[Viajes] Resumiendo con fotos el reciente viaje a Italia

Viajes

En principio, a lo que íbamos era a la Costiera Amalfitana. Pero las cosas han salid un poco diversas.

Nos alojamos en Sorrento, un lugar muy bien situado tanto para visitar la mencionada abrupta costa de la Campania, como para visitar el golfo de Nápoles, que en realidad ya conocíamos, lo visitamos hace 13 años, aproximadamente en las mismas fechas de principios de octubre, por mi tendencia a huir de las fiestas o “no fiestas” del Pilar en Zaragoza, que no me agradan mucho. El caso es que en octubre de 2008 pasamos calor, y en este octubre de 2021 hemos ido justos de ropa de abrigo, y hemos tenido que tener el chubasquero a mano siempre, aunque hemos tenido preferentemente buen tiempo, aunque fresco.

Teníamos unas expectativas muy altas con respecto a la Costiera Amalfitana. Todo el mundo nos había hablado muy bien de esta zona. Y en nuestro recuerdo estaba la visita en 2014 a otra bonita costa italiana, en la Riviera Occidental, la llamada Cinque Terre, que visitamos en 2014, y que nos gustó mucho. Pues bien… es bonita. Pero ni se puede recorrer con tranquilidad por adecuados senderos, ni los pueblos son tan monos, aunque son majos, como aquellos. Y además, algunos de ellos están convertidos en centros comerciales al aire libre… muy agobiante. Ya digo, es bonita, pero no a la altura de las expectativas.

Le íbamos a dedicar tres días completos a la Costiera Amalfitana, de los cinco que íbamos a estar por la zona, seis noches, pero al final sólo le dedicamos dos. El resto de los días fuimos buscando distintas vistas del monte Vesubio, volcán en activo de carácter explosivo que cualquier día dará un susto de muerte a los muchos habitantes del golfo de Nápoles. No todos los días hicimos lo que quisimos. Una huelga de trenes y autobuses de transporte de pasajeros evitó que pudiéramos visitar Pozzuoli, con sus sulfataras volcánicas y sus restos arqueológicos, y lo sustituyéramos por una visita a la isla de Capri, que ya conocíamos. Así pues, vistas del Vesubio…

Nos despedimos el día 12 al mediodía, aunque yo aún me quedé a dormir un par de noches a mi aire en Roma. Sin prisas por volver. Dediqué una tarde a hacer mi particular rally fotográfico con la cámara para película tradicional en blanco y negor, que se verán en unos días.

Y el último día, me fui de excursión a Tivoli, a visitar Villa d’Este, barroca, y Villa Adriana, romana del siglo II, palacio de verano del sevillano emperador Adriano. También merece la pena el paseo por el casco histórico de la antigua Tibur.

[Fotos] Dinamarca con película en blanco y negro

Fotografía

Como vengo haciendo desde hace unos años, decidí llevar en mi reciente escapada a Copenhague, y otras ciudades cercanas danesas, una cámara fotográfica para película tradicional, además del equipo digital. Como las fotografías del equipo digital, siempre en formato RAW, son por defecto en color, independientemente que luego se puedan trabajar en blanco y negro, la película fotográfica que me llevo es en blanco y negro.

Aquí os pongo una muestra de las fotos que hice. Los detalles técnicos de cómo las hice, las cosas que fueron bien y las que fueron menos bien, los podéis encontrar en Por Dinamarca con película en blanco y negro – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super 400. La verdad es que en este viaje he quedado contento con mi pequeña Minox y los resultados que he obtenido con ella.

[Fotos] Ilustrando mis reflexiones sobre el equipo fotográfico digital que me llevé a Dinamarca recientemente

Fotografía

Veamos. Mi equipo fotográfico viajero por excelencia es de formato micro cuatro tercios. Las cámaras tienen una excelente ergonomía, una fuerte protección contra accidentes e inclemencias del tiempo, y el conjunto de ópticas que puedes llevarte es muy amplio, con poco incremento en el volumen o en el peso. Pero mi cámara principal se estropeó a finales de la primavera, la tuve durante un mes en el taller, a Suiza me llevé otra del mismo sistema pero menos completa y competente, y cuando las principal parecía funcionar sin problemas, tres días antes de viajar a Copenhague, volvió a fallar con los mismos síntomas. El arreglo ha sido fallido.

