[Viaje] Fotos de Ávila con película fotográfica en blanco y negro

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Como ya comenté en su momento, cerré mis pequeñas vacaciones en la semana de Pascua con una excursión a Ávila desde Madrid. Como llegábamos tarde en el vuelo desde Roma el domingo por la noche, acepté la hospitalidad de una buena amiga que vive en la villa y corte y me quedé a pasar la noche y el día siguiente. Pero me dio pereza meterme a patear Madrid, y nos fuimos de viaje en el día a la ciudad amurallada.

He considerado esta excursión como un viaje distinto. Y cuando lo pase a papel, en forma de libro de fotos, no quedará integrado con las fotos de Italia, sino en un volumen en el que agruparé otras escapadas por ciudades españolas que estoy haciendo este año. Hasta el momento OliteMadridToledo,… esta de Ávila… una a Logroño de la que os hablaré en su momento. Y las que puedan venir. Tengo que pensar si integro en el mismo volumen, o en otro proyecto distinto, otros viajes en el día. Como el del Geoparque Mundial Sobrarbe-Pirineos en marzo, o la del próximo fin de semana en tren a Canfranc.

Las breves consideraciones sobre técnica fotográfica de las fotos de hoy las podéis encontrar en En Ávila, una extensión a mi viaje por Italia – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super. Aquí simplemente, como es mi costumbre, os dejo una selección de las fotografías del estupendo día que pasamos en la coqueta ciudad castellana.

[Viajes] En Logroño, y algunas paradojas en mi vida

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En la calle Bretón de los Herreros vivió la familia de una vecina que tuvimos en mi infancia. Rosi me parecía muy mayor cuando yo tenía siete u ocho años. Pero probablemente no pasaba mucho de los veinte años; ya casada con un ingeniero de los que estaban en las obras de construcción de la autopista a Barcelona. Era muy simpática y maja. No sé qué será de ella.

Durante unos años, desde que tenia 22 hasta que cumplí los 30, Logroño era una ciudad que tenía bastante presencia en mi vida. Situada la ciudad a 170 kilómetros de Zaragoza, donde vivo, la antigua provincia de Logroño, actual comunidad autónoma uniprovincial de La Rioja, es limítrofe con la de Zaragoza, aunque sólo por un breve segmento de unos cuatro kilómetros de longitud, entre Navarra y la provincia de Soria. Mi abuela era de La Rioja, y siempre he tenido alguna familia en la capital logroñesa. Pero no ese el motivo principal de mi relación con la ciudad durante aquellos años 80 y principios de los 90.

En la Sala Amós Salvador encontré una exposición de la colección SOLO de arte contemporáneo. Allí me informaron que en Agoncillo hay un museo de arte moderno y contemporáneo bastante interesante. Igual me escapo algún día a verlo. Aunque para ir en tren, tiene que ser entre semana. Los fines de semana, no hay trenes que paren en Agoncillo de ida.

Por supuesto, no son los lugares en sí mismos los que nos vinculan a ellos, salvo en raras ocasiones. Son las personas con las que vamos o las personas que en ellos nos encontramos. No voy a entrar ahora en el detalle de las relaciones interpersonales que hicieron que Logroño ocupase un lugar en mi corazoncito. Aunque fuese en el pasado. Pero tras aquella época, mi relación con la ciudad se fue enfriando, hasta desaparecer prácticamente por completo tras mi última visita en la primavera del año 2000. Hace 22 años. A La Rioja he seguido volviendo, alguna vez por ocio, alguna vez por visitas familiares, aunque estas también se han vuelto raras desde hace unos años. Se perdió la generación de mi abuela, falleció mi padre,… las cosas ya no son las mismas.

La visita a la ciudad fue fundamentalmente un recorrido por el centro histórico de la misma. Razonablemente aseado y arreglado.

La paradoja de la que hablo en el título es que, a pesar de esa relación con esa ciudad, con muy buenos recuerdos, con afecto,… no tenía fotos hechas allí. Ni una. Nunca fui a Logroño por turismo. Nunca «visité» la ciudad en un sentido cultural o viajero. Iba. Estaba con la gente con la quería estar, nos tomábamos unas tapas y unos vinos en el Laurel… o donde hiciera falta. Y ya está. Aunque sé moverme sin problemas por la ciudad, podríamos decir que no la conocía realmente. O por lo menos desde ciertos puntos de vista.

