[Libro] Kokoro

Literatura

Segundo de los dos libros que encontré a un precio interesante en la librería electrónica hace unas semanas. En realidad, este es el que andaba yo buscando ese día. El otro, que ya comenté, lo encontré de paso, por casualidad. Previamente, ya había leído algunas obras de Natsume Sōseki, uno de los principales escritores japoneses de la era Meiji, y de quien se dice que ha influido poderosamente en la literatura nipona del siglo XX. La primera que leí, que no deja de tener algún elemento en común con la actual, no me resultó fácil. La segunda, sin embargo, me encantó; es muy divertida y tiene un tono muy distinto, menos melancólico. En España se pueden encontrar varias de sus obras más importantes, como esta, publicadas por la editorial Impedimenta, que siempre hace muy buen trabajo al presentar sus libros.

Kitaguchi Hongu Fuji Sengen - Fujiyoshida

Santuario Kitaguchi Hongu Fuji Sengen en Fujiyoshida, en las faldas del monte Fuji. En la novela de hoy, una familia que lleva un templo o santuario, unos amoríos y una petición de mano generan bastantes problemas. Y en este templo o santuario nos encontramos con una boda tradicional sintoísta, así que me han parecido adecuadas las fotos.

En primer lugar vamos con el título. La editorial decidió no traducirlo. Kokoro (心) se traduce habitualmente como “corazón”. No obstante, la editorial comentó que la palabra tiene matices que hacían conveniente no traducirla al castellano. Como curiosidad, comprobemos algunas de las acepciones de la palabra “corazón” en el diccionario de la RAE.

Der. del lat. cor.

1. m. Órgano de naturaleza muscular, común a todos los vertebrados y a muchos invertebrados, que actúa como impulsor de la sangre y que en el hombre está situado en la cavidad torácica.

2. m. Palo de los cuatro que constituyen la baraja francesa, cuyas cartas llevan estampados uno o varios corazones rojos. U. m. en pl.

3. m. Ánimo o valor. No tuvo corazón para abandonarlo.

4. m. Sentimientos. Es una persona de buen corazón.

5. m. dedo cordial.

6. m. Centro de algo. El corazón de una manzana.

7. m. Figura de corazón representada en cualquier superficie o material.

8. m. Heráld. Punto central del escudo.

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Realmente, quizá fuese buena la idea de la editorial, si tenemos en cuenta que las dos acepciones de la palabra que más tienen que ver con el con el significado de la palabra kokoro se encuentran en tercera y cuarta posición, y que por delante de estas, muy importantes desde mi punto de vista, han colado el anecdótico hecho de que “corazón” sea uno de los palos de la baraja francesa. Diríase que los académicos no andan muy sobrados de corazón.

Curiosamente, si introduces en el buscador de Google la palabra “corazón”, entre las definiciones te ofrece en tercer lugar una que mejora considerablemente las ofrecidas por la RAE.

Lugar abstracto en el que están los buenos sentimientos (amor, generosidad, benevolencia, compasión, etc.) y lo más íntimo de una persona.

Esta definición procede, curiosamente, de los Oxford Dictionaries. No estamos tan alejados los occidentales de los nipones en este concepto, creo yo. Y tenemos el hermoso precedente de una de las obras literarias italianas más conocidas, Cuore de Edmundo de Amicis, en la que su titulo no se aleja ni un pelo del sentido que Sōseki le da al suyo. Vamos. Que aunque no me parece mal la decisión editorial, el título se podría haber traducido como Corazón sin problema alguno. Algún otro motivo tuvo que haber para esta decisión.

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Y desde el corazón, como ese lugar abstracto donde se encuentran los buenos sentimientos y lo más íntimo de la persona, nos llega el relato de un narrador cuyo nombre nunca conoceremos. Tiene muchas cosas en común con el Sanshiro de la novela del mismo título. Un joven, más o menos despistado, que desde provincias llega a la capital, Tokio, en los años finales de la era Meiji para estudiar en la universidad. La obra tiene tres partes muy definidas.

En la primera, el joven, durante unas vacaciones que disfruta en las playas de Kamakura, conoce a la persona a la que denominará como sensei (先生). Esta palabra se traduce habitualmente al castellano como maestro, pero también es una fórmula de respeto, un tratamiento honorífico nipón, con el que se dirige uno a una diversidad de personas y profesiones, como médicos, abogados, políticos y figuras o personas a las que dotamos de una autoridad. Sensei, el de la novela, es un desocupado que vive de sus rentas. Pero el narrador lo percibe como una persona con una autoridad, de la que tiene algo que aprender. Y durante esa primera parte conoceremos cómo se establece una relación de amistad entre ambos, aunque también de misterio. Sensei es un desencantado en profundidad del género humano, incluso a pesar de estar casado con una mujer que representa todas las virtudes que en la época se atribuían a la mujer japonesa ideal.

En la segunda, el joven, una vez terminados sus estudios, se traslada a su pueblo natal, donde su padre enfermerá gravemente. Coincide ese momento con el fallecimiento del emperador Meiji y el suicidió del general Nogi, que convulsionaron a la sociedad japonesa, ya de por sí confusa por los profundos cambios a los que se vio sometida durante el reinado de este emperador. Lo comenzó como un país feudal de estructura medieval; lo terminó como una potencia emergente industrial y militar. Esta época sume en la incertidumbre al joven narrador.

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En la tercera, el joven recibe una carta de Sensei, una especie de testamento en el que se sincera y explica los motivos de su escepticismo ante la vida y en especial ante el género humano. Un relato que sólo puede ser escrito desde el corazón, que ya hemos acordado que es ese lugar abstracto donde reside lo más íntimo de la persona.

