[Cine] X (2022)

Cine

X (2022; 28/20220505)

Si no recuerdo mal, la última vez que acudí a una sala de cine a ver un slasher fue el 19 de enero de 1998. No es que mi memoria tenga tal capacidad de recuerdo. Es que el 28 de diciembre de 1997 comencé a registrar las películas que veo en una hoja de cálculo, unas pocas semanas antes de ese día, y tengo registrada la fecha en que vi la película. No recuerdo haber ido de nuevo al cine a ver una película de este tipo… hasta ahora. Hace unos días me invitaron a ver la última película estrenada de Ti West… no tenía nada mejor que hacer… y fui.

Casa extrañas, parajes poco transitados, el margen de la sociedad,… lugares adecuados para que jovencitas «ligeras de cascos» y «ligeras de ropa» caigan víctimas de los «ciudadanos de orden y valores tradicionales» con sierras, martillos, clavos, cuchillos, tenazas, escopetas y otros instrumentos igual de «simpáticos». En realidad todo esto es bastante machista ¿no?

Sobre el argumento… nada que no podamos suponer o imaginar. Un grupo de gente, relativamente joven, con chicas guapas, va a algún sitio olvidado del universo donde vive gente rara, en este caso pueblerinos integristas cristianos de los Estados Unidos, y se ponen a hacer cosas «moralmente reprobables», que les llevan a ser perseguidos para morir de formas grotescas y sangrientas. Lo «moralmente reprobable» en este caso es una película pornográfica. Nunca hubiera imaginado que una gente que vive en California necesitase irse al culo del mundo en Tejas para rodar una película pornográfica. Como veis la premisa de partida ya es totalmente absurda.

Lo mejor de la película es que, ambientada en los años 70, está muy bien hecha. Realmente hay mucho oficio cinematográfico en este largometraje. Incluso se disfruta. Lo malo de la película… pues casi todo lo demás. Es un caso típico de exploitation multidimensional. Sexploitation… porque salen chicas guapas, en pelotas, rodando pornografía. Blaxploitation… porque uno de los protagonistas es negro y, por no salirnos del tópico, tiene un pene muy largo. No se ve. Sólo se intuye. Teensploitation… porque una de las chicas es jovencita, y sólo iba de ayudante, hasta que hay una excusa para ponerse a la tarea «interpretativa» también. Gore… no mucho, pero algo hay, claro. Monster movie… porque hay una laguna con un enorme caimán dispuesto a merendarse a alguna incauta en pelotas que se deje caer por ahí. Y por supuesto, hicksploitation… porque los principales antagonistas son unos paletos del profundo sur norteamericano. Y seguro que me dejo algo. Vamos, que la intención era hacer algo que no sé si definir como «homenaje» o «parodia»… aunque bien hecho.

No me voy a molestar mucho en hablar de la interpretación… porque de alguna forma se busca que esta se adecúe a los tópicos del género. Que tradicionalmente implicaban interpretaciones muy flojas. Pero si se esfuerzan en hacerlo así intencionalmente, y puede ser que sí, no hay que desdeñar el oficio de los intérpretes. Pero bueno. No puedo negar que, yendo en grupo, lo pasamos bien. Pero nunca se me ocurriría a mí ir a ver una película de este tipo porque sí. Y no… por mucho de que haya oficio en su realización… no aporta absolutamente nada nuevo ni interesante al asunto.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Gokseong 곡성 (2016)

Cine

Gokseong 곡성 (2016; 19/20220317)

Divagaba el viernes sobre la falta de emoción que nos suscitan los Oscar últimamente. Y si se nota esto, que no nos ha apetecido ir a ver en las últimas semanas alguna de las películas con candidaturas a estos premios, mientras que nos apuntamos al ciclo de cine coreano que en estas semanas se proyecta los jueves en proyecciones únicas en los más céntricos cines de Zaragoza. La primera del ciclo ya la habíamos visto en salas, y además la he visto alguna que otra vez de nuevo en televisión; estoy perdidamente enamorado de sus dos protagonistas. Así que me la perdí, porque tenía otra cosa que hacer que me interesaba relacionada con la fotografía. Pero no me perdí esta inquietante cinta de terror, que no de sustos, que el terror no va de eso, piensen lo que piensen los que hacen películas de consumo palomitero para adolescentes de 15 a 55 años.

Las calles de Gyeongju servirán para ilustrar la terrorífica película surcoreana de hoy.

