[Libros de fotografía/exposición] Paisajes con personas y retratos de Outumuro

Fotografía

Me han llegado varios libros en las últimas semanas. Sigo recibiendo libros de la editorial Another Place Press, porque me gusta ese estilo de fotografía de paisajes y lugares, pero con la presencia humana muy presente en los mismos.

Primero recibí los números 10 al 12 de los Field Notes. Cuadernos con fotografías de fotógrafos emergentes o con producciones modestas, pero que tienen algo que contar. Como los siguientes,…

Ya que los libros de hoy tienen relación con el paisaje, nos desplazaremos a los paisajes de las sierras de Albarracín, realizados con la pequeña Olympus Pen EE3.
  • En el número 011, Joseph Horton (instagram) en An oxbow lake trata de romper la monotonía y la aparente homogeneidad de la campiña agraria británica donde todo parece igual y repetitivo. Suaves tonos en blanco y negro, donde se mezclan los paisajes y las gentes que los trabajan.
  • En el número 012, Amanda Harman (instagram) en Garden stories nos lleva a recorrer los jardines e invernaderos de la campiña en una serie de paisajes interiores y exteriores, con naturalezas muertas improvisadas, llenas de color y también nostalgia.

Mas entidad tiene el libro Dinosaur dust de Zoe Childerley (instagram), que me ha llegado esta última semana y que todavía no he terminado de hojear con calma, sin tiempo para digerirlo. Un trabajo realizado entre 2014 y 2019 en el que la fotografía británica visitó repetidamente el desierto de Mojave en California, donde entra en contacto con las comunidades de las gentes que viven allí. Muchas de ellas, personas que quiere vivir al margen de la sociedad más convencional y que deben adaptarse a las duras condiciones del entorno físico y climatológico. A las fotografías de Childerley no les falta sentimiento y ciertas dosis de poesía. Como digo, para ir digiriendo más despacito de lo que puedo comentar hoy aquí.

Finalmente, esta mañana me he ido de exposición. En la Lonja de Zaragoza, donde he tenido que esperar unos minutos para entrar porque el aforo actual, reducido, estaba completo a pesar del buen tamaño de la sala y del edificio. Y eso que he llegado pronto. Poco después de las once de la mañana,… que es muy pronto para que los ciudadanos de Zaragoza salgan un domingo a visitar exposiciones. Pero la exposición, incluida en la programación de PHotoEspaña 2020, del gallego Manuel Outumuro (instagram), De barro y luz, atrae al público por los 100 magníficos retratos que esta retrospectiva presenta, muchos de ellos de gente famosa de la farándula. Pero de la buena, en general. No de la cutre que puebla las televisiones. Excelentes retratos digo, porque son técnicamente impecables, se nota que el fotógrafo domina el medio… pero que a esta humilde persona han fallado en provocar emociones significativas, más allá de esa admiración por la maestría del fotógrafo. Quizá no esté yo en estos tiempos en el estado de ánimo adecuado para disfrutar de este tipo de exposiciones. Por cierto… es una de esas exposiciones en las que, predominando la fotografía digital a partir de cierta fecha de principios de los 2000, noto que el retrato sobre película tradicional me suele llegar más. La estructura de la emulsión trasladada a las ampliaciones, lejos de la limpieza “clínica” de la toma digital, me facilita entrar en la emoción del retrato. Pero pueden ser manías mías.

[Libro y fotos] Jack Davison y el 50 mm

Fotografía

Lo comenté hace unas semanas. Las fotografías de Jack Davison me gustaron. Las de su trabajo más reciente, pero que no está a tiro para su compra, y las de su primer libro, Photographs, que al final decidí encargar. Son fotografías muy diversas, no hay un hilo conductor claro que las una a todas, pero están en general muy bien, y algunas son muy buenas. Muy ecléctico en su estilo. En algunas me recuerda el uso del color de Saul Leiter. En otras, el expresionismo en blanco y negro de los nipones de Provoke. Pero en general, disfruto hojeando con calma el libro. Así que bien, buena incorporación a la biblioteca.

Mientras, sigo probando qué tal se lleva mi nueva Canon EOS RP con las distintas ópticas que le puedo aplicar. Y he dedicado una sesión exclusiva al estándar 50 mm que tengo desde hace tiempo. Los detalles técnicos de los observado y las características de ese objetivo lo podéis encontrar en Canon EF 50/1,4 USM sobre Canon EOS RP; la óptica que cayó en desgracia. En esta entrada, simplemente os dejo algunas fotos recientes con esta combinación de cámara y objetivo.

[Libros de fotografía] Hasta cinco volúmenes me han llegado en los últimos días

Fotografía

Pese a los inconvenientes que pone Correos para conseguir tus paquetes, voy recibiendo algunos paquetes, de los cuales un par de ellos han sido de libros de fotografía. El horario de Correos este verano es mucho más restrictivo que otros años, cerrando incluso los sábados. Viene a ser el que instauró en su momento por la epidemia de covid-19, y lo justifican por esa epidemia. Lo cual es una estupidez. Si concentras 200 personas acudiendo a tus oficinas a lo largo de 6 horas, es el doble de proximidad social que si las diluyes en 10 horas. Pero están aprovechando para echar unos recortes… viva el capitalismo en los servicios públicos.

Paisaje urbano acompaña esta entrada. El de algunos bellos amaneceres que hemos tenido en Zaragoza durante el mes de julio.

El primero que me llegó fue The Last Stand de Marc Wilson (instagram). En este trabajo, que va ya por su tercera edición, Wilson se ha recorrido las costas de las islas Británicas, de la fachada atlántica en Francia y otros puntos del continente, y en algunos puntos del mar del Norte como Dinamarca y Noruega. Su objeto de interés son los restos que los conflictos bélicos, especialmente la Segunda guerra mundial, han dejado en el paisaje. Especialmente, las fortificaciones y búnkeres de hormigón que aparecen diseminados por dicha costa. Muchos de ellos a medio destruir por el propio conflicto. Otros simplemente muestran el paso del tiempo. Y han quedado ahí, integrados en el paisaje, mostrando la sinrazón que asola de vez en cuendo al espíritu humano.

