[Libro] Kwaidan

Literatura

Allá por mitad de noviembre, hablándoos de libros de fotografía, os comentaba la adquisición del titulado Kwaidan: Stories and studies of strangers things, con fotografías Watanabe Hiroshi y textos de Lafcadio Hearn.

Hearn fue un periodista y un orientalista. Hijo de madre griega y de padre británico. Irlandés por más señas. Su principal interés se centro en la cultura de los países del Asia oriental y, especialmente, en la antigua y rica cultura de Japón, país en el que se instaló, se casó y se naturalizó, adoptando el nombre de Koizumi Yakuzo, y profesando la religión budista. Murió relativamente joven, en 1904, por lo que vivió la época más brillante de la era Meiji, pero ya no conoció la deriva militarista e imperialista del Imperio del Sol Naciente tras su victoria sobre el Imperio Ruso en 1905.

Inevitablemente, mediante fotografías, nos sumergiremos en el mundo de las mitologías niponas.

El texto de Hearn que se incluye en el libro que he comentado, en su versión original en inglés está ya en el dominio público. Por lo tanto, no es necesario comprarse ese libro para leerlo. De hecho, como la lectura del mismo hubiese sido incómoda por el volumen del libre, descargué una versión del proyecto Gutenberg, y la leí cómodamente en el lector de libros electrónicos.

Kwaidan es una transcripción al alfabeto latino antigua de la palabra kaidan [怪談], que significa “historia de fantasmas”. O dado que las palabras no se modifican según género y número en japonés, “historias de fantasmas”. Y buena parte de los relatos cortos de este libro son precisamente eso; historias de fantasmas, de espíritus. Y por la conversión al budismo de Hearn, muchos de ellos tienen un significado en las tradiciones, los ritos y las creencias de esta religión en Japón. Algunos pueden entrar en el género del terror, pero otros plantean metáforas o historias extraordinarias, con tonos que pasan por lo romántico, nostálgico o melancólico.

Pero lo más curioso llega cuando pasada la mitad del texto, deja de lado estas historias para entrar en sus “estudios” sobre insectos. Como digo, hay que pensar en la conversión al budismo de Hearn. Y que acoge creencias o leyendas de esta religión. Entre los insectos “estudiados” incluye a las mariposas, los mosquitos y las hormigas.

Las mariposas se convierten en metáforas del alma humana, y el texto está muy bien, con una recopilación de haikus muy bellos. Bien. El estudio de los mosquitos, como metáfora de la codicia humana, es más anecdótico. Pero lo que resulta absolutamente impactante, por su naturaleza peregrina, seudocientífica y por un despiste monumental de como funciona el mundo y la entonces recientemente formulada teoría de la evolución, es su visión de las colonias de hormigas como una sociedad más avanzada que la human en los aspectos éticos, en la estructura social, en los biológicos, y en… ¡mátame camión!, en la adopción de estos insectos de una vida casta y sin sexo, fuente de muchos males de la humanidad. Al parecer. Bueno… él parece que no adoptó estos principios de vida casta, ya que tuvo cuatro hijos con su esposa japonesa… por lo tanto…

Es recomendable este libro. Pues sí. Está bien escrito, aunque el estilo me resulta arcaico, y más difícil de leer. En inglés. Y no sé si es porque él escribía así o porque adopta ese estilo para amoldarse a la naturaleza antigua o legendaria de sus historias. Pero quizá sea recomendable para un público limitado. Curiosos de la cultura japonesa, amantes de los cuentos de espíritus y fantasmas, terror o no, o gente dispuesta a experimentar en sus lecturas. Lectores más convencionales, quizá no encuentren aliciente en estas historias de espíritus y otros fantasmas.

[Libros] Los dos Astérix que me faltaban

Literatura

Cuando me agencié el último álbum de las aventuras de Astérix que me merendé el día de Navidad, me di cuenta en su contraportada, que me faltaban dos. Hace unos 30 años comencé a coleccionar todos los álbumes de historietas del irreductible galo, pero con la condición ineludible de que estuvieran en su idioma original, el francés. No era fácil… porque no es fácil comprar libros en idiomas extranjeros en España, pero fue posible. A partir de determinado momento, la popularización de internet y del comercio electrónico hizo que la actualización de la colección fuera más sencilla. Pero uno tiene despistes… y se me habían despistado dos.

Para la entrada de hoy, me valía cualquier fotografía de Italia… menos Roma.

El primero de ellos fue el último de Uderzo, que coincidió con el cincuentenario de nuestros héroes, titulado, adecuadamente L’anniversaire d’Astérix et Obélix. Su guion es simpático, pero no es una aventura al uso, es más bien un autohomenaje, en el que van desfilando mucho de los personajes, algunos realmente entrañables, que han ido apareciendo a lo largo de los 33 álbumos anteriores, ya que este hacía el número 34. Pues vale. Bien. Simpático, como he dicho.

El otro que me faltaba es Astérix et la Transitalique, en la que Ferri y Conrad, los nuevos responsables de la serie, saldan una deuda histórica de la misma con Italia. Han visitado Roma en muchas ocasiones, pero no le habían dedicado ninguna historieta al resto de los pueblos itálicos de la antigüedad clásica. Y con el símil de la celebración de un ralli, con cuádrigas, claro, por las vías romanas, que todas llevan a Roma, nos hacen un recorrido por las tierras de vénetos, etruscos y demás. Le pasa lo mismo que al último que comenté. Es simpático, entretenido, no está mal, mejor que muchos de los guiones de Uderzo,… pero lejos de los de Goscinny. En fin. Es lo que hay.

Para vuestra información. También tengo toda la colección de Tintin, en francés… pero de estos no hay nuevos. Hubo una decisión clara que no habría nueva explotación del personaje tras la muerte de Hergé.