Entre la plaza del Mercado y la calle Portales, la concatedral de Santa María la Redonda es probablemente el monumento más destacado de Logroño.

Hace unos días, un viejo amigo con el reconecté hace un par de años me pidió un favor. Tenía que ir a la capital riojana por unos asuntos de trabajo. A firmar un contrato importante para él, tanto desde el punto de vista laboral como personal. Algo de cierta trascendencia. Y quería que le hiciera algunas fotos del momento, con las personas con las que iba a asociarse. No requería una elevada sofisticación fotográfica, pero sí unas fotos capaces de ser ampliadas considerablemente y con una razonable calidad técnica. Informado previamente del lugar donde íbamos a estar para el acto, consideré que mi Fujifilm digital de formato medio, con su objetivo normal de 50 mm de focal, servirían perfectamente. Por si acaso, eché en la mochila también la pequeña Minox 35 GT-E con un rollo de Ilford Delta 400… y allí fuimos este domingo pasado por la mañana.

Si el exterior de la concatedral no es demasiado llamativo, el interior es arquitectónicamente y artísticamente mucho más interesante.

Sin mucho madrugar, junto con este amigo, su esposa y su hija mayor, llegamos a la ciudad alrededor de las doce del mediodía, nos tomamos un café y procedimos al acto. Estaban todos muy felices. No puedo comentar, pero si les sale bien, como probablemente sucederá, aumentarán su prosperidad familiar y al mismo tiempo realizarán un servicio interesante para la sociedad; una de esas iniciativas que demuestran que es posible hacer negocios de forma ética. Tomamos unas tapas en el Laurel, y comimos en un bonito restaurante… de cuyo nombre no me acuerdo. La gastronomía de La Rioja es muy celebrada y con razón; salvo que yo no la suelo disfrutar porque no hay comida en la que el pimiento no esté presente de alguna forma. Y esta hortaliza me desagrada en grado extremo.

Como en tantas ciudades actuales, las riberas del río Ebro están muy cuidadas, aseadas y paseables. Me gustó especialmente cómo han conservado los sotos en las áreas inundables a orillas del río.

Y siendo más de las cuatro y media de la tarde, íbamos a volvernos a Zaragoza cuando tomé una decisión. Informado de los horarios de los trenes, entregué una tarjeta con la copia de las fotos realizadas para mayor seguridad, y me quedé a hacer turismo por la ciudad hasta las ocho y media de la tarde que salía el último tren con destino a casa. Y así… resolví la paradoja de que, siendo Logroño una de las ciudades españolas que más he visitado, y que me es querida, no tenía fotos de ella. Unas cuantas, en color, digitales, con la Fujifilm GFX 50R, y unas cuantas, todavía no reveladas, en blanco y negro, con película tradicional, con la Minox 35 GT-E. Aquí os muestro algunas de las fotos digitales en color. El blanco y negro, dentro de unos días.

Antes de volverme, terminé de pasear el centro de la ciudad y me tomé una cervecita en la plaza del Mercado. La calle del Laurel estaba poco animada un domingo por la tarde a las ocho de la tarde, cuando sólo me quedaba media hora para coger el tren de vuelta a Zaragoza.

[Viajes] Un sábado en Toledo

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Ayer sábado hice un viaje en el día a Toledo. Con trenes de alta velocidad es factible, y no demasiado pesado. Incluso si Renfe, qué poco se preocupa por sus viajeros esta empresa, se empeña en hacer difíciles y complicadas todas aquellas relaciones que impliquen un transbordo, y no empiecen o terminen en Madrid. Es demencial la forma de (des)organizar que tienen esta gente.

Catedral de Toledo.

Una amistad tiene que viajar con cierta frecuencia en los últimos tiempos a la capital castellano-manchega. Por unos asuntos familiares. Ya me propuso el viaje hace un par de domingos, pero los trenes convenientes para hacer la excursión en el día y aprovecharla estaban completos. En esta ocasión lo planificamos con tiempo y todo salió bien.

Sinagoga del Tránsito, hoy museo Sefardí, y antigua sinagoga de Santa María la Blanca.

