[Cine en TV] Mulan (2020) y los absurdos 21,99 euros

Cine

Mulan (2020; 42/20200905)

Desde hace unos años, la todopoderosa Disney ha venido adaptando sus clásicos de la animación a películas de acción real. O sea, con actores de carne y hueso. Porque la abundancia de gráficos generados por ordenador en muchas de estas películas las sitúan a veces en un limbo entre eso que llaman “acción real” y cierto tipo de animación. Estas películas, promocionadas a bombo y platillo, han tenido en general valoraciones de la crítica por debajo de los clásicos de animación en los que se basan, aunque no han dejado de ser una notable fuente de ingresos para la compañía. Yo sólo he visto dos en la gran pantalla, la adaptación de Alicia por Tim Burton, muy decepcionante, y la más reciente de el Libro de la Selva (hubo otra hace un tiempo), entretenida, aceptable, aunque sin el encanto de la de animación. En general, para mí, este tipo de adaptaciones y de eterno ordeño de la misma vaca, presentan escaso interés. Pero desde hace un tiempo, Disney se lanzó a un fuerte promoción de la adaptación de la leyenda china de Hua Mulan con intérpretes humanos.

Los mausoleos de la dinastía Ming en Nankín me servirá de ilustración para esta entrada, aunque sean muy posteriores históricamente al origen de la leyenda de Hua Mulan

Cuando se estrenó la versión animada, a pesar de lo mucho que me puede llegar a gustar el cine de animación, no la vi en la gran pantalla. En aquellos momentos identificaba la animación de Disney con unos modelos sociales, culturales e ideológicos que no me interesaban o incluso me repelían, y además era productos excesivamente orientados al público infantil o familiar. Se dijo que la versión animada de la historia de Mulan suponía un avance en la forma de considerar a las protagonistas femeninas, más independientes, más proactivas, menos “princesas” a la espera del “príncipe encantador”. Pero cuando la vi en la pequeña pantalla, si bien resulta entretenida, el final es totalmente decepcionante y sigue siendo un ejemplo del conservadurismo que presentaba la productora. Para la versión actual se anunciaba una adaptación más adulta y puesta al día. Se prometía el espectáculo propio del cine épico chino, con quienes ha colaborado Disney, y mejoras en el argumento. Y ahí, como digo, vino la fuerte campaña publicitaria, impactada de repente por la pandemia de covid-19, que generó numerosas inseguridades para su estreno programado durante el verano de este impredecible 2020. Finalmente, la compañía decidió no estrenarla en la gran pantalla, llevarla directamente a su plataforma de contenidos en línea bajo demanda, con un precio de 29,99 dólares en EE.UU. o 21,99 euros en Europa, más la suscripción mensual a la plataforma. Cosa rara que el precio en Europa sea más barato que en EE.UU. A mí, sin entrar en detalles, me parecía desmesurado, casi descabellado. Y mucha confianza debían tener en la calidad de la película para realizar una apuesta similar. Este precio seguirá durante un par de meses, y a finales de año pasará al régimen general de la plataforma de Disney, justo para motivar las suscripciones en la época navideña.

Obviamente, ni me plantee ver en mi televisor la película con estos precios. Ni siquiera me interesa la suscripción a esa plataforma. Y además, los antecedentes de este tipo de antecedentes no eran tan buenos como para confiar a ciegas en la calidad de la película. Pero este sábado pasado fui invitado a cenar a casa de unos amigos, con las dos generaciones presentes, padres e hijos, y tenían como sorpresa la película en cuestión. Y la vimos.

El argumento de la película, dirigida por Niki Caro, es un calco de la película de animación, salvo que el final es un poco menos carca que el de aquella, y por la introducción de un personaje, una bruja que se transforma en ave rapaz, interpretado por la gran actriz china Li Gong. El papel principal descansa en sobre los hombros la actriz china Liu Yifei, que vivió unos pocos años en EE.UU. en su niñez y que debe hablar en inglés, idioma en el que está rodada la película.

En pocas palabras, la película es más bien mediocre, tirando a malilla. Más allá de cierta espectacularidad en algunas escenas, nada que no se haya visto ya en diversas ocasiones, carece de emoción. En parte por el propio desarrollo de la película, en parte por que es absolutamente predecible, incluso si no hubiésemos visto la versión animada. Y, en general, la interpretación es floja, sosa, carente de corazón. A mí me cuesta empatizar con una protogonista que, más allá de un físico adecuado, aunque con una edad superior a la esperada, aporta poco más al personaje. El resto del reparto,… una pena ver a la excelente Li Gong tratando de aportar algo a su estereotipado personaje, unos malos de caricatura, y el resto absolutamente anodino. Unos diálogos llenos de tópicos y frases hechas que no emocionan ni a Myrtle la llorona.

