[Libro] Tomoji

Literatura

Hace unas semanas, se dio la noticia del fallecimiento de un historietista japonés, Jirō Taniguchi, altamente respetado por los aficionados al género, y cuyos libros ya me habían llamado la atención alguna vez en las estanterías de las librerías, de tal modo que hace pocos meses ya leí uno de sus libros, que me gustó..

Decidido a conocer algo más de este autor, me fui a una de esas librerías y me decidí no por una de sus más conocidas historias sino por una de las más recientes, escrita pocos años antes de su muerte. Taniguchi, además del dibujo, aporta el guion junto con la escritora Miwako Ogihara, traducidos por Victor Illera Kanaya.

Desconozco cuál es el grado de religiosidad o espiritualidad real del pueblo japonés, de las visitas a los templos y santuarios sales con la sensación de que tienen muchas supersticiones. En cualquier caso, naturaleza y superstición parece que van de la mano en el país. Hasta el monte Fuji está considerado un santuario. Sintoista, en este caso.

Tomoji, la protagonista del relato, es Tomoji Uchida, y esta fue un personaje histórico. Dato que yo no supe hasta llegar a las páginas finales del libro, donde se nos dice que tras casarse, se dedicó con su marido a llevar una vida piadosa inicialmente dentro de la religión budista, fundando una nueva rama del budismo considerada en Japón como una nueva religión. Es un tema en el que no voy a entrar. Porque no me interesa, por muy buenas relaciones públicas que gaste el dalai lama, me parece una religión tan obsoleta como todas las demás, y porque la historia que nos cuenta Taniguchi no va de eso.

Situada la historia en las primeras décadas del siglo XX, en un valle entre montañas de lo más rural de Japón, donde las innovaciones introducidas por la era Meiji en la que comienza la vida de la protagonista apenas han llegado. El arranque se produce con la visita de un joven de 18 años, Fumiaki Ito, con su cámara fotográfica para retratar a petición de su abuela a su tía abuela, que es abuela de Tomoji. Los jóvenes primos no se llegarán a encontrar, aunque ya nos advierten desde el principio de que están destinados a casarse con el tiempo. Pero esta es la excusa para irnos contanto la infancia y adolescencia de Tomoji, y de su familia. Para comprender los sacrificios y las dificultades de la vida en un entorno escasamente modernizado. Donde un niño o una niña tienen que caminar más de una hora de ida y otro tanto de vuelta para estar escolarizado. Donde una simple apendicitis acaba con la vida de un padre en unas horas. Donde una madre joven, viuda, debe abandonar a sus hijos porque otro hombre la reclama como esposa. Donde un hermano ha de sacrificarse trabajando para que otra pueda adquirir cierta educación. Y son cosas que Taniguchi observa con clara melancolía, puesto que también las identifica con valores tradicionales que se han ido perdiendo.

Aunque con los modos, el paisaje y las tradiciones japonesas, la historia es universal. No es difícil para mí pensar en el protagonista de cierta novela que leí recientemente, y su entorno, para establecer comparaciones más próximas de lo que pensamos. Aunque la novela tenga un tono tragicómico y aventurero, y la historieta sea más un drama calmado. Quizá no haya tantas diferencias en lo esencial entre un valle de la Cordillera Cantábrica de principios del siglo XX y un valle no lejos del monte Fuji en una época similar o ligeramente más precoz, aunque en lo aparente parezcan muchas.

Acompañada de un dibujo claro, de fácil lectura, la nostálgica história se lee con tranquilidad. Se podría leer en muy pocas horas. Pero es mejor darle cierto aire para respirar. Dedicar varias noches antes de dormir para leer un trocito, un pasaje de la vida de la niña o de la adolescente Tomoji. Y no deja de tener un tono similar, especialmente en lo que se refiere a los valores familiares que acompaña, a la anterior historieta que leí del autor. Está bien.

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[Libro] Almóndigas del espacio

Literatura

Sí. Almóndigas. Supongo que han decidido traducir “dumplin” por “almóndiga” en lugar de “albóndiga”, porque la forma inglesa correcta en inglés es “dumpling”, con “g”. Pero el título original de esta entretenida historieta de Craig Thompson es “Space Dumplins”. Sin la “g”. De vez en cuando, oigo eso de que “en el diccionario de la RAE aparece la voz ‘”almóndiga'”, y que es tan válida como “albóndiga”. A ver… se recoge como voz en desuso o como vulgarismo. Por otro lado, un “dumplin” puede ser más parecido a un “tortellone” que a una albóndiga o bola de carne… pero hay muchas variantes de “dumplins” como para meterse en ese fregado. Por ejemplo, cuando comimos en Hong Kong los típicos “wantán” de gambas se parecían a albóndigas cubiertas con un saquito que recordaba a algunas formas de pasta rellena italiana… pero mucho más grande. Tuvimos que atinar con la forma adecuada de comerlas usando los palillos y la cuchara… Pero estoy divagando. La cosa no va de comida sino del espacio.

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Si ha todo esta disgresión sobre los dumplings y los wantán, se añade el follón del universo de Thompson,… me viene a la memoria el bullicio, los olores y colores de Hong Kong hace unos meses, y allí nos vamos. Prometo que en cuanto pueda me voy a hacer unas fotos al cinturón de asteroides.

