[Televisión] Cosas de series; Banshee, sexo y violencia, mucha violencia…

Televisión

Tras cuatro intensas temporadas, ha llegado a su fin la serie de televisión Banshee. Es curioso, pero cuando vi los dos primeros capítulos nunca pensé que me engancharía a esta serie. El motivo… un exceso de violencia. No ha habido episodio en toda la duración de la misma en el que el protagonista no recibiese al menos un somanta de palos… Lo que más me extraña es que no haya llegado totalmente sonado al final de la serie. Bueno… un poquito tocado del ala ya se ha quedado ya… o estaba.

Ya comentaba hace unas semanas la cuestión del desnudo en las series. Aquí,… nada de paños calientes, no es meramente que la gente salga desnuda, las chicas preferentemente, con el fin de servir de gancho. El número de polvos por episodio también ha sido notable. Es cierto que con tendencia a la baja. Pero sin desaparecer nunca. Y acordes a la cuestión de la violencia, nada de polvos tranquilitos y cariñosos… nada… a lo bruto pasional.

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Una ciudad cualquier, en algún lugar de Norteamérica.

Con estos elementos básicos, lo habitual es que me hubiese cansado relativamente pronto de la serie. Lo que pasa es que más allá de estos ganchos elementales, nos hemos encontrado con guiones bien hilvanados, temporadas coherentes, personajes interesantes e interpretaciones, si no de alto nivel, al menos correctas. Por lo tanto, me enganché a los aconteceres de esta pequeña ciudad ficticia situada en algún lugar indeterminado de Pensilvania, donde los amish aquellos tan estirados de la película de Harrison Ford y aquella guapetona de aspecto sanote, Kelly McGillis, con el baile aquel que se marcan a los compases del Wonderful World de Sam Cooke.

Pues no… en esta ocasión el “policía” protagonista (Antony Starr) y la chica amish con curiosidad por el mundo (Lili Simmons) se marcan fundamentalmente bailes horizontales, o verticales, o en la posición que sea, pero muy muy próximos el uno del otro. Pero eso sí, este tipo de series sólo valen lo que valga el antagonista. El “malo”. Y tenemos un par de nivel. Sobre todo el mafioso local, que nos ha acompañado toda la serie, el también amish de origen Kai Proctor (Ulrich Thomsen). Pero han sido varios los que han ido apareciendo, unos más sutiles y otros más zafios. Sin quejas en este aspecto… malos, pero malos…

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Un lugar donde se diría que nunca nada pasa, pero que atrae a todos los males.

Otra de las características de la serie ha sido su misoginia… entendiendo por tal que la probabilidad de que alguna de las guapas mozas de la serie acabe apiolada por exceso de plomo en sus órganos vitales, evisceración, degollamientos diversos, u otras “simpáticas” formas de abandonar esta vida. En este sentido, es un poco al estilo George R. R. Martin,… cuanto más ten encariñas de la chica, más probable es que acabe mal. Salvo la sosa de la presunta protagonista (Ivana Milicevic), que mira tú por donde nos ha aguantado hasta el final.

Y el brutal homicidio de una de las chicas protagonistas ha servido para guiar la última temporada. Temporada final que los responsables de la serie han sacado adelante con dignidad. Porque uno de los problemas que tiene una serie tan centrada en el sexo y la violencia, especialmente esta, es que se agota enseguida. Y se han marcado un homenaje a Twin Peaks, con cadaver de chica mona envuelto en plásticos a la orilla del agua, por todo lo alto. Y diablos o satanistas o poseidos. Y sectas. Y agente del FBI. Eso sí, el sexo y la violencia en Twin Peaks estaban ahí, pero no se solían ver, o no tenían los caracteres de casquería de Banshee. Bueno… no ha estado mal. Hasta el “prota” se ha buscado una novia nueva… Que hay que ver… que Eliza Dushku prometía algo más de lo que al final ha sido… Compárala con Kirsten Dunst, con quien compartío protagonismo hace quince o dieciséis años en una infame película de “cheerleaders”. Y nada… se ha quedado en un recurso apañado para cuando “has matado” a todas las opciones románticas del “prota”.

Probablemente Banshee no pasará a la historia de la televisión como algo especial. Y por sus temas y contenidos no se puede recomendar a todo el mundo. Pero como ya he dicho está bien hecha, y nos hemos entretenido. Que no es poco.

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Así es Banshee, en Pensilvania… bueno… las fotos son de barrios residenciales de Ottawa en Canadá…

[Televisión] Cosas de series; desnudos en serie

Televisión

Como dije hace unos días, la entrada televisiva casi fija de los jueves ya ha desaparecido de este Cuaderno de ruta. Pero eso no quiere decir que no vaya a haber entradas televisivas cuando la ocasión lo merezca. Y después del último episodio emitido de Game of Thrones, la ocasión lo merece.

La afamada serie de fantasía medieval o edad media fantástica, como prefiráis, se asoma a sus últimas temporadas. Se comenta que la siguiente podría ser la última, aunque también se comenta que podría estar dividida en dos entregas para alargar la cosa. Ya ha pasado con otras series con tirón y prestigio. El caso es que argumentalmente está cogiendo carrerilla. Después de haber sumido a buena parte de sus protagonistas en sus más profundas miserias, los que quedan vivos claro, están dando muestras de reacción y de que aquí se va a armar. Veremos a quien le sabe bien y a quien le sabe mal.

Hemos empezado esta entrada con Game of Thrones, y Game of Thrones empezó su andadura en Winterfell.

Hemos empezado esta entrada con Game of Thrones, y Game of Thrones empezó su andadura en Winterfell.

La cuestión es que una de las que resurge de sus cenizas, nunca mejor dicho, es la última de los Targaryen. Aunque hay teorías que afirman que hay un par más de tapadillo. Ya veremos, que dijo un ciego a otro ciego. El caso es que la impetuosa Daenerys (Emilia Clarke) se caracterizaba en los primeros compases de la serie por estar casi más minutos en pelotas que vestida. Incluso la actriz, conforme adquiría fama y caché, protestó y hemos tardado volver a ver sus encantos.

Los desnudos fueron frecuentes en las primeras temporadas, vinieran a cuenta o no. Luego se han hecho más raros y ajustados. No quiere decir con ello que haya desaparecido el sexo de la serie… incluso el más bárbaro. Pero es que una cosa es el sexo y otra el desnudo en la ficción audiovisual, aunque vayan unidos con frecuencia. De hecho, algunos de los desnudos más notables y sonados de la serie no han tenido carácter sexual.

Siempre he identificado Winterfell con Escocia. Más que con los países nórdicos.

Siempre he identificado Winterfell con Escocia. Más que con los países nórdicos.

No cabe duda de una cosa. En la televisión, el desnudo actúa con frecuencia como un gancho para atraer a la audiencia. Fijémonos en algunos ejemplos notables. Los espías, por ejemplo. Tanto en Homeland como en The Americans, los desnudos eran frecuentes en los primeros capítulos. Conforme las series adquirieron el respeto de la crítica y el respetable, los fueron espaciando llegando casi a desaparecer o a hacerse muy esporádicos.