[Libro] Blonde

Literatura

Cuando a principios de noviembre apareció esta novela entre las ofertas del día a un precio de 1,89 euros, cuando normalmente esta a 9,49 euros, y teniendo en cuenta que es de una de mis escritoras contemporáneas favoritas, no pude contenerme. La adquirí. Aunque yo sea de los que prefiere la ficción narrada con cierta contención y sin demasiada extensión. Y las más de 900 páginas de esta novela me intimidaban un poco. Mucho.

Joyce Carol Oates afrontó en vísperas del final del milenio la ingente tarea de plantear una biografía de Norma Jeane Baker, popularmente conocida como Marilyn Monroe. Incluso las enciclopedias la incluyen en artículos bajo su nombre artístico en lugar de bajo su nombre legal. Porque una de las bases sobre las que se desarrolla esta larga novela, que me ha llevado casi cuatro semanas terminar es que Norma Jeane Baker nunca fue conocida por el público. Fue conocida su imágen externa, el personaje que construyeron sobre ella, y fue conocida por lo que representaba, no por lo que era.

Niagara… inevitablemente…

Oates avisa desde el principio. Esta no es una biografía exhaustiva y precisa de la actriz. Esto no es un ensayo riguroso sobre el personaje histórico. Esto es una reflexión, en forma de novela, ficcionalizada, sobre la vida de una persona que tiene más de trágico que de cuento de hadas. Es una reflexión sobre una infancia a merced primero de un madre que acabó ingresada en centros psiquiátricos por un trastorno mental grave, y después por un sistema de orfanatos y en hogares de acogida que tenía poco de protección de la infancia. Es una reflexión sobre las relaciones sentimentales con los hombres que mantuvo y sus consecuencias. Sobre a quien amaron esos hombres, si a la mujer o al símbolo. Es una reflexión sobre las pequeñas tragedias de una mujer en una época de machismo rampante con una moral conservadora sumamente hipócrita. Es una reflexión sobre el nocivo sistema de los estudios de Hollywood, representados por “la Productora”, la 20th Century Fox si no estoy mal informado, que tanto dinero amasó, que a tantas personas, especialmente mujeres, explotó y que tantas vidas destruyó en el proceso. Es una reflexión sobre la hipocresía social, que puede amar al símbolo, al icono, y despreciar a la persona. Y es una especulación sobre quién fue realmente Norma Jeane, sobre qué pudo sentir, sobre qué pudo opinar y sobre qué pudo hacer que acabase como acabó. Sin que podamos saber qué fue lo que sucedió… ¿una sobredosis? ¿un suicidió? ¿un asesinato? En cualquier caso, una mujer que había emprendido un camino rápido y de un sólo sentido hacia la tragedia.

Oates es una escritora feminista. Y eso debe quedar claro. En el mejor sentido de la palabra posible. Denuncia con claridad lo que tiene que denunciar, pero nunca esconde la responsabilidad de cada cual. Incluso la de las mujeres que son víctimas. Muestra simpatía por Norma Jean. Un indudable cariño. Pero no le duelen prendas en mostrar sus inconsecuencias y su “colaboración” en el destino al que se dirigió. Habiendo muchos palos a repartir entre tanta gente, tampoco es una novela maniquea. Como ya he mencionado, es una obra que invita a la reflexión, más que a otra cosa. Quizá por eso las cuatro semanas que me ha costado leerla, que no se explican sólo por la longitud del libro, sino también por la necesidad que personalmente he sentido de parar de vez en cuando, pensar un poco, dejar reposar, y luego recomenzar la lectura.

Oates es muy buena escritora. Muy buena. Y por lo tanto, la novela es absolutamente recomendable. Pero no es fácil, no es amable, no es glamurosa. Quizá por que Marilyn pudo representar el glamour. Pero Norma Jeane fue otra cosa, que no le dejaron ser.

[Libros] El año 2019 en libros

Literatura

Ya tengo mi resumen de mis lecturas durante 2019. Me dicen en GoodReads que son 53 libros. Uno más que semanas tiene el año. Y un total de 14.855 páginas. 280 páginas por libro. Mis 5 estrellas… Haruki Murakami (Sputnik, mi amor), Joyce Carol Oates (Un libro de mártires americanos), Alessandro Baricco (Seda), Theodor Kallifatides (Otra vida por vivir), Michael Ondaatje (Luz de guerra), Hugo Pratt ([Corto Maltés] La balada del mar salado). Mis principales decepciones… la ciencia ficción española.

Y ahora, os dejo algunas fotos de las últimas nieblas en Zaragoza, que parece que ya han levantado.

[Libro] La fille de Vercingétorix

Literatura

Hace unos días descubrí que, en contra de mi opinión, NO tenía toda la colección íntegra de los álbumes de historietas de Astérix. Que en los últimos años he estado despistado y me faltaba uno. Quizá dos. Parece que me faltaba otro más, además del que os cuento aquí… A ver si lo pillo cuanto antes.

Recordamos vacaciones de hace ya unas décadas, 1993, en la península de Armórica, hoy en día Bretaña francesa, donde se supone que estuvo la aldea de los irreductibles galos. Y donde no faltan los menhires, que repartía Obélix, incluyo hoy en día.

En cualquier caso, vamos por el último que ha visto la luz. Ya hace unos años que no salen de la pluma de Uderzo, uno de los creadores originales de los irreductibles galos. Con sus 92 años… supongo que ya su pluma no será tan firme como antaño. En cualquier caso, el otro creador de los mismos, René Goscinny, tuvo la mala ocurrencia de abandonar este mundo de forma excesivamente prematura, allá por el año 1971, con sólo 51 años, privándonos de su genio. Porque no lo vamos a negar ni ocultar. Los mejores álbumes de Astérix, Obélix y compañía salieron de la rápida e ingeniosa mente del parisino. Su compañero hizo lo posible por mantener el tipo, pero las obras escritas, no sólo dibujadas, por Uderzo, nunca estuvieron a la altura de las anteriores.

