Fotos – Las otras fotos consideradas para la exposición de Asafona

Fotografía

Diversas cámaras en el entorno de la fotografía de la naturaleza. Publicación disponible también en Substack.

Este año, en realidad, hubo pocas dudas sobre la fotografía que iba a proponer. Tras dos fracasos por motivos diversos en nuestro viaje a China, este mes de mayo lo conseguimos. Y uno de los puntos fuertes del viaje eran los pandas gigantes. Por lo que tenía muy claro que, a no ser que la visita fuese fotográficamente una catástrofe, iba a ser un panda. Y ya esta. Y ha sido.

Pero siempre, todos los años, me entran dudas sobre lo que sería más adecuado. Algo que circuló mucho por mi cabeza fue la de mandar que, siendo frecuente, casi banal, pudiera tener valores estéticos interesantes. Sea una picaraza posada en lo alto al amanecer, o el colorido entorno de un planta de colza silvestre en las inmediaciones del Canal Imperial de Aragón.

El mundo de las aves también me ha interesado a lo largo del año. Y no ha sido fácil elegir. Había fotos majas, aunque pocas que pudieran competir con la calidad de las fotografías de aves que se presentan a la exposición. No obstante, los flamencos de la Camargue fueron considerados muy seriamente durante muchos días.

Y el mundo de los insectos y los arácnidos también me ha interesado con frecuencias, especialmente en primavera. Si bien también ha sido mala suerte que los ejemplares más frecuentes me surgieses cuando no llevaba un objetivo macro dedicado. Sólo algún dispositivo para hacer fotografía de aproximación. Porque las lentes de aproximación y los tubos de aproximación ya son un accesorio casi permanente en mi mochila. Aunque es difícil conseguir lo que se consigue con un objetivo macro dedicado.

Fotos – Eclipse solar de agosto de 2026

Sin categorizar

Fotografías digitales del eclipse total sobre Zaragoza el 12 de agosto de 2026. Normalmente, en el Cuaderno de ruta sólo publico las fotos y un breve texto sobre las mismas. Pero para no romper la narración, traslado íntegro el texto publicado en Carlos en Plata con los aspectos técnicos de la realización de las mismas.

Este verano, de calores inclementes, muchos lo recordaremos como el verano del eclipse total de sol. Incluso puede que algunos recuerden el año 2026 como el año del eclipse. Y es que un eclipse total de sol, en tu ciudad, en tu casa, es algo que no pasa todos los días. Es algo que pasa en raras ocasiones. Yo ya había tenido la ocasión de contemplar algún eclipse parcial. Incluso hice un intento, fallido, muy mal planificado, de fotografiar uno. No es que no hiciese la foto. Es que la foto fue un burruño.

Preparando el equipo, con las gafas de protección, de obligado uso para proteger la retina.

Pero en esta ocasión, el fracaso no era una opción. O sí. Porque un elemento fundamental cuando contemplas un fenómeno como este es disfrutarlo; porque son muy bellos. Son fenomenales. Pero yo quería tener unas fotos dignas del evento. Y lo empecé a planear, aunque con poco rumbo, a principio de año. Afortunadamente, el taller que organizó ASAFONA Asociación aragonesa de fotografía de naturaleza, en primavera, enderezó y aclaró considerablemente ese rumbo. Así que ahí vino la compra de algún accesorio, y comenzar a ensayar y hacer comprobaciones.

La Lumix G9 Mark II y el Leica 100-400 mm con el filtro de Mylar.

Hay muchas fotos o posibilidades de hacer fotos en un eclipse. Pero salvo que seas un equipo de gente, es un error intentar abarcarlas todas. Yo sólo abrí dos frentes, y a punto estuvo de costarme caro. Pero, resumiendo mucho, o te orientas al lado estético, artístico si quieres, y te enfocas en el paisaje con el sol eclipsado, o te orientas al lado científico, e intentas conseguir la imagen de esos elementos solares que siempre están ahí, pero no los vemos, las manchas solares, las protuberancias solares, y la corona solar. Como soy un chico de ciencias, decidí priorizar esto.