Me falta poco para calificar a esta película como un fiasco. Quizá no llegue a tanto, y la profunda decepción proceda de las propias expectativas que Disney había generado sobre la misma. Desde luego no me parece recomendable, y mucho menos pagar el precio que pide la compañía para su visualizado precoz, en el cual se pierde el factor “espectáculo” propio de las escenas de acción más espectaculares, previstas para la gran pantalla. No aporta nada nuevo. Ni sobre otras películas de acción épica chinas, que son muy superiores, ni sobre la versión animada, ni… sobre nada. La crítica profesional está dividida ante la misma, pero es que Disney es mucho Disney para recibir críticas muy duras por parte de los medio de comunicación. Y el “populacho”, en las diferentes plataformas, la está poniendo a caldo. Si encima resulta que la protagonista se manifestó como una leal seguidora de las consignas del régimen de Pekín ante la represión en Hong Kong de los manifestantes demócratas,… pues pocas simpatías está generando en las partes del mundo todavía no demasiado influidas por los dictadores chinos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Tenet (2020)

Cine

Tenet (2020; 41/20200829)

Tercera película que vemos en las salas de cine tras la reapertura de los mismos tras los cierres por la epidemia de covid-19. Y probablemente una de las más esperadas, si no la más esperada. Bueno… está la cuestión de Disney con sus estrenos en plataforma digital a casi 22 aurelios, más las suscripción. Ahí me parece que hay un puntito de tomadura de pelo… Sobretodo porque hasta ahora todas sus adaptaciones a acción real de películas de animación han estado por debajo en calidad con respecto a sus versiones animadas. Y el tratamiento que dieron en su película de animación a la joven china de leyenda, siempre me ha parecido bastante cutre en su resolución. Pero vamos a centrarnos en la nueva película de Christopher Nolan, que es lo que interesa.

Nolan ha mantenido algunas constantes de su carrera que han aparecido en sus películas, para mí, más interesantes. Y es su tratamiento del tiempo. De atrás hacia delante, historias paralelas que transcurren a distinta velocidad, especulaciones sobre el espacio-tiempo,… También sobre la realidad percibida, las apariencias, frente a la realidad intrínseca. Son juegos o reflexiones complejas de sacar adelante en un medio narrativo como el cine, pero que cuando se consigue, a mí me gustan mucho. Y aquí, en esta película, aborda sin tapujos la cuestión del viaje en el tiempo. De una forma original, pero en la que se mete en algún jardín raro un poco tontamente.

Nolan rueda bien. Planifica bien. Mira bien. Con un buen director de fotografía con el que ya ha contado en otras ocasiones como Hoyte Van Hoytema, ofrece un espectáculo visual atractivo. Y todos estos elementos están en la película. También suele contar con buenos intérpretes a los que dirige bien. Cierto es que en esta ocasión, no profundiza realmente en ellos, ni siquiera cuando tiene oportunidades para establecer interacciones muy interesantes. Ya hablaré de la que más me parecía interesante y que resulta un poco decepcionante… quizá por la limitación de las dos horas y media de duración de la película. Larga en sí misma, corta para algunas cosas.

La película no cuenta tantas cosas, ni tan interesantes. No deja de tener el esquema tradicional de una película de James Bond, con un protagonista que no sería más que una variante de un “James Bond”. Los paralelismos son tremendo. Incluso la prescindible secuencia del protagonista, John David Washington, con una desaprovechada y prescindible Clémence Poésy, recuerda a la obligatoria secuencia de 007 con Q, el individuo que le provee de chismes raros para sus misiones. Cuanta con su acto de presentación, de acción trepidente, como las de 007, planteamiento del problema, los vaivenes tradicionales de la aventura y la resolución, también con abundante artificio. La “chica Bond” aquí está representada por el papel de Elizabeth Debicki, y, por supuesto, hay un malo malísimo, casi una parodia de malo ruso, interpretado, muy bien, por Kenneth Branagh. El ingrediente que la diferencia, que le da originalidad y que habría de ser fundamental es el tratamiento del viaje en el tiempo y sus potenciales paradojas.

Este tratamiento del viaje en el tiempo está bastante bien planteado. Aunque Nolan, que ejerce también de guionista, cae en la trampa de intentar dar “explicaciones” “científicas/seudocientíficas” sobre lo que está pasando. Que si la entropía, que si otras mandangas. Explicaciones, diálogos, que son absolutamente prescindibles, para empezar porque desde el punto de vista científico no tienen ni pies ni revés, esto no es especulación científica como en alguna otra de sus películas, y porque alargan innecesariamente la película. Recordemos que Hitchcock nos decía que la naturaleza del macguffin es indiferente. Que la presencia del mismo sólo sirve para mover a los personajes y la acción. En Notorious (Encadenados), el macguffin es un polvo negro en botellas de vino cuya naturaleza nunca es explicada, ni falta que hace, para que la película sea una maravilla, una de mis favoritas. Pues aquí igual. Vale, se viaja en el tiempo. Qué más da cómo y porqué, lo que importa son las paradojas, la tensión en los personajes y la resolución de las tramas en las que se ven inmersos, economizando en secuencias de cháchara seudocientífica, tan habituales en las películas actuales de fantaciencia ficción, y que no hacen más que aburrir.

Me falta empatía con los personajes. El protagonista es razonablemente interesante. Y además lo hace bien. La chica,… meh. El malo es divertido, pero paródico en algunos momentos. Y la gran pérdida de la película, la relación que podía haber dado un interés más humano es la relación el personaje que interpreta Robert Pattinson. No desvelaré detalles, pero me recuerda a la relación del Doctor y River Song en la serie Doctor Who, una relación que animó y dio brillantez a muchos capítulos de esa serie mientras duró y tuvo sentido. Aquí… apenas asoma nimiamente el interés que puede tener. He oído alguna opinión de que la película podría tener secuelas donde esta relación podría explotarse. Pues haber, porque le hace falta ese tipo de elementos a esta historia.

