[Libro] Là ou naissent les histoires – Pierre Christin y Virginie Augustin

Literatura

Aunque de vez en cuando incluyo un cómic entre mis libros, he de decir que mi viaje a finales de septiembre al sur de Francia reavivó mis ganas por este tipo de lecturas. En Toulouse, las librerías especializadas en todo o en parte a esta forma de arte gráfica y literaria tienen una densidad considerable. Es fácil ir encontrándose con ellas mientras pasea por la ciudad. Al menos por el centro histórico, por donde más se mueve el visitante foráneo. Y con escaparates generosos y bien presentados, no son librerías pequeñas y de aspecto marginal precisamente, te quedas mirando y te entran ganas de leer alguno de los títulos. Pero como no quería cargar el equipaje con libros para la vuelta, los libros incrementan el peso del equipaje muy deprisa, sólo adquirí uno. Con aventuras de Valérian y Laureline.

Ya comenté en su momento mi vinculación temprana con esta pareja de agentes espaciotemporales. Poco conocidos en nuestro país comparados con otros cómics franceses, determinadas causas y azares hicieron que entrara en contacto con estos personajes en mi adolescencia, siendo alguno de sus álbumes los primeros libros que leí en mi vida de un idioma distinto del español. Y como ya reconocí tímidamente en su momento, siempre he estado secretamente enamorado de Laureline. Los personajes fueron creados en 1967 por Pierre Christin en el guion y Jean-Claude Mézières en la ilustración. Ya octogenarios, Christin vive todavía y Mézières falleció recientemente, a principios de año. La aventura gráfica de la que hablo hoy pertenece a la serie Valérian, vu par… que publica Dargaud. La serie de Christin y Méziéres está cerrada formalmente. En esta serie se invita a otros autores a revisitar los personajes y su universo con su propio estilo y mirada. Estas aventuras tienen guion del propio Christin con las ilustraciones de Virginie Augustin, a quien no conocía.

Encontramos en esta historia a Valérian y Laureline convertidos en dos adolescentes que viven con «su tío» en París a principios del siglo XXI, mientras que a nivel galáctico, una raza capaz de inventar historias está agotando la materia prima de su planeta que les permite realizar esta tarea. A ello se suman otros interesados en encontrar esta materia prima, de la que alguien localiza depósitos en tierras de Georgia, el país del Cáucaso que fue antigua república soviética. Y allí se dirigirán nuestros adolescentes héroes de forma inadvertida, contribuyendo a resolver la crisis.

Quizá lo de menos es la historia de esta historieta. En su conjunto tiene un tono tranquilo, melancólico, con los dos protagonistas en «modo adolescente», sus personalidades están en potencia. Valérian es más decidido y aventurero, Laureline, como siempre, más reflexiva y resolutiva a la larga. Al fin y al cabo, es la realmente inteligente de los dos. Corazón y cerebro, aunque con los sexos cambiado según la patriarcal tradición de la literatura universal. Quizá no sea la aventura más emocionante que hay leído, ni de las mejores. Pero cumple su papel de mantener vivos a los personajes, al mismo tiempo que les dota de la nostalgia que acompaña una creación que sabemos que ha cumplido su ciclo. Yo también lo compré y lo leí por nostalgia. Y dentro de poco volveremos a esta cuestión de revisitar, reanimar o reimaginar viejos héroes del cómic.

[Libro – historieta] Infierno embotellado – Suehiro Maruo

Literatura

Estoy impresionado. Las vacaciones desbloquean que mi incapacidad para concentrarme en la lectura. Así que tengo cinco libros leídos pendientes de comentario. Dos, relativamente breves, los leí en el intervalo entre mi escapada alemana y el principio de las vacaciones que empecé hace un poco más de una semana. Y en las que he leído tres libros. Y alguno no especialmente pequeño. Vamos a ir sacando adelante el trabajo de comentarlos empezando por un libro de relatos gráficos, historietas, del japonés Suehiro Maruo, un libro que me prestaron hace unas semanas, y que disfruté, aunque con sentimientos contradictorios en su valoración.

Los callejones de Ponto-chō en Kioto sería un ejemplo de lugar asociado al «mundo flotante» que menciono en esta entrada. Aunque hoy en día, cuando el gobierno japonés deja entrar al país, claro, lo que más se ven son turistas.

