[Fotocomentario] Monumentos con mucha monumentalidad

Cultura, Política y sociedad

Fue la primera vez que fui a esquiar a Andorra, a la estación de Pas de la Casa-Grau Roig. No recuerdo que año fue. En algún momento entre 1993 y 1995 probablemente, pero no puedo decir exactamente cuando. Junto con unos amigos, nos habíamos inscrito en un club de esquí, de cuyo nombre no me quiero acordar. Era bastante cutre. Pero organizaba fines de semana de esquí que nos interesaban, con la cuota de la asociación te incluía la de la federación y el seguro de accidentes, y te proporcionaban bonos de esquí más baratos. El caso es que en aquel viaje, íbamos en el autobús, con una moza que hacía de guía, y al pasar por la carretera camino de la estación de esquí, frente a la basílica santuario de Nuestra Señora de Meritxell, la chica soltó una frase que nos generó abundantes risas durante muchos años; «Aquí, a mi derecha, el santuario de Meritxell, un monumento con mucha monumentalidad«. Tal cual.

Cuando vas por el mundo, no faltan, en casi ningún país, los monumentos con mucha monumentalidad. Edificios, esculturas, estructuras diversas, de gran tamaño, pretenciosos, que pretenden demostrar algo… generalmente impulsado por sentimientos religiosos, nacionalistas/localistas, u oficialistas de regímenes que, incluso si son democráticos, tienen su ramalazo menos democrático. La ideología oficial, la historia oficial, el modo oficial de ser o pertenecer a un país… este tipo de conceptos que a mí se me atragantan y me producen acidez de estómago.

Por ejemplo, la pretenciosa basílica de estilo brutalista (o quizá futurista, una corriente artística tan querida por los fascismos) que se construyó albergar las tumbas y para honrar a los combatientes fascistas que mandó el régimen de Mussolini a la Guerra Civil Española, con la habitual connivencia entre la Iglesia Católica y los regímenes totalitarios fascistas. Bien es cierto que con la caída del fascismo en Italia, el régimen republicano que vino tras la guerra mundial forzó a que también recibieran sepultura los combatientes italianos del bando republicano.

Y qué decir de la colosal escultura de Alfonso I de Aragón, llamado El Batallador, que derribó la taifa de Zaragoza en medio del fanatismo religioso y guerra santa (o cruzada, como se llama en el cristianismo), dejando a continuación con su muerte un caos político que casi arruinó todo lo que había conseguido, fuere bueno o malo, por dicho fanatismo religioso y nula capacidad de gobierno y saber quehacer político. Y ahí esta, pétreo… con el espadón de dar mandobles y destripar y decapitar infieles, mirando a… bueno… con la mirada perdida en vete tú a saber que horizonte. Y estos son sólo dos ejemplos de los monumentos con mucha monumentalidad a los que nos hemos acostumbrado, pero sobre cuyo real significado debiéramos reflexionar con más frecuencia.

Las dos fotos proceden del rollo que comento en La mejor hora para la Adox Color Mission… o cualquier otra película – Leica M6 y Zeiss Planar 50 mm f2 ZM, donde hay otras fotos con objetos y paisajes urbanos con más plácido significado.

[Viaje y arte] Agoncillo y su museo de arte contemporáneo

Arte, Viajes

Cuando estuve en Logroño a principios de mayo, y me quedé a pasar la tarde en capital riojana, visitando una exposición de arte contemporáneo me enteré de que a poco mas de quince kilómetros de la ciudad hay un museo de arte moderno y contemporáneo. Y a juicio de la persona que me lo contaba, que me dijo que estaba realizando su doctorado en arte contemporáneo tras haber cursado el grado de Historia del Arte, estaba bastante bien. Nos dijo que el museo estaba en Agoncillo, por si nos servía de referencia para localizarlo, que sí. Nos servía.

Se me quedaron las ganas de visitarlo, y lo comenté con algunas amistades, conjurándonos a escaparnos algún día entre semana. En modo slow travel, relajados. En transporte público y esas cosas. Sin prisas. Y ahí quedó el proyecto, hasta que este pasado viernes se hizo realidad. Como prometimos, nos desplazamos en transporte público, en tren, aunque el único tren que para en Agoncillo en el trayecto de Zaragoza a Logroño es una combinación de dos trenes, el primero de los cuales sale a las 6:00 de Miraflores, y tras un breve transbordo de cinco minutos en Castejón de Ebro, te deja en Agoncillo hacia las 8:15 de la mañana.

