[Televisión] Cosas de series – especial; y al final, conoció a la madre…

Televisión

Dado que la semana ha estado exenta de novedades televisivas salvo la ya prevista, dedicamos este jueves en exclusiva a hablar de los nueve años que nos ha estado acompañando ese grupo de amigos, vecinos de Manhattan, hasta que al final Ted Mosby (Josh Radnor) nos ha contado realmente cómo conoció a la madre. Que nunca llegué a imaginar que tendría nombre pero sí, Tracy McConell (Cristin Milioti)T.M. como Ted.

Dos cuestiones se pueden comentar: la serie en su conjunto, que me parece lo más importante, y el final de la serie, que me parece que ha atraído muchos de los comentarios de estos días, pero que me parece más accesorio.

Sobre la serie en su conjunto, he de decir algo. Desde que sé que se ha terminado he sentido una sensación de vacío que se había producido con muy pocas series anteriormente. En la mayor parte de los casos, cuando las series terminan, pues ya está. Han cumplido su ciclo… y a otra cosa, mariposa. Pero este neoyorquino grupo de amigos me ha dejado un hueco.

Constantemente se ha comparado con Friends. No voy a discutir qué serie es mejor. Probablemente, en una votación universal, sería aquella la que ganaría. Sin embargo, ha sido la que hoy termina la que siento que voy a echar de menos. Cosa curiosa, porque generacionalmente se supone que estoy más cerca de la que comenzó en los 90, que de la que comenzó en los 2000. Pero hay un aspecto básico. Las aventuras y desventuras de los habituales del Central Perk me parecieron muy divertidas, pero sus protagonistas nunca me cayeron realmente bien. Especialmente, los masculinos. Pero tampoco, los femeninos. No “me enamoré” de ellos. Me divirtieron. A veces mucho, pero nada más. Sin embargo, los habituales de MacLaren’s sí me caen bien y les cogí cariño. No ha todos por igual. A Barney (Neil Patrick Harris) desde luego, a Lily (Alyson Hannigan) con momentos inspiradísimos también, las cosas de Marshall (Jason Segel) tenían su encanto. Incluso Robin (Cobie Smulders)Ted, que siempre han sido los más sosos, han tenido su encanto. Aquí ya viene implícita en esta forma de ordenarlos algunas de las paradojas que comentaré después.

Italian Food Center

El sexto personaje principal de la serie es Manhattan. Especialmente, el Upper West Side. No tengo fotos de esa zona, o por lo menos no adecuadas. Así que os tendréis que conformar con algunas vistas del West Village y Chelsea. Donde no pueden faltar restaurantes italianos en los que puedan ir a cenar nuestros amigos.

Pero es que ha habido gente secundaria que también me han parecido estupendos. Me parece demasiado prolijo mencionarlos a todos, pero siempre he sentido pena porque no funcionó lo de Barney con Quin (Becki Newton), la stripper.  Siempre me parecieron una pareja más interesante que la de Barney con Robin.

Entrar ahora a analizar los altibajos, las temporadas buenas y las malas, las vueltas y vueltas para no llegar a ninguna parte, que si podría haber durado menos temporadas… pues yo que sé. Esto es como la familia. Que están ahí, que te dan momentos buenos y malos, pero los quieres, y te da pena si se van. Nada de esto me pasó nunca con Friends. Así que esto deja más o menos claro lo que opino de la serie en su conjunto.

Y luego está el problema del final de la serie. Intentaré no destripar la cosa, por quienes no lo hayan visto. Pero hay un problema tremendo con el final buscado. Que ha sido un final consecuente, que ha sido un final preparado y planificado, que retrospectivamente da mucho sentido a cosas que han pasado durante la serie, y sobretodo en la última temporada. Y que estaba lo suficientemente claro en los guionistas como para que grabaran el final con los hijos hace un montón de años, antes de que crecieran. El problema es que durante una temporada hemos disfrutado de la madre. De Tracy. Y Tracy ha sido uno de los mejores personajes de la serie. Un personaje emotivo y divertido. En la temporada final, los capítulos en los que aparecía activamente Tracy han sido de promedio superiores a los que no aparecía. Yo “me he enamorado” de Tracy. Si después de todo esto, después de la lata con “cómo encontré a vuestra madre”, la escena final corresponde a los que considero los dos personajes más flojos de la serie,… eso es lo que considero una paradoja. Y a mí no me ha convencido.