La primer opción era volver a llevarme la pequeña cámara que me llevé a Suiza. Los resultados en Suiza fueron buenos, como lo fueron en Andalucía en octubre del año pasado. Pero como recientemente compré un50 mm para mi Canon EOS RP, me planteé probar en esta escapada breve qué tal funciona este equipo en viaje. De antemano decir una cosa. El principal problema de llevar un equipo con un sensor grande, suponiendo que el 24 x 36 mm sea un sensor grande, ya que durante décadas fue llamado formato miniatura en comparación con el formato medio y el gran formato con película tradicional, es el volumen y el peso. Y no tanto de las cámaras como de las ópticas. Por el peso y volumen de un zoom de calidad para la montura Canon RF, puedes llevar un zoom de calidad y un par o tres de ópticas fijas para las Lumix.

En fin mis reflexiones más técnicas las podéis encontrar en Por primera vez, he viajado con un equipo fotográfico de los llamados “full format” – Canon EOS RP, 50 mm y 24-105 mm. Aquí os dejo las fotos que he utilizado el artículo enlazado, todas realizadas en Copenhague y en los museos de arte contemporáneo cercanos y sus alrededores.

[Viajes] Resumen de la escapada danesa

Viajes

Acompañado de abundantes fotos, como de costumbre, al día siguiente de regresar de un viaje hago mi resumen de esta escapada a Dinamarca de estos últimos días. No han sido unas vacaciones al uso, aunque puedan funcionar de forma parecida. En realidad, buena parte de los lugares que hemos visitado en el país nórdico ya los conocíamos. Pero hay matices en la novedad.

Cuando volvíamos de las vacaciones en Suiza, muy a principios del mes de agosto, una de mis acompañantes me anunció que tenía previsto realizar un viaje por trabajo a principios de septiembre, dado que la vacunación completa con la covid-19 de cada uno de nosotros y la previsible disminución en la incidencia de la enfermedad iba a hacer cada vez más sencillo lo de viajar, si no por el mundo, por lo menos por Europa. El destino, como ya sucedió en tiempos pasados, era Copenhague. Desde dónde podríamos hacer excursiones a otros destinos razonablemente próximos dentro de Dinamarca.

Lo cierto es que no planificamos una visita organizada a la capital danesa, que conocemos de sobra de viajes anteriores. No en vano, por un motivo u otro, desde 2001, hace casi 20 años, es mi quinta visita, con otras en 2010, una muy accidentada en 2014 y la de 2016, muy similar a esta, aunque estuvimos alojados en Malmö, y terminamos viaje en Estocolmo. Fue escapada más sueca que danesa, aunque pasáramos a la capital danesa a visitar un poco de arte contemporáneo, como también hemos hecho en esta ocasión. Porque ese el negocio de mi compañera de viaje, por lo que, además de visitar los museos de arte moderno y contemporáneo Arken y Louisiana, dos lugares muy interesantes, quizá les dedique alguna entrada en particular, ella se reunió con algún galerista y marchante de arte, que incluso nos invitaron a cenar a un sitio estupendo (y carísimo), estuvieron muy simpáticos conmigo, que al fin y el cabo no estoy en el ajo, y nos permitieron conversar ampliamente sobre muchas cosas y los contrastes entre nuestros respectivos países.

Pero el caso es que fuimos encajando alguna visita a los sitios más típicos de Copenhague, especialmente la tarde del día que llegamos, el final de la tarde del viernes, después de volver de Louisiana, y el lunes por la mañana, entre las nueve y el mediodía, hora a la que recogimos nuestros ligeros equipajes y cogimos el tren en la estación central de Copenhague para dirigirnos al aeropuerto de Kastrup e iniciar el regreso.

