[Libro de fotografía] Pia Arke en Louisiana Museum

Arte, Fotografía

La primera vez que estuve en Dinamarca, en Copenhague, cuando revisábamos nuestra guía de viaje, una guía verde Michelin para Escandinavia, nos apareció como muy recomendado, con tres estrellas, que significaban “justifica el viaje”, el Museo de arte moderno Louisiana. Pero en aquellos momentos, no me había iniciado todavía en lo divertidos que son los museos de arte moderno y contemporáneo, frente a la monotonía con la que habitualmente se disponen las colecciones de los museos más tradicionales, incluso los más célebres de entre ellos. Y una cosa lleva a la otra, aunque todavía me falta mucho para alcanzar una comprensión adecuada de muchas de las obras de las últimas décadas, empecé a valorar y amar el arte que se ha realizado desde la emergencia de los impresionistas hasta el día de hoy.

Por lo tanto, desde 2011, creo que fue ese año, mis visitas a la capital danesa incluyen necesariamente un desplazamiento de una tarde o una mañana a Humlebæk, con los trenes del Øresundtåg [esta palabra es un híbrido entre el danés y el sueco, comprensible en ambos idiomas escandinavos] en dirección a la Elsinor shakespeariana, Helsingør, pero sin llegar a ella. Es uno de los museos más bonitos y agradables de visitar que conozco, si no el que más. En la escapada que recientemente realizamos a la capital danesa y alrededores, fue también visita obligada. Y me traje un libro de allí. El catálogo en inglés de la exposición temporal de Pia Arke, artista multidisciplinar de nacionalidad danesa, pero de etnia inuit groenlandesa, que fue la exposición que más me gustó e interesó de las que estaban en activo en ese momento, por delante de la de Arthur Jafa, más conocido y mediático internacionalmente.

Pia Arke es una artista ya fallecida (1958 – 2007). Lo hizo prematuramente, por culpa de un cáncer, con sólo 48 años de edad. Es hija de un telegrafista danés y una mujer inuit. Uno de sus trabajos habla sobre la llegada del telegrafista danés a su población groenlandesa a finales de 1948. Aunque comenzó pintando, pronto descubrió otros medios de expresión, iniciándose en la fotografía cuando descubrió los principios y posibilidades de la cámara oscura, fabricándose sus propias cámaras estenopeicas con las que trabajó el retrato y el paisaje groenlandés. Escribió y también realizó performances, siendo sus temas el papel y situación de la mujer groenlandesa y los efectos del colonialismo sobre las comunidades indígenas, especialmente sobre las mujeres. Y desde muy punto de vista lo hizo de una forma elegante, pero incisiva y directa. Es considerada uno de los principales activos a la hora de dignificar y valorar las poblaciones indígenas de su país natal, así como por concienciar a la población danesa sobre las consecuencias de las ambiciones coloniales de su país. En la siempre interesante y peligrosa tienda del museo, te lo comprarías todo, adquirí el catálogo de la exposición, disponible en inglés, además del danés, y me interesó algún otro libro de la artista, que lamentablemente sólo estaba disponible en el idioma escandinavo, incomprensible para mí.

[Fotos] Palomas en el Día Internacional de los Museos

Fotografía

Hace dos domingos era el Día Internacional de los Museos, era día de entrada libre en algunos de ellos, y hacían actividades especiales. Así que agarré la Hasselblad 500CM con el visor PM 51 y el Planar 80/2,8 CF, abrí la nevera, vi un rollo de Bergger Pancro 400, lo cogí, y me fui al Museo Pablo Gargallo, donde el artista plástico Steve Gibson estaba “soltando palomas” por todo el museo.

Los detalles técnicos de la toma, que tuvo sus complicaciones y de la que no estoy satisfecho, están en Día internacional de los museos – Hasselblad 500CM y Bergger Pancro 400 a IE 1600. Para los no interesados, como de costumbre, os dejo algunas fotos del evento.