He de confesar que mis reacciones ante esta novela fueron variando durante su lectura. Las dos primeras parte me las leí en poco tiempo, aunque exigían el parar de vez en cuando para reflexionar sobre lo leído. Establecen, por este orden, una relación interpersonal, un misterio y una reflexión. Sólo queda la resolución del misterio… la carta. Aquí, sin embargo, me atraganté un poco. Se me hace un relato quizá excesivamente prolijo, poco económico en palabras, en el que constantemente damos vueltas a través de unos mismos conceptos, incluso cuando la conclusión se hace evidente bastante antes de que lleguemos a ella. Creo que el concepto sobre el que se fundamenta el relato es excelente, pero creo que la resolución formal no está al nivel de las expectativas que tenía puestas en él.

Dicho lo cual, creo que es una lectura que merece la pena. Que nos permite entender mejor la evolución de una cultura que de unas formas u otras ha influido más de los que pensamos en la configuración de la cultura global en el siglo XX, incluso si ahora se ve eclipsada por el surgimiento de otras culturas emergentes en todo el mundo y en Asia en particular.

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[Libro] The Bell Jar

Literatura

Cuando hace unas semanas comenté que estaba leyendo el original literario de Carol, recibí la recomendación de leer el libro que hoy traigo aquí, y que “cayó” durante el viaje de regreso de Italia, esta Semana de Pascua pasada. El contexto en el que se produjo la conversación fue tras salir de una sesión de cine. Y una amiga de sesiones ante la pantalla grande me comentó que debía leer la única novela publicada por la malograda poetisa norteamericana Sylvia Plath. El comentario que me hizo fue que tradicionalmente esta novela se consideraba como destinada a mujeres jóvenes, como así consta en la introducción a la misma en el libro que he leído yo. Pero para mi amiga, esto no tenía más sentido que el hecho de que la protagonista fuera una joven de 19 años. Sin embargo, para ella, los temas que derivaban del libro eran adultos y bien adultos, y me retaba a leerla para conocer la opinión de un hombre que no es precisamente joven ya. Y aquí va mi opinión. He leído la versión original en inglés. En castellano se puede encontrar traducida apropiadamente como “La campana de cristal”.

The Bell Jar
Sylvia Plath
Faber & Faber, 2005
Versión electrónica

La primera parte de la novela transcurre en Nueva York, así que también nos vamos a la Gran Manzana con fotos.

La primera parte de la novela transcurre en Nueva York, así que también nos vamos a la Gran Manzana con fotos.

En esta novela de carácter autobiográfico conocemos a la joven protagonista bajo el nombre de Esther Greenwood, una joven universitaria de 19 años, estudiante de Lengua Inglesa, y aspirante a escritora,… o al menos editora en alguna editorial o revista de Nueva York. Seleccionada por una revista femenina junto con un grupo de chicas de edad similar, es agasajada durante un mes al mismo tiempo que invitada a “trabajar” como editora invitada. Conocemos sus preocupaciones relacionadas con la incertidumbre sobre su futuro, la relación con su madre y las dudas sobre sus relaciones con los hombres. Pero al terminar ese mes, y con la llegada de las vacaciones de verano, como ella dice, “una campana de cristal” cae sobre ella y cambia por completo su percepción del mundo y de la vida, comenzando una pesadilla que está a punto de costarle la vida.

Previamente había leído algún poema aislado de Plath. Reconozco que no soy buen lector de poesía. No es que no haya leído de vez en cuando… pero no le acabo de pillar la afición. Nadie es perfecto. El caso es que no tenía muchos elementos de juicio sobre lo que podía encontrarme. Y el libro me sorprendió. Ciertamente, en eso le tuve que reconocer la perspicacia a la persona que me lo recomendó. La primera parte del libro, ese mes que pasa en Nueva York la protagonista está escrito con un humor irónico que es ampliamente disfrutable. Desde luego, detrás de esa visión en primera persona, aparentemente escrita por una joven que es poco más que una adolescente, está la visión ya adulta de un mundo y unas situaciones. Probablemente con sus sesgos de recuerdo que son aprovechados para novelizar la situación, probablemente incluir dosis de ficción, y dar una visión crítica de una sociedad, o al menos de un segmento de la sociedad neoyorquina de principio de los años 50 del siglo XX, en el que se combina la mojigatería conservadora de la sociedad con las ganas de divertirse de las jóvenes. Quizá la veamos como una época de transición hacia un mayor número de grados de libertad en las mujeres jóvenes en décadas posteriores. Difícil de creer que una chica de la misma edad actual viva los mismo problemas de la misma forma… me parece a mí.

Una Nueva York muy dinámica, la de los años 50, coincidente con la de "The Price of Salt". Esther Greenwood y Therese Belivet son contemporáneas, prácticamente de la misma quinta.

Una Nueva York muy dinámica, la de los años 50, coincidente con la de “The Price of Salt”. Esther Greenwood y Therese Belivet son contemporáneas, prácticamente de la misma quinta.

Quizá lo notable viene después. La segunda parte del libro, la bajada sobre la protagonista de “la campana de cristal” del título es una interesante narración sobre la enfermedad mental vivida en primera persona. Parece que la mayor parte de los textos considerar la enfermedad de Plath como un trastorno bipolar, dos de cuyos episodios depresivos la llevaron al suicido. Uno de ellos, con éxito. La escritora no se diagnostica en la novela; nos cuenta sus sensaciones, su dolor psicológico, su desesperación, la negrura de sus días, que puede ser compatible con una depresión endógena. Pero coincido con la presentación de la novela, que algunas descripciones en las que se refiere a voces internas, sumado a algunas descripciones en las que las metáforas se podrían confundir con alucinaciones, que podrían indicar que la joven sufriera algún tipo de esquizofrenia. Trastorno psicótico que también puede conducir al suicidio.