Desde hace unos años, las responsabilidades han cambiado. Con dibujo de Didier Conrad y guiones de Jean-Yves Ferri, desde el año 2013, se hicieron cargo de los personajes y la serie… Y acabo de descubrir que me falta el último álbum de Uderzo… pues vaya. A ver cómo me las compongo. Los álbumes de esta nueva pareja no me han acabado de convencer mucho, pero sigo comprándolos por mantener la integridad de la colección… ya veremos durante cuánto tiempo.

El día de Nochebuena me llegó de regalo el último de la colección, dedicado a una presunta hija del caudillo galo Vercingétorix, que libró la Guerra de las Galias contra Julio César, aunque acabó derrotado en el sitio de Alesia. Sobre este tema ya se escribió en 1968 Le bouclier arverne, uno de los más divertidos de la serie, con esos arvernos que chechean y sus tiendas de “vinos y carbón”. En esta ocasión, la adolescente Adrenaline y el torque ornamental que su padre le dejó son símbolos de la lucha contra los romanos. Y hay que evitar que caigan en poder de estos. Pero la joven tiene ideas propias, claro. Y la aldea de irreductibles tendrán que defenderla de los peligros… como si tal cosa hiciera falta.

He de reconocerlo. Me ha reconciliado un tanto con la saga. Me ha parecido entretenido, dinámico, divertido. Sin llegar a los niveles de genialidad de Goscinny, tiene su gracia y se lee con agrado. Que sigan así.

[Libros de fotografía] De Another Place Press, por Robin Ek y Jessica Backhaus

Fotografía

Hoy ha sido día de cine familiar por la mañana (ya hablaré, ya, de lo último de Star Wars… ufffff) y de asuntos de amistades a primeras horas de la tarde. Así que se me ha echado el día encima sin poder abrir el editor de entradas de WordPress. Dejaré para otro rato mis recomendaciones fotográficas y hablaré brevemente de dos libros que me han llegado por correo estos días. Ambos son de la editorial Another Place Press, que ya he comentado en alguna ocasión. Es una pequeña editorial independiente, que publica pequeñas ediciones de libros sobre paisajes en el sentido amplio de la palabra (tierra, país, lugar, viaje, ciudad, entorno, medio ambiente,… ). Los libros son pequeños, asequibles, pero de buena calidad. Es lo que dicen ellos… y es verdad. Ya tengo unos cuantos, y me encantan.

Como he empezado a elegir mis fotos de resumen del año, también me he parado en unos dípticos que hice hace casi un año, a finales de enero, en Albarracín y los montes Universales, algunos de los cuales me parecen muy recuperables.

El primero de ellos es Inner/Visions de Robin Ek (instagram). Nos muestra una serie de dípticos, dos fotos en páginas contiguas, que combinan el retrato de una persona vuelta de espaldas con un paisaje desenfocado, onírico, difuso. Según el autor, tiene sueños recurrentes sobre el fin del mundo, y le ha llevado a preguntarse si otras personas sueñan lo mismo. Si no te lo explican, te quedas un poco perplejo. Aunque el conjunto es bello de contemplar.

El segundo es Far away but close de Jessica Backhaus (instagram). Backhaus se fija en el detalle del paisaje, generalmente urbano o suburbano. También en detalles de edificios, en objetos que pueblan ese paisaje. Todo muy cotidiano. Y al mismo tiempo evocador de sentimientos o recuerdos. Propios o ajenos. También está muy bellamente presentado. Con introducción del escritor chileno Antonio Skármeta.

[Libro] Los cañones de agosto

Historia, Literatura

Hace ya unos meses, a principios de septiembre, apareció de oferta este libro, ensayo histórico, de la historiadora y escritora norteamericana Barbara Tuchman. La historia de la Primera guerra mundial me parece muy interesante desde hace ya unos cuantos años. Y le dediqué bastantes horas de lectura con motivo del centenario de su comienzo. De todo tipo. Ficción, ensayo, recopilación de escritos, historieta,… Soy de los que piensan que el mundo que tenemos hoy viene determinado en gran medida por lo que sucedió en el verano de 1914. Que otros conflictos del siglo XX, grandes o pequeños, no son más que la continuación de lo que comenzó en aquellos momentos. Y creo que Tuchman también es de esa opinión, especialmente después de haber leído el libro.

Alsacia, uno de los motores del belicismo francés y uno de los grandes errores históricos de la política del Reich alemán, incapaces de incorporar a su propio país un territorio que, a pesar de su incondicional adhesión a Francia, tienen una cultura totalmente germánica. Estrasburgo en esta fotografía, Metz, en Lorena, en el encabezado.

En el prólogo, Tuchman explica cómo llegó a su escritura. La escritora tuvo una formación universitaria formal en su juventud, pero no siguió una carrera académica. Perteneciente a una adinerada familia de banqueros de origen judío, optó por casarse y trabajar para la prensa. Sin embargo, en un momento dado comenzó a investigar y escribir profundos ensayos históricos, que si todos tienen el cariz del que hoy nos ocupan, tienen un mérito sobresaliente. Con esos antecedentes, un editor le propuso escribir sobre el principio de la Gran guerra. Ella, que en el mes de agosto viajaba en un barco por el Mediterráneo camino de Estambul, ella la denomina Constantinopla, quería escribir sobre la sobre la travesía de los cruceros Goeben y Breslau desde el Mediterráneo occidental hasta la ciudad del Bósforo, atravesando los Dardanelos en posesión del Imperio Otomano, en aquellos momentos todavía neutrales. Su barco coincidió con un incidente bélico entre los barcos alemanes y británicos. Al fin se llegó a un compromiso. El libro trata fundamentalmente de lo que sucedió en el frente occidental y en Prusia oriental durante el mes de agosto y principios de septiembre de 1914, con un capítulo dedicado a la incursión del Goeben y del Breslau. Ignora deliberadamente, por su complejidad, el conflicto que enfrentó al Imperio Austrohúngaro con el reino de Serbia, lo cual fue la causa inmediata del conflicto.