Como veis, sigo interesado en la fotografía que se enfoca en el impacto que el ser humano deja en el paisaje. Y si visitáis mi galería de fotografías en ASAFONA (Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza), veréis que el tema del libro anterior también ha atraído mi mirada en algún momento.

Y por supuesto, una editorial especializada en la relación entre paisaje y ser humano es Another Place Press, de donde he recibido el resto de los libros. El primero de ellos es una edición bilingüe de la obra de la alemana Christina Stohn, Höllental und Himmelreich/Valley of Hell and Kingdom of Heaven (instagram). Stohn es natural de una localidad en la Selva Negra, y sus fotografías reflejan el punto en que limitan o interacciona el bosque y los habitantes de los pueblos y ciudades de esa región. Una región moderna, pero a la vez llena de tradiciones religiosas y culturales que se remontan en el tiempo durante siglos. El libro venía con una copia de una fotografía en un tamaño superior a un DIN A4.

Por otro lado, han llegado al mismo tiempo los tres siguientes Field Notes, cuadernos de fotografías que ya van por los números 7, 8 y 9, y ya se pueden encargar los 10, 11 y 12. Y que están resultando bastante interesantes.

  • Número 7 – Ertholmene de Anne Lass. La fotógrafa germanodanesa explora un pequeño grupo de pequeñas islas que constituyen el archipiélago más oriental, en el mar Báltico, de Dinamarca. Su Instagram.
  • Número 8 – A love letter to Croydon de Ameena Rojee. No puedo saber mucho de esta fotógrafa británica, que parece proceder de la inmigración, porque su página web funciona mal. Podéis ver algo de ella en Instagram. Pero en sus propias palabras, que se adaptan muy bien a lo que contemplamos en el libro, trata de encontrar la belleza en la que es su ciudad. Croydon, uno de los burgos que componen el Gran Londres, y que no tiene una especial buena fama, pero cuyo lado más bello y luminoso es capaz de encontrar Rojee.
  • Número 9 – None Places de Al Brydon. Poca información tenemos sobre los paisajes que nos muestra este fotógrafo del norte de Inglaterra. Y sobre los que afirma que son lugares a los que nadie va nunca. Incluso si algunos de ellos muestran cierta belleza. Otros, muestran ese destrozo inherente a la interacción del ser humano con el paisaje. Por lo que parece que alguien ha ido en alguna ocasión. Hay Instagram.

[Libros de arte/exposición] El Gulag, Japón en grabados, y los campesinos y la madre tierra

Arte, Fotografía

Un repaso de novedades bibliográficas y expositivas, de lo que he visto o recibido en los últimos días.

Entré hace unos días en la FNAC… una de esas grandes superficies de las que a veces se dice que “ya no son lo que eran”. No sé. Tal vez nunca “fueron lo que fueron”, pero ahora tenemos más sentido crítico de lo que realmente nos pretenden vender. El caso es que a mí me viene bien para comprar algún tebeo de vez en cuando y los rollos de 24 exposiciones de Ilford HP5 Plus 400, que vienen bien para las Olympus Pen. Con esos rollos obtienes 48 fotos con estas cámaras. Mejor que esperar a las 72 que te dan los de 36 exposiciones. El caso es que me pasé por la sección de libros de arte y fotografía y encontré un libro “reversible”, es decir que tiene dos portadas y no portada y contraportada. Por una de ellas encuentras los 100 aspectos de la luna [月百姿] de Yoshitoshi Taiso, o simplemente Yoshitoshi. Por la otra, las 53 estaciones de Tokaido [東海道五十三次] de Utagawa Hiroshige. Ambos fueron maestros del grabado ukiyo-e. Técnica y estética que cada vez me gusta más. De la editorial Galobart.

Comenté hace unos días que me impresión el trabajo conjunto de los fotógrafos Rafael Trapiello y Juan Manuel Castro Prieto bajo el título Solovki. Solovki era el nombre de lo campos de trabajo en las islas Solovetsky. Estas islas están situadas en el mar Blanco, un profundo golfo que desagua en el oceano ártico, con las costas de Carelia en su lado occidental y la ciudad de Arcánge en su lado oriental. Allí se instalaron durante varios siglos una serie de monasterios ortodoxos, en cuyos terrenos e instalaciones el régimen soviético abrió en los años 20 un campo de trabajo y prisión que dio comienzo al sistema Gulag, de infame recuerdo. Con textos de Antonio Muñoz Molina, ambos fotógrafos presentan una serie de fotografías actuales, en las que recorremos la geografía física, cultural y humana de tan remoto lugar, con un tono melancólico y evocador. Está muy bien.

Finalmente, se ha inaugurado en el IAACC (Instituto aragonés de arte y cultural contemporáneos) Pablo Serrano la exposición Matria de Judith Prat. La intrépida fotógrafa aragonesa, muy comprometida con las realidades sociales de los lugares más complejos del mundo para vivir y convivir, hace un repaso de la realidad de los campesinos, de las gentes que se encargan de cultivar la comida de las que nos alimentamos todos y que muchas veces son los primeros en pasar necesidad. Incluso, paradójicamente, hambre. Con una visión multidimensional y con fotografías de distintos lugares del mundo, la exposición estremece por su mensaje y contenido, al mismo que alegra la vista por la calidad fotográfica de la autora. Muy recomendable.

[Libros de fotografía] Paisajes humanos, humanos y paisajes… de nuevo

Sin categorizar

Aquí valdría perfectamente lo que dije hace poco menos de un mes sobre la editorial Another Place Press. Era así es como se definen ellos…

“… a small independent publisher showcasing contemporary landscape photography”

Another Place Press https://anotherplacepress.bigcartel.com/

Pero como ya lo dije entonces… ahí lo dejo. Simplemente, decir que si en ese momento comentaba la llegada de los libros y cuadernos de fotografía que había encargado antes del comienzo de la epidemia de covid-19, ahora llega el momento de comentar las novedades que sacaron con posterioridad y que me han llegado recientemente.

