Viajes – una jornada en las Bardenas Reales con película fotográfica

Viajes

Fotografías realizadas con Pentax LX y Fujifilm Neopan 100 Acros II. Las cuestiones técnicas sobre las fotografías las podéis encontrar en Carlos en Plata. Esta entrada también tiene su versión Substack.

Comentaba hace una semana que para el 23 de abril, día de San Jorge, festividad autonómica en Aragón, sugerí a unos amigos que nos fuéramos a pasar el día fuera. El principal interés de la jornada, al menos inicialmente, fue gastronómico. Pero esa es otra historia, y habrá de ser contada en otra ocasión.

Pero bueno, la cosa es que me llevé un cierto equipo fotográfico. Y además de una poderosa cámara digital, cuyas fotografías ya comenté, me llevé mi recién llegada Pentax LX para realizar algunas fotografías sobre un rollo de película para negativos en blanco y negro. Porque dadas las previsibles condiciones del día, desde el principio previsualicé un paisaje monocromo para mis fotografías.

Viajes – en el sur de Francia con película en blanco y negro

Viajes

Fotografías realizadas con Pentax 17 y película Ilford XP2 Super. Las cuestiones técnicas relacionados con las fotografías que se muestran las podéis encontrar en Carlos en Plata. También en versión WordPress.

Repito la introducción de la entrada del domingo pasado. Ya hace unas cuantas semanas que publiqué el resumen general del viaje por el sur de Francia durante los días de Semana Santa. Un agradable viaje en el que visitamos las ciudades de Nimes, Marsella, Arles, así como la reserva ornitológica de Pont-de-Gau en Saintes-Maries-de-la-Mer.

Y nuevamente os recuerdo que ya tengo ya los rollos de película revelados. No tengo mucho tiempo en estos tiempos, entre las obligaciones laborales y otras más personales, junto con que estoy a una semana de las vacaciones con los preparativos correspondientes. Así que me ha costado un poco mas de tiempo de lo habitual preparar las fotos para esta muestra que os traigo aquí. Y por eso repito buena parte del texto, porque no puedo dedicar mucho tiempo a redactar la entrada.

El caso es que en esta nueva entrada toca mostrar algunas de las fotografías realizadas con película en blanco y negro con una cámara de medio fotograma. Con una combinación que ofrece una calidad muy superior a la que la mayor parte de la gente espera de este formato reducido de fotograma. Pero yo creo que han quedado fotos nítidas y detalladas. Que es lo que uno espera en estos tiempos. Casi siempre. Ya hablaremos de las excepciones. En otro momento.

Viajes – En el sur de Francia con película fotográfica en color

Viajes

Fotografías realizadas con Minox 35 GT-E y película Kodak Ektar 100. Las cuestiones técnicas relacionados con las fotografías que se muestran las podéis encontrar en Carlos en Plata. También disponible en versión Substack.

Ya hace unas cuantas semanas que publiqué el resumen general del viaje por el sur de Francia durante los días de Semana Santa. Un agradable viaje en el que visitamos las ciudades de Nimes, Marsella, Arles, así como la reserva ornitológica de Pont-de-Gau en Saintes-Maries-de-la-Mer.

Unas semanas más tarde tengo ya los rollos de película revelados. No tengo mucho tiempo en estos tiempos, entre las obligaciones laborales y otras más personales, junto con que estoy a una semana de las vacaciones con los preparativos correspondientes. Así que me ha costado un poco mas de tiempo de lo habitual preparar las fotos para esta muestra que os traigo aquí.

Los días que tuvimos serían considerados por la mayor parte de los potenciales viajeros como bastante buenos. Un viento un poco demasiado fresco al principio, pero bien. Ahora bien, el viajero aficionado a la fotografía preferiría una luz menos dura y contrastada, como la que es propia del Mediterráneo cuando el sol brilla dominador en el cielo. Pero es lo que hay.

