[Libro de fotografía] Kings Road – Mona Kuhn

Fotografía

Antes de pasar durante unos días al modo «solo fotografía» desde ya, quería dejar un comentario sobre el último e interesante libro que ha venido a engrosar mi biblioteca sobre fotografía. Las fotografías que ilustran la entrada son las realizadas para celebrar el Día mundial de la fotografía estenopeica, que se suele celebrar el último domingo de abril. Para saber más sobre ellas, podéis visitar Día mundial de la fotografía estenopeica 2022 – Ondu Pinhole 6 x 12 Multiformat con Fujifilm Neopan 100 Acros II.

Hará 13 o 14 años que conocí la obra de Mona Kuhn. Fue durante un visita a MadridFoto, una feria de arte fotográfico que se celebraba en Madrid, y que en lo que yo sé desapareció hace unos años. Visité varias ediciones. Era una experiencia interesante. Creo que fue en la de 2009 cuando vi algunos difuminados desnudos realizados por Kuhn en una colonia nudista en la costa atlántica del sur de Francia.

Después conocí nuevos trabajos de la fotógrafa brasileña de origen alemán, pero establecida en Los Ángeles desde hace un tiempo, y empecé a comprar sus libros de los que tenía cinco antes de la llegada de este último. Y me gustan mucho, y me gustan hojearlos de vez en cuando.

Cuando vi anunciado este último libro me interesó mucho. Y lo encargué. En aquel momento no estaba a la venta todavía. Me llegó a principios de esta semana. Me gustaría ser más exhaustivo en mi comentario, pero no he tenido mucho tiempo para hojearlo y leerlo con detenimiento. Decir que está dedicado a la Schindler House, obra del arquitecto norteamericano nacido en Austria Rudolf Schindler en 1922. Y combina las fotografías de los rincones y las luces del innovador edificio, producto de las vanguardias del momento, con retratos y desnudos realizados con la técnica de la solarización, que también apareció en aquellos momentos, fundamentalmente de la mano del estupendo Man Ray. He de decir que Mona Kuhn domina con maestría esta técnica, mucho más difícil de lo que aparenta.

El libro está publicado y excelentemente presentado por Steidl, la editora habitual de Mona Kuh. Y como tendré unos días libres a partir de principio del mes de junio, espero poder dedicarle el tiempo que merece. Muy recomendable.

[Libro] La era de la supernova – Liu Cixin

Literatura

Durante la década pasada, la trilogía del Recuerdo del pasado de la Tierra, más conocida en España como la trilogía de Los tres cuerpos, por el título del primero de sus libros, se elevó a la categoría de fenómeno en el ámbito de la literatura de ciencia ficción. Leí en su momento los tres libros. Con cierto escepticismo el primero, pero con especial avidez el segundo, y con mucho interés el tercero. Con posterioridad leí algunas cosas más de Liu Cixin, el autor chino de esta trilogía; una novela y una colección de relatos cortos.

China es el principal escenario de la novela. Así que nos pasearemos por Shanghái. Que ha estado sometida recientemente a escenas de aspecto «postapocalíptico» por los confinamientos forzosos ante repuntes de la covid-19. ¿No decía el régimen chino que había tenido un gran éxito en su lucha contra la pandemia que no supieron detectar y controlar antes de que se convirtiera en tal? ¿O va a ser que no nos podemos fiar de las propagandas de países totalitarios? Igual va a ser esto último.

Como ya he comentado en alguna ocasión con antelación, desde el punto de vista de su calidad literaria, lo que más disfruté fueron los relatos cortos. Como novelista, el interés de sus libros dependen más de sus temas y tramas que de su capacidad de narrador. En un tris estuve de ignorar los libros segundo y tercero de su trilogía porque en algún momento me resultó pesada la redacción los tres cuerpos. Sin embargo, la trama que despliega en su conjunto a lo largo de los tres libros me parece muy muy notable. Con estos antecedentes, y comprado en oferta flash en Amazon, me dispuse durante mis vacaciones de Pascua a dar cuenta de la primera novela del escritor chino, escrita al parecer en 1999, aunque publicada en España en 2019, tras el éxito de los tres cuerpos.

La premisa de la novela es la siguiente. A corta distancia del sol existe una estrella que ha pasado incógnita a los astrónomos por ocultarse tras una nube de polvo estelar. Y la susodicha estrella, a menos de 10 años-luz de distancia se convierte en supernova, bañando la Tierra en abundante radiación. Como consecuencia, todos los adultos y jóvenes mayores de 13 años mueren en el plazo de unos meses, dejando como únicos habitantes humanos del planeta Tierra a los niños de 13 años o menores. Que son formados por los adultos en ese plazo de tiempo para tomar las riendas de sus sociedades. Y a partir de ahí, los millones de niños que conforman la población mundial convierten el planeta en una especie de isla del señor de las moscas ha escala global, pero con una cantidad de medios increíble; a jugar, marranear chucherías, cachondeo, juegos de guerra con armas de verdad,… y bueno…

Sinceramente, la comparación con el libro de William Golding la he traído de otras fuentes. Pero sólo me convence a medias. Para empezar, el mundo que crea Liu me resulta muy inverosímil. Empezando por la posibilidad de que el barrido de radiación de una supernova a tan corta distancia no esterilizase casi por completo o por completo el planeta,… bueno… Matt O’Dowd de PBS Space-Time explica las consecuencias de una explosión de una supernova en las cercanías, .

