[Fotos] En el museo Pablo Gargallo con nueva cámara

Fotografía

Es casi una tradición visitar algún museo municipal de Zaragoza los primeros domingos de mes, día en que la entrada es libre y gratuita. O todo lo libre que puede ser ahora con las precauciones con la covid-19. Pero en este primer domingo de septiembre, se añadía otro aliciente; tenía una nueva cámara que probar. Así que le calcé un objetivo de 35 mm de focal y me fui para allá.

Los datos técnicos están en Tamron SP 35mm F/1.8 Di VC USD sobre Canon EOS RP a través del adaptador incluido.

Os dejo algunas fotos.

[Arte y salud] 34 ºC

Arte, Cultura

Desde hace unos años, los primeros domingos de mes, cuando los museos municipales son gratis, teníamos la costumbre de visitar uno de ellos por la mañana y luego tomar un aperitivo antes de volver a casa a comer. Eventualmente, algún pequeño grupo de amigos comíamos fuera. Bien porque el aperitivo contenía una suficiente cantidad de picoteo, que hacía innecesaria una comida formal al mediodía, bien porque nos buscábamos algún sitio tranquilo para comer mientras conversábamos.

La última vez que lo hicimos fue el domingo 1 de marzo, día en el que, como teníamos visitantes de fuera de la ciudad con niños, escogimos el Museo del Fuego y los Bomberos, también aquí. Pero no habíamos vuelto. Primero por el confinamiento impuesto por la epidemia de covid-19. Luego,… porque no hemos vuelto a coincidir en la posibilidad de retomar nuestras agradables rutinas del pasado. Una pena.

Ayer me di una buena caminata en compañía de una buena amiga. Como hice fotos, ya os contaré. Pero a lo tonto modorro, caminamos durante más de 18 kilometros, según he calculado en Google Maps. Así que hoy me lo iba a tomar con tranquilidad. No obstante, no quería apoltronarme en casa. Así que he pensado en bajar al Museo Pablo Gargallo, que abre los domingos a las 10 de la mañana. Bajando pronto, caminando, sin calor, te evitas el encontrarte mucha gente. En los domingo de entrada gratis, solía acudir bastante gente, pero para mí es una incertidumbre lo que hace esa gente ahora. Y el museo ha establecido un límite en el tercio del aforo habitual autorizado. Así que yendo pronto, para llegar poco después de la hora de apertura, suponía que no tendría ningún problema de acceso.

Efectivamente. He llegado poco antes de las diez y cuarto de la mañana. Y aunque las terrazas cercanas estaban muy concurridas de gente desayunando, en el museo, sin contarme a mí, he visto a cuatro empleadas municipales y una visitante. Nada más. Al llegar, una de las empleadas se ha acercado con una “pistola”… que he supuesto era un termómetro. Me ha sorprendido esta práctica como control de acceso de personas infectadas; yo la suponía totalmente desacreditada. Pero parece que está en vigor en las instalaciones municipales. Con un tono cordial, he supuesto que con una sonrisa por la expresión de los ojos, por la mascarilla no veía el gesto en la boca del a empleada, me ha dicho: “34 ºC”. He tenido que contenerme para no echarme a reír. Le hecho un comentario sobre la inutilidad de la medida, aunque sin extenderme mucho; aunque también le hecho comprender que ella estaba haciendo el trabajo que le habían encomendado y mi respeto hacia ella.

Si realmente mi temperatura corporal hubiese sido en ese momento 34 ºC… hubiera significado que estaba en hipotermia. No grave. Pero probablemente con síntomas. Torpeza al hablar, escalofrío, cierta descoordinación en los movimientos. La realidad, supongo, es que mi temperatura corporal real estaría en algún punto algo por encima de los 36 ºC. Como venía de la calle, mi piel se encontraba refrescada por el viento fresco que soplaba a esas horas de la mañana. Como he bajado caminando a un ritmo garboso, una fina película de sudor cubría alguna partes de mi cuerpo, y al evaporarse, colaboraba a bajar más la temperatura de mi piel. Con un cierto impacto en mi temperatura corporal, lo cierto es que el paseo ha sido muy agradable, pero ni de lejos para llegar a la temperatura que la empleada municipal ha encontrado tan satisfactoria.