Teníamos algo de miedo, al menos yo que es el que iba por turismo, de que saliese el día gris, bastante nublado como indicaban los pronósticos, y frío. Pero hubo ración más que suficiente de sol, con bonitas nubes adornando los cielos. No llovió nada. Y la temperatura, sin ser cálida, era perfectamente llevadera. Incluso, cuando a mi amistad se le complicó la cosa y no pudimos quedar a comer juntos, me permití el lujo de comer sentado al sol en el exterior de San Juan de los Reyes, unas lonchas de jamón que compré en una tienda de productos típicos y un par de manzanas. Nada complicado. Y manteniendo a raya, como llevo haciendo desde hace nueve meses, las calorías.

El bonito claustro de San Juan de los Reyes.

Por recomendación de una compañera de trabajo, compré una pulsera que por diez euros incluye la visita a siete monumentos de interés; San Juan de los Reyes, el Entierro del Señor de Orgaz del Greco en Santo Tomé, la antigua sinagoga de Santa María la Blanca, la antigua mezquita del Cristo de las Luces, la iglesia del Salvador con sus resto de antigua mezquita, el colegio de las Nobles Doncellas, y las vistas desde las torres de la iglesia de los Jesuitas o de San Ildefonso.

Colegio de las Doncellas Nobles e iglesia de San Román, museo Visigodo.

Y además de visitar los dos puentes más bonitos, el de Alcántara nada más llegar, y el de San Martín poco antes de partir, y recorrer las calles de la ciudad, entré también en la catedral, en la que hace casi 32 años no me dejaron entrar por visitar la ciudad en bermudas un día de casi 40 ºC de temperatura (rancios como antaño, entonces y ahora los clérigos de la Iglesia Católica), el museo Sefardí con la mezquita del Transito, y la iglesia de San Román reconvertida en museo Visigodo.

Restos de la mezquita en la iglesia del Salvador y antigua mezquita del Cristo de la Luz.

También me sirvió para familiarizarme con mi cámara viajera… aunque de esa peripecia,… hablaré otro día, especialmente en mi blog de técnica fotográfica. Espero haber dejado atrás una pequeña pesadilla que ha hecho que probablemente nunca vuelva a comprar un producto de Panasonic. Por lo menos, mientras el servicio técnico oficial en Zaragoza sea el que es en la actualidad.

Vistas del Tajo desde el puente de San Martín; en el encabezado, el puente de Alcántara.

Y bueno… no tengo mucho más que contar… porque fue un día tranquilo, si eventos desagradables. Todo bien, todo tranquilo. Relajado de mente, aunque cansado de cuerpo de todo el día de un lado a otro, caminando o de pie. Aunque antes de comenzar el retorno a la estación, en un bracito agradable y tranquilo del casco histórico nos tomamos unas IPA de factura artesanal toledana que nos supieron bien ricas.

Una puerta en las murallas, y vista de la vistosa estación de estilo mudéjar en Toledo.

[Viajes] Escapada a Olite y su palacio real (de Navarra)

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Desde hace unos años, en torno a estos fechas tenemos la costumbre, un pequeño grupo de amigos, de realizar una pequeña excursión en el día. Para celebrar… cosas. Tradicionalmente nos dirigíamos al norte, al Pirineo, hasta que llegábamos a la frontera francesa, y pisábamos algo de nieve. Pero también hicimos algunas excursiones a la provincia de Teruel. Según venía el tiempo.

El año pasado no se pudo. No se podía salir de Zaragoza. Por la pandemia. Medidas, que vista la laxitud de estas últimas semanas, parecen exageradas. Se podrá decir que las variantes dominantes en la actualidad son menos virulentas, especialmente dada la alta cobertura vacúnale. Pero si hacemos casos a las últimas estadísticas publicadas, y a falta de confirmación, parece que el número de casos recientes ha sido de tal magnitud que en esta ola ha habido tantos fallecidos por la enfermedad como en la onda epidémica de hace un año. Las estadísticas de mortalidad tienen que madurar un tiempo antes de valorarlas. Pero algo de eso parece que hay.

El caso es que ayer sí que hicimos nuestra pequeña excursión. Eso sí… ni nos apetecía madrugar, ni nos apetecía conducir. Cada vez me apetece menos el coche. Así que revisando horarios de trenes y comparándolos con posibles destinos, vimos que pasar la tarde en Olite, visitando el Palacio Real de Navarra, un edificio palaciego tipo Exín-Castillos, que está muy bien.