Las obras de Maruo suelen ser adscritas al género ero-guro, peculiar portamanteau a los que son muy aficionados los japoneses, que mezcla dos palabras tomadas del inglés, aunque podría ser de muchos otros idiomas europeos. Básicamente, utilizando el castellano, sería el género del erotismo g(u)rotesco. Los listos de la cosa también lo entroncan con la tradición del muzan-e, variante del ukiyo-e en el que los temas son actos de gran violencia, con asesinatos y torturas extremos, y que puede tener un cierto componente erótico, especialmente cuando afectan a víctimas desvalidas y desnudas, muchas veces atadas con complejas ligaduras. Un primor, vaya. Hay que recordar que el ukiyo-e, recordado actualmente por los grabados de paisajes y escenas costumbristas de ciudades y lugares emblemáticos, comenzó siendo el arte del mundo flotante (ukiyo 浮世), el mundo de las noche hedonista, de los artistas, las geishas, las cortesanas, el teatro, los actores… como ya comentábamos hace no mucho.

En los relatos de este libro encontramos desde las relaciones incestuosas de dos jóvenes hermanos naufragados en idílica isla, que acaban… mal, y que dan título a la colección de relatos, las tentaciones de un monje católico en una ciudad de japón, la historia de sexo y avaricia en torno a un ciego tacaño y rico, a las desventuras de una jovencita que cuida de su hermano deforme cuando son abandonados por su padre, teniendo que prostituirse para salir adelante. Son historias potentes, incómodas a veces, que basculan entre escenas presuntamente idílicas y lo más perverso del género humano.

No voy a decir que sea mi género favorito precisamente. No soy pacato, ni mucho menos, pero la violencia asociada al sexo y al abuso, generalmente de las mujeres, me incomoda. No obstante, reconozco la calidad de estos relatos, de un género muy propio del País del Sol Naciente, aunque también existen obras con planteamientos básicos similares en occidente, aunque quizá estilísticamente distintas. Allá cada cual si se quiere acercar o no a este tipo de obras.

[Libro – historieta] Paper girls – Brian K. Vaughan y Cliff Chiang

Literatura

Recientemente se ha emitido, y está disponible, en Amazon Prime Video la adaptación televisiva en acción real de la aventura gráfica que presentamos hoy. Y muchos enterados, muchas «plumas ilustradas» de la red de redes, hablan del «intento de Amazon para emular Stranger things» o cosas por el estilo. Vamos a ver. Aclarémonos. El primer cuadernillo de los treinta que consta esta aventura se publicó en Estados Unidos en octubre de 2015, en España lo pude leer en abril o principios de mayo de 2016, y la serie de terror fantástico, pseudociencia ficción de Netflix, se estrenó en julio de 2016. Y la obra de Vaughan y Chiang es ciencia ficción pura y dura, mientras que los strangers es terror disfrazado de ciencia ficción. Sin hablar de los temas que tratan ambas obras. Ya he visto la primera temporada de las chicas repartidoras de periódicos en Prime Video, pero de eso hablaré otro día. Primero, mi relación con la obra original, la aventura gráfica.

Las fotografías tomadas en la sección de diseño y en la exposición dedicada al 50º aniversario de los juegos olímpicos de 1972 en la Pinakothek der Moderne de Munich, con esos diseños tan futuristas, me han parecido apropiados para ilustrar esta entrada. Especialmente porque las chicas protagonistas hacen su trabajo de repartidoras de periódicos montadas en sus bicicletas.

En mayo de 2016 yo estaba familiarizado con la obra de Vaughan a través de su colaboración Fiona Staples en la estupenda y fenomenal Saga, una de las mejores aventuras espaciales a las que he accedido en mi vida. Teníamos planeado visitar a unos amigos cuya hija menor, entonces de 13 años, había sido intervenida de una pequeña tontería sin importancia. Pero entramos en una librería de cómics y vimos el primer cuadernillo de Paper girls, y se lo llevamos como pequeño detalle. Aunque como la visita fue al siguiente día, me lo leí en casa. Un grupo de cuatro chicas de 12 años que en la madrugada del 1 de noviembre de 1988, tras la resaca de la noche de Halloween, salen a repartir periódicos y ganarse unos dinerillos. Es el primer día en esta actividad para Erin Tieng, una chica de origen chino. Y tendrá que enfrentarse a unos adolescentes bastante macarras y… a un conflicto, una guerra en el tiempo, entre unas gentes venidas del futuro partidarias de la liberalización del viaje en el tiempo y de cambiar la historia cuando es mala, frente a los que quieren controlar los viajes en el tiempo, y dejar la historia como está. Me recordó bastante, aunque la historia es distinta a una novela de Asimov que siempre me gustó, The End of Eternity (El fin de la eternidad), aunque luego la cosa sea muy distinta. Siempre me han gustado los viajes en el tiempo.