En cualquier caso, es un libro que mejora con el recuerdo. Un tiempo tras su lectura percibes una mayor hondura y una mayor calidad en lo que has leído, producto de una mente que, aunque enferma, estaba dotada de gran inteligencia e introspección. También me parece especialmente interesante porque puede ser una valiosa obra para quitar el romanticismo que algunos autores o tendencias otorgan a la enfermedad mental. Las psicosis, me da igual que sea la depresión endógena o la esquizofrenia, son enfermedades tremendas que pueden hacer muchísimo daño en la persona que las padece y en el entorno que las rodea. Lejos de “héroes románticos”, se trata de personas que sufren mucho. Y eso es algo que la novela de Plath refleja perfectamente. Aunque lamentablemente resultó profética al anunciar que tal vez un día volvería a bajar sobre ella esa fatídica “campana de cristal”… que ya no se volvió a alzar.

Una época donde se combina el conservadurismo de la presidencia de Eisenhower y el maccarthysmo, con la aparición del rock y los primeros pasos hacia una juventud más rebelde.

Una época donde se combina el conservadurismo de la presidencia de Eisenhower y el maccarthysmo, con la aparición del rock y los primeros pasos hacia una juventud más rebelde.

Hoy en día estas enfermedades mentales quizá no se puedan curar, pero se pueden tratar. Y se pueden tratar con un humanidad, un aspecto sobre el que también trata la autora, con algún episodio estremecedor. Tanto en los momentos negativos como en los positivos. Hay un psiquiatra villano, hay una psiquiatra que ejerce de hada buena para la joven enferma. Que esté correctamente reflejadas en la literatura, o en el cine, o en cualquiera de las artes ayudará sin duda a la mejora de la situación de estas personas.

No está nada mal esta novela, oye. Recomendable para cualquiera.

¿Podemos considerar a Esther Greenwood/Sylvia Plath una precursora del feminismo y de la liberación de la mujer? Algunos lo consideran así... a mí no me queda claro... pero sí alguien con gran capacidad de introspección. Una artista.

¿Podemos considerar a Esther Greenwood/Sylvia Plath una precursora del feminismo y de la liberación de la mujer? Algunos lo consideran así… a mí no me queda claro… pero sí alguien con gran capacidad de introspección. Una artista.

[Cine] Youth (2015), arrugados como pasas pero qué grandes

Cine

Youth (2015; 082016-0128)

Indudablemente Paolo Sorrentino se aplica aquello de si hablas mucho de algo es que lo practicas poco o careces de ello. Nos sorprendió hace no muchos años con ese repaso a la vacuidad de lo aparentemente bello, para resaltar precisamente el bien perdido, lo auténticamente bello. Un filme que en este momento tengo en más alta consideración que cuando lo vi.

Y ahora nos ofrece una reflexión sobre otro bien perdido. Porque pocos jóvenes aparecen con “chicha” en la película. “Chicha” mental me refiero. Con “chicha” en el sentido de prietas carnes, haberlas haylas… que ya se encargan de promocionarlas en el cartel anunciado del filme. Ante lo que estamos es ante las reflexiones ante el final de la vida de un notable de la música, retirado en un lujoso hotel de los Alpes, rodeado de una fauna que, como en la película anterior tiene un toque no poco felliniano.

Rodada mayormente en Suiza, a Suiza nos iremos a pasear fotográficamente. Interlaken, por ejemplo, al pie de gigantes de 4000 metros.

Rodada mayormente en Suiza, a Suiza nos iremos a pasear fotográficamente. Interlaken, por ejemplo, al pie de gigantes de 4000 metros.

La juventud. La vejez. Lo que ganamos y perdemos entre ambas. Los valores éticos y estéticos que nacen, crecen y mueren en el proceso de vivir. Son creativos los dos principales protagonistas del filme. El compositor, Fred Ballinger (Michael Caine), retirado, y que se niega a tomar de nuevo la batuta, ni aunque se lo pida la reina de Inglaterra, para dirigir una representación de sus más famosa creación… Esa “canción sencilla”, mucho más compleja en el fondo y en el alma del compositor de lo que su creación sugiere. Y el director de cine, Mick Boyle (Harvey Keitel), que se niega a reconocer que su tiempo a pasado, que quiere legar su testamento final… incluso si este se ha escrito hace tiempo.

Todo ello, rodeados con una corte de caracteres, entre lo absurdo y el estereotipo, que aportan cada uno de ellos un matiz a las visiones de ambos ancianos. La hija (Rachel Weisz), el joven actor reconocido por el único papel que no le llena (Paul Dano), la miss universo (Madalina Diana Ghenea), la vieja gloria de la interpretación que llega a poner los puntos sobre las íes (Jane Fonda), los guionistas, la masajista (Luna Zimic Mijovic)…

O quizá trepemos en Lugano con el funicular a lo alto del Monte Bre.

O quizá trepemos en Lugano con el funicular a lo alto del Monte Bre.

Y todo ello rodado con un cuidado estético y simbólico absolutamente exquisito, en el que cada detalle cuenta. Nuevamente un nuevo palo a los valores más superficiales que pueden reinar en la sociedad actual, donde la juventud no es reconocida como una potencialidad de la personas, sino como un valor, pasajero en sí mismo, y por lo tanto altamente devaluable con el tiempo. Intrínsecamente. Duras imágenes eventualmente cuando el protagonista, un Caine en estado de gracia, suponiendo que todavía alguien no supiera su categoría actoral, cuando se sacude las telarañas, reconoce su suerte en la vida, y afronta la realidad de lo que perdió por el camino.

No es fácil resumir y comentar esta película. Casi lo mejor es que cada uno la vea y saque sus propias conclusiones.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Pero también nos acercaremos a Venecia... donde se rodó alguna de las escenas más estremecedoras o tristes del filme. Con lo  bella, aunque ya no joven, que es la ciudad de la laguna.