Dejando aparte el mayor o menos interés de las visitas o del paisaje urbano de la capital danesa, lo que más nos impresionó es que en estos momentos los daneses no viven en ninguna “nueva normalidad” más o menos postiza de tiempos de pandemia, eufemismos que esconden las restricciones en las que vivimos quienes residimos en países con mayores debilidades a la hora de afrontar la epidemia, por las carencias de los medios de atención sanitaria o por los determinantes sociales que condicionan un mayor transmisibilidad del virus y una mayor morbimortalidad causada por su infección. Hasta la fecha, la mortalidad declarada en Dinamarca es cuatro veces inferior a la declarada en España. Aunque habría que revisar su forma de calcularla y compararla con la nuestra, no dudo que las cifras reales sean apreciablemente inferiores. No me refiero a números absolutos, sino en las habituales tasas de mortalidad que se utilizan en epidemiología y en las que no voy a entrar. El caso es que ni mascarillas, ni especiales obligaciones, ni prohibiciones… sólo recomendaciones. Salvo el aeropuerto de Kastrup que se somete a normas internacionales. Para entrar al país,… el certificado de estar vacunado correctamente. Que no te piden. Te indican dónde puedes hacerte una prueba rápida de infección si no lo tienes para tener un certificado de entrada, pero si les dices que tienes el de vacunación, se lo creen, te sonríen y desean una buena estancia… 😊 ¿Qué coño estamos haciendo mal 🤨 en otros países?

En cualquier caso, en los días del fin de semana, sábado y domingo, y aprovechando la excelente red ferroviaria de los daneses, visitamos dos destinos típicos de las proximidades de Copenhague.

El sábado, Roskilde, con su catedral-panteón real, patrimonio de la humanidad, su museo de barcos vikingos y su coqueto centro urbano.

Por la tarde, aprovechando que quedaba tiempo y que el pase de día de los transportes públicos del área metropolitana de la capital nos permitía viajes ilimitados, nos llegamos a ver el palacio de Frederiksborg en Hillerød con la luz más favorable de la tarde, antes de volver a Copenhague, donde estábamos invitados a cenar cerca de la estación de Østerport.

Finalmente, el domingo nos llegamos hasta Odense, tercera ciudad en tamaño de Dinamarca, con sólo 179 601 habitantes, lo cual la hace muy tranquila y agradable, con un centro histórico muy muy muy coqueto, de un tipo que ya había visto en Ålborg, y varios puntos de interés que no pudimos visitar todos, por los horarios más restringidos de los días festivos. Aunque con un museo ferroviario, no muy grande pero sí bien organizado, que yo visité mientras mi compañera se dirigía a otros atractivos de la ciudad más de su gusto. Una de estas ciudades donde se nota que se vive bien,… lástima el frío y las horas de oscuridad del invierno.

Con esto ya me despido. A ver si dentro de unas pocas semanas hay suerte y podemos volver a hacer nuestros ligeros equipajes y dirigirnos a algún destino menos conocido y trillado. Aunque no me quejo nada en absoluto de haber vuelto al país nórdico.

[Fotos] Suiza con película en blanco y negro

Fotografía

Como vengo haciendo desde hace unos años, decidí llevar en mi reciente semana de vacaciones en Suiza una cámara fotográfica para película tradicional, además del equipo digital. Como las fotografías del equipo digital, siempre en formato RAW, son por defecto en color, independientemente que luego se puedan trabajar en blanco y negro, la película fotográfica que me llevo es en blanco y negro.

Vistas de Berna. En el encabezado, Aareschlucht (garganta del Aar) y paso de Brünig desde el tren del Zentralbahn.
Rathaus de Basilea. Vista sobre el Rin desde el Pfalz.
Gran glaciar Aletsch desde el Jungfraujoch. Vista del Mittelhorn desde Grindelwald First.
El Jungfraujoch Bahn pasa por Eiger Gletscher. Vista de la cara norte del Eiger desde Grindelwald First.

Aquí os pongo una muestra de las fotos que hice. Los detalles técnicos de cómo las hice, las cosas que fueron bien y las que fueron menos bien, los podéis encontrar en Suiza con película en blanco y negro – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super 400. La verdad es que en este viaje he quedado contento con mi pequeña Minox y los resultados que he obtenido con ella.