[Fotos] Entre el paisaje de extrarradio y el interior del museo

Fotografía

Agradables ratos de fotografía con negativos en color de alta sensibilidad en el extrarradio industrial y ferroviario de Zaragoza, o en el interior del Museo Pablo Gargallo. Mi intención era dedicar algunas tardes de los días de Semana Santa al paisaje en el extrarradio industrial. Pero las condiciones del tiempo atmosférico no siempre colaboraron. A veces, paradójicamente, por exceso de buen tiempo.

En fin… los detalles técnicos de las fotos están en Extrarradio ferroviario y museo – Hasselblad 500CM y Kodak Portra 800. Para quienes no estéis interesados, os dejo simplemente las fotos.

[Fotos] En la niebla y en el museo

Arte, Fotografía

Hoy hubiese querido comentar algunos libros de fotografía que he recibido recientemente, pero no me da tiempo. A cambio… He estado probando un viejo objetivo con cincuenta años encima con una cámara digital reciente. Con resultados dispares. Algunos buenos y algunos no tan buenos. Los detalles técnicos están en Una nueva oportunidad para las ópticas M42 en la Canon EOS RP – Asahi Optical Takumar SMC 35/2.

Tres “series” de fotos… en la niebla ayer… pasadas a blanco y negro, porque el color no aportaba nada…

Algunas fotografías tomadas al vuelo por las calles mientras me dirigía al Museo de Zaragoza…

Y algunas en la recientemente reabierta sección de arqueología de la época romana en Zaragoza.

[Fotos] En el museo con una cámara de 2019 y una óptica de 1956

Fotografía

Estos días atrás, en mi blog dedicado a la técnica fotográfica he revisado el funcionamiento de una nueva cámara digital que salió al mercado en marzo de 2019 con distintas ópticas que tenía ya de tiempo atrás, más o menos compatibles, con adaptadores muchas de ellas, con la cámara. Ayer mismo probaba las ópticas con montura M de Leica, con fotos que también trasladé a este Cuaderno de ruta. La cámara es de la marca Canon. Y por algún motivo, no había dado en probarla con el objetivo más antiguo que tengo de esa marca japonesa, que salió al mercado 63 años y un mes antes, en febrero de 1956. Esta es la extraña combinación.

Así que esta mañana de primer domingo de mes, museos municipales gratuitos, me he ido con esta combinación al Museo Pablo Gargallo, donde además estaban ensayando una actuación de flamenco, y le he dado un poco de juego. Os dejo las fotos. Están sin retocar. A partir de los ficheros JPEG acompañantes del archivo bruto principal, que he configurado en blanco y negro.

[Fotos] En el museo Pablo Gargallo con nueva cámara

Fotografía

Es casi una tradición visitar algún museo municipal de Zaragoza los primeros domingos de mes, día en que la entrada es libre y gratuita. O todo lo libre que puede ser ahora con las precauciones con la covid-19. Pero en este primer domingo de septiembre, se añadía otro aliciente; tenía una nueva cámara que probar. Así que le calcé un objetivo de 35 mm de focal y me fui para allá.

Los datos técnicos están en Tamron SP 35mm F/1.8 Di VC USD sobre Canon EOS RP a través del adaptador incluido.

Os dejo algunas fotos.

[Arte y salud] 34 ºC

Arte, Cultura

Desde hace unos años, los primeros domingos de mes, cuando los museos municipales son gratis, teníamos la costumbre de visitar uno de ellos por la mañana y luego tomar un aperitivo antes de volver a casa a comer. Eventualmente, algún pequeño grupo de amigos comíamos fuera. Bien porque el aperitivo contenía una suficiente cantidad de picoteo, que hacía innecesaria una comida formal al mediodía, bien porque nos buscábamos algún sitio tranquilo para comer mientras conversábamos.

La última vez que lo hicimos fue el domingo 1 de marzo, día en el que, como teníamos visitantes de fuera de la ciudad con niños, escogimos el Museo del Fuego y los Bomberos, también aquí. Pero no habíamos vuelto. Primero por el confinamiento impuesto por la epidemia de covid-19. Luego,… porque no hemos vuelto a coincidir en la posibilidad de retomar nuestras agradables rutinas del pasado. Una pena.