He recibido los tres siguientes cuadernillos de la colección Field Notes (cuadernos de campo). Estos son:

  • El número 4, Ask the sea de Peter Iain Campbell (instagram), en el que, inspirado en parte por la obra de los Becher, dirige su mirada hacia los menguantes y cada vez más decrépitos campos de plataformas petrolíferas británicas en el mar del Norte.
  • El número 5, Cornucopia de Panos Charalampidis y Mary Chairetaki (instagram) nos lleva a la meseta de Lassithi, en el interior de la isla de Creta, un lugar fértil y rico, cuando la economía se basaba en la agricultura, claro, y lleno de referencias mitológicas. Recordemos que una cornucopia es el cuerno de la abundancia, que provee indefinidamente de riquezas a su poseedor.
  • El número 6, último por el momento, aunque ya están anunciados los tres siguientes, FarmerFlorist, de Tessa Bunney (instagram), en la que esta se pone de parte de los pequeños productores, cultivadores y comerciantes local de flores en el Reino Unido, que está poniendo en jaque a los grandes productores que traen sus productos de otros países.

De los tres, el que más me ha gustado por su temática es el número 5, pero el que tiene las fotos estéticamente más interesantes para mí es el número 6… aunque con muy poca ventaja sobre el anterior. Es más una cuestión de homogeneidad.

He dejado para el final la publicación con más entidad y que más me ha gustado o interesado personalmente. El fotógrafo escocés John Irvine (instagram), especializado en fotografía de paisaje, que en un momento dado deja las bellezas naturales de su país y se va a buscar… otros paisajes. Irvine lo explica muy bien en la introducción del mundo. Alguien, en 2017, declaró que Escocia era el país más bello del mundo. No sé si apoyar con rotundidad esta afirmación, pero indudablemente cualquiera que lo hayamos visitado sabemos que ciertamente tiene paisajes bellísimos. Pero todo país tiene su trastienda oculta y sus miserias. Sus zonas pobres, degradadas, industrializadas, desindustrializadas… y el fotógrafo lo encuentra en el estuario del Forth, o como lo denomina él en nórdico antiguo Myrkvifiörd, lo cual le sirve de título para el libro. Este lugar es característico por que en él encontramos buena parte de la población escocesa, con Edimburgo, Stirling y otras ciudades en sus orillas. El lugar mezcla la belleza y la riqueza natural con la degradación de las periferias urbanas e industriales. Y a mí, estos temas siempre me han interesado. Y creo que Irvine los trabaja muy bien.

[Libros de fotografía] Paisajes humanos, humanos y paisajes

Fotografía

Desde hace ya un tiempo soy un adepto a los libros de fotografía que publica la modesta editorial Another Place Press. Así es como se definen ellos…

“… a small independent publisher showcasing contemporary landscape photography”

Another Place Press https://anotherplacepress.bigcartel.com/

Así que, suscrito como estoy a su blog en Tumblr y a su cuenta en Instagram, cuando me interesan algunas de sus publicaciones, que son una mayoría, a precios razonables y una presentación sencilla pero razonablemente cuidada, las pido. Y me las mandan por correo al cabo de unas semanas. El tiempo que pasa hasta que me llegan depende de si es una publicación ya impresa y en existencias o si es una reserva. Poco antes del establecimiento del estado de alarma en España, y su equivalente como se llame en el Reino Unido, país de origen de la editorial, tenía encargadas algunas novedades. Y han tardado en llegar. Más de la cuenta, como era de esperar. Pero ya están aquí. Y ya tengo encargadas algunas otras, propuestas en las últimas semanas. Me gustaría que hubiera propuestas editoriales similares en España, para apoyar a fotógrafos de por aquí… pero yo no las encuentro. A precios razonables. Por cierto, el responsable del asunto es el fotógrafo y editor escocés Iain Sarjeant (instagram).

Al igual que muchos fotógrafos que trabajan con Another Place Press, yo también investigo fotográficamente el paisaje cercano a mi domicilio, a mi entorno vital, a mi hábitat.

Recibí en primer lugar los tres primeros cuadernillos de una colección que han lanzado recientemente denominada Field Notes (cuadernos de campo). Y estos tres cuadernillos son:

  1. The Militarisation of Dartmoor de Nicholas J. R. White (instagram), en el que el autor reflexiona fotográficamente sobre la incongruencia que supone que un determinado lugar sea a la vez un campo de maniobras militar y un parque nacional, como sucede con Dartmoor National Park.
  2. Organised Recreation de Alishia Farnan (instagram I, instagram II) fue realizado en la ciudad ucraniana de Dnipro, donde se encontraba como artista residente cuando se votó el Brexit en el Reino Unido. La exploración del interior de los centros recreativos heredados de la época soviética le sirve para reflexionar fotográficamente sobre el auge de los nacionalismos excluyentes y el aislacionismo que está surgiendo en épocas actuales. Y eso que la fotógrafa no era conocedora todavía de lo que podía pasar con una pandemia a cuestas.
  3. El tercero, Alpes-Maritimes, es del propio editor, ya mencionado, Iain Sarjeant. Y para él es un block de notas visual sobre un lugar que le resulta poco familiar, en el sur de Francia, pero por el que le gusta vagar y observar.

Finalmente me llego otro libro de la misma editorial con más entidad como obra. Se trata de Suicide Machine de Dan Wood (instagram). Para entrar en contexto con la obra, es necesario saber que en torno a la ciudad y el condado de Bridgend surgió la noticia sensacional(ista) de que existió entre 2007 y 2009 una epidemia de suicidios. Lo cual conllevó mucha atención mediática, e incluso la realización de un documental. Sin embargo, no está claro que los datos de suicidios de esta zona estén, con eventuales variaciones propias de los números pequeños en estadística, dentro de las tasas propias del resto de la región y del país. El fotógrafo, por lo tanto, con su cámara va a buscar la realidad del lugar y de los emplazamientos donde se produjeron los suicidios, así como entra en contacto con personas relacionados con los suicidas. El fotógrafo nació y vive en Bridgend. El libro viene acompañado de una copia en papel de alta calidad de una de las fotografías en tamaño DIN-A4. No la que yo hubiera elegido, pero no está mal.