A mí no me importó madrugar. A esas horas disfrutamos de una buena luz para hacer algunas fotos en el centro de Agoncillo, cuyo ayuntamiento es un pequeño castillo del siglo XIV. Luego, para desplazarte al museo, puede esperar a un autobús que pasa cada hora, la línea metropolitana M7 de Logroño, y que también te sirve para ir al museo desde la capital riojana. Pero como hacía una mañana muy agradable, y son tres kilómetros y medio desde el pueblo, fuimos caminando. Había tiempo. Terminamos de hacer fotos hacia las nueve de la mañana, y el museo abre a las diez.

El museo se llama Museo Würth La Rioja y, en realidad, no está en Agoncillo. Se encuentra en el Polígono El Sequero, junto a una planta logistica de Würth en este polígono industrial, y se encuentra en el término municipal de Arrúbal, un pequeño municipio de apenas 500 habitantes a cinco kilómetros de Agoncillo. Forma parte de una red de museos y espacios culturales del grupo industrial, repartidos por nueve países europeos y próximos a plantas del grupo. El grupo dispone de una amplia colección de arte moderno y contemporáneo, que pone a disposición de sus empleados y el público en general, al mismo tiempo que organiza actividades culturales. Entre sus metas de responsabilidad social corporativa está la de mejorar el nivel cultural de sus empleados y proyectar esta acción cultural en las comunidades en las que se implanta. Incluye biblioteca, cafetería y una tienda con cosas bastante monas.

Fuimos los primeros en llegar. Y no hubo mucha gente visitando el museo durante el tiempo en que estuvimos allí. Deduje que en época lectiva recibirá entre semana frecuentes visitas de escolares riojanos. Pero estando todavía de vacaciones, la actividad era escasa. El edificio es moderno y muy agradable. Hay unas pocas obras como exposición permanente en las plantas superiores, pero el fuerte de la visita son las exposiciones temporales a partir de obras de la colección, que van cambiando periódicamente. La que actualmente está activa en La Rioja se titula De la cabeza a los pies; figura humana en la colección Würth, y he de decir que me gustó mucho. Merece la pena. Abrió en abril de este año y estará hasta febrero del año que viene. Estaremos al tanto, puesto que no descartamos ir haciendo escapadas al lugar cada vez que cambie la exposición temporal. Ya me he dado de alta en sus redes sociales para estar al tanto.

Tras la visita, volvimos a Agoncillo, pero por una ruta distinta, acercándonos a los sotos del río Ebro, muy próximo al lugar. Tras llegar a Agoncillo compramos algo de fruta y unos sobres de jamón para comer de pícnic en unos bancos a la sombra de los muchos que hay por el pueblo, y a las tres y veinte cogíamos el tren de vuelta a Zaragoza. De nuevo, el único que para en Agoncillo y comunica con Zaragoza, en esta ocasión sin transbordos. A las cinco y media ya estábamos en la estación de Goya, para distribuirnos a nuestras casas u otros quehaceres. Una día muy agradable.

[Fotocomentario] La ¿aburrida? arquitectura de Zaragoza

Arte, Cultura, Fotografía

En general, me gusta mi ciudad, Zaragoza, en la Comunidad autónoma de Aragón, España, para los no hispanos. Tiene un buen nivel de vida. Quizá un poco más calurosa de la cuenta en verano. Y más últimamente, pero a cambio los inviernos no son extremadamente fríos. A no ser que haya niebla. O viento; cierzo le llamamos. Que antes era casi siempre en invierno; o la una o el otro. Pero últimamente, no tanto. Tiene más de dos mil años de historia con una administración continuada, aunque con varios cambios en el nombre por la evolución fonética del mismo, Caesaraugusta [léase Kaesaraguta, no Zesaraugusta], Sarakusta, Çaragoça [leáse Tsaragotsa] y finalmente Zaragoza [que cada cual lea las zetas como tenga costumbre]. Pero salvo algún rincón aislado… es un poco gris y feota. Más que fea… con poca gracia.

Pero recientemente, o sea, hace cuatro años, escuche una interesante discusión después de una sesión de cine entre varias amistades que, con gran energía, los unos defendía ese parece mío de ciudad estéticamente sosa, frente a quienes defendían que había mucha arquitectura estupenda. No participé mucho; mi criterio es limitado en estos momentos, más allá de apreciaciones total y absolutamente subjetivas. Pero desde entonces, cuando camino por la calle con la cámara me fijo más en los edificios, y les hago fotos. De algunos de ellos, muchas veces. A ver si con el tiempo y algún influjo mágico acabo adquiriendo algún criterio. Creo que alguno voy adquiriendo, pero todavía no me atrevo a opinar en voz alta.

