[Televisión] Cosas de series; recuperando a Verónica y a las nueve (o más) clones

Televisión

Esta semana me he ido de mi día habitual para hablar de televisión, de las series de televisión más precisamente, que es el jueves. Con dos días en los que no paré por casa y bastante menos tiempo para dedicarle tanto a la tele como a este Cuaderno de Ruta, he dejado para hoy sábado hacer un comentario a las cosas que salen en mi caja tonta. Y lo que voy a hacer es hablaros de un par de series que ya pasaron por ella, en muy diversas circunstancias, y que han vuelto en estas últimas semanas. Una para recordarla, la otra para recuperarla.

Veronica Mars fue una de las series que vi cuando empecé a aficionarme a esto de las series de televisión. Cuando descubrí que una parte del talento de los norteamericanos para narrar historias con medios audiovisuales se había ido de la pantalla grande a la chica. La cogí empezada, y tuve que recuperar el tiempo perdido. Si la serie empezó en 2004, yo la debí de pillar cuando empezó su segunda temporada, aunque rescatando antes la primera. Que es la mejor.

A priori, no parece una serie que pueda interesar a nadie que no pertenezca a eso que llamamos el público juvenil. Adolescentes y adultos muy jóvenes. Una chica de instituto, que como consecuencia del asesinato de su mejor amiga, pasa de ser una niña pija, hija del shériff del lugar, y con una familia ejemplar, a ser una chica marginada, hija de un investigador privado divorciado, y con una madre alcohólica perdida por el mundo. Y con los típicos tópicos que se nos cuentan en los institutos norteamericanos. Todos. Pero con una peculiaridad. La chica, Veronica (Kristen Bell), la que da nombre a la serie, comienza a ayudar a su padre en los casos como investigador, y empieza a investigar sus propios casos. Pasa a ser un procedimental detectivesco, con casos semanales, y una par o tres de misterios de fondo, el principal el asesinato de Lily (Amanda Seyfried), su mejor amiga, que sirven para dar ligazón a la temporada.

Gente en el Parque Grande

Rescato para hoy algunas fotografías tomadas con película en blanco y negro por el Parque Grande de Zaragoza.

Con estos elementos y unas interpretaciones flojas, Kristen Bell se desenvuelve bien en la acción, la ironía y la comedia pero no tan bien en el drama o la tragedia, el resto del reparto salvo Enrico Colantoni y algún eventual son muy, muy limitados. El chico que interpreta a la principal interés romántico de la protagonista, Logan (Jason Dohring), me parece tirando a lamentable. La serie se salva y te engancha porque los guiones son realmente buenos. Ahí es donde está la gracia de la serie. Es cierto que Bell se hace querer, y se queda con el espectador a pesar de sus limitaciones interpretativas mencionadas. Se hace con el personaje. Kristen es Veronica y viceversa. Pocas de las cosas que le he visto a posteriori me han parecido que demostrase gran cosa, más allá de su simpatía. Pero lo bueno son las historias, que atrapan.

La serie va de más a menos y, aunque siempre es entretenida, es comprensible que limitasen su extensión a las tres temporadas que tuvo. No sé si la propuesta que hubo de convertirla en agente del FBI podría haber tenido éxito. Me da que en ese momento ya estaban despuntando muchas otras series procedimentales con más tirón que lo que podía ofrecer una Veronica Mars adulta.

Gente en el Parque Grande

El Parque Grande de Zaragoza, salvo momentos muy puntuales, nunca tiene una gran ocupación, a pesar de ser un lugar muy agradable.