Viajes – una jornada en la Bardenas Reales

Viajes

Fotografías realizadas con equipo digital, Fujifilm GFX 50R y Fujinon GF 35-70 mm f4.5-5.6 WR. Los datos técnicos de las fotografías mostradas los encontraréis en Carlos en Plata. También en versión Substack.

Ayer, 23 de abril, fue el día de San Jorge, festividad autonómica en Aragón. Así que tuvimos fiesta laboral. Estos días estoy muy liado. Un poquito estresado. Por diversos motivo. Pero para sacudirme un poco de este estrés, sugerí a unos amigos que nos fuéramos a pasar el día fuera. El principal interés de la jornada, al menos inicialmente, fue gastronómico. Degustar en un rincón aparentemente anodino de la geografía Navarra, donde se encuentra una sidrería, deliciosos espárragos, deliciosas alcachofas, y chuletón del bueno. Y caro. En Valtierra. Muy bien. Muy caro.

La cuestión es que, antes de llegar al tema gastronómico, decidimos pasar la jornada recorriendo el Parque Natural de las Bardenas Reales, reserva de la biosfera según la Unesco, lugar de gran belleza paisajística, con fenomenales formaciones geológicas, esculpidas por el tiempo y los elementos atmosféricos. Y un poco esquizofrénico, porque simultáneamente sirve de polígono de maniobras del ejército del aire; lo cual no se lleva muy bien con el conservacionismo natural desde mi punto de vista. Los ejércitos rompen más que construyen, cuando se ponen en acción.

De hecho, ayer, algunos aviones nos “deleitaron” un rato con sus “piruetas” más o menos “bombásticas” hacia el final de la mañana. Pero bueno, la cosa es que me llevé un cierto equipo fotográfico. Una cámara con un rollo de película fotográfica en blanco y negro, de la que hablaré otro día. Y una cámara digital de cierta calidad, para recoger el detalle del paisaje.

Las fotos que aquí veis como muestra no son versiones definitivas. Inicialmente preví el reportaje completo, antes de llegar al lugar, en blanco y negro. El lugar se presta. Y algunas de las fotografías claramente piden el blanco y negro. Todas las del reportaje caben en esa estética que, como digo, es la que imaginé a priori. Pero quizá revele en su versión definitiva algunas de ellas en color. Tuvimos suerte con la meteorología y con la calidad de la luz. Así que, me queda trabajo por delante. Dentro de unos días, no sé cuantos, pueden ser semanas, el rollo de película en blanco y negro.

Ah… que no se me olvide. Las alcachofas y el chuletón.

Fotos – algunas fotos digitales más del viaje al sur de Francia

Viajes

Fotografías realizadas con Panasonic Lumix G9 II con algunas ópticas poco convencionales. El comentario técnico de las fotografías de este artículo lo podéis encontrar en Carlos en plata.

Un viaje de pocos días y en un entorno fundamentalmente urbano no exigía mucho equipo fotográfico. Especialmente en lo que se refiere a la fotografía digital, como consideré en recientes viajes a LuxemburgoAndalucía o Salamanca.

Pero la decisión de visitar una reserva de aves en la Camargue, la zona de humedales del delta del Ródano, cambió mi perspectiva. Había que llevarse equipo adecuado para el tema; una cámara competente y con prestaciones, y una óptica adecuada.

Y una vez que decides cargar con ese extra, ya es muy poco más el esfuerzo de incluir un par de objetivos distintos para los espacios urbanos. Por un lado, el super gran angular que permite grandes vistas en espacios más o menos abiertos, o la realización de panoramas sin los inconvenientes de la generación de los mismos uniendo diversas fotografías.

Por otro lado, la posibilidad de cerrar los encuadres o de hacer algunos retratos, con la utilización de un teleobjetivo corto. O quizá no tan corto en este ocasión. ¿Lo dejaremos en medio-corto, o estoy confundiendo a los lectores? Lo que sea. Más posibilidades, por sólo un ligero aumento del esfuerzo. Realmente ligero.