El caso es que cualquiera que sean las consecuencias en la atmósfera terrestre, o directas sobre los genomas de los seres vivos, que sólo afecten a los humanos de más 13 años… pues sólo puede considerarse un recurso argumental alejado de la ciencia ficción dura para adentrarse en una especulación sociológica que… bueno… es eso, pura especulación. Que a mí, no me ha convencido. En el mejor de los casos, como crítica a los instintos más primarios del ser humano, que el avance de la tecnología y la cultura no ha conseguido apaciguar, como podemos ver en las noticias con la actividad bélica desarrollada por los criminales políticos y militares rusos. Y de otros lugares, que están pasando desapercibidos por no interesar a los medios de comunicación.

El libro es menos maduro literariamente hablando que las obras siguientes de Liu Cixin. Es decir… las demás. No se lee mal, pero tiene un valor circunstancial. A mí, finalmente, me dejó un tanto frío. Y además, ya me acostumbré en su momento a la afición de Liu a destruir total o parcialmente el mundo. En eso es muy creativo. Tan creativo, que lo de esta novela resulta un poquito soso en comparación con otras ideas suyas. No me arrepiento de haber leído esta novela, pero tampoco me atrevería a recomendarla necesariamente. O por lo menos a recomendarla con un mínimo de entusiasmo. Y además hay algo que me molesta de Liu… su aparente entusiasmo hacia el gobierno de su país, no especialmente un modelo de democracia.

[Libro] Klara y el sol – Kazuo Ishiguro

Literatura

Es la tercera novela que leo de Kazuo Ishiguro. Las dos primeras, una sobre su Japón natal, la otra sobre una ucronía distópica, me gustaron mucho. Pero mucho. Y siempre me pregunto porqué no he avanzado más en la lectura de su obra, que tampoco es tan extensa. Aunque suficiente como para que haya sido reconocido como uno de los más importantes escritores contemporáneos de lengua inglesa, y con el premio Nobel en 2017. Sí. Lengua inglesa. Nacido en Nagasaki, reside desde los cinco años en el Reino Unido, y tiene esta nacionalidad.

Dos de sus novelas han sido adaptadas al cine. Una de ellas con éxito de crítica y público y unas excelentes interpretaciones, aunque luego no fue reconocida en la temporada de premios; muchas candidaturas pero sin resultados. La otra pasó más desapercibida en la cartelera, y no fue capaz de extraer todos los matices y toda la profundidad del texto literario. Y sin embargo también es una película muy recomendable, que a mí me impactó considerablemente, con unas interpretaciones estupendas, por parte de dos de sus tres protagonistas especialmente, los menos conocidos, chica y chico. Y que me llevó a iniciarme en la lectura de Ishiguro. La novela en la que se basaba todavía me gustó más. Si uno no acababa enamorado de Carey Mulligan y de la Kathy que componía, con toda la tristeza que acarreaba al final, es que no tenía sangre en las venas.

Aunque la novela está ambientada en Estados Unidos, fotográficamente he preferido irme al Reino Unido. Con paisajes a la orilla del mar con cierta melancolía, que creo que le convienen a la novela. Qué barbaridad. Ya tienen 10 años casi estas fotografías, que parece de antes de ayer.

Y lo cierto es que esta novela que nos ocupa hoy está claramente emparentada con aquellas. En un futuro próximo, menos distópico y quizá más probable de lo que imaginamos. En un mundo donde los niños y adolescentes, mejorado en su mayoría por ingeniería genética, para una mayor salud y capacidades intelectuales y académicas, pueden disfrutar de la compañía de su mejor amigo en forma de un robot de aspecto humano gobernado por una inteligencia artificial. Y uno de estos es Klara, una AF (artificial friend), cuya energía proviene del sol, que será adquirida para Josie, una chica de 14 años… que no está mejorada genéticamente, y que tiene una enfermedad que tal vez no tenga remedio.

La novela está escrita desde el punto de vista de Klara como narradora. Un punto de vista ingénuo, en la medida en que su visión del mundo y la forma en que establece relaciones de causa-efecto está limitada a una programación básica dirigida a empatizar con el niño o niña que la adquiere, y por sus propias observaciones. Pero esa ingenuidad al mismo tiempo es refrescante; y conforme adquiere experiencia y mejora sus «emociones», la hace más humana. No deja de ser, en cierta medida, y desde otros enfoques, una nueva versión de la Kathy de Nunca me abandones. Pero también está emparentada con Lo que queda del día, puesto que en lugar de dar voz al personaje principal, Josie, esta la lleva el sirviente, el personaje en las sombras, poco importante, Klara (en lugar del mayordomo de la ficción histórica de la anteguerra mundial en los años 30).