Músicos en las calles de Zermatt. Glaciar del Gornegratt.
Gornegrat con el Kleine Matterhorn al fondo. El Breithorn mientras descendemos hacia Zermat por el Riffelhorn.
Navegación por el lago de Lucerna y subida al monte Rigi en el ferrocarril de cremallera del Rigi Bahn.
Leon herido de muerte en Lucerna. Recorrido en tren por el Oberland bernés.
Lluvia y celebraciones de la fiesta nacional suiza en Gruyères.

[Viajes] Suiza se resume en sus transportes públicos

Viajes

Ayer por la tarde llegamos a casa, regresamos de nuestro viaje de una semana por tierras suizas. A priori, no era un destino novedoso para nosotros. Ya habíamos recorrido el país helvético en otras ocasiones. Sin embargo, a pesar de la premura en la preparación, la reserva de algunos desplazamientos y alojamientos fueron con menos de una semana de tiempo a nuestra partida, y de la escasa planificación, no ha ido mal. Hemos vuelto a visitar lugares cuya espectacularidad y belleza justifican el viaje… más de una vez. Pero también hemos conocido muchos nuevos destinos, que han hecho que el viaje tuviera sus incentivos añadidos.

Una de las características, de las virtudes, del país alpino es su densa y comprehensiva red de transportes públicos. Especialmente interesantes para el viajero que quiere conocer el país, más que sus eficientes autopistas, son los trenes, especialmente los más tranquilos y recónditos, y cuando hay lagos, los barcos que los recorren. Seis personas nos juntamos en la ciudad de Berna como base para nuestros recorridos. La cantidad de excursiones a sitios interesantes que se pueden hacer desde la capital federal la hacen un lugar de alojamiento ideal. Tres acudimos desde España, Zaragoza o Sevilla, y estuvimos alojados siete noches, de lunes a lunes. Tres acudieron desde Milán o Ginebra, y estuvieron alojados con nosotros cuatro noches, llegando a última hora del jueves y hasta el lunes dos de agosto como nosotros.

Todos llevábamos el Swiss Travel Pass, que no es barato, pero se amortiza con facilidad. Nada es barato en el país helvético. Y especialmente porque desde que estuve en él por primera vez hasta ahora, el franco suizo ha pasado de tener un valor entre un 60 % del Euro hasta estar casi a la par con la moneda común de la Unión Europea en la actualidad. Los precios han variado desde 2009 hasta la fecha, pero no una enormidad. Sin embargo, la revalorización del franco suizo hace que para el visitante de la eurozona la cosa se haya ido encareciendo bastante. En cualquier caso para quienes adquirimos el Travel Pass de ocho días, los ocho lo usamos pues incluía los desplazamientos desde y hasta el aeropuerto de Zurich, aprovechamos un descuento sustancial por estar de promoción. El de tres días de nuestros amigos italianos estaba más en el límite de la conveniencia. Aunque al final, salieron las cuentas y lo amortizaron. El viaje en tren de Milán a Berna no lo pudieron cargar al Travel Pass, aunque a la vuelta si cargaron el desplazamiento desde Berna a Domodossola, y solo tuvieron que abonar el tramo italiano del viaje.

El Travel Pass incluye casi toda la red ferroviaria, autobuses de línea, transportes urbanos, y navegación en lagos en líneas regulares. Museos gratis, casi todos, aunque sólo visitamos uno, el Kunstmuseum Basel, especialmente el Gegenwart, la sección de arte contemporáneo, la pionera de este tipo de museos en Europa. Y descuentos sustanciosos en líneas turísticas, como son los ferrocarriles de cremallera, los teleféricos y otros remontes de Montaña, que van desde un 50 % en ferrocarriles como el Gornegrat, que permite usar el tren durante un día de forma ilimitada, o el ferrocarril del Brienzer Rothorn, o el acceso en telecabina al Grindelwald First, a un 25 % en las secciones de subida al Jungfraujoch, desde Grindelwald o Lauterbrunnen. Hasta esta localizaciones el Travel Pass en válido para la integridad del billete. Estos descuentos son los que determinan, y con ventaja, la conveniencia del Travel Pass, según nuestras cuentas.