En otros casos, son desvergonzadamente uno de los atractivos de la serie. Flesh and Bone presuntamente trata del mundo de la danza clásica, pero desde luego su principal objetivo parece mostrar los estilizados cuerpos de las gráciles, a veces excesivamente flacas, protagonistas. Y en ocasiones va unido con tramas de violencia o crimen, como pasa en el turbulento pueblo de Banshee o en el mundo de los clubs y la droga de Power.

Qué vamos a decir de las series donde el tema principal es el sexo de una forma u otra. Hace poco se estrenó la para mí poco afortunada The Girlfriend Experience, donde las jóvenes recién graduadas complementan sus sueldos en los bufetes de abogados con ingresos extras como acompañantes para todo de adinerados “caballeros”. No pasé del segundo episodio, pese a la promesa de abundancia cárnica. Y la semana pasada sin ir más lejos, aparecía como novedad Submission, que nos promete llevarnos al mundo del BDSM, tan de moda desde que se publicó una célebre trilogía de infames novelas de las cuales han hecho una no menos infame primera entrega cinematográfica, que cometí el error de ver en vídeo casero. De hecho los 25 minutos del primer capítulo de esta nueva serie le dan mil vueltas a todo los escrito y filmado sobre los famosos tonos o matices del gris (¿mediocre?)… que por algún misterio se han traducido en castellano como “sombras”. Pero no nos olvidemos que en la más que entretenida Secret Diary of a Call Girl, la estupenda Billie Piper sugería mucho pero enseñaba poco.

Y a Escocia nos vamos en las fotografías de esta entrada; Edimburgo, Glasgow, los paisajes de las Highlands...

Y a Escocia nos vamos en las fotografías de esta entrada; Edimburgo, Glasgow, los paisajes de las Highlands…

También están los desnudos reivindicativos. Como los de Girls, en la que su protagonista reivindica, y hace bien, claramente, y hace bien, la diversidad en la morfología femenina frente a los estereotipos que impone la moda. O aquellos en los que como ya he dicho no necesariamente hay motivos sexuales. Como los desnudos carcelarios de Orange Is the New Black o los eventuales sufridos testimonios de The Leftovers.

En cualquier caso,… la pregunta siempre es… ¿son necesarios? ¿O son gratuitos? ¿Por qué cabrean tanto a los sectores más conservadores como a las féminas más progresistas? ¿Siempre son signo de “cosificación” de la mujer? ¿Siempre son una forma de considerar al espectador, masculino predominantemente, como un memo que no piensa en otra cosa? ¿O existen casos en qué están justificados como un recurso expresivo, argumental e incluso artístico más? Probablemente de todo un poco. O la respuesta que podríamos decir, es… Según.

Dime la serie y la situación y te diré qué opino. A veces me resulta más ridícula la situación de las escenas de cama en la que aparece siempre la chica envuelta en una sábana, en la que permanece enrollada cuando se levanta a “hacer pis” o lo que sea. Los contorsionismos de muchas actrices y de los cámaras para que no se vea el “peligrosísimo pezón” en pantalla. Quizá ni tanto ni tan poco. Quizá la ausencia de naturalidad, la imagen que se vende, las expectativas falsas que despiertan son algunos de los problemas con los que nos encontramos.

En cualquier caso, es un tema que está ahí. Y ahí lo dejo.

Aunque sea con un veterano carrete en blanco y negro expuesto en 1996 con mi Minox 35ML, cámara que me abandonó un día de calor en un tren entre Lieja y Lovaina.

Aunque sea con un veterano carrete en blanco y negro expuesto en 1996 con mi Minox 35ML, cámara que me abandonó un día de calor en un tren entre Lieja y Lovaina.

[Televisión] Cosas de series; O.J. Simpson, las sectas, Archer, los Gallagher… mucho que contar esta semana

Televisión

Pues sí. Sigo arrastrando mucho retraso con las series televisivas por “culpa” de las vacaciones. Así que fundamentalmente me he dedicado a los finales de temporada y a las novedades que han llegado a la pequeña pantalla. Vamos a ver si me organizo un poco la entrada.

Entre las novedades tenemos el tronchante regreso de Archer, con la agencia reconvertida de espías en detectives privados, y cagándola a base de bien desde el capítulo uno. Un valor seguro en cartelera esta serie de animación.

Esta dos semanas atrás he estado reorganizando mi fototeca digital. Por ejemplo, los viajes del año 2009, donde estuve en Suiza (en el encabezado), o visitando Bratislava, la capital de Eslovaquia.

Esta dos semanas atrás he estado reorganizando mi fototeca digital. Por ejemplo, los viajes del año 2009, donde estuve en Suiza (en el encabezado), o visitando Bratislava, la capital de Eslovaquia.

Tenemos también el retorno a esa ciudad ficticia en algún lugar de Pensilvania, Banshee, donde no sobra la violencia… Y se han pegado un comienzo de temporada en plan homenaje a Twin Peaks… con una de las protagonistas muerta junto al río a penas envuelta en unos plásticos… No ha debido tener una muerte muy feliz. Son un poco misóginos estos guionistas… se dedican a apiolar a las chicas guapas de la serie. Es última temporada. Así que a ver en qué queda todo. ¿Quién mató a Rebecca Bowman (Lili Simmons)?

Tenemos serie nueva sobre sectas, The Path. En lo que lo que más destaca es ver a la guapa Michelle Monaghan, aunque en un papel que no me está resultando muy simpático, y a una rebotada de ShamelessEmma Greenwell. No está mal, pero tampoco me mata. Y el tema no me resulta excesivamente atractivo. Todavía no he decidido si seguiré con ella.

También paseé por Aragón, y visité el dolmen de Ibirque en las sierras prepirenaicas.

También paseé por Aragón, y visité el dolmen de Ibirque en las sierras prepirenaicas.

Hemos tenido revuelo patrio con el parón momentáneo de la serie de fantasía (ciencia ficción, le llaman algunos) El ministerio del tiempo. El caso es que muchos lo han interpretado como un abandono de la serie por parte de RTVE. Lo han desmentido. Nos dicen que estaba pactado que tras los primeros ocho episodios, esta fue la duración de la primera temporada, los cinco restantes se emitirían más adelante durante el año. Pero lo cierto es que lo anunciaron coincidiendo con la emisión del octavo episodio de esta segunda temporada. Unos dicen que sólo es un parón de dos o tres semanas, otros afirman que no vuelve hasta después del verano. No sé. Lo que sí que sé es que esta segunda temporada no me ha resultado tan interesante, con las excepciones de un magnífico segundo episodio donde jugaron muy bien con los viajes en el tiempo, muy buen guion, y el dedicado a la gripe española de 1918, que tuvo buenas dosis de tensión y de drama. Frente a lo que parece ser tendencia general, me gusta más la serie cuando se pone dramática que cuando entra en el terreno de la comedia. La presencia de personajes históricos me resulta anecdótica, y me atrae más cuando los protagonistas de la acción son los propios funcionarios del ministerio. Y sigo pensando que los secundarios son mucho más interesantes que los protagonistas; paradójicamente, en esta segunda temporada, gente como Cayetana Guillén Cuervo o Jaime Blanch ha salido mucho menos. El cambio de Rodolfo Sancho por Hugo Silva me ha resultado indiferente. Ambos tienen sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas, aunque el arco argumental de la mujer de Julián me pareció mucho más interesante que el del padre de Pacino. Y lo voy a decir sin tapujos… Amelia Folch, o más bien Aura Garrido, está resultando una sosa y una siesa de mucho cuidado. Por mona que sea. En fin, ya veremos lo que nos depara el futuro… aunque el tiempo es el que es.