[Libros de fotografía] Alimento para la mente durante el #quedateencasa ¿o era #yomequedoencasa ?

Fotografía

Pues eso. Que la epidemia de coronavirus amenaza a los miembros más débiles de nuestra sociedad. Y entre ellos, la capacidad del sistema sanitario para responder con eficacia. Así que se nos recomienda quedarnos en casa. Después de varias semanas con el personal “desc.j.nado” por las cosas que les pasan a los chinos, ahora resulta que Europa lidera el número de casos y muertos. Aunque claro, nadie sabe lo que está pasando en otros continentes donde los sistemas no permiten contar ni controlar lo que pasa…

Pero en estos últimos días he recibido algunos libros y revistas de fotografía que me permitirán sobrellevar el tiempo de ser, de forma solidaria, un asocial. Y os los cuento.

Las fotografías acompañantes pertenecen al mismo carrete que las del de la excursión al curso alto de río Martín, pero utilizando como objetivo un Helios 44-2 58/2 de fabricación soviética, usado con un adaptador sobre la Canon EOS 650.

La revista Exit, con su número 77, ha cambiado de formas, aunque creo que sigue siendo lo mismo de forma. Cada número nos trae un tema, en este último el de las “Minorías”, y nos muestra cómo algunos de los mejores fotógrafos del momento, y también de la historia, pero sobretodo actuales, observan, reflexionan o proponen sobre ese tema. Textos siempre en castellano y en inglés. No he tenido todavía de meterme en profundidad en este número, por lo que no puedo hablaros de ninguna recomendación de contenido en concreto, pero sin duda es una revista recomendable en sí misma. Siempre. Si antes os he dejado el enlace al número actual, os pongo también el enlace a la cuenta en Instagram de la revista.

Desde hace ya unos años, voy comprando de vez en cuando libros de la editorial Another Place Press (instagram). Como ellos mismos se definen, son una pequeña editorial independiente que muestra el trabajo de fotógrafos contemporáneos dedicados al paisaje. Paisaje humano, natural y, las más de las veces, ambos en interrelación. No compro todos sus libros pero tengo ya unos cuantos. Son ligeros, bien presentados, relativamente económicos y sobretodo pueden servir de inspiración para el aficionado a la fotografía que quiere encontrar sus proyectos y su propia visión. Recientemente he recibido el libro Undertow de Frances Scott (instagram). Esta es una fotógrafa natural de las islas Orcadas, al norte de Escocia, actualmente establecida en Glasgow, que ha decidido revisar mediante sus fotografías, en blanco y negro, su relación personal con el paisaje de sus islas de origen, especialmente el paisaje costero. Incluye un copia firmada de una de sus fotografías en tamaño Din A5.

Hace unos días, en unas recomendaciones fotográficas, os hablaba de Thomas Sauvin (instagram). Sauvin es un coleccionista francés que vive en Pekín, y que se dedica a buscar y coleccionar fotografías y negativos en los mercadillos de la capital china, donde eventualmente encuentra auténticas joyas, que organiza y publica de forma excelente. Cuando realicé en Coursera el curso del Museum of Modern Arte MoMA de Nueva York “Seeing Through Photographs“, pude introducirme en el análisis de lo que actualmente se da en llamar fotografía vernácula. Es decir, la fotografía que se realiza de forma cotidiana con sujetos y temas corrientes, distinta de la fotografía profesional, documental o comercial, o de la realizada con fines artísticos. Es decir, la fotografía que hace la gente de vacaciones, o cuando ve algo que le llama la atención, o de sus seres queridos, o las que toman los científicos, los policías u otras profesiones durante el ejercicio de su profesión. Me interesó la labor que hacía Sauvin, y me atrajo comprar el último libro que ha publicado, Great Leaps Forward. Con una presentación excelente, recoge una selección de fotografías del departamento de Educación Física de la Universidad de Xi’an. Y son de excelente calidad técnica y compositiva, realizadas todas un mismo día de junio de 1960, soleado y luminoso. Al mismo tiempo, el Gran Salto Adelante fue el nombre que recibió uno de los planes de desarrollo de la China de Mao, en esa misma época. Una iniciativa que fracasó y que causó horribles hambrunas, aunque esto es cuestionado por algunos críticos. Causó el desprestigio de Mao Ze Dong, aunque volvió en 1966 con otra terrible iniciativa, la Revolución Cultural, que también causó estragos en China. Las fotografías tienen una estética muy propia de los regímenes totalitarios, en la que se glorifica el cuerpo sano e ideológicamente perfecto de los jóvenes.

Bueno, esto es todo por el momento. Sigamos con el #yomequedoencasa.

[Libros de fotografía] Fukase y familia, y algunas cosas más

Fotografía

Hoy os cuento mis últimas incorporaciones a mi biblioteca de libros de fotografía, de las que una es transcendente y las otras… pues un poco más anecdóticas. Dejemos lo “gordo” para el final.

El domingo estuve de amplio paseo matinal con un par de cámaras. Experimentando la estenopeica en color, por un lado, tengo mis dudas sobre el resultado, que ya está camino del laboratorio, un rollo de Kodak Portra 400 en formato 120, y algunas fotos con Ilford Pan F Plus en la Olympus Pen F, cuyos primeros resultados espero poder mostraros pronto. Pero en estas estaba cuando pasé por la Casa de los Morlanes, donde hace unos meses expusimos nuestras fotografías estenopeicas, y me dirigí a contemplar la exposición actual.

Algunas fotografías de 1996, el año del certamen cuyo catálogo os comento hoy, realizadas con la Zeiss Ikon Contessa que compré en el mismo.