A partir de ahí… como la madre de la chica formaba parte de nuestro «club de ir al cine», todos los meses le comprábamos otro cuadernillo, me encargaba yo, y me lo iba leyendo antes de pasárselo a la madre en la siguiente visita a las salas de cine. Y así me fui leyendo la historieta. Y me estaba gustando mucho, mucho, a pesar de estar destinada francamente a un público más juvenil frente a la historia más madura de Saga, u otra que leí de Vaughan, We stand on guard, en colaboración con Steve Skroce, que también me gustó mucho. Hasta que llegó la pandemia. Y a falta de cinco o seis cuadernillos para terminar la aventura gráfica… interrumpimos la agradable dinámica. Finalmente, los padres de la chica le compraron los números que le faltaban cuando se empezó a normalizar la situación, y yo me quedé sin saber como terminaba. Cuando hace unas semanas me enteré de la adaptación televisiva, me busqué una versión en formato electrónico y la terminé, empezándola desde el principio. Y si por episodios me estaba gustando bastante, leída de tirón, resultó ser absorbente, de las que no puedes dejar de leer y acabas apagando tarde por la noche la luz. Es muy divertida.

Con personajes con los que empatizas y te encariñas, la serie trata temas más reales que la serie de Netflix con la que se le compara, que es mucho más anecdótica en el fondo, sin dejar de ser una serie pensada para el público juvenil. Pero cualquier adulto sin prejuicios y con imaginación la puede disfrutar mucho. La escritura de Vaughan es fenomenal,… he de decir que la versión en libro electrónico fue el original en inglés, que es más barato, y la historia en su conjunto deliciosamente variada, llena de acción, y entretenida. Pero además, la ilustración de Chiang es también estupenda, mereciendo la pena destacar la importante labor del colorista Matt Wilson, y del rotulista y diseñador Jared K. Fletcher. Vamos. Que me lo pasé pipa. Una de las lecturas de ciencia ficción más divertidas que he leído y disfrutado en mucho mucho tiempo. Total y absolutamente recomendable. Y su valoración crece en el tiempo en mi memoria.

[Libro – historieta] La casa dorada de Samarcanda – Hugo Pratt

Literatura

En un año que percibo como regular para la lectura, en el mismo 31 de diciembre, una hora antes de la cena de Nochevieja, terminé de leer el último libro del año. Sobre el balance lector del año, haré un resumen dentro de unos días. Probablemente el día 6, día de Reyes, que tendré más tiempo para redactarlo de forma tranquila. Espero. Pero hoy voy con una de las dos historietas de Corto Maltés, por el genial Hugo Pratt, cada vez me gusta más, que me trajo Papanuel.

Empecé a interesarme literariamente por la historia de estas regiones del mundo cuando leí en 1991 «Las cruzadas contadas por los árabes» de Amin Maalouf, y en 1992 «Samarcanda», también de Maalouf, y «De parte de la princesa muerta» de Kenizé Murad, cuando volví de mi viaje a Estambul.

En esta ocasión nos encontramos a Corto en Chipre, en la malísima resaca de la Primera Guerra Mundial, que según los historiadores oficiales terminó el 11 de noviembre de 1918, pero dejó tras de sí una serie de conflictos armados, que se mantuvieron durante años. Uno de esos conflictos fue el que enfrentó a los republicanos turcos contra los restos del régimen imperial otomano, Grecia, Armenia y algunos de los países aliados durante la guerra mundial como Francia y el Reino Unido, en lo que se ha denominado como Guerra de la Independencia turca o Guerra de Liberación. Curiosamente…. la ganaron los turcos, cuyo ejército había sido derrotado previamente en la Gran Guerra, conformándose la República de Turquía. Sin quererlo, Corto se ve involucrado en ese ambiente de inestabilidad, especialmente por ser confundido con un sosias suyo, un oficial turco, que no está con los rebeldes principales Mustafá Kemal «Atatürk», que ganaron el conflicto, sino con la facción de Enver Bajá, el «visionario» panturiano, que buscaba la unión de todos los pueblos túrquicos y altaicos (o presuntamente relacionados con ellos). Y esto desencadenará que se lance a un viaje que lo llevará hasta «la casa dorada» de Samarcanda, donde se encuentra preso su amigo Rasputín, y a buscar el mítico tesoro del rey aqueménide Ciro II el Grande, que también interesó a Alejandro Magno.

La aventura es tremendamente divertida, como de costumbre está llena de variantes ucrónicas de personajes históricos reales, y aporta dosis importantes de realismo fantástico. Tiene acción, humor y el romanticismo propio del aventurero maltés. Se ha convertido rápidamente en una de mis aventuras favoritas de Corto. y además es estupenda para impulsarte a incrementar o refrescar tus conocimientos sobre la historia de una parte del mundo que nos resulta lejana, pero que es clave para entender la historia del Viejo Mundo en su conjunto. Todo eso que pasó en torno a los territorios del Asia Central, en lo que los griegos llamaban la Transoxiana, en las cuencas de los ríos Amu Daria y Sir Daria, en la ruta de la Seda. Una región que los antiguos iranios llamaban Turán, y de ahí viene el Panturianismo de Enver Bajá. Conflictos, aventuras, romanticismo, historia,… ¿quién puede pedir más para terminar bien el año?