Pero también nos acercaremos a Venecia… donde se rodó alguna de las escenas más estremecedoras o tristes del filme. Con lo bella, aunque ya no joven, que es la ciudad de la laguna.

[Cine] Mistress America (2015)

Cine

Mistress America (2015); vista el 22 de noviembre de 2015.

En un día como hoy en el que me encuentro muy confuso… Veréis… En el lugar donde trabajo, en los últimos años han sido o fueron relativamente las protestas salariales en viernes. La gente se vestía de negro y protestaba en la puerta del centro de trabajo durante unos minutos. Y a eso se le llamaba “viernes negro”… Pero ahora resulta que “viernes negro” o en inglés “black friday” es un día donde te venden las cosas rebajadas. Aunque dicen que antes de rebajar las cosas, en algunos comercios las suben de precio, así que cuando dicen que las han rebajado… pues eso… Que estoy confuso…

Retomo el hilo. Llevo un cierto retraso en lo de comentar películas que he visto en el cine. Con la de hoy tengo dos sin comentar. Así que a ver si entre hoy y mañana me pongo al día. La de hoy, vista en versión original. El título en la versión doblada, en España, creo que es el mismo. Y nos apeteció verla porque no hace mucho vimos otra película con la misma pareja de director/guionista y protagonista/guionista que nos gustó. Noah Baumbach y Greta Gerwig han vuelto a las calles de Nueva York para contarnos el desconcierto vital de las generaciones más jóvenes.

Volvemos hoy a Nueva York; al más urbano y dinámico.

Volvemos hoy a Nueva York; al más urbano y dinámico.

Tracy (Lola Kirke) es una chica de primero de carrera, que ha decidido hacer sus estudios en Nueva York atraída por la romántica imagen de la ciudad como lugar donde pasa todo en el mundo intelectual y social. Pero sus aspiraciones se quedan defraudadas, porque todo es muy aburrido. Además, aspirante a escritora, no parece impresionar a sus profesores y compañeros con sus escritos. Todo parece cambiar cuando conoce a Brooke (Greta Gerwig), la hija del novio de su madre, futura hermanastra. Esta, casi una década mayor, es “guay”, lo pasa bien, y tiene proyectos para montar un restaurante maravilloso. Y conoce gente.  Las cosas al final no serán como parecen,… pero por lo menos le estimulará a escribir algo realmente interesante.

Drama con tonos de comedia, o comedia con tonos de drama, en la que de nuevo Baumbach y Gerwig exploran la ausencia de rumbo, la carencia de objetivos vitales en lo jóvenes actuales, representados por cualquiera de las dos protagonistas. Lo cual se hace especialmente grave cuando el joven empieza a no ser tan joven, situación representada por el personaje que interpreta Gerwig. Un personaje muy similar en ciertos aspectos al de Frances Ha, pero sin que parezca que vaya a conseguir reconducir su vida como aquella bailarina frustrada. Similares ingredientes que el mencionado precedente, aunque tal vez sin la frescura y la novedad que represento aquella sencilla película rodada en blanco y negro con cámaras fotográficas réflex digitales.

A la ciudad que despierta expectativas e ilusiones en la gente.

A la ciudad que despierta expectativas e ilusiones en la gente.

Buenas interpretaciones, tanto de sus protagonistas (esta chica, Lola Kirke, a quien esperamos en la segunda temporada de Mozart in the Jungle, parece que promete) como de los personajes secundarios. Todos juntos nos ofrecen de forma coral la parte más interesante de la película que es cuando se juntan todos en la casa del exnovio y examiga de Brooke.

Película que se deja ver con razonable agrado, no le encuentras grandes pegas, pero que tampoco dejará un recuerdo indeleble en la memoria. Si no encuentras nada mejor en cartelera, tiene un pase. El haberla visto en compañía entre otros de una joven de 21 años, permitió eso sí, un coloquio cervecero posterior muy interesante.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Pero en la que, si hacemos caso a lo que nos cuenta el cine y las series de televisión contemporáneas, las chicas jóvenes lo tienen realmente complicado.

Pero en la que, si hacemos caso a lo que nos cuenta el cine y las series de televisión contemporáneas, las chicas jóvenes lo tienen realmente complicado.

[Libro] Dans le café de la jeunesse perdue

Literatura

Con un fin de semana muy marcado por cuestiones profesionales, un simposio de comités de ética asistencial que se celebró el viernes y el sábado por la mañana, el resto lo he pasado de forma muy tranquila y sin mayores novedades. Así que comienzo la semana con un libro que ya terminé hace unos días. El segundo de los que adquirí para conocer la obra de Patrick Modiano, el más reciente premio nóbel. Y si el primero de los que leí y que ya comenté en estas páginas fue una obra temprana en la obra del escritor, esta de hoy es más reciente en su fecha de publicación, aunque también transcurre en un París de varias décadas atrás.

Dans le café de la jeunesse perdue
Patrick Modiano
Editions Gallimarda, 2012
Versión electrónica

Les Deux Magots

Nos desplazamos con esta novela a la “rive gauche” parisina, a los cafés de los artistas… de los cuales queda todavía la presencia de Les Deux Magots en Saint-Germain-des-Prés.

Situada la acción en algún momento de los años 50 o 60, en París como ya he dicho, cuando la “rive gauche” era refugio de artistas e intelectuales, esta novela intenta descubrir quién es Louki, apodo de Jacqueline Delanque, una misteriosa joven que durante un tiempo fue cliente habitual del café Le Condé, no lejos de los ambientes universitarios y de las librerías de Saint-Germain-des-Prè. Son cuatro los narradores que nos llevarán a conocer quienes esta mujer. Un estudiante de la escuela de minas que la observa en el café, un detective privado que busca su paradero, la propia Louki presentándonos su difícil transición de la adolescencia a la juventud y uno de sus amantes. Sus orígenes modestos en lo peor del barrio de Pigalle, sus fugas y su flirteo con la droga, un extraño y fallido matrimonio, su deambular por los distintos ambientes de París,…

Figura

Tampoco nos movemos muy lejos de los jardines del Luxembourg, próximo al barrio latino y a la Sorbonne.

