[Cine] Only Lovers Left Alive (2013)

Cine

Only Lovers Left Alive (2013), 15 de junio de 2014.

Versión original para lo último de Jim Jarmusch, que viene con un reparto atractivo, aunque el hecho de que el tema fuera de vampiros nos tiraba un poco para atrás. Pero la abundancia de comentarios positivos sobre la película nos animó finalmente a acercarnos a la sala de cine este domingo pasado. En la cartelera española es posible encontrarla también en versión doblada con el título Sólo los amantes sobreviven. Desde aquí siempre recomiendo al versión original siempre que sea posible. De verdad que con el doblaje se pierden cosas, además de que te impide disfrutar del auténtico trabajo de los intérpretes originales.

Adam (Tom Hiddleston) y Eve (Tilda Swinton), vampiros, amantes, pareja, esposos o lo que sean desde tiempos inmemorables. Viven adaptados al siglo XXI; no salen a cazar y a matar. Las tecnologías han avanzado una barbaridad y uno puede disfrutar y degustar de una bolsa de 0 negativo si se lo sabe montar. Eva vive en la medina de Tánger, y disfruta de la literatura, junto con el viejo Marlowe (John Hurt). Sí, ese Marlowe, el precursor de Shakespeare. Y Adam vive en una fantasmal Detroit, medio abandonada por el hundimiento de la industria, dedicado a la música; toda la música, especialmente el rock. En un momento se reúnen, pero la entrada en escena de Ava (Mia Wasikowska), otra vampira, les pondrá la “vida” patas abajo.

En los "caruggi" del casco histórico de Génova

Si ayer los “caruggi” de Génova servían para ilustrar “las calles de arena”…

Vamos a ver… no sé… para mí tiene más de ejercicio estético y de reflexión sobre las artes, la literatura y la música en particular, que otra cosa. Hay mucho cine en la iluminación, la fotografía, los encuadres, los movimientos de cámara. Hay una planificación muy cuidada para que, con la colaboración de unos intérpretes en estado de gracia, salga adelante un ejercicio de estilo personal y moderno. Pero hay poco más. La historia es mínimo. Hacen sus cosas, pasa algo con Ava, se les generan unos problemas, y poco más. Con muchas inconsecuencias, con bastante falta de previsión en la coherencia de la historia que, por pequeña que sea, está ahí y hay que cuidarla. El final especialmente, me parece un ejemplo de estas incoherencias. Unos tipos que viven como diletantes, sin necesidad de esforzarse, coleccionando, volando de una lado para otro en primera clase, manejando una multiplicidad de tarjetas de crédito, con recursos aparentemente infinitos… al final “se ven forzados” a terminar como termina el filme… sin más. ¿Es que después de tantos siglos no han aprendido a usar sus recursos? ¿Y por qué transmiten tanta sensación de superficialidad a pesar de sus inquietudes artísticas o estéticas? ¿Acaso no es el colmo de la superficialidad el identificarse a través de una falsa identidad con Daisy Buchanan?

Para mí, el momento en el que me lo paso bien y disfruto es cuando aparece Wasikowska, cuando hay algo de vida en la película. Realmente estamos ante muertos vivientes. Pero se hace corta esta presencia,… no hay un desarrollo de una historia coherente. Y volvemos a lo que decía al principio… al final, todo es un ejercicio de estilo. Y eso puede resultar también vacío en ocasiones. Reconociendo las virtudes estéticas de la película, encantados con los intérpretes de la misma, salimos de la sala de cine no obstante con sensación de desencanto.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **/***
En los "caruggi" del casco histórico de Génova

… hoy pueden servir igualmente para hacerlo con el mundo de la noche y de los seres que moran en las sombras, entre la vida y la muerte.