Dirigida por Na Hong-jin, su título original es el nombre del pueblo coreano donde sucede la acción. En inglés se titulo The Wailing (el lamento), mientras que en España se la conoce por El extraño. Y nos traslada a ese pueblo donde comienzan a suceder extraños asesinatos, extraordinariamente cruentos, en los que los miembros de una familia aparecen violentamente acuchillados por alguno de sus familiares que es encontrado en estado estuporoso por las policía. Un policía (Kwak Do-won), algo torpe, pero buen tipo y amante de su familia, empieza a sospechar de un viejo japonés (Jun Kunimura) que vive en los alrededores, como de una misteriosa joven que aparece cerca del lugar de los hechos (Chun Woo-hee). Y las cosas se complican cuando su hija (Kim Hwan-hee) empieza a tener comportamientos extraños.

El género de terror no es de los que me entusiasmen, precisamente. Quizá porque se abuse en las películas más comerciales, como ya he insinuado al principio, de los sustos. Y también de la casquería y el gore. La sangre no falta en esta película, pero el enfoque es mucho más inquietante. Estamos ante una presencia insidiosa, las del mal por el mal, la del mal esencial, que asalta una pequeña y tranquila comunidad rural donde nunca falta nada. Y presenciamos cómo el mal hace mella en la confianza y en la credulidad de las gentes sencillas, que se dejan llevar por el prejuicio. Independientemente de que este esté o no justificado.

Excelente realización y muy muy buena interpretación que demuestran que el bum de la ficción audiovisual coreana no es casualidad. Que quizá la estemos descubriendo en Occidente en estos últimos años, pero que ha venido incubándose desde hace tiempo. La película no es muy antigua por eso, tiene apenas seis años. Y es absolutamente recomendable. Sus más de 150 minutos de duración se me pasaron en un vuelo. Y ya hemos podido ver la siguiente, que comentaré dentro de unos días… que es algo más todavía.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Last Night in Soho (2021)

Cine

Last Night in Soho (2021; 75/20211205)

Por no quedarnos metidos en casa, dado el mal tiempo, seguimos refugiándonos en las salas de cine cuando tenemos ocasión. Y esta ha sido una película dirigida por Edward Wright, al que se le conocen algún largo entretenido, divertido o interesante, y protagonizada por dos de las actrices emergentes de moda en los tiempos que corren. Lo cual nos pareció suficiente, aunque el género de la película, el terror fantástico, no sea nuestro fuerte.

Londres, en las proximidades del Soho.

Eloise (Thomasin McKenzie) es una joven de nuestros días que vive en Inglaterra, en provincias, huérfana, vive con su abuela, que tras terminar el instituto se va a Londres para estudiar diseño de moda. Tras una mala experiencia en la residencia de estudiantes, se muda a una habitación en el Soho, donde empezará a tener visiones de otra joven de los años 60, Sandie (Anya Taylor-Joy), que aspiraba a ser cantante, pero acabó en las garras de un proxeneta (Matt Smith) y otras malas gentes. Las visiones acabaran por poner en riesgo el equilibrio mental de Eloise, que tiene el antecedente familiar de su madre, suicida cuando era una niña.

La película está bien hecha y el reparto, mayoritariamente británico, aunque McKenzie es neozelandesa, trabaja, como es habitual en los intérpretes de esa nacionalidad, con solvencia. Cierto es que el personaje principal, en una película de dos horas de duración pero que no tiene tanto que contar, acaba siendo un pelín cargante, porque las situaciones empiezan a ser relativamente repetitivas o previsibles.

La película carece de la originalidad de otras producciones de su direcciones, pero es razonablemente visible, especialmente si te va el género. Nos entretuvo… y le doy un aprobado. Pero dudo que perdure mucho tiempo en mi memoria.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine en TV] Je8ileui bam 제8일의 밤 [La 8ª noche] (2021)

Cine

Je8ileui bam 제8일의 밤 (2021; 63/20210929)

Semana paradójica en lo que al cine se refiere para mí. Estando de vacaciones, con más disponibilidad de tiempo y horarios, sin embargo, no hemos encontrado momento, película y motivación para ponernos de acuerdo para ir al cine. Y no ha habido nada que por su tema o supuesta calidad me incitase a ir yo sólo a las salas de cine. Antes me importaba menos ir por mi cuenta al cine. Pero ahora… si no voy con alguien con quien compartir mis sensaciones… me da pereza. Así que este miércoles decido que después de cenar no hay teleserie y opto por una película en alguna plataforma digital. Como últimamente el cine surcoreano está con muy buen tono, me atrevo con una de terror fantástico en Netflix dirigida por Kim Tae-hyoung. En general había visto críticas positivas de ella, aunque alguna no tanto. Es una de esas películas afectadas por la pandemia, que no son realmente originales de Netflix, pero que acuden a esta plataforma por su difícil distribución internacional.

Los antiguos templos de Seokguram, cerca de Bulguksa, Patrimonio de la Humanidad según la Unesco, en una zona montañosa, nos servirán para representar el ambiente de monasterios budistas de la película de hoy.

