[Arte y cultura] Entre lujo y espejos

Arte, Cultura

Quedé con tres amistades el domingo por la mañana. Hacía mucho calor. No apetecía mucho caminar. El sábado por la mañana caminé, cámara en mano, un nuevo rollo de fotos expuestas en el infrarrojo pendientes de revelar todavía, hasta las esclusas de Valdegurriana. Ida y vuelta. Por el camino del canal, vienen a ser 4,4 km. Multiplicados por dos. Como me entretuve haciendo otras cosas, vine a caminar unos 10 kilómetros. Aunque el calor no había atacado plenamente, volví cansado. Más por la necesidad de rehidratación que por el esfuerzo físico, que no supuso mayor problema. Casi todo es recorrido llano. Así que el domingo,… aunque convenientemente rehidratado, todavía estaba con una sensación de cabeza “vacía”. Lento. Por eso, cuando dijeron de pasar por Caixaforum, cosa que no hacíamos desde antes del confinamiento por la epidemia de covid-19, me pareció bien.

Como alguien dijo, “hay dos exposiciones, una buena y otra divertida”. Y así fue.

Visitamos primero la exposición “Lujo. De los asirios a Alejandro Magno”. Con fondos procedentes del British Museum, se centra principalmente en la importancia de los objetos de prestigio, de “lujo”, en las relaciones de poder y comercio en las civilizaciones que se desarrollaron en el Levante mediterráneo y Mesopotamia, desde la cultura asiria hasta la desintegración del imperio de Alejandro Magno. Aunque no traigo aquí ninguna foto demostrativa, creo que los objetos que más me impresionaron son los documentos con escritura cuneiforme. Un escritura cuyo desarrollo estuvo muy íntimamente relacionada con el comercio y las primitivas formas de contabilidad. Lujo. Dinero. Comercio. Escritura. Todo está relacionado.

La segunda exposición disponible es “Espejos. Dentro y fuera de la realidad”. Esta exposición entraría más bien dentro del terreno de la divulgación científica y de la curiosidad. Y su base está en las propiedades ópticas de los espejos y de los sistemas ópticos formados por estos. Lo engarzan un poquito en lo literario a través de las obras de Lewis Carroll. Pero… bueno. Aunque es muy entretenida. Y para un aficionado a la fotografía es de lo más divertida, quizá le falta un poquito de profundidad en sus explicaciones, quedando en ocasiones más en lo anecdótico que en lo divulgativo. Lo observé porque hubo varios experimentos que la gente no acaba de entender. Como el de la radiación infrarroja que concentrada por una lupa, quema el papel. Es la radiación infrarroja que no vemos y no la luz que sí vemos. O la confusión entre el movimiento de los fluidos, el aire, que rodea a una mano caliente, que la gente confundía con el calor en sí mismo. Y varias otras, esto sólo son ejemplos, obviamente no bien explicadas, porque la gente no se coscaba. Si te lo sabías de antemano, lo disfrutabas más. Pero bueno, todo el mundo se divertía. Tengo que volver con menos gente para hacer mis fotos a placer. Sin nadie dando prisas.

[Arte y salud] 34 ºC

Arte, Cultura

Desde hace unos años, los primeros domingos de mes, cuando los museos municipales son gratis, teníamos la costumbre de visitar uno de ellos por la mañana y luego tomar un aperitivo antes de volver a casa a comer. Eventualmente, algún pequeño grupo de amigos comíamos fuera. Bien porque el aperitivo contenía una suficiente cantidad de picoteo, que hacía innecesaria una comida formal al mediodía, bien porque nos buscábamos algún sitio tranquilo para comer mientras conversábamos.

La última vez que lo hicimos fue el domingo 1 de marzo, día en el que, como teníamos visitantes de fuera de la ciudad con niños, escogimos el Museo del Fuego y los Bomberos, también aquí. Pero no habíamos vuelto. Primero por el confinamiento impuesto por la epidemia de covid-19. Luego,… porque no hemos vuelto a coincidir en la posibilidad de retomar nuestras agradables rutinas del pasado. Una pena.