Las fotos de hoy proceden de este rollo: Las ISO 100 son para el verano… – Fujifilm GS645S Wide 60 con Lomography Potsdam Kino 100.

[Arte/exposición] La imagen humana en CaixaForum Zaragoza

Arte

Esta entrada también podría haber ido en forma de Fotocomentario. Al fin y al cabo, las fotografías asociadas también son objeto de un análisis desde el punto de vista de la técnica/tecnología fotográfica en ISO invarianza del sensor de la Fujifilm GFX 50R – Exposición en CaixaForum Zaragoza. Pero nos centraremos en el arte y la cultura en esta ocasión.

La exposición que con el título La imagen humana: arte, identidades y simbolismo se exhibe actualmente en CaixaForum Zaragoza es una de las que me ha gustado últimamente de las que ha programado este centro cultural promovido por cierta entidad bancaria. Como dice su página web, es un recorrido en el tiempo y en las distintas culturas de todo el mundo, no está centrada como otras en Europa y sus derivados, sobre la representación del cuerpo humano y de sus significados. Escultura, pintura, fotografía, numismática, joyería, grabados,… cualquier medio es válido para obras que abarcan desde los 7000 u 8000 años antes de la era común hasta los tiempos contemporáneos. Y todo ello bastante bien contado. Muy recomendable.

[Fotocomentario] Coso de la Misericordia, ironías del pasado carpetovetónico

Cultura, Fotografía

Terminaba mi último fotocomentario, el lunes de esta misma semana, con una alusión al coso taurino de Zaragoza, llamado «de la Misericordia». Ironía en el nombre, los de la misericordia, cuando es un lugar destinado, por costumbres y festejos primitivos y ancestrales, en los que la hombría había que demostrarla a base de sangre, de los demás a ser posible, a hostigar, herir, maltratar y matar de forma inmisericorde a un animal herbívoro rumiante. Los herbívoros rumiante carecen de agresividad por naturaleza. No la necesitan para comerse a sus presas, los pastos que luego han de rumiar pacientemente durante horas para capacitar a sus bacterias simbiontes y sus tubos digestivos para digerir las duras fibras vegetales de las hierbas. Pero tienen el instinto de defenderse de quienes los acosan y los atacan, lo cual parece divertir a los machos ibéricos ancestrales.

En cualquier caso, el edificio es bello. Armonioso. Y capaz de albergar otros acontecimientos, propios de culturas más avanzadas y civilizadas, que pueden concitar el concurso y la aceptación de segmentos más amplios de la población. Esperemos que hacia ello evolucionen. Por cierto, la palabra coso se usa en algunos lugares, especialmente en Aragón, para denominar a la que era la calle principal y más animada de la población. Véase la calle del Coso de Zaragoza, o las calles del Coso alto y del Coso bajo de Huesca. Calles céntricas animadas y principales en ambas ciudades, con un mismo origen histórico, la ronda que rodeaba la ciudad en las murallas. La denominación coso comparte origen etimológico con la italiana corso, que suele indicar también vías públicas de importancia en las ciudades de aquella otra península mediterránea.

Las fotografías proceden del mismo rollo que algunas de las que hice en Canfranc y que os comenté hace unos días. Os dejo alguna más de ese rollo realizadas ese mismo día, el del paseo fotográfico con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. En alguna de ellas se ve el principio de la calle del Coso de Zaragoza.

[Fotocomentario] Un palacio, un castillo,… algo que me inspira sentimientos contrapuestos

Cultura, Fotografía

Muchos zaragozanos se siente orgullos de uno de los monumentos más destacados de la ciudad, el palacio de la Aljafería. Residencia de verano de los reyes hudíes de la taifa de Saraqusta. Fue un brillante reino musulmán, pero breve (1018 – 1110), en el que florecieron la cultura, las artes, las letras y las ciencias medievales, y en el que se construyó la Aljafería, que fue uno de los ejemplos más hermosos de la arquitectura palaciega de Al-Ándalus. Y digo fue. Porque aunque nos han llegado ejemplos hermosos de lo que pudo ser, lo cierto es que tras la conquista de la ciudad en 1118 por los (bastante menos cultivados e ilustrados) cristianos del reino de Aragón, aprovechando un vacío de poder en la ciudad bajo gobierno almorávide, el palacio sufrió vicisitudes de todo tipo. Por no decir maltrato generalizado.