[Libro – historieta] Astérix et le Griffon – Didier Conrad, Jean-Yves Ferri

Literatura

No voy a dedicar mucho a comentar sobre un nuevo volumen de Astérix el Galo. Tengo todas las historietas del pequeño guerrero de la armónica y su «ligeramente desarrollado» compañero y repartidor de menhires, desde el número 1 y en lengua original, el francés. Creado por la genial pareja formada por René Goscinny y Albert Uderzo, conoció su edad de oro mientras el genial e ingenioso escritor estuvo con nosotros sobre la faz de la Tierra. Su prematura muerte, con sólo 51 años, en 1977 dejó un vacío que luego nadie ha sabido cubrir. Nunca las aventuras de los invencibles galos alcanzaron los niveles previos, e incluso en algún momento decayeron considerable a niveles en los que casi habría que plantearse haber dejado descansar para siempre al personaje, como sucedió con Tintin a la muerte de Hergé.

Unos paisajes de la península de Armórica, tierra de Astérix y compañía. Que ya tienen sus casi treinta años. Debería volver a visitar aquellas tierras.

En cualquier caso, desde hace unos años, son la pareja formada por el dibujante Didier Conrad y el guionista Jean-Yves Ferri quienes siguen adelante con las aventuras de Astérix. Aunque no elevaron de forma notable el nivel sobre lo que se venía haciendo de los tiempos de Uderzo en solitario. Quizá por eso,… por esa caída aparentemente irrecuperable en cierta mediocridad, esta nueva aventura en el que nuestros héroes coinciden por casualidad con unos emisarios romanos buscando el mítico grifo en las tierras incógnitas al este del mundo conocido (o sea el Imperio romano y fronteras adyacentes), en tierras de los sármatas (al este del Vístula en la Polonia actual y hasta el Cáucaso, me gustado más. Es realmente muy entretenida en su mayor parte, aunque decae en sus últimas páginas, como si la pareja de autores no hubiera previsto un final adecuado y un cierre razonable, a una aventura con un planteamiento muy entretenido.

Pero… misión completa. Sigo teniendo la colección completa. En francés. Y supongo que seguiremos. Es lo que hay.

[Libro – historieta] Morgan – Hugo Pratt

Literatura

Sigo bloqueado en la lectura. Por probar diversas cosas, en estas últimas cinco semanas he comenzado a leer cinco libros distintos. Alguno de ellos, nuevas versiones de libros ya leídos que me apasionaron en su momento. Por ejemplo, leer la versión original en inglés de Foundation de Isaac Asimov, aprovechando que estaba viendo la adaptación de la historia, mala adaptación, como serie televisiva. También he intentado alguna obra de autores japoneses, que mis últimas vacaciones me funcionaron muy bien. Pero tampoco. Comienzo a leer, y tras unas líneas o un par de páginas mi mente se distrae en otros pensamientos, sin conseguir concentrarme en la lectura. Pero en esta ocasión es nuevamente Hugo Pratt quien sale al rescate. Pero no con una nueva aventura de Corto Maltés. Esta vez voy con la última obra de Pratt, protagonizada por un antihéroe, un oficial de la marina real británica durante la Segunda Guerra Mundial en el Adriático.

Un trayecto al atardecer en el «vaporetto» que une Burano con Venecia por la Laguna Veneta nos vendrá que ni pintado.

Pratt nació a orillas del Adriático, en Rímini o cerca de Rímini. Como Fellini, que situó en aquella ciudad, durante la época fascista, la maravillosa Amarcord (Yo recuerdo, en el dialecto local). Así que sitúa al protagonista de este fumetto, Morgan, al mando de una patrullera británica en los años de la guerra que siguieron al cambio de bando italiano, entre septiembre de 1943 y el final de la guerra. Y ahí encontramos a este flemático, decidido y estoico oficial realizando labores de cartero y de transporte de personas entre las costas yugoslavas, italianas y albanas, de las zonas ocupadas por unos y por otros, y en medio de una maraña de conspiraciones entre los servicios secretos británicos, los partisanos comunistas de varios de los países ribereños, los partidarios monárquicos de los mismo países, ahora amigos de conveniencia, ahora enemigos declarados,… y de vez en cuando tropezando con alguna guapa e interesante mujer, sobre si la podemos considerar amiga o enemiga, aliada o adversaria… pues todo es según el punto de vista. Y es que el mando de la flota no va a arriesgar a un oficial y su tripulación que de forma tan eficiente realizan sus misiones, enviándoles a misiones heroicas, donde lo más probable es que terminen muertos.