En cualquier caso, la serie se ganó un montón de fans que lloraron su ausencia durante años. La serie pasó a ser considerada dentro de esa confusa categoría que es “de culto”, que lo mismo se aplica al cine de arte y ensayo europeo de los años 50 y 60 que a una teleserie de un canal juvenil con fans incondicionales. Como ya comenté hace unos meses, este numeroso núcleo de fans permitió la financiación de una secuela cinematográfica mediante financiación colectiva (lo que se denomina habitualmente con el anglicismo crowdfunding). A mí la película me pareció floja. Y después de volverla a ver de forma seguida a toda la serie, el problema está en la protagonista. Carece de la soltura y el desparpajo que mostró durante la serie. Son unos cuantos años más. Además de estar físicamente rara. Me di cuenta de que estaba más rellenita e inexpresiva. Pensé que se debía a alguna cirugía plástica que es catastrófica para muchas actrices. Pero googleando por ahí, tal vez se deba a una explicación más sencilla. Los cambios físicos se debería a la reciente maternidad de la protagonistas, el resto a las limitaciones interpretativas sumadas a un interés relativo por el personaje. No sé. O lo que sea.

Orphan Black es una serie de ciencia ficción, supuestamente, canadiense, cuya temporada es del año pasado. Vi los primeros tres capítulo y lo dejé. No me convencía mucho. Pero tras muchos comentarios positivos por ahí, decidí darle una segunda oportunidad. Y es cierto a partir del quinto capítulo de la primera temporada, la serie mejora mucho. Así que las historia de los nueve (o más) clones interpretados por Tatiana Maslany ha pasado a formar parte de mi cartelera televisiva. Pronto me pondré al día. Al menos estaré a la par al finalizar esta segunda temporada. No es que me parezca el no va más del futbolín, pero sí una serie entretenida, donde la protagonista alterna versiones lamentables (Cosima) con algunas muy divertidas (Alison) de los clones, por no olvidarnos de las esperpénticas (Helena). Comentario más amplio, al final de la segunda temporada.

Gente en el Parque Grande

Por eso es un lugar agradable para pasear cuando el tiempo es razonable. Ni las fotografías a las comulgantas se hacen pesadas.

[Televisión] Cosas de series; en medio del recital entre Mad Men y Game of Thrones, se van despidiendo otras de sus temporadas

Sin categorizar

Pues sí. Tanto los hombres de Madison Avenue como los aguerridos y taimados personajes de Westeros están en racha, y vienen ofreciendo, cada cual en su estilo, una serie de recitales de cómo se hace un episodio de televisión, de cómo se hace cine aunque sea en pantalla pequeña, de cómo se cuenta una historia. Sea el baile que se marcan “a su manera” Don Draper (Jon Hamm)Peggy Olson (Elisabeth Moss), bien sea “le pas de trois” en torno a la Puerta de la Luna que se marcan Littlefinger (Aidan Gillen)Lysa Arryn (Kate Dickie)Sansa (Sophie Turner), esto es televisión de la buena. Aiggg… y qué poco nos van a durar, por lo menos por este año.

En las calles de Zurich

Uno de los personajes clásicos de Grey’s Anatomy se nos va; cambia Seattle por Zurich.

Así que entre estos recitales televisivos, el comentar los finales de temporada que nos han deparado los últimos siete días resulta casi banal. Insustancial. Más cuando dos de ellos se podrían considerar guilty pleasures. Esos placeres culpables, como esos bombones o esas longanizas que nos engordan, o ese último cubalibre que sabes que te va a dar dolor de cabeza, o cuando remoloneas dejando para mañana esa tarea en el curro… te sientan de maravilla pero luego lo lamentas.

Así es Arrow. Sacada de los tebeos de héroes enmascarados, ha seguido en la misma tónica que en su primera temporada. Con unos intérpretes malísimos aunque estén buenísimos, con unos diálogos de chiste, con unas tramas totalmente previsibles, pero que resultan muy entretenidas y que te permiten relajarte antes de irte a dormir, con la ventaja de que te despejan la cabeza de otros rollos, y ayudan a conciliar el sueño. No más trascendencia. Es esta como podría ser otra. Así que quedáis avisados. Si buscáis televisión de la buena, aquí no está. Y cumplen el axioma de que en televisión, cuanto más macizo/maciza es el tipo/tipa, peor actúa. Pero entretenimiento sin complicaciones, a raudales.