Y es que estamos ante una gran aventura espacial, que como digo ha salido de la cabeza y arte de Thompson, con los colores de Dave Stewart, y la traducción al castellano de Gonzalo Quesada para Astiberri. Una “space opera” en un universo que es tan sorprendentemente extraño como extrañamente familiar. Un lugar donde hay desigualdades sociales, discriminación por sexo, raza o especie, donde hay privilegios en función del nacimiento, o donde un desliz en los antecedentes policiales de un hombre puede condicionar el futuro bienestar de una familiar para siempre. Esto suena, ¿verdad? También hay desastres ecológicos, corrupción política y económica,… Pues no es muy extraño ¿o sí?… Pues sí. Porque se vive en los asteroides, se viaja en naves o triciclos espaciales, y hay enormes ballenas que vagan por el éter alimentándose de planetas. Y en este universo, una pequeña, Violet, junto con un pequeño grupo de héroes imposibles, tendrá que encontrar a su padre, reunir a su familia, e intentar llevar juntos una vida razonablemente feliz.

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Dibujos llenos de color, con un abigarramiento que resulta agradable a la vista, alegre, sin que ello recorte el tono de cada momento, que puede ser de suspense, de alegría, de cachondeo, de nostalgia, de drama, de miedo… o de lo que sea.

En general, una aventura que es tremendamente entretenida y que nos hará deleitarnos con esta odisea espacial para niños, pero con temas de fondo muy adultos. Y universales. Y todo con un regusto muy ochentero… que parece que está de moda.

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[Libro] La montaña mágica

Literatura

Para mí, los “manga” siempre han sido historietas como otras cualquiera, pero dibujadas y redactadas por japoneses. Ciertamente siguiendo las normas de escritura de su idioma que hacen que se lean de derecha a izquierda, y con los libros “del revés”. Pero por otra parte, no dejan de ser en esencia lo mismo. Una historia narrada mediante viñetas con dibujos, ayudada en mayor o menos medida con unos textos que suelen ser los diálogos entre los personajes o comentarios del narrador que complementan las escenas visuales. Siempre he supuesto que, lo mismo que sucede en el cine, estos comentarios, equivalentes a la “voz en off”, deberían ser los mínimos o motivados por circunstancias especiales… la narración debería ser clara con los dibujos y los diálogos.

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Naturaleza, tradición, niños… de todo encontramos en nuestra visita a Itsukushima, también conocida como Miyajima, en el mar interior de Seto no lejos de Hiroshima.

Sin embargo, he oído hablar también en ocasiones a gente que argumentan que una cosa es una historieta, que otra cosa es un cómic y que otra cosa es un “manga”… aunque nunca he conseguido escuchar un argumento convincente.

Lo que si es cierto es que cada cultura tiene sus formas y sus tradiciones. Las grandes tradiciones europeas, como la francobelga, tiene formas distintas de las norteamericanas. La española, a mí personalmente, me da la impresión de que ha ido en la estela de la francobelga en su mayor parte, aunque también hay influencias yanquis. Derivados de lo que se hacía hace unas décadas durante el franquismo, encuentro poco. Pero no me considero experto, así que probablemente aceptaré cualquier corrección razonada que se me haga. Y la japonesa se corresponde con sus propias tradiciones en materia estética, en pintura y dibujo. Pero todo son historietas, que es la palabra tradicional en español para designar esta forma de expresión.

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¿Y a qué viene toda estar argumentación? Pues a que esta historieta del japonés Jiro Taniguchi, publicada por Ponent Mon, aunque temáticamente está totalmente inserta en la tradición nipona, formalmente está resuelta con el estilo de la historieta europea, más próxima a la “bande desinée” francobelga que otra cosa.

La historia de dos jóvenes hermanos, huérfanos de padre, que quedan al cuidado de sus abuelos en un pueblo junto a un imponente monte lleno de leyendas, durante un angustioso mes en el que su madre va a ser operada por una enfermedad grave en la ciudad, tiene muchos de los elementos de realismo mezclado con la tradición mágica de las creencias populares japonesas. También recupera el motivo universal de que los niños tienen la capacidad de ver y oír lo que los adultos no son capaces. Conservan esa inocencia original que los mantiene más cercanos a la naturaleza y al mundo mágico. Son capaces de ver con los ojos del corazón, de los sentimientos, y no sólo con los de la razón, la visión del cerebro. U oír. Como muchos autores nipones, en su obra desarrolla un mensaje de respeto por la naturaleza.

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Sin embargo, el dibujo en color y el formato del libro, así como la línea argumental tiene más que ver con las formas europeas. Una mezcla que a mí me parece acertada. Quizá porque aunque las formas son importantes en el terreno de las artes, todavía lo son más los conceptos y los temas que transmiten y que pueden ser más independientes de la forma de lo que nos creemos.

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Es una historieta que se lee bien y rápida, y que puede ser razonablemente recomendable. Tiene “voz en off”… que he criticado al principio, porque está narrada en primera persona por el protagonista, que “rememora” los hecho. Entrecomillo lo de rememorar, puesto que aunque las localizaciones y la época en que transcurre la acción, a principios de los años sesenta del siglo XX, se corresponden con los de la infancia del autor, este reconoce que no hay contenido autobiográfico en la historia. Simplemente la decisión de situarla en un lugar que recuerda bien, aunque ya hayan pasado década…

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[Libros] Saga volumen 6 y Paper Girls 1-4

Literatura

En tanto en cuanto consigo terminar una novela en francés en la que me metí hace unas semanas y cuyo segundo acto se me ha atragantado un poco, ahora ya voy en el tercero y parece que voy camino de finalizara, voy trayendo cada semana algunas otras lecturas que pueden ser interesantes.

