[Cine] Foxcatcher (2014)

Cine

Foxcatcher (2014); vista  el domingo 15 de febrero de 2015.

Pocas novedades interesantes en un fin de semana marcada por el triunfo de la mediocridad literariocinematográfica sobre cualquier otra consideración. Supongo que pocos se han animado a estrenar algo interesante por el miedo a competir contra lo que los medios han garantizado sea un producto de consumo para rebaños humanos, más que para personas, sobre el erotismo y las relaciones humanas. Nosotros nos escapamos discretamente a la versión original de una película estrenada algunas semanas antes y que venía siendo alabada especialmente por la calidad de sus interpretaciones. Veamos que ha dado de sí esta película de Bennett Miller, basada en sucesos reales en el entorno del equipo estadounidense de lucha libre en los años ochenta.

Los hermanos Schultz, David (Mark Ruffalo) y Mark (Channing Tatum), fueron medallistas olímpicos en los descafeinados juegos de Los Ángeles en 1984, la década de los boicots en los coletazos finales de la guerra fría. El mayor, David, un hombre de familia, sereno, metódico y protector de su introvertido hermano más joven. Este es atraído por un multimillonario, John du Pont (Steve Carell), que bajo unos ideales de nacionalismo extremo quiere montar y ser entrenador de un equipo de lucha libre que sea la base del éxito futuro de los Estados Unidos en ese deporte, el equipo Foxcatcher. También quiere atraer al hermano mayor, que en un principio rehusa porque tiene su vida familiar y personal bien montada. Pero con el tiempo ambos hermanos trabajarán en las lujosas instalaciones próximas a la mansión de du Pont. Pero también pronto se pondrá de manifiesto que las relaciones entre los hermanos y excéntrico el multimillonario serán difíciles.

Los paisajes en los que se desarrolla buena parte de la película parecen las tierras permanentemente otoñales o invernales de Pensilvania.

Los paisajes en los que se desarrolla buena parte de la película parecen las tierras permanentemente otoñales o invernales de Pensilvania.

Realizada con tremenda sobriedad, con escenas en las que muchas veces los diálogos son inaudibles o apenas audibles, con planos largos, la película falló básicamente en interesarme. Realmente, este tipo de historias dentro del mundo del deporte, deportes que no me interesan, y que son muy del gusto norteamericano, no me llegan a captar casi nunca. Por mucha corrección e interés que tenga la realización del filme, lo que en el se cuenta me mantiene constantemente alejado.

A eso sumo que los caracteres sobre los que trata tampoco me producen especial empatía, cuando no directamente me resultan desagradables. Caso especialmente notable con el personaje del millonario. Las interpretaciones son interesantes, pero se basan en una intensa caracterización de los intérpretes, que es algo que no me gusta en exceso. Prefiero las interpretaciones que me transmiten lo que haya que transmitir por el esfuerzo actoral y no por el maquillaje o el disfraz. De alguna forma, estas interpretaciones me resultan frías. Anecdóticas presencias de Sienna Miller, como mujer de David Schultz, y Vanessa Redgrave, como la madre del multimillonario. Esta última, podría haber dado un poquito más de sí dentro de la historia.

Así que finalmente tampoco acertamos especialmente con la película elegida. No es una mala película, ni mucho menos, y supongo que habrá quien la encuentre interesante y con no pocos méritos. Pero no nos enganchó, nos mantuvo ajenos e indiferentes a lo que sucedía en pantalla. Desconozco el grado de veracidad sobre los hechos reales. Por lo poco que he mirado por internet, parece que se toman muchas libertadas a la hora de adaptar los hechos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Un clima aparentemente siempre gris y frígido, parecido al fin de semana que tuvimos estos últimos días en Zaragoza.

Un clima aparentemente siempre gris y frígido, parecido al fin de semana que tuvimos estos últimos días en Zaragoza.

[Cine] Begin Again (2013)

Cine

Begin Again (2013), 3 de agosto de 2014.

