[Fotos] 10 años de un evento que me dejó ni fu ni fa

Expo 2008

El domingo fuimos al cine por la tarde. De la película, lo último de Haneke, ya os hablaré un día de estos. Aun tengo otra, anterior, un buen trabajo interpretativo de la joven Elle Fanning, que no he comentado. Mientras esperábamos a entrar en la sala de cine, nos tomamos unos chismes y alguien saco a colación un hecho que me había pasado relativamente desapercibido hasta ahora. Hace 10 años en estas fechas, estaba en todo su apogeo la Exposición internacional de Zaragoza 2008. Un acontecimiento para la ciudad,… que a mí, me dejó un poquito frío. Estuvimos recordando, y he querido trasladar aquí, con algunas fotos, lo que nos evocó la conversación.

Para empezar, cuando uno habla del impacto que un evento le produce en su vida, hay que tener en cuenta los antecedentes personales y el contexto en el que se da el evento. De entrada, yo no era un novato en la cosa de las exposiciones internacionales. Visité, con entusiasmo, la Exposición universal de Sevilla 1992, y con algo menos de entusiasmos, la Exposición internacional de Lisboa 1998. Esta última era más parecida a la que celebramos en Zaragoza en 2008. Y os diré una cosa. En Lisboa, sacamos entrada para tres días, pero al segundo nos cansamos y desaprovechamos el tercero. Era mucho más interesante pasear por Lisboa que por un recinto artificial lleno de gente haciendo filas para ver lo que hubiese que ver. Una experiencia real frente a una experiencia artificial.

Por otro lado, el año 2008 fue un año revuelto a nivel personal. En algunas cosas para bien, en otras… menos bien. Y mi grado de confusión personal era considerable.

Hay un dato topográfico a considerar. Desde mi casa hasta el recinto de la Expo hay un buen rato de desplazamiento en transporte público. Mucha gente adquirió pases de temporada. Los que vivía cerca del recinto lo aprovecharon durante todo ese verano. Pero yo que trabajaba en Huesca, que no llegaba a Zaragoza después de trabajar antes de las cuatro de la tarde… plantearme luego ir hasta allí. Ni se me pasó por la cabeza. Aproveché un par o tres ocasiones para hacer unas visitas y punto.

Las realidades de quienes rememorábamos este domingo aquellos meses fueron diversas. Nos sorprendió en qué medida nuestra percepción sobre el acontecimiento era tan diferente.

Para muchos de mi conciudadanos, lo he percibido a lo largo del tiempo, aquellas exposición internacional fue un acontecimiento trascendente. Importante en sus vidas. De alguna forma, rompió cierta monotonía en sus rutinas vitales. Y me sirvió para recordar algo de lo que yo ya era consciente; comparado con muchos de ellos soy afortunado. Mi familia se preocupó de dotarme de una educación universitaria que procuré aprovechar, que me permitió alcanzar un nivel de vida que, sin ser pudiente, me libera de preocupaciones sobre aspectos básicos de la vida diaria que tengo cubiertos, y que me permite disfrutar de mi tiempo de ocio. Y en este ámbito, de los viajes.

Y ahí es cuando un evento de estas características, comparado con el hecho de descubrir por ti mismo in situ como son las cosas, no deja de ser un acontecimiento adulterado. Y propagandístico; los países y organizaciones presentan su cara más amable y esconden su problemas más oscuros e inconfesables. De hecho, si uno analiza la historia de las exposiciones internacionales y universales, surgieron en el siglo XIX tras el triunfo de la revolución industrial, y servían tanto para mostrar los logros de la técnica, como el poderío colonial de los países organizadores. Mostraban el exotismo de sus colonias y pertenencias, tecnológicamente infradesarrolladas, frente a las tecnologías de las metrópolis.

En este momento, no soy precisamente un fan de estos eventos. En lo personal, son argumento más para insistir en el hecho de que hay que dar a las personas, a los más jóvenes, el mayor nivel de educación y formación posible, con el fin de que consigan un buen nivel de vida, una cultura amplia y la capacidad de conocer de primera mano cómo es el mundo. Es necesario impulsar los intercambios internacionales, los viajes de los más jóvenes, estimular su curiosidad y su deseo de conocer el mundo. Y procurar que tengan los medios para hacerlo.