Hay algún optimismo y esperanza en la excelente narración de Ishiguro, pero también pesimismo. En Lo que queda del día, nos movíamos entre las clases altas británicas jugando a la alta política, ignorando la realidad del catastrófico rumbo al que se dirigía el mundo y que tantos muertos y sufrimientos iba a causar el flirteo mundial con los totalitarismos de todo signo. En la novela que nos ocupa, también nos movemos entre una clase media-alta, acomodada, burguesa, pero entrevemos las desigualdades sociales, y la degradación a la que va llegando cierto parte de la población, fruto de esas desigualdades, de la degradación del medio ambiente y de la desconfianza social. Una novela que tiene muchas capas.

Como muchas obras de ciencia ficción o anticipación, la novela reflexiona sobre qué significa ser humano. Tanto en el sentido individual, lo que nos hace personas, como en el sentido colectivo, lo que nos hace sociedades humanas. Y lo hace con la excelente prosa de Ishiguro. Quizá, si de algo me arrepiento es de no haber ido por la versión original de la novela. En cualquier caso, es muy recomendable. Sony adquirió los derecho para la adaptación a la gran pantalla, y ya aparece en IMDb como «en desarrollo», pero poco más se puede decir sobre el tema.

[Libro] Después del terremoto – Haruki Murakami

Literatura

Vamos con el segundo de los libros que leí durante mi retorno a las letras impresas (o electrónicas) en la semana de Pascua. Y también es el retorno a un valor seguro, a Haruki Murakami y sus relatos cortos. Si interesantes son las novelas del nipón, sus relatos cortos pueden llegar a ser apasionantes. Es un género en el que el escritor se mueve todavía con mayor libertad, tanto en la estructura narrativa como en sus temas. Y eso que sus libros de relatos suelen tener algún tipo de unidad temática.

De las tres grandes ciudades de la Keihanshin, justamente la que no he visitado es Kobe. Sí que he visitado Kioto y Osaka. Esta última es la que me sirve para ilustrar esta entrada.

En esta ocasión, el terremoto de Kobe de 1995, conocido también como el Gran terremoto de Hanshin-Awaji. Los años 90 fue una época difícil para Japón. De alguna forma, fue el final de la burbuja de aparente felicidad en la que se estaban moviendo durante la segunda mitad del siglo XX, una vez superada la posguerra mundial. Crecimiento económico, avances tecnológicos, un lugar respetado en la comunidad internacional, impulso a la cultura y el entretenimiento, viajeros japoneses con sus cámaras de fotos por todo el mundo… Quizá todo un poco artificial, un gigante con pies de barro… pero no se veía así en su momento. Pero en los años 90 llegaron malas noticias. Los atentados con gas sarín, la burbuja económica que explota y arrastra crisis financieras, y en la mitad de la década un fuerte terremoto. Si no causó tantas víctimas mortales como otros, aunque alcanzaron las 6.434 (estimaciones oficiales), al impactar sobre una parte de la densamente poblada región metropolitana Keihanshin (Kioto-Osaka-Kobe), los daños materiales fueron inmensos. Y el país se sumió en un estado de depresión moral.

El libro, cuyo título original es Kami no kodomotachi wa mina odoru 神のこもどたちはみな踊る [Todos los hijos de Dios bailan], ofrece seis relatos que transcurren inmediatamente tras la tragedia. Un hombre que es abandonado por su mujer, una adolescente que huye de su casa, una médica japonesa desarraigada que busca consuelo en un viaje a Tailandia, un huérfano que descubre con sorpresa que su pasado no es como pensaba, un empleado de banca al que una rana gigante le pide ayuda para evitar un seísmo peor en Tokio, o un escritor que no puede escribir. El tono de los relatos se impregna de la tristeza colectiva, aunque ofrecen siempre un apertura a la esperanza y el optimismo.

Quizá no sea el mejor libro de relatos que haya leído de Murakami, ni con el que mayor conexión haya sentido. Pero desde luego está a muy buen nivel y es absolutamente recomendable. Siembre dentro de ese realismo fantástico que caracteriza la escritura de Murakami, las personas que protagonizan los relatos son gente común, con mayor o menor éxito en la vida, pero que pueden fácilmente representar al ser humano corriente a lo largo de la escala social. Y que puntualmente se encuentran en situaciones extraordinarias, a veces increíbles. Pero que les harán avanzar en su vida. Los relatos, cortos o largos, de Murakami siempre resuenan en mi interior. Espero seguir disfrutando periódicamente de sus letras.

[Libro] Luna llena – Aki Shimazaki

Literatura

La semana de Pascua fue una semana relativamente feliz y tranquila, con viaje a Italia incluido, y eso sin duda fue clave para romper con el bloqueo en la lectura que me tiene un poco atenazado desde hace unos meses. Bueno… con idas y venidas, desde que comenzó esta maldita pandemia. Me cuesta concentrarme en la lectura. Pero no durante esos días, por lo que aproveché para leer varios libros que tenía en espera. Vamos con el primero.