Ayer me di una buena caminata en compañía de una buena amiga. Como hice fotos, ya os contaré. Pero a lo tonto modorro, caminamos durante más de 18 kilometros, según he calculado en Google Maps. Así que hoy me lo iba a tomar con tranquilidad. No obstante, no quería apoltronarme en casa. Así que he pensado en bajar al Museo Pablo Gargallo, que abre los domingos a las 10 de la mañana. Bajando pronto, caminando, sin calor, te evitas el encontrarte mucha gente. En los domingo de entrada gratis, solía acudir bastante gente, pero para mí es una incertidumbre lo que hace esa gente ahora. Y el museo ha establecido un límite en el tercio del aforo habitual autorizado. Así que yendo pronto, para llegar poco después de la hora de apertura, suponía que no tendría ningún problema de acceso.

Efectivamente. He llegado poco antes de las diez y cuarto de la mañana. Y aunque las terrazas cercanas estaban muy concurridas de gente desayunando, en el museo, sin contarme a mí, he visto a cuatro empleadas municipales y una visitante. Nada más. Al llegar, una de las empleadas se ha acercado con una “pistola”… que he supuesto era un termómetro. Me ha sorprendido esta práctica como control de acceso de personas infectadas; yo la suponía totalmente desacreditada. Pero parece que está en vigor en las instalaciones municipales. Con un tono cordial, he supuesto que con una sonrisa por la expresión de los ojos, por la mascarilla no veía el gesto en la boca del a empleada, me ha dicho: “34 ºC”. He tenido que contenerme para no echarme a reír. Le hecho un comentario sobre la inutilidad de la medida, aunque sin extenderme mucho; aunque también le hecho comprender que ella estaba haciendo el trabajo que le habían encomendado y mi respeto hacia ella.

Si realmente mi temperatura corporal hubiese sido en ese momento 34 ºC… hubiera significado que estaba en hipotermia. No grave. Pero probablemente con síntomas. Torpeza al hablar, escalofrío, cierta descoordinación en los movimientos. La realidad, supongo, es que mi temperatura corporal real estaría en algún punto algo por encima de los 36 ºC. Como venía de la calle, mi piel se encontraba refrescada por el viento fresco que soplaba a esas horas de la mañana. Como he bajado caminando a un ritmo garboso, una fina película de sudor cubría alguna partes de mi cuerpo, y al evaporarse, colaboraba a bajar más la temperatura de mi piel. Con un cierto impacto en mi temperatura corporal, lo cierto es que el paseo ha sido muy agradable, pero ni de lejos para llegar a la temperatura que la empleada municipal ha encontrado tan satisfactoria.

Vamos al mundo real. Si un enfermo de covid-19 está enfermo con fiebre… no tiene ganas para ir a visitar un museo. Nada le obliga y no va. Y si es asintomático, no tiene fiebre y la medida de control es absurda. Además, si suponemos esa diferencia de dos grados entre la temperatura interna de la persona y la de la piel de la frente… una persona con 38,5 ºC podría dar en la “pistola” sólo 36,5 ºC. Y si en lugar de ser un acto de ocio, fuese una obligación… pues es conocido que en los viajes a Asia, cuando se sabe que hay controles de temperatura en el aeropuerto, los viajeros experimentados se toman su comprimido de paracetamol o ibuprofeno 30 o 45 minutos antes del aterrizaje. Incluso lo ofrecen a otros viajeros, para evitar problemas a todos si uno sólo de ellos da una temperatura alta.

Como digo, una medida, la de tomar la temperatura con una de estas “pistolitas”, que yo daba por totalmente desacreditada. Lo que no han hecho, algo que sí es una medida adecuada, es ofrecerme un gel o líquido hidroalcohólico para higienizar las manos. Y recordarme evitar tocar nada o acercarme a otros visitantes. Esas medidas sí que son correctas. Como no estábamos más que dos visitante, educados, que no hemos tocado nada… poco problema. Yo he disfrutado, como de costumbre, porque es un museo que me gusta mucho, de la cultura que hoy primer domingo de agosto me ofrece gratuitamente el ayuntamiento de Zaragoza. Y eso está muy bien.

En la plaza de San Felipe y adyacentes se pueden ver fotografías de la iniciativa #desdemibalcón de PhotoEspaña 2020.

[¿Cine?] El fin de la prensa libre; sobre ‘Cahiers du Cinéma’

Cine, Cultura, Política y sociedad

En primer lugar, no, no leo ‘Cahiers du Cinéma’. Alguna vez lo hice. En tiempos. Cuando los quioscos de prensa, algunos de ellos, merecían la pena… cosa que ya… Esto de internet se está cargando muchas cosas. Y los quioscos es una de ellas. Una actividad favorita mía, la de pasear entre los quioscos los domingos por la mañana… adiós. El otro día contemplé con tristeza uno de los más emblemáticos de Zaragoza, ya cerrado. Pues eso. Que no leo ‘Cahiers du Cinéma’. Que se ponen muy exquisitos con frecuencia. Pero era bueno saber que estaba ahí. Que representaba el periodismo del cine considerado como una de las bellas artes, frente a la mayoría del resto de las publicaciones que lo ven más como un entretenimiento.