Por otra parte, disponer del Travel Pass te permite adaptar tus necesidades a las circunstancias del clima u otros imprevistos. El domingo, primero de agosto y fiesta nacional suiza, aniversario de su declaración de independencia del Sacro Imperio Germánico en 1291, último día antes del regreso, estuvo de llover y con temperaturas que no superaron los 16 ºC de máxima. Pues nos montamos un recorrido ferroviario muy bonito, circular que nos llevó a Gstaad (Oberland bernés), Chateau d’Oex (Pays d’Enhaut de Vaud, viene a significar lo mismo pero en francés para el cantón con capital en Lausana), y Gruyères en la comarca de La Gruyère, patria del Gruyère, afamado queso, también en el cantón de Vaud. Y atravesando unos paisajes alpinos, deslucidos un tanto por la ocultación de las altas cimas, como Les Diablerets, por culpa de las nubes.

En resumen, que lo hemos pasado bien. Que nos hemos movido mucho. Y que nos ha cundido gracias a la maravillosa red de transporte pública de Suiza. Cuyos medios de transporte son atracción para el viajero por sí misma como son los cremalleras de subida a Zermatt, los trenes que nos llevan a Grindelwald o Lauterbrunnen y más allá, o la GoldenPass Line, que atraviesa el paso de Saanenmöser por fricción, sin necesidad de cremallera, o el Zentralbahn, entre Interlaken Ost y Lucerna, que si necesita auxiliarse de la cremallera para superar las rampas del paso de Brünig. Que delicia todo ello. ¿Se me ha olvidado decir que el cremallera de montaña del Monte Rigi que permite ir desde el lago Lucerna hasta la cima y luego volver por la estación de Arth-Goldau sí que está incluido integramente en el Travel Pass? Lo que pasa es que las nubes en la cima nos la tienen jurada. Arth-Goldau es el nombre de la estación, que sirve a tres localidades, Arth, Oberarth y Goldau.

[Fotos] “Patos” al agua; Sort y Salou, 1992

Fotografía, Viajes

Estoy en proceso de reinstauración en mi vida de instrumentos musicales. En su momento, y durante años, tuve en casa una flauta dulce soprano en Do de plástico Hohner, un armónica Hohner Preciosa de 24 orificios en Do, y una guitarra Serrallonga, comprada al mismo Antonio en su tienda de la calle Loscos de Zaragoza. Pero tras diversas cesiones, se supone que ya sólo tengo en casa la armónica. Y el domingo la estuve buscando. Encontré la caja, donde esperaba encontrarla. Pero no la armónica. A cambio, encontré un paquete de negativos fotográficos en color expuestos en los años 80 y principios de los 90. Los reservé para empezar a digitalizarlos, porque encontré cosas interesantes. Y he empezado por un rollo de Kodak Gold 400 procedente de una cámara de un solo uso, también de marca Kodak, de la primavera de 1992. Creo que fue en mayo cuando la usé. Pero podría ser principios de junio.

Os dejo aquí unas cuantas fotografías “acuáticas” de aquel rollo de hace casi 30 años. Si alguien está interesado en detalles técnicos, los podéis leer un poco más ampliados en Recuperando tiempos pasados – 1992, cámara acuática de un solo uso Kodak en Sort y Salou.

[Fotos] El 2020 en fotos; de viaje con la cámara al hombro

Fotografía, Viajes

Como todos los años desde 2007, llega el momento de comenzar con el resumen del año. En aquel momento, era simplemente una entrada que publiqué el 31 de diciembre bajo el título “12 meses, 12 fotos”. Y fue en 2012 cuando por primera vez extendí esa entrada a dos más; la dedicada a la fotografía con película tradicional y la dedicada a los viajes del año, grandes o pequeños. Y aquí estamos terminando este 2020,… que ha sido… bueno, que os voy a contar. Dejémoslo en “complejo”.

En una entrada similar a esta hace un año anunciaba, mientras me preparaba a recordar los estupendos viajes de 2019, que ya teníamos billetes para un viaje a Extremo Oriente. Era a China. Viaje que nunca se pudo realizar… Ni otros que estaba previstos. Pero seamos positivos. Veamos lo que se ha podido viajar.