Tuchman dedica unos capítulos iniciales a los antecedentes de la guerra, especialmente en la primera década del siglo XX, para luego hacer un pormenorizado relato de los días previos a las declaraciones de guerra entre el Imperio Alemán, el Imperio Ruso, el Reino Unido y Francia, de la violación de la neutralidad e invasión de Bélgica, de las batallas de las Fronteras, la invasión rusa de Prusia oriental hasta la batalla de Tannenberg y la retirada de los aliados hasta el contraataque en el Marne, que ya no se narra en el libro. Sí las consecuencias en un capítulo final.

Kaysersberg, población natal del premio Nobel de la Paz Albert Schweitzer, nacido alemán, muerto como francés.

Las grandes virtudes de la narración están en dos vertientes. La primera es la capacidad de Tuchman para narrar la historia como si fuera un aventura de ficción. Aunque es historia, y sabes como termina, tiene una gran capacidad de enganche, deseando saber inmediatamente qué es lo que pasa a continuación. La narración tiene ritmo, sabe moverse entre escenarios, es ágil, y además, constantemente va indicando sus referencias, demostrando que a pesar del aspecto del relato estamos ante un auténtico ensayo histórico, documentado y riguroso. Las segunda gran virtud está en su acercamiento a los “protagonistas”; reyes y emperadores, políticos, mariscales, generales… son tratados sin complejos, con gran desparpajo y bajándolos al nivel terrenal del común de los mortales. Todos tienen su carácter con sus cosas buenas y malas, todos tienen sus debilidades, sus manías… y las descripciones que hace nos lleva a momentos incluso de hilaridad. No se corta un pelo. Y al mismo tiempo, apoya sus afirmaciones a este respecto con las correspondientes referencias documentales y bibliográficas, sin perder un ápice de su rigor.

Han pasado más de 57 años desde su primera edición en agosto de 1962. La autora ya falleció hace tiempo (nació en 1912 – murió en 1989). Pero es un libro absolutamente asumible en la actualidad. Hay subjetividades que no se pueden ocultar. La antipatía de Tuchman hacia los alemanes es notable. Norteamericana y de origen judío, escrito sólo quince años después de la guerra contra los nazis… dime tú. De hecho, es evidente que identifica como presentes muchos de los males de la Alemania nazi en el Reich alemán de Guillermo II, a quien considera un absoluto incompetente acomplejado. Hecho en el que coincide con muchos otros historiadores. Pero reparte cera en forma de crítica hacia las decisiones militares del momento que hacen que realmente la expresión “inteligencia militar” queda convertida en un monumental oxímoron. Pero su evidente antigermanismo no le impide ser muy crítica con las decisiones y actuaciones de los responsables políticos y militares de la entente cordiale, que en aquellas primeras semanas de la guerra parecían cualquier cosa menos un entente.

Los desastres bélicos en los ferrocarriles en la Cité du Chemin de Fer en Mulhouse, la primera ciudad “liberada” de Alsacia por los franceses, aunque dicha “liberación” sólo duró unas horas. Y que nunca tuvo un origen alemán, ya que fue un cantón helvético que voluntariamente se integró en la República Francesa.

La decisión de dejar de lado el lío de los Balcanes y la actuación de los austriacos deja coja, de una forma consciente, la historia de aquellas semanas. No obstante, se transmite la sensación de que ese lío no es más que la chispa que desencadena el incendio que se estaba preparando, con abundante acumulación de combustible desde hace tiempo. La idea alemana del espacio vital y del dominio de lo germánico sobre las naciones de Europa, el militarismo, los dogmas nacidos de las victorias prusianas del siglo XIX, unidas al complejo de inferioridad de los dirigentes germanos, empujaban hacia la guerra. El sentimiento de revancha de Francia, todavía muy dolorida tras la derrota de Sedán, también empujaba hacia la guerra. El Reino Unido estaba atado al destino de las demás naciones por ser en gran medida la artífice del delicado equilibro continental que a duras penas se había mantenido durante el siglo XIX tras la época napoleónica. Y especialmente estaba condenado al conflicto desde el momento en que los alemanes deciden atacar Bélgica. Las atrocidades cometidas por los alemanes en este país, “obligados” por las circunstancias, los convierte a los ojos del mundo en los villanos de la guerra, cosa que sólo puede cambiar si la ganan y pueden controlar la escritura de la historia. Y todos, todos, fracasan en su consideración de que no puede ser una guerra de larga duración. Que Alemania no tiene recursos para aguantar, y que todos pueden arruinarse en un escenario de tal características… que es exactamente lo que sucede cuando el Plan Schlieffen alemán y el Plan XVII francés, en dígitos arábigos, 17, en el libro, fracasan estrepitosamente, abocando a una guerra de posiciones que arruinó por completo una generación de hombres europeos.

Siempre he dicho que no hay textos más eficazmente animilitaristas y pacifistas que los que narran apropiada y documentadamente lo que sucede en una guerra. Y este es de eso. Una lectura muy muy recomendable.