No es la primera vez que leo a Aki Shimazaki. Y realmente siempre he disfrutado de las obras de esta escritora japonesa, pero que no escribe en japonés. La escritora, nacida en 1954, se mudó en 1981 a Canadá y vive en la actualidad en Montreal. Comenzó a escribir a finales de los años 80 publicando su primera novela en 1991. Pero optó por escribir en la lengua de su país de adopción, el francés. Incluso si sus temas son fundamentales referidos a su país de origen. Lo cual, desde mi punto de vista, enriquece el conjunto por la capacidad de llegar con más facilidad a dos entornos culturales distintos, el asiático japonés, y el europeo occidental, o su extensión a Norteamérica.

A esta novela corta de Shimazaki que nos ocupa hoy, el editor español le ha dado un título no coincidente con el original. Ese Luna llena tiene que ver con lo que se nos narra, pero no es el original. En la edición original en francés, el título es Sémi, transcripción al francés de la palabra japonesa 蝉 semi, que significa cigarra, un título mucho más apropiado… bueno… es el que la autora quiso darle a su obra, así que necesariamente es más apropiado. Es habitual en la autora dar títulos de una sola palabra en japonés a sus obras, aunque este escritas en francés.

En esta novelita, acompañamos a un hombre, que reside con su esposa en una residencia para personas mayores, ya que esta tiene una demencia de Alzheimer en sus fases iniciales. Fases iniciales que evolucionan, de modo que un día, cuando se levantan por la mañana, ella ha olvidado que es su marido. Convenciéndole con la ayuda de una enfermera de la residencia de que es su prometido, tienen que volver a reconstruir su relación. Pero eso conllevará que se descubrirán secretos guardados durante décadas de matrimonio, aparentemente feliz y bien avenido, con los que nuestro protagonista tendrá que lidiar, puesto que pueden afectar a sus relaciones con toda la familia.

Shimazaki nos transporta a una delicada aproximación al mundo de las personas mayores y al peculiar mundo de relación con una persona con un deterioro cognitivo progresivo. Y al mismo tiempo, no dejamos de asistir a una peculiar historia de amor, un romance de edad avanzada que ha de sustituir a la ficción en la que los dos protagonistas de la historia se han sumido mutuamente durante los años de matrimonio. Un matrimonio gestado en los primeros años 70 del siglo XX, al estilo tradicional mediante un miai 見合い o en su modo formal omiai お見合い, encuentros organizados por un casamentero entre dos personas solteras que quieren formar una familia. Según leo, en los años 30 y 40 del siglo XX casi el 70 % de los matrimonios en Japón tenían este comienzo, aunque en la actualidad estaría en torno al 5 %.

Shimazaki se lee bien. Sus contenido son siempre delicados, incluso cuando se expresan conflictos complejos, difíciles. Y uno siente empatía por los protagonistas de sus historias. Generalmente gente que arrastran sus propios problemas durante sus vidas que les condicionan en mayor o menor medida. Para mí, su lectura es muy recomendable, y como autora un valor seguro a la hora de seleccionar algo para leer.

[Libro de fotografía] Los archivos de Hosoe Eikō – impresionante libro de un vida dedicado a la fotografía

Sin categorizar

La transcripción correcta del nombre del fotógrafo es como la he escrito en el título de la entrada, primero el apellido, Hosoe 細江, y después el nombre de pila, Eikō 英公. Hosoe Eikō. Pero se puede ver transcrito de diversas formas. Especialmente el nombre. Porque esa «o» larga del principio, cuando se transcribe desde el equivalente en hiragana de los kanji originales, えいこう, puede dar lugar a la forma Eikou, y los anglófonos, para hacer la pronunciación correcta con una «o» larga, lo transcriben como Eikoh. Y así, el título del libro publicado por MACK Books es simplemente Eikoh Hosoe, edición realizada por Yasufumi Nakamuri. Una recopilación retrospectiva de toda una vida profesional de un fotógrafo japonés, nacido en 1933, todavía vivo, hijo de un sacerdote shinto y que desde los primeros años cincuenta nos trajo su visión de la realidad del Japón de posguerra. Un país muy conflictuado y desorientado, que evolucionó hasta convertirse en una potencia industrial y económica, muy avanzado, pero sin que nunca se hayan desvanecido las contradicciones internas de su cultura y su sociedad.

Pero el libro es mucho mucho más que una visión hacia la sociedad y la cultura de su país. Con una calidad de impresión excelente, una fotografía por página, a veces ocupando una doble página, para poder disfrutar de una buena reproducción de la imagen, su precio aparentemente elevado, 65 euros, no me lo parece si consideramos todas las calidades puestas a su servicio; la material y la artística. El libro se va dividiendo en diversas épocas o áreas temáticas en la vida artística del fotográfo. La sociedad nipona, el cuerpo humano, los retratos de artistas y creadores, las formas de la obra de Gaudí, de cuya obra se enamoró en los años sesenta del siglo pasado.