Excursiones, sólo o con amigos

No hay muchas, claro. Buena parte del año no nos han dejado salir de casa, de la ciudad o de la comunidad autónoma. Y eso que el principio de año iba bien…

Como venimos haciendo desde hace unos años, el día de mi cumpleaños me escapé en una excursión en el día, a pasar el día en contacto con la naturaleza y con algunos amigos. Este año fue a Galve, provincia de Teruel, al Parque natural del chopo cabecero del Alto Alfambra.

Y unos días más tarde, en febrero, hacíamos otra escapada con otro buen amigo, a los focinos del Alto Martín, cerca de Martín del Río, también en la provincia de Teruel, pasando la tarde en el bello paisaje en torno a Peñas Royas.

Pero desde marzo hasta bien entrado junio, ya no pudimos volver a salir por el mundo, salvo por motivos concretos y muy justificados.

Tuvo que ser en julio, con la excusa de la llegada del cometa C/2020 F3 (NEOWISE), cuando nos escapásemos una tarde hasta las primeras horas de la madrugada al embalse de la Sotonera en Tormos, con el fin de fotografiar el bello cometa. Después de esta excursión, ya no encontré ocasión para salir en excursiones cortas por el mundo. Desde el último tercio de octubre y hasta hace pocos días, hemos estado en confinamiento perimetral del municipio de Zaragoza. Menos mal que entre medias, pude viajar de verdad…

Viajes, grandes o pequeños

A finales de julio de este malhadado 2020, todavía no sabía dónde ir de vacaciones. Sabía que tenía dos períodos asignados, la segunda quincena de agosto y la segunda quincena de septiembre. Y bastantes días sueltos que podía agrupar como quisiese. Pero con la duda tremenda de dónde y cómo estaría permitido viajar en cada momento, si es que estaba permitido viajar.

A finales de agosto, reservando vuelos y alojamiento con sólo tres días de antelación, tras ciertas tribulaciones e inseguridades, me escapaba yo solo a pasar ocho días a la isla de la Palma en las islas Canarias. La isla no me acogió en sus mejores momentos, con incendios forestales, calor y cálidas. Pero esos días me supieron a gloria. Pude disfrutar de bellos y variados paisajes, pude caminar algo, disfrutar de la naturaleza y relajarme contemplando volcanes y puestas del sol junto al mar. Primeros días en meses en los que mi cabeza se permitía divagar en cuestiones distintas de las que nos han afectado a todos este año.

A finales de septiembre, con unas tribulaciones similares en la reserva de vuelos y alojamiento, nuevamente con inseguridades, me iba una semana a la bella ciudad portuguesa de Oporto. Pocas posibilidades había de viajar al extranjero en esos momentos, con España como uno de los países con incidencias de casos de covid-19 más altas en Europa. Portugal, que es donde recalé, Francia, que también sufrían sus incertidumbres, o casos como el de Islandia, donde podías ir, pero sólo entrar si dabas positivo en una PCR que te hacían al llegar y cuyo resultado te comunicaban en pocas horas. Oporto fue. Que estaba extraordinariamente tranquilo. Con bellas excursiones a Guimaraes y Aveiro. La nota negativa… que extravié la cámara digital, por lo que las principales fotos fueron hechas con película en blanco y negro, con una cámara de 1973. Pero están muy bien. Y qué bien comí… qué pescado más rico.

Conforme avanzaba el mes de octubre, me di cuenta de que sí quería aprovechar días sueltos de los que me quedaba, bastantes, para ir a algún sitio, tenía que ser cuanto antes. Había pensado en el entorno del puente de Todos los Santos. Pero la desafortunada gestión que del puente del Pilar hicieron las administraciones públicas y el conjunto de los ciudadanos en sus actividades privadas, mano a mano entre todos, nos llevaron a que siete días más tarde repuntase la epidemia en lo que ha sido una fea ola de actividad con malos datos durante todo noviembre. Viéndola venir, me preparé un viaje a Andalucía, Sevilla, Doñana y Cádiz, para unos días de la tercera semana de octubre. Pude salir de Zaragoza sólo unas horas antes de que entrase en vigor el confinamiento perimetral de la ciudad por culpa de la epidemia. Estando Andalucía en un situación mucho más aliviada, sin turistas apenas, pude disfrutar de lugares habitualmente masificados, con una tranquilidad insospechada unos meses antes. Claro… la gente que vive del turismo, en número excesivo en nuestro país, estaba que echaba las muelas. Pero cuando volvía al domingo siguiente… ya no pude volver a salir a ninguna lado. Ya veremos cuándo es la próxima escapada o viaje. Y dónde.