Visité el legado de la Bauhaus en Weimar, donde surgió, y otras ciudades.

Visité el legado de la Bauhaus en Weimar, donde surgió, y otras ciudades.

Final de temporada, la primera, para Life in Pieces. Comedia de situación que nace claramente a rebufo del éxito de Modern Family, ha sabido encontrar su estilo propio. Y dado el progresivo desgaste de su antecesora, incluso ha tenido en esta su primera temporada momentos en los que la ha superado. Que yo sepa se ha ganado el regreso. Y lo esperaré con ganas.

Y vamos con los dos finales de temporada más interesantes. En primer lugar, la serie más veterana. Shameless ha seguido contándonos el viaje a los infiernos de los Gallagher. Porque por cada capítulo en que parece que van para arriba, hay dos en el que siguen dando por bueno el refrán de que “cuando lo manda el destino no lo cambia el más ‘pintao’, si naciste ‘pa’ martillo del cielo te caen los clavos”. Fiona (Emmy Rossum) y Frank (William H. Macy) siguen soportando la columna vertebral de la serie, pero con el fuerte protagonismo de Debbie (Emma Kenney) esta temporada, que ha rozado también la tragedia en algún momento. Eso sí, casi todos los hermanos han tenido sus momento este año, algunos muy muy muy malos momentos, y otros han tenido un respiro con respecto a otras temporadas. En el lado cómico de la serie, tenemos que agradecer la divertida exhuberancia cincuentona, o cincuentañera, de Queenie (Sherilyn Fenn), y el desvergonzado picante que Svetlana (Isidora Goreshter), un personaje que ha subido de accesorio a imprescindible, ha aportado al duo de Veronica (Shanola Hampton) y Kevin (Steve Howey).

Pasamos un fin de semana largo, muy largo, en Lisboa y alrededores.

Pasamos un fin de semana largo, muy largo, en Lisboa y alrededores.

Y hemos llegado al final del juicio contra O.J. Simpson (Cuba Gooding Jr.), en la nueva serie American Crime Story, un drama dedicado a crímenes reales de la historia de los Estados Unidos. Resulta difícil destacar a alguno de los intérpretes de este fenomenal reparto coral que nos han escenificado uno de los asesinatos y juicios más conocidos que nos ha llegado desde el otro lado del charco. Si acaso, aparte al propio “protagonista” (no sé si se le puede aplicar el apelativo), destacaría a Sarah Paulson, actriz que me parece tremendamente solvente y por la que siento mucha simpatía, o a Courtney B. Vance. Pero salvo un par de despistados, todos están fenomenal. Por otra parte, es interesante la crítica que supone esta puesta en escena del famoso juicio, tanto al sistema judicial norteamericano, está claro que apuesta por la más que probable culpabilidad de Simpson a pesar de que resultó absuelto, como de la injusticias y las irregularidades debidas al racismo y a las décadas de segregación que afectan a la sociedad de EE.UU. y que fue lo que realmente se puso sobre el tapete durante el juicio. A ver que crimen famoso nos traen al año que viene. Se habla que tratará de un “crimen de estado”… las consecuencias del huracán Katrina…

Y me acerqué a final de año a París, y su arco de la Defense.

Y me acerqué a final de año a París, y su arco de la Defense.

[Televisión] Cosas de series (y rugby): una serie española y adiós al Daniel Pierce y la agente especial Moretti

Deporte, Televisión

Llevo un par de semanas sumido en el caos televisivo, por lo que lo mismo tengo vistos ya episodios de ayer o de antes de ayer, que me faltan por ver otros de hace 10 diez días. En cualquier caso, hoy hay alguna novedad y un par de despedidas, una de ellas definitiva a la que dedicaré un poquito más de extensión.

La semana pasada llegó Powers, pretendiendo dar un giro de tuerca más al asunto de los superhérores con poderes especiales. La verdad es que no me convenció gran cosa y no le voy a dedicar más tiempo. Pero supongo que puede tener su público, bajo la perspectiva de unos “superhéroes” con debilidades tan humanas como el resto de los aburridos bípedos presuntamente pensantes.

También hemos podido ver el comienzo de The Royals, o cómo ven los americanos a las monarquía británica, aunque sea a través de una ficticia familia real, que pretende partir de la idea de un Hamlet moderno. No parece gran cosa, aunque tiene algunos números para convertirse en guilty pleasure. Ya sabéis, esas series que ves aunque sabes que son malas, pero te tienen enganchado aunque sea por un tiempo. No digo que esto me haya pasado ya, pero… Si siguen los derroteros de la obra de Shakespeare, se han equivocado de muerto, o están a punto de matar a uno de los personajes principales de la serie… Y si no es que se van a tomar muchas más libertades de las que me pensaba.

Después de la meritoria victoria de Gales, será el país que visitemos hoy, empezando por el castillo de Cardiff, con vistas al estado del Millenium de la capital galesa.

Después de la meritoria victoria de Gales, será el país que visitemos hoy, empezando por el castillo de Cardiff, con vistas al estado del Millenium de la capital galesa.

La novedad más notable es que he incluido una serie española en mi cartelera. Imagino que veré la primera temporada completa. Son sólo ocho episodios y ya he visto tres. Es El ministerio del tiempo. Se supone que el secreto más guardado del gobierno español a través de la historia es que hay una organización gubernamental capaz de aprovechar una red de puertas en los territorios de España que comunican con las distintas épocas de nuestra historia. El primer episodio me pareció una mezcla de Men in Black pero con viajeros en el tiempo en vez de marcianos, y la idea de Asimov en la excelente El fin de la eternidad, de un lugar fuera del tiempo que permite viajar entre distintas épocas. Con respecto a la primera, aunque meten puyas humorísticas aquí y allí, a mí no consiguen arrancarme casi ni una sonrisa, y son demasiado obvias. Con respecto a la segunda,… aquello era ciencia ficción, y esta serie, aunque hay quien le ha puesto este calificativo, no. Es pura fantasía. La cosa es que las bases de la serie tienen posibilidades, que hasta ahora han aprovechado a medias. Desde luego, a los guionistas les falta la sutileza, el ingenio y la reflexión que necesitan las tramas sobre viajes en el tiempo; pero ofrece terreno a una serie de aventuras que puede ser entretenida. El reparto es razonable, lo que es mucho para un medio, las series de ficción españolas, que suelen pinchar mucho en la calidad interpretativa. No soy tan entusiasta como algunos medios que me animaron a verla; no es tan buena ni de lejos. Pero le daremos una oportunidad.

El pasado fin de semana nos despedimos de la tercera temporada de Banshee. Sin misterios ni sorpresas. La base tradicional de esta serie es el sexo y la violencia. En el principio de esta temporada hubo algo de lo primero, pero lo cierto es que se ha convertido en la temporada en que la violencia ha sido más notable, y más predominante. Con momentos buenos y momentos un poco excesivos; es de las que ponen a prueba la suspensión temporal de la incredulidad en el espectador con más dureza. También se ha llevado por delante varios personajes importantes en la serie, que aparentemente seguirá al año que viene pero con cambios. En fin, una serie que no engaña, que tiene sus limitaciones y sus virtudes, pero que está bien hecha y bien interpretada. Pero no es para todos los públicos.