Hoseo no es un fotógrafo acomodaticio. Si su obra comenzó con una visión documental, pronto se manifestó como un innovador, como un experimentador de las formas y de los contenidos. Muchas de sus obras, casi siempre en blanco y negro, tienen un fuerte componente expresionista. Con fuertes contrastes, con juegos de formas, luces y texturas, adentrándose o al menos bordeando el surrealismo, e incluso el dadaismo en alguna ocasión, el espectador no puede permanecer pasivo ante esta obra. La lectura lleva tiempo y un cierto esfuerzo, que es ampliamente recompensado por la satisfacción del disfrute de una obra visual primordial y de referencia en la fotografía japonesa… e incluso me atrevería a decir que en la fotografía mundial. Altamente recomendado. Y tengo para muchos días todavía descubriendo cada uno de los matices de esta sobresaliente retrospectiva de un fotógrafo superlativo. Pues a por ella.

[Libro – historieta] La casa dorada de Samarcanda – Hugo Pratt

Literatura

En un año que percibo como regular para la lectura, en el mismo 31 de diciembre, una hora antes de la cena de Nochevieja, terminé de leer el último libro del año. Sobre el balance lector del año, haré un resumen dentro de unos días. Probablemente el día 6, día de Reyes, que tendré más tiempo para redactarlo de forma tranquila. Espero. Pero hoy voy con una de las dos historietas de Corto Maltés, por el genial Hugo Pratt, cada vez me gusta más, que me trajo Papanuel.

Empecé a interesarme literariamente por la historia de estas regiones del mundo cuando leí en 1991 «Las cruzadas contadas por los árabes» de Amin Maalouf, y en 1992 «Samarcanda», también de Maalouf, y «De parte de la princesa muerta» de Kenizé Murad, cuando volví de mi viaje a Estambul.

En esta ocasión nos encontramos a Corto en Chipre, en la malísima resaca de la Primera Guerra Mundial, que según los historiadores oficiales terminó el 11 de noviembre de 1918, pero dejó tras de sí una serie de conflictos armados, que se mantuvieron durante años. Uno de esos conflictos fue el que enfrentó a los republicanos turcos contra los restos del régimen imperial otomano, Grecia, Armenia y algunos de los países aliados durante la guerra mundial como Francia y el Reino Unido, en lo que se ha denominado como Guerra de la Independencia turca o Guerra de Liberación. Curiosamente…. la ganaron los turcos, cuyo ejército había sido derrotado previamente en la Gran Guerra, conformándose la República de Turquía. Sin quererlo, Corto se ve involucrado en ese ambiente de inestabilidad, especialmente por ser confundido con un sosias suyo, un oficial turco, que no está con los rebeldes principales Mustafá Kemal «Atatürk», que ganaron el conflicto, sino con la facción de Enver Bajá, el «visionario» panturiano, que buscaba la unión de todos los pueblos túrquicos y altaicos (o presuntamente relacionados con ellos). Y esto desencadenará que se lance a un viaje que lo llevará hasta «la casa dorada» de Samarcanda, donde se encuentra preso su amigo Rasputín, y a buscar el mítico tesoro del rey aqueménide Ciro II el Grande, que también interesó a Alejandro Magno.

La aventura es tremendamente divertida, como de costumbre está llena de variantes ucrónicas de personajes históricos reales, y aporta dosis importantes de realismo fantástico. Tiene acción, humor y el romanticismo propio del aventurero maltés. Se ha convertido rápidamente en una de mis aventuras favoritas de Corto. y además es estupenda para impulsarte a incrementar o refrescar tus conocimientos sobre la historia de una parte del mundo que nos resulta lejana, pero que es clave para entender la historia del Viejo Mundo en su conjunto. Todo eso que pasó en torno a los territorios del Asia Central, en lo que los griegos llamaban la Transoxiana, en las cuencas de los ríos Amu Daria y Sir Daria, en la ruta de la Seda. Una región que los antiguos iranios llamaban Turán, y de ahí viene el Panturianismo de Enver Bajá. Conflictos, aventuras, romanticismo, historia,… ¿quién puede pedir más para terminar bien el año?

[Libros de fotografía] Robert Adams y el paisaje americano y la felicidad postiza en China

Fotografía

Una entrada breve para el día de Navidad, que servirá también como mis recomendaciones fotográficas de esta semana. Dos libros de fotografía que encargué hace unas semanas y que me han llegado recientemente. Algunos paquetes de correos o de empresas de transporte llegan sin problemas… pero sólo algunos. Y estos dos son algunos de ellos.

Fiel al espíritu de Robert Adams, algunos paisajes suburbanos, en uno de los polígonos industriales de Zaragoza, en un largo paseo dentro de la niebla en la mañana de hoy mismo, día de Navidad.