Estamos ante una novela con fuerte carga existencialista, pero su versión más pesimista. Sobre la base de que es difícil conocer a una persona, que distintos observadores pueden tender distintas versiones de esa persona, Modiano nos presenta un carácter femenino fuertemente melancólico, depresivo. Condicionado, muy condicionado por el entorno, su existencia parece predeterminada en un fatalismo existencial que como digo se me antoja muy pesmista. Al igual que me sucedió con el libro anterior que comenté del autor, es necesario que transcurra una buen proporción del contenido de la novela, no muy larga por otra parte, para que empiecen a encajar las piezas que constituyen el rompecabezas del carácter y la personalidad de Louki/Jacqueline.

Aunque indudablemente interesante, la novela no ha acabado de engancharme. Y el autor, tras estados dos novelas no lo veo entre mis opciones inmediatas para continuar con la lectura de su obra. Más si es cierto que como he leído en algún lugar sus obras tienen estructuras y temáticas similares. Pero tampoco diré que ha sido decepcionante o un tiempo perdido. Por otra parte, habiendo leído ambas obras en su idioma original, un francés culto, me ha servido para quitarme un poco el óxido en esta lengua que, por el predominio mundial del inglés, últimamente tenía algo abandonada.

Boulevard de Rochechouart

Y Montmartre y el boulevard Rochechouart también se encuentran en la vecindad de Pigalle, lugar de la infancia y adolescencia de Louki/Jacqueline.

[Cine] Adore (2013)

Cine

Adore (2013), 12 de junio de 2014.

Vamos con la segunda de las sesiones cinematográficas que nos sirvieron la semana pasada para huir del pegajoso calor de junio, con su humedad, sus tormentas y su modorra colectivas. Otra versión original que desapareció de la cartelera pocas horas después, y que donde permanezca en territorio español  se podrá encontrar también en versión doblada bajo el título, poco fiel al original, de Dos madres perfectas. Producción australiana de la directora francesa Anne Fontaine, que está cogiendo cierta fama últimamente, su principal atractivo radica en sus dos protagonistas femeninas.

En un lugar casi idílico de la costa australiana, de playas escasamente concurridas y bellos paisajes pasan sus vidas Lil (Naomi Watts ) y Roz (Robin Wright), amigas desde niñas y que han llevado vidas paralelas, con sus buenos matrimonios, sus guapos hijos, también mejores amigos entre sí, con sol, playa y tranquilidad. Pero Lil queda vida en un momento dado, y Roz empieza a tener problemas con su matrimonio. Su marido quiere trasladarse a Sidney a un buen puesto docente en una universidad. Casi por casualidad, sin darse cuenta, ya bien metidas en su cuarentena, comenzarán cada una una aventura con el hijo de la otra, convertidos ambos en jóvenes de veinte años, guapos, deportistas, surferos, bronceados,… Pero esto tal vez sea el principio del fin de esa vida presuntamente idílica.

Monterosso - playa

Con esta película, hoy toca día de playa… pero como no podemos irnos a las playas tropicales australianas, nos quedaremos en la costa de Liguria… por ejemplo en la playa de Monterosso al Mare.

He de decir que me costó entrar en el filme. Es algo que notas cuando te revuelves mucho en la butaca de la sala de cine. El ambiente casi tropical, la playa, el sol, los paisajes, y la comodidad casi decadente en la que se mueven los personajes de la historia me transmitió una cierta modorra que sumaba a la propia del calor bochornoso que nos empujó a disfrutar del aire acondicionado de la sala de cine. La película no obstante se anima, se vuelve poco a poco más dramática, empujada en gran medida por el buen hacer de las dos actrices protagonistas, que muestran que, además de estar guapas y estupendas cuando caminan a mitad de camino o más entre sus cuarenta y sus cincuenta años, son sólidas intérpretes con oficio. Los dos chavales cumplen en su papel de “bollicaos” deseables sin que desentonen en los momentos dramáticos, aunque sin alcanzar el nivel de las dos veterenas de la gran pantalla.

Santa Margheritta Ligure - playa

O quizá en la de veraneo familiar de Santa Margheritta Ligure.

Con todo, es una película que no acaba del todo de entrarnos, quizá por alguna de las endebleces propias de la historia que son de difícil tragadera, y porque a una historia de pasiones se habría hecho falta un poco más de rasmia y de drama, ya que este, aunque se va gestando y es predicible, llega casi de sopetón, y acaba el filme desinflándose en una conclusión que concluye más bien poco y de forma poco sostenible. Producto hasta cierto punto fallido desde mi punto de vista.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/***
Portofino - cala

O quizá prefiramos una recogida cala en las cercanías de Portofino.

[Cine] Frances Ha (2012)

Cine

Frances Ha (2012), 9 de abril de 2014.

Tarde y de mala manera llega esta producción independiente de hace casi dos años. Tan de mala manera, que no se han dignado en estrenarla en Zaragoza, motivo por el que he tenido que buscar canales alternativos para ver una película por la que me he sentido interesado por los comentarios y críticas en torno a su tardío estreno. Dirigida por Noah Baumbach, y escrita por el propio director y su actriz protagonista, Greta Gerwig, estamos ante una producción de muy bajo presupuesto, que ha sido comparada por su tema y localizaciones con una de las series de televisión más de moda en la actualidad.