One Way

Esta foto tiene una referencia telecinéfila… a ver quien la reconoce. Al menos una. Vamos.

Y esto trae otra paradoja. Sinceramente, yo no necesitaba saber qué pasaba después del encuentro en el andén de la estación. Esperaba que se hubiesen esmerado en ese encuentro en el andén, pero no necesitaba saber más. No necesitaba que me resumieran en 30 minutos los siguientes 10 años de la vida de los protagonistas. Si hemos estado con ellos año a año durante nueve. Si los dos últimos días y medio de sus vidas pasadas han tardado, brillantemente, seis o siete meses en desarrollarse, no me parece que tenga sentido que me hagan un resumen de sus vidas futuras. No me importa.

De la misma forma que no me importa qué sea de House, después de dejar el hospital, por poner un ejemplo televisivo. O me parece aberrante, en otros ámbitos, que quieran hacer segundas partes de la vida de Scarlett O’Hara, o las relaciones de IlsaRick, por poner ejemplos de otros tipos. Porque cuando termina una ficción, cuando durante un tiempo hemos vivido las vidas que de otra forma no podríamos tener, tenemos cierto derecho a decidir el qué pasa después. La historia de los personajes ya no es solo de sus guionistas. Es de todos. Y todos tenemos algo que decir al respecto. Es un problema relativamente frecuentemente de la ficción norteamericana no saber parar a tiempo, dar todo bien masticadito al ciudadano. Claro, que entonces no podrían haber forzado ese final, coherente, pero superfluo. Y para mí, para mis gustos, paradójico.

En cualquier caso, esto no empaña el hecho de que los echaré de menos.

Paseando al perro

Y bueno, tengo la sensación que “el apartamento” está en una casa más grande que esta, pero resulta coqueta verdad. No bonita, pero coqueta…

[Cine] Un lugar donde refugiarse (2013)

Cine

Un lugar donde refugiarse (Safe Haven, 2013), 28 de abril de 2013.

El monzón ha llegado y se ha instalado en estas áridas latitudes. Lleva un par de días lloviendo sin prisa pero sin pausa, con temperaturas impropias de la época. Por lo bajas. Así que lo único que se nos ocurre hacer en el fin de semana en un momento dado es ir a ver una película aunque la cartelera no está muy motivadora. Pero vemos que echan una de Lasse Hallström, que tan buenos recuerdos cinematográficos nos ha dejado en el pasado. Un director con oficio a la hora de trasladar historias a imágenes en movimiento, y que ha sido capaz de ofrecernos algunas historias de las que te tocan el corazoncito. Veremos a ver que tal en esta ocasión, porque también se aprecia alguna irregularidad en su trayectoria.

Empieza la película y vemos como una chica joven, rubia, discretamente vestida, toma un autobús huyendo de algún sitio. Acabará llegando a una pequeña población costera en las Carolinas, donde nos enteramos que se llama Kate (Julianne Hough), encuentra un trabajo y un lugar discreto y apartado de las miradas indiscretas donde vivir. Allí hará una amiga que la visitará de vez en cuando y que le servirá de empuje de arraigo en la nueva comunidad, su puerto seguro, y que se presenta como Jo (Cobie Smulders). Y conocerá a un simpático y atractivo viudo con dos niños pequeños, Alex (Josh Duhamel), que regenta el supermercado local, y por quien pronto empezará a sentir algo más que simpatía. Pero también conoceremos que un policía la busca, Tierney (David Lyons), y que lanza una orden de busca y captura de la joven, bajo el nombre de Erin Tierney, sospechosa de asesinato.