[Cine] Parece irremediable, el cine a la televisión: Veronica Mars (2014) y Byzantium (2012)

Cine

Dicen los distribuidores y los exhibidores de películas en la gran pantalla que el cine está en crisis. En alguna ocasión he mostrado mi opinión de que en ocasiones es la propia industria del cine la que con sus inconsecuencias acaba llevando a los espectadores fueras de las salas. Y cuando no parece haber alternativas, a canales de distribución de los considerados “ilegales”, pero que en alguna ocasión parece ser la única razonable que se ofrece al aficionado al cine. Ausencia de versiones originales, retrasos excesivos en el estreno, versiones mutiladas, horarios inadecuados, … lo que se os ocurra imaginar. Hoy voy a comentar dos películas que en estas últimas semanas he visto de estreno en televisión, cada una con su especificidad en la distribución.

Margate

Algunos de los escenarios de la vampírica película que traigo hoy me recuerdan a Margate, Inglaterra, donde estuve hace año y medio.

Byzantium (2012)

Hace unos meses se produjo un fenómenos similar. Una película que a lo que se estrena en el cine se estrena casi simultáneamente en la televisión, en los canales de pago por satélite. En este caso es una película británica de vampiros que nos llega tanto a Canal Plus como a las pantallas de las salas de cine simultáneamente, dos años después de su estreno en el resto del mundo. La historia de dos mujeres, madre, Clara (Gemma Arterton), e hija, Eleanor (Saoirse Ronan), que llevan vagando dos siglos por la faz de la tierra, perseguidas por sus semejantes, y que se refugian en un antiguo hotel cerrado, el Byzantium, intentando rehacer su vida por enésima vez. Un lugar donde encontrarán tal vez a quienes determinarán su destino.

Contada simultáneamente en la época actual y en lo que sucedió hace doscientos años, este filme dirigido por Neil Jordan se aparta de la línea de los vampiros glamourosos, para ir por la de los vampiros solitarios, atribulados, marginados. Un poco en la línea que algunos autores escandinavos han propuesto. Sin embargo, la película no acaba de coger ritmo ni un tono claro, con diversos temas que van surgiendo, quedando como más importante el más sobrenatural, en vez de profundizar en las vivencias y en los sufrimientos de los personajes.

La película descansa sobre los hombros de sus hombros protagonistas. Ronan es una actriz que va desarrollándose poco a poco, y que tiene margen y posibilidades de mejora. Arterton se muestra francamente voluptuosa y metida en el papel, aunque me parece una intérprete en general más limitada.

Una película que tenía más posibilidades que las que Jordan le saca, y que no acaba de convencer del todo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Margate

Escenas de playa y a orillas del mar, con un tiempo perennemente otoñal.

Veronica Mars (2014)

Veronica Mars fue una serie de hace ya unos años, que tuvo una primera temporada sumamente divertida e interesante, con dos temporadas posteriores que no estuvieron mal pero que no llegaron al mismo nivel. La serie adquirió una base de fanáticos aficionados, quizá no muy grande, pero sí muy activa. Cuando se canceló la serie, muchos suspiraron por el regreso de Veronica (Kristen Bell). Un fenómeno similar al que se dio cuando se canceló la serie del espacio Firefly, y que finalmente provocó el cierre de las tramas abiertas en el largometraje Serenity. En esta ocasión también ha habido película derivada de la serie, con el mismo título de la misma. Con algunas peculiaridades en su producción.

En esta ocasión la financiación fue realizada por el método del llamado crowfunding, o financiación colectiva. En la medida en que los aficionados garantizasen con sus aportaciones previas la producción de la película esta saldría adelante. A cambio, estos podrían ver la película en salas de cine en Estados Unidos, o mediante acceso a internet en todo el mundo. La cosa funcionó, y recientemente se estrenó la película. No sin problemas. El acceso a internet para quienes aportaron dinero se limitó a un proveedor que no dio un buen servicio, con muchas quejas. Mejor funcionaron otros proveedores de pago para los que no aportaron dinero en la etapa de financiación. Y de maravilla funcionaron los canales irregulares de distribución, a los que acudieron muchos aficionados que tenían dificultades con su acceso legal. Como siempre, inconsecuencias en la distribución y exhibición por parte de la industria del cine.