Y la bella ciudad de Comar.

[Libro] Luna Apogeo

Literatura

Sinceramente, supongo que el éxito de ventas que se nos dice que tiene este libro entre los libros electrónicos de Amazon se debe a que suele estar a precios muy baratos. Típico producto de la autopublicación, la de los autores que se quejan de que las editoriales no los aceptan, y no les dan oportunidades. Desconozco cuál es la realidad de la relación del autor del libro Rubén Azorín. El comentario anterior tiene un carácter generalista. Pero si he aprendido algo en los últimos tiempos, después de varias experiencias con los libros autopublicados, es que la existencia de un editor es un cribado importante para garantizar la calidad de los libros que llegan al lector. Otro problema es los criterios que imponen las empresas editoriales, que pueden sesgar sus decisiones, dejar en la cuneta obras interesantes y publicar algún pestiño que otro. El tema es complejo. Pero cada vez estoy más convencido de que tiene que haber alguien, con criterio, que sirva de puente entre el entusiasmo del escritor, que ha dedicado tiempo y esfuerzo a su obra, y que comprensiblemente quiere que se lea, y el lector… que debe tener ciertas garantías de que lo que se pone a la venta tiene alguna cualidad que hace que eso merezca la pena.

Había leído previamente un relato de Rubén Azorín. No sé si llamarlo novela corta o cuento largo. Y si no era redondo, apuntaba algunas maneras. Era un tanto confuso. Quizá con pretensiones un poco elevadas… pero bueno. No entusiasmaba, pero se dejaba leer. Y hacía tiempo que había ido viendo comentarios sobre estas novelas sobre la Luna del mismo autor. Pero determinadas experiencias relativamente recientes sobre libros autopublicados me hacían ser prudente. Hasta que apareció a la venta por el ridículo precio de 89 céntimos. Y dije… bueno… a partir de ahora lo único importante que puedo perder es el tiempo. Y decidí leerlo.

Pues eso… la luna. Fotografías de la luna o con la luna… que para eso estamos, para estar en la luna.

Y aquí vino la sorpresa negativa. El libro no es realmente ciencia ficción seria. Por muchos comentarios que veáis de gente que diga eso… pues no. Fijaros… una anédocta…

En resumen… 89 céntimos es un precio excesivo para este libro. Claro está, atraerá a muchos lectores que ante determinadas políticas demenciales de precios del libro en España y otros países de Europa, optan por libros baratos. Luego… bueno, en los aficionados a la fotografía es conocido el fenómeno que poca gente reconoce que se ha equivocado a al comprar su cámara fotográfica. Y se convierten en defensores de su trasto, aunque no les guste nada. Pues supongo que puede pasar algo así en el mundo editorial. Surgen muchos apóstoles de la autopublicación,… que luego no pueden volverse atrás cuando este sistema empieza a provocar una lluvia de mediocridades. Cuando no de bodrios. Quizá la autoedición, la autopublicación pueda tener sentido en determinados entornos… pero con un público educado y con criterio para discriminar. Si no… es preciso un proceso editorial. Quizá por eso me gustan las pequeñas editoriales que arriesgan donde los intereses comerciales de las grandes lo impiden. Pero un cierto proceso editorial, un cribado, una crítica constructiva a priori, ha de existir. Si no, vamos mal…

Se oye con frecuencia que el potencial del cerebro es impresionante y que sólo se usa el diez por ciento del mismo. Hay… un montón de obras de ficción, literarias o audiovisuales, sobre esta premisa. La realidad… el origen de esta creencia fue la entrevista de un periodista a un neurocientífico. Este lo que dijo en realidad es algo así como ‘no sabemos para qué sirve el diez por ciento del cerebro’, que no es lo mismo que ‘el diez por ciento no se utiliza’… pero el periodista transcribió como el vino bien. Es como cuando un periódico de mi ciudad, el Día Mundial del Sida, allá por mediados de los años 90, convirtió el dato ‘un 12 % de los infectados por el VIH lo han sido por transmisión heterosexual’ en un ‘un 12 % de los heterosexuales están infectados por el VIH’, lo cual hubiera sido en aquellos momentos una catástrofe monumental. Se quedaron tan anchos. Nunca hubo rectificaciones.

Volvamos al libro… empecé a ponerme mosca cuando el autor refleja en un momento dado la mandanga esta del cerebro sin usar. Claro que lo usamos… anda que no cuesta energía y problemas en el parto el tener un cerebro de este tamaño… como para no usarlo… Empecé a sospechar del bajo nivel científico del libro… y continuó… bueno. No es un libro de ciencia ficción. Es un libro que toma elementos de mitos urbanos diversos y teorías conspiranoicas diversas para montar una trama con hombrecitos verdes y la luna que se aleja, mezclado con las tradiciones más consolidadas de ese infame cine que es el de catástrofes naturales.

El libro se va desmoronando por completo. Los personajes están prefabricados, nunca sabes exactamente cuál es el principal… ni siquiera hay una convergencia real y clara de muchos ellos que dé sentido a las historias más o menos paralelas… no hay empatía real. Y todo desemboca en un tramo final confuso y sin resolución. Pero al mismo tiempo, tampoco sientes que allá un cliffhanger que te induzca a creer que va a haber una segunda parte, la hay, y que merezca la pena leerla. Que no creo. Y espero que nadie se enfade mucho porque no me haya gustado la novela… que luego recibo comentarios o mensajes de todo tipo. Algunos son educados, y se pueden ver. Pero otros son groseros… y esos no. Parece que no gusta en algunos autores, y con más frecuencia en sus amigos, que a algunos no nos gusten sus libros.

