[Fotocomentario] Qué es la luz

Fotografía

Cuando hace algo más de tres años el Event Horizon Telescope EHT publicó la primera imagen de un agujero negro, un gigantesco, al menos en masa, objeto astronómico situado en el centro de la galaxia M87, tras una sesión de cine, tomando unos chismes en una cafetería, mantuvimos una conversación entre varios amigos y conocidos que devino en discusión. Uno de los presentes, poco dotado para las ciencias, no porque sea poco inteligente sino por su desinterés y actitud anticientífica, manifestaba indignado que las noticias eran falaces. Que aquello no era real, que era un invento, que eso que llamaban telescopio sabía de buena tinta que era antenas de radio y que aquella imagen no se podía ver.

Todos los intentos por explicarle la naturaleza de la luz, radiación electromágnética, indistinguible de las ondas de radio salvo por su longitud de onda… fueron total y absolutamente infructuosos. Una situación desalentadora en una reunión social de personas de un nivel sociocultural supuestamente alto.

Cuando el mismo telescopio reveló hace unos meses la primera imagen del agujero negro supermasivo que reside en el centro de nuestra galaxia… pues no debatimos el tema. Y menos con el individuo aquel, que después de los peores años de la pandemia ha dejado de relacionarse con nosotros. Sin que le echemos mucho en falta, he de decir. Pero ha resurgido el interés sobre la naturaleza de la luz y de lo que es una fotografía, una imagen escrita con luz, con motivo de las primeras imágenes obtenidas en color con el telescopio espacial James Webb. Un poco más cerca en el espectro radiomagnético de la luz visible, los instrumentos de este telescopio se manejan en la luz infrarroja. Que tampoco podemos ver. Aunque a veces la sentimos en nuestra piel, cuando nos transmite el calorcito que irradian otros cuerpos. Especialmente el sol, aunque no solamente. Y al fin y al cabo, ¿no soy yo mismo aficionado a obtener fotografías en el infrarrojo cercano. Como las que hoy traigo a estas páginas, realizadas este mismo fin de semana.

Más detalles sobre ellas en Mirando en el infrarrojo (1) – Digital con Fujifilm GFX 50R. En fin… en realidad, lo que me pesa en el alma, no es la naturaleza de la luz, sino la ignorancia de la especie humana, más por su negativa a aprender que por su capacidad para ello.

[Viajes] En Logroño, y algunas paradojas en mi vida

Viajes
En la calle Bretón de los Herreros vivió la familia de una vecina que tuvimos en mi infancia. Rosi me parecía muy mayor cuando yo tenía siete u ocho años. Pero probablemente no pasaba mucho de los veinte años; ya casada con un ingeniero de los que estaban en las obras de construcción de la autopista a Barcelona. Era muy simpática y maja. No sé qué será de ella.

Durante unos años, desde que tenia 22 hasta que cumplí los 30, Logroño era una ciudad que tenía bastante presencia en mi vida. Situada la ciudad a 170 kilómetros de Zaragoza, donde vivo, la antigua provincia de Logroño, actual comunidad autónoma uniprovincial de La Rioja, es limítrofe con la de Zaragoza, aunque sólo por un breve segmento de unos cuatro kilómetros de longitud, entre Navarra y la provincia de Soria. Mi abuela era de La Rioja, y siempre he tenido alguna familia en la capital logroñesa. Pero no ese el motivo principal de mi relación con la ciudad durante aquellos años 80 y principios de los 90.

En la Sala Amós Salvador encontré una exposición de la colección SOLO de arte contemporáneo. Allí me informaron que en Agoncillo hay un museo de arte moderno y contemporáneo bastante interesante. Igual me escapo algún día a verlo. Aunque para ir en tren, tiene que ser entre semana. Los fines de semana, no hay trenes que paren en Agoncillo de ida.

Por supuesto, no son los lugares en sí mismos los que nos vinculan a ellos, salvo en raras ocasiones. Son las personas con las que vamos o las personas que en ellos nos encontramos. No voy a entrar ahora en el detalle de las relaciones interpersonales que hicieron que Logroño ocupase un lugar en mi corazoncito. Aunque fuese en el pasado. Pero tras aquella época, mi relación con la ciudad se fue enfriando, hasta desaparecer prácticamente por completo tras mi última visita en la primavera del año 2000. Hace 22 años. A La Rioja he seguido volviendo, alguna vez por ocio, alguna vez por visitas familiares, aunque estas también se han vuelto raras desde hace unos años. Se perdió la generación de mi abuela, falleció mi padre,… las cosas ya no son las mismas.