Mañana lo dedicaré a hablar en exclusiva de la fotografía con película tradicional.

[Fotos] Andalucía con película negativa en blanco y negro

Fotografía, Viajes

Ya me han llegado reveladas y digitalizadas las fotografías de mi reciente viaje a Andalucía, realizadas sobre película tradicional negativa en blanco y negro. Y estoy bastante contento con ellas, y por ello os traigo aquí unas cuantas. De las primeras que he revisado.

Quienes estén interesados en los detalles técnicos, pueden dirigirse al enlace En Andalucía con Pentax MX + Ilford XP2 Super 400.

[Viajes] escapada por Andalucía… por los pelos

Viajes

Uno de los efectos que ha tenido la epidemia de covid-19 es que he empezado a gastar mis días de vacaciones y asuntos propios muy tarde en el año. Algún día suelto en julio, sin mucho que hacer, y primera tanda de días de vacaciones en agosto. Segunda en septiembre… y a principios de octubre, haciendo balance, me encuentro con que no me quedan seis días para imprevistos y navidades sino ocho días.

Por las calles de Sevilla.

Ante esta situación, decido que me cojo un par de días antes del cambio de la hora oficial para que, si es posible viajar, poder tener más tiempo de luz por las tardes. Finalmente, me pongo de acuerdo con una buena amiga, compañera de muchos viajes, que actualmente reside en Sevilla, y decido que me voy del 22 al 25 de octubre a la capital andaluza. Sé que hay un AVE directo sin pasar por Madrid que hace el recorrido entre Zaragoza y Sevilla en poco más de tres horas y media.

Plaza de España de Sevilla, sorprendentemente desprovista de gente. Sin turistas, está vacía.

El día que voy a sacar el billete de tren desde casa, por internet, compruebo que hay dos trenes a Sevilla en esas condiciones; uno por lo mañana, que era el que pensaba coger y otro por la tarde, a las 17:30, aproximadamente. Decido que para aprovechar mejor los días, y puesto que a esas hora ya he abandonado el trabajo, me iré el miércoles 21.

Jardín del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.

Todo eso supeditado a que se pueda viajar… claro. Porque todas las informaciones indican que la segunda ola de la epidemia de covid-19 está avanzando en toda Europa, incluido España, a toda velocidad. Ingenuo de mí, creo que las restricciones comenzarán en vísperas del puente festivo del 1 de noviembre. Pero no es así… el Gobierno de Aragón decide adelantar las restricciones.

Centro Andaluz de Arte Contemporáneo en la antigua Cartuja de Santa María de las Cuevas, cerca del antiguo recinto del Exposición Universal de 1992.

La cosa se empieza a pone curiosa para mí… porque empiezo a no saber cuándo van a empezar las restricciones, cual será su alcance y si ponen en peligro mi viaje. La semana se estrena con dos decretos-leyes que permiten aplicar legalmente restricciones que hasta el fin de semana del Pilar eran tumbadas por los tribunales de justicia. Que a veces son fieles al espíritu de la ley, y entienden que la salud y las vidas de los ciudadanos están por encima de intereses particulares, y otras son fieles a la letra pura y dura y tiran por el otro lado. En Aragón… fieles a la letra… da igual lo de la salud y las vidas. En otras comunidades no es así. Cuando los tribunales superiores de justicia de distintas comunidades autónomas fallan de forma distinta ante similares propuestas… algo falla en el sistema legal o en la justicia en España. Sin entrar en el debate de “jueces haciendo política”.

Doñana nos recibe con una fuerte niebla, que se levantó a media mañana.

Según los últimos datos que he leído, publicados y comentados por profesionales de la salud pública, no por políticos o prensa, el 30 % de los casos se transmiten en el seno de las familias, y otro 30 % en actividades sociales (bares, restaurantes, celebraciones,…). Para los que se quejan de la ocupación de los transportes públicos, el grupo de entornos varios en el que están estos transportes y otros entornos diversos, supondrían alrededor de un 10 % de los contagios. Pero los españoles,… “antes muertos que sin bares”. Y una semana después de la “no celebración” de las fiestas del Pilar, en Zaragoza hay un pico considerable de casos.