Yo ya conocía el lugar. Pero hace 30 años que lo visité. Visita que, según recuerdo, fue muy agradable. En la Semana Santa de 1992. Esta ha sido muy distinta, pero también muy agradable. En aquellos momentos llevaba mi primera réflex, Pentax P30N con un par de objetivos zoom, 28-70 y 70-200 de Sigma, bastante malos, con película diapositiva barata con revelado incluido. Ayer llevé mi nueva cámara digital de formato medio, Fujifilm GFX 50R con una focal sencilla de 50 mm. Muchas cosas han cambiado en este ámbito. Para bien. Pero no he olvidado la fotografía con película tradicional. Me llevé también la Olympus mju-II con un par de rollos de película en blanco y negro.

Las fotografías que os presento ahora son de la cámara digital… Ah… se me olvidaba, llevaba también la compacta digital Fujifilm Finepix XF10. También hay alguna foto hecha con ella. Las fotos de los rollos en blanco y negro tardarán todavía unos días en verse. Ah… y es muy posible que este año hagamos una segunda excursión. Mañana mismo. Me he cogido un día extra de fiesta. Porque hoy… es fiesta local en Zaragoza, y aquí ando, relajado, antes de salir a comer en familia. Tranquilamente. Fotos, viajes y buena compañía. ¿Quién necesita más?

[Fotos – viajes] Fotografiar en la escapada otoñal a Andalucía

Fotografía, Viajes

Al igual que hace una semana aproximadamente hice con mi viaje a Italia, mi resumen sobre la técnica y la tecnología fotográfica aplicada a otro viaje, a Andalucía en esta ocasión. Que el viaje fue corto, pero fotográficamente variado. Lo podéis encontrar en Andalucía en otoño – problemas con el digital, alegrías con la película tradicional. Aquí os dejo las fotografías con las que he ilustrado el artículo.

[Viajes] Resumiendo con fotos el reciente viaje a Andalucía

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Ya lo hice el año pasado, año de pandemia, «escapándome» de Zaragoza horas antes de que quedara cerrada «perimetralmente» por la onda epidémica del otoño. Me fui a Sevilla a pasar unos días en casa de una buena amiga. Este año también. Con menos agobios «pandémicos». Y más acompañados, puesto que fuimos dos desde Zaragoza. Os cuento un poco con fotos.

He de decir que lo hemos pasado bien… pero no hemos/he tenido suerte en este viaje. Aunque nada presagiaba los problemas el primer día de excursiones, con sol radiante, buena temperatura y una bonita ciudad como Jérez de la Frontera, que es, a la vez, distinta pero más interesante de lo que esperaba. Mejor. Todo bien ese día. Que acabamos más cansados de lo que esperábamos, pues tanto caminamos.

Pero por la noche… empezó mi desgracia personal. Mi cámara principal para viajes, la Panasonic Lumix G9, que tantos buenos momentos fotográficos me ha deparado en el pasado, lleva fallando desde hace unos meses. No la he podido usar en ningún viaje de este año, y ya ha pasado dos veces por el servicio técnico, sin que sean capaces de arreglarla. Pero a las seguridades que me dan cada vez. Espero que no acabemos discutiendo gravemente. Como ya no me fiaba, me llevé de respaldo la Lumix G100, con la que tuve que apañarme el resto del viaje… a pesar del mal tiempo. Y es que una de las ventajas de la G9 es que la puedes usar aunque caiga la lluvia a cántaros. No tal con la pequeña y modesta G100. El viernes excursión a las minas de Riotinto y sierra de Aracena con la misma empresa con la que el año pasado estuve en Doñana. El año pasado me encantó. Este año… no tanto. Tres cosas marcan. Una, sobre la que es difícil actuar… el tiempo atmosférico, que este año ha sido lluvioso y neblinoso. Dos, el año pasado tuvimos un guía estupendo… este año… no tanto. Tres, el programa de la excursión, el año pasado estuvo muy bien equilibrado. Este año ha tenido cosas interesantes por las que hemos pasado rápidamente, y estancias largas en lugares con un interés limitado. Me quedé con más ganas del Río Tinto, pero afortunadamente el fin de fiesta en la gruta de las Maravillas de Aracena estuvo muy bien, especialmente con la guía local de la visita, que obviamente era una geóloga titulada por su forma de explicarse y su forma de insistir en cosas realmente interesantes y no en chorradas. Bien por ella.