Fase de parcialidad, en la que podemos observar algunas de las manchas solares sobre la superficie solar.

No obstante, dispuse una cámara, la Fujifilm GFX 50R con el GF 35-70 mm f4.5-5.6 sobre un trípode para, en la medida de lo posible, intentar obtener un paisaje con el sol eclipsado. Si era posible. La posibilidad se hizo más patente cuando mi sobrino Diego aceptó mi invitación a presenciar el eclipse conmigo. Yo prepararía la cámara y el encuadre, él pulsaría el botón del disparador. Y a confiar en que los parámetros previstos fueran los correctos. Como podréis comprobar, lo fueron. Este tipo de foto se puede hacer más compleja con exposiciones múltiples y esas cosas. Pero ya digo que hay que priorizar y centrarse en lo que realmente interese.

Este fue el momento en el que me tenía que acordar de quitar el filtro solar de Mylar

Y lo que me interesaba era lo otro. El primer plano del sol eclipsado. Como cámara, la Panasonic Lumix G9 Mark II con mi teleobjetivo más potente, el Leica DG Vario-Elmar 100-400 mm f4-5.6. Con un equivalente a un 800 mm en fotograma completo en el extremo más largo, era mi mejor oportunidad. Además la cámara es rápida y capaz. Como complemento indispensable, un filtro solar de mylar, un poliéster biorientado que sólo deja pasar una minúscula parte del espectro visible y bloquea por completo el ultravioleta y el infrarrojo. Y tres configuraciones personalizadas en la cámara con los datos de exposición adecuados para C1, la fase de parcialidad, C2, el inicio y el final de la totalidad, C3, la totalidad.

Mientras tanto, con la colaboración de Diego, pude hacer el paisaje con el sol eclipsado, sobre el Parque Grande de Zaragoza.

C1, la parcialidad es la más sencilla, el principal problema es enfocar correctamente, pero si lo consigues, es lo mejor para incluir las manchas solares en la fotografía. Mi filtro ofrece una dominante cálida, anaranjada, que me complace. C2, el inicio y el final de la totalidad es lo más complicada, porque transcurre en segundos, y nos sirve para contemplar las perlas de Baily, debidas a las irregularidades de la superficie lunar (montes, cráteres, valles) y las llamaradas de las protuberancias solares. C3, es la totalidad absoluta, en este caso de apenas 1’ 40”, en la que intentaremos obtener una buena imagen de la corona solar. Y quizá también las protuberancias solares más llamativas.

Cuando conseguí rehacerme, la luna empezaba dejar ver algunos de sus relieves, se veían varias protuberancias sociales, pero la cantidad de luz ya no favorecía la contemplación de la corona solar.

Todo fue bien……… ¡mentira! Olvidé quitar el filtro solar en el momento de llegar a la totalidad, y perdí un minuto sin saber porqué todo estaba negro en el visor y no veía el sol. Cuando me di cuenta tuve 30 segundos para recomponerme, maravillarme del paisaje que tenía ante mis ojos, y lanzar una ráfaga de fotos que que abarcaban el final de la totalidad y que salvaron la papeleta. Como colofón, unos minutos más tarde el sol, parcialmente eclipsado, ya sin el filtro, ocultándose detrás de los edificios del horizonte.

Un par de segundos después, el llamado “anillo de diamante”, que significa que la fase de totalidad ha terminado y comienza la fase de parcialidad final.

Al llegar a casa llevaba unos nervios horribles. No sabía qué tenía y qué no tenía. Me fui a dormir, dormí mal. Me fui a trabajar. Y al día siguiente por la tarde, ayer jueves, comprobé que me faltaba un minuto y medio fundamental del eclipse, pero que tenía varias fotos que me salvaban la experiencia. Además de la sensación de maravilla al contemplar el paisaje con el sol eclipsado mientras intentaba recomponerme de la posible catástrofe.