La película en sí, sufre de los mismos problemas que sufrió Serenity, respecto a su serie de origen. Si bien la serie en la que se basaba funcionaba muy bien, la película no es más que una trama relativamente sencilla y previsible, que sirve de base para que los aficionados disfruten con los guiños y las apariciones de los personajes favoritos de los fanáticos del producto original. No me parece que tenga más sustancia que esta, a pesar de la buena acogida por la crítica. Entendámonos, la producción es correcta y esas cosas. Pero no me parece que de mucho más de sí. Desde luego carece de la gracia y la espontaneidad de los episodios de aquella primera temporada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Margate

Decadentes estructuras turísticas, especialmente sombrías fuera de temporada, cuando los veraneantes están inmersos en su labor cotidiana en alguna despersonalizada ciudad.

[TV] Encantadores estafadores, y sangrientos y lujuriosos vampiros

Televisión

Hace ya un par de meses que no comento nada de televisión. Y es que hay varias series interesantes que están en desarrollo pero todavía no terminan. Supongo que podría hacer comentarios de las que ya están en marcha y me están gustando. Pero me cuesta salir de mis rutinas. De comentar sólo las temporadas acabadas como un conjunto, para tener claro si realmente al final me han gustado o no. En cualquier caso, tengo dos temporadas de series televisivas para comentar. Una recién acabada. Otra ya hace un tiempo. Pero que se me había olvidado por completo. Eso da pistas sobre lo que me puede parecer. En fin. Para más detalles, a continuación.

Hustle, 7ª temporada

Son los timadores más elegantes, guapos y listos de la televisión. Con un regusto a series de antaño, también británicas como esta, este conjunto de estafadores que recorre Londres, y eventualmente el resto del Reino Unido, buscando primos a quienes descargar de su dinero, caen muy bien. Sus ‘primos’ son siempre avariciosos, antipáticos, tiranos,… vamos, que todo está montado para que el espectador desee que los timadores tengan éxito. Los timos son complejos, muy elaborados, y los guionistas siempre se guardan información que sueltan al final para que el espectador comprenda cómo ha sucedido todo a pesar de las apariencias…

En realidad, podemos concluir que se trata de una serie bastante tramposa. Pero sin embargo es muy agradable de ver. Los personajes caen realmente simpáticos, y con frecuencia hacen guiños de complicidad hacia la audiencia. Los episodios pasan rápidos y entretienen mucho. Y tiene la ventaja de muchas series británica. No cansa. Porque sus temporadas son de sólo 6 episodios.

En España, desconozco en qué canal la echan, lleva el absurdo nombre de La movida. Por lo demás, me parece muy recomendable teniendo en cuenta su carácter de mero entretenimiento.

De forma característica, son los ambiciosos hombres de la City londinense los 'primos' típicos de estos simpáticos y elegantes timadores - Fujifilm Finepix F10

True Blood, 3ª temporada

Hace ya muchos meses que terminó esta temporada. Y un par de meses largo que la terminé yo de ver a través de la televisión por satélite. En principio, iba a pasar. Pero me la empezaron a emitir a la hora de la cena los lunes y en alta definición, día y hora en que normalmente no tengo gran cosa que hacer, así que acabé viéndola. Bien. En su momento, su primera temporada me gustó por diversos motivos. Pero luego le he ido perdiendo el gusto. Es una serie cuyos guionistas han utilizado el recurso de la ‘huida hacia delante’ como forma de salir de sus atolladeros. A un exceso se responde con otro más gordo. Y si ya en la segunda temporada hubo unos cuantos, en la tercera, pues más. Cada vez más gore, unas cuantas dosis de sexo, y enredos demenciales. Nada que objetar a todo lo anterior. El problema es que los dos personajes protagonistas me empiezan a cansar. Y eso hace difícil sostener el interés por esta historia. No sé si seguiré con ella. Pero bueno… si no tienes otra cosa que hacer o ver…

Recomendación musical

Me gusta mucho el tema de los títulos de crédito de True Blood, el Bad Things de Jace Everett. Perteneciente al género country, a esa amalgama de géneros que se ha dado en llamar Americana Music, se adapta perfectamente a lo que en estos momentos considero que es lo mejor de la serie. Los dicho, los títulos de crédito.