La visita a la ciudad fue fundamentalmente un recorrido por el centro histórico de la misma. Razonablemente aseado y arreglado.

La paradoja de la que hablo en el título es que, a pesar de esa relación con esa ciudad, con muy buenos recuerdos, con afecto,… no tenía fotos hechas allí. Ni una. Nunca fui a Logroño por turismo. Nunca «visité» la ciudad en un sentido cultural o viajero. Iba. Estaba con la gente con la quería estar, nos tomábamos unas tapas y unos vinos en el Laurel… o donde hiciera falta. Y ya está. Aunque sé moverme sin problemas por la ciudad, podríamos decir que no la conocía realmente. O por lo menos desde ciertos puntos de vista.

Entre la plaza del Mercado y la calle Portales, la concatedral de Santa María la Redonda es probablemente el monumento más destacado de Logroño.

Hace unos días, un viejo amigo con el reconecté hace un par de años me pidió un favor. Tenía que ir a la capital riojana por unos asuntos de trabajo. A firmar un contrato importante para él, tanto desde el punto de vista laboral como personal. Algo de cierta trascendencia. Y quería que le hiciera algunas fotos del momento, con las personas con las que iba a asociarse. No requería una elevada sofisticación fotográfica, pero sí unas fotos capaces de ser ampliadas considerablemente y con una razonable calidad técnica. Informado previamente del lugar donde íbamos a estar para el acto, consideré que mi Fujifilm digital de formato medio, con su objetivo normal de 50 mm de focal, servirían perfectamente. Por si acaso, eché en la mochila también la pequeña Minox 35 GT-E con un rollo de Ilford Delta 400… y allí fuimos este domingo pasado por la mañana.

Si el exterior de la concatedral no es demasiado llamativo, el interior es arquitectónicamente y artísticamente mucho más interesante.

Sin mucho madrugar, junto con este amigo, su esposa y su hija mayor, llegamos a la ciudad alrededor de las doce del mediodía, nos tomamos un café y procedimos al acto. Estaban todos muy felices. No puedo comentar, pero si les sale bien, como probablemente sucederá, aumentarán su prosperidad familiar y al mismo tiempo realizarán un servicio interesante para la sociedad; una de esas iniciativas que demuestran que es posible hacer negocios de forma ética. Tomamos unas tapas en el Laurel, y comimos en un bonito restaurante… de cuyo nombre no me acuerdo. La gastronomía de La Rioja es muy celebrada y con razón; salvo que yo no la suelo disfrutar porque no hay comida en la que el pimiento no esté presente de alguna forma. Y esta hortaliza me desagrada en grado extremo.

Como en tantas ciudades actuales, las riberas del río Ebro están muy cuidadas, aseadas y paseables. Me gustó especialmente cómo han conservado los sotos en las áreas inundables a orillas del río.

Y siendo más de las cuatro y media de la tarde, íbamos a volvernos a Zaragoza cuando tomé una decisión. Informado de los horarios de los trenes, entregué una tarjeta con la copia de las fotos realizadas para mayor seguridad, y me quedé a hacer turismo por la ciudad hasta las ocho y media de la tarde que salía el último tren con destino a casa. Y así… resolví la paradoja de que, siendo Logroño una de las ciudades españolas que más he visitado, y que me es querida, no tenía fotos de ella. Unas cuantas, en color, digitales, con la Fujifilm GFX 50R, y unas cuantas, todavía no reveladas, en blanco y negro, con película tradicional, con la Minox 35 GT-E. Aquí os muestro algunas de las fotos digitales en color. El blanco y negro, dentro de unos días.

Antes de volverme, terminé de pasear el centro de la ciudad y me tomé una cervecita en la plaza del Mercado. La calle del Laurel estaba poco animada un domingo por la tarde a las ocho de la tarde, cuando sólo me quedaba media hora para coger el tren de vuelta a Zaragoza.

[Fotos] Más formato medio digital con objetivos adaptados de otros sistemas

Fotografía

Sigo probando las posibilidades de usar mi nueva cámara de formato medio digital con las ópticas que ya tengo para otros sistemas. Con más o menos limitaciones, algunas de ellas son opciones muy interesantes. Por lo menos hasta que consiga ahorrar para comprar más objetivos propios del sistema, que no son especialmente baratos.

En la entrada Sumando accesorios al adaptador Fringer EF-GFX – Fujifilm GFX 50R, hago un amplio repaso de varias ópticas, con distintos resultados. Especialmente pensando en disponer de algún teleobjetivo medio competente, así como en la posibilidad de hacer fotografía de aproximación. Incluso macrofotografía en un momento dado. Posibilidades hay. Aunque sólo algunas merecen la pena.