Variedad de aves entre la niebla en los arrozales pr´óximos a Doñana.

Finalmente, las decisiones trascendentes son conocidas en la mañana del miércoles 21 de octubre. Zaragoza quedará sometida a confinamiento perimetral a partir de las 0:00 horas del jueves 22 de octubre. Seis horas y media DESPUÉS de que salga mi tren hacia Sevilla. Dos horas y media después de que llegue a la capital andaluza.

Un joven ciervo entre los alcornoques de Doñana.

A partir de ahí, cuatro días de descanso y relax. Las zonas turísticas de Sevilla están vacías. No hago vida social, más allá de alojarme con mi amiga que vive sola. Como mucho, ver a su hermano y su cuñada prudentemente picando algo antes de coger el tren el domingo. Todo con mucho cuidado, sin efusiones y con mucha solución hidroalcohólica por medio. Manteniendo las distancias a pesar de lo mucho que nos alegramos de vernos.

Separación en la playa de Matalascañas entre el Parque Nacional de Doñana y la zona turística de la playa.

Quienes sigan habitualmente este Cuaderno de ruta, conocerán mi recorrido por tierras andaluces, tras una visita de rigor a Sevilla, siempre hermosa, aunque creo que me resultaría difícil a vivir en ella, hago una estupenda visita a Doñana. Desde los arrozales próximos, por las dehesas y bosques, hasta las dunas en las playa y con una parada en la “aldea” del Rocío, un lugar que me parece surrealista.

En la plaza de la Catedral… que no es la iglesia que vemos en la foto, sino el edificio que proyecta la sombra que cubre la plaza.

El sábado no escapamos también a Cádiz. Había estado en una ocasión, pero muy poquito rato y hace veinte años, y conservaba poco recuerdo del lugar. Una ciudad muy bonita. Y en la que la gente, como en el resto de España, lo de la recomendación de evitar las concentraciones sociales en los bares se lo pasan por… allí.

Alegría de la buena en los chiringuitos de la playa de la Caleta.

Por lo menos, tuvimos un tiempo privilegiado, pude probar unos de los más ricos salmorejos que he comido en mi vida, muy fino y con trocitos de atún rojo, y disfrutar de una bella puesta de sol, de las que te ilumina un poco en estos tiempos tan achuchados.

Puesta del sol junto al castillo de San Sebastián en Cádiz.

La última mañana en Sevilla la dediqué, acompañado, a recorrer de nuevo el barrio de Santa Cruz, muy lluvioso el primer día de estancia. Y a buscar algún sitio donde comprar recuerdos para mis allegados. Y con tranquilidad, al tren. Y a Zaragoza. A encerrarse durante vete tú a saber cuánto tiempo. Por lo menos de momento podemos caminar por la calle para algo más que para ir a trabajar. Podemos caminar. Que no es poco.

[Fotos] Fotografía con película en blanco y negro en Oporto y alrededores

Fotografía, Viajes

Bueno, aquí y ahora, en Oporto. Porque las de los “alrededores” están reveladas pero todavía no están digitalizadas. En cualquier caso, quien quiera conocer los detalles y tribulaciones técnicas de la experiencia pueden dirigirse a En Oporto (y más) con Pentax MX + Ilford HP5 Plus 400.

Para los que pasáis de la técnica fotográfica y sólo os interesan las fotos, aquí las dejo.

[Fotos/viajes] La isla de la Palma con película en blanco y negro

Fotografía, Viajes

Durante mi reciente viaje en el mes de agosto a la isla de la Palma, en las Canarias, además de mi equipo habitual digital, para la fotografía en color principalmente, me llevé también una de mi más queridas y fiables cámaras para película tradicional y cuatro rollos de película en blanco y negro. Aquí os dejo unas cuantas fotos.

Los detalles técnicos los explico en Viajando por la isla de la Palma con Pentax MX + Ilford XP2 Super 400 (además del equipo digital)