ella, y fue conocida por lo que representaba, no por lo que era.

Niagara… inevitablemente…

Oates avisa desde el principio. Esta no es una biografía exhaustiva y precisa de la actriz. Esto no es un ensayo riguroso sobre el personaje histórico. Esto es una reflexión, en forma de novela, ficcionalizada, sobre la vida de una persona que tiene más de trágico que de cuento de hadas. Es una reflexión sobre una infancia a merced primero de un madre que acabó ingresada en centros psiquiátricos por un trastorno mental grave, y después por un sistema de orfanatos y en hogares de acogida que tenía poco de protección de la infancia. Es una reflexión sobre las relaciones sentimentales con los hombres que mantuvo y sus consecuencias. Sobre a quien amaron esos hombres, si a la mujer o al símbolo. Es una reflexión sobre las pequeñas tragedias de una mujer en una época de machismo rampante con una moral conservadora sumamente hipócrita. Es una reflexión sobre el nocivo sistema de los estudios de Hollywood, representados por «la Productora», la 20th Century Fox si no estoy mal informado, que tanto dinero amasó, que a tantas personas, especialmente mujeres, explotó y que tantas vidas destruyó en el proceso. Es una reflexión sobre la hipocresía social, que puede amar al símbolo, al icono, y despreciar a la persona. Y es una especulación sobre quién fue realmente Norma Jeane, sobre qué pudo sentir, sobre qué pudo opinar y sobre qué pudo hacer que acabase como acabó. Sin que podamos saber qué fue lo que sucedió… ¿una sobredosis? ¿un suicidió? ¿un asesinato? En cualquier caso, una mujer que había emprendido un camino rápido y de un sólo sentido hacia la tragedia.

Oates es una escritora feminista. Y eso debe quedar claro. En el mejor sentido de la palabra posible. Denuncia con claridad lo que tiene que denunciar, pero nunca esconde la responsabilidad de cada cual. Incluso la de las mujeres que son víctimas. Muestra simpatía por Norma Jean. Un indudable cariño. Pero no le duelen prendas en mostrar sus inconsecuencias y su «colaboración» en el destino al que se dirigió. Habiendo muchos palos a repartir entre tanta gente, tampoco es una novela maniquea. Como ya he mencionado, es una obra que invita a la reflexión, más que a otra cosa. Quizá por eso las cuatro semanas que me ha costado leerla, que no se explican sólo por la longitud del libro, sino también por la necesidad que personalmente he sentido de parar de vez en cuando, pensar un poco, dejar reposar, y luego recomenzar la lectura.

Oates es muy buena escritora. Muy buena. Y por lo tanto, la novela es absolutamente recomendable. Pero no es fácil, no es amable, no es glamurosa. Quizá por que Marilyn pudo representar el glamour. Pero Norma Jeane fue otra cosa, que no le dejaron ser.

[Cine) Dylda [Дылда] (2019)

Cine

Dylda [Дылда] (2019; 68/20191223)

Nos queda la duda de si en castellano han titulado esta película del ruso Kantemir Balagov Una gran mujer por las características morales de su presunta protagonista o por su elevada estatura. En cualquier caso eso no es lo importante,… y me queda muchas dudas de cómo repartir los protagonismos de este filme, mucho más notable de lo que esperábamos, aunque llevábamos muy buenas referencias. Una rareza en unas fechas donde la tendencia de distribuidores y exhibidores es a llenar la cartelera de películas muy comerciales y poco arriesgadas.

No he tenido ocasión de visitar Rusia, ni San Petersburgo claro, aunque hicimos un intento de hacerlo en 2007, cuando visitamos Helsinki y otras ciudades finesas, y Tallín en Estonia. Pero la burocracia y los malos transportes en tren lo impidió. Usaremos esta última ciudad para ambientar la entrada de hoy, como sustituta de la no muy alejada en la que transcurre la acción.

Estamos en Leningrado, actual San Petersburgo, inmediatamente tras el final de la Segunda guerra mundial. Una joven enfermera con un niño de tres años se afana en los hospitales militares de una ciudad destruida en gran medida y donde hay necesidad de mucho bienes de primera necesidad. La joven, Iya (Viktoria Miroshnichenko), sufre de ausencias, consecuencia de una conmoción que sufrió mientras estaba en el frente, en la artillería antiaérea. Y una de estas ausencia ocasionará una triste desgracia. Momento en el que reaparecerá en su vida una antigua compañera del frente, que siguió la guerra hasta Berlín, a pesar de sus heridas, Masha (Vasilisa Perelygina).