Pinares

Los vampiros de True Blood son convencionales, y no pueden exponerse al sol como otros sucedáneos del tema que pululan por ahí, y sólo recorrern los bosques del sur profundo de los EE.UU. por la noche; así que no te los encontrarías en los pinares de Venecia en Zaragoza un día como el de la foto - Canon EOS 5D Mk.II, EF 70-210mm f/3,5-4,5 USM

Los vampiros favoritos de la Bacall y las caderas de una garota

Cine

Ayer por la tarde tuve un tiempo para prestar más atención a los temas más instrascendentes que aparecen por la llamada blogosfera. Y hubo dos cosas que me llamaron la atención.

Por un lado, un comentario de Lauren Bacall sobre las películas de vampiros que aparece en Lo Que Yo Te Diga. Lo reproduzco a continuación:

Si, he visto Crepúsculo, mi nieta me hizo verla, dijo que era la mejor película de vampiros jamás realizada. Tras acabar la película, deseé golpearla por toda la cara con mi zapato, pero no quiero que un libro llamado Querídisima abuela sea escrito sobre mí después de mi muerte. Así que mejor le di mi DVD de la obra maestra de Murnau, Nosferatu de 1922, y le dije: Ahora, eso si que es una película de vampiros.

Toda una señora la Bacall. Hay quien la ha acusado de tener mala leche, especialmente cuando los académicos de Hollywood se resisten a concederle el Oscar… De hecho, sólo ha tenido una candidatura, y la buena mujer ya tenía sus años. Con lo mayor que está, supongo que temerá que al final le den uno honorífico. ¡Menuda humillación! Pero reconozco que tiene mucha razón en lo que se refiere a los vampiros. A mí también me tocó verla en vídeo en circunstancias parecidas. Y quedé horrorizado. Pero no porque la película dé miedo; sino porque es un bodrio monumental. Y ahí tienes a millones de adolescentes asegurando que es el no va más del futbolín. Estamos entrando en una época donde el público evoluciona hacia el total analfabetismo cinematográfico. Con tal de que los que salen sean guapos, de que haya muchos efectos especiales, y que los espectadores se puedan poner como cerdos de palomitas,… la película, “cojonuda”.

Creo que tengo que hacerle un homenaje a la Bacall. Un día de estos, un domingo con mal tiempo, haré un maratón Bogart-Bacall; Tener y no tener, El sueño eterno y Cayo Largo de una sentada. Y luego tarearé Am I Blue? con aire ensoñador como si yo fuese Hoagy Carmichel y tuviera a mi lado a la Bacall susurrando el estribillo de la canción.

La segunda cuestión que me llamó la atención es que, informado por Maikelnai, me entero de que la garota de Ipanema a quienes Vinícius de Moraes y Tom Jobim dedicaron tan prodigiosa bossa nova, tiene nombres y apellidos. E incluso se le puede poner cara. Y no sólo cara, sino también culo y tetas, ya que con el tiempo apareció un par de veces como vino al mundo en una celebrada revista dedicada a la promoción de la silicona. Se trataba de Helô Pinheiro (tiene un nombre mucho más largo, así que nos quedaremos con este), una pijita carioca que paseaba el palmito camino de la playa delante de los dos embobados músicos mientras se tomaban unos chimes en el Bar Veloso. Por la foto que reproduce Maikelnai, no estaba nada mal.