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Para ilustrar una entrada “futurista” algunas de las obras arquitectónicas o de ingeniería más “futuristas” de la ciudad de Zaragoza, las que podemos encontrar en el entorno de la Expo, la que fue exposición internacional de 2008.

En esta ocasión nos vamos a las historietas que tienen a Brian K. Vaughan como guionista, como escritor. Y empezamos con la última entrega que ha sido traducida al castellano y publicada en España de Saga, la epopeya espacial que sigue las aventuras de dos soldados de dos ejércitos enfrentados, que se enamoran contra todo pronóstico, tienen una hija y comienza una odisea a través de la galaxia que nos lleva a vivir una serie de aventuras absolutamente apasionantes. Las virtudes de esta “space opera” con los textos de Vaughn y los estupendos dibujos de Fiona Staples ya las he comentado al menos en dos ocasiones. Cuando me puse al día leyendo los primeros cuatro volúmenes, y cuando hace un año apareció el quinto. Desde luego, el efecto que produce no puede ser equiparable al que supuso cuando me “merendé” de un tirón los primeros cuatro volúmenes, auténtica revelación ante esta aventura para adultos que no renuncia a la fantasía, a los sentimientos, a la aventura e incluso a la crítica social y política. El principal problemas con esta serie es la espera impaciente a que salga cada otoño el siguiente volumen de la “saga”.

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Pero hace un mes aproximadamente, en mi visita mensual a la Placica Vintage en la calle de las Armas de Zaragoza, entré en una de las librerías del entorno y me encontré con los tres primeros cuadernos de una nueva aventura firmada por Vaugh. En esta ocasión con Cliff Chiang como dibujante. Se trata de Paper Girls, y tiene un tono más juvenil. De hecho, parece formar parte de la tendencia a recuperar la moda ochentera de historias de aventuras con pandillas juveniles como protagonistas. Igual que Strange Things fue un éxito reciente en televisión, aquí recuperamos a una pandilla, de chicas, que se ganan unos dólares madrugando cada mañana para repartir el periódico en las urbanizaciones en las que viven. Algo muy americano. Las cuatro chicas protagonistas se van a enfrentar a una extraña invasión de seres que parecen proceder o bien de otros mundos, quizá de otros tiempos… Viaje en el tiempo, paradojas, y muchas aventuras. En lugar de ser publicada en álbumes anuales recopilando todas las historietas que constituyen un arco argumental, como en el caso de Saga, Planeta Cómic, la misma editorial, ha optado por el cuadernillo grapado de aparición mensual. Que te meriendas en un ratito. Lo cierto es que son muy divertidos y supone casi el placer de recuperar la diversión infantil o juvenil de leerte el tebeo del mes, pero con una aventura de calidad. Yo me lo paso pipa. Aunque como digo está menos orientada al público adulto que la anterior. Pero quien soy yo para actuar bajo estúpidos prejuicios.

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[Libro] Cuadernos rusos

Literatura

Nueva ocasión de presentar una historieta. Aunque a ratos lo he sentido más como un libro ilustrado. Llega un momento en que ambas categorías son difusas. Trás los Cuadernos japoneses que ya comenté, del italiano Igort, encontré en librerías este volumen de título similar, también editado por Salamandra Graphic. Podría suponer por la similitud del título y el formato que se trata de dos productos similares. Pero aunque lo son en la forma, no lo son en cuanto a los temas que tratan.

No he visitado Rusia. Y el talante que se gastan por allí hace que no me apetezca en exceso. Pero tengo fotos de otros países que sufrieron el dominio ruso en la época soviética, y que presentan debilidades en sus democracias por causa de nacionalismos, religiones o corrupción. Aunque no en la medida de los rusos. Como por ejemplo pude observar en Rumania en 1995.

No he visitado Rusia. Y el talante que se gastan por allí hace que no me apetezca en exceso. Pero tengo fotos de otros países que sufrieron el dominio ruso en la época soviética, y que presentan debilidades en sus democracias por causa de nacionalismos, religiones o corrupción. Aunque no en la medida de los rusos. Como por ejemplo pude observar en Rumania en 1995.

Los “cuadernos japoneses” era un libro de corte biográfico, en el que el autor aprovechaba las peripecias de un periodo de su vida para traernos una impresión sobre la vida y la historia en el País del Sol Naciente. Estos “cuadernos rusos” nacen de otra realidad. Surgen como consecuencia del asesinato de la periodista rusa Anna Politkóvskaya, luchadora en pro de los derechos humanos en su país, contraria a la guerra de Chechenia y a los abusos del ejército ruso en esa región del Cáucaso, y contraria también a la política de falso demócrata de Vladímir Putin. Politkóvskaya fue asesinada en 2006 por unos pistoleros a sueldo. Aunque ha habido individuos juzgados como culpables por el asesinato, los auténticos instigadores se desconocen.

O la que era prometedora democracia húngara en 1997, pero que ha mostrado malas maneras con algunas normas xenófobas o algunos partidos en el gobierno con tendencias nacionalistas  extremas recientemente.

O la que era prometedora democracia húngara en 1997, pero que ha mostrado malas maneras con algunas normas xenófobas o algunos partidos en el gobierno con tendencias nacionalistas extremas recientemente.