Bajo el título La arena del tiempo, el turolense Pedro Pérez Esteban nos hace un recorrido por los restos de la fallida industrialización en la provincia de Teruel. Un ejercicio de nostalgia, reflexión y arqueología industrial alrededor de los hoy abandonados ferrocarriles, minas y centrales térmicas que intentaron situar a la grande y poco poblada provincia sur de la Comunidad Autónoma de Aragón. Y todo ello en forma de unas cuantas series de fotografía en blanco y negro, que yo considero tienen bastante calidad, tanto en sus valores documentales como estéticos. Existen también fotografías de series que aúnan los lugares con las personas, donde usa el color. Series muy necesarias, aunque menos conseguidas, desde mi punto de vistas, que los paisajes industriales previos. En general, la exposición me gustó mucho, y me llevé el catálogo de la misma. Por cuatro modestos euros, te llevas a casa algunas fotografías muy interesantes.

El día de San Valero, 29 de enero, festivo local en Zaragoza, como es tradición quedé a comer con mi hermana y mi sobrino, que pronto cumplirá los 11 años. Tras pasar la mañana por el centro de la ciudad, me trasladé a la zona de la plaza de San Francisco, cerca del restaurante, pero como era pronto, me entretuve en una librería de viejo y ocasión que hay por ahí, y que no visitaba desde hacía mucho tiempo. Compré tres libros. Uno de lectura, del que ya hablaré en su momento, y dos de fotografía.

Uno pertenece a la colección Cuarto Oscuro, unos libros editados por algunas administraciones públicas locales y las prensas universitarias de Zaragoza, algunos de los cuales presentaban la obra de autores premiados en una cadena comercial muy conocida. El fotógrafo es Xiqi Yuwang, un fotógrafo nacido en China y que en su momento se instaló en Valencia, y el trabajo presentado en el libro es Ye Tianan, memoria de un monje shaolín. Realizado sobre película, en formato medio cuadrado, nos habla de la integración (o falta de ella) de los inmigrantes chinos en la sociedad española, ridiculizando los tópicos y con no poco humor. Ahora que estamos asistiendo a un cierta ola de racismo y xenofobia hacia la comunidad china en España por la epidemia de coronavirus, más pertinente que nunca. La verdad es que está muy bien. Y me costó menos de 5 euros… Tengo que pasar más a menudo por esta librería.

El otro que compré… lo hice un poco por nostalgia. Se trata del catálogo general de la segunda edición, la de 1996, del certamen de fotografía Huesca Imagen. Aquellos certámenes, comisariados por Julio Álvarez, de la Galería Spectrum de Zaragoza, fueron una oportunidad impagable de ver exposiciones de fotografía de calidad, simplemente desplazándote a pasar el día a Huesca. Drtikol, Sougez, los fotógrafos de la Farm Security Administration, entre otros, fueron algunos de los autores que se pudieron ver aquel año. Yo hacía coincidir mi visita con la feria de material fotográfico de ocasión, a principios de mayo, y aquel año compré mi primera cámara antigua, clásica o como la queráis llamar, la Zeiss Ikon Contessa, que estrené en el aeródromo de Monflorite, cuando era un lugar acogedor. Ya digo… mucha nostalgia, 23 años después.

Finalmente, ese mismo día me regalaron un libro que desde ya mismo forma parte de mis preferidos de mi biblioteca. Se trata de Kazoku [家族] (Family) del japonés Fukase Masahisa [深瀬 昌久] (recuerdo que en japonés el nombre de familia, el apellido, va por delante). Y se trata de una reedición reciente de uno de sus últimos libros, de 1991. Fukase, nacido en una ciudad de la isla de Hokkaido en 1934, sufrió un accidente en 1992 que lo mantuvo en coma hasta su muerte en 2012. Era uno de sus libros más raros de encontrar hasta esta reedición. Su obra más conocida es Karasu [カラス] (Cuervos), oscura obsesión por estas aves que resultó del duelo por la separación de su amada esposa Yoko, que lo abandonó en los años 70. Pero yo prefiero esta serie dedicada a su familia. Fotografías realizadas en torno a y en el negocio familiar de fotografía en su ciudad natal Bifuka. Realizadas con la cámara de banco del mismo, nos presenta una serie de fotografías familiares, aparentemente como las que se podría hacer cualquier familia, en la que frecuentemente observamos elementos extraños, o poses inusuales, muchas veces humorísticas, pero en las que apreciamos también el paso del tiempo y el acontecer entre las fotografías de sucesos, unas veces alegres, otras veces tristes. Desde mi punto de vista, a pesar de su aparente informalidad y desenfado en ocasiones, tiene una gran riqueza conceptual, una profunda humanidad, y representa claramente la importancia que para el fotógrafo tenían los vínculos familiares. Las fotografías abarcan desde mediados de los años 70 del siglo XX hasta 1989. Os dejo con un vídeo de la primera edición, no la actual.

[Libros de fotografía] De Another Place Press, por Robin Ek y Jessica Backhaus

Fotografía

Hoy ha sido día de cine familiar por la mañana (ya hablaré, ya, de lo último de Star Wars… ufffff) y de asuntos de amistades a primeras horas de la tarde. Así que se me ha echado el día encima sin poder abrir el editor de entradas de WordPress. Dejaré para otro rato mis recomendaciones fotográficas y hablaré brevemente de dos libros que me han llegado por correo estos días. Ambos son de la editorial Another Place Press, que ya he comentado en alguna ocasión. Es una pequeña editorial independiente, que publica pequeñas ediciones de libros sobre paisajes en el sentido amplio de la palabra (tierra, país, lugar, viaje, ciudad, entorno, medio ambiente,… ). Los libros son pequeños, asequibles, pero de buena calidad. Es lo que dicen ellos… y es verdad. Ya tengo unos cuantos, y me encantan.

Como he empezado a elegir mis fotos de resumen del año, también me he parado en unos dípticos que hice hace casi un año, a finales de enero, en Albarracín y los montes Universales, algunos de los cuales me parecen muy recuperables.

El primero de ellos es Inner/Visions de Robin Ek (instagram). Nos muestra una serie de dípticos, dos fotos en páginas contiguas, que combinan el retrato de una persona vuelta de espaldas con un paisaje desenfocado, onírico, difuso. Según el autor, tiene sueños recurrentes sobre el fin del mundo, y le ha llevado a preguntarse si otras personas sueñan lo mismo. Si no te lo explican, te quedas un poco perplejo. Aunque el conjunto es bello de contemplar.