Y tengo algunos problemas con la pirotecnia final. Aunque creo que la seguimos razonablemente bien, no deja de bordear constantemente la confusión. Y hay cosas que chirrían. Un grupo de unas decenas de militares o paramilitares avanzando bajo un fuego intenso de los malos y que no le den a casi ninguno… ¿Es que los malos son stormtroopers de una galaxia muy muy lejana? Detalles. Pero que me parecen impropios de una producción con ambiciones.

Durante la película me entretuve mucho. Me divirtió. Las dos horas y media de película se me pasaron en un vuelo. Pero luego, cuando sales y empiezas a pensar… ves que la película hace aguas, tontamente, por donde muchas películas de acción actuales. Y te quedas con eso. Es entretenida. Curiosa en su tratamiento de los viajes en el tiempo, pero una película más de 007 con una mayor atención a los aspectos visuales y sonoros, que son excelentes. Y ya está.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; entre hermanos anda el juego

Televisión

Dejaremos algunas series vistas previamente relacionadas con el mundo de los hospitales para la semana que viene, para unirlas a otra que estoy terminando de ver. Así que las dos que comentaré hoy tienen en común son, de algún modo, “hermanos/as”. No comentaré demasiado sobre las comillas para no destripar demasiado…

Hago yo mi particular viaje al pasado con unas cuantas fotos en blanco y negro de los Países Bajos en 1993.

The Umbrella Academy va por su segunda temporada. Lo cierto es que la primera de ellas no me entusiasmó. Y no tenía muy claro si iba a darle su segunda oportunidad. Pero en un mes de agosto poco lucido en la cartelera seriéfila, le di una oportunidad. Y he de decir que no me arrepiento, que la segunda temporada me ha entretenido bastante más que la primera. Con los personajes ya definidos y presentados, atascados en el tiempo, en 1963, en Dallas, en los días previos al atentado contra John F. Kennedy, y con una nueva amenaza apocalíptica. Así que la serie pierdo menos el tiempo, y directamente presenta una trama razonablemente bien armada, que no se lía ante la complejidad de dar oportunidades al coral reparto de de la serie. Tiene algunos momentos incluso brillantes. Y un final satisfactorio, abierto a nuevas aventuras. Este grupo de hermanos “no biológicos”, consiguen un buen nivel mezclando la acción, el drama, la comedia,… el entretenimiento en general. Bien. El único pero que le veo es que veo bien al conjunto del reparto… menos a su miembro con más renombre. Me parece que Ellen Page está muy lejos de lo que prometía cuando empezó a destacar en el panorama actoral (tengo que volver a ver Hard Candy). A seguir.

Teenage bounty hunters, en castellano titulada “Dos balas muy perdidas”, es una serie… absolutamente intrascendente. Ni siquiera es realmente una buena serie. Tampoco es mala ni nada de eso. Normalita. Pero es divertida; es muy entretenida. Dos mellizas adolescentes de la sociedad acomodada de Atlanta, blancas, cristianas de familia republicana, lo cual en EE.UU. significa prácticamente lo contrario que en España, familias muy conservadoras, y con una relación muy próxima entre sí nos introducen en su particular mundo. Especialmente, cuando para pagar los destrozos que le han ocasionado a un vehículo de motor de su padre, comienzan a trabajar ayudando a un cazarrecompensas, bajo la tapadera de trabajar en un garito de yogur helado. Pero la parte buena de la serie es que funciona como una total parodia de esa sociedad conservadora blanca, la que vota a Trump, la racista, la cristiana fundamentalista, la que niega el cambio climático, la de la pureza y la virginidad hasta el matrimonio, la de las familias perfectas con sonrisa “profidén”… todo ello puesto en solfa mientras seguimos las aventuras de las dos mellizas. Quizá lo que le falta a la serie es un poquito más de mala leche, y un trabajo actoral más sólido. Las dos protagonistas (Maddie Phillips y Anjelica Bette Fellini) son suficientes, físicamente están bien adaptadas a sus papeles, pero andan un poco justas de nivel interpretativo. Ideal para las vacaciones. Sin complicaciones.

[Cine] The Old Guard (2020)

Cine

The old guard (2020; 36/20200718)

Llega hace unas semanas a Netflix un estreno de cine de acción, dirigido por Gina Prince-Bythewood, pero cuyo principal atractivo o enganche es que viene protagonizada por Charlize Theron, que por mucho que siga de buen ver, es consciente que los años pasan, y dar un giro a hacer papeles de acción en lugar de otros papeles más tradicionalmente asignados a mujeres monas le debe parecer algo estupendo. Y tiene todo el derecho del mundo. Y creo que es una actriz muy capaz. Aunque nunca me ha enganchado ninguna de las películas que ha hecho de acción. Ni por aquí, ni por estas, ni por esta tan alabada; no me interesaron. Pero nunca culpé a la actriz; siempre hubo otras cuestiones que merecieron más mi crítica o desdén.

Aunque la película tiene localizaciones en varias partes del mundo. El desenlace de la misma se sitúa en Londres o algún sitio cercano. Pues ahí nos vamos con las fotos.

En esta ocasión, retoman la historia de gente “inmortal”. Personas que no pueden morir y pasan los siglos y siglos como espectadores, como justicieros, como guerrero, o como lo que sea. Theron, y cuatro más, forman parte de este tipo de gente. Y de repente son perseguidos por un empresario farmacéutico malo malísimo, con una jefa de investigación, farmacéutica, sin escrúpulos sin escrupulísima, que quiere investigar con ellos y hacerlos pedacitos entre terribles sufrimientos. No parece que vayan a presentar sus investigaciones ante un comité ético para la investigación científica.