La cosa va de una profecía de origen budista, por la que si en un momento dado los dos ojos de un demonio que Buda enterró separados en el oeste y en el este del mundo conocido (o sea, el continente asiático) se reuniesen, sería el caos y tal. Para ello, un supuesto monje budista (Lee Sung-min) que practica exorcismos y su novicio (Nam Da-reum) inician la búsqueda de una chamana virgen (Kim Yoo-jeong), que será la última portadora del ojo que viene del oeste antes de que se reúna con el del este. Pero el ojo demoniaco va dejando un rastro de víctimas, y la policía sospecha de los protagonistas, interfiriendo en su búsqueda.

Resumiéndolo por la vía rápida. La película está razonablemente bien hecha, con oficio, y los intérpretes son más que decentes. Cuando menos, lo hacen mejor que los habituales intérpretes de las series de televisión coreana. Es algo típico de ese país, y de algún otro, un mismo actor o actriz es lamentable en televisión y hace un buen trabajo en el cine. Supongo que son las formas de trabajar de ambos medios, aunque uno pensaría que es algo que debería estar superado. Pero la historia y las cosas que pasan en pantalla no dejan de ser más que una serie de tropos previsibles, menos uno estilo «sexto sentido», que hacen que el interés por la historia vaya decayendo conforme pasan los minutos para llegar a un final en el que, bueno, pasan las cosas que tienen que pasar.

Esta película, por lo tanto, no deja de ser un pastiche de elementos típicos de este género de películas, y difícilmente recomendable. Una pena. Supongo que en su país de origen tienen más interés, puesto que estas producciones parecen frecuentes. Pero a mí me dejó… somnoliento y con ganas de irme a dormir.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[TV] Cosas de series; los estupendos zombis coreanos

Televisión

Sinceramente, estuve dudando bastante en si tenía que incluir esta producción como un capítulo especial de la serie Kingdom, de la que ya hemos visto dos temporadas en Netflix, o si debería considerarla como una película de estreno, incluirla en un entrada de [Cine], y añadirla a mi base de datos de estrenos. Ambos enfoques eran posibles. Al final, la propia promoción de la cadena de vídeo bajo demanda como un capítulo especial de la serie, me decidió a incluirla en una entrada seriéfila. También porque en IMDb viene incluida como un episodio de la serie, no tiene entrada propia fuera de este concepto. Pero lo mismo podría haber sido.

Kingdom: Ashin of the North [킹덤: 아신전, Kingdeum Ashinjeon] engancha con los minutos finales del último episodio de la segunda temporada de la serie, en los cuales se nos presenta a un nuevo personaje, una mujer que vive en una remota aldea abandonada en el norte del reino de Joseon (Corea), en el límite con lo que hoy es China. Y es una precuela de la serie en la que se nos explica el origen de los monstruos, zombis a los que nunca se les da ese nombre en la serie, claro, afortunadamente, sería un anacronismo estúpido. Esta premisa no me invitaba a ver este largometraje de hora y media, o capítulo especial,… esto de dar explicaciones a cosas que no lo necesitan… Un principio establecido por el maestro Hitchcock, el macguffin que sirve para mover la acción de la ficción es algo intercambiable por otras cosas, es secundario a lo que importa, que es la peripecia de los héroes, y no necesita explicación. Pero el cine y la televisión está lleno de minutos y horas perdidas en las que se ofrecen explicaciones absurdas sobre cuestiones, muchas veces, más absurdas todavía. En Marvel/Disney son especialistas en aburrir de esta forma. Pero las críticas eran tan buenas… que decidí animarme. Afortunadamente.

La historia nos lleva a la frontera del reino de la disnastía Joseon, lo que hoy es la suma de las dos Coreas, con lo que entonces sería una zona de inestabilidad política de teórica adscripción al imperio chino de la dinastía Ming, pero que sufría las embestidas de los nómadas jurchen, que un tiempo después se harían con el poder en China, siendo conocidos como manchús, y dando origen a la última dinastía imperial del gigante asiático, la dinastía Qing. En una aldea encontramos a una niña, Ashin (Kim Si-ah, de niña, Jun Ji-hyun, de adulta), hija de una mujer coreana y de un hombre jurchen, leal al reino de Joseon, y líder de la aldea, que efectúa un descubrimiento curioso en un bosque cercano, sobre una flor con un curioso efecto sobre los animales, incluidos los humanos. Mientras, en medio de los rifirrafes con las incursiones jurchen, a pesar de la lealtad de la aldea, son traicionados por los militares coreanos, y Ashin queda huérfana, sufriendo abusos de todo tipo hasta su edad adulta. En la que ejecutará la venganza que en su cabeza se ha ido conformando, tanto contra los militares coreanos como contra los incursores jurchen. Y que va a desencadenar tremendos dolores de cabezas en los años siguientes.