Hoy en día es sede del parlamento autonómico, las Cortes de Aragón, por lo que el régimen de visitas está supeditado a las actividades de la institución. Y además, tengo la impresión que puede ser subjetiva, con el tiempo se ha rebajado el nivel de libertad con el que los zaragozanos podemos acceder a lo que deberíamos considerar un patrimonio común. Uno de esos lugares de los que todo el mundo presume, aunque durante la mayor parte de su historia ha sido maltratado; y originado por una cultura que, independientemente de las tribulaciones que actualmente pase el mundo islámico, en el momento de su construcción, era superior en cantidad y calidad a la de sus más bien bárbaros y fanáticos religiosos conquistadores. El mundo del revés casi 1000 años después. Nadie a celebrado el milenario de la taifa que durante menos de un siglo brilló. El palacio forma parte del conjunto del mudéjar aragonés, declarado Patrimonio del a Humanidad por la Unesco en 1986.

Por su exterior paseamos recientemente durante un paseo fotográfico de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Los datos técnicos de las fotografías los podéis encontrar en Tengo que usar más la Leica CL – paisajes urbanitas sobre Kodak Pro Image 100. Ese mismo día, durante el paseo fotográfico pasamos junto al Coso de la Misericordia, coso taurino que, aunque mucho más reciente, refleja la influencia del estilo mudéjar incluso siglos después.

[Fotocomentario/cultura] El mamut y otras exposiciones convenientes

Arte, Ciencia, Cultura

Por si alguien no se cosca lo suficiente, en estos mediados del mes de junio, cuando todavía no hemos llegado oficialmente al verano, hace calor. Pero mucho calor. Hasta tal punto que no apetece abandonar las razonables temperaturas de casa, mantenidas a costa del sablazo de las energéticas para mantener funcionando el aire acondicionado. Pero ayer quedamos a vernos un grupo de amigos y otros conocidos que no nos veíamos desde hacía un tiempo. Un brunch tempranero… siempre ha existido, antes le llamábamos el almuerzo del domingo,… y luego, ya en pequeño grupo, un paseo por algunas exposiciones antes de un aperitivo tempranero, para buscar refugio en el aire acondicionado doméstico antes de que arrecie demasiado el calor. Lo que yo no imaginaba es que la exposición más animada que íbamos a visitar fuera, en el Caixaforum Zaragoza, la dedicada a los mamuts.

Y es que, en torno a un gran esqueleto de Mammuthus primigenius, la especie de mamut, el mamut lanudo, que más se ha popularizado en el imaginario colectivo, se daban explicaciones de cómo había sido la evolución de este género del orden de los proboscidios, al que pertenecen también los elefantes actuales, que no descienden de ellos. Son un género distinto dentro de la misma familia. Y esto… pues es muy entretenido. Siempre he considerado que las exposiciones de Caixaforum tienen buenos materiales, pero no siempre están bien contadas, y lo mismo vale para esta… pero es aceptable. Y estando relativamente orientada a niños… creo que lo pasaban mejor los adultos. Y es que a los niños se les ha introducido constantemente en los dinosaurios, que parece que otras ramas de la evolución carecen de interés para ellos.

Previamente pasamos por el IAACC Pablo Serrano porque era el último día de la exposición Hacia poéticas de género, cuyo objetivo era sensibilizar y reconocer a numerosas mujeres artistas del siglo XIX y principios del siglo XX que no recibieron el reconocimiento y la atención que merecía por su condición de mujer. No estaba nada mal, aunque para interpretarla mejor merece la pena más repasar los hilos en twitter sobre la exposición que los textos que acompañaban las obras.

[Viaje – arte] Una feria de arte contemporáneo en Monzón

Arte, Viajes

He estado dos semanas de vacaciones reglamentarias. Mañana vuelvo a mi puesto de trabajo. No es que me haga mucha ilusión. Mi trabajo me gusta. Mucho. Soy de esos privilegiados. Pero mi «empresa» no me gusta. Nada. Soy uno más del montón en ese aspecto. Así que lo uno por lo otro… me da mucha pereza volver. Y además, este fin de semana se presentaba un poco soso y caluroso. Pero en los titulares del viernes del agregador de noticias que reviso habitualmente todas las mañanas, me enteré de que ese día y hasta mañana lunes, se celebra en Monzón, en la parte oriental de la provincia de Huesca una feria de arte contemporáneo.