Un comentario técnico sobre la fotografía principal de la película aparece en carloscarreter.es.

Frances (Greta Gerwig) es una joven de 27 años, que vive en Nueva York, aficionada a la danza, aunque no consigue meter cabeza como profesional en ninguna compañía, con pocos recursos, que vive con su mejor amiga. En un pequeño intervalo de tiempo, rompe con su novio, su mejor amiga dice que tienen que dejar el apartamento porque se va a vivir con su prometido, y le informan de la compañía en la que colabora como interna que no cuentan con ella a corto plazo. Y Frances entra en crisis, porque le cuesta darse cuenta que tiene que adaptar sus expectativas, renunciar a algunos de sus sueños, y que empieza a tener una edad en la que tiene que asumir comportamientos de adulto. Que está empezando a dejar de ser joven.

Puente de Brooklyn

Fotográficamente, me tengo que ir necesariamente a Nueva York. Al fin y al cabo, Frances pasa las horas de sus días entre Brooklyn y Manhattan.

Estamos por lo tanto ante una película que plantea un momento de crisis, sobre quién es la persona, sobre lo que espera de la vida, sobre la diferencia entre la vida real y la vida soñada. Con un bajo presupuesto, rodada con una cámara réflex digital, y con Nueva York como telón de fondo tan frecuente en películas con temas similares. Me recuerda mucho a pesar de las evidentes diferencias de estilo y tono a algunas películas de Woody Allen o a la última de los hermanos Cohen. LlewynFrances arrastran distintos lastres y tienen caracteres y visiones muy distintos, pero su crisis es similar. La resolución también será muy distinta. Evidentemente, tiene mucho que ver con los temas que se tratan en Girls, aunque con un tono muy distinto.

Algo que también hay que decir es que Frances es Greta Gerwig, que además de colaborar en la escritura de la historia, incorpora perfectamente el personaje, y lo hace verosimil y bastante querible, con buenos apuntes del conjunto del reparto.

East River

Así que nos detendremos un ratito en Brooklyn Heights para ver la línea del cielo del bajo Manhattan al otro lado del East River.

Estamos ante una película bastante generacional, y a mí me pillan un poco a desmano las crisis existenciales de Frances. También es una película que asume determinadas limitaciones tanto formales como en el desarrollo de la historia. Pero se deja ver muy bien, y es una pena que en esta ciudad, en Zaragoza, nos hayan privado de poder disfrutarla en pantalla grande.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
The Met

Y quizá como los personajes de la película, acudiremos a alguna actividad cultural en el Met.

[Cine] Ida (2013)

Cine

Ida (2013), 30 de marzo de 2014.

En una mañana de domingo nos vamos a un pase matinal para ver esta película polaca que llega acompañada de tan buenas referencias, y en la que pronto descubriremos que lo único que tenemos que lamentar es que sólo esté disponible en versión doblada. Dirigida por Pawel Pawlikowski, estamos ante un drama perfectamente condensado en 80 minutos que ya adelanto que merece la pena ser visto.

Nos encontramos en un convento de monjas en la Polonia de principios de los años 60. La hermana Ana (Agata Trzebuchowska) es una joven novicia a punto de tomar los votos. Pero la superiora del convento le convence de que antes de hacerlo, debe ponerse en contacto con su tía Wanda (Agata Kulesza). La joven se ha criado en el convento como huérfano, desconociendo tener pariente vivo alguno. Una huérfana de la guerra mundial. Su tía es una juez, heroína de guerra en la que luchó como partisana, que ha formado parte del aparato represivo del estado comunista. Ahora vive desilusionada y alcoholizada. Esta le informará a la joven que su origen es judío. Y entre ambas, saldrán a la búsqueda de los orígenes de Anna, cuyo nombre original fue Ida Lebenstein. Una búsqueda que quizá lleve a las dos mujeres mucho más allá de donde pretendían.

Monja

Todo comenzará para Anna/Ida en un convento polaco, más rural que este de la ciudad de Cracovia.

Con una maravillosa fotografía en blanco y negro de la que hablo en carloscarreter.es, mi nuevo sitio dedicado a la fotografía y las artes visuales, estamos ante un viaje de descubrimiento personal. La joven Anna/Ida ha vivido su infancia y adolescencia en la concha protectora del convento, y desconoce las realidades del mundo. En el plazo de 48 horas descubrirá las terribles realidades que rodearon su llegada al mundo. Y unos días más le tendrán que bastar para conocer el mundo más de cerca. Un aprendizaje rápido y de difícil digestión. Un recorrido que sirve al director para de una forma sutil sacar a la luz algunos de los temas poco mencionados y poco reconocidos de la historia polaca. El antisemitismo subyacente, el extraño papel de la iglesia católica en su sociedad, las difíciles relaciones entre los polacos judíos y los polacos étnicos, la difícil digestión de la transformación en un estado comunista,… Muchos temas los que surgen en los limitados pero perfectamente gestionados ochenta minutos que dura el filme.

Sin embargo, la película te deja con muchos interrogantes. No desvelaré la conclusión de la película si es que hay alguna conclusión definitiva. Pero de alguna forma sales con la sensación de que el camino final de Anna/Ida más que de compromiso es de cobardía. De miedo ante la falta de respuesta ante sus preguntas al joven músico de jazz. ¿Y ahora, qué? Deja mucho en qué pensar.

Paisajes desde el tren

Una primera parte que incluye el ambiente opresivo de la sociedad rural polaca, con sus bellezas, sus miedos y sus prejuicios.

El trabajo de ambas actrices protagonistas es sensacional, especialmente el de Kulesza, a quien le toca bailar con el personaje más torturado. Pero también es difícil pensar en otra Ida que no sea la joven Trzebuchowska, con su aspecto delicado pero sereno, con su aparente mezcla de impasibilidad o resignación, con la reflexión con la que acoge las novedades que surgen de pronto en su vida.

