[Fotocomentario] Nunca llueve (en el arte) a gusto de todos

Arte, Fotografía

Hace unos días publiqué en redes sociales algunas fotos de unas cabezas gigantescas de Francisco de Goya decoradas por artistas comentarios con distintos estilos. Convertidas en lienzos para sobre ellas pintar o colocar otros elementos escultóricos. Unas podrán gustar más que otras. Pero en líneas generales es una forma más de expresión artística. Me ha venido a la cabeza al comentar en Bajándole los “humos” al contraste de un día de verano – Fujifilm GS645S Wide 60 con Ilford HP5 Plus un rollo de película, en el que aparecen otras obras callejeras que podíamos ver en septiembre en el paseo de la Independencia de Zaragoza.

El caso es que en la publicación de las fotos que hice en uno de los grupo de Facebook en los que participo aparecieron una serie de comentarios en los que algunos se mostraban indignados por… supongo que por las interpretaciones artísticas de las cabezas de Goya. Espero que no por las fotos, sobre las que otras personas me mostraron su apreciación. Eran correctas en su composición y en su realización técnica. Los indignados no explicaron exactamente el motivo de su indignación. No sé si es porque despreciaban o consideraban ofensivas las obras, que en su mayor parte eran muy naïves. O tal vez porque consideraban un ultraje a la figura de Goya, convertido a sus ojos en un sacrosanto objeto de culto. No lo sé. No respondí a los comentarios. No sabía por donde tirar.

No sé si a Goya le hubieran gustado o no. Muchas de las obras de Goya, especialmente las relacionadas con la guerra y las más tardías, son precursoras del expresionismo, corriente artística que florecería cien años más tarde, y se alejaban de las modas y de lo que era respetable en su época. Por lo que creo que Goya no despreciaría ninguna forma de arte. Le gustarían más o menos, pero no se indignaría. Pensaría sobre ellas. Goya pintó contra la barbarie, la intolerancia y el conservadurismo que maniataba la sociedad de su tiempo. En fin… creo que en este país, falta mucha educación cultural y artísticas. Y con ello no presupongo que las cabezas de Goya en cuestión me gustasen más o menos. Simplemente, mi respeto por las manifestaciones artísticas y por el trabajo que conllevan.

[Fotocomentario] Caminar en la madrugada

Fotografía

Durante un verano de fuertes calores, han sido relativamente numerosas las entradas que he ilustrado con fotografías realizadas los sábados y domingos a horas muy tempranas. Todos los sábados intento caminar un mínimo de dos horas, 11 o 12 kilómetros, si es posible más. Pero cuando el calor aprieta, hay que madrugar para disfrutar de la caminata, evitando el calor. Pero no sólo camino en los días en los que no se trabaja, desde unos cuantos meses, camino en la madrugada todos los días.

Cuando en mayo del año pasado comencé un cambio de hábitos profundo que me ha permitido perder muchos de los kilos de peso que me sobraban y mejorar mi forma física, además de ordenar y disminuir mis comidas, también procuré aumentar el número de kilómetros diarios caminados. Y si a eso sumas lo incómodo que resulta ir en el transporte público urbano con la mascarilla puesta, algo que ya no tiene sentido cuando no existen otras medidas de alejamiento social acompañantes, los incentivos para desplazarme por la ciudad caminando son altas. Por ello, voy y vengo al trabajo caminando. Unos 3800 metros a primera hora de la mañana. Y cuando salgo a primeras horas de la tarde, como aprovecho para hacer compras u otros recados, entre 4000 y 4500 metros. Es decir, aseguro que de lunes a viernes camino alrededor de ocho kilómetros. A 120 pasos el minuto, 100 metros al minuto, son 9600 paso a buen ritmo de seis kilómetros a la hora. Esto es cardiosaludable.

La única cuestión es que, mientras en verano esas madrugadas son agradables, porque todavía no hace calor, pero ya hay luz, y es muy agradable, desde que llegó septiembre son recorridos a primera hora de la mañana que se hacen en la oscuridad. Por lo tanto, ya no puedo detenerme un instante de vez en cuando a realizar una foto aprovechando una composición o unas condiciones de luz que me llaman la atención en un momento dado.

Como sucedía en la primera quincena de agosto, a la que corresponden bastantes de las fotografías del rollo de película fotográfica que comento en En verano también hay días o momentos con luz escasa – Fujifilm GS645S Wide 60 con Kodak Portra 400.