He de decir que me sorprendió. Se llama ARTEria, de ARTE y fe’ria’, supongo. Y va por la XIX edición. Teniendo en cuenta que en estos dos últimos años su celebración se ha debido ver alterada de alguna forma. No es fácil encontrar información sobre esta feria, salvo en la prensa, porque no parece tener un página web, o presencia propia en las redes sociales. He encontrado una referencia que parece sugerir que podría estar gestionada por ImaginArte Gallery, de Barcelona, pero no estoy seguro.

Imágenes de la feria de arte ARTEria.

El caso es que encontré una combinación de trenes que me convencía. Los trenes regionales a Monzón son bastante razonables. La vía está en estado aceptable, por lo que van a buena velocidad, y no tienen muchas paradas intermedias. Entre Miraflores, que está a 15 minutos escasos caminando desde mi casa, hasta Monzón hay como mucho tres o cuatro paradas. Por lo tanto, el tiempo de desplazamiento es similar al que harías en coche por autovía. Y con mucho menos impacto para el medio ambiente. Así que pude salir poco después de las nueve de la mañana de la estación de Miraflores, para llegar a la estación de Monzón poco después de las diez y media. Y volver cogiendo un tren a las cuatro de la tarde que me dejó en Miraflores a las cinco y cuarto… el trayecto de vuelta duró casi un cuarto de hora menos, con tiempo para aprovechar la tarde en otras cosas.

La feria es un evento curioso. Desde luego no esperaba que fuese un rival para ARCOMadrid,… pero no imaginaba cómo podía ser la cosa. Tenía la esperanza de que fuese algo similar al festival de fotografía de Barbastro, ciudad vecina y rival tradicional, BFoto festival de fotografía emergente, que tiene un buen nivel. Su sede principal es la antigua Azucarera de Monzón, y básicamente ofrece dos espacios. Uno de promoción de las actividades artísticas orientado a las iniciativas más locales de escuelas de arte o grupos artísticos, y otro donde se exponen artistas de todo el mundo, agrupados geográficamente, aunque con poco orden. De vez en cuando, encuentras puestos de algún artista en particular o de alguna galería. Creo que les falta un poco de estructura. Y algunos de los expositores dan más la sensación de artesanos o ilustradores… aunque ya sabemos que entrar en la diferencia entre «artesano/artista» siempre levanta ampollas. Y sinceramente no es mi intención ofender, sino dar una idea de lo que allí se puede encontrar. También hay una exposición al aire libre en el cauce del río Sosa.

Recorriendo el castillo templario de Monzón.

Lo de «contemporáneo»… pues hay que asumir que es válido el adjetivo por ser artistas vivos y actuales. Pero no necesariamente siempre se asocian con técnicas, estilos y formas que diferencian el arte contemporáneo de otros cánones más tradicionales del arte. Siendo todos ellos respetable. Creo que «Feria de arte de Monzón» sería una definición más ecuánime y que ajustaría mejor las expectativas.

En Monzón había estado en un par de ocasiones por motivos de trabajo. Pero nunca había tenido ocasión de recorrer la ciudad y visitar sus monumentos más característicos que son el imponente castillo templario que dominan desde un cerro toda la ciudad, y la concatedral de Santa María del Romeral. Esta última es una iglesia colegiata que fue elevada a concatedral cuando en 1995 la antigua diócesis de Barbastro pasó a denominarse Barbastro-Monzón. Ya he mencionado que entre ambas ciudades, que sólo distan entre sí 15 kilómetros y tienen una población similar, algo por encima de los 17 000 habitantes, ha existido y existir tradicionalmente una cierta rivalidad. Y… bueno… esto es todo lo que puedo contaros.

Concatedral de Santa María del Romeral, con novia haciéndose fotos incluida.