El segundo es Far away but close de Jessica Backhaus (instagram). Backhaus se fija en el detalle del paisaje, generalmente urbano o suburbano. También en detalles de edificios, en objetos que pueblan ese paisaje. Todo muy cotidiano. Y al mismo tiempo evocador de sentimientos o recuerdos. Propios o ajenos. También está muy bellamente presentado. Con introducción del escritor chileno Antonio Skármeta.

[Libros de fotografía (y algo más)] Ideas para fotografiar y reflexiones de un choque cultural

Fotografía

Dos libros me han llegado recientemente al “buzón”… Entre comillas porque tengo que ir siempre a buscarlos a la oficina de correos. Supongo que ahora pararé de pedir nada que pueda venir por correos durante una temporada. Cuando hay temporada navideña o en tiempo de elecciones, es decir, cuando hay más uso del servicio postal… este funciona de pena. Especialmente en lo que se refiere a los carteros. Por lo menos en mi zona. No voy a contaros todas mis penas ahora. Pero mal, muy mal.

Fotografías otoñales realizadas con la Canon EOS 650 y la sencilla y barata película Fujifilm C200, para ilustrar esta entrada de un otoño mucho más frío y avanzado que cuando se hicieron aquellas fotografías.

Hay un montón de libros en el mercado que nos proponen ideas para hacer fotos. Y muchos de ellos, además, la “receta” para hacerlas. Pocos, muy pocos de ellos, me gustan. Aunque tengo alguno muy interesante. Con frecuencia, son libros que se abren y promocionan el estereotipo. Todas las fotos resultan similares. Lo que está de moda. Es como ver los “populares” o la “selección de los editores” de 500px. Fotos técnicamente bien resuelta, pero todas similares, como si las hubiera hecho el mismo. Si te sales de ahí, ni “popular”, ni “seleccionado por los editores”.

Pero he aquí que hace unas semanas leí sobre The Photography Ideas Book, publicado por la Tate, con textos y recopilación de fotografías a cargo de la fotógrafa británica Lorna Yabsley. ¿Cual es la diferencia con otros libros? La autoría y la orientación de las ideas presentadas. Con una recopilación de más de 80 fotografías, en un formato llevadero, transportable, al que puedes echar un ojo en cualquier momento, no hay recetas. Hay propuestas basadas en fotografías realizadas por fotógrafos, autores, reconocidos y de calidad. Basado en las fotografías que puede abrirse hacia las galerías de arte o hacia los museos y no hacia los lugares de comercialización de fotografías de stock. Cada fotografía se centra sobre una idea muy sencilla, no sobre una propuesta compleja; invierte tu objetivo para hacer macro, usa un filtro de densidad neutra para exposiciones prolongadas, recuadra tu imagen eliminando lo no significativo,… Y un ejemplo de un fotógrafo reconocido. Ideas que cualquiera puede ejecutar con facilidad. Y un poco de creatividad. Y solo son 14 euritos… oye.

El otro libro que he comprado es más complejo. De entrada, combina una parte fotográfica y una parte literaria; las fotografías son de Watanabe Hiroshi, uno de los fotógrafos contemporáneos japoneses más interesantes que conozco, y que combina dos hechos; no puede negar sus orígenes e influencias niponas, pero está abierto a todos los temas y a todo el mundo. Sus fotos son identificables como procedentes de un fotógrafo japonés incluso si documentan la Semana Santa española.

La parte literaria es el libro más conocido de Lafcadio Hearn, también conocido como Yakumo Koizumi, Kwaidan: Stories and Studies of Strange Things. Hearn, nacido en 1850 en los Estados Unidos de las islas Jónicas (a qué no habíais oído hablar de este país), de padre británico (irlandés) y madre griega, que dedicó su vida al orientalismo y al conocimiento de la cultura japonesa, recientemente abierta al mundo, hasta el punto de nacionalizarse nipón con el nombre indicado antes, unos años antes de su muerte en 1904. Un comentario a la parte literaria de este libro llegará en algún momento. Desde aquí mi recomendación a la parte fotográfica.

Como ya comenté, cuando estuve recientemente en Japón, dediqué un rato a las librerías de Jinbōchō, especialmente a las dedicadas al arte, donde pude encontrar algunos libros interesantes. En aquel momento, mientras hojeaba decenas de libros de autores desconocidos para mí, pero todos muy interesantes, me hubiera venido bien haber conocido el artículo que Óscar Colorado ha publicado recientemente sobre el colectivo Vivo, el que sirvió de puente entre los fotógrafos de la preguerra mundial y los más transgresores del grupo Provoke. No es que todos me fueran desconocidos, pero la verdad es que me el artículo es muy didáctico, muy ilustrador, y me ha permitido conocer otros autores muy interesantes. Y sobre todo, comprender mejor que los autores fotográficos más conocidos de Japón de la época contemporánea tuvieron unos antecedentes y una cierta continuidad con las décadas anteriores. Aunque los estilos de estos fotógrafos fueron muy diversos. Para ir explorando sus obras poco a poco.

[Libros de fotografía] Desde Japón y desde “otro lugar”

Fotografía

Ayer por la tarde veía unas fotografías de la calles de Tokio tomadas ese mismo día en Takeshita-dori y otras calles de Harakuyu. Estaban vacías en un momento, entre la cinco y las seis de la tarde de un sábado, en las que no tendría que haber cabido ni un alfiler. Son los efectos del tifón Hagibis. Recordemos… huracán, tifón y ciclón son exactamente el mismo fenómeno. Huracán se suele usar para los que se forman en el Atlántico, tifón para los del Pacífico occidental y ciclón para los del Índica. Grosso modo, no pretendo ser exacto ni exhaustivo, sólo orientativo. Hay más nombres y otras regiones de los océanos.

Takeshita-dori el lunes de esta semana, cinco días antes del tifón del que os hablo.