No, no es la versión original. Sólo una sesión al día en versión original y una hora que no nos viene bien. Demasiado tarde. Pero la versión doblada ha conservado el título original, que significa “empezar de nuevo”. Y es que esta película de John Carney

Dan (Mark Ruffalo) es un productor discográfico que, tras unos años de gloria, ha perdido su tirón en el negocio, e incluso la discográfica que montó con su socio ya no le pertenece, y acaba siendo despedido de ella. Si a eso sumas que una crisis en su matrimonio le hace estar separado de su mujer, Miriam (Catherine Keener),  por la que todavía siente algo, y de su hija, Violet (Hailee Steinfeld), una adolescente desorientada, la cosa pinta mal para él. Gretta (Keira Knightley) es una joven escritora de canciones británica que ha llegado a Nueva York con su novio, Dave (Adam Levine), que va camino de convertirse en una estrella. Tras un período en el que le llega la fama, Dave cambia, y se separa de Gretta, que se refugia temporalmente en el apartamento de su amigo Steve (James Corden), un músico callejero, antes de volver a su país. Este le invita una noche a un club donde va a cantar y le invita a que ella misma cante una de sus composiciones; le sale mal. Pero allí está Dan que percibe el potencial de la canción y de la chica. Y de forma improvisada, con la ayuda de algunos músicos amigos se lanzan a la aventura de grabar un disco en las calles de Nueva York. Es la oportunidad para todos ellos de empezar de nuevo.

Músicos callejeros en Union Square

Músicos callejeros en la esquina de Union Square con Broadway.

Película buenrollista, en la que se da vueltas a concepto de nueva oportunidad, de confianza, de amistad, de lo que es un amor verdadero frente a uno subordinado a otros intereses, y en la que las calles, los paisajes y los ambientes de la ciudad tienen una importancia grande. La música, las canciones, está compuesta específicamente para la ocasión, al contrario que otras películas con tono similar que hemos visto recientemente, que aprovechaban la música y las canciones de músicos ya conocidos. No están mal las letras, escritas con intención para lanzar mensajes relacionados con lo que en la película pasa, aunque son básicamente canciones pop, género que cada vez se caracteriza más por ser tarareable, más o menos pegadizo, pero también fácilmente olvidable. Suficiente para lo que se le pide al filme.

En lo que se refiere a las interpretaciones, lamentamos que el doblaje se nos lleve por delante varias cosas. La personal forma de hablar de Ruffalo, que no tiene nada que ver con la estandarizada voz del doblaje. Los diferentes acentos, en particular entre el británico de Knightley y el norteamericano de los demás, y los de las distintas hablas de los diversos grupos étnicos que salen en la película. Pero Ruffalo y varios de los secundarios son intérpretes muy solidos que sostienen perfectamente el filme. Knightley vuelve a interpretar el tipo de chica que le dio fama al principio. Esa buena chica, monilla pero no espectacular, con encanto, lejos de la sofisticación de los dramones de época en los que se ha metido después, y que le sienta como un guante, por lo que también cumple sin problemas con el papel que se le ofrece.

No me parece una película tan estupenda como alguna crítica que he leido en estos días atrás, excesivamente apologética. Pero es cierto que es una película bastante agradable de ver, razonablemente honesta, y que, aun descontando la benevolencia de las críticas durante las flojas temporadas veraniegas, nos refrescará y nos hará salir con un tono optimista de la sala de cine, a pesar de alguna irregularidad en el desarrollo de la historia. Se puede recomendar. Realmente la única nota discordante que encuentro es el epílogo que se nos cuenta durante los títulos de crédito finales en las que nos narran con pelos y señales lo que pasa con el álbum grabado en las calles y los destinos de varios personajes. Creo que el paseo final de la chica, con una sonrisa, por las nocturnas calles de Nueva York es más que suficiente para que la película haga un fundido a negro, termine ahí, el espectador comprenda que ese volver a empezar se ha producido, y que la vida sigue, con otros desafíos y otros problemas pero con esperanza. Realmente, no necesitamos toda esa información final.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Broadway

En Broadway, cerca de Times Square.

[Cine] Thank for Sharing (2012)

Cine

Thanks for Sharing (2012), 9 de junio de 2014.

Esta semana la he tenido muy liada, pero he aprovechado un par de momentos para ir al cine con algún amigo, uno de los pocos sitios donde se estaba realmente fresquito. Y hemos visto un par de película que no han llegado precisamente a la cartelera española recién estrenadas, y que por poco no se nos escapan. Ambas en versión original. La primera la podéis encontrar también en la cartelera española, donde permanezca, doblada con el título, lamentable, de Amor sin control. Esta comedia dramática, o drama con momentos cómicos, de Stuart Blumberg llama más la atención a priori por su reparto que por su originalidad.