A Ronda nos fuimos los tres el sábado. También con lluvia. Fina y ligera… tan apenas sacamos el paraguas un par de veces. Pero molesta. Y con una luz horrible. Y con un descenso notable de temperaturas al estar en la sierra de su mismo nombre. Pero bonita. Para pasar el día sin aburrirte en ningún momento. El problema… son solo 128 kilómetros desde Sevilla. Pero por tren, van Antequera Santa-Ana, con un trayecto por alta velocidad y otro por baja velocidad, más mucho tiempo de transbordo, son tres horas de viaje. Y otro tanto de vuelta. La alternativa del autobús de línea no es mejor. Tres horas y media de viaje y con horarios que no permiten aprovechar el día. O coger un viaje organizado que te cobran 100 euros. Fuimos en tren. No me voy a extender, pero lo voy a decir; Renfe es una odiosa empresa que trata muy mal a los clientes. Quizá me extienda en otra entrada… pero probablemente no, para no hacer malas bilis.

La mañana del domingo, día en que volvíamos a las tres de la tarde, nos dimos un paseo por Sevilla, nos tomamos unas tapas/comimos con alguna buena gente a la que se le hecha de menos por Zaragoza… y pasé de llevar peso a la espalda. Me limité a meter un paraguas plegable en un bolsillo del chubasquero, siguió lloviendo aunque con temperaturas muy buenas, y la pequeña pero eficaz Olympus Trip 35 con tres rollos de película negativa en color en el otro bolsillo. En el bolsillo del pantalón, el teléfono móvil con el que hice las fotos que veis aquí, porque las de la Trip 35 tardarán unos días en ser visibles. ¿Al año que viene más? Ya veremos. Pero, ¿por qué no? Ah… y la próxima vez que alguien me diga lo de «la lluvia en Sevilla es pura maravilla», corre el riesgo de ser agredido malamente. De las últimas cuatro veces que he bajado a Andalucía, tres en octubre y una en diciembre, me ha llovido las cuatro veces.

[Fotos] Tarde de paisajes en la sierra de Armantes – Muy bien hasta que,… «mal»

Fotografía

Ayer domingo por la tarde, buena jornada de fotografía de paisajes en la comarca de Calatayud, Aragón (España). Buena,… hasta que decidió ponerse antipática para mí. Pero bueno, lo pasado, pasado está. Los detalles en el enlace. Aquí, las fotos.

Origen: Tarde de paisajes en la sierra de Armantes – Muy bien hasta que,… «mal» – Fotografía y otras artes visuales.

[Viajes] Barcelona 2015 – De viaje con Carlos

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Según mi experiencia personal, SEUR es la peor empresa de transporte de paquetería que conozco. La que consigue hacer que pierda más tiempo esperando o desplazándome de un lado a otro de la ciudad persiguiendo mis paquetes que son incapaces de entregar a una hora convenida de forma puntual. Otras veces, las más, simplemente no convienen ninguna hora y se empeñan en traerme el paquete cuando no estoy siendo refractarios a mis llamadas de atención hasta que pasan dos o tres días que son lo que tardan en preguntarme dónde y cuándo quiero el paquete. Desesperantes. Llevo toda la tarde esperando un paquete que habían dicho que me traían entre 16:30 y 17:30. Son las 19:22, y sin noticia de SEUR. Incluso les he llamado y me dicen que vienen… pero vete tú a saber. Probablemente la que ha respondido a la llamada de teléfono se ha limitado a mirar una página web donde pone que el paquete está en reparto y llegará entre las 16:30 y las 17:30. Pero eso sí, me ha dado tiempo a solventar una omisión, ya que en mis diarios de viajes no había incluido mi escapada de fin de semana de hace unos meses.

Bueno… el resumen del viaje lo encontraréis en el siguiente enlace.

Origen: Barcelona 2015 – De viaje con Carlos

[Fotos / viaje] Unas jornadas científicas en Oviedo en 1997

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Me he puesto ha rescatar viejos negativos. Y han aparecido dos carretes en blanco y negro, uno de Ilford Delta 400 y otro de Ilford HP5 Plus, con toda seguridad expuestos con la Olympus mju-II (por las veces que se me coló el dedo medio de la mano izquierda delante del objetivo), durante mi estancia en Oviedo en septiembre de 1997 con motivo de la reunión científica de la Sociedad Española de Epidemiología. No va a haber ciencia en estas fotos. Ya que vas hasta allí, aprovechas los momentos menos interesantes del programa de las jornadas para hacer un poco de turismo con los colegas y amigos. Y esto os quiero dejar aquí hoy, porque son días que recuerdo con cariño.