Ayer me di una buena caminata en compañía de una buena amiga. Como hice fotos, ya os contaré. Pero a lo tonto modorro, caminamos durante más de 18 kilometros, según he calculado en Google Maps. Así que hoy me lo iba a tomar con tranquilidad. No obstante, no quería apoltronarme en casa. Así que he pensado en bajar al Museo Pablo Gargallo, que abre los domingos a las 10 de la mañana. Bajando pronto, caminando, sin calor, te evitas el encontrarte mucha gente. En los domingo de entrada gratis, solía acudir bastante gente, pero para mí es una incertidumbre lo que hace esa gente ahora. Y el museo ha establecido un límite en el tercio del aforo habitual autorizado. Así que yendo pronto, para llegar poco después de la hora de apertura, suponía que no tendría ningún problema de acceso.

Efectivamente. He llegado poco antes de las diez y cuarto de la mañana. Y aunque las terrazas cercanas estaban muy concurridas de gente desayunando, en el museo, sin contarme a mí, he visto a cuatro empleadas municipales y una visitante. Nada más. Al llegar, una de las empleadas se ha acercado con una “pistola”… que he supuesto era un termómetro. Me ha sorprendido esta práctica como control de acceso de personas infectadas; yo la suponía totalmente desacreditada. Pero parece que está en vigor en las instalaciones municipales. Con un tono cordial, he supuesto que con una sonrisa por la expresión de los ojos, por la mascarilla no veía el gesto en la boca del a empleada, me ha dicho: “34 ºC”. He tenido que contenerme para no echarme a reír. Le hecho un comentario sobre la inutilidad de la medida, aunque sin extenderme mucho; aunque también le hecho comprender que ella estaba haciendo el trabajo que le habían encomendado y mi respeto hacia ella.

Si realmente mi temperatura corporal hubiese sido en ese momento 34 ºC… hubiera significado que estaba en hipotermia. No grave. Pero probablemente con síntomas. Torpeza al hablar, escalofrío, cierta descoordinación en los movimientos. La realidad, supongo, es que mi temperatura corporal real estaría en algún punto algo por encima de los 36 ºC. Como venía de la calle, mi piel se encontraba refrescada por el viento fresco que soplaba a esas horas de la mañana. Como he bajado caminando a un ritmo garboso, una fina película de sudor cubría alguna partes de mi cuerpo, y al evaporarse, colaboraba a bajar más la temperatura de mi piel. Con un cierto impacto en mi temperatura corporal, lo cierto es que el paseo ha sido muy agradable, pero ni de lejos para llegar a la temperatura que la empleada municipal ha encontrado tan satisfactoria.

Vamos al mundo real. Si un enfermo de covid-19 está enfermo con fiebre… no tiene ganas para ir a visitar un museo. Nada le obliga y no va. Y si es asintomático, no tiene fiebre y la medida de control es absurda. Además, si suponemos esa diferencia de dos grados entre la temperatura interna de la persona y la de la piel de la frente… una persona con 38,5 ºC podría dar en la “pistola” sólo 36,5 ºC. Y si en lugar de ser un acto de ocio, fuese una obligación… pues es conocido que en los viajes a Asia, cuando se sabe que hay controles de temperatura en el aeropuerto, los viajeros experimentados se toman su comprimido de paracetamol o ibuprofeno 30 o 45 minutos antes del aterrizaje. Incluso lo ofrecen a otros viajeros, para evitar problemas a todos si uno sólo de ellos da una temperatura alta.

Como digo, una medida, la de tomar la temperatura con una de estas “pistolitas”, que yo daba por totalmente desacreditada. Lo que no han hecho, algo que sí es una medida adecuada, es ofrecerme un gel o líquido hidroalcohólico para higienizar las manos. Y recordarme evitar tocar nada o acercarme a otros visitantes. Esas medidas sí que son correctas. Como no estábamos más que dos visitante, educados, que no hemos tocado nada… poco problema. Yo he disfrutado, como de costumbre, porque es un museo que me gusta mucho, de la cultura que hoy primer domingo de agosto me ofrece gratuitamente el ayuntamiento de Zaragoza. Y eso está muy bien.

En la plaza de San Felipe y adyacentes se pueden ver fotografías de la iniciativa #desdemibalcón de PhotoEspaña 2020.