Igort realiza una investigación sobre la vida de la periodista, sobre el conflicto checheno, sobre la dictadura disfrazada de democracia que es el régimen ruso actual, aderezado con apuntes sobre la historia y la cultura rusa que pretenden ayudar a entender al lector occidental las peculiaridades de esta sociedad.

Estos cuadernos me han enganchado todavía más que los “japoneses” y no tardé en “devorarlos” ya que la narración es ágil y apasionante. Al mismo tiempo, que estremecedora y cruel. Igort no se para en mientes y toma claramente partido, denunciando la brutalidad del ejército ruso y hipocresía del régimen de Putin. Yo lo encuentro muy recomendable. Sirve también de recordatorio de que las democracias son regímenes que hay que cuidar mucho. Que la demagogia que acompaña los nacionalismos, las religiones y otras ideología dogmáticas, se las pintan solas para acabar con ellas. Y eso nos puede pasar a cualquier país.

Y tampoco la católica Polonia, que visité en 2008, se ha librado de ramalazos ultranacionalistas, sin contar con el exceso de poder de la iglesia católica en el país.

Y tampoco la católica Polonia, que visité en 2008, se ha librado de ramalazos ultranacionalistas, sin contar con el exceso de poder de la iglesia católica en el país. Nada comparable a los excesos rusos,… pero cualquier situación puede ir a peor si no se tiene cuidado.

Por si se hieren susceptibilidades con mis apreciaciones, los tres países mencionados en las fotografías están dentro del grupo de las “democracias imperfectas” según el Índice de Democracia elaborado por la Unidad de Inteligencia de The Economist. De 167 países analizados, Polonia ocupa el lugar 44 (empatada con Brasil), Hungría el 49 y Polonia el 59. Sólo 25 países merecían el calificativo de “democracias plenas”. España, a pesar de sus imperfecciones, ocupa el puesto 17 y es calificado como tal. Imaginad lo que puede estar pasando en los países por debajo. Rusia, a pesar de su apariencia formal de democracia es considerado “régimen autoritario” ocupando el puesto 122 de la lista.

[Libros] El cielo sobre Berlín… cuando el niño era niño…

Cine, Literatura

Comienza la película de Wim Wenders Der Himmel über Berlin (Cielo sobre Berlín)Der Himmel über Berlin (Cielo sobre Berlín) con los versos del Lied vom Kindsein (Canción de la niñez) de Peter Handke (también coguionista de la película).

Als das Kind Kind war,
ging es mit hängenden Armen,
wollte der Bach sei ein Fluß,
der Fluß sei ein Strom,
und diese Pfütze das Meer.

… … …

Cuando el niño era niño,
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente,
y este charco el mar.

… … …

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Nos vamos a Berlín, fotográficamente… y veremos las actuaciones de acróbatas y malabaristas en Alexanderplatz.

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Recorreremos la ciudad a borde del S-bahn.

Y a continuación, con la inmensa fotografía en blanco y negro del poeta de la luz, Henri Alekan, y acompañando a los ángeles Cassiel (Otto Sander) y Damiel (Bruno Ganz), sobrevolamos y recorremos la ciudad de Berlín, una ciudad todavía dividida por el vergonzoso y vergonzante muro, llena de cicatrices de la hórrida guerra que desde su cancillería se desató, metáfora de todo lo bueno y todo lo malo que la humanidad atesora. Unos ángeles con capacidad de pensamiento pero sin capacidad de acción. No son ni mensajeros, ni guardianes, ni justicieros de los actos de la humanidad; sólo testigos, aunque con capacidad para empatizar, para sufrir con los seres humanos a los que observan y acompañan, sin que estos perciban esta presencia. Salvo los niños…

Als das Kind Kind war,…

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Pasaremos un rato reflexionando en la East Side Gallery, en los antiguos lienzos del muro que dividía la ciudad.

El filme de Wenders, para mí una de las dos grandes obras de su cinematografía junto con Paris, Texas, con permiso de Alice in den Städten (Alicia en las ciudades), nos muestra la capacidad del séptimo arte para la poesía. Para trasladar emociones, al mismo tiempo que belleza; para suscitar reflexión, al mismo tiempo que esperanza. Porque al fin y a la postre, puestos a elegir, algunos ángeles prefieren la mortalidad y el sufrimiento del ser humano, a cambio de la posibilidad de sentirse vivos, de amar. Hay muchas enseñanzas ahí. Y Marion (Solveig Dommartin)… que merecería una entrada para ella sola.

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Buscaremos la presencia de algún ángel entre las alas de la Victoria en la Siegessäule.

Paseando a principios de julio por un mercadillo en el casco viejo de Zaragoza, entre en una librería, y estuve hojeando un poquito en la sección de libros ilustrados. Experiencias previas con obras de Haruki Murakami, hacen que me interese por lo que publican los Libros del Zorro Rojo, y allí me encontré con la reciente adaptación al formato de historieta de la película de Wenders de la mano de Sebastiano y Lorenzo Toma.

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Deambularemos bajo el paso del tren en Hackesher Markt.

