[Desconciertos] Luna, Japón, monos y megapíxeles

Ciencia, Fotografía, Viajes

Llevamos semanas, y especialmente esta, con la murga del 50º aniversario del alunizaje de dos astronautas de la misión Apollo 11 de la NASA. El primer alunizaje de la historia. Esto me tiene conflictuado en dos aspectos.

El primero es que sigue siendo visto como un tema más de orgullo patriotero que un logro científico que arrastró muchos otros, y más que podrían ser si no fuera por la tendencia de los políticos de todo signo a despreciar la ciencia. Especialmente grave en nuestro país, donde cuando hay una crisis, los gobernantes de turno, demostrando que no están capacitados en absoluto para su trabajo, recortan en investigación y desarrollo, que es justamente donde habría que dedicar más dinero para cambiar la estructura económica y productiva de este país, tan frágil ante los vaivenes de las finanzas. Turismo y construcción nos dejan constantemente con el culo al aire; educación, ciencia y tecnología nos garantizarían un colchón ante los vaivenes económicos. Seguimos optando por ser camareros y albañiles en lugar de físicos o ingenieros. Somos gilipollas. Y eso me desconcierta mucho.

Santuario Tōshō-gū de Nikko.

El segundo es que mis recuerdos sobre el tema son muy confusos. Siempre he tenido la sensación de que durante aquellas vacaciones de julio de 1969 en Benicarló, presencié aquellos acontecimientos en la televisión. Pero también sé que no es posible. No teníamos televisión en el apartamento. Y a la hora en que sucedió… yo, con mis seis añitos, estaba durmiendo. No podemos fiarnos de nuestros recuerdos. Tengo más ejemplos al respecto. Sobre otros acontecimientos. ¿Quién dijo qué? ¿Quién vio qué? ¿Quién oyó qué? Propios y ajenos. Gente convencida de que algo pasó y lo presenció, y no fue así. Sesgos de recuerdo, muchas veces que nos afectan de forma colectiva. Y eso me desconcierta mucho.

Cuando volvimos de viaje de Japón en octubre de 2014, estábamos encantados. Pero si nos preguntaban entonces, contestábamos que con una vez era suficiente, que había mucho que ver. Sin embargo, esa impresión cambió. Y desde hace dos años llevamos diciendo que teníamos que volver. Por un momento pareció que iríamos esta primavera pasada, pero acabó siendo China. Luego, di por descontado que sería en la primavera de 2020. Pues tampoco. Ya tenemos billetes. Saldremos el 24 de septiembre y volveremos el 8 de octubre. Pero no tengo ni idea de qué vamos a hacer allí. Hacía tiempo que no montábamos unas vacaciones de forma tan caótica. Y eso me desconcierta mucho.

En el primer viaje a Japón visitamos Nikko. Y aquel conjunto de templos y santuarios entre los bosques nos gustó mucho. Las fotografías que adjunto en la entrada son de allí. En un momento dado, me llamaron la atención unas tallas en el santuario sintoísta Tōshō-gū, es decir, dedicado al shogún Tokugawa Ieyasu, fundador del shogunato que dominó el período Edo en Japón, entre 1603 y 1868. Las tallas, que podéis ver en el encabezado de esta entrada, representan a los tres famosos monos sabios orientales que se tapan los oídos, la boca y los ojos. Hice varias fotos. Siempre pensé que era una más de las representaciones de estos monos. Pero recientemente me enteré que no. Que son las originales. Aunque el concepto de los tres principios, no escuches el mal, no mires el mal, no hables el mal, estaban presentes desde la época de Confucio, la representación artística con monos que ha llegado a nuestros días tiene origen en esas tallas. Lo cual dota de más valor a la visita.

Pero también he comprobado que en occidente se malinterpreta con frecuencia el significado de los monos. Y en muchas ocasiones viene a ser interpretado como que hay que ser discreto, y no ver, oír o hablar más allá de la cuenta. Actitud que nos lleva a ser aliados de ese mal al que originalmente renunciaron los monos, cuando preferimos no ver, no oír o no hablar de las cosas que funcionan mal en el mundo. Esta deformación de un principio moral razonable, me parece terrible. Y eso me desconcierta mucho.