Lo bueno de la película es que, independiente de que funcione como explicación a los orígenes de los muertos vivientes de la serie, es una fenomenal historia de venganzas, con unos personajes bien definidos y con carisma, y con un guion bastante interesante, que nos mantiene en vilo durante los modestos 92 minutos que dura el episodio especial. Nuevamente, la cuestión zombi, afortunadamente, funciona como un macguffin, o mejor dicho como un complemento al macguffin principal de la película. Que es la venganza de Ashin.

Con las limitaciones técnicas propias de una producción pensada para el medio televisivo, y que quizá no la hacen brillar a la altura que podría, aunque en su conjunto es una producción digna, tenemos unas interpretaciones bastante buenas, especialmente por la protagonista Jun Ji-hyun, también la niña que hace el mismo personaje de jovencita, y que nos entretiene con razonables dosis de inteligencia. Parece demostrado que a pesar del origen afrocaribeño de los zombis, son los coreanos unos de los que mejor saben manejar el concepto, quizá por su buena adaptación a sus propias tradiciones, mitos, religiones y supersticiones. Muy entretenida. Muy recomendable.

[TV] Cosas de series: más superhéroes y microrelatos de anticipación y miedo

Televisión

Seguimos adaptando historietas con superhéroes de lo más variado. Algunas de estas aportan algo nuevo, otras… no tanto. Jupiter’s Legacy parece ser de estas últimas. Aunque también hay que decir que a lo largo de los ocho episodios de su primera temporada, que se puede ver en Netflix, ha ido más bien de menos a más. Como ya he empezado diciendo, es una adaptación de una historieta, que en su momento recibió buenas críticas. Y en esta primera temporada hemos ido viendo en paralelo dos líneas argumentales, una situada en los tiempos de la crisis bursátil de 1929 y que nos va a explicar el origen del grupo de superhéroes, y otra, en los tiempos actuales, en los cuales se produce una crisis de principios y de fines entre la primera generación de superhéroes y sus descendientes. Los elementos argumentales no son especialmente originales, y van desde una isla misteriosa y desconocida, tipo King Kong, a elementos mitológicos clásicos. Un poco… un refrito. Como mucho, conforme avanza la serie, alcanza el nivel de entretenida. Sin más. Sus muchos personajes y líneas argumentales son también muy diversos en interés o en la empatía que generan en el espectador.

Aunque predominan los episodios cortos de animación de una de las series de hoy orientados a la aventura y la acción, también los hay más contemplativos y filosóficos. Uno de ellos «The Drowned Giant» es de estos, y tiene como escenario una playa de las islas Británicas. Motivo por el que yo me voy fotográficamente a las costas irlandesas. Que aunque no sean la Gran Bretaña, es otra de las islas Británicas.

Love, Death and Robots es una antología de relatos cortos de animación en el ámbito de la ciencia ficción, la anticipación, la fantasía y el terror. O de todo un poco, mezclado. Frente a los 18 episodios que van entre menos de diez minutos a algo más de quince de los que constaba la primera temporada, esta segunda temporada sólo tiene 8 episodios. Pero yo diría que están mejor seleccionados, con más rigor. Y por ello, yo diría que, pese a la diversidad de temas y formatos, dentro de la animación, hay una calidad media superior. Yo los he visto todos con agrado, aunque siempre hay algunos que te gustan más que otros. Y se ve en seguida. Los encajas en cualquier hueco que tengas para ver la televisión, y en pocos días los ves los ocho. Me han divertido bastante. Más que la primera temporada en su conjunto. Me parecen recomendables para quienes gustan de estos temas. También en Netflix.

[Cine] Bando 반도 [Peninsula] (2020)

Cine

Bando 반도 (2020; 28/20210429)

No me voy a complicar mucho con el comentario de esta película dirigida por Yeon Sang-ho, y que es secuela de una celebrada producción sobre zombis surcoreana que tuvo un cierto éxito hace unos años, justo el mismo en el que yo visité ese país. No la vi en el cine. La vi después en la televisión. Junto con la entretenida precuela de animación, todas ellas dirigidas por el mismo autor. No soy muy dado al cine de zombis, pero aquellas películas, especialmente la de acción real, me parecieron que tenía lo suyo. Por mero acto de relax y diversión sin pretensiones, decidimos a ver esta secuela.

Los intrépidos aventureros de la película entran y sale (no hay errata en la conjugación verbal, aunque no salga solo) de Corea del Sur por el puerto de Incheon, no lejos de Seúl, donde pasé una entretenida tarde hace casi cuatro años.