[Fotos] Otra de bomberos, en blanco y negro

Fotografía

Segunda parte de lo que os contaba el lunes. Si entonces las fotografías del Museo del Fuego y los Bomberos de Zaragoza eran en color, hoy son en blanco y negro. Los detalles técnicos completos, como siempre, hay que buscarlos en mi espacio específico, en el enlace Ilford FP4 125 a IE 400 en el Museo del Fuego y de los Bomberos. Prefiero dejar este espacio libre de explicaciones técnicas. Simplemente las fotos.

[Fotos] Una de bomberos, en color

Fotografía

Al igual que hace unos meses, el pasado 1 de marzo, domingo de museos municipales con entrada libre, habiendo niños, nos dimos una vuelta por el Museo del Fuego y de los Bomberos de Zaragoza. Y yo me llevé un par de cámaras fotográficas, de las cuales, hoy os presento algunas fotografías realizadas con película fotográfica negativa en color. Los detalles técnicos en Fujifilm Natura 1600 en el Museo del Fuego y de los Bomberos.

[Fotos] En el museo del fuego y los bomberos con película negativa en color

Cultura, Fotografía

Comenzamos el mes de noviembre con un fin de semana largo, que yo todavía alargué más cogiéndome un par de días de fiesta. Para resolver cuestiones domésticas preferentemente, pero que también me sirvieron para darme algunos amplios paseos con mis cámaras fotográficas para película tradicional.

Los primeros domingos de mes son gratuitos los museos municipales de Zaragoza. Entrada libre. Con frecuencia, por el que más nos gusta pasear antes de tomar un aperitivo y volver a casa a comer es el Museo Pablo Gargallo. Pero en esta ocasión teníamos un “cuerpo extraño” que introducía una variable nueva en la ecuación de dónde ir. Unos viejos amigos que viven “exiliados” en una ciudad castellana desde hace muchos años por cuestión de trabajo, adoptaron hace un tiempo a una joven señorita que ahora tiene diez años, y que es absolutamente encantadora. Por ese motivo, decidimos abandonar los museos más artísticos para buscar algo más entretenido para esas edades. Y nos fuimos al Museo del Fuego y los Bomberos, situado en el claustro del antiguo Convento de Franciscanos Mínimos y que también aloja uno de los parques de bomberos de la ciudad. Es un lugar muy agradable. Y colorido.

Os dejo con las fotos. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Entre vehículos de bomberos con una Hasselblad y película Fujicolor Pro 400H.

[Fotos] Fotografías “lo-fi” en el Museo Pablo Gargallo

Arte, Fotografía

Las cámara de plástico chinas de la marca Holga permiten hacer fotografías. Pero que nadie espere gran calidad. Es lo que muchos llaman fotografía “lo-fi”, de baja fidelidad. Pero pueden quedar resultonas. Decidí probar en el museo Pablo Gargallo en un domingo de puertas abiertas, entrada libre, como son los primeros domingos de mes. Y alguna cosa salió. No todo lo bien que pensaba, porque cometí algún errar en la estimación de la exposición, y me quedaron fotos demasiado oscuras.

Los detalles técnicos los podéis encontrar en A veces salen cosas decentes cuando metes la pata… o no – Holga 120N + Ilford Delta 3200.

Para los demás, os dejo unas fotos de esa mañana.

[Fotos] Los primeros domingos de mes, visita un museo

Arte, Fotografía

Pues eso. Que los primeros domingos de mes, los museos pertenecientes al Ayuntamiento de Zaragoza tienen la entrada libre, no hay que pagar, y es un buen momento para disfrutar de sus contenidos. También es cierto que en alguno de ellos se puede acumular gente… pero el museo Pablo Gargallo, que es el más bonito desde mi punto de vista, es agradable de visitar. Incluso más cuando hay vidilla en sus salas. Estuvimos durante el primer domingo de mayo. Y aproveché para hacer unas fotos con un carrete en blanco y negro. Los detalles técnicos en En el museo con Ilford HP5 Plus 400 a IE 1600.

Aquí, simplemente, os dejo algunas de las fotos.