También podemos pasear por la accidentada y bonita costa de Pembrokeshire.

También podemos pasear por la accidentada y bonita costa de Pembrokeshire.

Y por último, despedimos para siempre Perception. Las aventuras del profesor neuropsiquiatra Daniel Pierce (Eric McCormack), el mismo esquizofrénico, como consultor del FBI, yendo de la mano en los casos de la animosa agente especial Kate Moretti (Rachael Leigh Cook) nos han ofrecido durante tres años fundamentalmente entretenimiento. Sin mucho más que rascar. Pero lo ha hecho con solvencia. Normalmente, en los inicios y finales de temporada poco más comentario he hecho. Era todo lo que había. Pero no habían dejado de introducir una trama transversal en los episodios de la serie, y había curiosidad por ver cómo se resolvía. Desde el principio de la serie, entre ambos protagonistas se planteo una situación de tensión sexual no resuelta, en los que los sentimientos de Pierce hacia Moretti eran más claros, mientras que los de esta hacia el profesor han sido planteados siempre de forma más ambigua. Además estaba el segundo cateto que le hacía la corte a la hipotenusa en lo que se convirtió en el clásico triángulo amoroso. El ex de la chica, del que se divorció porque la engañó con su mejor amiga. Quizá aquí haya estado el pinchazo de la serie. El fiscal Donnie Ryan () siempre ha sido un personaje que caía regular, a pesar de que lo hayan dignificado con el tiempo. Por lo tanto… había finales que eran poco digeribles y lógicos en la serie. No diré por cual han optado, por si la véis. Los dos capítulos finales, que resuelven el asunto, no me han gustado. Me parecen que fuerzan una serie de situaciones, y son contradictorios con la ética de hierro que Moretti ha mostrado a lo largo de toda la serie. Me ha resultado insatisfactorio. Pero el conjunto de la serie es entretenido, oye. Si alguien quiere pasar el rato sin más pretensiones,…

O disfrutar del brumoso paisaje en los antiguos embalses de Ellan Valley.

O disfrutar del brumoso paisaje en los antiguos embalses de Ellan Valley.

En esta larga entrada de esta semana, sólo me queda hablar de la penúltima jornada del Seis Naciones 2015, donde me vi el partido más trascendente de la jornada, el que enfrentaba en Cardiff a Gales con Irlanda. Si ganaban estos últimos, prácticamente se hacían con el título a falta de un partido en el que serían favoritos. Pero si ganaba Gales, todo se decidiría en la última jornada, donde los dos equipos celtas, empatados a puntos con los ingleses, tienen cruces fáciles, mientras que estos últimos tienen que enfrentarse con una Francia, venida a menos, pero más complicada. El caso es que Irlanda no entró centrada en el partido, y se dejó encajar en poco rato una serie de puntos entre palos que luego se le hicieron imposibles de remontar, incluso si durante la mayor parte del encuentro mostrase ser un equipo superior. Pero los galeses defendieron de maravilla, salvaron la peor crisis del partido en la mitad del segundo tiempo, y consiguieron aprovechar la ventaja inicial que consiguieron.

Si los tres equipos empatados a puntos ganan en la última jornada, algo probable, la cosa se resolverá por la diferencia de tantos a favor y en contra, donde de momento lidera Inglaterra, pero con Irlanda pisándole los talones. Estos están obligados a arrollar a Escocia. Lo mismo que Gales contra Italia, especialmente si Inglaterra pinchase contra Francia. Porque Francia ha ido mejorando sus resultados conforme ha ido avanzando el torneo. Tarde para optar al título, pero puede dar un disgusto en Londres, aunque no sea más que forzando un marcado muy ajustado que permitiría un average ventajoso para alguno de los equipos celtas. Probablemente sólo vea uno de los partidos, y si he de elegir será el Inglaterra – Francia el domingo. Entonces sabremos qué tienen que hacer lo de la rosa para no perder el campeonato.

Y desde luego no podemos dejar de ascender al Monte Snowdon, bien sea caminando, bien en el tren de cremallera de vapor que nos dejará casi en la cima.

Y desde luego no podemos dejar de ascender al Monte Snowdon, bien sea caminando, bien en el tren de cremallera de vapor que nos dejará casi en la cima.

[Televisión] Cosas de series; regresos, novedades y “le p’tit Quinquin”

Televisión

Semana de lo más entretenida desde el punto de vista televisiva. En la noche del domingo se entregaron los Golden Globes 2015, y aparte de confirmar que básicamente se dedicaron a premiar novedades, prestando poca atención a productos con tiempo en emisión, sirvieron para confirmar que las producciones de ciertas plataformas de televisión no tradicionales son una alternativa muy interesante. De ahí el premio a Transparent, de la que os hablaba hace unos días, producida por la plataforma televisiva de Amazon. Eso sí, sobre si esta premiada serie es realmente una comedia o un drama disfrazado de comedia… Nunca me han gustado estas divisiones radicales. Me encantó también el premio a Ruth Wilson, que es una actriz que siempre me ha parecido de lo más interesante. Pero no me voy a dedicar a hablar más de estos premios… Me aburre un tanto… A lo que iba… las nuevas plataformas… El caso es que otra de las noticias de la semana es que Woody Allen va a faltar un año a su cita con la pantalla grande porque está preparando una serie de televisión. Interesante, ¿no? Eso sí, a España estas innovaciones llegan tarde y mal.

En cuanto a mi cartelera televisiva, muchas novedades esta semana. Regresan unas cuantas veteranas: GirlsShamelessBansheeArcher,… Todas ellas excelentes productos en su estilo, y que han regresado fieles a su carácter. Mi cartelera televisiva, un poco lánguida antes de las fiestas invernales, se ha animado muchísimo.

Novedades absolutas también ha habido. Por ejemplo, he empezado a seguir 1864, costosa y lujosa producción danesa realizada con motivo del 150º aniversario de la Guerra de los Ducados, conflicto bélico que enfrento al país escandinavo con Prusia, Austria y otros estados alemanes de la época. El primer episodio no me convenció mucho. Muchas pretensiones, pero con una historia un poco hueca y mucho patrioterismo. El segundo mejoró algo. Pero algo me da que si la termino de ver, probablemente, no acabaré entusiasmado. Ya os contaré en su momento.

La Guerra de los Ducados o Segunda Guerra de Schleswig fue un conflicto, el segundo, por la soberanía de los ducados de Schleswig y Holstein. Por allí pasé yo en tren en 2011. En la fotografía, el canal de Kiel.

La Guerra de los Ducados o Segunda Guerra de Schleswig fue un conflicto, el segundo, por la soberanía de los ducados de Schleswig y Holstein. Por allí pasé yo en tren en 2011. En la fotografía, el canal de Kiel.

También hemos visto el primer episodio de Togetherness, una serie que parece que quiere explorar el mundo de las relaciones de pareja en el entorno de una familia y el mejor amigo de él y la hermana de ella, que acaban viviendo bajo el mismo techo.. Los primeros 26 minutos me parecieron que apuntaban maneras, pero no los consideré determinantes. Habrá que ver por donde evoluciona.