Ya sin filtro, aproximándose al horizonte, el sol se oculta tras las edificios del fondo, todavía eclipsado en gran parte.

Fotos – me motivan más las ópticas que las cámaras; es un hecho

Fotografía

Fotografías realizadas con una Fujifilm GFX 50R y Fujinon GF 80 mm f1.7 R WR. Entrada publicada también en versión Substack.

Comprar en su momento una cámara de formato medio digital fue un capricho como otro cualquiera. Nada que realmente “necesitase”, suponiendo que algo que se adquiere para mantener una afición sea una “necesidad” en algún momento. Pero se me acercaba mi cambio de década (en edad) y decidí darme un premio. Y la adquirí por un precio no demencial, pero no barato. Pero bueno… comparado con los precios habituales de estos equipos,… “barato”.

La fui usando con el sencillo, pero muy eficaz, objetivo normal de focal simple con la que venía; muy nítido y agradable de usar. Luego, tampoco hace tanto, le busqué un sencillo, pero también muy eficaz, objetivo de focal variable, entre gran angular y focal normal larga. Más versátil, aún. Y me entró el gusanillo por disponer de una óptica muy luminosa. Y es que siempre me ha motivado más el mundo de las ópticas fotográficas que las cámaras. Las cámaras van y vienen. Los objetivos son para siempre, o pueden serlo, y tiene algo más “mágico”. Entre comillas, que soy de ciencias, y me apasiona esa parte también de la fotografía.

Fotos – el sol, entrenando para el eclipse

Fotografía

Fotografías realizadas con equipo digital y el teléfono móvil en el Cabezo Cortado, a orillas del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza. Los detalles técnicos de las fotografías los podéis encontrar en la publicación correspondiente de Carlos en Plata.

He empezado mis ensayos y mi entrenamiento para eclipse total de sol del que podremos disfrutar en Zaragoza el 12 de agosto de 2026, si el tiempo atmosférico, las nubes, no lo impiden. Pero siendo agosto, en Zaragoza, nos podemos permitir el lujo de ser optimistas.

Por ello, ayer madrugué bastante para llegar elegido para hacer el entrenamiento antes de la salida del sol. Y estamos cerca del solsticio de verano. El sol sale en estos momentos antes de las 6:30 de la mañana. Y se encuentra a 6º sobre el horizonte, la posición del sol durante la totalidad del eclipse en Zaragoza, en torno a las 7:10 horas. De momento, estoy razonablemente satisfecho. Pero hay más cosas que ensayar y preparar.

Viajes – En el día a Lacuniacha y el col del Portalet con ASAFONA

Fotografía, Viajes

Fotografías realizadas durante la excursión de ayer sábado. El comentario técnico fotográfico de las fotografías lo podréis encontrar en Carlos en plata con cierto detalle. Esta entrada la podéis encontrar también en Substack.

Ayer sábado fuimos de excursión en el día con ASAFONA, Asociación aragonesa de fotografía de naturaleza (Instagram), al Parque Faunístico Lacuniacha, en Piedrafita de Jaca, valle de Tena, Pirineos aragoneses. Por la tarde, después de comer, nos acercamos al col del Portalet, paso fronterizo entre España y Francia, para fotografía algo de la flora de montaña primaveral a esas altitudes, próximas a los 1800 metros sobre el nivel del mar. Creo que era la cuarta vez que intentaba ir, y la única que lo he conseguido. Lugares gafados… hasta ahora.

Para quienes no sepan, el Parque Faunístico Lacuniacha (no es La Cuniacha, como a veces se ve) se encuentra en un bosque de abedules en las laderas que ascienden desde Piedrafita de Jaca, en el valle de Tena, hacia el ibón de Piedrafita y la sierra de la Partacua, con su magnífica máxima altitud en Peña Telera. En las proximidades se encuentra el hayedo del Betato, también de gran belleza e interés natural y paisajístico.