Llena de logros técnicos y estéticos, con unas interpretaciones notables, el final de la película nos dejó un poco fríos. Quizá porque vimos en ese final un punto de cobardía, que desconocemos si era intencionado por parte del director. Si interpretamos bien la película, creemos que está estupenda. Si no, creemos que hay un punto decepcionante en este final. En cualquier caso, una película que merece la pena ser vista, sin duda.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***/**** (según se mire)
Cementerio judío en Cracovia

Una primera parte de la película que terminará entre las tumbas de un viejo cementerio judío, descuidado, no como el de la ciudad de Cracovia actual.

[Cine] Io e Te (2012)

Cine

Io e Te (2012), 7 de agosto de 2013.

Esta película la he visto en versión original en italiano con subtítulos en castellano y por ello conservo su título original. En la cartelera española es posible encontrarla también con el título traducido de Tú y yo. Lo cual puede hacer confusa una conversación cinematográfica ya que es también el título que se dio en España también a Love Affair (1939)An Affair to Remember (1957), sendas versiones de una misma historia dirigida por Leo McCarey en ambos casos, ambas estupendas, pero que no tienen nada que ver con la película que hoy nos ocupa. Nunca me cansaré en la necesidad de respetar las obras en su estado original, con sus voces y sus títulos como fueron concebidos. Aunque no sea más que para evitar excesivas confusiones.

Dentro de las dificultades para encontrar películas atractivas en la cartelera veraniega, era difícil sustraerse a ver qué tiene que ofrecernos en la actualidad un director que ha supuesto tanto en la historia del cine aunque no sea excesivamente pródigo en su trabajo, y que llevaba nueve años sin presentarnos una película suya. Hablamos de Bernardo Bertolucci. Que vuelve a introducirnos después de Dreamers (Soñadores) en las relaciones entre hermanos.

En las calles de Roma

Aunque no aparecen monumentos destacados, la película de hoy parece estar rodada en Roma.

Lorenzo (Jacopo Olmo Antinori) es un adolescente de catorce años, algo excéntrico, introvertido, que cansado de su entorno decide tomarse “unas vacaciones”. Engañando a sus padres y profesores, aprovecha la semana en la nieve de su colegio para quedarse a vivir solo durante unos días en el sótano de su casa, mientras su madre lo cree esquiando con sus compañeros. Hay un padre, al que no conocemos, sólo por referencias indirectas. Una vez que ha empezado su semana de vida en solitario, se presenta su hermanastra Olivia (Tea Falco). Fruto de una relación anterior de su padre, esta chica en sus veintitantos lleva años apartada de la vida de Lorenzo. Inició en su momento una carrera artística como fotógrafa, pero en su momento se enganchó a la heroína, lo que la ha llevado a buscar el mismo sótano con intención de desengancharse y pasar el mono. Dos personas, hermanos pero desconocidos, que buscaban la soledad por motivos distintos, pero a los que no les quedará más remedio que aprender a convivir y a conocerse durante esos siete días.

Un Bertolucci muy alejado de sus grandes y ambiciosas producciones de antaño, nos ofrece una historia intimista rodada en su mayor parte en el claustrofóbico ambiente del sótano donde conviven los dos hermanos. Más claustrofóbico todavía cuando se manifiesten las fases más desagradables de la abstinencia de Olivia, en las que de todas formas tampoco se regodea en exceso el director. La clave de esta pequeña historia es la mutua influencia de ambos hermanos, el cruce de caminos fortuito, que probablemente cambie su historia. Para bien, queremos creer, aunque el director nos da detalles que nos indican que quizá no los dos hermanos puedan superar los problemas que los han arrastrado a su encierro. En cualquier caso, una historia que me parece razonablemente bien contada y planteada, y que es razonablemente honesta en su desarrollo y consecuencias.

Albergo Abruzzi

Así que hoy también fotográficamente pasearemos por las calles de Roma, aunque sin monumentos destacados.

Por supuesto, es importante el trabajo de los dos protagonistas, que no son intérprete excesivamente expertos. En el caso del  joven Antinori por su edad, y en el caso de Falco, porque su trabajo original es de fotógrafa, aspecto que comparte con el personaje que encarna. De todos modos, ambos sacan adelante su trabajo con razonable solvencia.

Para resumir, una película menor en la filmografía de Bertolucci, pero que se deja ver con honestidad y razonable interés, y que nos da alivio de lo que son los títulos habituales de la cartelera veraniega, haciéndonos pensar un poco sobre algunos aspectos del comportamiento humano, pero sin agobiarnos. La película entra a engrosar mi colección de películas de La fotografía en el cine, donde se reproduce en gran medida esta reseña, con un comentario añadido a su interés fotográfico.

Valoración

  • Dirección: *** Trabajo menor pero honesto del director parmesano.
  • Interpretación: *** Cumplen los protagonistas con su trabajo.
  • Valoración subjetiva: *** Una película a la que llego con algún reparo, pero que me hace sentir empatía suficiente por los dos personajes protagonistas, importándome lo que les prepara el devenir de sus vidas.
Puente y castillo de Sant'Angelo

Salvo esta vista del atardecer del Puente y el Castillo de Sant’Angelo.

[Cine] Tokio Blues (2010)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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Tokio Blues (Noruwei no mori, 2010), 2 de mayo de 2010.

La tentación era demasiado fuerte. Ya hemos discutido eventualmente sobre las novelas de Murakami, lo más para algunos, un tostón para otros. Pocos quedan en el punto medio. Quizá algunos como yo, que encontramos elementos muy interesantes, pero no acabamos de ver el cuadro en su conjunto. No pocos se defienden diciendo que es que es un escritor muy oriental. En su país lo acusan de estar muy occidentalizado. Y tras veinte años de rumores, propuestas y peticiones, por fin se ha adaptado su novela más representativa, que citaré por su título original, Norwegian Wood, como la canción de los Beatles. Porque nunca he entendido el que le pusieron en España y otros países, y que ha heredado la versión en castellano de la película.