Hay una serie de diferencias entre el cómic y la película, aunque expresamente se basa en esta con intención de ser fiel a la historia y a su espíritu. Hay una traslación de época, y en lugar de situarnos en el Berlín de final de la guerra fría, todavía dividido por el muro, con la Potsdamer Platz convertida en un descampado y con los ángeles reuniéndose en la biblioteca, nos encontramos en el Berlín actual, con la Potsdamer Platz convertida en un nudo de convivencia y comunicaciones para los berlineses y con los ángeles reuniéndose en el monumento a los judíos asesinados en Europa por el nazismo. También obvia la subtrama que protagoniza Peter Falk en la película. Y lo hace sin que se eche faltar, a pesar de que en el filme tiene su importancia a la hora de comprender la decisión de Damiel, de renunciar a sus alas.

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Conoceremos las vidas de quienes se opusieron a la peor cara de la ciudad en el siglo XX en el Lustgarten.

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Nos dirigiremos hacia Potsdamer Platz a la sombrar de los distintos horrores que ensombrecieron la capital alemana.

En lo que se refiere a la realización de la historieta, se basa en la reproducción de las escenas por parte de actores y artistas de circo reales, que son filmados y fotografiados, para luego las escenas ser reproducidas con dibujos para el cómic. Por ejemplo, el papel de Marion es realizado por Lise Pauton, contorsionista francesa, que pone su cara y sus movimientos a beneficio de la pizpireta trapecista que roba y calienta el frío corazón del ángel Damiel. Solveig Dommartin, en la película, aunque no era acróbata de circo, aprendió los ejercicios del trapecio y la cuerda, que realizó por sí misma, sin doblaje por especialistas. La autenticidad siempre ha sido un factor importante en la obra, tanto la fílmica como la gráfica. Hay algunos personajes que son encarnados por los mismos intérpretes en ambas obras. La prostituta bajo el paso elevado, por ejemplo, tanto en la película como en el cómic recibe el rostro de Beatrice Manowski.

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Nos perderemos en el tumulto actual de la renovada Potsdamer Platz.

Cuál es el resultado final de la adaptación. Interesante. No pierde ni un ápice de la esencia de la obra original, pero sirve para actualizarla a la situación del mundo y de los seres humanos, casi treinta años más tarde, ya entrados en el siglo XXI. Y nos sirve para comprobar que el mensaje es universal y válido con el paso del tiempo. Yo lo recomiendo. Pero quizá primero y antes de nada, ver la película. No será del gusto de aquellos cuya máxima aspiración a la hora de ver cine sea la de atragantarse comiendo palomitas y bebiendo refrescos de cola… pero para aquellos con una cierta sensibilidad… merece la pena el esfuerzo.

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Y reflexionaremos, o pasearemos, incluso jugaremos, entre las estelas del Monumento a los judíos asesinados en Europa.

[Libro] Descender 1. Estrellas de hojalata

Literatura

No he leído gran cosa en el reciente viaje a Escandinavia. Mezcla de dos situaciones; el viaje tenía pocos tiempos muertos para aprovechar leyendo y el libro con el que estoy ahora es interesante, pero denso de leer. Larguísimas frases llenas de subordinadas… Además, su idioma original es el alemán, que no leo ni entiendo, pero sólo lo he encontrado en versión electrónica en inglés y no en castellano… así que voy más despacito. Pero ya llegaré. Afortunadamente tengo pendientes algunos libros de antes del viaje. Y voy a empezar comentando este primer volumen, una historieta de una nueva saga que parece que nos va a mezclar tres de los temas más populares de la ciencia ficción; una civilización interestelar, las inteligencias artificiales (o sea los robots) y el contacto con civilizaciones alienígenas.

Descender 1. Estrellas de hojalata
Guion de Jeff Lemire; Dibujos de Dustin Nguyen
Editorial Astiberri, 2015

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En estos días atrás, hemos disfrutado tanto en Louisiana en Conpenhague como en el Moderna Museet de Estocolmo de los cuartos con espejos de Yayoi Kusama, que con sus esferas de luminosidades y colores cambiantes, nos trasladan a universos de extensión infinita por la acción de los espejos que nos rodean.

Esto parece que va a ser una saga; por lo tanto, leer un primer libro es una apuesta que no sabes cómo saldrá, porque si va mal es como pagar por parte de un libro que no te gusta. Como digo, mezcla géneros. Una civilización galáctica humana, en la que conviven humanos y robots a su servicio, se ve atacada repentinamente por una civilización alienígena de carácter robótico. No llega a ser exterminada, pero queda el miedo a una vuelta de los llamados “cosechadores”. Parece que una clave para entender el origen de estos está en un determinado modelo robot, Tim-21, concebido con aspecto humanoide como un niño para ser compañero de niños humanos. Pero son muchas las partes en esta galaxia que parecen interesadas en el pequeño robot. Y más aún los misterios que esconde la existencia de este modelo de robot.

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Me gustó más por la delicadeza de sus esferas de colores cambiantes el de Louisiana, cerca de Copenhague; realmente te daba una sensación de maravilla ante un universo de límites incógnitos.

Siendo el primer volumen de la saga en realidad estamos ante una presentación del escenario y de los principales actores del drama. Es sólo la presentación. La pregunta que me hago por lo tanto es, ¿merece la pena seguir con el nudo para llegar al desenlace? Sin que me haya entusiasmado tanto como otras sagas en historieta comentadas en estos últimos años, probablemente sí. No es que me haya dejado con una gran ansiedad por saber qué va a pasar a continuación, pero sí con una razonable curiosidad. Quizá la principal pega es que nada resulta excesivamente original. Casi todos los elementos son reconocibles o parecen extraidos de otras obras de la ciencia ficción. Pero bueno, la combinación de todos ellos puede dar lugar a una obra muy entretenida. A ver si es verdad.