También suponía algo importante. La libertad de expresión, aunque fuese en algo tan sencillo como algo que, efectivamente, para la mayor parte de la población es un entretenimiento. Pero es que los entretenimientos no son banales. Suelen conllevar ideología. Y las que arrastran los entretenimientos de masas, no son precisamente los que arrastran las ideologías más positivas. Véase el fútbol, que suele acompañarse de manifestaciones de odios entre comunidades, de racismo, de sexismo, de xenofobias diversas. Alguien no habituado a los medios que tratan el deporte, y eso en buena parte de Occidente significa casi exclusivamente ‘fútbol’, se asoma a la prensa ‘especializada’, y a poco que cultive un mínimo de buen gusto queda horrorizado por la vulgaridad, por lo chabacano, por el mal gusto y por los valores tremendamente negativos que acompaña al deporte del pelotón. El cine también tiene ideología. Mucha más de la que nos creemos. También las producciones más taquilleras y aparentemente más orientadas al entretenimiento. Y generalmente también con valores muy cuestionables para las sociedades democráticas. Así que saber que existen algunos medio independientes y críticos, no sólo con los valores puramente cinematográficos sino con los contenidos de fondo, alivia.

Pero nos dicen que los redactores de ‘Cahiers du Cinéma’ han dimitido en masa. La revista es comprada por un grupo empresarial detrás del cual hay un buen número de productores ¡¡¡DE CINE!!!, los que ponen el dinero, que quieren hacer de ella una revista más comprensible y amable. Supongo que debemos entender que escasamente crítica, amable con las películas que esta gente produce. El problema es que esto no sólo pasa con una revista de cine que lee una ínfima proporción de la población. El problema es que eso ha venido sucediendo en las últimas décadas, especialmente en los últimos 20 años, con la mayor parte de los medios de comunicación, adquiridos por grupos empresariales con intereses muy distintos del de la libre información insesgada y objetiva a la población para que pueda ejercer con conocimiento de causa sus decisiones como miembros de una sociedad democrática. Uno de los principales reguladores de los tres poderes del estado de derecho moderno deja de actuar como tal. Y las partitocracias, y plutocracias que hay detrás, dejan de estar sometidas a críticas. El ciudadano deja de poder confiar en los medios. O simplemente es engañado por ellos. La regresión democrática es un hecho. No sólo por esto. Fíjense en el auge de los fascismos y otros populismos… Y la gente tan contenta. Al fin y al cabo, esto de ‘Cahiers du Cinéma’ es solo para pedantes que ven películas con subtítulos que hablan de temas oscuros y de nacionalidades rarísimas, ¿no? Como ‘Parásitos‘…

[Fotos] En el museo del fuego y los bomberos con película negativa en color

Cultura, Fotografía

Comenzamos el mes de noviembre con un fin de semana largo, que yo todavía alargué más cogiéndome un par de días de fiesta. Para resolver cuestiones domésticas preferentemente, pero que también me sirvieron para darme algunos amplios paseos con mis cámaras fotográficas para película tradicional.

Los primeros domingos de mes son gratuitos los museos municipales de Zaragoza. Entrada libre. Con frecuencia, por el que más nos gusta pasear antes de tomar un aperitivo y volver a casa a comer es el Museo Pablo Gargallo. Pero en esta ocasión teníamos un “cuerpo extraño” que introducía una variable nueva en la ecuación de dónde ir. Unos viejos amigos que viven “exiliados” en una ciudad castellana desde hace muchos años por cuestión de trabajo, adoptaron hace un tiempo a una joven señorita que ahora tiene diez años, y que es absolutamente encantadora. Por ese motivo, decidimos abandonar los museos más artísticos para buscar algo más entretenido para esas edades. Y nos fuimos al Museo del Fuego y los Bomberos, situado en el claustro del antiguo Convento de Franciscanos Mínimos y que también aloja uno de los parques de bomberos de la ciudad. Es un lugar muy agradable. Y colorido.

Os dejo con las fotos. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Entre vehículos de bomberos con una Hasselblad y película Fujicolor Pro 400H.