[Arte y fotografía] Banksy en el teatro Margherita de Bari; Amendola en el Castello Svevo

Arte, Fotografía

En Bari, junto al puerto deportivo de Bari, destaca la mole rosada del teatro Margherita. Y allí, nada más salir a visitar el centro histórico de Bari, nos encontramos con una exposición dedicada a Banksy. El popular artista contemporáneo cuyos estarcidos sobre las paredes de las ciudades británicas se han vuelto muy populares y por los que muchos están dispuestos a pagar una buena suma. O por alguna reproducción original de los mismos sobre papel

Banksy no es conocido públicamente. Hay especulaciones sobre su identidad, pero no certezas. Se le supone nacido en Bristol en 1974. Ya no es ningún jovenzano,… se acerca a su medio siglo de edad. Y se fogueo en la escena graffitera de Bristol en los años 80. Y pintar graffiti es una actividad perseguida por la ley… así que se entiende su anonimato. Indudablemente fue en los últimos años 20 años cuando su obra y su figura se hizo progresivamente más famosa. Su obra es transgresora, pero no me atrevería a decir que de forma extrema. Ni mucho menos, digan lo que digan los sectores más conservadores de la sociedad. Y su mensaje no es complejo, aunque descifrar completamente el sentido de sus obras exige cierto conocimiento de la cultura y de otros movimientos artísticos y culturales. A mí, me gusta. Bastante.

Entre en contacto con su obra a través de alguno de los libros de Will Gompertz, cuando decidí que me tenía que poner al día con la historia y los conceptos del arte contemporáneo, cuando descubrí que me lo paso mejor en un museo de arte moderno y contemporáneo que navegando entre decenas de bodegones, marinas, santos o retratos de nobles de una pinacoteca de arte clásico. Por cierto, que el teatro Margherita de Bari está perdiendo su naturaleza de centro de artes escénicas para convertirse en museo de arte contemporáneo. Tiempo al tiempo.

No fue la única exposición que visitamos en Bari. En el Castello Svevo, además de otras dedicadas a la arqueología y al arte antiguo, encontramos una interesante exposición dedicada al fotógrafo italiano Aurelio Amendola (Instagram). Una retrospectiva de un fotógrafo que no conocía, con gran variedad temática, retrato, reportaje, paisaje, fotografía de arte… y que me gustó mucho por su finura, elegancia y visión clara.

[Arte] … en buena compañía

Arte

Quienes sigáis con cierta frecuencia este Cuaderno de ruta puede que recordéis que en los dos últimos años he hecho una par de escapadas, a finales de octubre, antes del cambio de hora, a Andalucía. Y en ambos viajes he coincidido con una pareja que me caen muy bien. Gente encantadora, de origen onubense, pero que llevan viviendo en Sevilla desde que fueron a estudiar a la universidad, y donde se conocieron. Pues bien, esta semana con tantos festivos, han estado por Zaragoza. Bienvenidos.

Hasta el miércoles tan apenas pude coincidir con ellos. Pero después sí. Y con los malos días, lluvia desapacible, que ha habido recientemente, ellos mismos propusieron visitar algún museo y alguna exposición. Así que jueves y viernes por la mañana, hacia el mediodía, les acompañé a algunos de ellos. El jueves visitamos el IAACC (Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporánea) Pablo Serrano. El viernes, el Caixaforum Zaragoza. Están muy cerca ambos centros, pero no nos dio el tiempo para visitarlos el mismo día.

En el IAACC Pablo Serrano se encuentra la exposición Aragón y las artes. 1939 – 1957. Según nos cuentan en el propio museo, es la primera de tres exposiciones que van a recorrer el ámbito de las arte plásticas y la cultura desde el final de la Guerra Civil española hasta el final del siglo XX. Y estas tres exposiciones serán el germen de lo que será la exposición permanente sobre arte contemporáneo en Aragón, que va a plantear el museo en su oferta expositiva. De momento, la exposición actual me parece más interesante como recorrido a la historia de un triste momento de nuestro país, las consecuencias de las posguerra inmediata y la dictadura, que como valor artístico global de la exposición. Lo que ya no tengo claro es si el intervalo «Octubre 2021 – agosto 2023» que indican en la página web se refiere a las tres exposiciones o sólo a la primera de ellas. Como sea este último vamos a ser muy mayores cuando veamos esta exposición permanente.

En Caixaforum Zaragoza nos centramos en la exposición Faraón, que encontramos en esto momento y hasta poco después de las fiestas navideñas, preparada en combinación, en colaboración o con fondos del British Museum. Es un recorrido por la historia del Egipto antiguo y clásico, desde la época de las primeras pirámides hasta los faraones ptolemaicos, desde el punto de vista de cómo se presentaban, actuaban o se desenvolvían sus monarcas. Es curiosa y muy entretenida. Aunque el grado de profundización real en lo que es el sistema político y social en torno al faraón es limitado. Pasa mucho con las exposiciones de Caixaforum, traen piezas estupendas que sería difícil ver si no es viajando a sus museos de origen, esas o similares, pero les falta un poco de profundidad en el comisariado de la exposición. En fin, no obstante, lo pasamos bien.