E incluso la posibilidad de realizar fotografías de muy alta resolución, a mano alzada a partir de un sensor de imagen considerado modesto por muchos hoy en día. Aunque eso sí… si la cosa se mueve… como los barcos o los árboles agitados por el viento,… pues quizá no sea alta resolución, pero pueden seguir siendo fotos interesantes, que es lo que realmente cuenta.

Viaje – resumen de la Semana Santa en el Sur de Francia

Viajes

Fotografías realizadas con Fujifilm X100VI. El comentario técnico de las fotografías de este artículo lo podéis encontrar en Carlos en plata.

Como ya habréis deducido de las entradas de estos días atrás, en los días de Semana Santa he estado de minivacaciones en el sur de Francia, a caballo entre la occitana Nimes y las provenzales Marsella y Arles, con una mañana de turismo ornitológico en la Camargue, zona de marismas en el delta del Ródano, cerca de Saintes-Maries-de-la-Mer.

Ya visité hace unos años algunos lugares interesantes de esta región francesa, especialmente Aviñón y la propia Arles, así como el acueducto romano de Pont-de-Gard. Pero es una región que da para mucho. Al mismo tiempo que es un lugar agradable por su paisaje, clima mediterráneo, gastronomía y costumbres, que se aproximan mucho a las mejores costumbre del nordeste español. Vamos,… que nos somos gente muy distinta, aunque sean dos países distintos.

Para desplazarnos optamos por el tren. Hay un AVE directo entre Zaragoza y Nimes, donde nos alojamos. El recorrido completo del tren es entre Madrid y Marsella. Lo único que tiene de malo es que vas por la tarde y vuelves por la mañana. Si fuese al revés, aprovecharías prácticamente un día más. La duración del viaje viene a ser unas seis horas. Sólo hay alta velocidad hasta la frontera francesa, el trayecto en Francia es por líneas convencionales.

Antes era posible plantearse el viaje de ida por la mañana, con un trasbordo en Barcelona, y volver por la tarde, igualmente con trasborde en la capital catalana. Pero ahora, a la ida no es posible es trasbordo por los horarios, y a la vuelta… porque no te fías de Renfe y los retrasos a la hora de hacer ese trasbordo. A la ida fuimos puntuales, pero a la vuelta llegamos con 45 minutos de retraso. Y no todo se explica por el parón en Narbona por un incidente que implicó una actuación policial.

Por lo demás, Nimes nos ha resultado una ciudad muy agradable, que se ve de sobras en un día de forma tranquila, con un rico legado romano. Pero sólo la llamada Maison Carré es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en un conjunto que incluye varios monumentos de Arles, el Pont-de-Gard y otros de otras ciudades. Sorprende que el coliseo de Nimes no lo sea,… pero que lo dediquen a partidillos de tenis quizá explique la cosa. Y tanto las Arènes de Nimes como las de Arles sirven de plazas de toros… pero la de Arles sí es Patrimonio de la Humanidad.

Y por cierto que en Arles estaban en plena feria taurina, con abundancia de festejos populares. Lo cual contrasta con el hecho de que se celebran con gran jolgorio durante la Semana Santa. Lo cual contrasta con las austeras costumbres españolas en esas fechas. Nos resultó divertido.

Visitamos Marsella, que para el tamaño que tiene… no da mucho de sí. Cierto es que la catedral es vistosa, y la abadía de San Víctor está muy bien. Y el paseo por Le Panier, el casco antiguo de la ciudad, es curioso, a pesar de lo destartalado. Pero la verdad es que no la encuentro un destino preferente en un viaje. Pero teníamos la curiosidad y la satisficimos. No nos dio el día para visitar el castillo de If, donde “encerraron” a Edmundo d’Antés.