Como veis, nada original. Elementos para una película de acción que son tomados de otros productos muchas veces vistos. Y con historia que no especialmente original, tampoco la dotan de un ritmo o una narración que la distingan de otras similares. Por lo tanto, queda como un producto inane. Curiosamente, dejan un final abierto a entregas sucesivas.

No la encuentro especialmente recomendable. Salvo como producto para ver sin romperse los cascos en un día de calor, que te quedas en casa con las neuronas fritas y el aire acondicionado a tope. Al personaje de Theron le llaman Andy como diminutivo de Andrómaca… aunque no parece que se refiera a la hogareña, fiel y prolífica esposa de Héctor de Troya… y de varios otros después.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine en TV] Artemis Fowl (2020)

Cine

Artemis Fowl (2020; 30/202000616)

Lo voy a decir de entrada. Esta película es indigna. Indigna de una factoría cinematográfica como Disney, que por muchas discusiones que pueda haber sobre su ideología y su filosofía, también hay que reconocerla como una parte importante de la historia del cine. E indigna de un director como Kenneth Branagh, que parece haber perdido el rumbo como director de cine en los últimos años, muy alejado de las propuestas interesantes que nos hacía antaño, independientemente de que le salieran mejor o peor..

Vamos a ver cómo he llegado aquí. Con la progresiva restauración de la normalidad en la sociedad y los hogares españoles, fui invitado a cenar con los hermanos de una buena amiga hace unos pocos días. Tienen tres hijas, entre los 10 y los 17 años. Encantadoras… con quienes no son sus padres, como todos los adolescentes y preadolescentes. Bueno, encantadoras, sin más. Comentan al empezar la velada que se han suscrito a Disney+ y que si vemos algo mientras. Conocen nuestra afición al cine, y proponen la nueva película de Branagh en la reciente plataforma de vídeo bajo demanda.

Rodada en Irlanda, a Irlanda nos vamos, fotográficamente. A la coqueta ciudad de Killarney.

La gran virtud de la película es que dura sólo poco más de hora y media. Porque podría haber seguido la moda actual de película de dos horas y media y hasta tres horas de duración. Desconozco el material literario de origen. Me suena a un intento de seguir la estela abierta por Harry Potter en el ámbito de la literatura juvenil. Jóvenes adolescentes y un universo mezcla del nuestro actual y el de la magia. Pero la película es un correcalles estruendoso, donde hay muchas explosiones y peleas más o menos imposibles, con mucha palabrería pseudocientífica para explicar la magia, y donde nunca tenemos claro de dónde venimos y a dónde vamos. Especialmente en lo que se refiere a las motivaciones del niño protagonista (Ferdia Shaw) y las de la chica coprotagonista (Lara McDonnell). Y luego, por ahí salen caras con tirón para las taquillas haciendo tonterías, más o menos indignas de su prestigio actoral como Colin Farrell y Judi Dench. Habrán cobrado bien.

Una película con ínfulas, probablemente pensada para convertirse en saga. En una de esas “trilogías” de cuatro o cinco películas, a la que la pandemia le ha venido de perlas para no tener que someterla al juicio de la taquilla, que probablemente hubiese sido devastador, llevándola directamente a rellenar la plataforma que Disney se ha montado para no tener que compartir con terceros los beneficios de sus propios engendros, acertados o no. Veredicto, no ver.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *

[Cine en TV] Jusqu’au declin (2020)

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Jusqu’au declin (2020; 27/20200523)

Este fin de semana pasado estuve muy apático. Tanto en cuestiones televisivas como cinematográficas. Y no dediqué mucho tiempo a rastrear en las distintas plataformas en internet para buscar algún estreno interesante. El sábado, después de comer, vi en Netflix esta película de acción canadiense, francófona, dirigida por el desconocido (al menos para mí) Patrice Laliberté.

La acción, bastante previsible, una de las características de la película que lastran la película, se centra en torno a un grupo de supervivencialistas que se reúnen en algún lugar boscoso, más o menos remoto, frío y nevado, para una especie de seminario en el que van a aprender técnicas de supervivencia en caso de catástrofe apocalíptica. Como conseguir comida y recursos y como defenderse de los otros. Pero poco a poco las cosas empezarán a ir mal, y esas técnicas se van a ir volviendo en contra de los “alumnos”.

Imágenes del viaje a Canadá de hace cuatro años… ¿Cuándo de nuevo?

Correctamente realizada desde un punto de vista técnico. La historia es muy previsible, los diálogos muy planos, y los personajes muy estereotipados. En algún momento en concreto funciona como película de acción modesta, destinada a matar ratos en los que no apetece pensar. Con un guion tan plano, los intérpretes poco pueden hacer para destacar.