El caso es que cuando planificamos el viaje a Japón que hemos realizado entre el 24 de septiembre y el 8 de octubre de este 2019, la idea inicial era salir el 1 de octubre para volar de regreso el 15 de octubre. De haber seguido esa idea, y suponiendo que la planificación del viaje hubiese sido la misma, ayer 12 de octubre tendríamos que habernos desplazado desde Ise-shi a Tokio. En tren. E Ise-shi es una ciudad que es prácticamente costera. O sea, mal. No hubiera podido ser. No habríamos tenido tren, y hubiéramos tenido un roto en el viaje, quizá no demoledor pero sí importante. Seguiremos confiando en el futuro en nuestra suerte. El motivo por el que adelantamos una semana el viaje, a pesar de que eso suponía probablemente temperaturas más altas, es que había más de 100 euros de diferencia en los vuelos. En septiembre, los vuelos a Japón son algo más baratos que en octubre. Alguién nos dijo que porque en ese mes hay más riesgo de tifones. ¿Captaís la ironía?

Cerca de Ise-shi, visitamos las isla-museo de las perlas Mikimoto en Toba, donde presenciamos una exhibición de las “ama”, las mujeres del mar, que recolectan sus “frutos” desde tiempos ancestrales.

Pero vamos al tema de hoy. Y ya que he empezado con una foto de una “ama” en su exhibición en la isla-museo Mikimoto, dedicada a las perlas cultivadas, he de comentar que en Tokio dedicamos una parte del último día, el anterior al regreso, a hacer compras. Y yo me dirigí a Jimbocho, una serie de calles en la capital nipona donde abundan las librerías. Llevaba referencias para saber donde encontrar las dedicadas a los libros de arte y fotografía. No estaba por cargar con muchos libros. Por coste y por peso. Pero pensé en conseguir algunos, de autores japoneses por supuesto, que fueran ligeritos y no muy caros. Soñé por un momento en encontrar alguna copia del trabajo del fotógrafo Yoshiyuki Iwase que dedicó a la “ama”. Siguiendo las tradiciones de la especie humana más ancestral, cuando en origen éramos cazadores-recolectores, en muchas sociedades hubo una división del trabajo por sexos; los hombres se desempeñaban como cazadores y las mujeres como recolectoras. Desconozco hasta que punto esto es una verdad establecida rigurosamente. Pero en cualquier caso, en la zona de Ise-Shima, los hombres se dedicaban a la pesca y las mujeres a la recolección de los productos del fondo del mar. Podéis encontrar fotografías de Yoshiyuki en Los grandes fotógrafos, introduciendo una palabra clave con su nombre en Instagram (o así), o buscando vídeos en Youtube. Os dejo uno de ellos.

Sí que encontré un libro de Ishiuchi Miyako, Time textured in monochrome, que me atrajo en seguida. Ya tengo un libro de Ishiuchi dedicado a los objetos encontrados entre las ruinas de Hiroshima tras el criminal bombardeo nuclear. Y me gusta esta fotógrafa. En esta ocasión nos ofrece fotografías de varias series que comparte la importancia de las texturas tanto en la materia fotografiada como de la propia fotografía, y su relación con el paso del tiempo. Una primera serie de fotografías callejeras, en las que apreciamos las texturas de las casas, de las calles, del grano de la película, otra segunda serie de interiores en estado de decadencia, y una tercera serie, la que más me gusta en la que fija su objetivo sobre la textura de la piel en las personas, marcando el paso del tiempo. Desde la piel tersa de los niños y las personas jóvenes, a las cicatrices que van quedando con el tiempo, con especial atención a las cicatrices de operaciones cesáreas, relacionadas con el nacimiento, y hasta las arrugas que aparecen en nuestra cara y nuestros miembros con la edad. Que elegante, sobria y profunda es esta fotógrafa.

El segundo libro que me interesó fue un pequeño catálogo de una exposición retrospectiva dedicada a un fotógrafo que me era desconocido, Gochō Shigeo. Fallecido en 1983, joven, con sólo 37 años, es poco conocido en occidente. Con fotografías en blanco y negro, las más tempranas, y en color, las más tardías, hace un repaso a las gentes del Japón que ha salido ya de la posguerra y ha entrado en ese periodo de prosperidad que parecía interminable, pero lo hace fijándose en las personas. La mayor parte son retratos sencillos, de gente en su entorno, que casi parecen las fotografías familiares. También las populosas calles de las muy pobladas ciudades japonesas.

Las gentes en el populoso y famoso cruce de Shibuya en Tokio.

El tercer libro se titula Photography Now! y es uno de estos libros que se publican en distintos países para intentar dar una visión global de cuál es el estado de situación de la fotografía en el mundo. Pues este es el punto de vista de los japoneses, con un listado de trece fotógrafos, entre los que figuran nombres más o menos conocidos, dos japoneses, Nishino Sohei (instagram) y Daifu Motoyuki (instagram), que tal vez no aparecerían en libros similares de otros países… bueno, Nishino sí, que me lo he encontrado ya en muchas ocasiones, y una española,… sí, la de Middel (instagram), que suele aparecer en este tipo de libros. Es majete. Y estaba a buen precio.

El día que yo dediqué a la compra de libros, colectivamente también lo dedicamos por la tarde al arte contemporáneo con visitas al National Center of Art y el Mori Art Museum (en la foto), ambos en la zona de Roppongi Hills.

Por último, decir que durante mi estancia en Japón me llegaron dos libros que adquirí con antelación a su publicación en la editorial Another Place Press (instagram). Esta editorial se ha especializado en pequeños libros de tiradas limitadas para fotógrafos que empiezan en sus aventuras de dar a conocer sus obras. Con frecuencia los libros están asociados con el paisaje, muchas veces alterado por el ser humano, que es un tema que me interesa bastante. Son libros sencillos pero bien presentados y relativamente económicos. En esta ocasión recibí River’s Edge de Missy Prince (instagram), con el paisaje y las gentes del Pacífico nororiental, y The Tide Goes North de Terry A. Ratzlaff (instagram), con el paisaje y las gentes de la bahía de Nushagak en Alaska.