A ver. Si con los datos que he dado en el resumen argumental uno no intuye por donde van los tiros… No vamos a negar el oficio de Hallström para rodar, pero aquí pone su habilidad al servicio de un drama romántico con absurdo toque sobrenatural que resulta banal. Por conocido, por repetido, por que no aporta absolutamente nada. Una historia más propia de telefilme barato para una sobremesa aburrida que para un director que ha pretendido en más de una ocasión jugar en la primera división del cine internacional.

En cuanto a las interpretaciones, pues básicamente son todos muy guapos. La chica protagonista desde luego es una monada. Pero al mismo tiempo, sus personajes son tan plano y estereotipados, que poco lugar al lucimiento interpretativo hay. Lo único que tienen que hacer es ponerse ante la cámara y lucir bien, mientras se desarrolla una historia sin especial miga.

En el resumen final de esta reseña, voy a contenerme un poco. Probablemente, mis malas sensaciones estén relacionadas con las altas expectativas que te genera el responsable de películas que tocan la fibra como The Cyder House Rules (Las normas de la casa de la sidra)Chocolat, o esa delicia reciente, que paso relativamente desapercibida, Salmon Fishing in Yemen (La pesca del salmón en Yemen). Ya he reconocido que también hay cierta irregularidad en la obra del director. Quizá podamos aceptar esta película que nos ocupa hoy como un drama romántico sencillo, que nos permite pasar plácidamente una lluviosa tarde de primavera, mientras vemos el trascurrir de los acontecimientos al principio del verano en un puerto seguro en el norte de las Carolinas. Y la chica es mona. Muy guapa.

Bah. No me ha convencido nada. Y menos el giro final sobrenatural. Aunque casi me lo esperase. Pura cursilería.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

Hoy aprovecho la fotografía de la entrada para recordar que podéis visitar mi TumblrDe viaje con Carlos, con fotografías de mi deambular por el mundo.

Hablando de puertos seguros, quizá un atardecer sobre los puertos de la península de Istria; en concreto, Piran, en Eslovenia.

[Cine] The Avengers (2012), y de cómo cada vez me siento más un marginado en los gustos sobre cine

Cine

The Avengers (2012), 2 de mayo de 2012.

Este filme fue visto en versión original subtitulada y por ello se ha conservado el título original en inglés. En las pantallas españolas se ha estrenado también en versión doblada bajo el título Los vengadores.

En diversas ocasiones me he propuesto que no iba a volver a ver películas de superhéroes. El 90% de las ocasiones salgo escaldado. El fin de semana me resistí a sumarme a esta moda. Incluso la misma mañana del miércoles, comentaba con una amiga esta resistencia. Pero por la tarde, sin un plan mejor que hacer, acepté ir a ver la película. Sólo puse como condición que la veríamos en versión original. Aun a costa de sufrir el prescindible y cefalálgico 3D. Por lo menos, que tuviese la utilidad de hacer oreja con los idiomas.

Hortzmuga - Super Plast

Unos cuantos superhéroes carnavalescos para alegrar la entrada. Como este “hortzmuga”.

Yo durante un tiempo fui aficionado a los cómics de superhéroes. Comenzó mi afición cuando nació mi hermana, tenía yo 9 años, y me duró hasta poco antes de cumplir los 11. Ni siquiera de adolescente me sentí atraído por este tipo de productos. Eso sí. En esos apenas dos años en los que leí este tipo de tebeos, mis favoritos eran Los vengadores. Siempre he creído que, a pesar de mi corta edad, se debía a las curvas que lucía una de sus miembros que no aparece en la película, La Bruja Escarlata. Que si no recuerdo mal tenía el exótico nombre de Wanda. Tal vez equivoco el personaje. No recuerdo bien.