Lacuniacha acoge una serie de animales en régimen de semilibertad, algunos propios de la fauna pirenaica, mientras que otros proceden de otros lugares pero están aclimatados a estas latitudes (próximo a los 42º 42’ Norte) y altitudes (alrededor de los 1400 metros sobre el nivel del mar). Entre los animales que acoge corzos, ciervos, muflones, íbices pirenaicos, sarrios, bovinos de Heck, bisontes europeos, caballos de Przewalski, linces, osos pardos, lobos y zorros rojos y plateados.

Viajes – una jornada en la Bardenas Reales

Viajes

Fotografías realizadas con equipo digital, Fujifilm GFX 50R y Fujinon GF 35-70 mm f4.5-5.6 WR. Los datos técnicos de las fotografías mostradas los encontraréis en Carlos en Plata. También en versión Substack.

Ayer, 23 de abril, fue el día de San Jorge, festividad autonómica en Aragón. Así que tuvimos fiesta laboral. Estos días estoy muy liado. Un poquito estresado. Por diversos motivo. Pero para sacudirme un poco de este estrés, sugerí a unos amigos que nos fuéramos a pasar el día fuera. El principal interés de la jornada, al menos inicialmente, fue gastronómico. Degustar en un rincón aparentemente anodino de la geografía Navarra, donde se encuentra una sidrería, deliciosos espárragos, deliciosas alcachofas, y chuletón del bueno. Y caro. En Valtierra. Muy bien. Muy caro.

La cuestión es que, antes de llegar al tema gastronómico, decidimos pasar la jornada recorriendo el Parque Natural de las Bardenas Reales, reserva de la biosfera según la Unesco, lugar de gran belleza paisajística, con fenomenales formaciones geológicas, esculpidas por el tiempo y los elementos atmosféricos. Y un poco esquizofrénico, porque simultáneamente sirve de polígono de maniobras del ejército del aire; lo cual no se lleva muy bien con el conservacionismo natural desde mi punto de vista. Los ejércitos rompen más que construyen, cuando se ponen en acción.

De hecho, ayer, algunos aviones nos “deleitaron” un rato con sus “piruetas” más o menos “bombásticas” hacia el final de la mañana. Pero bueno, la cosa es que me llevé un cierto equipo fotográfico. Una cámara con un rollo de película fotográfica en blanco y negro, de la que hablaré otro día. Y una cámara digital de cierta calidad, para recoger el detalle del paisaje.

Las fotos que aquí veis como muestra no son versiones definitivas. Inicialmente preví el reportaje completo, antes de llegar al lugar, en blanco y negro. El lugar se presta. Y algunas de las fotografías claramente piden el blanco y negro. Todas las del reportaje caben en esa estética que, como digo, es la que imaginé a priori. Pero quizá revele en su versión definitiva algunas de ellas en color. Tuvimos suerte con la meteorología y con la calidad de la luz. Así que, me queda trabajo por delante. Dentro de unos días, no sé cuantos, pueden ser semanas, el rollo de película en blanco y negro.

Ah… que no se me olvide. Las alcachofas y el chuletón.

[Fotos] Nuevo teleobjetivo para fotografía de naturaleza

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Fotografías de aves en las zonas verdes de Zaragoza con Panasonic Lumix G9 II y Panasonic Leica 100-400 mm f4-6.3 II.

Como he sido muy buena persona, Papanuel me ha traido un nuevo «ojo» para mis cámaras micro cuatro tercios. Que son las viajeras y las de naturaleza. Y ya lo he empezado a usar, con aves muy comunes, que normalmente no atraen la mirada de los más aguerridos fotógrafos pajareros, pero que a mí me han venido bien para hacer las primeras fotos con el nuevo objetivo. Y para ir entrenando, porque me falta mucho todavía para ser un fotógrafo de naturaleza habilidoso en distintas disciplinas.

[Fotos] El paisaje otoñal en el entorno de Zaragoza en color y alta resolución

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Paisaje con Fujifilm GFX 50R y Fujinon GF 35-70 mm f4.5-5.6.