Y finalmente, una de las actividades más agradables, la visita al parque ornitológico de Pont-de-Gau, a cuatro kilómetros de Saintes-Maries-de-la-Mer en la Camargue. Un lugar donde disfrutamos de la vista de las aves en las marismas, y donde comprobé lo fácil que puede llegar a ser quedarse sin tarjetas o sin batería en la fotografía de aves. En resumen, un viaje muy agradable.

Viajes; Salamanca y Medina del Campo con película para negativos en blanco y negro

Viajes

Fotos realizadas en Salamanca y Medina del Campo con Pentax 17 e Ilford XP2 Super. Comentario técnico en Carlos en Plata. Redactada también en versión Substack.

Vamos con la tercer y última parte de los artículos que he dedicado a la fotografía durante el viaje a Salamanca y Medina del Campo de principios del mes de marzo de 2026. No hace mucho que redacté el segundo con fotografías realizadas con película para negativos en color. En esta ocasión voy con el blanco y negro.

Desde hace un tiempo llevamos una cámara que podríamos denominar “colectiva”. Es decir, la que, con un sentido fundamentalmente lúdico, usamos para realizar las fotos de todos. Es cierto que soy yo el que más disparo con ella, aunque no únicamente. Pero la cámara es de todos, y todos las podemos usar cuando nos apetece o consideramos oportuno… mientras tengamos película. No agotamos toda la que llevé. De ese suministro me encargo yo.

Los resultados obtenidos ha sido bastante satisfactorios. La fotos que muestro son las motivos menos personales. Fundamentalmente paisajes urbanos o fotografías de los monumentos visitados. Las fotos más personales o del grupo no solemos compartirlas. Hay gente que prefiere no estar pululando en internet o en las redes sociales. Así que ni retratos personales ni de grupo os muestro, aunque se hicieron bastantes.

Todas las fotos quedaron bastante bien. Las condiciones de luz fueron bastante agradables y buenas para la práctica fotográfica durante todo el viaje. Así que espero que las fotografías que os puedo mostrar os gusten.

Viajes; Salamanca y Medina del Campo con película para negativos en color

Viajes

Fotos realizadas en Salamanca y Medina del Campo con Minox 35 GT-E y Kodak Ektar 100. Comentario técnico en Carlos en Plata.

Vamos con la segunda parte de los tres artículos que dedicare a la fotografía durante el viaje a Salamanca y Medina del Campo de principios del mes de marzo de 2026. Y en esta ocasión voy con la parte más “experimental” del tema. Una combinación de cámara y película que nunca me había llevado de viaje. Aún más; una combinación de cámara y película que nunca se me había ocurrido llevar a un viaje.

Los resultados han sido muy agradables. Las circunstancias de luz fueron óptimas para el uso de esta película. Suficientemente luminosas para poder usar habitualmente parámetros de exposición cómodos, pero con la luz suficientemente suave para que el contraste estuviera bien controlado en todo momento.

Desde luego, los resultados obtenidos me satisfacen bastante más que los que puedo obtener con las películas para negativos en color que habitualmente viajan conmigo. La diferencia de nitidez y la reproducción tonal de la película que me he llevado en esta ocasión es muy superior. ¿Volveré a usarla en viajes? Puede ser. Pero es menos polivalente. Dependerá del destino y de las previsibles circunstancias de la luz.

Viajes; resumen del viaje a Salamanca (y Medina del Campo)

Viajes

Fotos realizadas con Fujifilm X100VI.

Entre el lunes y el jueves de esta pasada semana, del 2 al 5 de marzo de 2026, he estado con unos amigos en Salamanca. Con la excusa de ayudar otros amigos que se han mudado a vivir a esta ciudad castellana, nos hemos escapado unos pocos días. A efectos prácticos, teniendo en cuenta que echas buena parte del día en el desplazamiento, son dos días y una mañana lo que puedes aprovecha la ciudad. De sobra, y aun nos dio para ir a pasar una tarde a Medina del Campo.