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Los pelotones con lunares de la exposición dedicada a la artista japonesa daban una sensación totalmente distinta.

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Artista, Yayoi Kusama, que podemos ver en este fotograma de una película sobre uno de sus “happenings” en los años 60 armada con una Canonet de la época. Fotografía y películas, bien sea las modestas de 8 mm o las más prestigiosas de 16 mm en la época, el vídeo en la actualidad, absolutamente necesarias para inmortalizar algunas formas de arte contemporáneo como las “performances” y los “happenings”, de naturaleza efímera por sí mismas si no se graban para la posteridad.

 

[Libro] 5 centímetros por segundo

Literatura

Hace un tiempo ya, vi en televisión una interesante película de animación japonesa con el título del libro que traigo hoy aquí. Un  título que al parecer hacer referencia a la velocidad a la que caen los pétalos de las flores del cerezo, las famosas sakura, y que era una película de carácter romántico pero imbuida de un halo de tristeza y de fatalismo. Y que siempre tuve la sensación de que estaba incompleta. De hecho la película es un mediometraje de poco más de 60 minutos de duración. Recorriendo los estantes de un librería hace un par de meses encontré un libro, una historieta con el mismo título. Pensé que la película estaba basada en la misma, y parecía que contaba más cosas. Así que la compré. Poco antes de viajar a Islandia terminé de leerla. Os lo cuento.

5 centímetros por segundo
Guión: Makoto Shinkai; dibujos: Yukiko Seike; traducción de Marc Bernabé
Planeta Cómic, 2015

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Para entender mejor la película y la historieta, en concreto la secuencia del viaje en la nevada, hay que saber lo importante que son los ferrocarriles para el pueblo japonés.

Pues no. No es la película la que está basada en la historieta. Al contrario. La historieta es la que está basada en una novela que Makoto Shinkai escribió después de dirigir la película y que, efectivamente, expandía el contenido de la historia evitando esa sensación de incompletitud que mencionaba. La historia de partida es la misma. El amor preadolescente, escolar, entre Takaki y Akari, que se ven obligados a separarse al llegar el momento de ir al instituto, porque la chica, Akari, se va a vivir a otra ciudad. Más tarde, la separación aún será mayor por la mudanza de Takaki a un isla del sur del archipiélago nipón. Y esta separación marcará la vida de ambos, aunque la historia se centra en las consecuencias que tiene fundamentalmente para Takaki, que difícilmente se ofrecerá a sí mismo la posibilidad de encontrar una relación satisfactoria marcado por el recuerdo de Akari.

De los tres segmentos que constituían la película, el primero incluía una maravillosa secuencia en la que ambos adolescentes se citan, para lo cual Takaki deberá realizar una sucesión de cambios de tren para encontrarse con Akari. Este viaje se sitúa a principios de marzo. Pero contra todo pronóstico, una fuerte nevada cae sobre Japón ese día provocando interminables retrasos y una angustiosa sensación en el muchacho. Recuerdo que es una de las secuencias más excelentes que he visto en el cine de animación. Y tal secuencia se reproduce en la historieta con similares sensaciones.

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Una compleja red de líneas, tanto urbanas, como interurbanas de vía métrica, como de alta velocidad de ancho de vía internacional, y sus combinaciones, permiten llegar a casi cualquier rincón del país.

Como decía, la historieta expande la historia original, dando más protagonismo a una segunda chica, la pizpireta pero insegura Kanae, así como a una relación ya de joven adulto de Takaki, Risa. Finalmente, la historia se cierra… con un final abierto, pero fácilmente predecible. Una concesión al público, que habitualmente espera finales felices… No siempre este tipo de finales le sientan bien a las historias, pero en este caso creo que ni la mejora ni la empeora.

Una historieta de orientación juvenil, pero que por sus temas universales puede ser leída a cualquier edad. Los sentimientos, la introspección, la distancia, el recuerdo y el miedo al olvido, la idealización de las vivencias del pasado, la inseguridad en las relaciones,… son diversos los temas que se afrontan. Y creo que con éxito. No está mal.

En el tren de la línea Chuo - Tokio

Y la vida en los trenes tiene un ritmo propio y diferenciado, forma parte de la vivencia de los nipones.

[Libro] Cuadernos japoneses

Literatura

La habitualmente interesante editorial Salamandra, en su declinación Salamandra Graphic, dedicada a la historieta y la ilustración, nos propone esta obra con carácter autobiográfico del historietista e ilustrador italiano Igor Tuveri “Igort”. Y en ella podremos ver cómo un habitual de los “fumetti” se viene a reciclar en “mangaka”.

Cuadernos japoneses – Un viaje por el imperio de los signos
Dibujos y textos de Igort; traducción de Regina López Muñoz
Salamandra Graphic, 2015

Para ilustrar

Para ilustrar la entrada de hoy buscaremos un lugar de Tokio donde se mezcle el Japón más tradicional y el moderno.