Quien sigue este Cuaderno de ruta, sabe que soy un fuerte aficionado a la fotografía. Pero cada vez me aburre más hablar de aparatos fotográficos que no tengan como mínimo 30 o 35 años, a ser posible más. Hace unos años, cuando se afianzaron los captores digitales de 36 megapíxeles o incluso más, se empezó a hablar de que la carrera de los megapíxeles se había acabado. Que a partir de ese momento serían otros los adelantos que marcarían la innovación en el sector. Bien… ya vamos por 60 megapíxeles en los sensores de 24 x 36 mm, 100 megapíxeles en los de 33 x 44 mm, y creo que por 150 megapíxeles en los de 41 x 54 mm. Y se ha generado una fuerte presión en los consumidores por parte de la industria, los medios y los influencers, para convencer al personal de que lo chachi son cámaras de más de 2000 euro, cuando no 3000 o 4000 euros, con muchos megapíxeles, y con unos objetivos carísimos y enormes. Mientras, el mercado de las cámaras fotográficas se hunde progresivamente. Y yo sigo pensando que con 20-24 megapíxeles es suficiente para la inmensa mayoría de los mortales, que rara vez sacan copias en tamaño DIN-A2 (42 x 60 cm) que es lo que permiten estos ahora modestos sensores. Y que no es necesario llevar armatostes enormes, que los formatos pequeños y ligeros son más que suficientes para la inmensa mayoría de los mortales. Pero la gente no se mueve por la razón, sino por la presión del grupo. Y mientras los precios aumentan. Y los sistemas peligran. Y las ventas caen. Y por lo tanto, las marcas y los sistemas peligran más todavía. Y eso me desconcierta mucho.

Como veis. Últimamente, todo me desconcierta mucho. Y eso que nunca, o sólo muy tangencialmente, hablo de política. Porque eso, me desconcierta mucho.

[Fotos] En China con película negativa en blanco y negro

Fotografía, Viajes

Al reciente viaje que hemos hecho por China me llevé una pequeña cámara para película tradicional con unos carretes en blanco y negro. Para complementar el reportaje en color realizado con cámara digital. Aquí os dejo algunas fotos de ejemplos. Si queréis conocer los detalles técnicos podéis ir a China con la Minox GT-E + Ilford XP2 Super 400.

[Viajes] Mi primera visita a la China continental, resumiendo

Viajes

Desde que en 2014 viajamos a 2014, nos hemos animado a ir viajando casi todos los años a algún país del Extremo Oriente. Hong Kong y Macao en 2016, Corea del Sur en 2017, Taiwán en 2018… parecía obvio que fuese cuestión de tiempo que nos atreviésemos con la llamada China continental, el grueso de lo que es la República Popular China, a la que pertenecen también Hong Kong y Macao como regiones administrativas especiales, y que van a otro aire.

Shanghái

Lo pensamos con tiempo. El 10 de enero ya teníamos los billetes de avión, muy económicos, a través de KLM, con uno de los vuelos operados por China Eastern Airlines. Los aviones asiáticos suelen tener las plazas de clase turista significativamente más amplias que los europeos, y no digamos que los nortemericanos. Determinadas de constricciones de fechas y acontecimientos determinaron la época. Queríamos primavera, antes de meternos en junio, para evitar el calor húmedo y sofocante que hace en Shanghái y su región o regiones próximas en el verano. No obstante, no pudimos evitar meternos en la primera semana de junio. Sólo hemos tenido dos días en los que el calor ha sido algo desagradable.

Suzhou

A parte visitar Shanghaí, la segunda ciudad en importancia de la China continental, y la principal como motor económico, un paradójico paraíso capitalista en un régimen que se dice comunista. No lo es, es simplemente una dictadura de partido único con economía planificada que admite de buen gusto los mecanismos de la economía capitalista.

Zhouzhuang

Pero aparte de esto, lo que nos apetecía era visitar una serie de elementos, culturales y naturales, cuatro de ellos calificados como Patrimonio de la Humanidad según la Unesco , que son muy accesibles desde Shanghái, gracias a la eficaz, no sé si es eficiente, red de trenes de alta velocidad que se ha desarrollado en esa región en los último 15 o 20 años. Trenes que resultan baratos para nosotros, incluso viajando en una cómoda primera clase.

Nanjing

Los lugares que hemos visitado, además de Shanghái han sido:

  • Suzhou – jardines de importancia histórica (Unesco) y otros lugares de interés en la ciudad.
  • Zhangzhou – ciudad acuática del delta del Yangtsé.
  • Nankín – tumbas de la dinastía Ming (Unesco) y otros lugares de interés en la ciudad.
  • Huangshan – montañas amarillas de Huang (Unesco).
  • Hangzhou – paisaje cultural del lago del Oeste (Unesco).

Huangshan

Los detalles técnicos del reportaje fotográfico del viaje los podéis encontrar en el enlace Equipo para el viaje a China, región de Shanghái – Mi fiable G9, mi nueva XF10 y mi clásica Minox 35 GT-E. Para los demás, los no interesados en cuestiones técnicas, en este breve resumen os he dejado unas cuantas fotos. Pero ya hay algunas fotografías que se han publicado con anterioridad actualizando el Cuaderno de ruta por correo electrónico. Afortunadamente, WordPress no se ve afectado por la censura del gobierno chino. En los próximos días subiré más fotografías a Facebook, Instagram, Twitter o Tumblr.

Hangzhou