Cierro con una fotografía de los pescadores preparándose para zarpar a faenar al caer la tarde en Nachikatsuura. Una fotografía que podría estar en el estilo o en los temas de estas últimas recomendaciones bibliográficas, y que me está planteando hacer un librito dedicado a esta población, aparte del álbum de fotos del viaje a Japón.

[Libros de fotografía] Comprados en agosto en Berlín, pero pensando en Japón para septiembre-octubre

Fotografía, Literatura

Una de las más “graves” tentaciones que sufro cuando visito Berlín es la de comprar libros. De todo tipo, pero de fotografía en general. Cualquier museo de fotografía o de arte en general, muchas galerías de arte,… tienen tiendas o librerías de las que me llevaría a casa… todo. Pero además encuentras estupendas librerías donde la cantidad y la calidad de sus fondos a la venta son abrumadoras, especialmente si lo comparas con lo que habitualmente te encuentras en nuestro país.

Pero en esta última ocasión me había autoimpuesto contención en las compras. Por dos razones. Porque hay que tener bajo control las finanzas personales, y no hacer más gastos de los debidos, y porque opté por llevar un equipaje mínimo, y los libros ocupan espacio y pesan. Pesan mucho. No obstante, tentaciones llegaron y alguna debilidad me permití. Fundamentalmente en forma de dos libros que aúnan fotografía y textos. Y ambos tienen que ver con la motivación y la inspiración que nos produce el futuro viaje a Japón, previsto entre el 24 de septiembre y el 8 de octubre. Un viaje que aún tenemos excesivamente verde en su planificación. Hemos de resolver eso cuanto antes.

Pronto tendré la posibilidad de aumentar y renovar mi fototeca de motivos japoneses. Ganas tengo aunque tengamos dudas todavía del recorrido que vamos a hacer por el país nipón.

El primer de los libros lo encontré en la librería del Museum für Fotografie – Helmut Newton Stiftung. Se trata de un libro en inglés que lleva el título Daido Moriyama: How I take Photographs. Voy a retrotraerme a otro fotógrafo para comentar este libro. Yo sigo habitualmente el canal de Youtube de Thomas Heaton, un fotógrafo de paisajes, cuyos vídeos son didácticos y entretenidos. Aunque quizá haya perdido cierta de la frescura de hace unos años, está bastante bien. Heaton hace con frecuencia diferencias entre realizar fotografías y tomar instantáneas (en el sentido de “snapshots” en inglés, no de fotografías tipo polaroid). Y claramente para él, las instantáneas son un tema menor. Cosa de llevarse un recuerdo o poco más. Me hizo gracia un vídeo suyo reciente en el que comentaba que para tomar sus “instantáneas” de un crucero por el Adriático se había llevado consigo una Hasselblad X-Pan que le habían prestado. La cosa no funcionó para él. Por algún motivo, el bueno de Heaton no supo adaptarse a las circunstancias. Y tengo la sensación de que más allá de la falta de familiaridad con la X-Pan, para mí la quisiera, también esta en la prevención hacia el tipo de fotografía que se hace en un viaje, muchas veces “instantáneas”, pero que tienen un fin claramente documental. El libro de Moriyama precisamente viene a reivindicar la instantánea, “snapshot”, con carácter documental, muchas veces realizada con cámaras muy sencillas, compactas, más o menos básicas o complejas, pero siempre discretas, que apunta hacia lo que encuentra por los barrio de Tokio, u otras ciudades japonesas, que se patea. Y que finalmente constituyen la base de la obra por la que es respetado y admirado. Este es un libro en el que tan importantes son las fotografías de Moriyama como sus textos, en los que nos guía en su forma de capturar imágenes de forma activa de lo que sucede a su alrededor. Y que indudablemente puede ser muy inspirador para ese viaje que ha de empeza dentro de poco más de un mes. No hay género fotográfico menor. La calidad de la fotografía está en otros aspectos. Un paisaje perfectamente planificado y ejecutado puede resultar en un aburrimiento, no los de Heaton, y una instantánea en las calles abarrotadas de una ciudad moderna puede resultar en una obra de museo… es la idea, la creatividad y el dominio del instrumento por parte del fotógrafo lo que definen la calidad de la obra.

Entre las librerías que pueblan las calles de Berlín, solemos dirigir nuestros pasos hacia la sucursal de la librería Walter König que encontramos frente al Museumsinsel y no lejos de la estación del S-Bahn en Hackescher Markt, en Burgstrasse 27. Dedicada a los libros y otras publicaciones de arte, esta librería cuya sede central está en Colonia, pero que se ha extendido por otras ciudades de Alemania y Europa, que muchas veces gestiona las librerías de prestigiosos museos, es para nosotros una atracción, una visita obligatoria más, en la capital alemana. Y allí adquirí un librito que aún literatura y fotografía. Se trata de Ikigai and Other Japanese Words to Live, con textos de Mari Fujimoto y fotografías de Michael Kenna (instagram) y aportaciones David Buchler (instagram). Kenna es uno de mis fotógrafos de paisaje favoritos, cuya obra está fundamentalmente realizada sobre cámaras Hasselblad de película tradicional, en formato cuadrado, blanco y negro, estilo minimalista en la composición y frecuentemente con largos tiempos de exposición. Kenna siempre se ha sentido atraído por Japón, son muy conocidas sus obras en los paisajes invernales de la isla de Hokkaidō, y otros países asiáticos. Pero las fotografías, mostradas en pequeño formato, el libro es muy ligero, son un parte más que acompaña a los textos, pequeños ensayos, poemas (haikus), reflexiones sobre palabras y sobre los conceptos que las acompañan. Es tanto un libro sobre esas palabras extraídas y escogidas del idioma japonés, como del estilo de vida que representan. Mari Fujimoto es una lingüista responsable de programas de enseñanza del japonés en el Queens College, en Nueva York. Buchler es un artista, coleccionista y experto sudafricano que vive en Tokio actualmente.