Así pues, película no demasiado recomendable, aunque tampoco pasa nada especial se la ves, cosas peores han tenido éxito. De fondo, por ser benevolentes, subyace el mensaje sobre el hecho de que motivaciones egoístas, ver a los demás como rivales o enemigos, complican más la supervivencia que la búsqueda de colaboración, ver a los demás como potencial apoyo mutuo en situaciones difícil. Pero estos movimientos, tan propios de Norteamérica, parecen nutrirse de gentes de pensamiento ultraconservador y no especialmente cultivados. Yo pienso dos cosas. Que según cómo sean las condiciones de una catástrofe, igual vale más terminar pronto que intentar seguir adelantes. Que el egoísmo que muestran estas gentes es fácil ver en las calles de nuestras ciudades hoy en día, cuando la gente no ha entendido que el secreto para frenar la epidemia vigente es realizar acciones para proteger a los demás y no la visión egoísta de protegerse a sí mismo y allá cuentas los demás.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine en TV] El silencio del pantano (2019)

Sin categorizar

El silencio del pantano (2019; 25/20200517)

Sinceramente, ahora que estamos a punto de entrar en la fase 2 del retorno a cierta normalidad tras la primera onda epidémica del covid-19, y con la emoción de ver si funciona o si desencadenamos la segunda, uno de mis mayores deseos es el de volver a las salas de cine. A ser posible, con algún estreno respetable. Porque el balance de los estrenos en plataformas en internet está siendo bastante pobre. Y hoy vamos con una producción estrenada en Netflix, dirigida por Marc Vigil uno de los implicados en El ministerio del tiempo, que recientemente a vuelto a RTVE/HBO en su cuarta temporada. Cuenta en su reparto con uno de los viajeros temporales del “ministerio”, Nacho Fresneda, y con uno de los “héroes” que atracan casas de la moneda y tesoros nacionales, Pedro Alonso, en concreto el que interpreta a un violador. Y a pesar de todo, uno de los “héroes” de la serie, parece ser. Todavía me hago cruces por la ambigüedad ética de la serie, cuya cuarta temporada me he negado a ver. Que conste que mi reproche va contra la serie y sus responsables, no contra el actor, cuya persona y trabajo respeto, reservándome mi derecho a opinar si en una determinada producción lo hace mejor o peor.

La acción transcurre en Valencia, paradigma de las Españas corruptas, donde un asesino justiciero (Alonso), se dispone a hacer “justicia” con un profesor universitario y político involucrado en una trama de corrupción y tráfico de estupefacientes que implica a otros políticos destacados de la sociedad. Al justiciero lo persigue un matón burdo y brutal (Fresneda), para evitar que se desmonte el entramado criminal. Pero todo esto, desde el punto de vista de que es un escritor de fama (interpretado también por Pedro Alonso), quien está escribiendo la trama. Supongo que jugando con la ambigüedad entre la realidad y la ficción.

Y digo “supongo”, porque es la única forma que esta trama tenga algún sentido. Por un lado, es muy básica; los malos, el justiciero, las persecuciones, y unas cuantas violencias, más o menos brutales, para repartir un poco de salsa de kétchup entre los espectadores. Sinceramente, el ritmo de la película es deslavazado, las interpretaciones son estereotipadas y poco matizadas, probablemente porque los actores no tienen mucho material sobre el que trabajar. Y la sensación que da es que todos estos éxitos televisivos españoles recientes son mucho más vacuos en sus cualidad artísticas de lo que sus éxitos apuntan, y que su presunta calidad no se traslada a esta mediocre película.

Sinceramente, si lo hubiera imaginado, no hubiera perdido el tiempo. Pero bueno, a lo hecho pecho..

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Extraction (2020)

Cine

Extraction (2020; 25/20200510)

Esta película, cuya versión doblada se ha titulado en España Tyler Rake, el nombre de su personaje protagonista, dirigida por Sam Hargrave, un director con poca trayectoria salvo como coordinador de especialistas en películas de acción, no me atrajo en ningún momento inicialmente. Pero he aquí que de repente empiezo a leer en un montón de sitios que es un entretenimiento de acción muy destacable. Así que me animo a verla. En Netflix.

La cosa va de un grupo de mercenarios que reciben el encargo de rescatar al hijo de un narcotraficante que ha sido secuestrado por un rival. El encargado será el Tyler Rake (Chris Hemsworth) del título. A partir de ahí, todo va de un montón de persecuciones y balaceras en el cumplimiento de la misión. No hay más.

Las fotos no tienen nada que ver. Simplemente, el sábado pasado estaba nublado, llovía, y el ánimo estaba parecido a como me siento esta tarde. Que también llueve. Y hace frío,… o algo parecido.

Leo en algún sitio que está basada en una historieta. Pero a mí me da la impresión, tal y como está rodada de que estás viendo como alguien juega a un videojuego de esos en los que el que juega va pegando tiros y matando a mucha gente, mientras que inverosímilmente tan apenas recibes disparos. No hay más. De verdad. Bueno… alguna persecución, algunos helicópteros. Y nulas actuaciones… porque todos ponen cara de ser muy duros y tener muy mala leche. Y ya está. No hay más.

Una pérdida de tiempo, que si no fue grave es porque simplemente le dediqué un rato después de comer, en el que no me apetecía hacer nada más. Y ya está. No hay más.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Ruben Brandt, Collector (2018)

Cine

Ruben Brandt, Collector (2018; 29/20190522)

Se nota que estamos en mayo, uno de los meses más flojos en cuanto a cartelera cinematográfica, que presagia un mes de junio más flojo todavía. Luego llegarán las películas de entretenimiento para el verano, que ya veremos cuales son y qué calidad nos ofrecen. Eso, varía. Pero de momento tenemos que bucear con cuidado en la cartelera para encontrar algo que merezca la pena o esa pequeña joya relegada por los intereses comerciales a un estreno discreto, pero que realmente tiene calidad cinematográfica. Y en una semana en la que, a priori, parecía que iba a ser imposible encontrar un hueco para acudir a las salas de cine, esto sucedió, y nos dispusimos a ver una particular propuesta del cine de animación dirigida por el húngaro Milorad Krstic. Película húngara, pero diálogos en inglés, y un ambiente internacional, con una historia que nos lleva a recorrer el mundo y, en especial, el mundo del arte.