La verdad es que me encanta la bossa nova y otras músicas brasileñas. Ahora estoy muy contento, porque el programa de Radio 3 Cuando los elefantes sueñan con la música, dedicado a este tipo de músicas, que antes sólo escuchaba tirando de podcast, desde el 1 de septiembre lo emiten de 3 a 4 de la tarde. Justo el momento de mi vuelta a casa desde Huesca. Más de una vez tendré ocasión de recordar a la bella Heloísa.

Los grupos dedicado a las batucadas, cosa muy brasileira ella, se han puesto de moda últimamente por las ciudades europeas; y Zaragoza no es una excepción.

Bombo

Batucada en la celebración de la fiesta de San Jorge 2009, Zaragoza - Canon EOS 40D, EF 200/2,8L USM

Déjame entrar (2008)

Cine

Déjame entrar (Låt den rätte komma in, 2008), 27 de abril de 2009.

No es frecuente que llegue a nuestras carteleras una película sueca. Y no es frecuente que llegue precedida de cierta expectación. Pero esta es la cuestión con este largometraje del director Tomas Alfredson, que nos llega como adaptación de una novela de bastante éxito en su país y en otros. Y añadamos algo; esta película está particularmente de moda por que últimamente estamos viendo varios intentos de revisitar el género de vampiros. No es mi género favorito, pero… vamos allá.

Por ahí se ha oído que, en realidad, lo de menos es que la niña protagonista sea un vampiro… pues no oiga. No pretendamos llevar la cuestión a un extremo intelectualoide excesivo. Pues sí, la cuestión alrededor de la que gira todo es que la niña protagonista (Lina Leandersson) es un vampiro. Un vampiro que caza, que chupa sangre, que no tiene escrúpulos, que huye de la luz del sol, que carece de elementos éticos de decisión… Nada que ver con los vampiros edulcorados y ñoños que ahora están de moda entre las adolescentes de todo el mundo. No. Muchos de los caracteres básicos del vampiro están ahí. Pero faltan otros. Y son los caracteres que faltan los que dan atractivo al filme. Eso y la perfecta ambientación en el helado invierno sueco en algún momento de los años sesenta. Si yo, con mi cámara de fotos, fuera capaz de recoger en fotos fijas los ambientes que se recogen en este filme, con esos encuadres, con esas posiciones de cámara, con esos desenfoques, con esa iluminación,… me consideraría un fotógrafo realmente excelente. Buenísimo el trabajo del director de fotografía. Pero a lo que vamos.

Los caracteres vampíricos que no están. No nos encontramos con un vampiro guapo, elegante, arrogante, seductor… No. Nos encontramos con un vampiro frágil, amenazado, necesitado de protección. Desarrapado y bajo la forma de una preadolescente enfermiza, incapaz de la más mínima seducción. Y sin embargo seduce al enclenque muchacho de 12 años (Kåre Hedebrant), ese vecino que sufre abusos escolares, inseguro, débil, con un mundo reducido casi por completo a sus separados padres y a un colegio en el que se esmera pero en el que sufre. Y mucho.

Con estos mimbres se construye una historia dura, en la que surge una relación entre los dos adolescentes que tiene que ver mucho con el amor. Un amor extraño, entre personas básicamente solitarias, que viven entre personas también solitarias. Aunque también comprendemos que vemos un final de un ciclo y el comienzo de otro; comprendemos que el vampiro no sólo es capaz de parasitar buscando su sangre nutricia, sino que es capaz de parasitar cautivando voluntades.

Las interpretaciones, sobrias, frías como el gélido ambiente de la película, son sin embargo excelentes. Las miradas de los dos adolescentes protagonistas, especialmente el chico, son taladrantes. Estamos ante ese cine nórdico donde parece que las palabras sobran. Que todo se puede decir con un gesto, con una presencia, e incluso con una ausencia.