Me dio por ver el primer episodio de Eye Candy… Mmmmmmm,… Serie dedicada evidentemente al público joven, con protagonistas muy guapos y muy guays, la chica protagonista es realmente una monada, aunque parece sacada del estándar actual de chica morena, que parece que quiere contar una historia de criminal en serie al que se enfrenta una joven hacker traumatizada por el secuestro y desaparición de su hermana, pero que en realidad está más preocupada en vender las canciones de la banda sonora que otra cosa. No creo que dure mucho en mi cartelera, pero quien sabe. Las chicas son muy guapas. Y la carne es débil.

Y por último, en esta densa e interesante semana, pude ver los cuatro capítulos de que consta una serie francesa titulada P’tit Quinquin. Este pequeño Quinquin es un rapaz de un pueblo costero del Canal de la Mancha en el norte de Francia. Un lugar dedicado especialmente a la agricultura y la ganadería, una población cerrada, poco abierta al exterior. En este ambiente realiza sus correrías este chaval de 11 años, acompañado de su amiguita especial Eve, y un par de brutos más de edad parecida. Y en estas están cuando empiezan a aparecer restos de un cadáver, de un asesinato, en el interior de una vaca. La investigación la llevará un inspector llegado de Calais. Y pronto se complicará con nuevos asesinatos.

La derrota fue un trauma para los daneses porque perdieron prácticamente una tercera parte de su territorio. El tren que me llevaba desde Hamburgo en Alemania hasta Fredericia en Dinamarca, atraviesa el antiguo ducado de Schleswig, actualmente Alemania.

La derrota fue un trauma para los daneses porque perdieron prácticamente una tercera parte de su territorio. El tren que me llevaba desde Hamburgo en Alemania hasta Fredericia en Dinamarca, atraviesa el antiguo ducado de Schleswig, actualmente Alemania.

Lo cierto es que esta peculiar producción se beneficia de las peculiaridades de la región, una de las que tiene una señas de identidad más peculiares dentro del país galo, con su particular forma de hablar, el ch’ti, sea considerada una lengua propia, una forma de destrozar el idioma francés o el picardo, o una mezcla de ambas circunstancias, con los azares socioeconómicos del lugar, y con la cerrazón propia de las poblaciones rurales. Ya hubo una exitosa y celebrada película, Bienvenue chez les Ch’atis (Bienvenidos al norte), que explotaba estas características, aunque en un entorno más urbano y en tono de comedia ligera. Herederas de ese éxito se han realizado películas en ItaliaEspaña, que buscaban explotar las diferencias regionales llevadas al extremo, en nuestro país con notable éxito. La característica principal de la serie es la profunda crítica a esta sociedad cerrada e irracional, con notable mala leche a la hora de describir personajes y situaciones, en las que da la sensación que los únicos con una cierta inteligencia son los dos niños protagonistas. Particularmente, el inspector de policía situaría a su antepasado Clouseau como una inteligencia excepcional. En general, es un producto diferente de lo que vemos habitualmente y que merece la pena echarle un vistazo.

A pesar de que en la serie "1864" nos muestran constantemente unos paisajes daneses perpetuamente soleados, en ese viaje nos cayó agua a cántaros. Di que en el tren que nos llevaba se iba muy bien.

A pesar de que en la serie “1864” nos muestran constantemente unos paisajes daneses perpetuamente soleados, en ese viaje nos cayó agua a cántaros. Di que en el tren que nos llevaba se iba muy bien.

[Televisión] Cosas de series; pequeña revolución en mi cartelera televisiva

Televisión

Pues sí. En medio de un par de semanas donde se han producido novedades y despedidas, he decidido comenzar una pequeña revolución en mi cartelera televisiva, determinada en gran medida porque mi disponibilidad de tiempo es limitada, y porque mi estado de ánimo me invita a ver determinados productos, mientras que empieza a rechazar otros. Bien sea por su carencia de interés, por su limitada calidad, o porque no estoy de humor para según que cosas.

Dos series de largo recorrido, y otra reciente de esta temporada, han salido de mi cartelera. BonesThe Mentalist hace ya un tiempo que no me aportaban nada nuevo y han perdido la frescura que tenían en un momento dado. The Blacklist ha llegado a un punto que tampoco me interesa gran cosa lo que están contando, que parece que es un dar vueltas en círculo constantemente. Así que estas tres series queda fuera.

En el parque del Tío Jorge

El día de la Cincomarzada llevé conmigo en mi paseo una cámara de película tradicional, la Leica M2, con el Elmar 50/3,5, cargada con un carrete de 27 exposiciones de Fujicolor Superia Premium 400, expuesta a 200 ISO.

Me entretuve mucho con Vikings en su primera temporada, pero siendo que es una serie bien hecha e interpretada, realmente trata de cuestiones que no me interesan gran cosa. Esta estética de guerreros, con algo de gore y alguna salpicadura de sexo… pues si no tienes el nivel de Game of Thrones no me suele interesar. Así que lo he dejado.

Se han despedido dos sitcoms, una intrascendente pero entretenida y la otra con más sustancia. Men at Work es un sitcom tradicional americana de grupo de amigos que tira de una fórmula muy estandarizada pero que es entretenida. No da para más, pero rellena ratos muertos, con sus 20 minutos de duración por capítulo. Ha despedido su tercera temporada, con este tono que comento. Mucha más sustancia han tenido los seis capítulos de la británica Inside no. 9, serie con su punto de mala leche, bastante humor negro, tramas y guiones originales, bien interpretadas, en ocasiones por caras bien conocidas de la interpretación británica, y con una realización bien cuidada. Pequeñas obras teatrales en su mayoría, restringidas a escenarios limitados, que nos han hecho pasar un rato excelente.

En el parque del Tío Jorge

Pero he tardado un tiempo en revelar el carrete, que ya tengo aquí con la digitalización del comercio. Que sinceramente no me ha convencido en exceso.

Se nos ha despedido también Banshee, en su segunda temporada, en la que hemos visto cierta evolución en el personaje principal y en sus relaciones, siempre dentro del marco de peleas, balaceras, algún polvo que otro con chicas espectaculares y su punto gore. A caballo entre un producto interesante y el guilty pleasure, esta no peligra en mi cartelera mientras vaya apareciendo periódicamente en la pequeña pantalla.

Comenté el buen estreno de Resurrection, cuyo segundo capítulo me ha parecido más flojo. No sé si aguantaré mucho con esta serie. Definitivamente, aunque se parezca no es como la francesa Les revenants. Y algo parecido puede suceder con Believe, en torno a una niña con “poderes” que es ambicionada por unos malos, y es protegida por unos “buenos” que buscan a un condenado a muerte para que la proteja. Su planteamiento tiene cosas buenas y malas, su primer episodio fue interesante. Pero el segundo, ya me pareció de bajón. Grave riesgo de que le abandone pronto.

En el parque del Tío Jorge

Prefiero en estos momentos el rendimiento de las películas negativas en color de Kodak, las de la gama Portra, pero aun así, creo que en casa podré hacer una digitalización con tonos más sutiles y matizados.