El paisaje otoñal en las zonas verdes de Zaragoza no es como el que nos cuentan en las redes sociales, de una gran variedad de tonos ocres y rojos. De hecho, eso no sucede en España salvo en muy poquitos sitios. Esos míticos paisajes de tonos ocres y rojos son propios de América del Norte y algunas regiones de Asia, y más raras en Europa. Aun en los países más norteños. La gama de tonos del follaje otoñal, siempre que sea de hoja caduca va más entre el verde amarillento el amarillo anaranjado. Y en Zaragoza, en cuanto llega el primer temporal de finales de otoño o principios de invierno, con cierzo, el temido viendo del noroeste que se enfila por el valle del Ebro, estas hojas se vienen todas de golpe al suelo. Pero no deja de haber escenas otoñales que, si la luz acompaña, nos dejan imágenes serenas y razonablemente bellas, incluso con la mezcla de elementos naturales y urbanos que caracteriza nuestro entorno. Aprovechando las mañanas serenas de estos últimos días, y que me había llegado una nueva óptica de formato medio, los ratos en los que un virus invernal me ha dado algo de tregua, he salido a fotografiar esas escenas. Sin muchas más pretensiones.

[Viaje] Grupos de fotógrafos analógicos visitando la cámara oscura de Valderrobres

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Excursión de un sábado soleado a Valderrobres con Fujifilm X100VI.

Fotonautas ZGZ es un grupo de gente con intereses comunes en el ámbito de la fotografía, y en concreto de la fotografía fotoquímica, o como muchos llaman, fotografía analógica. Todos nosotros nos interesamos en la fotografía con película de haluros de plata tradicional, con cámaras de diversos formatos, pero también practicamos de vez en cuando, algunos asiduamente, la fotografía estenopeica y otros procesos alternativos los más creativos y atrevidos. Surge del entorno del grupo de interés por este tipo de fotografía de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ, pero hay personas en el grupo que no son socias de esta asociación. Y como tantos grupos en España, nos comunicamos por WhatsApp.

Nuestra curiosidad por la luz y por los dispositivos que la capturan para crear imágenes que nos cautiven, tenemos intereses diversos y amplios. Y hay un cierto tipo de dispositivos que nos gusta visitar; las cámaras oscuras. Se visitó en su momento la de Tudela, aunque yo no pude ir. Y cada uno por separado hemos visitado otras. Por ejemplo, yo disfruté de la de Cádiz en octubre de 2020. Sí… de ese año.

Recientemente se instaló una cámara oscura en Valderrobres, en un edificio que fue un antiguo torreón de la muralla medieval de la bella población de la comarca del Matarraña, en la provincia de Teruel, Aragón. Así que nos organizamos, y un grupo de siete de nosotros fuimos ayer sábado, 20 de septiembre a visitar la instalación. Valderrobres tiene bastante más que visitar. Muchos de nosotros ya habíamos visitado la población, incluso en más de una ocasión. Y la comarca del Matarraña, en los límites con Cataluña y la Comunidad Valenciana, de hecho es una comarca en la que se habla un dialecto del catalán, tiene mucho que ver, especialmente en lo que se refiere a riqueza paisajística y natural. Y cultural… que se encuentran también ejemplares de pinturas rupestres del arco mediterráneo, bien declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

[Viaje] Resumen fotográfico del viaje a Luxemburgo (y Tréveris)

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Fin de semana extendido en Luxemburgo y Tréveris (Alemania) con Fujifilm X100VI.

No me extenderé mucho porque no tengo mucho tiempo y no hay mucho que contar. Salimos el jueves pasado hacia Luxemburgo y volvimos ayer lunes. Una buena amiga tenía un viaje de trabajo a la capital del pequeño país, el Gran Ducado de Luxemburgo, y me ofreció acompañarla para aprovechar y hacer turismo por uno de los países europeos que todavía no había pisado. La ciudad de Luxemburgo quizá no sea el destino turístico más destacado que se me ocurra, pero tiene su encanto. Y todo su complejo sistema de fortificaciones, que se remonta a siglos atrás, es Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO… y esas cosas.