[Fotos] Ciudad romana de Los Bañales con película tradicional en blanco y negro

Cultura, Fotografía

Justo el sábado antes de salir de viaje hacia Japón, hice una visita guiada al yacimiento arqueológico de la ciudad romana de Los Bañales, en el término municial de Uncastillo, comarca de las Cinco Villas, con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Ese día disparé sobre un par de rollos de película en blanco y negro de formato medio, fotografías que no había tenido ocasión de presentaros. Aquí os las dejo. Quien tenga interés en los aspectos técnicos de la fotografía puede encontrarlos en Fomapan 100 Classic en la ciudad romana de Los Bañales.

[Fotos] El dolmen de Ibirque con película negativa en color

Cultura, Fotografía

Ya os había mostrado algunas fotos de una visita reciente, a finales de julio, al dolmen de Ibirque en las sierras adyacentes al Pirineo central. Hice un rollo de película negativa en color de formato medio aquel día, que he recibido revelado recientemente. Os dejo a continuación las fotos. Los detalles técnicos en Paisaje con película Fujicolor Pro 400H – El dolmen de Ibirque.

[Exposición de fotografía] Zaragoza en_línea_recta

Cultura, Fotografía

“Zaragoza en_línea_recta” es el nombre de la exposición que ayer por la tarde inauguramos. Exposición colectiva, 14 fotógrafos, impulsada por la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ, en el marco de las actividades culturales del Ayuntamiento de Zaragoza para el año 2019, y que estará abierta en la sala de exposiciones de la Casa de los Morlanes, plaza de San Carlos 4 de Zaragoza, desde ayer 9 de mayo y hasta el 7 de julio de 2019.

Una de las más activas socias de AFZ, Laura Calavia, que no vive en la capital aragonesa sino en la de la comarca de las Cinco Villas, Ejea de los Caballeros, fue la que vio la oportunidad en la convocatoria de actividades culturales del ayuntamiento de la más que bimilenaria ciudad en el valle medio del río Ebro, y en la que aparecía la oferta de actividades expositivas en las salas municipales. Aunando los más radicales aficionados a la fotografía fotoquímica tradicional, junto con otros miembros de la asociación que tienen un alto nivel fotográfico en general, salió adelante un proyecto de fotografía estenopeica, que ha acabado dándonos grandes satisfacciones.

Para quienes no se cosque sobre lo que es la fotografía estenopeica, pinhole photography en inglés, recomiendo que hojeen el monográfico de la revista (pdf de alta calidad) de la asociación que elaboramos hace un tiempo. Pero para quienes tengan prisa por enterarse, decir que se trata de fotografías realizadas sobre un medio sensible cualquiera, muchas veces papel fotográfico, en ocasiones película fotográfico, pero también sobre captura electrónica digital, sin que medie un sistema óptico con lentes. Simplemente haciendo pasar la luz a través de un orificio diminuto, el estenopo, siguiendo el principio más tradicional de la cámara oscura.

Los aparatos pueden ser cámara fotográficas comerciales adaptadas, o pueden ser de fabricación propia a partir del reciclaje de cajas o latas.

Con catorce fotógrafos y con la variedad de aparatos utilizados, la exposición es muy diversa. Pero al mismo tiempo, y con el tema común de mirar a lo que es la ciudad de Zaragoza, cada uno con su visión, es tremendamente coherente.

Yo he presentado cinco fotografías de una serie que he titulado “Donde acaba la ciudad”. Realizadas en los límites marcados por el Tercer cinturón de ronda por el oeste, el Cuarto cinturón por el este, el río Ebro por el norte y el Canal Imperial de Aragón por el sur, es la zona limítrofe entre el entorno puramente urbano y eso que hemos dado en llamar el campo. Es una zona que conozco bien desde mi infancia y que ha sufrido muchas transformaciones, transformaciones que se siguen produciéndose, lo cual simbolizo con alguna doble exposición. Me siento influido por los fotógrafos de la New Topographics y su mirada al paisaje alterado por el ser humano.

Señalar que una buena parte del trabajo para que todo haya salido bien se debe a Izaskun Etxebarria, que ha ejercido la labor de comisariado de la exposición, y a la que nos sentimos muy agradecidos. Finalmente, recomendaros que si estáis o pasáis por Zaragoza en los dos próximos meses, la visitéis. Habrá también un par de conferencias y algún taller demostrativo de la técnica. Y me despido con una fotografía de grupo donde estamos una buena parte de los autores que exponemos.