[Libro] El desajuste del mundo

Literatura

El principal problema de este ensayo de Amin Maalouf, que cogí de oferta, enorme oferta, en mi tienda de libros electrónicos habitual, es que el original en francés es de 2009. Recién elegido presidente de Estados Unidos Barak Obama. Y que por lo tanto, si bien advertía de determinados riesgos para la civilización humana, también mostraba una cierta esperanza en la capacidad del ser humano en ponerse a trabajar para evitar su derrumbe. Estamos en 2019. El cambio climático sigue igual peor. En Estados Unidos tienen a Trump como presidente. Los populismos, especialmente los de extrema derecha, están en alza. Ninguna de las causas que produjeron la crisis financiera de 2007-2008 se ha corregido. Y el conflicto entre la civilización occidental y la islámica está, si cabe, más lejos de resolverse.

Si una ciudad ha representado a lo largo de la historia el choque de civilizaciones entre el mundo islámico y el occidente cristiano es, aparte de Jerusalén, Estambul. Así que allí nos iremos a pasear.

Si le he de juzgar a partir de sus escritos, Maalouf me parece un tipo honesto y sensato. A lo largo de los últimos 30 años he disfrutado tanto de sus novelas como de sus ensayos. Y si tuviera que hacer un listado de mis diez libros favoritos, no sería de extrañar que Las cruzadas vistas por los árabes estuviera en esa lista. Comparto con él mi terror hacia los nacionalismos, pero mi respeto por todas las culturas, por todas la lenguas, por todas las formas de manifestación artística y del pensamiento, siempre que vayan acompañada de tolerancia y respeto hacia todas las personas. Llevo mal el relativismo cultural, como él, pero llevo también mal que la gente piense que sólo su cultura/religión/patria es la buena, la mejor. No comparto con él alguna de las visiones positivas que tiene del capitalismo, no sé si habrá cambiado de opinión en estos diez últimos años, pero el capitalismo es en buena medida culpable del cambio climático… es cuestión de física,… aumento de la entropía por el excesivo consumo de energía, y aunque respeto como cuestión de principios básicos las creencias de cada ser humano, no comparto su respeto por las jerarquías religiosas que las gestionan. Tampoco soy tengo una visión tan optimista como él de la evolución del gigante chino.

Dicho lo cual, en este libro Maalouf hace suya la tesis de quienes advierten que podemos estar en vísperas de un derrumbe de la civilización humana, con las tremendas consecuencias en retroceso del conocimiento, en progreso democrático y, sobre todo, en sufrimiento humano que eso conllevaría. No nos confundamos. No hablamos de un apocalipsis de los de las películas de Hollywood. En la historia hay varios casos de derrumbes de civilizaciones, siendo el más conocido y notorio el de la civilización clásica, la caída del imperio romano, que causó una profunda depresión demográfica en Europa, una pérdida de conocimiento, la aparición de epidemias que no se daban en el mundo clásico, una gran pérdida en años de vida… y otras cosas de las que no siempre se habla cuando hablamos de la transición del mundo clásico a la edad media. Agotamiento de los recursos, grandes movimientos de población, estructuras políticas endebles, absolutismos religiosos, falta de líderes,… son algunos de los elementos que se pueden identificar en aquella debacle histórica y que están presentes en la crisis que Maalouf identifica hoy. Y no sólo él. El problema es que aquel derrumbe fue un problema europeo y mediterráneo, especialmente. Pero un derrumbe de la civilización actual será un problema global.

Y las cosas no están mejor. Veo que este año ha publicado un libro que se titula El naufragio de las civilizaciones,… de desajuste a naufragio, simplemente este cambio en el título ya indica por dónde irán los tiros… No estoy de humos ahora para afrontar su lectura.

El libro está muy bien, pero te deja una gran sensación de desazón. Y por su puesto, muestra su gran conocimiento sobre el mundo árabe, que permite acercarte a ese punto de vista, a comprender mejor a todos esos cientos millones de personas que conforman el islam, punto de vista tan despreciado por el occidente europeo. No me atrevo a recomendarlo… porque está desfasado, no porque no sea bueno. Pero ahí esta para el que le interese.

[Libro] Hotel Iris

Literatura

Indudablemente Ogawa Yōko [intento respetar habitualmente los nombres asiáticos como son originalmente, con el apellido delante y el nombre propio en segundo lugar] es una de las escrituras más estimulantes que contemporáneas que he tenido la oportunidad de leer, no sólo de la literatura japonesa, sino de la literatura en general. Y uno de los principales motivos para ello es variedad en su propuestas. No se encasilla fácilmente a sí misma en ningún género.

Hace unas semanas leí una reseña, un comentario de la novela que traigo hoy, que me despertó el interés. No existe una traducción en formato electrónico de esta novela traducida al castellano. Editorial Funambulista tiene la ha publicado en tapa blanda, no de bolsillo, por algo más de 15 euros. La versión electrónica de la novela en su traducción al inglés se puede encontrar desde algo más de cinco euros. ¿De verdad que no lo pillan los editores españoles? Supongo que “confían” en la ignorancia para los idiomas de los españoles. Bueno… algunos podemos leer en inglés. Y en ambos casos es una traducción, ninguna de las dos es la obra original, que para mí es inaccesible por mi incapacidad para entender y leer el japonés. Así que me leí la traducción inglesa. He de decir, para los que aborrecen los libros electrónicos, que dichas diferencias de precio también existen en las ediciones en papel con respecto a las traducciones a otros idiomas, que pueden ser entre seis y ocho euros más económicas.

El nucleo de población de Katsuura, en el municipio de Nachikatsuura, donde nos alojamos estas vacaciones pasadas, nos puede servir como escenario de la acción de esta novela. Aunque la misma transcurre durante un caluroso verano, y nosotros estuvimos durante un húmedo y todavía cálido principio de otoño.