[Fotos] Trenes, arte, paisaje y ciudad con mi formato medio digital ampliado

Fotografía

Como ya adelantaba ayer, este fin de semana he extendido las capacidades fotográficas de mi nueva cámara de formato medio digital, gracias a un adaptador que me permite usar ópticas de otros sistemas.

Los escenarios donde lo he utilizado han sido tan variados como los alrededores de la estación de ferrocarril de Casetas, el recinto de la Expo 2008 en Zaragoza y el Museo de Zaragoza en la exposición dedicada a la estancia de Francisco de Goya en Italia, en su juventud, con motivo del 275º aniversario de su nacimiento.

Los detalles técnicos de las fotografías los podéis encontrar en Adaptadores de objetivos para la Fujifilm GFX 50R – Fringer EF-GFX [Canon EF]. Aquí, como de costumbre, simplemente las fotos.

[Fotos] Formato medio digital contemporáneo con ópticas de hace 30, 40 o 50 años

Fotografía

Voy disfrutando, con tranquilidad, con parsimonia, de mi nueva cámara de formato medio digital. No la compré para un uso de todos los días . Para llevar en la mochila, prefiero su prima chiquitita y compacta. Que además tiene una buena calidad de imagen. Si ya os comenté que la disfruté en nuestra escapada en el día a Olite (y aquí), también la he estado utilizando con ópticas pensadas para formato medio con película tradicional, que tienen ya unas décadas de existencia.

Como de costumbre, los detalles técnicos, que pueden ser largos y tediosos para quién no esté interesado en esos aspectos de la fotografía, los podéis leer en Adaptadores de objetivos para la Fujifilm GFX 50R – Hartblei HV [Hasselblad V]. Pero aquí os dejaré las fotos de un par de amplios paseos ciudadanos. Con algunas fotos que, a falta de una nitidez cuasiperfecta, como con las ópticas contemporáneas, son muy agradables y estéticamente conseguidas, creo, gracias a la calidez de la luz y al suave contraste que proporcionan estas lentes de antaño.

[Fotos – viajes] Evaluando la cámara de la excursión a Olite

Viajes

Ayer ya comenté el viaje en el día que hicimos el domingo a Olite y su bonito palacio castillo real (del reino de Navarra). Aquí vuelvo a poner, mientras hago una escapada de un día a Madrid, he programado esta entrada con antelación, unas cuantas fotos de la excursión.

Las he utilizado en mi evaluación como cámara viajera de mi reciente adquisición de formato medio digital. Quien esté interesado en los detalles, puede visitar Viajando con formato medio digital – Fujifilm GFX 50R en Olite. Para los demás, os dejo las fotos.

[Fotos] Modos panorámicos y fotografía de aproximación

Fotografía

Sigo familiarizándome con mi reciente adquisición en fotografía digital. Y en concreto, probando el formato panorámico, útil por el tamaño y la resolución elevada del sensor, que permite un recorte considerable, manteniendo un tamaño de la fotografía razonable. Y también usando una lente de aproximación para permitir la fotografía de aproximación; es una de las escasas carencias notables del objetivo adquirido… que tiene una distancia mínima de enfoque un poco larga.

Os dejo con algunas fotos que realicé el sábado pasado por la tarde por el Parque Grande de Zaragoza, aunque las condiciones de luz no eran muy buenas. Mucho contraste y demasiado frío para hacer fotografías a mano alzada… o con guantes. En fin, los detalles técnicos en Fujifilm GFX 50R con Fujinon GF 50 mm R LM WR – Acortando distancias y modo panorámico.

[Fotos] Estrenando mi autorregalo de fin de año… porque he sido un «niño» muy bueno…

Sin categorizar

Yo los propósitos de cambio no los hago el día 1 de enero del año correspondiente. A propósito de que estamos en esas fechas cuando todo el mundo hace… eso… propósitos. Mis propósitos me los hago cuando me surgen, y durante el 2021 me hice un propósito, cuyo logro me ha costado esfuerzo y constancia, pero que llegado diciembre iba muy bien. Así que decidí premiarme. Un premio en consonancia con ese esfuerzo.

Las fotografías de hoy son de los primeros de uso de la cámara que me he autorregalado. Y con la que estoy bastante ilusionado, a pesar de que sea una cámara digital… que normalmente me resultan prácticas pero aburridas. Bueno… los detalles técnicos los tenéis en Uno se tiene que premiar a sí mismo de vez en cuando… – Fujifilm GFX 50R con Fujinon GF 50 R LM WR (y un flash). Aquí, simplemente, algunas fotos.