[Fotos] “Hanami” en el Parque Grande de Zaragoza

Cultura, Fotografía

Salí hace un par de sábado a pasear por el Parque Grande de Zaragoza. Iba con una cámara de formato medio para película tradicional, con el fin de hacer fotos tranquilas. Pero me encontré con el “Hanami [花見 ]” o fiesta para ver flores, las de los cerezos ornamentales japoneses que se van plantando año a año en el parque, que celebraba la Asociación Cultural Aragón-Japón.

Unas “sakura” en los cerezos ornamentales japoneses del Parque Grande de Zaragoza, excusa para esta fiesta.

No llevaba el equipo más adecuado para hacer un reportaje, porque mis intenciones al salir de casa eran muy distintas. Pero bueno, quien quiera los detalles técnicos están en Ilford Delta 400 a IE 200 y gente que juega a japoneses.

Para los demás, os dejo unas fotos.

[Arte y cultura] Algunas exposiciones recientes

Arte, Cultura, Fotografía

El domingo dimos un paseo de esos que aprovechan una mañana de razonable buen tiempo, a mí me sirvió para probar mi nuevo objetivo fotográfico, y acaban en un agradable vermú antes de ir a casa a comer.

Durante el paseo, atravesamos la plaza de San Felipe, una de las más agradables de Zaragoza, y pudimos comprobar que la sala de exposiciones del Torreón Fortea estaba abierta. Es de dependencia municipal, y en ese momento había una exposición colectiva con nombres muy interesantes. Bajo el título de Lugares significantes, los fotógrafos y artistas visuales Albert Gusi (instagram), Bleda y Rosa (instagram), Orencio Boix, Ricardo Calero, Sara Álvarez y Vicky Méndiz (instagram)(esta también tiene obra expuesta en la Lonja de Zaragoza en estos momentos). Varios de ellos muy vinculados a Aragón. Proyectos fotográficos o visuales asociados a un lugar y a un momento, que les da significado. Sabe a poco. Pero está muy bien.

El lunes teníamos que comprar un regalito. Algo sencillo. Y decidimos probar suerte con la tienda de Caixaforum. No compramos nada, pero visitamos las dos exposiciones que hay en activo.

La primera de ellas está dedicada a los diseños de arte para las películas de Disney. Cuidado con traducir concept art, que es la expresión americana, por arte conceptual (conceptual art). Son cosas distintas. No estamos ante arte conceptual. Estamos ante el trabajo de dibujantes, diseñadores gráficos y otros artistas que hacen el trabajo previo sobre cómo luego será el aspecto visual de las películas. Y hay verdaderas maravillas. Dividida en secciones, mitos, fábulas, leyendas, historias americanas y cuentos de hadas, va a haciendo un repaso de algunos trabajos significativos. No siempre me ha gustado la forma en que la factoría Disney ha trasladado a la pantalla algunas de estas historias, desvirtuándolas o introduciendo ideologías, a veces muy casposas. Pero el trabajo artístico realizado para muchas de ellas es notable, y hace que la exposición merezca la pena.

La segunda de las exposiciones se centra en torno al proceso de concepción y realización de uno de los cuadros más notables de Salvador Dalí. Se trata de Leda Atómica [https://tinyurl.com/leda-atomica], una pintura que realmente me gusta mucho. De estilo surrealista, tiene no obstante diferencias notables con la obra anterior del artista, al mismo tiempo que enlaza con su obra posterior, influida por según el artista por el acontecimiento del lanzamiento de las primeras bombas nucleares sobre ciudades japonesas. Pero con Dalí me pasa siempre algo similar. Sus obras me parecen muy interesantes y muchas me gustan, pero cuando habla y se explica me parece un tipo presuntuoso, vacío, rimbombante, que no tiene ni idea de lo que habla. Y que se apunta a las modas o tendencias del momento como quien se apunta a cualquier fiesta. Pero como a veces digo, admiremos la obra, pero no necesariamente al obrador.

[Fotos] Carnavales y museos

Arte, Cultura, Fotografía

El primer domingo de marzo fue domingo de carnaval. Y además, tuvimos visita de unos amigos andaluces, que andaban de paso hacia Barcelona. Nos dimos una vuelta por Zaragoza, disfrutamos un poquito del ambiente que provocaban las cofradías de Gigantes y Cabezudos y del Conde del Salchichón en el Carnaval infantil, y enseñamos a nuestros amigos el Museo Pablo Gargallo, que nos parece el más bonito de la ciudad, y además los domingos es gratis, antes de comer algo.