Ya tuve ocasión de leer una obra que nos contaba la experiencia de un historietista en un país oriental… aunque dado el país de que se trataba, no dejaba de tener un tono absolutamente surrealista. En esta ocasión el tono es totalmente distinto. Y más que contarnos la historia de la experiencia, que también, nos encontramos ante todo ante un libro que nos ayuda a comprender las sensaciones y sentimientos del autor durante sus experiencias trabajando en el País del Sol Naciente, así como nos ayuda a comprender mejor la cultura nipona. Como dice el subtítulo añadido, ayudándonos a comprender los signos, el idioma de los símbolos propio de la cultura japonesa. En realidad, más que una historia, como dicen en la página de su editor en lengua italiana, la original, estamos ante un documental en forma de historia gráfica.

Rodeados de e

Rodeados de edificios modernos e impersonales, los jardines Hamarikyu fueron parte de las propiedades imperiales.

Particularmente, he disfrutado mucho del libro, que he leído tranquilamente en pequeñas dosis durante unas cuantas noches, antes de dormir. Con un dibujo excelente, en una edición de muy buena calidad, no dejas de imbuirte en la riqueza cultural del país nipón, en lo que tiene de bueno y en lo que tiene de malo. En sus luces o en sus sombras. En su capacidad para la delicadeza, o en su capacidad para despreciar a los más desafortunados de sus ciudadanos. En su versión de democracia ilustrada, o en su versión de imperio militarista y cruel. Muy complejo para abarcarlo en cualquier tipo de obra. Pero Igort ayuda mucho. Muy recomendable.

Cedidios hoy en día

Cedidos hoy en día al pueblo tokiota, mezclan naturaleza, tradiciones, muy necesaria paz y tranquilidad, para descansar del frenesí de la gran urbe.

[Libro] Lady Killer

Literatura

Mientras termino y no termino la compleja novela que estoy leyendo estas semanas, he leído durante las noches a la hora de dormir esta historieta que encontré recomendada hace unas semanas, y que está recién publicada en castellano en España. Novela negra, humor negro, con notas de ambiente hogareño.

Lady Killer
Dibujos de Joelle Jones y guion de Jamie S. Rich
Traducción de Eduardo López Lafuente
Panini Comics, 2016
Versión de árboles muertos

No tenía unas fotos adecuadas al tema de la historieta, que transcurre en Seattle... así que me he quedado en Portugal. En la Ría de Aveiro, por ejemplo. El "remember from Portugal" del encabezado es impagable.

No tenía unas fotos adecuadas al tema de la historieta, que transcurre en Seattle… así que me he quedado en Portugal. En la Ría de Aveiro, por ejemplo. El “remember from Portugal” del encabezado es impagable.

En la editorial americana de la versión original de esta historieta la denominan como “el encuentro entre Betty Draper y Hannibal Lecter”. La perfecta ama de casa norteamericana de finales de los cincuenta o principios de los sesenta del siglo XX que lleva una doble vida como asesina a sueldo. Y una especialmente sangrienta. Pero parece que la única forma que un asesino a sueldo tiene de jubilarse es ser apiolado a su vez. Y Josie Schuller no parece muy dispuesta a que esto suceda.

Bueno. Desde luego no es la historieta con el argumento más profundo que te puedas encontrar. Pero es divertido a rabiar. Te lo meriendas en un santiamén, aunque conviene ir tranquilo para no perderte detalle. Yo me lo he pasado bien, y encuentro esta historieta como muy recomendable.

Aunque también podemos coger el tranvía para recorrer Lisboa.

Aunque también podemos coger el tranvía para recorrer Lisboa.

[Libro] Antares

Literatura

Un tiempo antes de las fiestas navideñas se abrió al público una nueva tienda dedicada a la historieta o el cómic no lejos de mi casa. O al menos, no lejos en términos relativos. Me pasé por allí los días que tuve fiesta en Navidad y decidí llevarme esta aventura que parecía que traía sabor a space opera.

Antares
Guion y dibujos, LEO (Luiz Eduardo de Oliveira)
ECC Ediciones, 2015

No tengo fotos de planetas extrasolares, pero sí de París, donde se inicia esta aventura... más o menos.

No tengo fotos de planetas extrasolares, pero sí de París, donde se inicia esta aventura… más o menos.

La acción se sitúa en un futuro relativamente próximo, en el que la Tierra sufre las consecuencias de la superpoblación y las catástrofes ecológicas. Hasta aquí no es muy original. Se han iniciado unas pequeñas e incipientes colonias en algunos planetas extrasolares y una empresa, detrás de la cual hay una secta religiosa fundamentalista, quiere iniciar la colonización del planeta Antares-4. Para ello, contratará a la protagonista de la aventura, Kim Keller, y a algunos de sus amigos, que inevitablemente entrarán en colisión con los fanáticos religiosos por un lado, con la peligrosa ecología del planeta a colonizar por otro, y con una misteriosa presencia, probablemente de origen alienígena, que causa unos fenómenos inquietantes en el lugar.

Cuando fui a comprar el libro, ya me di cuenta que era la tercera serie de una saga que incluía dos más, todas ellas con la misma protagonista. Me aseguraron que eran historias independientes y que se podían leer por separado sin problemas. Así es… hasta cierto punto. Creo que en algún momento me hubiera venido bien el conocimiento de lo que pasó en las historias anteriores, que condiciona alguno de los acontecimientos narrados en esta aventura.

Un París que se ha vuelto prácticamente invivible e irrespirable... en el que es difícil pasear por sus bellos parques.

Un París que se ha vuelto prácticamente invivible e irrespirable… en el que es difícil pasear por sus bellos parques.