Lejos del planteamiento más original de las dos que la precedieron, esta película tiene un planteamiento mucho más sencillo. Es el típico esquema de «vamos, cogemos los que queremos, y salimos corriendo», que parece tan sencillo, pero que se acaba complicando. Se aplica a películas de atracos, a películas de comandos de la Segunda guerra mundial, a travesuras escolares… Pero el argumento es similar. Se planifica una misión para entrar en algún sitio en el que hay algo que hay que conseguir, con unos riesgos claros, pero que todo el mundo considera controlables, hasta que algo se tuerce y comienzan las complicaciones. Pues eso. Pero aquí ese algo es un camión con dinero en dólares americanos, y el lugar donde hay que entrar es la península de Corea, aislada del mundo desde que se infestó por los zombis. Y por supuesto las cosas se complican.

Con unos efectos visuales que cantan un poquito comparados con otras producciones de más nivel presupuestario, la cosa es que te olvidas del tema porque los elementos que hacen que sea una película llevadera es que la acción es,… no original, pero diversa, llevada a buen ritmo, y los personajes principales se hacen empatizar. La película tiene un momento, pasada la primera mitad, que corre el riesgo de perderse, pero finalmente enfila el tramo final que es muy entretenido, para llegar a un final que chirría un poco, y que es prácticamente un deus ex-machina tipo séptimo de caballería, pero que… bueno. Da igual. No creo que nadie vaya a ver una película esperando una obra de arte.

Película que aprueba porque da lo que ofrece, ni más ni menos. Quien espere algo especial, original, al mismo nivel que su historia de partida… entonces la suspenderá. Porque no va de eso.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Call [콜] (2020)

Cine

Call [콜] (2020; 61/20201128)

La semana pasada, después de ver Undine, entré en crisis cinematográfica. Quienes sigan este Cuaderno de ruta sabrán que me he quejado a lo largo del año de sufrir diversas crisis lectoras. Momentos que han durado entre días y semanas en los que no encontraba las ganas de abrir el libro y leer un rato. Pues cuando llegó el fin de semana pasado, daba igual que me fijase en la cartelera de estrenos de la pantalla grande como en la de las novedades de las plataformas de cine bajo demanda, no encontraba motivación para elegir una. Y no es que no haya algún título que pueda interesar. Es que no encuentro las ganas para verlas. Llevado por cierta desidia, repasé novedades en general sobre todo tipo de cosas, y me encontré esta película surcoreana, dirigida por un novato, Lee Chung-hyun. Un novato en la gran pantalla. Previamente había dirigido un perturbador corto que tuve ocasión de ver en Youtube, o quizá en alguna otra plataforma, hace ya un tiempo,… curioso.

Pero lo que me atrajo de la película fue la pareja de mujeres jóvenes protagonistas. A Park Shin-Hye me la encontré en una teleserie de Netflix, uno de esos guilty pleasures que veo de vez en cuando, con una trama demencial. Pero la chica tenía dos cosas; es muy guapa, y daba la impresión de que con un mejor material podría tener madera de buena actriz. La otra protagonista, Jun Jong-seo fue la protagonista femenina, una desconocida en ese momento, de una de las películas más interesantes que he visto en los últimos años, hace dos, adaptación de un relato corto de Murakami (comentado en el mismo enlace que acabo de poner). El caso es que lo hacía muy bien, a pesar de su bisoñez, con alguna película en aquella película que se me ha quedado grabada en la memoria y que tal cosa se debe en gran medida a su trabajo.

La película es una de miedo al estilo asiático, aunque está basada en una película de terror británica que realmente pasó por su vida útil con más pena que gloria. No la vi. La premisa es curiosa y da mucho juego. Una joven (Park) se muda a una casa en la que vivió en su infancia cuando rebuscando entre las cosas que hay en ella, encuentra un viejo teléfono doméstico inalámbrico. Al conectarlo, recibe una llamada de otra joven de su edad (Jun). Y empiezan a contarse sus cosas. Hasta que descubren que no viven en la misma época, aunque sí en la misma casa, sino que están separadas por 20 años en el tiempo. Y a partir de ahí entran en una dinámica en la que las acciones de una afectan a la otra, que acaba por desquiciar todo el asunto.

La premisa de la película es interesante, ya que permite jugar con las paradojas de los viajes en el tiempo, pero sin viajar físicamente en el tiempo. Ya sabéis,… la paradoja del abuelo y otras similares… A esto hay que unir que las dos jóvenes, así como algún que otro secundario lo hacen bien. Y la producción y la ambientación, salvo algún que otro efecto generado por computadora, están bien presentadas. La película tiene un ritmo razonable. Y la historia combina situaciones relativamente previsibles con giros argumentales que sorprenden hasta cierto punto. Las paradojas temporales no siempre están resueltas de forma redonda, es muy difícil, pero tampoco chirrían demasiado. No atentan demasiado contra la suspensión temporal de la incredulidad del espectador.