Durante la hora y tres cuartos que dura la película, vamos a seguir las vidas durante unas semanas de tres adictos al sexo que se reúnen periódicamente en un grupo de autoyuda. El más veterano es Mike (Tim Robbins), próximo a los sesenta, casado con la dulce Katie (Joely Richardson), lleva muchos años “sobrio”, es decir que no practica el sexo más que con su legítima, también ha superado problemas de adicción al alcohol, y tiene problemas con su hijo Danny (Patrick Fugit), ya mayor, que ha heredado algunos de sus problemas de adicciones. El siguiente en edad es Adam (Mark Ruffalo), en sus cuarenta, lleva cinco años “sobrio”, pero tiene problemas para iniciar relaciones estables. En este momento conoce a Phoebe (Gwyneth Paltrow), atractiva, divertida, que ha superado también un enfermedad, y se plantea el reto de una relación seria. El tercer, el mas joven, alrededor de los treinta años, es Neil (Josh Gad), que está en el programa de rehabilitación por orden judicial al realizar frotamientos no consentidos con mujeres en el metro. No lleva ni un día “sobrio”. No se lo toma en serio. Hasta que pierde su trabajo, y conoce a una de las pocas mujeres del grupo, Dede (Pink).

Central Park

Mucho Nueva York en esta película, especialmente, muchos paseos por Central Park.

Como decía, la película no es especialmente original. Nada que de una otra forma no hayamos visto antes. Dramática con alguna nota de humor aquí y allá, tiene un fondo “buenrollista” que se nota mucho desde el principio, y que hace que todo sea muy previsible. Al finalizar el primer tercio de la película, ya puedes imaginar perfectamente, salvo detalles, por donde van a ir los tiros y como va a terminar. Y no nos equivocamos. Pero como también decía, la película tiene como atractivo principal un reparto en el que hay mucho oficio. En todos ellos. Componen una película coral, donde los tres protagonistas principales se reparte el peso, con importantes aportaciones de los secundarios, que también hacen buenas aportaciones.

Finalmente, si bien no es una película que vaya a calar hondo en tu pensamiento, memoria o espíritu, si que te hace pasar un rato agradable de cine con buenas intenciones, y con mucho, mucho Nueva York.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Central Park

Aunque esto fundamentalmente en la pareja Ruffalo-Paltrow, por que los otros nos enseñan otros rincones.

[Cine] Ahora me ves… (2013)

Cine

Ahora me ves… (Now you see me, 2013), 29 de julio de 2013.

Teóricamente, nuestra intención de ayer tenía fácil solución. Ir al cine por mero entretenimiento, un poco de escapismo de la realidad. Y se supone que la cartelera de verano es la más propicia para este fin. Los distribuidores dejan las películas con cierta consistencia temática se dejan para otros momentos del año. Pero a pesar de ello, no fue fácil la elección. Pasando de más absurdos superhéroes… Las comedias están cortadas todas por el mismo patrón… grosero o de humor facilón, simplón. Pasando de las de miedo… es que no me gustan ni los miedos, ni los sustos, ni de que pasen por honestas las “historias reales” transformadas en fenómenos paranormales, por bien hechas que estén… Así que nada. Nos vamos a ver una de ladrones de guante blanco disfrazados de ilusionistas. Aunque también es preocupante la continua confusión entre el concepto de “magia” y de “ilusionismo” que muestra esta película de Louis Leterrier.

Cuatro personas que trabajan como pueden en el mundo del ilusionismo son reclutados por un misterioso tipo mediante unas cartas de tarot para un fin que desconocemos inicialmente. Pero un tiempo después los vemos en un gran espectáculo en Las Vegas convertidos en Los cuatro jinetes (Jesse EisenbergWoody HarrelsonIsla FisherDave Franco), representados por el millonario Arthur Tressler (Michael Caine),donde prometen que van a robar un banco, en París, durante la actuación. Y parece que así es. Serán perseguidos por Rhodes (Mark Ruffalo), agente del FBI, que contará con la colaboración de Alma Dray (Mélanie Laurent), agente francesa de la Interpol. También intentarán contar con la colaboración de Thaddeus Bradley (Morgan Freeman), una antiguo ilusionista que se dedica a destripar los trucos de otros ilusionistas, ganando una pasta gansa en el proceso. Pero Los cuatro jinetes prometen nuevas espectaculares “actuaciones”, en las que serán perseguidos implacablemente por los agentes policiales.

Pont des Arts

En un momento de la película, la “poli” francesa le cuenta al “memo” del FBI una historia sobre el Pont des Arts en París.