Salamanca, fachada de las Aulas Mayores de la universidad, donde está la rana.

La verdad es que la ayuda que precisaban estos amigos se la podíamos haber prestado sin problemas en una tarde desde casa y a través de internet… pero, ¿dónde hubiera estado la gracia? Llevan allí instalados menos de tres meses, estarán allí durante dos o tres años, sin intención de quedarse, y había que aprovechar, porque luego dices eso de queda tiempo, queda tiempo y a lo que llega el momento, se han vuelto a su casa de verdad… y nos hemos quedado sin visitar Salamanca.

Salamanca, Museo de Historia del Automóvil.

Yo estuve en Salamanca en una ocasión hace… buff, ¿35 años? Sip. En junio de 1991. Había asistido a un congreso médico en Mérida, y un compañero y amigo propuso que le acompañáramos de vuelta a Zaragoza dando un rodeo por Valladolid, donde hicimos noche, y donde vivían sus padres. En aquel sábado de desplazamiento entre Mérida y Valladolid no se podían hacer maravillas. Pero nos dio para visitar el centro histórico de Cáceres por la mañana y dar un paseo por Salamanca por la tarde. Visitar la Plaza Mayor y callejear por los edificios históricos de la Universidad, a buscar la rana. Que yo encontré sin saber que había una rana y que había que buscarla. Pero cuando lo cuento, la gente me mira con escepticismo y no se lo cree. Así que no insistiré en como fue.

Salamanca, Akihito y Michiko en latín, entonces príncipes herederos, hoy en día emperadores eméritos de Japón. ¡Cómo pasa el tiempo!

En esta ocasión, hemos tenido tiempo de sobra para callejear exhaustivamente por el centro histórico de la ciudad. Lo cierto es que, con la luz suave que hemos tenido estos días, y el tono cálido de las piedras de los edificios de antaño, la ciudad estaba bonita. Muy agradable. Acogedora. No había mucho turismo. Realmente, mucho menos del que esperábamos. Pero está muy animada por los estudiantes que allí estudian llegando de diversas partes de la geografía española y mundial. Mucho italiano de Erasmus y mucho asiáticos aprendiendo el idioma en los numerosos centros más o menos oficiales, más o menos vinculados a la universidad, que te encuentras por la geografía Salmantina.

Salamanca, turronera junto al mercado central.

No voy a insistir en todos los lugares que hemos visitados. No hemos sido exhaustivos, pero sí bastante completos. Y la verdad es que nos lo hemos tomado con tranquilidad, y con unas cañas y unas tapas de jamón de vez en cuando. Que es la mejor forma de disfrutar de estas ciudades.

Salamanca, tímido autorretrato en una sala capitular del convento de los dominicos de San Esteban.

Como vimos que teníamos tiempo de sobra, y ante la recomendación de alguien que conocimos, pasamos una tarde en Medina del Campo. Esta a 35 minutos en tren desde Salamanca. Y yo la recordaba de las clases de ciencias sociales de la EGB como uno de los dos “nudos ferroviarios” de Castilla la Vieja, junto Venta de Baños. A los tecnócratas que dominaron el tardofranquismo parecía que eso de los nudos ferroviarios y los polos de desarrollo, y los pueblos de colonización y la concentración parcelaria, les importaba mucho. Es curioso lo similares que son las dialécticas de todas las dictaduras. La de sus odiados países comunistas también insistía en logros y conceptos similares. Muy parecidos.

Medina del Campo, el antiguo nudo ferroviario.

El caso es que Medina del Campo nos decepcionó. Su nudo ferroviario es una estación enorme, demasiado grande para las necesidades de la población, aunque se veía actividad de clasificación de mercancías. Y con el tamaño que viene no les han cabido las vías de la alta velocidad… y han hecho otra estación nueva… fuera de la ciudad. Estos rollos de la alta velocidad. Su Plaza Mayor de la Hispanidad, la mayor plaza de España, inmediatamente vimos que no es la mayor plaza de España, ya que claramente es inferior en tamaño a la del Pilar de Zaragoza.