Pero vamos a esta última. Como decía, la tentación de comprobar si era o no posible adaptar esta película al cine era muy fuerte. Y más si el director es el franco-vietnamita Anh Hung Tran, que tiene un par de películas previas que me gustaron mucho.

Sinopsis

Toru Watanabe (Kenichi Matsuyama) es el amigo de la adolescencia de Naoko (Rinko Kikuchi) y Kizuki, que a su vez son novios. Este último se suicida al final de su adolescencia, y los otros dos se perderán de vista hasta el momento en que Toru se encuentre realizando sus estudios en una modesta universidad tokiota. Allí volverán a encontrarse, e iniciarán un romance que se verá estorbado por los desequilibrios mentales de Naoko, que la llevarán a un sanatorio mental en las montañas entre los bosques. Mientras, Toru conocerá a otra chica, una compañera de clase, Midori (Kiko Mizuhara), por quien empezará a sentir algo progresivamente a pesar de que esta sale con otros chico. Pronto Toru se verá atrapado entre los sentimientos profundos que siente por las dos chicas, mientras va transcurriendo su vida como universitario. Otros personajes irán salpicando y modulando las acciones y los sentimientos de los personajes. Narasawa (Tetsuji Tamayama), el cínico y mujeriego amigo de Toru. Hatsumi (Eriko Hatsune), la novia enamorada pese a todo del anterior. Reiko (Reika Kirishima), la compañera y amiga de Naoko en el sanatorio psiquiátrico. Pero finalmente, todo quedará en lo que les pase a los miembros del triángulo formado en torno a Toru.

Realización y producción

Un gran problema y una gran virtud marcan este filme.

El gran problema es que la dificultad de adaptación de la novela, los mil matices y pequeñas historias que cubren sus páginas, obliga a una translación al medio cinematográfico casi esquemática. Yo supongo que desconcertante para quien no haya leído la novela. Se pierde la noción del paso del tiempo. Las elipsis no están claras. Apenas podemos distinguirlas por algunos detalles en el cambio del aspecto físico de los personajes. Sólo unas pocas escenas son tratadas con la profundidad que merece la historia.

Y aquí viene la gran virtud. En las escenas en las que el director se para, se detiene y nos muestra con detalle, encontramos retazos de cine de alto nivel, con encuadres y ambientes tremendamente bien logrados y ajustados, con una fotografía maravillosa, con una luz que acompaña perfectamente el ánimo de los personajes en escenas, con elementos cargados de simbolismos, especialmente en las secuencias rodadas en la naturaleza. Los bosques, las praderas, los montes, dan todo sentido a esa relación entre los personajes, entre los ambientes, y con la canción que da título a la película en el punto central de la misma. El título original, Norwegian Wood, no la tonta traducción española. El momento del duelo del protagonista, a orillas del mar, ese mar encrespado, con esas olas que nos recuerdan las pinturas japonesas de antañao, y que nos hablan de la agitación que por dentro sufre el personaje. Creo que sólo por algunas de estas secuencias, ya merece la pena ver la película.

Interpretación

Me hubiera gustado ver la película en versión original. Como todas. Nuestros dobladores están más acostumbrados a los doblajes de películas anglófonas, y cuando trabajan en otras filmografías hacen que esta penosa práctica se vuelva más penosa todavía. Pero en general, a pesar de esta limitación, creo que los jóvenes actores que participan están razonablemente bien, cumpliendo con sus papeles, y con el espíritu de los personajes que han de encarnar. Curiosamente, me llaman más la atención algunos de los secundarios, como por ejemplo Eriko Hatsune (Hatsumi), cuando cuestiona la ética de las andanzas de Toru y su novio, Narasawa, o la dignidad que representa siempre Reika Kirishima (Reiko), siempre en un segundo término de la relación entre Toru y Naoko, pero que al final se reivindica y busca su camino de la mejor forma que puede y sabe.

Conclusión

Una película con indudables debilidades, que se pueden deducir de lo que he comentado antes. De su esquematismo, de que hay cosas de las que no te enterás si no conoces previamente la historia, pero justifica sobradamente su visión por algunas de las escenas, propias del cine oriental, llenas de gran belleza, de hermoso simbolismo, y que muestran la calidad del director, que en este caso se mete en la misión casi imposible de salir airoso de la adaptación de semejante novela.

Calificación

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Resulta demasiado obvia la recomendación de la canción de los Beatles que da título a la película, Norwegian Wood. Pero con algunas matizaciones. La traducción correcta al castellano del título de la canción, y que se extrae del contexto de la letra de la misma es ‘madera noruega’. Porque así estaba decorado el apartamento de la chica con la que al final no se acuesta el chico protagonista de la canción. Sin embargo, el título original japonés del filme, Noruwei no mori, sólo se puede traducir como ‘bosque noruego’, que podría ser una traducción válida del título de la canción si no fuera porque el contexto nos dice que no. Y tiene más que ver con algunos de los paisajes en los que se desarrolla la película.

Dicho lo cual, Horace Silver, pianista y compositor de jazz, hardbopero con un estilo muy funky, tiene un disco que se titula The Tokyo Blues, como el título en castellano del filme, y que a mí me gusta un montón.

Los Beatles. Made in Spain.

Ya que el título del filme, el original, homenajea una canción de los Beatles, os traigo una foto de un detalle de una ilustración que se puede encontrar en la exposición 'Los Beatles - Made in Spain', que se puede visitar en el Centro de Historia de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8