En su momento encontraré algún rato para explicar por qué The Americans es una de mis series favoritas, no sólo del momento, sino de los últimos diez años. De momento sólo diré que hay que verla.

Y dejo para una entrada especial un comentario sobre la película de Veronica Mars, secuela de la serie del mismo título, que todavía no sé si será bajo el epígrafe [Cine] o [Televisión]. O ambos. Es muy posible que siga con cambios en las próximas semanas. Tengo que alcanzar un equilibrio entre las series de calidad pero que me interesen, y el producto de entretenimiento para cuando quiero liberar mi mente.

En el parque del Tío Jorge

No obstante, de momento aquí os dejo algunos ejemplos tomados en el día festivo de principios de mes.

[Televisión] Cosas de series; los “indios” están de moda

Televisión

En una semana en la que se está produciendo regresos, por ejemplo la continuación de la 4ª y 2ª temporada respectivamente de Rizzoli & IslesPerception, y otros que llegarán de aquí al fin de semana, también hay algunas novedades y algunos cierres, aunque sean en falso, que merecen ser comentados.

Definitivamente, Killer Women ha sido dada de baja del universo seriéfilo, siendo el episodio sexto el último emitido, y que se emitió saltándose alguno entre medias, resolviendo alguna trama, y dejando un cliffhanger que supongo nunca veremos resuelto.  La verdad es que la serie era muy, muy, muy, muy floja, y que el único aliciente era ver a la excylona Tricia Helfer. Pero lo cierto es que ir siguiendo esta serie tenía más de guilty pleasure que de otra cosa.

En la huerta de las Fuentes (paisajes)

Si ayer eran fotografías de los suburbios de la ciudad, hoy ya hemos salido plenamente al campo. A la huerta de las Fuentes, donde alguien quiso montar la “expo-nabo”.

Y parece que están de moda los “indios”. O como se denominan hoy en en día más correctamente, los pueblos nativos americanos. Los vemos todos los veranos a vueltas con el sherif Longmire, forman parte del extraño y violento universo de Banshee, y ahora nos los proponen en una nueva serie The Red Road, cuyo episodio piloto pude ver hace unos días, se estrena oficialmente este fin de semana, y que me transmitió buenas sensaciones. Ya comentaré algo más amplio conforme tenga más material para opinar. En principio, parece que el sherif local de un localidad a unos 40 kilómetros de Jersey CityNueva York, va a tener que llegar a algún pacto con un torvo lider de la comunidad de nativos americanos del lugar, ante las consecuencias de los desequilibrios de su mujer, interpretada por la interesante Julianne Nicholson, que tan buen sabor de boca nos deja en Masters of Sex o en el largometraje August.

En la huerta de las Fuentes (paisajes)

Ese domingo salí con el viejo Elmar 5 cm 1:3,5, diseño de los años 20 del siglo XX con fabricación de principios de los 50. Y que a diafragmas de trabajo normales poco tiene que envidiar a objetivos más moderno, con su cuatro únicas lentes en tres grupos. Incluso aguanta bastante bien la presencia del sol en el encuadre.

Ya que mencionamos Banshee, aparte de las palizas habituales al protagonista, que compensa con los polvos que se pega con tías estupendas, que no sé como aguante con la cantidad de cardenales que tiene que llevar por todo el cuerpo, la serie ha alcanzado nuevas cotas de nivel gore a propósito de una picadora de carne. Y mira por donde que una de las macizas oficiales de la serie, de las que no tienen inconveniente en mostrar generosamente sus encantos, Lili Simmons, ha decidido mostrarlos también con igual generosidad en True Detectives. Si es que estamos que lo tiramos. Sus cualidades interpretativas no acaban de convencerme en exceso, pero que está como un queso es indudable…

Y finalmente, entre los pilotos candidatos a convertirse en series que hace unas semanas puso Amazon a disposición del público, vi el de Transparent. Tres hermanos/as y un padre que tienen unas vidas no excesivamente bien centradas y con sus secretillos, y que es el único de estos pilotos que he visto que me ha dejado con auténticas ganas de que me sigan contando lo que pasa. A ver si hay suerte.

En la huerta de las Fuentes (paisajes)

Aunque también usé el C-Biogon 35/2,8 de Zeiss, muy nitido. Y que aún hubiera aguantado mejor el sol en el encuadre. Pero lo usé cuando la luz empezó a escasear.

[Televisión] Cosas de series; lo más interesante,… detectives, “verdaderos” y de ficción

Televisión

En pleno mes de enero, muchas novedades y reencuentros. Por un lado, el regreso de la series que hicieron parón por las fiestas navideñas. Poca cosa que destacar por esta banda. Las sofisticadas mujeres de Revenge buscando como reinventarse porque han quemado ya demasiadas tramas,… aunque da igual. Esa es uno de mis “guilty pleasures”, o sea que… En el apartado de cancelaciones… no he necesitado cancelar The Assets,… la cadena televisiva se ha encargado por mí.

Más interesante son los regresos con nuevas temporadas de ArcherGirlsShameless, que prometen, cada una en su línea, pero todas prometen buenos momentos televisivos. También ha vuelto Banshee con su dosis de violencia y sexo, todas absolutamente gratuitas pero que definen de una forma extrañamente o patológicamente adecuada esta serie. Que tiene trampas de guion por todas parte, pero que entretiene.

Regent Street

Sí, fotográficamente, hoy volvemos a Londres. A pasear por Regent Street.

He revisado unas cuantas novedades. Tengo curiosidad de dónde va a ir a parar The Spoils of Babylon, extraña serie sobre una película autodirigida y autoproducida por un estrafalario escritor que parece homenajear en tono de humor sarcástico a ciertos melodramas de los años cincuenta. Todavía no sé si la amo o la odio. Eché un vistazo a Helix, propuesta de ciencia ficción con epidemiólogos como aguerridos héroes en el Ártico y misteriosos virus. No pude ni terminar el largo primer episodio. Curiosamente, he visto un par de comentarios positivos por ahí. A mí me pareció una memez. Y bien mala parece Bitten, con protagonista rubia y buenorra haciendo de mujer-loba. Pero tiene una pinta de poder convertirse en un “guilty pleasure” que no veas. Ya veremos. Porque es mala.

La novedad más interesante viene de la mano de True Detective, serie que viene con un esquema distinto a lo habitual, aunque ya usado por otras producciones. Cada temporada se podrá considerar una historia en sí misma autolimitada, en este caso alrededor de un drama policial, con protagonistas y casos distintos. La primera temporada, con la dirección del interesante Cary Fukunaga, nos presenta a dos detectives de la policía estatal de Luisiana encarnados por Matthew McConaughey y Woody Harrelson, que trabajan como compañeros aunque presentan caracteres y modos de vista muy distintos. Se han de enfrentar a lo que parece un asesino en serie, con asesinatos rituales. Tiene una pinta estupenda.

Picadilly Circus

O a pasear con los turistas y en medio del intenso tráfico en Picadilly Circus.

Y ha terminado la corta temporada de Sherlock. Que escasos resultan los tres telefilmes de hora y media de duración que forman cada una de las temporadas de esta reinvención moderna del detective londinense universal. Hay una serie de cuestiones que han marcado la nueva temporada:

El humor, la combinación entre el misterio policial y la comedia inteligente, muy inteligente.