No es la octava maravilla del cine, ni de lejos. Pero resulta un entretenimiento aceptable. Y en medio de esa apatía cinematográfica de la que os hablaba, me sirve para que esta semana también haya entrada sobre cine en este Cuaderno de ruta. Y confirma una cosa, un fenómeno que ya había observado. Al igual que sucede en España, en Corea del Sur, intérpretes mediocres en televisión, con buenos guiones y bien dirigidos resultan estupendos actores y actrices en películas pensadas para la pantalla grande.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Libro] Momoko y la gata – Koike Mariko

Literatura

Este libro fue un prestamo, que leí sobre la marcha durante mi escapada a Andalucía en octubre. De hecho, antes de los dos libros que comenté la semana pasada. La amiga que me alojó en su casa en Sevilla tenía una versión en papel del libro y, como no es muy largo y me enganchó mucho, me lo leí en ratos muertos en esos días. Su autora Koike Mariko 小池 真理子 (os recuerdo que en Japón el apellido va delante; cuando me acuerdo, respeto esa convención) es más conocida por su condición de escritora dedicada al género policíaco y al terror.

Repito la selección de fotos representativas de mi viaje a Japón en 2014… fecha y país en el que ya se veían con frecuencia gente con mascarillas.

Definir si este libro pertenece a alguno de esos géneros,… en líneas generales,… las claves en las que está redactado no corresponden a ninguno de ellos. En algunos momentos, me ha recordado a Bonjour, tristesse de Françoise Sagan. Vagamente porque hace muchos años que leí el libro de Sagan. Pero ambos están ambientados en los años 50 del siglo XX, uno en Francia y otro en Japón, aunque el de Sagan fuese publicado en 1954 siendo una joven de sólo 18 años, mientras que Koike tenía 2 años en aquel momento y no escribió su «gato en el ataud», título original del libro [柩の中の猫, hitsugi no naka no neko] hasta 1990.

Mientras que Sagan escribe su «tristeza» a caballo entre el existencialismo y las ideas que harán surgir el movimiento de la «nouvelle vague», con un personaje adolescente víctima del desencanto y la melancolía, Koike recupera el ambiente del Japón vencido en la Segunda guerra mundial y del que empieza a recuperarse, recuperando también sus generaciones más jóvenes cierta alegría de vivir. Así, quien narra la acción es una joven de 20 años, de provincias, procedente de Hokkaido, aspirante a pintora, que entra a trabajar en casa de un pintor joven pero consagrado, viudo, para cuidar de su hija pequeña de nuevo años, Momoko, cuya mejor amiga es una gata. La vida es plácida, con el padre que adora a su hija, y con la joven que secretamente se enamora del padre, que vive una vida mundana, cosmopolita y despreocupada. Hasta que aparece una mujer joven, estilosa y bella en la vida de todos ellos. Y desestabiliza el equilibrio doméstico.

Reconozco que me enganché de inmediato. El tono de la escritura, la perspectiva en primera persona de quien no deja de ser un personaje secundario que recuerda desde el presente unos acontecimientos que le marcaron de por vida, la descripción del ambiente, la sospecha de que algo grave puede ocurrir, todo ello hace que el ritmo de lectura fuera agil. Y a pesar de todo, aunque constantemente Koike nos va dejando las pistas, los indicios de lo que va a suceder, nos llega a sorprender. Nos aterra, sin ser una novela de terror. ¿O sí? Me pareció una lectura imprevista, pero con un gran nivel. Lamentablemente, lo único traducido al castellano de esta autora. ¿Merecerá la pena pillar una traducción al inglés o al francés de alguna otra de sus obras? Me lo estoy pensando. Muy recomendable.

[Libro] Perfect blue: complete metamorphosis – Takeuchi Yoshikazu

Literatura

A pesar de los frecuentes bloqueos de lectura que he sufrido a lo largo del año, en estos momentos llevo bastante retraso en el comentario de los que he llevado a buen término. En concreto, aparte del de la entrada de hoy, tengo otros cuatro a la espera de comentario. Así que me tendré que poner las pilas de alguna forma, porque si no, acabaré por olvidarme de lo que tengo que contar sobre ellos.

El fenómeno cultural de las «idols» siempre ha sido de los que más repelús o rechazo me ha causado de la cultura japonesa. Como ya he comentado en alguna ocasión, en Osaka nos encontramos con un grupo de ellas, varias noches, realizando acciones de promoción en Dotonbori.