Bueno… el primero de ellos, más que hace unas semanas, lo encargué hace unos meses. Es una amplísima retrospectiva de uno de los fotógrafos contemporáneos que más cosas me dice. Recogiendo fotografías que abarcan desde 1965 a 2015, cincuenta años de carrera como fótografo, American Silence es el último libro publicado sobre la obra de Robert Adams. Lo encargué ya… a finales de septiembre o principios de octubre. Cuando todavía no había salido a la venta. El caso es que en Amazon han tardado más de lo que pensaban en tenerlo disponible. Pero al final ha llegado a punto, como «regalo» un tanto «inesperado» de Navidad. Miembro de la famosa exposición colectiva New Photographics, de los años 70, es uno de los fotógrafos norteamericanos que se fija en el paisaje alterado por el ser humano. Su mirada se centra en los espacios abiertos y en los suburbios de las ciudades de estados del oeste americano como Colorado, California y Oregón. Su fotografía, en blanco y negro, es directa, sin florituras, descriptiva, pero de calidad. Y fundamentalmente pone el foco en la crisis de los valores más importantes de esta región del mundo, una vez que es alterada por la presencia del ser humano. Y no me refiero precisamente a los nativos americanos que vivían por allí. Como decía, uno de mis fotógrafos favoritos… por lo tanto, para mí, un libro imprescindible, que tardaré días en digerir.

Un tono menos trascendente tiene el libro Happy Tonite, libro que recoge una selección de autores chinos contemporáneos de las colecciones del Archive of Modern Conflict. Esta organización cultural privada, originalmente estaba dedicada a la recuperación y recopilación de fotografías y otros objetos procedentes de la Segunda Guerra Mundial y otros conflictos armados que le siguieron en el siglo XX. Fotografías de lo que los anglófonos llaman vernacular photography, es decir, no realizadas por fotógrafos profesionales con fines documentales, reporteros gráficos o fotógrafos con un interés artístico. Vamos… la fotografía de la gente común o la que realizan profesionales de otros campos para sus propios fines. Con el tiempo, se extendió el archivo fotográfico a otros temas y procedencias, y en este libro se reúne una selección de fotografías contemporáneas, que reflejan la realidad constantemente cambiante del gigante asiático, con un enfoque específico en la ilusión de prosperidad y felicidad, sean estas más o menos reales, o más bien ficticias. Interesante la selección de fotografías, y viene bien para conocer a algunos de estos autores.

[Libro – historieta] Astérix et le Griffon – Didier Conrad, Jean-Yves Ferri

Literatura

No voy a dedicar mucho a comentar sobre un nuevo volumen de Astérix el Galo. Tengo todas las historietas del pequeño guerrero de la armónica y su «ligeramente desarrollado» compañero y repartidor de menhires, desde el número 1 y en lengua original, el francés. Creado por la genial pareja formada por René Goscinny y Albert Uderzo, conoció su edad de oro mientras el genial e ingenioso escritor estuvo con nosotros sobre la faz de la Tierra. Su prematura muerte, con sólo 51 años, en 1977 dejó un vacío que luego nadie ha sabido cubrir. Nunca las aventuras de los invencibles galos alcanzaron los niveles previos, e incluso en algún momento decayeron considerable a niveles en los que casi habría que plantearse haber dejado descansar para siempre al personaje, como sucedió con Tintin a la muerte de Hergé.

Unos paisajes de la península de Armórica, tierra de Astérix y compañía. Que ya tienen sus casi treinta años. Debería volver a visitar aquellas tierras.

En cualquier caso, desde hace unos años, son la pareja formada por el dibujante Didier Conrad y el guionista Jean-Yves Ferri quienes siguen adelante con las aventuras de Astérix. Aunque no elevaron de forma notable el nivel sobre lo que se venía haciendo de los tiempos de Uderzo en solitario. Quizá por eso,… por esa caída aparentemente irrecuperable en cierta mediocridad, esta nueva aventura en el que nuestros héroes coinciden por casualidad con unos emisarios romanos buscando el mítico grifo en las tierras incógnitas al este del mundo conocido (o sea el Imperio romano y fronteras adyacentes), en tierras de los sármatas (al este del Vístula en la Polonia actual y hasta el Cáucaso, me gustado más. Es realmente muy entretenida en su mayor parte, aunque decae en sus últimas páginas, como si la pareja de autores no hubiera previsto un final adecuado y un cierre razonable, a una aventura con un planteamiento muy entretenido.

Pero… misión completa. Sigo teniendo la colección completa. En francés. Y supongo que seguiremos. Es lo que hay.

[Libro – historieta] Morgan – Hugo Pratt

Literatura

Sigo bloqueado en la lectura. Por probar diversas cosas, en estas últimas cinco semanas he comenzado a leer cinco libros distintos. Alguno de ellos, nuevas versiones de libros ya leídos que me apasionaron en su momento. Por ejemplo, leer la versión original en inglés de Foundation de Isaac Asimov, aprovechando que estaba viendo la adaptación de la historia, mala adaptación, como serie televisiva. También he intentado alguna obra de autores japoneses, que mis últimas vacaciones me funcionaron muy bien. Pero tampoco. Comienzo a leer, y tras unas líneas o un par de páginas mi mente se distrae en otros pensamientos, sin conseguir concentrarme en la lectura. Pero en esta ocasión es nuevamente Hugo Pratt quien sale al rescate. Pero no con una nueva aventura de Corto Maltés. Esta vez voy con la última obra de Pratt, protagonizada por un antihéroe, un oficial de la marina real británica durante la Segunda Guerra Mundial en el Adriático.