Otro carácter tiene Grey’s Anatomy. Inexplicablemente me he merendado la décima temporada y pronto hará una decenita de años que empezó la serie. Y sigo enganchado. Desde luego no tiene la frescura de los primeros tiempos, y las catástrofes ya no nos sorprenden de la misma forma. Eso de coger con la mano una bomba en el interior de un tipo mientras operas o cosas así… O dos que se quedan unidos atravesados con una barra… Pero bueno, parece que algunos de los personajes maduran. Lo que suele ser indicativo de que abandonan la serie. Que siempre ha sido como una de adolescentes en el instituto, pero con adultos y en un hospital. Por cierto… cuántas hermanas le pueden llegar a salir a Meredith Grey (Ellen Pompeo). ¿O es que está pensando en dejar la serie y hace falta una Grey para justificar el título de la serie? Ya veremos. Eso sí… ya van quedando menos históricos.

En las calles de Zurich

Lo cierto es que la ciudad suiza, la de los banqueros, es muy agradable. Uno poco fría en invierno, supongo.

Finalmente, hemos despedido la séptima temporada de The Big Bang Theory. Los friquis y la maciza están absolutamente consolidados como la serie de más éxito de la televisión americana. La más vista digo. Quién lo iba a pensar de una serie que parecía destinada a un público selecto, bien friqui. Pero es así. Lo cierto es que siguen siendo muy divertidos. Y sobretodo, han aprendido en esta serie a diversificar y a repartir protagonismos, evitando cansar por cargar las tintas en los mismos personajes. Ya no es cosa de cuatro más una. Ya son seis, más algunos secundarios de lujo. Especialmente Stuart (Kevin Sussman) que se está haciendo un hueco en nuestros corazones a marchas forzadas.

Y con esto me despido… bueno, quiero compartir otra cosa. Aprovechando que la cartelera está mucho más despejada y sin agobios, estoy volviendo a ver desde hace unas semanas las tres temporadas de Veronica Mars. Y realmente fue una serie muy divertida. Especialmente, la primera temporada que tiene momentos geniales. Luego va bajando de nivel.

Mas cierres de temporada la semana que viene. Y a ver si puedo contar alguna novedad…

En las calles de Zurich

Pero a principios de julio, es un lugar estupendo para pasear por sus calles, bien ambientadas.

[Cine] Parece irremediable, el cine a la televisión: Veronica Mars (2014) y Byzantium (2012)

Cine

Dicen los distribuidores y los exhibidores de películas en la gran pantalla que el cine está en crisis. En alguna ocasión he mostrado mi opinión de que en ocasiones es la propia industria del cine la que con sus inconsecuencias acaba llevando a los espectadores fueras de las salas. Y cuando no parece haber alternativas, a canales de distribución de los considerados “ilegales”, pero que en alguna ocasión parece ser la única razonable que se ofrece al aficionado al cine. Ausencia de versiones originales, retrasos excesivos en el estreno, versiones mutiladas, horarios inadecuados, … lo que se os ocurra imaginar. Hoy voy a comentar dos películas que en estas últimas semanas he visto de estreno en televisión, cada una con su especificidad en la distribución.

Margate

Algunos de los escenarios de la vampírica película que traigo hoy me recuerdan a Margate, Inglaterra, donde estuve hace año y medio.

Byzantium (2012)

Hace unos meses se produjo un fenómenos similar. Una película que a lo que se estrena en el cine se estrena casi simultáneamente en la televisión, en los canales de pago por satélite. En este caso es una película británica de vampiros que nos llega tanto a Canal Plus como a las pantallas de las salas de cine simultáneamente, dos años después de su estreno en el resto del mundo. La historia de dos mujeres, madre, Clara (Gemma Arterton), e hija, Eleanor (Saoirse Ronan), que llevan vagando dos siglos por la faz de la tierra, perseguidas por sus semejantes, y que se refugian en un antiguo hotel cerrado, el Byzantium, intentando rehacer su vida por enésima vez. Un lugar donde encontrarán tal vez a quienes determinarán su destino.