El libro de hoy es una curiosidad que leí en poco más tiempo de lo que fue el viaje de regreso de mis vacaciones en la isla de la Palma, a finales de agosto. A principios de año, en enero, tuve la ocasión de ver por primera vez en pantalla grande de cine una de las mejores películas de animación que conozco y que ya había visto previamente un par de veces en vídeo. La obra maestra de Kon Satoshi (hoy estoy usando la convención oriental de colocar primero el apellido) se basa, muy libremente, en el libro que comento hoy. Y que tuve la curiosidad de adquirir en su formato electrónico, y en idioma inglés, que yo sepa no está disponible en castellano, por el precio era muy razonable. Pero luego me costó meses encontrar un momento para leerla, había otras cosas que me interesaban más.

Entendámonos. Las premisas de partida de este libro no son de las que normalmente me lleven a leer un libro. Sólo la curiosidad de compararla con la obra cinematográfica de animación me llevó al texto escrito. En principio, la película comparte con la novela en que se basa algunos elementos. La «pop idol» [アイドル, aidoru], cantante japonesa de música pop ligera y de poca calidad, que por su aspecto inocente y aniñado atrae a una pequeña legión de fans, en general maromos entre la treintena y la cuarentena, y que llevada por su propia inquietud y la de la agencia que le representa, quiere dar un giro a su carrera, buscando unas canciones de más calidad y una imagen más adulta. En la película de Kon, la «pop idol» deja su carrera musical por una dedicada a la interpretación. Y esto atrae la atención de uno de sus fans que quiere evitar la pérdida de la inocencia de la joven de 20 años. Lo que pasa es que este fan… es un sociópata.

Las chicas, muchas de ellas adolescentes o poco más; sus fans, señores ya talluditos que podrían ser sus padres. ¿A que sí que da repelús?

El libro difiere de la película de animación en que, mientras esta llevaba la trama por el conflicto psicológico, por la confusión de realidades y por la múltiple interpretación posible de lo narrado, el material escrito es sota, caballo y rey. Y lleva la trama al ámbito del terror gore, con momentos realmente estremecedores por su grafismo… «sangriento». El resultado es muy distino.

Como digo, normalmente, no es un libro que me hubiera interesado y llamado la atención. Pero lo cierto es que no lo pasé mal leyéndolo, me entretuvo. Tiene unas bases argumentales muy simples, pero consigue un tercer acto de acción bastante trepidante, también bastante inverosímil si he de ser sincero, pero muy entretenido. No es especialmente recomendable. Pero tampoco me ha parecido ningún horror más allá del que con intención pretende producir en el lector con su argumento.

[Cine] Under the skin (2013)

Cine

Under the skin (2013; 39/20200808)

Primera película en versión original que se puede ver en sala de cine, en la gran pantalla, en Zaragoza, desde que dio comienzo el confinamiento de la población y cierre de los espectáculos por la epidemia de covid-19 haya por marzo de este año. Parece que haya pasado tanto tiempo ya. Esta película ya había sido anunciada para su estreno en primavera. Pero la peculiar mezcla de terror y ciencia ficción que nos ofrece Jonathan Glazer no ha llegado hasta el verano. Eso sí… el retraso en el estreno es mucho mayor, porque fue presentada en 2013. Y estrenada en el Reino Unido en 2014. Curioso, para una película que tiene unas críticas extremadamente positivas. Aunque no parece que haya gozado del favor del publico.

Hoy, fotográficamente, Edimburgo. Inevitablemente.

Tras un incidente de un motorista en la carretera, este rescata a una mujer y la lleva a una furgoneta. De ella saldrá completamente recuperada y circulando por las calles de Edimburgo con el inconfundible aspecto de Scarlett Johansson. A partir de ahí la veremos recorrer Escocia, seleccionando de vez en cuando hombres a los que lleva a una misteriosa casa donde desaparecen en un… mejor que lo veáis vosotros.

Es difícil definir el género de la película. Como ya he dicho oscila entre el terror y, ¿la ciencia ficción, quizá? Muchos dirían que sí, asumiendo la condición de alienígena de la mujer sin nombre. Un ser que parece más movido por la curiosidad o por un impulso que no soy capaz de definir que por el impulso sexual que sí parece mover a los que podríamos definir sus víctimas. Pero tal vez no sea una alienígena, tal vez sea otro tipo de monstruo. O ser. O los monstruos somos los hombres que la hemos creado de alguna forma. La película está abierta a interpretaciones. Y quizá ese sea el motivo del limitado éxito entre el público. Un público demasiado acostumbrado a que le de resueltos los misterios.

Pero esto no va a suceder en una película con un final que aclara pocas cosas. Sólo que la mujer, el ser interpretado por Johansson cambia, sus motivaciones evolucionan, lo cual puede no bastar para salvarla de sí misma o de su entorno. Película muy atractiva visual y sonoramente, con una Johansson a su mejor nivel, que no veíamos desde que se lanzó a ganar dinero a espuertas en el cine de acción más o menos superheroico. La película tiene muchos y buenos valores cinematográficos. Pero su intención y su mensaje resulta demasiado críptico y deja un cierto desconcierto. Así que, bueno, vosotros veréis. A mí, me mereció la pena.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[TV] Cosas de series; terror y ci-fi mística desde Japón

Televisión

Se supone que hoy tendría que ser plenamente oriental, con una serie coreana y dos japonesas. Y así será. Pero sin la serie coreana. Esta serie de organizaciones secretas, supersoldados de laboratorio y malos malísimos malos es tan lamentable que no merece la pena que pierda el tiempo con ella.