En lo social, muchos han argumentado las ventajas para la ciudad que supuso el acontecimiento. Especialmente en lo que se refiere a la obra civil; las vías rápidas de circunvalación, la reurbanización de amplias zonas de la ciudad, el adecentamiento de las riberas de los ríos,… cosas que eran necesarias. Y aquí viene el problema. La percepción es que se hicieron por la coyuntura del acontecimiento, que servía a la propaganda de un país, y no porque fueran necesarias. No hay correlación entre “necesidad” e inversión pública; hay correlación entre “coyuntura política” e inversión pública. De ahí, difícilmente surge una desarrollo armónico y una vertebración adecuada del territorio y de la sociedad.

La Expo’2008 se celebró al comienzo de la profunda crisis financiera y económica que hemos sufrido en la última década. Sus efectos se retrasaron en la ciudad de Zaragoza un año por el efecto del evento. Pero no dejaron de llegar y producir sus consecuencias. Y como ha sucedido en muchas ciudades con eventos notables, está el problema de rentabilizar y amortizar la inversión realizada y el legado dejado. Buena parte de las infraestructuras de la exposición están todavía sin utilizar diez años después, con algunos edificios emblemáticos convertido cascarones vacíos. Y muchas de las infraestructuras aprovechadas no han sido para la iniciativa privada como muchos aseguraron, lo cual daría rentabilidad al proyecto. Han sido las propias administraciones públicas las que se han tenido que comer con patatas esas infraestructuras. Igual les ha venido bien;… pero no era la idea.

Como ya he dejado claro desde el principio, fue un acontecimiento al que me sentí poco ligado. Ni siquiera las fotos que hice los dos días que fui de visita me gustan mucho. Abusaba demasiado del teleobjetivo en aquellos tiempos,… Pocas veces vuelvo a hojear el librito de fotos que hice de aquellos días. Aquí dejo algunas de las que hoy en día me dicen algo. Me hace reflexionar sobre el hecho de que pasa cuando se hace algo aparentemente bueno o correcto, pero por los motivos equivocados. Y algo de eso hubo. No estoy percibiendo grandes fastos para recordar el aniversario. Supongo que el distinto color político del municipio en esos momentos respecto al de hace diez años influye. Lo cual es volver a lo coyuntural y cortoplazista… no llegamos a percibir los proyectos como algo propio de toda una comunidad o sociedad,… ya sabemos además que los españoles parecemos muchas veces más descendientes de Caín que de cualquier otro personaje mítico de las leyendas antiguas.

En cualquier caso, es así como yo lo vi y lo viví. Como lo hablé en la conversación del domingo, mientras esperábamos a ver cómo un director alemán usa sus artes para dar candela a la burguesía moderna, y como lo contrasté con personas que nos conocemos desde hace muchos años, que lo vivimos de formas muy distintas, y que en pocas ocasiones habíamos hablado del tema. Que probablemente quedará olvidado durante otros diez años… o más.

[Fotos/deporte] Maratón en el parque

Deporte, Fotografía

El año pasado fue una actividad colectiva de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza (AFZ). Lo de salir a fotografiar la maratón, digo. La celebración este año del XII Maratón de Zaragoza ha sido más accidentada. Para empezar, la fecha inicialmente prevista, en el mes de abril, coincidió con la avenida del río Ebro que obligó a desviar los recursos de protección civil, por lo que se consideró previsible suspender el evento deportivo. Aparte de la posible afección de parte del recorrido por la propia riada.

Finalmente ha sido este domingo pasado, 13 de mayo, cuando se ha podido celebrar la carrera. No tenía planes especiales para el acontecimiento. Desde el punto de vista fotográfico, me refiero. Pero habiéndome despertado pronto en ese domingo, y teniendo el paso de la carrera relativamente cerca, eché a la bolsa mi Canon EOS 5D Mark II con un par de objetivos, un 35 mm, y un 200 mm con un duplicador, y me fui a buscarla. Al final, me dio tiempo ha llegar caminando hasta el Parque Grande de la ciudad donde estuve durante una hora fotografiando el paso de los participantes entre los puntos kilométricos del recorrido 19 km y 21 km, si no recuerdo mal. Y alguna foto en algún otro punto, cuando volvía a casa. Salí de casa a las nueve menos cuarto de la mañana, vi el paso de los primeros clasificados en ese momento muy poquito después de las nueve y media, y empecé a volver a casa hacia las diez y veinte. A las once ya estaba calentándome con un té bien caliente… porqué pasé un frío considerable, sobre todo al principio. Os dejo algunas fotos.