Me llevé una cámara con película tradicional, negativos de alta sensibilidad. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Película en color de alta sensibilidad – Fujicolor Natura 1600. Aquí os dejo unas fotos. Que quedaron majas.

[Arte y cultura] El mosaico de las Musas

Arte, Cultura

Los museos de Zaragoza, los que pertenece al municipio, hay otros que pertenecen a otras entidades públicas o privadas, se han incorporado muy recientemente a las redes sociales. Demasiado recientemente; llevo siguiendo instituciones museísticas de todo el mundo en redes sociales desde hace mucho tiempo. Algunas, de carácter local; otras, de diversos puntos de la geografía mundial. Algunas de ellas son recursos de gran calidad pedagógica e informativa. Por ejemplo, a estas páginas traigo de vez en cuando vídeos del canal de Youtube del SFMoMA, y el domingo pasado hablé de las cuentas de algunos museos de fotografía en Instagram. Pero bueno, más vale tarde que nunca. Las cuentas de los museos de Zaragoza las encontraréis bajo el indicativo @ZMuseos, y yo las suelo seguir en Twitter y en Instagram.

El museo del Foro de Caesaraugusta, uno de los museos municipales de Zaragoza, y el que centrará la entrada de hoy.

Como son cuentas recientes, están intentando captar seguidores para poder realizar su función. A día de hoy, algo más de 700 seguidores en Instagram, y poco más de 600 seguidores en Twitter son muy pocos. Pero sé por experiencia que a las instituciones públicas les cuesta atraer seguidores. Puedo especular sobre los motivos, pero por miedo a errar, me abstendré. En cualquier caso, en vísperas de la Cincomarzada, fiesta local en Zaragoza, organizaron un sencillo concurso en redes sociales. Solicitaron del personal que subiera a redes sociales fotografías de los museos con la etiqueta #misitiofavoritodelmuseo. Luego seleccionaron cinco “ganadores” a los que invitaron a una visita guiada al mosaico de las Musas en el museo del Foro de Caesaraugusta. Como soy visitante habitual de uno de ellos, el museo Pablo Gargallo, que me parece el museo más bonito de Zaragoza, gratuito los primeros domingos de mes, subí a mi perfil de fotografía analógica en Instagram algunas fotos del busto de Kiki de Montparnasse (Alice Prin), mi obra favorita dentro de ese museo.

Kiki de Montparnasse en el museo Pablo Gargallo.

No tuvo mucho mérito. Las fotografías son correctas técnicamente, realizadas con cámaras analógicas y película de alta sensibilidad. Pero tampoco son nada del otro mundo. Lo que pasa es que parece que participó muy poquita gente. Quizá porque dieron muy poco tiempo, quizá porque la gente no visita muchos los museos y no tienen fotografías de ellos ni rincones favoritos, quizá por el escaso nivel de seguidores de estos perfiles en redes sociales. O una mezcla de todos ellos. El caso es que gané dos entradas para visitar el mosaico de las Musas el día de la Cincomarzada a las 11:30 de la mañana, acompañados de una guía del museo.

La visita guiada duró unos 25 minutos. Unos poquitos para la presentación de la guía y del museo, algo menos de 10 minutos para ver un audiovisual sobre el descubrimiento, la restauración, y la instalación en el museo del mosaico de la Caesaraugusta romana del siglo II. Tras esos 25 minutos, la guía salió disparada, supongo que para la siguiente visita guiada. Ese día había mucha afluencia en el museo. Pudimos quedarnos a visitar el resto del museo por nuestra cuenta.

Vista general del mosaico.

A continuación os dejo con algunas fotografías, tanto del mosaico, como del resto de las instalaciones del museo. Un lugar que todos los zaragozanos debería visitar al menos una vez. Siempre me lamento de que el ayuntamiento no haya sacado una iniciativa tipo “amigos de los museos municipales” que por un cuota anual puedas visitar los museos cuando lo creas conveniente. Creo que recaudarían más, aunque fuese una cuota modesta, y estimularían el conocimiento de los mismos entre los ciudadanos. También es recomendable para cualquier visitante foráneo que nos visite haciendo turismo o por cualquier otro motivo. No lleva mucho tiempo. Bueno… en un museo,… el que quieras dedicar.