[Arte y cultura] Exposiciones en el Centro de Historias de Zaragoza y en la Lonja

Arte, Cultura

Hacía un tiempo que no quedábamos para ir de exposiciones. Supongo que ya es un tópico decir que hay cosas que han cambiado con la pandemia de covid-19. Rutinas que ya no son rutina. Gentes con las que ya no quedas con tanta frecuencia. Lugares a los que ir… ya no es lo mismo. Pero supongo que tenemos cierta «obligación» de ir retomando ciertas normalidades. De verdad, no como dicen los políticos.

Sin madrugar en exceso, pero sin perezas, para encontrar las salas de exposición tranquilas, ayer domingo nos fuimos a visitar tres exposiciones. Dos de ellas en el Centro de Historias de Zaragoza CHZ y otra en la Lonja. Vamos con ellas.

Enmarcada en la II Muestra Internacional de Arte Contemporáneo realizado por mujeres, organizada entre la Plataforma de Mujeres en el Arte Contemporáneo PMAC y el Servicio de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, tenemos la exposición Tierra Sujero Político en el CHZ. Es una exposición colectiva de autoras contemporáneas comprometidas con la tierra, el paisaje y el medio ambiente. Es una exposición sencilla, aunque bien estructurada, en la que se echa de menos una mayor profundización en los conceptos que quieren transmitir las artistas, uno de los problemas que tienen las exposiciones colectivas, con muestras limitadas de las obras de cada autor, autoras en este caso. Pero tiene algunas obras con conceptos interesantes.

Más popular de cada al gran público es la exposición (in)VISIBLE, en la que se utiliza la evolución de la ropa interior femenina desde el siglo XIX hasta nuestros días como metáfora del camino que ha tenido que recorrer, y sigue recorriendo, la mujer hacia la visibilidad social. Está bien, es una exposición más «tactil», más material, y sobre un sujeto al alcance de la mayoría del público. También por ello corre el riesgo de caer en la anécdota o en lo superficial. A pesar de que tiene cierta extensión, creo que hay dimensiones del tema que no se tratan con la suficiente profundidad. Pero es muy entretenida.

Cambiando de centro de exposiciones, nos vamos del CHZ en la plaza de San Agustín (que nadie intente entrar desde el parque Bruil, no se puede), y callejeando por el casco histórico de la ciudad nos llegamos a la Lonja en la plaza del Pilar para visitar la exposición retrospectiva dedicada a Ricardo Calero, Espacios del sentir. El veterano artista nacido en algún lugar de la provincia de Jaén, pero que lleva buena parte de su vida en Zaragoza, es definido en algunos lugares como escultor. Sin embargo es un artista que no duda en utilizar una variada panoplia de técnicas, en las que podemos incluir también dibujos y collages, obras gráficas y pictóricas, fotografías y vídeos para reflexionar sobre el mundo y el lugar del ser humano en el mundo. Los temas, en una retrospectiva, amplia en el tiempo, son variados, pero hay espacio para situarlos. Eso sí, si queremos empaparnos mejor de las obras, no bastará la visita que hicimos nosotros, relativamente limitada en el tiempo, y eso que no nos apresuramos mucho, sino que convendrá dedicar tiempo. E incluso hacer varias visitas; al cabo, la visita es gratuita.

[Cultura] Vampiro soy… medio loco estoy…

Cultura

Tengo la sensación de que en un tiempo pasado ya había titulado una entrada de este Cuaderno de ruta de forma parecida. Viene de una cancioncilla más o menos popular entre críos y adolescentes en los años 60 y 70. Más bien 70, creo. El caso es que este lunes pasado, cuando salí de mi lugar de trabajo, decidí dar una vuelta. Está haciendo una semana horrible, gris, feísima, con un luz de un muermo aplastante, y con unas temperaturas que no saben ser ni frías ni templadas… pero que a mí me han dejado más bien frío, aunque a las cuatro de la tarde me sobre el chaquetón. El caso es que esta gris frialdad del día hizo que al pasar por Caixaforum Zaragoza, viendo que tenían una nueva exposición dedicada a los vampiros, entrase a cotillear antes de irme a casa.