Aunque la acción transcurre por todo el mundo, dedicaremos las fotografías de la entrada al país donde se ha producido y realizado, a mi último viaje, allá por el 2010, a Hungría.

Ruben Brandt (Iván Kamarás) es un psicoanalista que atiende los problemas psicológicos de algunos de los delincuentes de guante blanco más eficaces que se dedican a robar grandes obras de la historia del arte de los principales coleccionistas y museos. Entre ellos, la bella Mimi (Gabriella Hámori), a la que encontramos al principio de la película en una secuencia introductoria, llena de acción y diversión, siendo perseguida por el detective Mike Kowalsky (Zalán Makranczi/Csaba Márton), tras robar el abanico de Cleopatra en el Louvre, mientras se dirigía a robar un gran diamante. Porque su problema es que, independientemente de que sea ladrona, padece de cleptomanía… Pero la historia principal deriva de la obsesión de Brandt desde su infancia por una serie de obras de arte de renombre internacional. Y la decisión de sus principales pacientes de robarlas para él. Pronto, la policía, Kowalsky y la mafia irán tras la pista y las huellas de Brandt y su peculiar banda de ladrones.

Película compleja y apasionante, con una animación de alto nivel, con constantes referencias a la historia del arte contemporáneo, especialmente al cubismo y otras tendencia de esa época, que al mismo tiempo es una cinta de persecuciones, de transfondo surrealista y psicoanalista, con una historia que podría haber sido firmada por el propio Hitchcock. Personajes interesantes y originales, que generan empatía e interés en el espectador, y unas cuantas escenas de acción realmente divertidas.

Sin embargo, no consigue más valoración de mi parte porque el guion está un tanto enmarañado. Quizá, preocupados sus responsables por los aspectos estilísticos y por la virguería en la animación, descuidan una mejor cohesión de las distintas partes de la historia, quedando el conjunto un tanto confuso. No obstante, me parece un largometraje, no excesivamente largo, bastante recomendable, especialmente para los amantes del cine de animación.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Tomb Raider (2018)

Cine

Tomb Raider (2018; 20/20180318)

Normalmente, no hubiera visto esta película y no hubiera habido dos entradas cinematográficas en este sábado. Pero tuve la oferta de ir al cine con unos viejos amigos a los que frecuento poco. Y que mantienen la costumbre de ir de vez en cuando los domingos a desayunar un chocolate con churros seguidos de una matinal de cine. Algo que hace quince o más años hacíamos juntos con frecuencia, y que esta película ha servido de excusa para recordar.

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Clásicas del cine de acción cuando se localiza en Asia son las persecuciones en los puertos de Hong Kong… así que allí nos vamos. Y a la isla de Lantau que es donde quedan más barrios “típicos”, léase cutres, de pescadores.

La película… bueno. Lo de siempre. Dirigida por un tal Roar Uthaug, noruego, lo único de interés a priori era comprobar cómo se desempeña Alicia Vikander como heroína de acción, en este caso interpretando al personaje de juegos Lara Croft. Bueno… esta chica es una actriz más que decente y se las ingenia para salir personalmente airosa en una cinta que básicamente es un pastiche, con elementos procedente fundamentalmente las películas de 007 y de Indiana Jones. Sobretodo quiere parecerse a esta última saga, pero se dejan por el camino dos cosas; el talento para componer una historia razonable y el humor.

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Así pues, nada. Si no tenéis la excusa como yo de pasar una velada matinal de domingo palomitera con unos amigos simpáticos, y lo que realmente queréis hacer es ver cine,… buscad otra cosa. Solo apta para adeptos a la “comida” basura y a la Vikander. Que aunque no es tan neumática como la anterior Lara Croft, también está de buen ver. Y es mejor actriz. Aunque la película no valga un pimiento.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *

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[Cine] Misión imposible: Nación secreta (2015)

Cine

Misión imposible: Nación secreta (MIssion Impossible: Rogue Nation, 2015): vista el 10 de agosto de 2015.

No tenía previsto ver esta película tampoco. Esto me ha venido pasando en este verano… en el que no tengo claro qué me apetece ver y qué no me apetece ver. La primera entrega de las versiones cinematográficas de aquella serie sesentera, ya hace casi 20 años, me pareció mediocre. La segunda, horriblemente mala. Un despropósito infame. Nunca vi la tercera ni la cuarta. No encontraba a priori estímulo alguno para ver la quinta. Hasta que alguien observó mientras tomábamos el domingo el aperitivo que el director y guionista de esta entrega es Christopher McQuarrie. A este señor le debemos el guion de una maravilla del thriller de hace 20 años, y también fue responsable de la adaptación de una novela de ciencia ficción para adolescentes japonesa en una de las más entretenidas películas de ciencia ficción y acción del año pasado y de los últimos tiempos. Si a eso unes críticas razonablemente favorables, pues me animé a la propuesta de aligerar el principio de la semana con una visita a las salas de cine.

La

La “Staatsoper” de Viena es el escenario del conjunto de secuencias más interesantes de la película.