El sábado nos desplazamos a la vecina ciudad de Tréveris, al otro lado de la frontera con Alemania. Esta ciudad si que tiene mucho más interés. Aunque quizá no sea tan conocida en nuestro país, por estar apartada de los principales circuitos turísticos que se suelen visitar en el país teutónico. Pero su combinación de pasado romano y medieval hace que buena parte de los monumentos de la ciudad sean considerados también Patrimonio de la Humanidad.

Y el domingo, aprovechando los eficiente transportes públicos del Gran Ducado, gratuitos en todo el país para usuarios propios y visitantes, nos fuimos a visitar un par de castillos próximos unos de otros. El más ruinoso, pero con encanto por el entorno, de Beaufort, y el reconstruido y más imponente de Vianden. Ciudad donde comí una de las mejores omelettes de jamón y queso que he comido en mi vida. En una bar restaurante carente de todo tipo de encanto, salvo en lo que se refiere a lo que viene en el plato, que es lo que importa. ¿O no?

Inmediatamente nos metimos en el coche con aire acondicionado y nos dirigimos a Sos del Rey Católico. Donde hacía niveles de calor similares, pero las estrechas y umbrías calles de su casco histórico medieval aliviaban notablemente el paseo. Eso sí, tras visitar el palacio de Sada, lugar donde quedó registrado el nacimiento del Rey Católico, nos encontramos que se habían cerrado las nubes y amenazaba tormenta. Así que terminamos la visita y nos volvimos a Zaragoza, que al fin y al cabo eran ya las ocho de la tarde.

[Fotos] A la caza del conejo en el camino de Miraflores y Montemolín

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Caza fotográfica con Panasonic Lumix G9 II y Olympus M.Zuiko Digital ED 75-300 mm f4.8-6.7 II.

Hoy no me voy a complicar mucho la vida. Pero tengo que contar que este sábado salí de “caza”. “Caza menor”. No grandes piezas, pequeños animales. Que desde hace tiempo sé que menudean en los campos, destartalados campos, que hay entre el Canal Imperial de Aragón y el camino de Miraflores o las líneas ferroviarias, tanto la convencional que va a Barcelona por Caspe y Reus, como la de alta velocidad a Barcelona.

En estos campos abundan los conejos silvestres. Supongo que carecen de depredadores efectivos. No sé si alguna rapaz se acercará a “merendar” en alguna ocasión, o algún zorro que acechará eventualmente. Pero estos son nocturnos, principalmente, y no es fácil verlos. En cualquier caso, puestos a darse una caminata para hacer un poco de ejercicio el sábado por la mañana, si uno se entretiene con estas cosas, mejor que mejor.

[Fotos] Amaneceres y atardeceres de verano en Zaragoza

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Sesiones de prueba y familiarización con la Fujifilm X100VI.

Siempre he llevado dos cámaras a los viajes. Cuando se usaba exclusivamente la película fotográfica, llevaba una cámara réflex con un par de objetivos y película diapositiva en color, y una cámara compacta, bolsillera, con película para negativos en blanco y negro. Cuando llegó lo digital, una réflex o cámara de sistema sin espejo y una compacta. La compacta con una doble función; tener una cámara a mano en los desplazamientos o cuando la cámara más grande fuera impropia, y un respaldo por si la grande fallaba.

Pero siempre he intentado que la digital compacta fuera de calidad suficiente. Suficiente también como para que fuese la cámara principal en desplazamientos cortos, por motivos distintos del disfrute vacacional, o cuando no quería llevar peso. Recientemente se me puso a tiro una cámara que en los últimos años ha sido difícil de comprar a un precio razonable, cuando razonable no siempre es sinónimo de barato. Y por ser probablemente la mejor opción como cámara de uso polivalente en viajes y otras situaciones de reportaje, en digital, la adquirí. Estas fotos, tomadas a primeras horas de la mañana o últimas de la tarde, por Zaragoza, son las pruebas y familiarización con la cámara.