Estamos ante un filme duro, pero sumamente interesante. De los que dejan regusto. De los que conforme pasa el tiempo y vuelves con a él con el pensamiento vas descubriendo nuevos matices. Nuevos aspectos interesantes. Yo le pongo un ocho a la valoración subjetiva, lo mismo que a la dirección y a la interpretación. Oye… que me ha gustado.

La foto de hoy, en Finlandia, frente a las costas suecas… que es lo más apropiado que he encontrado.

Playa de Yyteri en Finlandia, frente a las costas suecas donde puede que suceda la acción de la película - Panasonic Lumix LX2

Soy vampiro medio loco estoy…

Cine, Literatura, Televisión

Así empezaba una cancioncilla que sonaba allá por los años 70, quién sabe si antes. Nunca me la aprendí. Pero parece ser que quizá nos debieramos plantear el tema de estos seres, ni muertos ni vivos, que parece ser que se alimentan de sangre y no bajo la forma de las excelentes morcillas de Burgos o de Graus, porque “disfrutan de una salud excelente” a pesar de su condición seudocadavérica, a la vista de las numerosas producciones literarias y televisivas en los que son protagonistas.

Después del Nosferatu de Murnau, el Conde Drácula o sus sucedáneos han aparecido regularmente en la gran pantalla. La mayor parte del tiempo desde aquella obra maestra del expresionismo alemán así como la caracterización que del famoso conde hizo Bela Lugosi en 1931, hasta la pedante actualización del tema por parte de Francis Ford Coppola, el tema ha sido tratado en productos de serie B a caballo entre la película de aventuras, el gore más o menos suave, más o menos duro, y el erotismo de medio pelo. En todo ese período, si alguna película he de destacar como interesante es la divertidísima El baile de los vampiros de Roman Polanski, un cachondeo total sobre los tópicos del género, en la que siempre habrá que destacar la escena del gran baile en el salón de los espejos… Que sea esta la película que destaque ya da una pista de lo que opino sobre el tema. De cualquier modo, si uno busca Drácula en IMDb, verá lo numerosas que son las referencias que obtienen.

El caso es que después de la película de Coppola hubo un resurgimiento cinematográfico del tema, con variantes para todos los gustos, que no referenciaré porque no he visto casi nada de ellos. Pero me suena que se han visto vampiros cinematográficos en Marte, en Nueva York, en Nueva Orleans, en los desiertos de Nuevo Méjico, en Londres, peleando entre ellos, peleando con los hombres lobo, entre los afroamericanos, entre los mejicanos, entre los Chiquitos de la Calzada, etc. Vamos… que me sorprendo a mi mismo tomandome una cocacola mientras escribo esto en lugar de darme a la “sangría” que sería lo propio.

El último capítulo de esta moda lo encontramos con el éxito de la primera película de la serie Crepúsculo, basada en los libros de Stephenie Meyer, sobre los amoríos de una adolescente con un vampirillo de aspecto adolescente. Literatura pensada para quinceañeras con picorcillos hormonales a las que hay que convencer de que el amor verdadero existe bajo la forma de un príncipe azul que se alimenta de hemoglobina,… y que hay que llegar vírgenes al matrimonio… Si la neumática e infortunada Sharon Tate levantara la cabeza… Tuve la ocasión de ver en vídeo (de calidad desastrosa) la primera película y me pareció un horror… cinematográfico, no del bueno. Pero un éxito de ventas, ya ven ustedes.

Y claro… cómo no… el fenómeno también ha llegado a la televisión. Ya hace unos años tuvo notable éxito una teleserie centrada en el mundo de los institutos norteamericanos, y que por lo tanto asumo estaba dirigida a los adolescentes. Se trataba de Buffy, cazavampiros, un producto que no seguí, por no interesarme gran cosa el tema, pero que estaba razonablemente bien hecho. Incluso tuvo un spin-off, ya veis.