Un trayecto al atardecer en el «vaporetto» que une Burano con Venecia por la Laguna Veneta nos vendrá que ni pintado.

Pratt nació a orillas del Adriático, en Rímini o cerca de Rímini. Como Fellini, que situó en aquella ciudad, durante la época fascista, la maravillosa Amarcord (Yo recuerdo, en el dialecto local). Así que sitúa al protagonista de este fumetto, Morgan, al mando de una patrullera británica en los años de la guerra que siguieron al cambio de bando italiano, entre septiembre de 1943 y el final de la guerra. Y ahí encontramos a este flemático, decidido y estoico oficial realizando labores de cartero y de transporte de personas entre las costas yugoslavas, italianas y albanas, de las zonas ocupadas por unos y por otros, y en medio de una maraña de conspiraciones entre los servicios secretos británicos, los partisanos comunistas de varios de los países ribereños, los partidarios monárquicos de los mismo países, ahora amigos de conveniencia, ahora enemigos declarados,… y de vez en cuando tropezando con alguna guapa e interesante mujer, sobre si la podemos considerar amiga o enemiga, aliada o adversaria… pues todo es según el punto de vista. Y es que el mando de la flota no va a arriesgar a un oficial y su tripulación que de forma tan eficiente realizan sus misiones, enviándoles a misiones heroicas, donde lo más probable es que terminen muertos.

Bari, Trani, Foggia, Pescara, Ancona, Albania, Split, Trieste… y cómo no, Venecia, tan querida a Pratt, y a mí, son algunos de los lugares que visita la patrullera del teniente Morgan. En unos episodios bélicos tan aparentemente anodinos como apasionantes cuando los cuenta Pratt, en un alegato antibélico elegante, donde afloran las hipocresías aparentes o escondidas de las potencias beligerantes, en ese o en cualquier guerra, donde es difícil saber donde comienza y terminan las lealtades y, lo que es peor, donde comienza y termina el objeto de la lealtad. Contada con humor, con un final absolutamente maravilloso a costa de trece motocicletas alemanas BMW, la novela gráfica, pues tal designación merece por su bella narración y por su profundidad, se mueve entre el escepticismo, la nostalgia y una cierta melancolía, que no impide que nos solidaricemos con algunas personas, que nos enamoremos de las mujeres, y mandemos a tomar por donde amargan los pepinos a las «grandes causas», a los políticos, a los mandos militares y, sobre todo, a los fascistas.

Me ha encantado.

[Libro – historieta] Corto Maltese: Oceano Nero – Hugo Pratt, Martin Quenehen, Bastien Vives

Literatura

La lectura de este libro es en cierta medida un «error». Pero, en general, es un acierto. Me explicaré. Hace unas semanas comentaba la lectura de un relato corto de las aventuras de Corto Maltés, el célebre personaje de historieta del italiano Hugo Pratt, que transcurrían en su juventud. Comentaba en aquella entrada cómo, en el desplazamiento entre Sorrento y Roma, tuvimos tiempo en la estación central de Nápoles para curiosear libros en la sucursal de La Feltrinelli de la estación. Y allí vi este título, que me pareció interesante. Pero no lo compré, porque abultaba mucho más que el que comenté hace unas semanas, que era más ligero para ir leyendo en el tren camino de Roma. Anoté el título, para buscarlo a mi regreso. Y ahí cometí el error. Puesto que me apañé bien con el idioma italiano al leer el que compré en Nápoles, pues también pedía este idioma… que supuse erróneamente la versión original. Y no. Es la cuarta aventura del pirata tras la muerte de Pratt, y está escrita en francés por Martin Quenehen, y dibujada en el idioma universal por Bastien Vives.

Las callejuelas y «vicoli» del casco antiguo de Nápoles sirven para re

Si de leer una traducción se trataba, lo mismo podría haber leído la traducción al castellano, claro. Aunque de esta forma me ahorré tres o cuatro euros… la italiana es más barata. Pero bueno… lo ideal hubiese sido no estar amuermado y haber atinado con la francesa. En cualquier caso, Quenehen y Vives introducen una importante innovación en el personaje principal y en la historia. La trasladan a los tiempos actuales. Bueno… más bien, a los primeros años del siglo XXI y los atentados de las Torres Gemelas, cuestiones que aparecen de fondo, que sirven para orientar en el tiempo al lector, pero que no tienen que ver con la trama. Trama que comienza en Japón, cuando un jovenzano pirata nacido en La Valeta entra en contacto con una organización secreta, tras la cual se mueve en busca de riquezas, lo que le lleva hasta Perú y Panamá.