La aventura es relativamente interesante, pero no me parece que aporte gran cosa de novedad a otras historias, escritas, filmadas o dibujadas, sobre colonización de mundos extrasolares. Desde el tópico de la Tierra cada vez más invivible, hasta el de las empresas con intereses ocultos, al de las ecologías misteriosas, que tiene raíces muy antiguas en las historias de aventuras. Siempre tengo la sensación de que muchas de estas historias están emparentadas con El mundo perdido de A. Conan Doyle, aunque en dicha aventura no se sale del planeta Tierra. También me da la sensación de que los personajes son excesivamente planos y, por lo tanto, previsibles. Hay unos tímidos intentos de introducir cierto erotismo en la historia… que a veces no sabes muy bien a que vienen,… y las criaturas inventadas para la ecología del planeta me resultan inverosímiles en su diseño… aunque muy imaginativas.

No obstante, es una aventura entretenida, válida como esparcimiento, con un dibujo muy agradable. No está mal.

Ya es un tópico habitual el de la catástrofe ecológica como motivación para iniciar la expliración espacial; ha sustituido prácticamente a todos los efectos a la catástrofe nuclear más propia de la guerra fría.

Ya es un tópico habitual el de la catástrofe ecológica como motivación para iniciar la expliración espacial; ha sustituido prácticamente a todos los efectos a la catástrofe nuclear más propia de la guerra fría.

[Libro] El último vuelo de las mariposas

Literatura

Esta historieta la tenía desde hace unos meses. Me llamó la atención al visitar una librería en Barcelona hace unos meses y la compré. No es que sea difícil de encontrar. Después la he visto también en librerías aquí en Zaragoza… pero donde la vi primero fue en la capital condal. Algunos le llamarían “manga” porque su autor es japonés y la editan para que se lea al revés. Desde atras hacia adelante, y de derecha a izquierda de la página. Pero de verdad que, diferencias estilísticas aparte, nunca he encontrado motivo suficiente para llamar a las historietas japonesas con otro nombre que no sea historietas.

Más absurdo encuentro que se llame “anime” a las películas de animación japonesas cuando “anime” es un préstamo del francés, de “dessin animé”. El dibujo animado de toda la vida, vamos. Pero si en esta vida quieres ser “cool” ya sabes que has de renunciar al idioma materno en una serie de campos… y eso que no me voy a meter con los informáticos que esos sí que les dan de patadas al diccionario. ¿Cuando se van a enterar que “library” significa biblioteca y no “librería”? Pues ellos a lo suyo.

Hay personas que confunden en Japón a las geishas, como las del distrito de Gion en Kioto, con las prostitutas, o cortesanas como las denominan en este libro.

Hay personas que confunden en Japón a las geishas, como las del distrito de Gion en Kioto, con las prostitutas, o cortesanas como las denominan en este libro.

A lo que vamos. A la historieta.

El último vuelo de las mariposas
Dibujo y guion de Kan Takahama; traducción de Miguel Angel Ibáñez Muñoz
Editorial Ponent Mon, 2015

En algún momento del siglo XIX, en la ciudad de Nagasaki, único puerto abierto en Japón al comercio con occidentales, nos cuenta la historia de la relación a cuatro bandas entre la más bella prostituta, un hombre gravemente enfermo, su hijo adolescente que quiere ser médico y un médico holandés enamorado de la bella prostituta. Una historia de la que como un ovillo de lana enredado, con unos dibujos muy elegantes y con las palabras las justas, iremos desenmarañando poco a poco hasta que se nos aclare, con tristeza, la bella historia de amor que esconde.

Teóricamente son cosas distintas, aunque nunca me ha quedado claro, porque no lo veo bien explicado en ningún sitio si en la relación entre las geishas y sus clientes el sexo es algo admitido o no, o hasta que punto.

Teóricamente son cosas distintas, aunque nunca me ha quedado claro, porque no lo veo bien explicado en ningún sitio si en la relación entre las geishas y sus clientes el sexo es algo admitido o no, o hasta que punto.

Realmente, bien es verdad que muchas veces lo de menos es el medio. Literatura, cine, televisión,… historietas… lo que importa en un relato de ficción son dos cosas. Que haya una buena historia que contar, que no tiene que ser grandiosa ni afectar a gentes importantes, que nos valen las personas corrientes. Algunas en las que no nos fijaríamos nunca, o lo haríamos con desprecio o admiración según la moralidad imperante. Y que haya un buen narrador de historias, que domine su arte y que sepa dosificar la información que ofrece al lector o espectador de forma que quede atrapado en una de esas infinitas vidas que no podemos vivir, porque sólo tenemos una, la nuestra, pero que gracias a estas arte podemos atisbar. Y ambas condiciones se dan en esta ocasión.

Para los aficionados a la historieta,… o comic,… o manga,… o como diablos lo queráis llamar, probablemente será un libro que disfrutarán. Para quienes no lo sean, quizá sea un buen momento para que comprueben que también este método de expresión merece la pena. Muy bien. Lo único que me imagino que podría mejorar la cosa es que estas historietas fuesen en color… Por que ves la portada del libro y te quedas con ganas de ese color. Pero bueno. Las cosas son como son.

En cualquier caso, da igual, lo importante es la bella historia que nos narra el libro e, insisto, la pena de que no podamos disfrutar del colorido de los vestido tradicionales nipones.

En cualquier caso, da igual, lo importante es la bella historia que nos narra el libro e, insisto, la pena de que no podamos disfrutar del colorido de los vestido tradicionales nipones.