Por supuesto, aunque el persona más conocido del mundo vampírico, el conde Drácula, sea una creación literaria de Bram Stoker, lo que tenemos clavado en nuestra imaginación y pensamiento es la iconografía sobre el personaje, tal cual o bajo su sorteador de derecho de autor, Nosferatu, que nos ha legado el cine. Y esta abundante inconografía ocupa un amplio espacio en diversas secciones de la exposición. Pero sinceramente… no soy yo un gran aficionado al conde transilvano. Ni al cine de terror gótico, o no gótico, en general. Creo que de sus representaciones en el cine, la que más me ha divertido siempre es aquella que debemos a Polanski. Parodia que pone de manifiesto los grandes defectos del conde; aristócrata, narcisista, machista… un fascista en líneas generales. Y los antagonistas del conde, tan británicos ellos de la época victoriana tardía… no me caen mucho mejor.

Pero hay una multitud de derivados en la cultura popular del mito vampírico-draculiano que si me divierten, me gustan, me atraen… me complacen de formas diversas.

Qué ideal esa portada de Harper’s Bazaar en plena guerra mundial, toda patriótica, promoviendo las donaciones de sangre para los heridos, en la que aparece una jovencísima, adolescente, Betty Persky, todavía no era Lauren Bacall, antes de ser descubierta por Howard Hawks y Humphrey Bogart para disfrute y admiración de todos los cinéfilos. Aprovecho esta referencia cultural, para lanzar un ataque en mi cruzada anti doblaje en el cine y en pro de las versiones originales. En Rear Window (La ventana indiscreta), la novia del fotógrafo lesionado, Grace Kelly, en su versión doblada, anuncia que viene de hacer, o va a hacer, un recado a los «almacenes Harper»… Hay que ver la versión original para percatarse que es una modelo profesional, similar a la Bacall, que va o viene a la revista Harper’s Bazaar a sus cosas. En fin… lo que nos hemos perdido por los «espléndido doblajes españoles, de los mejores del mundo».

Y que decir de la estupenda imagen de la no menos estupenda Maggie Cheung, embutida en látex, en su peculiar encarnación de Irma Vep en la película del mismo nombre de Oliver Assayas, que vi recientemente en Mubi, y que hace homenaje de la película Les vampires de Louis Feuillade, donde aparece por primera vez el personaje de Irma interpretado por Musidora. Percatémonos que «Irma Vep» es un anagrama de «VampIre»…

Por otro lado, la temática vampírica ha influido en muchos otros ámbitos de la cultura y el arte, tanto en el plano popular como en el más culto. Nunca he sido fan de la afamada película que Coppola hizo en los años 90 sobre el famoso conde; a quién se le ocurre pensar que Winona Ryder tiene madera de Nina Murray… Pero sin duda, el diseño de producción y otros gremios artísticos de la película son de altísimo nivel y una referencia. Como pueden ser los diseños de vestuario de la japonesa Eiko Ishioka para la película.

Y ese autorretrato vampírico de la pintora Claire Tabouret, entre la inocencia, el desvalimiento y el terror hemófago, que por algún motivo llevó mi pensamiento a una de las películas sobre vampiros que sí me gustó, y que nos llegó desde las frialdades nórdicas suecas. La versión que a continuación hicieron los USamericanos, no… esa no me gustó. Curiosamente, no encontré en la exposición ninguna referencia a esa variante del fenómeno vampírico. Mucho más interesante desde muchos puntos de vista que las dedicadas al conde dichoso.

Son muchas más las referencia en la cultura popular que se pueden encontrar al mito vampírico. Algunas de los más divertidas las encontramos en la prensa, especialmente en la prensa satírica, aunque no solamente, generalmente asociando el concepto de actitud vampírica a los poderes económicos y los poderes fácticos. También son características la multitud de adaptaciones a la historieta, cómic o novela gráfica o como lo queráis llamar. Medio en el que además se ha visto sometido a menos tensiones censoras, y ha dado rienda suelta a las connotaciones sexuales de la agresión del vampiro, como nuevo lobo féroz para las caperucitas modernas. Aunque también ha dado lugar al nacimiento de numerosas vampiras. Literatura, televisión… en las últimas décadas no han faltado adaptaciones del mito vampírico y muchas de ellas son mencionadas en la exposición. Quizá demasiado escueta para todos los frentes que puede abarcar el tema.

Entretenida, sin duda. ¿Recomendable? Depende de lo que te interese el tema.