Bari, Trani, Foggia, Pescara, Ancona, Albania, Split, Trieste… y cómo no, Venecia, tan querida a Pratt, y a mí, son algunos de los lugares que visita la patrullera del teniente Morgan. En unos episodios bélicos tan aparentemente anodinos como apasionantes cuando los cuenta Pratt, en un alegato antibélico elegante, donde afloran las hipocresías aparentes o escondidas de las potencias beligerantes, en ese o en cualquier guerra, donde es difícil saber donde comienza y terminan las lealtades y, lo que es peor, donde comienza y termina el objeto de la lealtad. Contada con humor, con un final absolutamente maravilloso a costa de trece motocicletas alemanas BMW, la novela gráfica, pues tal designación merece por su bella narración y por su profundidad, se mueve entre el escepticismo, la nostalgia y una cierta melancolía, que no impide que nos solidaricemos con algunas personas, que nos enamoremos de las mujeres, y mandemos a tomar por donde amargan los pepinos a las «grandes causas», a los políticos, a los mandos militares y, sobre todo, a los fascistas.

Me ha encantado.

[Libro – historieta] Corto Maltese: Oceano Nero – Hugo Pratt, Martin Quenehen, Bastien Vives

Literatura

La lectura de este libro es en cierta medida un «error». Pero, en general, es un acierto. Me explicaré. Hace unas semanas comentaba la lectura de un relato corto de las aventuras de Corto Maltés, el célebre personaje de historieta del italiano Hugo Pratt, que transcurrían en su juventud. Comentaba en aquella entrada cómo, en el desplazamiento entre Sorrento y Roma, tuvimos tiempo en la estación central de Nápoles para curiosear libros en la sucursal de La Feltrinelli de la estación. Y allí vi este título, que me pareció interesante. Pero no lo compré, porque abultaba mucho más que el que comenté hace unas semanas, que era más ligero para ir leyendo en el tren camino de Roma. Anoté el título, para buscarlo a mi regreso. Y ahí cometí el error. Puesto que me apañé bien con el idioma italiano al leer el que compré en Nápoles, pues también pedía este idioma… que supuse erróneamente la versión original. Y no. Es la cuarta aventura del pirata tras la muerte de Pratt, y está escrita en francés por Martin Quenehen, y dibujada en el idioma universal por Bastien Vives.

Las callejuelas y «vicoli» del casco antiguo de Nápoles sirven para re

Si de leer una traducción se trataba, lo mismo podría haber leído la traducción al castellano, claro. Aunque de esta forma me ahorré tres o cuatro euros… la italiana es más barata. Pero bueno… lo ideal hubiese sido no estar amuermado y haber atinado con la francesa. En cualquier caso, Quenehen y Vives introducen una importante innovación en el personaje principal y en la historia. La trasladan a los tiempos actuales. Bueno… más bien, a los primeros años del siglo XXI y los atentados de las Torres Gemelas, cuestiones que aparecen de fondo, que sirven para orientar en el tiempo al lector, pero que no tienen que ver con la trama. Trama que comienza en Japón, cuando un jovenzano pirata nacido en La Valeta entra en contacto con una organización secreta, tras la cual se mueve en busca de riquezas, lo que le lleva hasta Perú y Panamá.

Estamos ante una reinvención del personaje, joven, impulsivo, casi temerario, con el carácter que le impuso Pratt bastante bien conservado, pero adaptado a los tiempos que corren. Y con gran capacidad para ligar con mujeres estupendas. La aventura es dinámica y muy entretenida. No sabe lo mismo que las de Pratt, especialmente las que más me gustan, que las más de las veces tienen un tono más melancólico. Pero es muy aprovechable y sirve para darle una vuelta a la idea de cómo sería Corto si en lugar de aparecer en el mundo de la aventura a principios del siglo XX lo hiciera un siglo más tarde. A mí… ya me ha venido bien. Lo he pasado bien.

[Libro – historieta] La giovinezza – Hugo Pratt (un relato de Corto Maltés)

Literatura

En las tres semanas que he estado de vacaciones, aun me queda el lunes, hasta el martes no vuelvo al trabajo, he roto con el maleficio del bloqueo lector que sufría desde hace varios meses. Y han sido cuatro los libros que me he leído. No muy largos, pero todos muy interesantes. No los comentaré necesariamente en el orden en el que los leí. De hecho, esta historieta de Corto Maltés, el personaje universal del cómic creado por Hugo Pratt, fue el tercero de los cuatro.

A falta de fotos de Manchuria, que no tengo, usaré las recientes de la Costiera Amalfitana para mostrar el mar Tirreno, parte del Mediterráneo a orillas del cual también nació nuestro amigo Corto.