El argumento es el de siempre. Un peligrosísima organización de malos malísimos, bla bla bla, desetabilizar el orden mundial, bla bla bla,… Una chica guapa de nombre exótico, Ilsa Faust (Rebecca Ferguson), que no sabemos si es de los buenos o de los malos, algún alto funcionario sin imaginación, Alan Hunley (Alec Baldwin), y el “prota”, Ethan Hunt (Tom Cruise), junto con sus incondicionales Benji (Simon Pegg), Luther (Ving Rhames), y el escéptico Brant (Jeremy Renner),… a salvar el mundo. Eso sí con un malo malísimo especialmente malvado, Solomon Lane (Sean Harris).

Nada nuevo bajo el sol. Estas películas no dejan de ser una variante de las películas de 007, pero con protagonista norteamericano en lugar de británico. No hay más. Y eso sí, para mayor gloria del desmesurado ego de su protagonista, que actúa como siempre. Son contadas las películas en las que Cruise no hace el mismo papel de siempre.

Dado que el reclamo para llevarnos al cine era la competencia de McQuarrie para forjar historias interesantes, con guiones que van más allá de los esperable… ¿ha satisfecho las expectativas esta película? Mmmmmm… parcialmente. Empieza bien. Realmente bien, aunque sea imperdonable que apiole a la chica más mona de la película a la primera de cambio. Pero entre con cierta agilidad en la trama, sin demasiada verborrea, y se nos ofrece un conjunto de secuencias en torno a una representación de Turandot en la Staatsoper de Viena, que si no podemos decir que sea totalmente original, reconozco que está muy bien rodada, que es autoexplicativa, sin necesidad de verborrea superflua, y que se resuelve con mucha elegancia. En ese momento, la sensación es que realmente estábamos ante una película de acción interesante.

Situada en la parte más aristocrática de la estirada capital austriaca, no lejos de la Karlplatz, cuya boca de metro aparece en la película.

Situada en la parte más aristocrática de la estirada capital austriaca, no lejos de la Karlplatz, cuya boca de metro aparece en la película.

Lamentablemente, a partir de ahí la película retorna a los caminos trillados del género en el cine de acción de los últimos veinte años. Si hasta ese momento el director y guionista había considerado a sus espectadores como seres inteligentes, a partir de ahí pasa al modo de estándar de considerarlos tontos. Largas escenas de verborrea incontenible para explicar lo que va a pasar. La típica escena de acceso a un lugar inaccesible. Una persecución… Atentos a una línea del guion… Vemos en pantalla a una guapa mujer que sale pitando montada en una moto enorme de marca alemana. Tras ella el protagonista intentando darle alcance en un coche de lujo de marca alemana… la misma marca alemana. A estas alturas ya queda claro que además de película es un largo anuncio de vehículos de motor y teléfonos móviles. Y tras el protagonista, los malos malísimos, tras el montados en otras motos enormes de marca… sí,… alemana. Y entonces aparecen los personajes prescindibles de la historia montados en un 4×4 cutre, y uno de ellos, un desaprovechado y patético Jeremy Renner, dice “¡¡¡Una persecución!!!”. No vaya a ser que los tarados que vamos al cine y pagamos la entrada no nos hubiéramos enterado de que se trataba de tal tipo de secuencia, típica y tópica de cualquier película de este tipo… Si ya habíamos sentido que la película estaba decayendo tras abandonar las calles de Viena, aquí empezamos a sentirnos molestos en el asiento.

Afortunadamente, los siguientes desmanes del filme son los previsibles pero no más graves. Unos cuantos políticos haciendo el melón, los malos que tienen muy mala puntería y son incapaces de dar en el blanco a dos personas huyendo por un callejón mientras les disparan con armas automáticas de los que los niños denominan “metralletas”, una cuenta atrás de una bomba que por supuesto se detiene cuando falta menos de un segundo para que estalle, y una explicación del malo malísimo de todas las cosas que quiere hacer que permite que los buenos monten una forma de pillarlo. Déjà vu.

Luego, una pequeña persecución nocturna por las calles vienesas para dar paso al siguiente acto del filme.

Luego, una pequeña persecución nocturna por las calles vienesas para dar paso al siguiente acto del filme.

En la cuestión de interpretaciones, buenos secundarios totalmente desaprovechados en papeles absurdos o totalmente planos, el protagonista haciendo como he dicho el mismo papel de siempre, y sorprendentemente, dándole la réplica femenina una actriz sueca pero que suele interpretar papeles de británica, que no está mal y dotada de un número de neuronas superior a los previsibles en este tipo de películas para las mujeres. No falta la escena en biquini saliendo del agua y un cambio de ropa de espaldas con un pecho que se atisba muy de refilón. Que no falten los tópicos.

¿Cuál es la consideración final? La película tiene un comienzo prometedor pero cae en los defectos habituales de este tipo de cine, que no parecen importar a buena parte del público que parece encantado que lo traten por tonto. No obstante, es bastante más visible que otras de la misma u otras sagas similares. Al fin y al cabo, cambiando los nombres de los protagonistas, esta película vale para 007 o para cualquier otro imitador que se os ocurra. Como entretenimiento de verano vale,… por lo demás, prescindible.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

Por cierto, que la

Por cierto, que la “Staatsoper” no es la única ópera de Viena, que también está la “Volksoper”; aunque a esta igual no asisten los no menos estirados cancilleres federales austriacos.

[Cine] El niño (2014)

Cine

El niño (2014), 31 de agosto de 2014.