Pero en la actualidad, los vampiros han vuelto a la televisión con ímpetu renovado. Y por fin hemos podido ver un producto pensado para adultos, donde no te tratan como un friqui gilipollas, divertido, emocionante, bien ambientado. Se trata de las aventuras de Sookie Stackhouse en True Blood. Si podéis dedicarle algún rato. Es divertida. Muy bien hecha y bien interpretada. ¡Quien iba a pensar que la oscarizada niña de El Piano iba a robarle su inerte corazón a un frío vampiro!

También es curiosa la producción británica Being Human. De nuevo con un planteamiento adulto, en el que los seres sobrenaturales (aquí el vampiro comparte desdichas y apartamento con un hombre-lobo y una fantasma) tienen problemas de lo más terrestre y mundano. También tiene su innegable interés. Incluso igual sabe a poco dada la costumbre inglesa de hacer temporadas de tan sólo seis capítulos.

Los éxitos de todas estas producciones van a ocasionar un hecho. Vamos a tener vampiros durante mucho, mucho, mucho tiempo… Ya se anuncian producciones basadas en diversas sagas “literarias”… así que… Lo único que sería de desear es que se dejen de tópicos y memeces, y ya que algunos han demostrado que se puede hacer bien, puede ser un tema tan bueno como cualquier otro para hacer un buen producto de entretenimiento para públicos inteligentes.

Finalmente, me he dejado para el final a mi “vampiro” favorito. Ese personaje literario y televisivo que vive y trabaja “sumergido en sangre”, sin necesidad de recurrir a lo sobrenatural para subsistir. Sí. Me refiero a Dexter, mi psicópata favorito… ¿cuándo volverás a alegrarnos con tus aventuras?

Terminaré con otra cancioncilla de la época de la del título… o anterior… Entre las tumbas de un monasterio,… se alzan las ruinas de un cementerio,… ¡¡¡MUAJAJAJAJÁ!!!

Roto en la eternidad

Cementerio de Torrero, Zaragoza - Pentax K10D; SMC-DA 21/3,2

Sangre de verdad… de la buena (True Blood, 2008)

Televisión

Las series de televisión las comento muy de vez en cuando. Generalmente al final de temporadas o cuando hay algo que reseñar, que merezca la pena. Y esta es una de estas últimas ocasiones. Parece ser que un día de estos van a empezar a emitir en España por Canal+ la serie de vampiros True Blood de la cadena norteamericana HBO.

A mí, el tema de los vampiros nunca me ha atraído mucho. Y cuando la comencé a ver, lo hice con cierta prevención… pero la verdad es que la cosa ha funcionado muy bien. Ambientada en el asfixiante ambiente de una zona rural del profundo sur de los Estados Unidos, en el estado de Luisiana, sus temas van más allá de la cuestión vampírica, y tienen que ver con los conceptos de tolerancia, creencias, machismo, etc. Y además hay una intriga, unos asesinatos que alguien está cometiendo, que hay que resolver, hay sexo, hay pasiones,… en fin, de todo.

Por el lado de las interpretaciones, la serie está protagonizada por Anna Paquin, como Sookie Stackhouse, joven sureña que protagoniza una serie de novelas firmadas por Charlaine Harris. Sus capacidades telepáticas y su proclividad a enamorarse de un vampiro bastarían para hacer de ella alguien especial… lo que pasa es que hay muchas gentes especiales, en un pueblo sureño donde nada ni nadie es lo que parece. La protagonista, ganadora de un óscar como actriz infantil, está realmente bien.

Son sólo doce capítulos, y aunque han dejado un cliffhanger para un futuro, la historia esta resuelta en sí misma. Y está realmente bien hecha. Ahora que viene a nuestro país, es muy recomendable… salvo que hagan algún chabisque en el doblaje, que todo puede ser. Ánimo y a por ella.

La foto de hoy, también muy vampírica; tomada en Rumania, en los Cárpatos.

Cruz en el Parque Nacional Piatra Craiului

Cruz de madera en el Parque Nacional de Piatra Craiului - Canon EOS 100; probablemente con EF 28-80/3,5-5,6 USM I