Vamos al mundo real. Si un enfermo de covid-19 está enfermo con fiebre… no tiene ganas para ir a visitar un museo. Nada le obliga y no va. Y si es asintomático, no tiene fiebre y la medida de control es absurda. Además, si suponemos esa diferencia de dos grados entre la temperatura interna de la persona y la de la piel de la frente… una persona con 38,5 ºC podría dar en la “pistola” sólo 36,5 ºC. Y si en lugar de ser un acto de ocio, fuese una obligación… pues es conocido que en los viajes a Asia, cuando se sabe que hay controles de temperatura en el aeropuerto, los viajeros experimentados se toman su comprimido de paracetamol o ibuprofeno 30 o 45 minutos antes del aterrizaje. Incluso lo ofrecen a otros viajeros, para evitar problemas a todos si uno sólo de ellos da una temperatura alta.

Como digo, una medida, la de tomar la temperatura con una de estas “pistolitas”, que yo daba por totalmente desacreditada. Lo que no han hecho, algo que sí es una medida adecuada, es ofrecerme un gel o líquido hidroalcohólico para higienizar las manos. Y recordarme evitar tocar nada o acercarme a otros visitantes. Esas medidas sí que son correctas. Como no estábamos más que dos visitante, educados, que no hemos tocado nada… poco problema. Yo he disfrutado, como de costumbre, porque es un museo que me gusta mucho, de la cultura que hoy primer domingo de agosto me ofrece gratuitamente el ayuntamiento de Zaragoza. Y eso está muy bien.

En la plaza de San Felipe y adyacentes se pueden ver fotografías de la iniciativa #desdemibalcón de PhotoEspaña 2020.

[Fotos] Otra de bomberos, en blanco y negro

Fotografía

Segunda parte de lo que os contaba el lunes. Si entonces las fotografías del Museo del Fuego y los Bomberos de Zaragoza eran en color, hoy son en blanco y negro. Los detalles técnicos completos, como siempre, hay que buscarlos en mi espacio específico, en el enlace Ilford FP4 125 a IE 400 en el Museo del Fuego y de los Bomberos. Prefiero dejar este espacio libre de explicaciones técnicas. Simplemente las fotos.

[Fotos] Una de bomberos, en color

Fotografía

Al igual que hace unos meses, el pasado 1 de marzo, domingo de museos municipales con entrada libre, habiendo niños, nos dimos una vuelta por el Museo del Fuego y de los Bomberos de Zaragoza. Y yo me llevé un par de cámaras fotográficas, de las cuales, hoy os presento algunas fotografías realizadas con película fotográfica negativa en color. Los detalles técnicos en Fujifilm Natura 1600 en el Museo del Fuego y de los Bomberos.

[Fotos] En el museo del fuego y los bomberos con película negativa en color

Cultura, Fotografía

Comenzamos el mes de noviembre con un fin de semana largo, que yo todavía alargué más cogiéndome un par de días de fiesta. Para resolver cuestiones domésticas preferentemente, pero que también me sirvieron para darme algunos amplios paseos con mis cámaras fotográficas para película tradicional.

Los primeros domingos de mes son gratuitos los museos municipales de Zaragoza. Entrada libre. Con frecuencia, por el que más nos gusta pasear antes de tomar un aperitivo y volver a casa a comer es el Museo Pablo Gargallo. Pero en esta ocasión teníamos un “cuerpo extraño” que introducía una variable nueva en la ecuación de dónde ir. Unos viejos amigos que viven “exiliados” en una ciudad castellana desde hace muchos años por cuestión de trabajo, adoptaron hace un tiempo a una joven señorita que ahora tiene diez años, y que es absolutamente encantadora. Por ese motivo, decidimos abandonar los museos más artísticos para buscar algo más entretenido para esas edades. Y nos fuimos al Museo del Fuego y los Bomberos, situado en el claustro del antiguo Convento de Franciscanos Mínimos y que también aloja uno de los parques de bomberos de la ciudad. Es un lugar muy agradable. Y colorido.