Vamos a ver… Entre 2004 y 2012 se emitió en el Reino Unido una simpática serie de timadores que se titulo Hustle, y que era realmente muy entretenida, con unos personajes muy simpáticos, encantadores y granujas, que se dedicaban a estafar a auténticos gilipollas, con lo que a pesar de ser delincuentes, te caían muy bien, y esperabas que tuvieran éxito en sus golpes. No eran ilusionistas profesionales, pero sus estafas siempre tenían su punto de ilusionismo, de aparentar ante el primo una realidad que no era, de desviar su atención, y de aprovecharse de su codicia u otros defectos. Cada capítulo solía contar una estafa y duraba alrededor de una hora. Yo la disfruté. Pues bien, esta película es como una capítulo de Hustle, con dos horas de duración, con muchos medios y espectacularidad, y con unos protagonistas bastante menos simpáticos, con menos encanto. No hay más, lo mires como lo mires.

Es cierto que comienza con buen ritmo, y el primer golpe, incluso el segundo, son relativamente entretenidos. Luego ponen a dura prueba la suspensión temporal de la incredulidad, que en varias escenas se viene completamente abajo. Eso sin contar con que el desarrollo de las tramas en los interludios entre los golpes, en los momentos de calma, pueden llegar a momentos cercanos al ridículo. Los diálogos están realmente poco cuidados, y la evolución de la relación entre el patoso e irascible agente del FBI y la chica mona francesa es casi menos creíble que las escenas de acción.

Pont des Arts

En dicha historia, le cuenta como una tradición parisina propia y trascendente de París lo de los candaditos del amor en los puentes de Europa, aunque hace menos de cuatro años tan apenas había algún candadito en dicho puente. En una escena posterior aparece plagado de ellos.

Las interpretaciones son lo de menos. De los cuatro intérpretes que encarnan a los ilusionistas, lo único que importa es que salgan guapos y caigan simpáticos. Sin más. Los prestigiosos, CaineMorgan, disfrutan a sus avanzadas edades de papeles alimenticios en los que explotan sus logros de antaño. La chica francesa es el típico florero. Y el auténtico protagonista de la película, Ruffalo, hace lo que puede con el personaje que le han puesto.

Estamos ante una película que cumple con el objetivo de entretener. Pero como ya digo, sin ningún tipo de pretensión. Será perfectamente olvidable. De hecho, probablemente se pueda considerar como inferior a buena parte de los episodios de la serie que he mencionado. Tanto por la coherencia de su trama como por el nivel de interpretación de sus protagonistas. Dicho lo cual, salimos de la sala de cine sin guardar rencor alguno por los defectos del filme, que ya nos esperábamos y que cumplió con buena parte de las limitadas expectativas que llevábamos.

Valoración

  • Dirección: ** Más allá de la espectacularidad de algunas escenas, es una historia no especialmente bien ligada y contada.
  • Interpretación: *** No se les piden maravillas interpretativas, y todos cumplen, más o menos.
  • Valoración subjetiva: *** Un poco justas las tres estrellas, pero acorde a las expectativas que teníamos.
Puente Hohenzollern

Mucho más acusado era el fenómeno de los candados en el Puente Hohenzollern de Colonia, apenas unos meses después de mi visita a París. Creo que para hacerlo más preciso, igual tenían que haber hecho que la inspectora de la Interpol fuera alemana, o italiana… qué se yo. Como si tuviera importancia.

[Cine] The Avengers (2012), y de cómo cada vez me siento más un marginado en los gustos sobre cine

Cine

The Avengers (2012), 2 de mayo de 2012.

Este filme fue visto en versión original subtitulada y por ello se ha conservado el título original en inglés. En las pantallas españolas se ha estrenado también en versión doblada bajo el título Los vengadores.

En diversas ocasiones me he propuesto que no iba a volver a ver películas de superhéroes. El 90% de las ocasiones salgo escaldado. El fin de semana me resistí a sumarme a esta moda. Incluso la misma mañana del miércoles, comentaba con una amiga esta resistencia. Pero por la tarde, sin un plan mejor que hacer, acepté ir a ver la película. Sólo puse como condición que la veríamos en versión original. Aun a costa de sufrir el prescindible y cefalálgico 3D. Por lo menos, que tuviese la utilidad de hacer oreja con los idiomas.