El argumento, por si alguien no lo sabe o tiene algún defecto mental que le impide imaginárselo, es que  hay un malo muy malo que quiere dominar o destruir al mundo, y un grupo de aguerridos superhéroes que tienen que impedírselo, eso sí con grandes dificultades y destrozando Nueva York, que es lo habitual. No hay más. El esquema, el habitual desde los tiempos de las primeras películas de OO7, si no antes. Una primeras escenas de acción trepidante y un final muy pirotécnico, salpicado de alguna persecución y algunas otras balaceras, ligadas por escenas con diálogos, generalmente prescindibles. Todas las películas de acción en las nosecuantas últimas décadas siguen este esquema. Debe estar en el manual del guionista. Que los diálogos sean prescindibles o soportables depende de otros factores, que no suelen acompañar a las producciones Marvel en lo que es mi experiencia.

Disfraces y foto

O las inevitables amenazas del espacio exterior, rodeadas de pricesitas.

La cuestión es que todas las críticas que pude leer en los días o semanas previos sobre esta película fue bueno. Incluso algunos ponían el filme por la nubes. Y esto me hace pensar que el problema es mío. Que de alguna forma, en esta cuestión, como en tantas otras, me he ido del mundo.

No voy a cuestionar la capacidad del director, Josh Whedon, un tipo que quiere hacerse un nombre en el mundo del cine tras haber conseguido algunos productos más o menos interesantes pero de cierto éxito en televisión, para dirigir escenas de acción. Pero es que a mí, todo lo que vi, sólo me podía parecer coherente, hasta cierto punto, si consideraba la película como una parodia. Como entiendo que no es esta la intención de sus creadores, algo falla. O la película, o yo. Si tenemos que admitir la democracia en estas cuestiones, evidentemente quien tiene una grave tara es mi humilde persona.

Porque claro sólo a mí me puede parecer absolutamente ridículo que el motivo por el que los superhéroes se unen es que a un tipo que lo han apiolado su superhéroe favorito no le ha firmado los cromos. O absolutamente incoherente que un monstruo grande y verde que no atiende a razones, y que intenta en un momento dado masacrar a la guapa curvilínea de la película, que no le ha hecho nada, de repente es capaz de formar equipo con los demás. Por cierto, que puestos a elegir entre portaviones voladores capitaneados por alguien tuerto, prefiero los de Sky Captain y el Mundo del Mañana. Es que aquella capitana está más buena que el de esta película. Desconozco cual es el original y la copia. Aunque la mencionada película es anterior, pudieron copiar la idea del portaviones volador con tuerto de algún tebeo.

Supermán bajo la lona

Creo que Supermán es de otra “empresa”, pero bueno,… qué más da…

De las interpretaciones prefiero no hablar demasiado. Van de lo razonable dadas las circunstancias de Mark RuffaloJeremy Renner, o Scarlett Johansson (ésta es que además está muy buena), a lo desagradablemente histriónico de Robert Downey Jr, pasando por la sosez más absoluta de Chris Evans, la nulidad interpretativa de Chris Hemsworth, o el caracartonismo de Samuel L. Jackson y la televisiva y mediocre aunque también guapa Cobie Smulders. El que me desconcierta es el que hace de malo, Tom Hiddleston. No parece mal actor, pero su personaje es tan caricaturesco…

Bien. Ya he reconocido que probablemente el problema es mío. Que no entiendo de cine. O por lo menos del cine actual. Que soy de esos pesados que opinan que la pirotecnia es insuficiente para salvar una película, que algo de sustancia ha de haber en ella. Un outsider, eso es lo que soy. Para mí sólo hay dos cosas buenas en haber ido al cine a verla. Las curvas de la Johansson, y las cervezas y las risas de después. Así que da igual que propósitos haga ahora, no puedo garantizar que no tropieza dieciocho veces en la misma piedra y vuelva a ver otra de superhéroes.

En la puntuación seré relativamente benevolente, teniendo en cuenta el beneplácito de gran parte de la afición.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
¿Superhéroe o Supervillano?

Este, con esa calavera en el pecho, me da que es más un supervillano que un superhéroe. Da igual, también.