Medina del Campo, castillo de la Mota.

Consultamos las superficies rezando a Santa I. A., 14000 m2 para la de Medina, 24000 m2 para la de Zaragoza. Realmente estos conceptos de haber quien la tiene más grande me parecen absurdos y estrechamente provincianos. Y finalmente, el castillo de la Mota, que está muy bien por fuera, pero que es aburrido por dentro, porque no dejan conquistar las almenas ni la torre del homenaje. Leímos que durante el franquismo fue ocupado por “el Movimiento” para algún tipo de cosa… Apropiación de lo público por el partido único.

Medina del Campo, plaza Mayor de la Hispanidad.

Y ya que estamos con lo de los trenes,… pues 45 minutos de retraso a la ida, ya salimos de Zaragoza con 25 minutos, por las obras de mantenimiento en la línea de alta velocidad… pero el desesperante tramo entre Tudela y Miranda de Ebro hizo el resto. Y a la vuelta,… sin problemas hasta Miranda de Ebro, donde cogimos un retraso de 60 minutos por que la rama que había de acoplarse viniendo desde Galicia iba “así”. Y entre Miranda de Ebro y Vitoria, 27 kilómetros de recorrido, 72 minutos más, y en Zaragoza el retraso total ya fue de 2 horas y 50 minutos. Era como volver a las minutadas de retraso que se medían en horas de los trenes de mi infancia, cuando para los tecnócratas era importante que los niños aprendieran los nudos ferroviarios donde los trenes cogían horas de retraso.

Miranda de Ebro, esperando durante una hora a que llegue la otra “mitad” del tren antes de seguir viaje.

[Fotos] El 2025 en fotos; de viaje con la cámara al hombro

Viajes

Llegamos al final de 2024. Un año… marcado por el fiasco del viaje a China, que iba a ser el viaje principal del año, y quedó sustituido por un viajecito de una semana por Sicilia. Que no está mal. Y como relativa compensación, un viaje inesperado, no previsto, a Japón, el cuarto que hacemos, y que estuvo muy bien. Fuera de los destinos más masificados y trillados del País del Sol Naciente. Y así comienzo hoy el repaso de fin de año, fundamentalmente un repaso fotográfico, que es lo que me apetece, como de costumbre desde hace ya un buen montón de años en este Cuaderno de ruta. En mi carpeta con fotografías de viaje he registrado quince subcarpetas, es decir, quince viajes de mayor o menor duración. Van desde la excursión en el día a algún pueblo aragonés, incluso de la propia provincia de Zaragoza, en cuya capital vivo, hasta algún viaje intercontinental saltando al otro extremo del continente euroasiático durante una o dos semanas. Así que mi concepto de lo que es viajar con la cámara al hombro es muy amplio. Así que sin más, vamos con el repaso. Con fotos.

Recordad que podéis ver regularmente fotografías de mis viajes, tanto actuales como de antaño, en mi cuenta de Instagram dedicada a ello.

30 de enero – Gerona

31 de enero – Madrid

15 de febrero – Daroca

5 a 7 de marzo – Campo de Criptana y Alcázar de San Juan

19 de marzo – Tudela

16 a 19 de abril – Alemania

13 a 19 de mayo – Sicilia

Junio, julio y agosto – Canfranero; Riglos, Ayerbe, Tardienta

15 de junio – Ochagavía y Sos del Rey Católico

26 de junio – Madrid

15 de agosto – Fitero

29 de agosto a 1 de septiembre – Luxemburgo y Tréveris

20 de septiembre – Valderrobres

28 de septiembre – Madrid

30 de septiembre a 7 de octubre – Japón

23 a 25 de octubre – Andalucía