1. Los líderes

Como es normal, lo que más interesa a priori es reflejar el paso de los primeros clasificados. Aunque no necesariamente sean las fotografías más divertidas o entretenidas. Pero,… es lo que toca. Primero pasaron los chicos…

Y después, la chica, rodeada por un amplio grupo de maromos con los que iba en animada conversación. Hubo mucha diferencia en el paso entre la primera clasificada femenina y las siguientes.

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2. Las chicas

Como he dicho, hubo mucha diferencia de tiempo entre el paso de la primera clasificada y las siguientes. De tal forma, que tuve la sensación de que me había perdido el paso de unas cuantas féminas, aunque tal y como me moví entre los dos lugares donde me aposté con las cámaras, cómo podía haber sido. Finalmente, no me perdí el paso de nadie. Aunque tuve la sensación de ver menos mujeres que el año pasado. Es una sensación. No tengo datos concretos de cómo fue la participación real.

3. Los de las tres horas

La organización de la prueba pone a disposición de los participantes una serie de liebres que van marcando un ritmo que permite culminar la prueba en unos tiempos determinados. Estas liebres no sólo marcan el ritmo, sino que animan y dan indicaciones al grupo. Que al correr juntos también se ayudan mutuamente a cumplir el reto. Vi pasar tres de estos grupos, marcando tiempos para un recorrido de 3:00, 3:15, 3:30 y 3:45 horas. La mayor de las fotos que os muestro corresponden al primero de los grupos. No sólo los vi en el punto kilométrico 19, sino que luego de vuelta a casa me los encontré en el punto kilométrico 27.

4. Los esforzados

El ambiente de la carrera va cambiando conforme avanza la misma. Los primeros corredores que pasan van compitiendo entre ellos. Quieren ganar o hacer la mejor clasificación posible. y eso se nota en sus gestos y actitudes. Son los más esforzados. No quiero decir que los demás no lo sean. No se me entienda mal. Me refiero a que en sus gestos, en su concentración, en su soledad real o aparente, dan más impresión de esfuerzo.

5. Los simpáticos

Y conforme avanza la carrera, el ambiente cambia. La gente no busca clasificarse. Busca conseguir un reto personal. Terminar, con la mayor dignidad y alegría posible. Se agrupan. Saludan a sus amigos que han salido a animarlos. Van de buen humor. Son muchos los que al verme apuntando con el teleobjetivo esbozan una sonrisa, un gesto, una complicidad. No son pocos tampoco los que aprecian que estés allí, contemplándolos y valorando su gesto, y oyes con cierta frecuencia expresiones de agradecimiento. A ellos es a los que habría que expresarlas por su esfuerzo y simpatía combinados.

6. Los “estamos juntos en esto”

Esta pareja me llamó la atención. Desde el punto en el que estaba situado, los vi pasar dos veces. Cuando enfilaban el paseo de los Bearneses del Parque Grande, y cuando salían de él después de recorrerlo en ida y vuelta. A la ida, los vi pero no encontré una situación favorable para hacer la foto. A la vuelta, los estaba esperando. Evidentemente iban como pareja. Uniformados. Pero muy concentrados. Cuando a la vuelta iban a salir de la sombra de los árboles, me vieron. Y entonces quisieron, de una forma simpática, dejar claro que era un esfuerzo conjunto, que estaban juntos en eso. Se cogieron de la mano y luego ofrecieron un gesto de complicidad y una sonrisa amplia. Muy majos.

7. El veterano

Cierro esta pequeña crónica fotográfica, con un señor, ya de cierta edad, sonriente, que me llamó la atención. Porque en su blanca camiseta, había una escueta y sencilla frase; “50 maratons”. Es fácil descifrar su significado. Son al menos 50 veces las que se ha enfrentado al reto de los 42 km y 195 m de una maratón. Así que con este señor, cierro esta entrada, de una mañana fría en lo meteorológico, pero cálida en lo humano.

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[Fotos] Paseos por Zaragoza con objetivos fotográficos “raros”

Fotografía

En las últimas semanas he estado usando objetivos antiguos con adaptadores u objetivos raros sobre mi moderna y nueva cámara digital. A veces los resultados son mejores y otras peores. Los datos técnicos los podréis encontrar en Objetivos de enfoque manual + Panasonic Lumix G9. Para los que no estéis interesados en tales cuestiones, os dejo algunas fotos. “Selfie” incluido”.

[Fotos] Paseando con película tradicional con buen y no tan buen tiempo

Fotografía

Último de los carretes cuyo resultado me quedaba por mostrar antes de empezar con una nueva serie de trabajos fotográficos, más o menos interesante o anecdóticos. En esta ocasión, también resultado de mi deambular por la ciudad cuando hace bueno… o no tan bueno… que algunas de las fotos fueron tomadas bajo un respetable nublado y con riesgo de lluvia. Aunque no se nota mucho. Los detalles técnicos de la toma en Bergger Pancro 400 en revelado desatendido con Adox APH 09 (Rodinal).