[Fotocomentario] La ¿aburrida? arquitectura de Zaragoza

Arte, Cultura, Fotografía

En general, me gusta mi ciudad, Zaragoza, en la Comunidad autónoma de Aragón, España, para los no hispanos. Tiene un buen nivel de vida. Quizá un poco más calurosa de la cuenta en verano. Y más últimamente, pero a cambio los inviernos no son extremadamente fríos. A no ser que haya niebla. O viento; cierzo le llamamos. Que antes era casi siempre en invierno; o la una o el otro. Pero últimamente, no tanto. Tiene más de dos mil años de historia con una administración continuada, aunque con varios cambios en el nombre por la evolución fonética del mismo, Caesaraugusta [léase Kaesaraguta, no Zesaraugusta], Sarakusta, Çaragoça [leáse Tsaragotsa] y finalmente Zaragoza [que cada cual lea las zetas como tenga costumbre]. Pero salvo algún rincón aislado… es un poco gris y feota. Más que fea… con poca gracia.

Pero recientemente, o sea, hace cuatro años, escuche una interesante discusión después de una sesión de cine entre varias amistades que, con gran energía, los unos defendía ese parece mío de ciudad estéticamente sosa, frente a quienes defendían que había mucha arquitectura estupenda. No participé mucho; mi criterio es limitado en estos momentos, más allá de apreciaciones total y absolutamente subjetivas. Pero desde entonces, cuando camino por la calle con la cámara me fijo más en los edificios, y les hago fotos. De algunos de ellos, muchas veces. A ver si con el tiempo y algún influjo mágico acabo adquiriendo algún criterio. Creo que alguno voy adquiriendo, pero todavía no me atrevo a opinar en voz alta.

Las fotos de hoy proceden de este rollo: Las ISO 100 son para el verano… – Fujifilm GS645S Wide 60 con Lomography Potsdam Kino 100.

[Fotocomentario] El calor de la canícula

Fotografía

Leía hoy la etimología de la palabra «canícula«. La época más calurosa del año. En el hemisferio norte, aclararemos, no seamos eurocentristas. El diccionario de la RAE está equivocado. Dice que viene del momento en que Sirio y el Sol están juntos en la bóveda celeste. Pero en realidad viene de cuando Sirio, estrella más brillante de Canis Maior (can—canícula), que actualmente está en el hemisferio sur celeste, reaparece sobre el horizonte en el firmamento por primera vez después de un tiempo de invisibilidad. El orto heliaco. Eso, actualmente pasa en septiembre en las latitudes templadas del hemisferio norte. Pero en tiempos de la antigüedad sucedía en pleno verano. Bueno… el orto helíaco de un objeto celeste se da cuando está cerca del Sol de forma aparente en la bóveda celeste. Parece ser que la expresión «día de perros» vendría del desagradable calor asociado a la aparición de Sirio y el Can Mayor en el cielo. Pero lo cierto es que hoy lo aplicamos a cualquier evento meteorológico desagradable, principalmente lluvia, o cualquier evento que nos arruine un día.

En cualquier caso, las repetidas olas de calor que nos asolan durante los veranos últimamente hace que esta delimitación astronómica empiece a carecer de sentido. Hoy en día, según la definición de «el tiempo más caluroso del año», la canícula dura prácticamente todo el verano, y no es periodo central del mismo, entre finales de julio y principios de verano. Y encima… como estamos friendo el planeta con nuestros derroches energéticos, como nos vamos a la guerra por un quítame allá estas pajas, con las nefastas consecuencias de las guerras, y con otras crisis económicas y financieras que nos inventamos los seres humanos por nuestra codicia, los gobiernos dicen que hay que apagar el aire acondicionado. O poner el termostato en puntos en los que poco alivio encontramos. En fin…

He elegido fotografías en el infrarrojo, porque transmiten muy bien esa sensación de calor veraniego. Los detalles de estos rollos fotográficos los podéis encontrar en Mirando en el infrarrojo (2) – Fotoquímico con Fujifilm GS645S Wide 60 e Ilford SFX 200

[Fotocomentario] ¿Cómo quedará el parque Pignatelli?