Una vez echa la crítica al sistema editorial español, encerrado en el círculo vicioso de la gente no lee, entre otras cosas, porque es caro; como lee poca gente, pongo un precio alto por libro para compensar los costes globales de la edición, y la gente no lee, entre otras cosas, porque es muy caro… y así, ad nauseam, procedo a comentar la novela. Al principio tengo la sensación de estar ante una variante de la Lolita de Nabokov. La atracción que siente un hombre mayor, viudo, por una adolescente. Pero pronto encontraremos algunas diferencias. La adolescente de nuestra novela actual, Mari, tiene ya 17 años, se encuentra próxima a la adultez, y no vive en un entorno especialmente interesante. En algún momento de los años 80 o principios de los 90 del siglo XX, es la hija de la avara dueña de un hotel, más bien barato y poco interesante, en una localidad costera de lo que entendemos que es Japón. Pero por la naturaleza de la descripción del lugar, podría ser cualquier sitio. En el hotel se produce un escándalo entre una prostituta y su cliente, un traductor de folletos del ruso al japonés, que vive en una isla cercana. Y es la joven la que se fija en el hombre y la que provoca su encuentro, no al contrario. De ahí resultará una extraña relación, que ambos califican como “amor”, y que eventualmente nos lleva a descripciones, bastante explicítas, de la relaciones sexuales entre ambos, basadas en la dominación de la joven que es atada y obligada a situaciones humillantes. Al mismo tiempo que, cuando no están en la intimidad de la habitación, es la joven la que parece llevar la voz cantante de la relación, mostrándose el traductor como introvertido y poco decidido.

Aunque no me considero una persona mojigata, no negaré que el relato en algunos momentos me resulta incómodo. Nunca me he llevado bien con la violencia asociada al acto sexual, incluso si la misma es de alguna forma consentida, en la medida de lo que pueda valer el consentimiento de una joven de diecisiete años frente a las demandas de un hombre adulto cuya edad no es desvelada, pero que parece rondar los sesenta años. O algo menos, puesto que narrada desde el punto de vista de la chica, un hombre más joven puede parece muy mayor y viejo para una chica muy joven. De hecho, alguna referencia indirecta me hace suponer que no sobrepasa por mucho los 50 años. Y es que es algo importante que constantemente se nos cuenta la historia desde el punto de vista de la chica.

Y la chica no vive precisamente en un paraíso fuera de la relación con el traductor. La madre es absorbente. La utiliza como un recurso más. Controla su aspecto como si fuera un inventariable más del hotel que tiene que estar presentable. Es huérfana de un padre que era la única figura parental positiva de la que tiene recuerdo. Desescolarizada precozmente, con bajo nivel educativo. Es mona, aunque ella se siente fea. Lo que la lleva a sufrir eventualmente el abuso de algún cliente, con la tolerancia de la madre que no quiere que nada afecte al negocio… Como podemos ver, frente a quien pueda querer ver en la novela de Ogawa una mera narración erótica encuadrada en las relaciones sadomasoquistas, tenemos un entorno en el que Ogawa nos está hablando mucho más sobre las patológicas y tóxicas relaciones a las que está expuesta una mujer joven. Las cargas de profundidad contra determinadas actitudes sociales están dispuestas a lo largo de la novela bien disimuladas, pero explotando de forma efectiva cuando toca. Salvo que el lector sea un superficial que sólo se fija en “lo único”, que a lo mejor entonces no se cosca.

Con un relato cuyo devenir nos hace sentir que nos encaminamos siempre hacia la tragedia, lo cierto es que es una lectura que puede ser incómoda, pero que cuando la dejas reposar te ha merecido la pena. Y confirma la capacidad de Ogawa para adaptar su estilo y sus argumentos a los temas de forma magistral.

[Libro] Luz de guerra

Literatura

De entrada decir, para dejar las cosas claras desde el principio, que este libro del canadiense, nacido en Sri-Lanka, Michael Ondaatje ha sido una de las sorpresas más agradables de lo que llevo de año de lectura. Ondaatje alcanzó cierta celebridad por ser el autor de la novela en la que se baso la película del mismo título, The English Patient, que arrasó en la ceremonia de entrega de los Oscar de marzo de 1997, y con razón. Pero su carrera es algo más que aquella novela puntual, como he podido comprobar en alguna ocasión. Y cuando hace poco leí que recientemente se había publicado la traducción de su última novela, decidí ponerme a ella.

Los canales navegables de Londres y que comunican la capital con sus alrededores, para el transporte de mercancías, legítimas o ilegítimas, tiene su importancia en la trama, y es lo que os traigo aquí.

Estamos ante una novela compleja. Difícil de adscribir a un género determinado. ¿Es un drama familiar? ¿Es una historia de transición de un adolescente hacia las complejidades del mundo adulto? ¿Es una de las mejores historias de espionaje que he leído en mi vida, y al mismo tiempo, alejada de todas las convenciones del género? ¿Es una crítica a unos modos de hacer y entender los servicios de inteligencia de los países desarrollados, específicamente el Reino Unido? O simplemente, todo ello al mismo tiempo.

En el momento en que al protagonista, narrador en primera persona de la historia, y a su hermana, de 14 y 16 años respectivamente, les comunican que sus padres se van durante un año a trabajar en Asia y que se quedan al cuidado de un amigo de la familia, les cambia la vida. Estamos en el principio de la posguerra mundial. En un Londres que sufre las cicatrices y las carencias derivadas del conflicto mundial. Donde el límite entre el bien y el mal se ha difuminado, en el que el de la clandestinidad patriótica y la criminal ha desaparecido. En ese ámbito, el joven protagonista descubrirá el mundo, las mujeres, el sexo, y acabará por despertar totalmente del mundo de la despreocupación en el trágico momento en que regresará su madre, iniciando una vida de adulta marcada por la incertidumbre de quienes son sus personas cercanas, de quién es el mismo.