Os dejo con las fotos. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Entre vehículos de bomberos con una Hasselblad y película Fujicolor Pro 400H.

[Fotos] Fotografías “lo-fi” en el Museo Pablo Gargallo

Arte, Fotografía

Las cámara de plástico chinas de la marca Holga permiten hacer fotografías. Pero que nadie espere gran calidad. Es lo que muchos llaman fotografía “lo-fi”, de baja fidelidad. Pero pueden quedar resultonas. Decidí probar en el museo Pablo Gargallo en un domingo de puertas abiertas, entrada libre, como son los primeros domingos de mes. Y alguna cosa salió. No todo lo bien que pensaba, porque cometí algún errar en la estimación de la exposición, y me quedaron fotos demasiado oscuras.

Los detalles técnicos los podéis encontrar en A veces salen cosas decentes cuando metes la pata… o no – Holga 120N + Ilford Delta 3200.

Para los demás, os dejo unas fotos de esa mañana.

[Fotos] Los primeros domingos de mes, visita un museo

Arte, Fotografía

Pues eso. Que los primeros domingos de mes, los museos pertenecientes al Ayuntamiento de Zaragoza tienen la entrada libre, no hay que pagar, y es un buen momento para disfrutar de sus contenidos. También es cierto que en alguno de ellos se puede acumular gente… pero el museo Pablo Gargallo, que es el más bonito desde mi punto de vista, es agradable de visitar. Incluso más cuando hay vidilla en sus salas. Estuvimos durante el primer domingo de mayo. Y aproveché para hacer unas fotos con un carrete en blanco y negro. Los detalles técnicos en En el museo con Ilford HP5 Plus 400 a IE 1600.

Aquí, simplemente, os dejo algunas de las fotos.

[Fotos] Carnavales y museos

Arte, Cultura, Fotografía

El primer domingo de marzo fue domingo de carnaval. Y además, tuvimos visita de unos amigos andaluces, que andaban de paso hacia Barcelona. Nos dimos una vuelta por Zaragoza, disfrutamos un poquito del ambiente que provocaban las cofradías de Gigantes y Cabezudos y del Conde del Salchichón en el Carnaval infantil, y enseñamos a nuestros amigos el Museo Pablo Gargallo, que nos parece el más bonito de la ciudad, y además los domingos es gratis, antes de comer algo.

Me llevé una cámara con película tradicional, negativos de alta sensibilidad. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Película en color de alta sensibilidad – Fujicolor Natura 1600. Aquí os dejo unas fotos. Que quedaron majas.

[Recomendación fotográfica] Museos de fotografía y sus artistas invitados

Fotografía

Echo de menos la existencia en España de museos de fotografía. Sólo tengo localizados dos, que no he tenido oportunidad de visitar. Uno es el Museo de Fotografía de Huete en la provincia de Cuenca, no es fácil llegar, no pilla de paso a casi ningún sitio,… y el otro es el Photomuseum de Zarauz, que no existía cuando visité esta villa guipuzcoana hace… veintiocho años en abril. Así que lo más probable es que uno acabe visitando este tipo de establecimientos cuando viaja por el extranjero.

Ayer caminé entre el puente de Santa Isabel sobre el río Gállego hasta su desembocadura, y más allá del azud sobre el río Ebro. Y aunque los árboles están deshojados todavía, todo indica que la primavera está llegando este año a marchas forzadas.

He visitado varios en Europa. Todos tienen características similares. No suele haber exposiciones permanentes, al estilo de los museos de bellas artes tradicionales. Puede que tengan una exposición temporal con obras extraídos de sus fondos propios, y basan su oferta expositiva en la obra invitada de diversos artistas u otras instituciones. Los conozco en Suiza, Francia, Holanda, Suecia,… en una diversidad de lugares. Casi todos tienen alguna cuenta en redes sociales, más o menos activa. Y es frecuente que, si tienen cuenta en Instagram, inviten a artistas a seleccionar obra propia o de otros artistas para la cuenta del museo durante unos días. Vamos a hacer un repaso de los recientes.