Hortzmuga - Super Plast

Unos cuantos superhéroes carnavalescos para alegrar la entrada. Como este “hortzmuga”.

Yo durante un tiempo fui aficionado a los cómics de superhéroes. Comenzó mi afición cuando nació mi hermana, tenía yo 9 años, y me duró hasta poco antes de cumplir los 11. Ni siquiera de adolescente me sentí atraído por este tipo de productos. Eso sí. En esos apenas dos años en los que leí este tipo de tebeos, mis favoritos eran Los vengadores. Siempre he creído que, a pesar de mi corta edad, se debía a las curvas que lucía una de sus miembros que no aparece en la película, La Bruja Escarlata. Que si no recuerdo mal tenía el exótico nombre de Wanda. Tal vez equivoco el personaje. No recuerdo bien.

El argumento, por si alguien no lo sabe o tiene algún defecto mental que le impide imaginárselo, es que  hay un malo muy malo que quiere dominar o destruir al mundo, y un grupo de aguerridos superhéroes que tienen que impedírselo, eso sí con grandes dificultades y destrozando Nueva York, que es lo habitual. No hay más. El esquema, el habitual desde los tiempos de las primeras películas de OO7, si no antes. Una primeras escenas de acción trepidante y un final muy pirotécnico, salpicado de alguna persecución y algunas otras balaceras, ligadas por escenas con diálogos, generalmente prescindibles. Todas las películas de acción en las nosecuantas últimas décadas siguen este esquema. Debe estar en el manual del guionista. Que los diálogos sean prescindibles o soportables depende de otros factores, que no suelen acompañar a las producciones Marvel en lo que es mi experiencia.

Disfraces y foto

O las inevitables amenazas del espacio exterior, rodeadas de pricesitas.

La cuestión es que todas las críticas que pude leer en los días o semanas previos sobre esta película fue bueno. Incluso algunos ponían el filme por la nubes. Y esto me hace pensar que el problema es mío. Que de alguna forma, en esta cuestión, como en tantas otras, me he ido del mundo.

No voy a cuestionar la capacidad del director, Josh Whedon, un tipo que quiere hacerse un nombre en el mundo del cine tras haber conseguido algunos productos más o menos interesantes pero de cierto éxito en televisión, para dirigir escenas de acción. Pero es que a mí, todo lo que vi, sólo me podía parecer coherente, hasta cierto punto, si consideraba la película como una parodia. Como entiendo que no es esta la intención de sus creadores, algo falla. O la película, o yo. Si tenemos que admitir la democracia en estas cuestiones, evidentemente quien tiene una grave tara es mi humilde persona.

Porque claro sólo a mí me puede parecer absolutamente ridículo que el motivo por el que los superhéroes se unen es que a un tipo que lo han apiolado su superhéroe favorito no le ha firmado los cromos. O absolutamente incoherente que un monstruo grande y verde que no atiende a razones, y que intenta en un momento dado masacrar a la guapa curvilínea de la película, que no le ha hecho nada, de repente es capaz de formar equipo con los demás. Por cierto, que puestos a elegir entre portaviones voladores capitaneados por alguien tuerto, prefiero los de Sky Captain y el Mundo del Mañana. Es que aquella capitana está más buena que el de esta película. Desconozco cual es el original y la copia. Aunque la mencionada película es anterior, pudieron copiar la idea del portaviones volador con tuerto de algún tebeo.

Supermán bajo la lona

Creo que Supermán es de otra “empresa”, pero bueno,… qué más da…

De las interpretaciones prefiero no hablar demasiado. Van de lo razonable dadas las circunstancias de Mark RuffaloJeremy Renner, o Scarlett Johansson (ésta es que además está muy buena), a lo desagradablemente histriónico de Robert Downey Jr, pasando por la sosez más absoluta de Chris Evans, la nulidad interpretativa de Chris Hemsworth, o el caracartonismo de Samuel L. Jackson y la televisiva y mediocre aunque también guapa Cobie Smulders. El que me desconcierta es el que hace de malo, Tom Hiddleston. No parece mal actor, pero su personaje es tan caricaturesco…

Bien. Ya he reconocido que probablemente el problema es mío. Que no entiendo de cine. O por lo menos del cine actual. Que soy de esos pesados que opinan que la pirotecnia es insuficiente para salvar una película, que algo de sustancia ha de haber en ella. Un outsider, eso es lo que soy. Para mí sólo hay dos cosas buenas en haber ido al cine a verla. Las curvas de la Johansson, y las cervezas y las risas de después. Así que da igual que propósitos haga ahora, no puedo garantizar que no tropieza dieciocho veces en la misma piedra y vuelva a ver otra de superhéroes.