Estamos ante una historia que nos da sorpresas, que evoluciona. Que cambia de género conforme su protagonista descubre el mundo. Estamos ante una novela en la que hay profundas reflexiones éticas, que toma partido ante el cinismo que conlleva la desaparición de esos límites entre lo adecuado y malvado, muchas veces por iniciativa de las propias estructuras públicas del estado que deberían velar por los valores de una sociedad que presume de haber combatido a la tiranía en nombre de la democracia. Hay drama, algún momento para el relajo humorístico y alguna que otra tragedia. Probablemente inevitables.

Una de las mejores obras de ficción que he leído este año. Una de las mejores novelas que he leído en general. Una demostración de la profundidad de los temas y del dominio de la prosa que tiene Ondaatje. No es la lectura más fácil en ocasiones, pero es de las más ricas. Totalmente recomendable.

[Libros de fotografía (y algo más)] Ideas para fotografiar y reflexiones de un choque cultural

Fotografía

Dos libros me han llegado recientemente al “buzón”… Entre comillas porque tengo que ir siempre a buscarlos a la oficina de correos. Supongo que ahora pararé de pedir nada que pueda venir por correos durante una temporada. Cuando hay temporada navideña o en tiempo de elecciones, es decir, cuando hay más uso del servicio postal… este funciona de pena. Especialmente en lo que se refiere a los carteros. Por lo menos en mi zona. No voy a contaros todas mis penas ahora. Pero mal, muy mal.

Fotografías otoñales realizadas con la Canon EOS 650 y la sencilla y barata película Fujifilm C200, para ilustrar esta entrada de un otoño mucho más frío y avanzado que cuando se hicieron aquellas fotografías.

Hay un montón de libros en el mercado que nos proponen ideas para hacer fotos. Y muchos de ellos, además, la “receta” para hacerlas. Pocos, muy pocos de ellos, me gustan. Aunque tengo alguno muy interesante. Con frecuencia, son libros que se abren y promocionan el estereotipo. Todas las fotos resultan similares. Lo que está de moda. Es como ver los “populares” o la “selección de los editores” de 500px. Fotos técnicamente bien resuelta, pero todas similares, como si las hubiera hecho el mismo. Si te sales de ahí, ni “popular”, ni “seleccionado por los editores”.

Pero he aquí que hace unas semanas leí sobre The Photography Ideas Book, publicado por la Tate, con textos y recopilación de fotografías a cargo de la fotógrafa británica Lorna Yabsley. ¿Cual es la diferencia con otros libros? La autoría y la orientación de las ideas presentadas. Con una recopilación de más de 80 fotografías, en un formato llevadero, transportable, al que puedes echar un ojo en cualquier momento, no hay recetas. Hay propuestas basadas en fotografías realizadas por fotógrafos, autores, reconocidos y de calidad. Basado en las fotografías que puede abrirse hacia las galerías de arte o hacia los museos y no hacia los lugares de comercialización de fotografías de stock. Cada fotografía se centra sobre una idea muy sencilla, no sobre una propuesta compleja; invierte tu objetivo para hacer macro, usa un filtro de densidad neutra para exposiciones prolongadas, recuadra tu imagen eliminando lo no significativo,… Y un ejemplo de un fotógrafo reconocido. Ideas que cualquiera puede ejecutar con facilidad. Y un poco de creatividad. Y solo son 14 euritos… oye.

El otro libro que he comprado es más complejo. De entrada, combina una parte fotográfica y una parte literaria; las fotografías son de Watanabe Hiroshi, uno de los fotógrafos contemporáneos japoneses más interesantes que conozco, y que combina dos hechos; no puede negar sus orígenes e influencias niponas, pero está abierto a todos los temas y a todo el mundo. Sus fotos son identificables como procedentes de un fotógrafo japonés incluso si documentan la Semana Santa española.

La parte literaria es el libro más conocido de Lafcadio Hearn, también conocido como Yakumo Koizumi, Kwaidan: Stories and Studies of Strange Things. Hearn, nacido en 1850 en los Estados Unidos de las islas Jónicas (a qué no habíais oído hablar de este país), de padre británico (irlandés) y madre griega, que dedicó su vida al orientalismo y al conocimiento de la cultura japonesa, recientemente abierta al mundo, hasta el punto de nacionalizarse nipón con el nombre indicado antes, unos años antes de su muerte en 1904. Un comentario a la parte literaria de este libro llegará en algún momento. Desde aquí mi recomendación a la parte fotográfica.

Como ya comenté, cuando estuve recientemente en Japón, dediqué un rato a las librerías de Jinbōchō, especialmente a las dedicadas al arte, donde pude encontrar algunos libros interesantes. En aquel momento, mientras hojeaba decenas de libros de autores desconocidos para mí, pero todos muy interesantes, me hubiera venido bien haber conocido el artículo que Óscar Colorado ha publicado recientemente sobre el colectivo Vivo, el que sirvió de puente entre los fotógrafos de la preguerra mundial y los más transgresores del grupo Provoke. No es que todos me fueran desconocidos, pero la verdad es que me el artículo es muy didáctico, muy ilustrador, y me ha permitido conocer otros autores muy interesantes. Y sobre todo, comprender mejor que los autores fotográficos más conocidos de Japón de la época contemporánea tuvieron unos antecedentes y una cierta continuidad con las décadas anteriores. Aunque los estilos de estos fotógrafos fueron muy diversos. Para ir explorando sus obras poco a poco.