Cuando volvíamos en tren desde Sorrento a Roma, donde pasé las dos últimas noches del viaje, teníamos 50 minutos de espera en la estación central de Nápoles, y me metí en la sucursal de LaFeltrinelli que había en la estación. En Italia hay muchas librerías de todo tipo. Más que en España, estoy convencido, aunque no he leído nada al respecto. Pero es frecuente encontrar sucursales de dos cadenas que están por todo el país; la mencionada LaFeltrinelli, y Mondadori. Ambas tienen la sede en Milán. Pero para que os hagáis una idea, Mondadori pertenece a la familia Berlusconi, y LaFeltrinelli la fundó un militante del Partido Comunista Italiano, que fue el partido comunista disidente de la Unión Soviética por excelencia. La verdad es que ambas cadenas están muy bien para perderse en ellas, aunque la orientación social de LaFeltrinelli me atrae personalmente más, sin que tenga que ver con militancia política alguna. Y allí encontré unas historietas de Corto Maltés en un formato que no había visto nunca en castellano, libros más manejables, más pequeños de formato, y con relatos que no conocía. Me compré esta, que por lo que hojeé prometía hablarnos de cuando el marinero de Malta, hijo de una gitana de Sevilla y de un marinero de Cornualles, tenía sólo 17 años, pero ya viajaba embarcado por el mundo.

Y su peripecia le lleva a Manchuria, en las fases finales de la guerra ruso-japonesa, 1905, en un momento en que el armisticio ya está firmado, con la victoria nipona, aunque hay unidades rusas que todavía disparan. En realidad, en este relato corto de las aventuras de Corto, aparece poco. Y más bien hacia el final. A quienes acompañamos en sus peripecias hasta que confluyen con el maltés son a Rasputín, desertor del ejército ruso donde ha matado a un oficial, y a Jack London, que está como observador neutral, en el lado del frente nipón.

El relato es la primera parte de una historia más larga en la que Corto y Rasputín iban a acabar viajando a la búsqueda del reino de Saba y las minas del rey Salomón. Pero los azares editoriales hizo que la acción se detenga cuando ambos se disponen a abandonar Manchuria.

Me ha encantado. Es muy divertido. Y me encantan los alter egos de los personajes históricos. Evidentemente, el místico ruso, Grigori Rasputín, no estuvo en la guerra ruso-japonesa de soldado, aunque sí que viajó por Siberia entre 1904 y 1905, con sus rollo religiosos. Conoció a la zarina y al zar hacia finales de ese 1905. En cuanto al auténtico Jack London, sí que estuvo en Manchuria de periodista con el ejército japonés, al principio de la guerra, en 1904, pero no pasó de ese año ya que los japoneses lo expulsaron y no consiguió que su periódico lo acreditara ante el ejército ruso, donde esperaba tener más libertad de acción. Pero bueno, como dicen los propios italianos, idioma en el que he leído el libro, «si non è vero, è ben trovato». No será verdad, pero está bien narrado. Muy recomendable. Aunque supongo que los fans del maltés ya lo conocerán todos. Tengo que leer más libritos de esta colección.

[Libro] Las célticas – Hugo Pratt

Literatura

Tardé en entrar en las historias, el estilo y los personajes de las aventuras de Corto Maltés, uno de los más celebrados personajes del mundo de la historieta, creado por el italiano Hugo Pratt. Pero cuando por fin lo hice, fue con todas sus consecuencias, a fondo. Un aventurero cuya visión de la vida está basada en el escepticismo hacia las afirmaciones de nacionalidad, ideología y religión, promoviendo la tolerancia hacia las personas, no importa cual sea su pasado o su probable o improbable futuro, cada vez resuena más y mejor en mi cabeza, especialmente con la deriva que lleva el mundo. Una deriva al final de la cual lo único que veo son peligrosas escolleras. Permitidme las metáforas marineras en honor al intrépido marinero.

Aunque muy anterior a la llegada de la cultura celta a las islas Británicas, Stonehenge se ha asociado con frecuencia al mundo mágico y mitologías de la Britania celta. Y una de las aventuras de Corto Maltés en «Las célticas» comienza entre los menhires del famoso monumento megalítico.

Aun así, voy leyendo las aventuras del hijo de un marinero de Cornualles y una gitana sevillana, aunque por su apelativo La niña de Gibraltar haya quien la naturalice en la colonia británica, con cierta parsimonia. Una al año o cada dos años. Con este volumen es el quinto de los libros del marinero que leo. Tengo algún otro pendiente… no sé cuando. El caso es que a pesar de tener ese otro pendiente, caminaba hace pocos días entre las estanterías de una librería, que no es mi habitual, y vi el volumen y lo compré. Y me alegro… porque ha entrado directamente entre mis preferidos de los que he leído hasta ahora (para saber los anteriores ver 1, 2, 3, y 4).