Estamos ante una cinta de una factura casi impecable. Muy potente en su aspecto visual, con esa paleta de colores muy contrastada entre los tonos rojizos y los verdes, representando estos últimos los pocos momentos de esperanza que se abren ante las protagonistas de la película. Unas mujeres con una vida difícil ante sí. Leí hace algo más de tres años un libro de la premio nóbel Svetlana Alexiévich que homenajeaba a estas mujeres, que sufrieron durante la guerra como los hombres, y más, puesto que fueron injustamente tratadas en el frente por sus compañeros, y después en la posguerra fueron vistas por el resto de la sociedad como las prostitutas de los soldados. A lo que hay que unir los problemas internos, físicos y psíquicos, que les quedaron de la guerra. Y sus problemas de relación entre ellas y sus compañeros.

Impresionantemente interpretada, pese a que la publicidad y los medios insisten en el protagonismo de Miroshnichenko, que lo hace muy bien, con momentos muy inspirados, a mí la que me estremece con más fuerza, la que me roba la respiración y la que me emociona más es la dura pero vulnerable interpretación de Perelygina, un personaje que desde mi punto de vista ofrece más ángulos y perspectivas y que nos ofrece algunos de los momentos más potentes.

Película poco complaciente. Que no es fácil de ver. Pero que me parece casi imprescindible. No creo que dure mucho en cartelera. Pero aprovechad mientras podáis.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] A vida invisível (2019)

Cine

A vida invisível (2019; 60/20191126)

De vez en cuando llega alguna película brasileña a nuestra cartelera. Pero con mucho menos frecuencia de lo que cabría esperar de un país de su envergadura. Y que en alguna que otra ocasión nos ha mostrado que tiene directores e intérpretes muy capaces. Avalada por el primer premio de la sección «Un certain regard» del festival de Cannes, y también conocida con el título extendido de A vida invisível de Eurídice Gusmão (la versión doblada al castellano es La vida invisible de Eurídice Gusmão), nos llega recientemente a la cartelera esta película dirigida por Karim Aïnouz, y que parece una propuesta distinta e interesante. Como corresponde a las películas que se presentan en la sección mencionada del prestigioso festival del sur de Francia.

No tengo fotos de Brasil… y menos de Río de Janeiro. Pero ya que la familia de las protagonistas proceden de Portugal, ilustraré la entrada con escenas lisboetas.

La película nos relata la peripecia vital de dos hermanas que viven en Río de Janeiro, hijas de unos inmigrantes portugueses en Brasil. Eurídice (Carol Duarte) es seria. Más introvertida, más precavida. Su sueño es poder conseguir una beca y terminar sus estudios de piano en Viena. Guida (Julia Stockler) es alegre, quiere disfrutar de la vida, enamoradiza. Y quiere irse con su novio griego, marinero, a conocer el mundo. Pero la vida y su familia, especialmente su retrógrado padre, se encargarán de romper sus ilusiones. Eurídice se casará con un hombre mediocre, un funcionario de poco nivel, que no le permitirá progresar en su carrera como pianista. Guida quedará embarazada de su marinero, que la abandonará; como también hará su padre. A partir de ahí, ambas seguirán su vida añorándose, pero sin reencontrarse. Y las dos creyendo que la otra está viviendo la vida que buscaba.

Ambientada en los primeros años 50 del siglo XX en sus primeros compases, acompañaremos a las dos hermanas hasta la época contemporánea, en un canto a la capacidad de estas mujeres, y de muchas otras anónimas, de sacar adelante su vida, sus familias, contra las adversidades, y aun a costa de no poder satisfacer sus sueños. Pero con una voluntad férrea, rehaciéndose y reinventándose. Indudablemente, una película hecha con gran precisión, por su proximidad a los personajes, tan finamente construidos, no podría haber salido adelante sin el buen trabajo actoral de su elenco.

No me acabo de decidir de todas formas ha decir que es una película excelente. Buena sí… estoy con un poco de duda. Por pequeños detalles que en algún momento me han rechinado, en el transcurso de la vida de estas dos hermanas. Pequeñas trampas argumentales, me parecen a mí. Pero son cosas pequeñas. En general, la considero un película bastante recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***/****