Contada simultáneamente en la época actual y en lo que sucedió hace doscientos años, este filme dirigido por Neil Jordan se aparta de la línea de los vampiros glamourosos, para ir por la de los vampiros solitarios, atribulados, marginados. Un poco en la línea que algunos autores escandinavos han propuesto. Sin embargo, la película no acaba de coger ritmo ni un tono claro, con diversos temas que van surgiendo, quedando como más importante el más sobrenatural, en vez de profundizar en las vivencias y en los sufrimientos de los personajes.

La película descansa sobre los hombros de sus hombros protagonistas. Ronan es una actriz que va desarrollándose poco a poco, y que tiene margen y posibilidades de mejora. Arterton se muestra francamente voluptuosa y metida en el papel, aunque me parece una intérprete en general más limitada.

Una película que tenía más posibilidades que las que Jordan le saca, y que no acaba de convencer del todo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Margate

Escenas de playa y a orillas del mar, con un tiempo perennemente otoñal.

Veronica Mars (2014)

Veronica Mars fue una serie de hace ya unos años, que tuvo una primera temporada sumamente divertida e interesante, con dos temporadas posteriores que no estuvieron mal pero que no llegaron al mismo nivel. La serie adquirió una base de fanáticos aficionados, quizá no muy grande, pero sí muy activa. Cuando se canceló la serie, muchos suspiraron por el regreso de Veronica (Kristen Bell). Un fenómeno similar al que se dio cuando se canceló la serie del espacio Firefly, y que finalmente provocó el cierre de las tramas abiertas en el largometraje Serenity. En esta ocasión también ha habido película derivada de la serie, con el mismo título de la misma. Con algunas peculiaridades en su producción.

En esta ocasión la financiación fue realizada por el método del llamado crowfunding, o financiación colectiva. En la medida en que los aficionados garantizasen con sus aportaciones previas la producción de la película esta saldría adelante. A cambio, estos podrían ver la película en salas de cine en Estados Unidos, o mediante acceso a internet en todo el mundo. La cosa funcionó, y recientemente se estrenó la película. No sin problemas. El acceso a internet para quienes aportaron dinero se limitó a un proveedor que no dio un buen servicio, con muchas quejas. Mejor funcionaron otros proveedores de pago para los que no aportaron dinero en la etapa de financiación. Y de maravilla funcionaron los canales irregulares de distribución, a los que acudieron muchos aficionados que tenían dificultades con su acceso legal. Como siempre, inconsecuencias en la distribución y exhibición por parte de la industria del cine.

La película en sí, sufre de los mismos problemas que sufrió Serenity, respecto a su serie de origen. Si bien la serie en la que se basaba funcionaba muy bien, la película no es más que una trama relativamente sencilla y previsible, que sirve de base para que los aficionados disfruten con los guiños y las apariciones de los personajes favoritos de los fanáticos del producto original. No me parece que tenga más sustancia que esta, a pesar de la buena acogida por la crítica. Entendámonos, la producción es correcta y esas cosas. Pero no me parece que de mucho más de sí. Desde luego carece de la gracia y la espontaneidad de los episodios de aquella primera temporada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Margate

Decadentes estructuras turísticas, especialmente sombrías fuera de temporada, cuando los veraneantes están inmersos en su labor cotidiana en alguna despersonalizada ciudad.

[Televisión] Cosas de series; pequeña revolución en mi cartelera televisiva

Televisión

Pues sí. En medio de un par de semanas donde se han producido novedades y despedidas, he decidido comenzar una pequeña revolución en mi cartelera televisiva, determinada en gran medida porque mi disponibilidad de tiempo es limitada, y porque mi estado de ánimo me invita a ver determinados productos, mientras que empieza a rechazar otros. Bien sea por su carencia de interés, por su limitada calidad, o porque no estoy de humor para según que cosas.