Fotografía

El parque Pignatelli de Zaragoza está cerca de mi casa. Y también lo estaba en mi infancia. Fue un terreno de juegos habitual cuando era niño. Y también fue terreno de mis primeros escarceos con las chicas. Aunque fuera a un nivel muy simplón. Pero le tengo cariño. Hoy en día, muchos días, en los que es parte de mi trayecto para ir a trabajar, muy pronto por la mañana. Me he ido acostumbrando a ir caminando los casi cuatro kilómetros de desplazamiento.

La cuestión es que están en obras en su vecindad. Unos antiguos depósitos de agua vecinos están desapareciendo definitivamente. Y parece que se convertirán en viviendas. Se abrirán algunas calles nuevas… No se si se harán equipamientos ciudadanos, o se ampliarán las zonas verdes. El actual gobierno municipal no es propicio a esto último. Es de los de ceder todo a lo privado. El caso es que no sé en qué medida afectará al parque. Me gustaría que el parque fuera más verde, tuviera una vegetación más lucida o exuberante. Pero vivimos en una ciudad con un clima semiárido, con poca pluviosidad, y veranos muy calurosos, y cuesta mucho mantener esa vegetación. Y más todavía pagar el sueldo de los jardineros… lo que decía del gobierno municipal. El actual, pero también el de los otros que presumen de más «sociales». Ahora han abierto un paso a camiones y excavadoras por un extremo del parque. Espero que lo cierren. Que no lo dejen permanente abierto, para conveniencia de los vecinos de las nuevas viviendas, que por su situación, no serán pobretones precisamente. Si no han de ampliar las zonas verdes comunitarias, que por lo menos no las disminuyan. O las vuelvan más cutres, con más cemento y asfalto. Que es lo barato en Zaragoza. Si los jardines zen japoneses son de piedras y rocas, los jardines y parques de Zaragoza también tienden a lo zen, pero con asfalto y cemento.

Para saber más de las fotos acompañantes, podéis dirigiros a El filtro rojo y sus efectos en película superpancromática – Fujifilm GS645S Wide 60 con Ilford SFX 200.

[Fotocomentario] Gasolineras y postmodernidad

Fotografía

Sinceramente, espero que, con la mayor velocidad que sea posible, dentro de unos años las áreas de servicio basadas en el repostaje de gasolina y otros combustibles fósiles derivados del petróleo sean historia. Quizá sustituidas por otro tipo de instalaciones. Pero nunca más gasolineras. El daño que hace la quema de combustibles fósiles al medio ambiente es enorme. Y sin embargo, los intereses económicos en juego han bloqueado durante décadas la investigación y el desarrollo de alternativas, que ahora se ven como urgentes por la crisis climática en la que nos vemos inmersos.

Y sin embargo, en el arte fotográfico, podríamos considerar las estaciones de servicio como un símbolo y pistoletazo de salida de la postmodernidad. «Hay que fotografiar gasolineras», afirma quien esto escribe con un punto de ironía y retranca.

Una de las tendencias que más me han gustado en fotografía desde hace un tiempo es la derivada de una exposición colectiva muy influyente, New Topographics, en la que los autores se centraban en el concepto de paisaje alterado por el hombre. Hoy, menos patriarcales, hablaríamos de alterado por el ser humano en general. Y entre ellos, Stephen Shore, práctico y teórico de la fotografía, que impulsó la fotografía de las escenas y objetos aparentemente banales, así como el uso del color en la fotografía artística. Una de sus fotografías más conocidas y reconocidas es la de una estación de servicio Chevron en el cruce entre Beverly Boulevar y La Brea Avenue en Los Ángeles, California. Y tan influyente es… que en estos momentos es difícil encontrar a jóvenes fotógrafos entusiastas de la fotografía con película fotográfica tradicional que no se dediquen a fotografiar gasolineras de vez en cuando… o con frecuencia. El tema es tan así que da lugar a todo tipo de chistes e ironías. Y yo, de vez en cuando, fotografío también alguna gasolinera. Incluso tengo algunas cerca de casa que tengo fichadas como especialmente fotogénicas.

El mismo día que esta gasolinera realicé otras fotografías en el mismo o parecidos entornos, entornos suburbanos, paisajes alterados por el ser humano. Los detalles técnicos en Colores más fieles no es igual a colores más adecuados – Fujifilm GS645S Wide 60 con Kodak Portra 400. Algunas fotos más de ese rollo.