[Fotos] Un ya casi olvidado y benigno mes de febrero en Zaragoza

Fotografía

Me llegaron recientemente reveladas y escaneadas estas fotografías realizadas a lo largo del mes de febrero en las calles y zonas verdes de Zaragoza. Y me sirven para ilustrar las recomendaciones fotográficas de este domingo: Recomendaciones semanales – del 22 al 29 de abril de 2018.

Día en el que también se celebra la fotografía estenopeica. A ver si me da tiempo a hacer unas cuantas.

[Fotos] Blanco y negro en una tregua en la lluvia

Fotografía

Hoy por la tarde tenemos una tregua en la lluvia y la tarde ha quedado bonita. Como tenía intención comparar algunos de mis objetivos para cámaras digitales, he aprovechado para dar un amplio paseo. El comentario técnico sobre los objetivos en La Panasonix Lumix G9 y el solapamiento de focales entre objetivos; el tele corto. Aquí os dejo algunas fotografía, en blanco y negro.

[Fotos] Paseando con mi nueva cámara viajera

Fotografía

Después de seis años de fieles servicios, mi cámara más viajera estaba dando muestras de artrosis y otras senectudes. Con el miedo a que te deje tirado en medio del más bello paisaje urbano o natural en cualquier sitio a horas de distancia en avión de casa. Así que ha tocado buscarle un reemplazo, con el que he ido paseando y familiarizándome en los últimos días. Los detalles técnicos en Nueva cámara titular viajera – Panasonic Lumix G9. Aquí os dejo algunas de las fotografías que he hecho con ellas hasta el momento.

[Fotos] Oviedo en 1997, y algunas más recientes en los alrededores de Zaragoza

Fotografía

El motivo es mi reencuentro con un determinado tipo de película fotográfica en blanco y negro. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Reencuentro con la película Ilford Delta 400. Pero aquí nos quedaremos con las fotos. Unas poquitas de hace poco más de 20 años cuando usaba esta película con mi cámara compacta viajera. El resto, de recorrer los alrededores de Zaragoza con una cámara de formato medio.

 

 

[Fotos] En blanco y negro, entre trenes y en las calles de Zaragoza

Fotografía

Hace un par de semanas. Entre las instalaciones ferroviarias en el entorno de la estación de Casetas, un sábado por la tarde, y paseando por las calles del casco histórico de Zaragoza el domingo siguiente por la mañana.

Los detalles técnicos en el siguiente enlace: Paisaje industrial (ferroviario) y paisaje urbano con Fujifilm Neopan 100 Acros.

 

 

[Fotos] Un domingo frío y lluvioso de enero

Fotografía

Esta serie que os presento hoy previamente ha ido apareciendo en las últimas semanas en mi cuenta en Instagram. Algunos detalles técnicos, no muchos, sobre la misma los podéis encontrar en el siguiente enlace: Impossible Project Blanco y Negro – Un domingo lluvioso. Por lo demás, una más de las series que voy haciendo poco a poco con película instantánea tipo “polaroid”.

[Fotos] Fotografías con película negativa en color; diversas situaciones

Fotografía

Las cuestiones técnicas relacionadas con los dos carretes a los que pertenecen las fotos de hoy las podéis conocer en el siguiente enlace: Película en color – Película de tungsteno con filtro a la luz de día y medio formato con Olympus Pen EE.

Para quien no os interese lo técnico os lo agrupo. Primer un carrete de película negativa en color equilibrada para luz de tungsteno, corregida con un filtro naranja. Paisajes urbanos.

 

 

En segundo lugar, un pequeña Olympus Pen EE3 que produce 72 fotogramas en lugar de los típicos 36 en un carrete de película negativa en color corriente y moliente.

 

De esta misma cámara y carrete, algunas escenas de la visita al Taller Escuela de Cerámica de Muel con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ.

[Fotos] Fotos diapositivas con película caducada por el Casco Viejo de Zaragoza

Fotografía

Hacía muchos años que no hacía diapositivas en condiciones. Y menos con película caducada. He aquí los resultados de un rollo de formato medio reciente. El día de Todos los Santos, por el Casco histórico de Zaragoza. Los detalles tecnicos en el siguiente enlace: Un carrete de Kodak Ektachrome 100 caducado.