Cuando vi que estrenaban en Netflix la miniserie japonesa JU-ON: Origins, con sólo seis episodios de media hora escasa de duración, no me planteé mucho de qué podía ir. Como llevo desde octubre siguiendo un curso de japonés en Duolingo, decidí que vendría bien para hacer oído en un idioma que realmente se me está haciendo muy muy muy muy muy cuesta arriba. Y como nunca he sido aficionado especialmente al género de terror, y menos a las sagas de terror, no tenía ni idea de que esto era una secuela o precuela, no sé muy bien qué, creo que lo segundo, de una de esas sagas de origen japonés, aunque de las que también se hacen versiones americanas. La cosa va de una casa en Tokio, cuyos moradores acaban sufriendo tremendas desgracias; muertes, violaciones, etc. Bueno… no está mal hecha. Pero sinceramente, en la trama de estas cosas me parece que nada tiene ni pies ni revés, que las «reglas» del universos que generan son tan laxas que todo vale y todo se justifica. Como son sólo, como ya he dicho, seis episodios de apenas media hora… pues los vi. Y ya está. Un producto bien hecho y perfectamente olvidable.

Un paseo por Tokio para una entrada televisiva con sabor nipón.

Con más interés afronte la visualización de una serie que muchos sitúan ya entre los clásicos de la animación japonesa. Se trata de Shin Seiki Evangerion [新世紀エヴァンゲリオン, Neon Genesis Evangelion], una serie que a priori no me había interesado aunque hace ya un tiempo que estaba disponible en Netflix, porque a mi esto de los mechas, los robots gigantes tipo Mazinger Z, nunca me ha hecho especial gracia. Sin embargo, hace unas semanas leí un artículo que hablaba de sus virtudes, y decidí darle una oportunidad. La serie la vi hasta el final. Sus 26 episodios. Más dos películas que sirvieron para dar un final alternativo al original de la serie, que no gustó a muchos seguidores; Shin seiki Evangerion Gekijō-ban: Shi to Shinsei [新世紀エヴァンゲリオン 劇場版 DEATH & REBIRTH シト新生, Neon Genesis Evangelion: Death & Rebirth, versión Evangelion: Death (True)] + Shin Seiki Evangerion Gekijō-ban [新世紀エヴァンゲリオン劇場版, The end of Evangelion]. Estas películas son liosas, por que de la que he puesto en primer lugar hay varias versiones y se hicieron después de la segunda que he puesto. Pero yo las he indicado en el orden en que creo que deben verse.

Varias cosas me sorprenden de esta serie. Muy positivamente, el expresionismo gráfico de la serie, el manejo del color y de los escenarios, que me parecen muy interesantes estética y narrativamente hablando, a un nivel muy alto. Muy extrañamente, la mezcla de elementos que conjugan; la afición a los robots gigantes tripulados con humanos, más los miedos a las catástrofes, especialmente si acaban con una nube en forma de hongo, y la mezcla de elementos cabalísticos, judíos, cristianos y de vete tú a saber que otras religiones, sacados totalmente fuera de contexto y de su significado original. Y menos me extrañan las habituales subtramas propios de los dramas adolescentes, que chocan con las elevadas pretensiones conceptuales de la serie, mezcladas con no pocas, aunque moderadas, dosis de fan service. De carácter presuntamente erótico, me refiero. Aunque siempre me dejan un poco «raro» las formas que tienen los nipones de plantear estas cosas… creo que algo esta muy alterado en la sexualidad de los súbditos del trono del Crisantemo… mucho más que en el resto del mundo, que ya es decir. Y a todo lo anterior,… por si fuera poco, la cantidad de traumas psicológicos, trastornos de la personalidad o psicosis que lucen los protagonistas… que pueden hacer las delicias a los más fanáticos aficionados al psicoanálisis y otras pseudociencias similares.

El caso es que, si bien el párrafo anterior implica no poca crítica poco positiva hacia la serie, reconozco que los elementos positivos son suficientes para recomendarla a los aficionados a la animación. Aunque eso sí… yo nunca he entendido porque se dice que va dirigida a adolescentes. La mayor parte de ellos no tienen ni la sexta parte de los referentes culturales para entender nada de lo que se dice. Aunque igual es que nadie pretende que lo hagan. Difícil de valorar es.