[Fotocomentario] Coso de la Misericordia, ironías del pasado carpetovetónico

Cultura, Fotografía

Terminaba mi último fotocomentario, el lunes de esta misma semana, con una alusión al coso taurino de Zaragoza, llamado «de la Misericordia». Ironía en el nombre, los de la misericordia, cuando es un lugar destinado, por costumbres y festejos primitivos y ancestrales, en los que la hombría había que demostrarla a base de sangre, de los demás a ser posible, a hostigar, herir, maltratar y matar de forma inmisericorde a un animal herbívoro rumiante. Los herbívoros rumiante carecen de agresividad por naturaleza. No la necesitan para comerse a sus presas, los pastos que luego han de rumiar pacientemente durante horas para capacitar a sus bacterias simbiontes y sus tubos digestivos para digerir las duras fibras vegetales de las hierbas. Pero tienen el instinto de defenderse de quienes los acosan y los atacan, lo cual parece divertir a los machos ibéricos ancestrales.

En cualquier caso, el edificio es bello. Armonioso. Y capaz de albergar otros acontecimientos, propios de culturas más avanzadas y civilizadas, que pueden concitar el concurso y la aceptación de segmentos más amplios de la población. Esperemos que hacia ello evolucionen. Por cierto, la palabra coso se usa en algunos lugares, especialmente en Aragón, para denominar a la que era la calle principal y más animada de la población. Véase la calle del Coso de Zaragoza, o las calles del Coso alto y del Coso bajo de Huesca. Calles céntricas animadas y principales en ambas ciudades, con un mismo origen histórico, la ronda que rodeaba la ciudad en las murallas. La denominación coso comparte origen etimológico con la italiana corso, que suele indicar también vías públicas de importancia en las ciudades de aquella otra península mediterránea.

Las fotografías proceden del mismo rollo que algunas de las que hice en Canfranc y que os comenté hace unos días. Os dejo alguna más de ese rollo realizadas ese mismo día, el del paseo fotográfico con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. En alguna de ellas se ve el principio de la calle del Coso de Zaragoza.

[Fotocomentario/viaje] La estación de Canfranc ya no es la estación de Canfranc

Fotografía, Viajes

Ya os hablé hace unas semanas del viaje en el día ferroviario que hicimos en la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Recientemente recibí reveladas las fotografías que realicé con una cámara con película tradicional, y cuyo comentario técnico podéis encontrar en Kodak Gold 200 en formato 120 viajando en tren a Canfranc – con Fujifilm GS645S Wide 60. Pero aquí no quiero hablar de la fotografía, sino de la estación de Canfranc, a propósito de lo que me evocan o me sugieren las fotografías.

Y es que, como digo en el título de la entrada, la estación de Canfranc ya no es la estación de Canfranc. Con dinero público se está rehabilitando el majestuoso y, quizá, excesivo en pretensiones edificio de la antigua estación internacional de Canfranc para su uso por una empresa privada como hotel. Hotel «de lujo», dicen. O de «alto standing«, que parece que les suena menos políticamente incorrecto a los políticos que decir «de lujo». Ahora la estación es un edificio construido con el dinero justo, todo materiales prefabricados, que ni siquiera tiene una estética acorde al entorno. Y para el que no encontré composición fotográfica que me apeteciera estampar en los fotogramas de la película negativa en color. Desconozco exactamente cómo se reparte los dineros de la rehabilitación del viejo edificio. Espero que, por un mínimo de decencia, la empresa que aspira a hacer negocio en el mismo este poniendo dinero. Pero seguro que de los impuestos de los aragoneses, o de los españoles en general, se pone buena parte de lo que cuesta esa rehabilitación. Hace tiempo que estamos en un país en el que se socializan las pérdidas y se privatizan los beneficios. Lo cual suele generar inequidades e injusticias. En fin… lo que no me acabo de creer es esa esperanza de apertura del túnel ferroviario al tráfico en un plazo relativamente corto, como algunos dicen.

En los próximos tiempos no se podrá subir a Canfranc en tren. Van a arreglar vía en algún tramo de la línea. A ver cuanto acortan los tiempos de viaje. Os dejo alguna foto más del entorno ferroviario de la estación.

[Fotocomentario] Y con estas maravillas arquitectónica… ¿qué hacemos?