El director Daniel Monzón ha sido proclamado en los últimos años como gran gloria del cine español. Lo ha sido a propósito de un drama carcelario que no fui a ver en primera intención, debido al antecedente de algún soberano aburrimiento con el que previamente “nos deleitó” el director mallorquín. Lo vi después. El drama carcelario, digo. En televisión. Así que frente al entusiasmo colectivo de la crítica y los medios ante el nuevo estreno de Monzón, yo me he acercado a ver la película como si echase una moneda a cara o cruz. Lo mismo podía salir bien que se un truño. O lo que es peor. Al igual que muchas películas españolas de los últimos años, me podría generar una indiferencia y una tendencia al olvido temprano del producto.

No te puedes fiar de crítica y medios. No sé si sus entusiasmos están asociados a las ganas y la necesidad, o al compadreo con productoras y distribuidoras para ver si arrastran a algunos espectadores a las poco concurridas salas de cine españolas. Quisiera pensar que sus motivos son honestos,… pero claro, estamos en el país que estamos… Así que como para fiarse.

Eso sí. Algunos de los nombres del reparto prometen. Vamos… si me dicen que en una misma película me ponen a Luis TosarEduard FernándezSergi López,… esta gente sabe hacer su trabajo. O por lo menos eso han demostrado en más de una ocasión… Ves. Todos estamos necesitados de esperanzas. Incluso yo mismo.

Costas de Menorca

A falta de fotografías de las costas andaluzas, gibraltareñas o marroquíes, nos trasladaremos a las menorquinas, que no están nada mal.

La película nos cuenta dos historias que acaban confluyendo. En la primera, vemos a un honesto policía nacional dedicado a la persecución de traficantes de estupefacientes en la zona del estrecho de GibraltarJesús (Luis Tosar), que con su no menos dedicada compañera, Eva (Bárbara Lennie), van detrás de un gran traficante y un gran alijo. Con poco éxito, ya que estos les dan en los morros con frecuencia; debe ser que hay algún corrupto en las filas de los “maderos”. La quemazón de Jesús motiva a que su jefe, Vicente (Sergi López), lo destine una temporada al helicoptero de vigilancia marítima, con su buen amigo Sergio (Eduard Fernández).

Esto les llevará a toparse con El Niño (Jesús Castro), un chaval que con su sangre fría y su buen manejo de las embarcaciones, empieza a dedicarse a pasar porquerías desde el otro lado del estrecho. Junto con su amigo de toda la vida El Compi (Jesús Carroza)Halil (Saed Chatiby) un joven de origen marroquí naturalizado español, y la ayuda de la guapa hermana de este, Amina (Mariam Bachir), se dedican a pasar pequeños alijos de droga para ganarse unos eurillos a gran velocidad. Pero pronto tendrán que afrontar las consecuencias de esta arriesgada profesión.

Costas de Menorca

Supongo que en su momento también habría su tejemaneje contrabandista en estas costas tan bellas.

A ver. De estas dos historias, la primera se sostiene bastante bien. No es que sea especialmente original. Y además, muy previsible. Vamos… se ve venir quien es el topo desde lejos. Tiene un argumento que hemos visto mil veces en el cine y en la televisión. De hecho, cualquiera que siga alguna serie policíaca en la caja tonta seguro que ve un par de episodios al año con un argumento similar. Más o menos. Pero el buen hacer de sus veteranos intérpretes y el dinamismo con el que están rodadas las escenas de acción hace que sea entretenida.

La segunda historia flojea bastante más. En principio, la historia de los chavales podría dar de sí. Pero la historia romántica está metida con calzador. Y de hecho, para darle salida, hay una escena final en la película que me parece casi sonrojante. Los intérpretes de esta parte de la historia están algún que otro escalón por debajo de los anteriores. De hecho, Castro, el protagonista, es el típico actor joven que parece clonado de otros tantos que pululan por ahí. La típica barbita de dos o tres días, absolutamente inexpresivo, y constantemente con cara de mala leche. No da más; no se le aprecian más registros. No se le pide más: “tu ponte al volante de la lancha y estate hay con cara de pocos amigos”. Ahí tenemos todo el trabajo de dirección de actores con este mozo. La chica marroquí es guapísima. Pero inverosimil. Una tía de veintitantos,… separada de su marido en su país,… es decir una paria,… pobre,… que se dedica a pasar a lomos mercancías entre CeutaMarruecos,… pues no tiene las pintas superestupoendas con las que nos la muestran. No me la creo ni por casualidad. Una historia de amor metida con calzador supongo que para traer público joven a las salas de cine. Esta segunda historia, sólo cuando se mezcla con la primera en las escenas de acción supone un cierto interés.

Así que finalmente, ¿qué tenemos? Pues una peliculilla entretenida, que se sostiene exclusivamente por el buen hacer de sus intérpretes más veteranos, y por un par de escenas de acción en el mar con lancha y helicóptero. Algunos de los diálogos entre Tosar y Eduard Fernández de lo mejor. Poco más. De verdad. Que no pasa nada por verla. Que te entretienes. Pero si Monzón es todo lo que tiene que ofrecernos, más allá de sus habilidades técnicas para el cine de acción, habrá que concluir que con su anterior filme sonó la flauta por casualidad. Nada más. Y si esta es la gran esperanza del cine español,… en fín,…

Valoración

    • Dirección: ***
    • Interpretación: ***
    • Valoración subjetiva: ***

Costas de Menorca

Aunque los de traficar con sustancias tóxicas producidas en la isla,… como no sea la sobrasada y el queso bien curado de Mahón… que a mí me parecen estupendos…