Este volumen son seis historias cortas que transcurren entre 1917 y 1918, con Europa asolada por los estragos de la Gran Guerra, contra la sinrazón de la cual el volumen es un potente alegato pacifista. Dos de ellas transcurren en la laguna de Venecia o en sus proximidades, lo cual ya basta para que me predispongan a su favor, y son escaramuzas aventureras, tras la batalla de Caporetto. Otra, que transcurre en el Dublín de la represión posterior al levantamiento de Pascua del 1916, es la más dramática, en la que Corto se pone de parte de los rebeldes del Sinn Fein. La cuarta es un delicioso sueño con personajes extraídos de las sagas artúricas y de la noche de verano de Shakespeare, en la cual se hace un paralelismo entre las invasiones sajonas de la britania celtorromana con las agresiones del Imperio alemán a la Gran Bretaña. La quinta nos lleva a conocer las últimas horas de Von Richthoffen, el barón Rojo, antes de ser abatido por una bala cuyo origen sigue en disputa, aunque Pratt nos ofrece una explicación. La sexta nos lleva a las tierras del Flandes marítimo francés, en las fases finales de la Gran Guerra, Corto resuelve el misterioso intento de asesinato de un oficial de un oficial francés por un oficial de la RAF británica, siendo los dos hombres de honor.

Así pues, mezcla de aventura, reflexión antibélica, ensueño fantástico y repaso de historia, es un libro que debería hacer las absolutas delicias de cualquier aficionado al género, y que deberían también probar los menos aficionados a la historieta, pero amantes de la buena ficción. Totalmente recomendable.

[Libro] Puerto estelar – George R. R. Martin, Raya Golden

Literatura

Hacía ya un tiempo que no leía una historieta. O novela gráfica, que me parece que es así como viene denominada la de hoy. El caso es que estos días atrás estaba atascado en mi lectura… han pasado muchas cosas y mi cabeza no me da para centrarme. Así que el jueves, que entré un momento a comprar un par de rollos de película en un comercio de la ciudad, vi este libro y me llamó la atención. En un principio, no iba a comprar. Pero mientras recorría el comercio, le iba dando vueltas al asunto, volví a pasar por el expositor… y cogí un ejemplar.

Esta novela gráfica está basada en el guion para un piloto de una serie que nunca se llegó a grabar, escrito por el «tronado» George R. R. Martin y adaptado e ilustrado por Raya Golden. Escrito en 1994, nada más y nada menos. En algún lugar lo han definido como una mezcla de Law & Order y Men in Black. No sé. Puede que tenga semejanzas con las dos. Nunca he visto la primera… hay tantas series de policías, que… La novela gráfica homenajea al mismo que satiriza una de ellas, muy popular. Y la verdad es que la segunda, mientras la leía, no me ha venido a la mente. En MIB, la base de la historia es que la presencia de alienígenas en la Tierra, así como la existencia de los MIB, es secreta. Pero en la historia que nos ocupa hoy, la esencia es que la llegada de los extraterrestres a la Tierra es un hecho público y manifiesto, y circulan entre nosotros. Al menos en las ciudades con las tres puertos estelares que hay en el planeta.

En algún momento de nuestra historia, no muy lejano en el tiempo, los extraterrestres, que nos llevan estudiando durante décadas, aterrizan en tres lugares distintos del mundo. La primera nave, en Singapur, durante la final del Campeonato de Fútbol de la ASEAN. La segunda, en Copenhague, durante el derbi futbolero entre el FC København y el Brøndby IF. La tercera, en Chicago, durante la Super Bowl. Y admitieron a los humanos como la especie 315 de la Armonía de los Mundos (notar estas ¿irónicas, paródicas, homenajeadas? referencias, 1 y 2). De inmediato se construyeron los puertos estelares de Singapur y Copenhague. Pero el de Chicago se retrasó… y las cosas no han sido tan sencillas como se esperaba. Estas son las aventuras de la comisaría de policía del distrito donde se encuentra el puerto estelar… y son muy muy divertidas.

Sinceramente, me lo he pasado pipa. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien con algo así. En realidad, a mí me parece una space opera, una aventura espacial, pero en la que no salimos de Chicago. Como si una película de Star Wars transcurriese toda ella en una desmadrada Mos Eisley. Incluida la taberna y su espaciopuerto. La aventura tiene ritmo, tiene argumento, tiene unos personajes con lo que empatizas, que te caen simpáticos y te importan, y está bien escrita y dibujada. Te da pena si tienes que dejar de leer, te ríes con frecuencia, y cuando terminas te preguntas cuándo vas a saber qué pasa después. No tengo ni idea si va a haber un después. Pero si lo hay, me apunto.

[Libro] Japan – Buronson (escritor) Kentaro Miura (ilustrador)

Literatura

Llevaba dos semanas sin hablar de ningún libro. Cosa lógica si tenemos en cuenta que los últimos días del año y primeros del siguiente suelo tener artículos fijos que hablan de cosas predeterminadas. Repasos fotográficos, el cine que yo me veo… etcétera. Pero mientras, se me han acumulado tres libros. Que se salen de lo habitual, pero que merecen que se les dedique el mismo tiempo, porque son igualmente obras completas.