Política y sociedad

El recinto de lo que fue la Expo Zaragoza 2008 es estupendo para pasear con una cámara fotográfica al hombro. Especialmente al atardecer, durante los 45 o 60 minutos antes de la puesta de sol. La luz puede ser muy agradable, y el grafismo de la arquitectura de la exposición internacional, unido a la naturaleza de las riberas del río Ebro, abre muchas puertas a composiciones diversas. Pero también invita a la reflexión, como me sucedió a mí hace unas cuantas semanas, cuando dediqué varios fotogramas al hermoso Pabellón Puente diseñado por la ya fallecida arquitecta Zaha Hadid. Porque en estos momentos es frecuente ver operarios arreglando desperfectos, mientas que la obra permanece cerrada al tránsito de los peatones, y sin uso alguno para sus salas interiores.

La Exposición Universal de Sevilla 1992 ya nos mostró que era muy difícil rentabilizar y dar continuidad a muchas de las infraestructuras que genera uno de estos eventos. Especialmente si tras el periodo de bonanza y euforia económica que precede al mismo, sucede una crisis económica y financiera. Sucedió en 1993. Y sucedió todavía con más intensidad en 2008. Y no solo es el Pabellón Puente. Es la Torre del Agua, son los pabellones de la Expo, los llamados «cacahuetes»… muchos de ellos, 14 años después de la exposición internacional siguen sin uso. Y, probablemente, deteriorándose. Aquella exposición internacional de 2008 tuvo no pocos efectos positivos en la ciudad, pero también mostró la falta de realidad de los responsables políticos a la hora de gestionar sus legados. O simplemente su falta de capacidad para gestionar.

Los datos técnicos del rollo de película fotográfica de estas fotos los podéis encontrar en Cuando se va la luz y no tienes trípode, ISO 800 está bien – Fujifilm GS645S Wide 60 con Lomography CN 800. Y os dejo a continuación otras fotografías salidas de ese rollo de película.

[Fotos] Pasear con formato medio a un precio más razonable de lo habitual

Fotografía

De vez en cuando se anuncia alguna nueva película o alguna nueva denominación, que en ocasiones son variantes o reenvasados de emulsiones y presentaciones ya existentes. Pero en esta ocasión, sí que había muchas ganas de probar una película que lleva mucho tiempo en el mercado, pero para el formato medio, que siempre da más calidad.

En el mes de abril dediqué mi tiempo a ello y mis reflexiones más en detalle las podéis encontrar en Nuevo formato para vieja película – Kodak Gold 200 en formato 120. Aquí os dejo las fotos. Con una luz en la ciudad mucho más agradable de la dura luz, con características ya veraniegas, que sufrimos en estos momentos en Zaragoza.

[Fotos] Nuevamente en blanco y negro, incluso los coloridos tulipanes del Parque Grande

Fotografía

Un amplio paseo al finalizar mi jornada de trabajo, a finales de marzo con un tiempo agradable, me permitió comprobar los resultados de una combinación de película fotográfica y revelador que no había utilizado nunca. Y los resultados, tanto paseando entre los edificios y las calles de la ciudad como entre el arbolado y los tulipanes del Parque Grande de Zaragoza, no me disgustaron nada en aboluto.

Como es habitual en mis entradas fotográficas, el detalle técnico está en otro lugar, siguiendo el enlace Tulipanes y paisaje urbano en blanco y negro – Fujifilm GS645S Wide 60 con Ilford FP4 Plus en SPUR Acurol-N 1+70. Este Cuaderno de ruta tiene una vocación menos especializada, más genérica, así que simplemente os dejo las fotos.

[Fotos] Motivos arquitectónicos para el primer rollo de película del año

Fotografía

Después de las primeras fotos del año, que fueron con la cámara para película instantánea, y el eventual uso de cámaras digitales, especialmente mi autorregalo de fin de año, el primer rollo de película del año ha sido uno de blanco y negro sobre motivos arquitectónicos y otros paisajes urbanos que me parecen interesantes en mi deambular por la ciudad.

Como de costumbre, encontraréis una explicación técnica de los métodos usados en mi blog técnico, en el enlace Paisaje arquitectónico – Fujifilm GS645S Wide 60 con Ilford FP4 Plus a IE 400 y filtro rojo #25. Pero no os castigo aquí con esos detalles técnicos a quienes sólo estéis interesados en las imágenes.