Fotografiska, en Estocolmo (Suecia). Un lugar estupendo. El mejor, o de los mejores. Estos días atrás tenía como artista invitada a Jens Johnsson, con fotografías que reflexionan sobre la paternidad. También a Alison Jackson

También han tenido a Alison Jackson, reflexionando fotográficamente sobre lo que es verdad o mentira, o lo que parece verdad sin serlo.

El Museum für Photographie Braunschweig no deja en manos de los fotógrafos su cuenta de Instagram, pero no deja de anunciar oportunamente a los que exponen en sus salas. Como todos los demás, claro. Este no lo he visitado todavía. La próxima vez que vaya por Alemania, si me pilla de paso… Ahora que caigo, yo he transbordado alguna vez de tren en la estación de Braunschweig… pero no tengo ni idea de cómo es la ciudad.

En la Maison Européenne de la Photographie han confiado su cuenta de instagram a la española Coco Capitán… que según creo está establecida en Londres. Como otros. Muy multidisciplinar esta artista… y un poco demasiado comercial en algunos aspectos para mi gusto. Pero es muy apreciada en no pocos ambientes artísticos.

Photography of China no es exactamente un museo. Más bien una revista en línea. Pero también cede su cuenta en instagram a los artistas invitados. Últimamente se ha tratado de @dengzhang456… no han publicado todavía el artículo sobre este artista en sus páginas virtuales, así que no sé como se llama exactamente. ¿Deng Zhang? Supongo.

Si en un futuro voy incorporando nuevos museos o instituciones con prácticas similares, la de ceder sus cuentas en redes sociales a los artistas, los iré trayendo aquí. Pero hay más cosas.

Magnum Photos nos ha trasladado de la mano del fotógrafo taiwanés Chien-Chi Chang, residente en Austria, al plató de rodaje de Alfonso Cuarón para Roma. Una película cuya dirección de fotografía se atribuye al propio Cuarón, premiado por esta categoría en los Oscar de este año. Pero que se ha rodeado de polémica, por el no reconocimiento de Galo Olivares como codirector de fotografía de la película, a pesar de que en algunas hojas técnicas del rodaje aparecía como tal. En los créditos aparece como operador de cámara. Si es verdad que su labor fue más allá, una cutrería por parte de Cuarón, que anda sobrado de prestigio como para no repartir un poco los méritos.

Quiero participar en un concurso de fotografía, y tengo fotografías que se ajustan al tema del mismo, pero realizadas con cámaras de película fotoquímica tradicional. Pero las bases indican que es concurso de fotografía digital. Mentiría si no reconociese que es algo que me tiene ligeramente “rayado”… ligeramente, nada grave. Al fin y al cabo, cada concurso es libre de organizarse como crea conveniente. En Lenscratch, mientras tanto, nos ofrecen los premiados de un concurso reservado exclusivamente para la fotografía con película tradicional, con algunas fotografías absolutamente excelentes. Pero soy de los que piensan que fotografía sólo hay una, y lo demás son técnicas fotográficas. Y cada uno se expresa con la que cree conveniente.

Finalmente, en el canal de Youtube de The Art Assignment han dedicado su último vídeo a un análisis de una obra de arte. Y esa obra de arte es una fotografía de August Sander. Y han hecho un trabajo magnífico. Lo he visto ya cuatro veces, y estoy emocionado. Os lo dejo puesto.

[Cine] Museo (2018)

Cine

Museo (2018; 54/20181128)

En 1985, se produjo uno de los robos más sorprendentes de la historia y, probablemente, el robo más importante realizado en un museo. Fue asaltado por la noche el Museo Nacional de Antropología de Méjico y fueron robadas un cierto número de piezas, que no sé muy bien si situar en las 140 o las 170, o algo entre medias, porque ambos valores he visto reflejados por ahí. El valor de las piezas robadas es absolutamente incalculable, aunque la mayoría fueron recuperadas con el tiempo. Y no está clara la intención de los ladrones para robar estas obras. Luego no las vendieron. O no las consiguieron vender. Sorprende también que en 1985 un museo de esta trascendencia careciera de sistemas de alarmas y basase su seguridad en las rondas de los vigilantes.