Catedral de Oviedo

Pórtico de la catedral de Oviedo.

Catedral de Oviedo

Claustro de la catedral de Oviedo.

Catedral de Oviedo

Protestas por los despedidos de Duro Felguera en la catedral del Salvador.

"Selfie" en el Hotel Reconquista

«Selfie» en el Hotel Reconquista, donde se celebraban las jornadas científicas.

Santa María del Naranco

Santa María del Naranco, que bello puede ser el románico más primitivo en su simplicidad.

"Selfie" con amigos en Santa María del Naranco

«Selfie» con unos amigos en Santa María del Naranco.

San Miguel de Lillo

Otra belleza prerrománica, San Miguel de Lillo.

Bailes regionales en la plaza Trascorrales

«Tortura» regionalista asturiana en la plaza Trascorrales a cuenta del programa social de las jornadas.

Iglesia de San Isidoro

Escapando de la «tortura» anterior bajo la torre de la iglesia de San Isidoro.

[Viajes] Ayer, en Madrid, viendo mogollón de fotos

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Pues sí. Ya tenía ganas de airearme un poco por el mundo. Y ayer aproveché para acercarme por Madrid. Se juntaban una serie de cuestiones favorables. Ya ha empezado el festival PhotoEspaña 2012 (PHE12). Estos días se celebra la feria de fotografía contemporánea MadridFoto 4, que ha trasladado sus fechas a junio. Algunos amigos que me apetecía ver estaba disponibles a partir de la una y media de la tarde para comer, pasear, ver exposiciones y charrar. El servicio meteorológico anunció que las temperaturas iban a ser razonables.

Y todo eso sucedió. Ya os iré contando en distintas entradas lo que vi y aconteció. Por lo tanto, esta semana tampoco hay recomendaciones semanales de lo encontrado en internet en materia fotográfica. Bastante tengo con lo de ayer.

De momento, os dejo con unas cuantas fotos de la capital.

Llegando a Madrid-Puerta de Atocha

Puntual como siempre, el AVE que sale en torno a las ocho de la mañana de Zaragoza, llega a Madrid. Con tiempo de tomarse algo antes de empezar a ver mundo.

Colón y las horribles torres

Por ser la exposición que más temprana abre, me dirigí a Colón, al Teatro Fernán Gómez. La mejor forma de aprovechar el tiempo.

Haciendo tiempo en los jardines de Casa de América

El siguiente paso era la Casa de América, pero tuve que hacer tiempo 5 minutos en los jardines a la espera de que abriesen la exposición.

Correos

Saliendo de la Casa de América en dirección a la calle de Alcalá, paso cerca de la imponente mole del edificio de Correos.

A los soldados españoles se les ve la pluma

Y cuando ya llegaba en la calle de Alcalá a la sede del Instituto Cervantes para la siguiente exposición, me encontré con estos soldaditos montando en autobuses. Algún malintencionado diría que últimamente a los militares españoles se les ve la pluma.

Desde la terraza del Círculo de Bellas Artes

Casi enfrente del Instituto Cervantes, también en la calle de Alcalá, está el Círculo de Bellas Artes, con un buen número de exposiciones. Tras visitarlas y, mientras hacía tiempo a que llegaran los amigos para comer allí mismo, me subí a la terraza. Tengo mejores fotos de otras ocasiones.

Japonesa suicida en la calle de Alcalá

Ya con compañía, seguimos con exposiciones en la calle de Alcalá, nos dirigimos a la sala de exposiciones de la Comunidad de Madrid. Casi presenciamos la muerte de esta japonesa kamikaze que se lanzó a la calzada justo cuando arrancaban aquellos coches y autobuses.

10 cms más arriba y lo dejan redondo a 646 m

Camino del Jardín Botánico, tras visitar la sala de exposiciones del ICO, pasamos por el lateral de las Cortes. A dos metros de altura en la pared estaba esta señal. La altitud la marcan las líneas horizontales dentro del óvalo, según creo. Si la ponen 10 cm más arriba o 90 cm más abajo les queda una cifra redonda. ¿Por qué lo dejarán así de decimal?