En la puntuación seré relativamente benevolente, teniendo en cuenta el beneplácito de gran parte de la afición.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
¿Superhéroe o Supervillano?

Este, con esa calavera en el pecho, me da que es más un supervillano que un superhéroe. Da igual, también.

[Cine] Los chicos están bien

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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Los chicos están bien (The Kids Are All Right, 2010), 26 de febrero de 2011

Si en una película actua Annette Bening, ya empiezo a tener la curiosidad por verla. Si además es candidata al óscar por ella, aun me motiva más. Así que, aprovechando que la estrenaron antes de la ceremonia de entrega de los premios que se celebra esta noche, nos hemos ido a formarnos una opinión sobre este filme dirigido por Lisa Chodolenko. Y aquí viene.

Sinopsis

Nic (Bening) y Jules (Julianne Moore) son dos mujeres, lesbianas, que han formado una familia. Recurriendo a un mismo donante de semen, ambas tuvieron en su momento dos hijos, una chica de 18 años a punto de ir a la universidad, Joni (Mia Wasikowska), y un chico, Laser (Josh Hutcherson), pocos años más joven. En este punto, a ambos retoños se les ocurre que quieren conocer a su padre, y a través del banco de semen, y con el beneplácito del padre que accede a darse a conocer, se encuentran con Paul (Mark Ruffalo), un hombre más joven que sus madres, que vive una vida tranquila regentando un restaurante. Paul es lo que se dice un tipo majo, enrollado, con encanto, que cae bien a los chicos, y posteriormente, cuando se conocen también, a Jules. Pero despierta la desconfianza de Nic, que ha trabajado duro por construir esta familia, y que percibe que la presencia del hombre puede desestabilizarla. Pronto los hechos le darán la razón.

Producción y realización

Estamos ante un filme realizado con medios sencillos, con aire de cine independiente, y que es rodado con razonable competencia técnica, al servicio de una historia relativamente sencilla, y sobretodo al servicio de unos actores que son la fuerza y la columna vertebral de esta producción.

Interpretación

Es la base en la que se fundamenta esta película. Y realmente, hay que decir que los cinco actores y actrices mencionados están bien, aunque los papeles de los dos adolescentes es menos vistoso, si bien competentemente desempeñados. Bening está realmente bien, aunque curiosamente tiene menor presencia en pantalla que su compañera. Su papel de mujer más seria y con más introspección exige más tensión que el de Moore, pero el de esta última está también excelentemente interpretado. Son dos buenísimas actrices que dan seguridad a cualquier producción en la que participen. Sin embargo, me da la impresión que, salvo por los caprichos o posibles deudas históricas que puedan tener los académicos de Hollywood con Bening, hay otras candidatas más firmes al premio. También cumple dignamente Mark Ruffalo que compone a la perfección ese papel de despreocupado hombre, de vida tranquila, y que de repente siente que le cae como un regalo una familia casi perfecta, sin mayor esfuerzo.

Conclusiones

Un película fácil y agradable de ver, que nos gustará mucho por la interpretación de su elenco, pero que para mí tiene un punto débil notable. Y es que su final es muy convencional, con poca garra, con poco dramatismo, no ajustado a las experiencias que han sufrido los personajes. Tras ir navegando durante todo el filme con una propuesta interesante, al final se me queda la sensación de que todo no ha sido más que un telefilme al uso con un reparto de lujo. También me empalaga mucho el exceso de buenrollismo que intenta desprender el filme. Agricultura ecológica, apoyo de lo local, coches híbridos, chicos estudiosos y sensatos, familia muy dialogante,… todo es “casi” perfecto. Si no fuera por el “pequeño” desliz de uno de sus componentes. Creo que la gente es un poco menos perfecta para resultar real.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Recomendación musical

Ya que Annette Bening nos ofrece durante el filme una breve interpretación a capella del All I Want de Joni Mitchell, pondremos esta canción como recomendación de hoy, aunque no es una cantante que me diga demasiado.

Hojas

La jardinería, las plantas, forman parte del entorno del filme; como estás primeras hojas verdes que salen a final del invierno a orillas del Canal Imperial de Aragón - Canon EOS 5D Mk.II, Tokina AT-X Pro 12-24/4