Como todavía no he tenido la oportunidad de visitar Méjico y sus maravillas artísticas, me conformaré con un museo igualmente o más interesante que he visitado este años, el Museo del Palacio Nacional en Taipéi, donde no faltan tampoco piezas de valor absolutamente incalculable.

El caso es que el director mejicano Alonso Ruiz Palacios (habitualmente “estila” sus apellidos como Ruizpalacios, pero parece que en esta ocasión aparecen separados en los títulos de crédito; realmente no sé muy bien cómo son) aprovecha el caso para hacer una recreación no necesariamente basada en la realidad, en la que sigue a Juan (Gael García Bernal) y Wilson (Leonardo Ortizgris), dos estudiantes de veterinaria, el primero de familia bien, que andan bastante desorientados por el mundo, y que deciden dar el golpe para “ganarse el respeto” de aquellos que no los valoran adecuadamente. A partir de ahí, seguiremos sus peripecias hasta la devolución de las obras robadas, en una road movie que se mueve entre el humor, el drama y la tragedia; entre el patetismo y el absurdo. Siempre señalando la falta de objetivos reales de estos chicos, más allá de su necesidad de reconocimiento y respeto por los demás.

Todo ello montado en una película, que sin ser redonda del todo, tiene sus altibajos en el ritmo, tiene también momentos sublimes. Filmada con el aspecto sucio, más granuloso de las películas de la época o incluso de algunos años antes, con un estilo de cámara en mano que señala el buen hacer del director de fotografía Damián García, las secuencias del atraco al museo son una maravilla. También lo son la recuperación de las obras, y otros momentos de la películo. Que además se apoya en un trabajo actoral absolutamente sobresaliente.

Una película que corre el peligro de pasar por la cartelera, muy competitiva en estas fechas, con poco impacto, cuando probablemente es mejor que la inmensa mayoría de los productos más comerciales que llegan de sus vecinos gringos. No se la pierdan. Es de la que ganan en la memoria conforme pasan los días.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Arte] Mañana de domingo en el museo

Arte, Fotografía

Como la previsión es que la mañana del domingo, tras un principio lluvioso, quedase despejada y agradable a partir del mediodía, como así fue, quedé con unas amistades para ir al Museo de Zaragoza y luego a tomar un aperitivo y charrar un rato. El motivo de ir al museo es porque les hablé de la exposición Goya+Buñuel que comenté hace unos días. aunque luego nos dimos una vuelta más amplia por las exposiciones temporales de estos días.

En el patio del museo, escultura, una retrospectiva con 17 obras de Santiago Gimeno realizadas entre 1992 y 2018.

En una de las salas de la planta baja, teníamos el 94º Salón Internacional de Otoño de fotografía organizado por la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza. La verdad es que vimos esta exposición por los pelos. Era el día de la clausura. Ya no se puede ver más. Una amplia variedad de obras, muy diversas, de autores internacionales. He de decir que siento todas ellas muy correctas e incluso brillantes desde un punto de vista técnico, encontré pocas que me interesaran por su contenido, y mucha copia más o menos descarada de obras ya conocidas de autores con más o menos prestigio. Desde quien emula a pintores como Matisse o Vermeer, a quien se fija en la piscinera Maria Svarbova, a quien sigue a rajatabla las recomendaciones uniformantes de sitios como 500px y similares.

Ya finalmente, subimos a la exposición Goya+Buñuel, que como ya comenté está repartida en dos sedes. La sección contenida en el Museo de Zaragoza me parece más interesante que la del Museo Goya (antes Camón Aznar), por lo que fue a este al que acudimos. Con menos gente que el sábado de la semana anterior, pude dedicar más tiempo a las obras, y especialmente a los audiovisuales. La disfruté más.

También visitamos alguna de las nuevas incorporaciones a la colección permanente sobre Goya y relacionados. Nos había llamado la atención en la prensa la denominación de una de ellas como “borrón”, que debe tener sentido en el ambiente técnico de la pintura artística, pero que no deja de ser graciosa. Tras ello, salimos hacia la plaza de los Sitios y buscamos un sitio donde tomar algo.