La cada vez mejor compenetración de los dos protagonistas; difícilmente podemos hablar de un único protagonista, Sherlock (Benedict Cumberbatch), ya que Watson (Martin Freeman) es tan imprescindible como el primero para que esto funciones. Y además son dos personajes que evolucionan, que no se estancan, que avanzan y sorprenden sin perder personalidad.

Mary Watson (Amanda Abbington), o A.G.R.A., o lo que sea, un gran hallazgo, una gran aportación al duo protagonista, que ha aportado mucha viveza e interés a todos los capítulos de esta nueva temporada. Un acierto de reparto contundente, y un personaje un muy interesante. Desprende una química excelente con Watson, puede que tenga que ver que ambos intérpretes sean pareja en la vida real, pero también con Sherlock.

Mycroft (Mark Gatiss),… cada vez mejor integrado en las tramas. Es un secundario que aporta su toque. Que siga. Otra curiosidad del reparto… Los padres de SherlockMycroft son los auténticos padres de Cumberbatch.

Los dinámicos y entretenidos guiones de los tres telefilmes, en los que el elemento policíaco ha perdido fuerza, para añadirla a las interacciones y a la personalidad de los personajes. Creo que salimos ganando. Historias modernas, dinámicas, actuales,… qué más puedes esperar.

Pues lo único que queda es esperar con paciencia la cuarta entrega, que ya veremos cuando llega. Aunque siempre nos queda volver a ver de vez en cuando los telefilmes ya emitidos, que siempre vas a encontrar algo nuevo. Seguro.

221b Baker Street

O tal vez queramos contratar al que dicen es el mejor detective de Londres, en un ficticio 221b Baker Street. Es lo que tocaba hoy.

[Televisión] Cosas de series; adiós a Red Widow, y a Banshee por distintos motivos

Televisión

A ver. La cosecha de series del año 2012-2013 me sigue interesando poco. Con algunas excepciones, incluso las que se quedan en mi cartelera, no me acaban de entusiasmar. Entre los últimos estrenos, por ejemplo, he visto capítulo y medio de Red Widow, y he decidido que esta serie de mafiosos es bastante mala. Por lo menos de momento.

También me sentí atraído por una serie, Mary and Martha, con Hillary SwankBrenda Blethyn como protagonistas. No es serie. Es un largometraje para televisión. Pero les costó tanto entrar en materia, y lo que vi me sedujo tan poco, que no llegué a enterarme de qué iba realmente el asunto. Decepcionante.

Más esperanzas tengo puestas en Top of the Lake, que ha salido de la mano de Jane Campion y con la “mad woman” Elisabeth Moss de protagonista. Aunque tiene muchas cosas que suenan a déjà vu en su argumento y planteamiento, está bien hecha, y se le puede dar una oportunidad. Hace unas semanas veíamos un avance, pero ahora ya hemos visto dos episodios. En cualquier caso, leo en varios sitios por ahí que se viene una epidemia de directores cinematográficos de prestigio pasándose al medio televisivo.

Ayer estuve probando un chisme nuevo, por Zaragoza, mientras hacía reacados. Un chisme fotográfico. Os lo cuento un día de estos.

Ayer estuve probando un chisme nuevo, por Zaragoza, mientras hacía reacados. Un chisme fotográfico. Os lo cuento un día de estos.

Pero el estreno sonado de la semana ha sido Bates Motel, lanzada como precuela de Psicosis de Hitchcock. Nos encontramos con Norman Bates (Freddie Highmore) de adolescente y su madre Norma (Vera Farmiga) vivita y dando por el saco. A mi no, esta precuela con iphones no me ha interesado. A pesar de que los comentarios que se pueden leer por la red de redes son alabadores. Fuera.

Y lo mas destacable de mi cartelera televisiva particular ha sido el final de temporada de Banshee. En resumen, un exconvicto suplanta al que iba a ser el sheriff de Banshee una población de Pensilvania con un mafioso local de origen amish. Y además allí vive su antigua novia, hija de un mafioso ruso o ucraniano, no lo tengo claro, bastante malo, que ahora con otro nombre es la esposa de un prohombre del lugar. Bien todo esto no es más que una excusa para ofrecernos un espectáculo de sexo y violencia. Al final, fundamentalmente de violencia. Ponen a prueba tu suspensión temporal de la incredulidad, porque resulta difícil creer que a un mismo tipo le den tantas palizas por episodio y al final vaya tan campante. Pero no me he desenganchado. Me ha entretenido. Eso sí, quienes esperen más sutilezas argumentales,… que lo dejen estar. Está bien hecho, pero no tiene más de lo que he dicho.

Una casa silueteada en alto contra la luz del ocaso,... ¿será la de los Bates? Probablemente no; el estilo de arquitectura con su ladrillicos y esas cosas me hace suponer que está en Zaragoza.

Una casa silueteada en alto contra la luz del ocaso,… ¿será la de los Bates? Probablemente no; el estilo de arquitectura con su ladrillicos y esas cosas me hace suponer que está en Zaragoza.

[Televisión] Cosas de series; despido al US Marshall, en el pueblo de Banshee se ponen muy burros, y Black Mirror, si no perfecta, es realmente inquietante

Televisión

Últimamente no doy abasto con esto de ver series. Estoy liado y no encuentro tiempo. Así que voy con retraso con algunas y selecciono lo que veo de otras. Y he tomado una decisión que me ha dado mucha pena. Las aventuras de Raylan Givens (Timothy Olyphant)Boyd Crowder (Walton Goggins) y toda la panda en Justified son de lo más interesante que se ve por la caja tonta. Pero al mismo tiempo, exigen una atención a la trama y a los numerosos personajes que últimamente no consigo alcanzar, y me pierdo. Me he perdido. Así que muy a mi pesar, he decidido dejar de lado a esta buena serie, para entretenerme con otros productos quizá de menos calidad, pero de más fácil digestión. Pero no obstante es una serie que recomiendo.

Todavía no he decidido si Banshee es una buena serie o un “no es para tanto”. Lo que me sorprende es los niveles de violencia que nos ofrece. El flashback carcelario que nos ofrecieron en el último capítulo me impresionó, teniendo en cuenta que es un producto televisivo. Si a eso sumas su escasa inhibición con el sexo, hacen de esta serie una rara avis en el panorama televisivo. Ya veremos como sigue evolucionando.

Hoy opto por acompañar la entrada con los áridos paisajes de los montes de yeso y alabastro en la  ribera baja del Ebro.

Hoy opto por acompañar la entrada con los áridos paisajes de los montes de yeso y alabastro en la ribera baja del Ebro.

Entre mis gulty pleasures favoritos se encuentra desde el año pasado Revenge, que empezó muy fuerte, pero parecía que se había acomodado útlimamente. Cosa que no se puede permitir un culebrón de este tipo salvo riesgo de banalizarse y ser totalmente prescindible. No importa los escotes que luzca Emily/Amanda (Emily VanCamp), que últimamente son menos notables para mayor inri. En cualquier caso, nada como cargarse a uno de los personajes principales para revitalizar la cosa. Y en eso han estado.

Entre los caminos polvorientos y el monte bajo, un aficionado a la fotografía busca el mejor punto de vista para su futura toma.