Jardín Botánico

En el Jardín Botánico descubrimos que el rey Carlos III de Borbón tenía una buena trompa por nariz. Si lo ve su descendiente en el trono actual,… muerto…

Jardín vertical de Caixaforum

A última hora a un me dio tiempo a comprar unos libros en La Fábrica y a pasar a gran velocidad por la exposición de Piranesi en el Caixaforum. Y echar un par de fotos en el jardín vertical que tanto me gusta.

Menos viajes y alguna escapada a Madrid

Fotografía personal, Viajes

Decir que este año he hecho menos viajes de los que me gustaría es una obviedad. Eso es algo que me pasa siempre. Pero es cierto que en este 2011, las circunstancias han hecho que haya hecho menos viajes que en años pasados. Hasta dos veces se me malogró un viaje, en semana santa y en la semana del pilar. Pero bueno intentaremos disfrutar de los que sí hice.

Escapadas a Madrid

Tres escapadas hice a la capital este año. Ninguna a Barcelona, donde me tiene puesta falta. Las dos primeras con la excusa de exposiciones fotográficas, MadridFoto 2011 y PhotoEspaña 2011. La última, para compensar, mi viaje fallido en la semana del pilar. Por decir que me iba a algún sitio.

Y tú que miras

Un paseo entre las obras expuestas en MadridFoto 2011.

En el Ave bajo el arco iris

De vuelta en el AVE, el arco iris saluda el final de las tormentas de ese día.

Peso y levedad (Instituto Cervantes)

Intensos tonos carmesíes en la exposición del Instituto Cervantes, en PhotoEspaña 2011.

En el metro

Mucho desplazamiento en metro ese día en Madrid, para evitar el intenso calor del verano.

Visita en grupo

En octubre, aproveché para revisitar el Museo del Ferrocarril. Hacía 10 años de la última vez. Y es un sitio que me gusta.

Bellas vistas desde el Parque del Oeste

Por la tarde, dimos un paseo por el Parque del Oeste, que tiene excelentes vistas.

Vacaciones en el norte de Alemania y Copenhague

Este año, mis «vacaciones largas», a principios de julio fueron para visitar Hamburgo y otras ciudades hanseáticas, con una escapada a Copenhague y alrededores. Lo cierto es que estuvo muy bien. Tiempo agradable. Cosas interesantes por ver. Que más puedes pedir.

Ballindamm

Una tarde estupenda a orillas del Binenalster de Hamburgo.

Hafencity

Y tranquilos paseos por Hafencity, aprovechando también la suave luz del atardecer.

Nyhavn

En Copenhague, a veces sorprende poder obtener tranquilas imágenes de un sitio tan bullicioso como Nyhavn.

Gefionspringvandet

En cualquier caso, cualquier sitio es bueno para descansar, incluso la turbulenta fuente de la diosa Gefion.

Markt y Rathaus

Una niña, contempla la Lübeck que fue, mientras come un helado y da la espalda a la Lübeck que es.

Holstentor

Anochece sobre la Holstentor de Lübeck, patrimonio de la humanidad según la UNESCO.

Vacaciones cortas en Estocolmo y otras ciudades suecas

Sí que pude realizar mi escapada corta de cinco o seis días a mitad de agosto. Y en esta ocasión me dirigí a la capital sueca, aunque también visité Gotemburgo y Uppsala. Fuero unos días tranquilos, con bellas ocasiones fotográficas, gracias a unas condiciones de luz cambiantes, pero en general más agradables que en nuestras latitudes.

Ciclistas bajo la lluvia y Stadshus (ayuntamiento)

La capital sueca me recibió, con su ayuntamiento como elemento significativo, con un día de nubes y lluvia.

Vasa, maqueta y original

Espectacular es la visita al museo dedicado a esa catástrofe naval que fue la botadura del Vasa.

Järnpojken

Habitualmente rodeado de muchos turistas, el momento ideal para visitar al diminuto Järnpojken es la noche.

Velero convertido en hotel flotante

Gotemburgo resultó no ser tan atractiva turísticamente, con el puerto, muy ventoso ese día, como uno de los sitios a visitar.

Gustaf Adolf Torg

Fue un día de alternar los paseos con la búsqueda de refugio ante los eventuales y fríos chaparrones que se sucedieron a lo largo del día.