Fotografías realizadas en París… como no podría ser de otra forma dado el tema de la película. También en versión Substack.
A punto de pasar al modo “solo fotos” durante unos cuantos días, si la tecnología no lo impide, cerramos esta temporada cinematográfica del primer tercio de año con la cartelera zaragozana, francamente, muy poco interesante. No obstante, nos arrancamos a ver una película francesa, en la que los vecinos del norte deciden especular con las distopías asociadas a las inteligencias artificiales.

Dirigida por Cédric Jimenez y protagonizada por Gilles Lellouche y Adèle Exarchopoulos, nos traslada a un futuro no muy lejano en la que la sociedad parisina, presumiblemente la de toda Francia, se encuentra estratificada en zonas físicamente separadas, siendo la zona 1 la de los gobernantes y gentes con privilegios, la zona 2 la de la clase media alta con algunos privilegios, y la zona 3… la chusma. Y luego están los que contestan al sistema moviéndose en la clandestinidad. Para controlar el orden y la seguridad, y para ejercer la justicia, una inteligencia artificial, ALMA, guía a las fuerzas de policía. Pero el asesinato del creador de esta IA hará temblar el sistema, especialmente cuando se pongan a investigar un viejo policía de la zona 3 y una joven policía de la zona 2.

Supongo que cualquier parecido de la estratificación en tres niveles similares a los de 1984 es “pura coincidencia”, o la sustitución del “hermano mayor” por “ALMA”. Y alguna otra cosita. Y un sistema judicial gobernado cibernéticamente, como si no lo hubiéramos visto ya en el cine americano. Sinceramente, aunque la película se deja ver, no deja de ser un pastiche con mucha menos sustancia de la que pretende, ya que carece de auténtica reflexión sobre las cuestiones de base, limitándose a plantear una peripecia de acción en la que las relaciones entre los protagonistas se presentan de una forma un poco forzada. Con intérpretes que hacen lo que pueden, pero que en general están fríos. Y eso que son gente con oficio.
Aprueba esta película por los pelos. Muy por los pelos. De hecho sólo me atrevería a recomendarla a gente que le interese el género. Película que si la oferta hubiera sido un poco más variada, o con horarios que nos convinieran más, muy probablemente, no hubiéramos visto. Pero es lo que hay.
Valoración:
Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