Entre los caminos polvorientos y el monte bajo, un aficionado a la fotografía busca el mejor punto de vista para su futura toma.

Me cuesta comentar el segundo episodio de la segunda temporada de Black Mirror sin destripar el efecto sorpresa fundamental para que esta historia funcione. Coincido con algunos comentarios en que algunos de los episodios de la serie son flojos en planteamiento argumental, pero que se salvan por el factor de impacto emocional que consiguen en un determinado momento. En cualquier caso, el concepto “justicia” siempre me ha resultado confuso a la par que necesario para que esta vida tenga sentido, pero después de este último episodio la confusión ha aumentado en mi consideración. La semana que viene, final de la corta temporada.

Apenas un pequeñas y escasas flores ponen un poco de color en los áridos montes cerca de Rodén.

Apenas un pequeñas y escasas flores ponen un poco de color en los áridos montes cerca de Rodén.

[Televisión] Cosas de series: el espía más torpe, el agente altamente perjudicado y los policías de guante blanco

Televisión

Hoy voy con una entrada rapidita con algunas novedades de la semana.

Ha vuelto Archer, el espía más torpe de la televisión mundial desde Maxwell Smart. Creo. A lo mejor me he perdido algún otro. En cualquier caso, esta serie de animación trae diversión segura, y es un fijo en mi cartelera televisiva.

También han vuelto los chicos de la división de guante blanco, White Collar en inglés, con el misterio del padre de Neal. No me gusta nada que dividan las temporadas de esta serie como lo hacen. Se pierde completamente el ritmo. Pero bueno, estos también son un valor seguro.

Dos estrenos. Uno que no me ha interesado nada, Do No Harm, de un cirujano con trastorno de personalidad múltiple, una especia de doctorjekill de día y misterhyde de noche. No me llamó la atención el piloto. No le voy a dar más oportunidades, salvo que hay comentarios de que la cosa mejora. Que no creo.

El otro sí que me ha interesado. No a matar, pero tener al frente del reparto a Kevin Bacon dice algo. Se trata de The Following, donde encarna a un antiguo agente del FBI, dañado física y psicológicamente por su persecución de un asesino en serie de universitarias. Y ahora parece que ha vuelto. Y muy duro. Esta por ver si me engancho definitivamente, pero de momento ha despertado ciertas ganas de ver que pasa en mí.

Por cierto, pensaba que en el segundo capítulo de Banshee igual me descolgaba, pero de momento no. Y siguen tirando de sexo para enganchar al personal. No es que me queje, las chicas son monas, pero por lo menos los personajes tienen su gracia. De momento. Todavía no tengo claro que me quede con esta serie.

Reflejo

Día de viento desapacible,… echo de menos los días de invierno tranquilos.

[Televisión] Cosas de series; altas y bajas en mi cartelera particular

Televisión

En estas dos últimas semanas, con el final de las fiestas de fin de año, han ido recuperando el pulso las series de ficción de las diversas televisiones, en especial de las norteamericanas. Y como consecuencia he necesitado hacer ajustes en mi cartelera de series, porque mi tiempo es limitado y la calidad de las series es heterogénea. Para mí, las series de ficción son dosis de cine en pequeña pantalla y de tamaño más reducido. Algo de lo que disfrutar cuando no tengo ocasión ni tiempo para ver el cine como me gusta. En pantalla grande y con el desarrollo de la historia adecuado. Pero, con el tiempo descubrí que en esto de las series hay productos que superan con frecuencia la calidad del cine “de verdad”, y adquieren su propia trascendencia.

Vamos al repaso de novedades y abandonos.

Entre las nuevas series, las que han dado comienzo en estos días sus primeras temporadas,… pues poco que añadir:

1600 PennSitcom sobre la familia de un ficticio presidente de los EE.UU. No me ha enganchado. Incluso algún personaje me cae mal. He visto dos episodios, y… fuera.

Ripper Street: Ya comenté el primer capítulo de estos policías británicos de los tiempos de Jack el Destripador. El caso es que me gustó. Pero en el segundo me desenganché enseguida. Está muy bien hecha, bien interpretada, pero me desinteresé pronto. Fuera.

Mr. Selfridge: Basada en los principios de los grandes almacenes Selfridges de Londres. Demasiadas similitudes con The Paradise, pero desde mi punto de vista inferior. O con personajes menos atractivos. Fuera.

Utopia: Serie británica cuyo primer episodio comencé a ver ayer con ilusión, por las expectativas, pero que a los 20 minutos descubrí que no tenía claro todavía de que iba. Parece que conspiraciones en torno a un misterioso libro que predice vaya usted a saber que… No sé. Fuera.

Banshee: Un delincuente sale de la cárcel, se encuentra que su ex se ha ido con otro, y que no tiene los diamantes que robaron. Por circunstancias del destino, se encuentra en la situación de suplantar al que iba a ser el nuevo sheriff de Banshee, población de Pensilvania con sus amish y todo donde vive su ex, y donde hay un millonario malo que controla el cotarro. Y lo hace. No tenía muchas esperanzas, pero me entretuvo. Como enganche, tira mucho de enseñar culos y tetas. Mucho. En fin, ya veremos. De momento, es la única novedad que se queda.

Camden Locks Market

Mucha serie británica o de ambientación británica que, contra todo pronóstico, se caen de la lista. En cualquier caso, yo prefiero los mercadillos como el de Camden Lock a los grandes almacenes, como Selfridges.

Retornos. Nuevas temporadas, o temporadas cuya primera parte queda en un pasado remoto.

Ni siquiera me he planteado ver de nuevo House of Lies. Ni siquiera el primer episodio. Fuera.

Girls: Podrá ser muy interesante esta serie cuya primera temporada aguanté justito. Pero tras el primer capítulo de la segunda temporada me quedó claro que definitivamente no me motivan nada las desventuras de estas chicas neoyorquinas. Fuera.

Bunheads: En la línea que llevaba la primera parte de esta su primera temporada que se emitió en verano. Es entretenida, no llega al nivel de Gilmore Girls (Las chicas Gilmore), de quien es heredera. Pero bueno,… Se queda.

JustifiedShamelessCalifornication: Mucho tendrían que bajar de nivel para que borrara de mi cartelera a estas tres. Particularmente siguen inspirados los Gallagher de Chicago. Bienvenidos de nuevo todos ellos.

Despedidas de series con temporada en activo. Hay que dejar sitio a los recién llegados y a los viejos amigos.

Once upon a time: Definitivamente, esta serie siempre me había parecido poco seria. Pero te reías de ella. El problema es que se ha empezado a tomar en serio a sí misma en exceso. Así que un rollo. Fuera.

Don’t trust the B—- of the Apartment 23: Realmente, considero que las vida de estas chicas no avanza, ni para bien ni para mal. Y han dejado de hacerme gracia. Incluso la B—-. Fuera.

The new normal: Teniendo una familia tan divertida y cachonda como los de Modern Family, el buenísmo políticamente correcto de estos me estaba resultando empalagoso y estomagante. Fuera.

No descarto ulteriores purgas. Especialmente porque puede haber nuevas incorporaciones y, como digo, mi tiempo es limitado.

Refreshments

Refreshments… una más de las calles de Londres.