Estamos ante una reinvención del personaje, joven, impulsivo, casi temerario, con el carácter que le impuso Pratt bastante bien conservado, pero adaptado a los tiempos que corren. Y con gran capacidad para ligar con mujeres estupendas. La aventura es dinámica y muy entretenida. No sabe lo mismo que las de Pratt, especialmente las que más me gustan, que las más de las veces tienen un tono más melancólico. Pero es muy aprovechable y sirve para darle una vuelta a la idea de cómo sería Corto si en lugar de aparecer en el mundo de la aventura a principios del siglo XX lo hiciera un siglo más tarde. A mí… ya me ha venido bien. Lo he pasado bien.

[Libro] A cuerpo de gato – Hiro Arikawa

Literatura

Esta entrada literaria iba a ser escrita ayer. De hecho, ayer tenía más tiempo para hacerlo. Hoy voy a ir con el tiempo un poco justo, pero no quería dejarla pendiente más tiempo. Pero algunos acontecimientos en mi mundo laboral hicieron que perdiera las ganas de ponerme a escribir sobre el libro de la japonesa Hiro Arikawa. Un libro que, ya adelanto, me gusto mucho, mucho, mucho. Pero algunos de los temas que trata, mezclados con los avatares de mi jornada laboral… generaban un cóctel difícil de tragar en el día de ayer. Pero hoy sí que me apetece. Además he recuperado las buenas sensaciones que me dejó el libro cuando lo leí en mi viaje de regreso de Roma a casa al final de mis vacaciones italianas de la primera quincena de octubre.

Los viajes de Nana, el gato narrador, y su dueño, Satoru, les llevan en un momento dado al «ryokan» apto para mascotas que unos buenos amigos de Satoru tienen en las proximidades del monte Fuji. Utilizo algunas fotos de esas proximidades a la emblemática montaña japonesa, uno de los más felices momentos que he pasado entre mis dos viajes al País del Sol Naciente, para ilustrar esta entrada

Arikawa es una autora de un género popular en Japón, la novela ligera. Un género menor para muchos, especialmente si lo comparas con géneros similares, pero no iguales, en occidente; no obstante, ha generado algunos libros de éxito que tiene más enjundia y calidad literaria de lo que muchos podrían imaginar. Me cuesta incluir el relato que traigo hoy dentro de este género. En cualquier caso, recientemente leí un libro de la autora que me gustó bastante y, revisando su bibliografía, encontré este título… que todavía me ha gustado más.

Ciertamente no es una novela de gran extensión, pero la versión impresa, yo la leí en versión electrónica, tiene sus buenas 265 páginas. Y sus temas, a pesar del humor y buen rollo que destila el libro, son profundos y de calado humano. A cuerpo de gato es el título que se ha dado al libro en España… incomprensiblemente, desde mi punto de vista, puesto que el título original japonés 旅猫リポート Tabi neko ripōto, se traduciría como las Crónicas o informes de un gato viajero. Y es exactamente eso. La narración realizada por un gato callejero en primera persona, recogido y reconvertido en gato doméstico por un hombre joven de buen corazón, cuando, por motivos que irán apareciendo conforme avanza el relato, tiene que buscar un nuevo hogar para el gato, ya que ha dejado su trabajo, tiene que mudarse de ciudad, de Tokio a Sapporo, como nos enteraremos, y no sabe si va a poder cuidar de él.

Para ello, el hombre joven va visitando a sus buenos amigos del colegio, del instituto, de la universidad, o a la tía soltera que lo cuidó cuando quedó huérfano al morir sus padres en un accidente de tráfico. Padre y madre amantes de su hijo, cariñosos y dedicados, que influyeron en el carácter del hombre. De esta forma, en los sucesivos viajes por la geografía de Japón buscando un hogar para su gato, conoceremos más de la historia del joven, del sentido de la amistad, del significado de lo que es ser padres o lo que es una familia, de la solidaridad human. También sobre el amor y las dificultades que ha de superar para afianzarse. No puedo contar más, puesto que creo absolutamente indispensable que el lector vaya descubriendo por sí mismo la historia que nos cuenta Nana 七 (significa siete en japonés), y que desde el principio recuerda al humano protagonista al gato de su infancia, Hachi 八 (que significa ocho en japonés).

La novela es muy emotiva. En el buen sentido de la palabra, pero con intensidad. Habría que tener un corazón acorazado y muerto para no conmoverse y sentir genuina tristeza en algunos momentos del relato; el relato toca realmente la fibra sensible de cualquier humano no deshumanizado. Pero al mismo tiempo tiene momentos de genuina comedia, de alegría, de amor a la vida, de solidaridad humana, mientras acompañamos junto a Nana a quien es, genuinamente, un hombre bueno, cuando tenía todas las papeletas para no haberlo sido. Todo un descubrimiento para mí esta novela, que ha pasado inmediatamente a mi lista de favoritas de todos los tiempos.