El primero es una historieta. Como es japonés, manga (漫画). Con guion de Buronson (apodo que suele escribir con kanji, 武論尊; aunque parece la versión nipona de Bronson, que en katakana sería ブロンソン) e ilustrado por Kentarō Miura (三浦 建太郎). Ambos son considerados autores de prestigio en el mundo del manga, aunque para mí, que yo recuerdo, es lo primero que leo de ambos. Me llamó la atención por una cuestión… fue publicado originalmente en 1992, año «triunfal» de la España tras la transición, y tenía como fondo inicial de la historia los Juego Olímpicos de Barcelona, aunque luego la historia que cuenta poco tiene que ver con aquellos.

Sinceramente, que una historia postapocalíptica transcurra en Sitges… me parece de lo más gracioso.

Esencialmente, la cosa va de un yakuza que se ha desplazado hasta Barcelona porque anda colado por una guapa periodista y presentadora de televisión nipona que está destacada para cubrir el evento olímpico. En un desplazamiento a Sitges, son malditos, junto con un grupo de adolescentes del mismo país, por una anciana que les habla del triste destino de Cártago a manos de los romanos, anunciándoles un destino parecido para Japón. Como consecuencia de la maldición, se ven trasladados a un futuro postapocalíptico en el que Japón ha desaparecido, ha ocurrido un desastre climático que ha acabado con la mayor parte de los recursos, y la población japonesa son refugiados en otros lugares, como Nueva Europa, donde son internados en campos de concentración o sometidos a condiciones de trabajo de práctica esclavitud. A lo que el yakuza se rebelará.

Lo cierto es que la historia en sí misma me ha dejado bastante frío. Oscilando entre la denuncia social, política y económica, pero a ratos con un tufillo rancio nacionalista, juega a una especie de Mad Max, pero desarrollado de forma un poco atropellada, y finiquitado de una forma más atropellada todavía. Lo curioso es que, en 1992, los autores presentan un mundo amenazado con problemas como el del desastre climático, la crisis de la economía japonesa y otras economías mundiales, el racismo y la xenofobia que acompaña a los movimientos masivos de refugiados, el surgimiento de líderes populistas de tipo fascista, y otras lindezas… que tan de moda están, si no fuera porque cierta pandemia las ha situado, injustamente en segundo plano. Por lo tanto… quizá lo que está pasando en este siglo XXI no era tan difícil de imaginar.

No lo encuentro recomendable, salvo para los adeptos al género, a los que puede agradar.

[Libros] Los dos Astérix que me faltaban

Literatura

Cuando me agencié el último álbum de las aventuras de Astérix que me merendé el día de Navidad, me di cuenta en su contraportada, que me faltaban dos. Hace unos 30 años comencé a coleccionar todos los álbumes de historietas del irreductible galo, pero con la condición ineludible de que estuvieran en su idioma original, el francés. No era fácil… porque no es fácil comprar libros en idiomas extranjeros en España, pero fue posible. A partir de determinado momento, la popularización de internet y del comercio electrónico hizo que la actualización de la colección fuera más sencilla. Pero uno tiene despistes… y se me habían despistado dos.

Para la entrada de hoy, me valía cualquier fotografía de Italia… menos Roma.

El primero de ellos fue el último de Uderzo, que coincidió con el cincuentenario de nuestros héroes, titulado, adecuadamente L’anniversaire d’Astérix et Obélix. Su guion es simpático, pero no es una aventura al uso, es más bien un autohomenaje, en el que van desfilando mucho de los personajes, algunos realmente entrañables, que han ido apareciendo a lo largo de los 33 álbumos anteriores, ya que este hacía el número 34. Pues vale. Bien. Simpático, como he dicho.

El otro que me faltaba es Astérix et la Transitalique, en la que Ferri y Conrad, los nuevos responsables de la serie, saldan una deuda histórica de la misma con Italia. Han visitado Roma en muchas ocasiones, pero no le habían dedicado ninguna historieta al resto de los pueblos itálicos de la antigüedad clásica. Y con el símil de la celebración de un ralli, con cuádrigas, claro, por las vías romanas, que todas llevan a Roma, nos hacen un recorrido por las tierras de vénetos, etruscos y demás. Le pasa lo mismo que al último que comenté. Es simpático, entretenido, no está mal, mejor que muchos de los guiones de Uderzo,… pero lejos de los de Goscinny. En fin. Es lo que hay.

Para vuestra información. También tengo toda la colección de Tintin, en francés… pero de estos no hay nuevos. Hubo una decisión clara que no habría nueva explotación del personaje tras la muerte de Hergé.