Dos series de largo recorrido, y otra reciente de esta temporada, han salido de mi cartelera. BonesThe Mentalist hace ya un tiempo que no me aportaban nada nuevo y han perdido la frescura que tenían en un momento dado. The Blacklist ha llegado a un punto que tampoco me interesa gran cosa lo que están contando, que parece que es un dar vueltas en círculo constantemente. Así que estas tres series queda fuera.

En el parque del Tío Jorge

El día de la Cincomarzada llevé conmigo en mi paseo una cámara de película tradicional, la Leica M2, con el Elmar 50/3,5, cargada con un carrete de 27 exposiciones de Fujicolor Superia Premium 400, expuesta a 200 ISO.

Me entretuve mucho con Vikings en su primera temporada, pero siendo que es una serie bien hecha e interpretada, realmente trata de cuestiones que no me interesan gran cosa. Esta estética de guerreros, con algo de gore y alguna salpicadura de sexo… pues si no tienes el nivel de Game of Thrones no me suele interesar. Así que lo he dejado.

Se han despedido dos sitcoms, una intrascendente pero entretenida y la otra con más sustancia. Men at Work es un sitcom tradicional americana de grupo de amigos que tira de una fórmula muy estandarizada pero que es entretenida. No da para más, pero rellena ratos muertos, con sus 20 minutos de duración por capítulo. Ha despedido su tercera temporada, con este tono que comento. Mucha más sustancia han tenido los seis capítulos de la británica Inside no. 9, serie con su punto de mala leche, bastante humor negro, tramas y guiones originales, bien interpretadas, en ocasiones por caras bien conocidas de la interpretación británica, y con una realización bien cuidada. Pequeñas obras teatrales en su mayoría, restringidas a escenarios limitados, que nos han hecho pasar un rato excelente.

En el parque del Tío Jorge

Pero he tardado un tiempo en revelar el carrete, que ya tengo aquí con la digitalización del comercio. Que sinceramente no me ha convencido en exceso.

Se nos ha despedido también Banshee, en su segunda temporada, en la que hemos visto cierta evolución en el personaje principal y en sus relaciones, siempre dentro del marco de peleas, balaceras, algún polvo que otro con chicas espectaculares y su punto gore. A caballo entre un producto interesante y el guilty pleasure, esta no peligra en mi cartelera mientras vaya apareciendo periódicamente en la pequeña pantalla.

Comenté el buen estreno de Resurrection, cuyo segundo capítulo me ha parecido más flojo. No sé si aguantaré mucho con esta serie. Definitivamente, aunque se parezca no es como la francesa Les revenants. Y algo parecido puede suceder con Believe, en torno a una niña con “poderes” que es ambicionada por unos malos, y es protegida por unos “buenos” que buscan a un condenado a muerte para que la proteja. Su planteamiento tiene cosas buenas y malas, su primer episodio fue interesante. Pero el segundo, ya me pareció de bajón. Grave riesgo de que le abandone pronto.

En el parque del Tío Jorge

Prefiero en estos momentos el rendimiento de las películas negativas en color de Kodak, las de la gama Portra, pero aun así, creo que en casa podré hacer una digitalización con tonos más sutiles y matizados.

En su momento encontraré algún rato para explicar por qué The Americans es una de mis series favoritas, no sólo del momento, sino de los últimos diez años. De momento sólo diré que hay que verla.

Y dejo para una entrada especial un comentario sobre la película de Veronica Mars, secuela de la serie del mismo título, que todavía no sé si será bajo el epígrafe [Cine] o [Televisión]. O ambos. Es muy posible que siga con cambios en las próximas semanas. Tengo que alcanzar un equilibrio entre las series de calidad pero que me interesen, y el producto de entretenimiento para cuando quiero liberar mi mente.

En el parque del Tío Jorge

No obstante, de momento aquí os dejo algunos ejemplos tomados en el día festivo de principios de mes.