[Televisión] Cosas de series; el duelo por los que perdemos y el final para los que se quedan

Televisión

La entrada de esta semana, me salga más o menos larga, más o menos corta, va a estar dedicada a una única serie. Una serie que me ha parecido de lo mejor, más auténtico y más original en los últimos tiempos…. o en mucho  tiempo. Se trata de The Leftovers, una serie que nos ha acompañado en los últimos tres años, con tres temporadas que suman un total de 28 episodios. Dos de diez y una de ocho.

La serie, como muchas en los últimos tiempos, comienza con un misterio aparentemente inexplicable. O inexplicado. Un 2% de la población mundial, un 14 de octubre, desaparece. Sin dejar ni rastro de sus personas. Desvanecidos. Un 2% son mucha gente. Si tal cosa sucediese, todo el mundo conocería a alguién que se desvanece. Pero la serie nunca va de los que desaparecen. Su propio título lo índica. “The leftovers”, los supervivientes, pero también los restos, los que se quedan atrás. Los residuos. Aunque sean la mayor parte de la población.

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En ausencia de fotografías de los entornos donde transcurre la serie, me voy a revisitar las fotos de las islas Lofoten, cuyo procesado llevo de forma muy lenta. A pesar de la espectacularidad del paisaje, no acabé de sentirme cómodo con las circunstancias de la luz y de las tomas… uiggggg… ¡Qué importante es la luz en nuestra vida! No sólo la cantidad sino la calidad.

El desvanecimiento de ese 2% de las personas es un monumental y gigantesco macguffin. Como descubrirá pronto cualquier persona con un mínimo de cultura cinematográfica. Frente a la dinámica establecida en series predecesoras, como la “maldita” Lost, como espectadores no sentimos necesidad alguna de explicar ese suceso. Y eso le otorga, tanto a la serie como al espectador que la ve, de una libertad y de una serenidad incalculables. Nos podemos centrar en lo importante. Conocer mejor a los que quedan, es decir, conocer mejor a la especie humana, conocernos mejor a nossotros mismos, a partir de la respuesta que damos al duelo por la pérdida. Pérdida que puede ser abrumadora, como puede ser el caso de Nora (Carrie Coon), el personaje más fuerte, más potente, más rico de la serie, y que sin embargo va a ser más incapaz de seguir adelante ante el duelo que cualquier otro. Carrie Coon ha sido, sin duda alguna, el gran hallazgo interpretativo en una serie donde todo el reparto funciona en un nivel muy alto. Pero puede ser también esperanzadora. Puede fomentar nuestras creencias irracionales, o hacernos caminar por el escepticismo más absoluto. Puede inducirnos a querer vivir con mayor intensidad o a darlo todo por banal, por perdido. Todas son reacciones humanas, que simplemente son llevadas hasta el extremo, que es la forma en somos más conscientes de ellas.

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Si ya es algo que habíamos descubierto en las dos primeras temporadas, se pone de manifiesto en la aparentemente loca o surrealista tercera temporada. Paradójicamente, encuentro que esta última temporada es de una coherencia absoluta, permitiendo a los personajes claves que cada uno encuentre su camino, su explicación, su sentido, que son distintos. Una temporada en tono cataclísmico, una temporada de promesas apocalípticas, de diluvios que llegarán. A pesar del distinto tono, el hecho de que transcurra mayoritariamente en Australia, donde se refugian nuestros protagonistas, me hace pensar constantemente en aquella fundamental película sobre el destino final de la humanidad marcada por los miedos de la guerra fría. Pero frente a la invisible y ominosa “lluvia” de aquella, que sabemos que tarde o temprano llegará al continente oceánico, la lluvia de The Leftovers es un diluvio tradicional. Omnipresentes en religiones y mitologías de todo el mundo. Y es que estos diluvios al uso, frente al sentido catastrofista y punitivo del que alguna religiones les dotan, tienen un significado más importante de limpieza y renacimiento.

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Pero para otras personas la serie tiene otra lectura, me lo hizo ver mi hermana, que aunque tarde se enganchó con pasión a la historia. Eternos románticos, lo que surge como elemento principal es la historia de amor en Nora y Kevin (Justin Theroux), los dos personajes clave de la historia. Y no voy a contradecirles. Principio y final de esta última temporada están dedicados a sus “libros”, a sus historias. Pero como historia de amor, por intensa que sea, es amarga. Muy amarga. Por mucho que algunos vean en su final un final “feliz”.  Pero quien soy yo, para contradecirles. Al fin y al cabo, yo soy de los escépticos. Profundamente escéptico. Que no es lo mismo que deseperanzado.

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[Televisión] Cosas de series; desnudos en serie

Televisión

Como dije hace unos días, la entrada televisiva casi fija de los jueves ya ha desaparecido de este Cuaderno de ruta. Pero eso no quiere decir que no vaya a haber entradas televisivas cuando la ocasión lo merezca. Y después del último episodio emitido de Game of Thrones, la ocasión lo merece.

La afamada serie de fantasía medieval o edad media fantástica, como prefiráis, se asoma a sus últimas temporadas. Se comenta que la siguiente podría ser la última, aunque también se comenta que podría estar dividida en dos entregas para alargar la cosa. Ya ha pasado con otras series con tirón y prestigio. El caso es que argumentalmente está cogiendo carrerilla. Después de haber sumido a buena parte de sus protagonistas en sus más profundas miserias, los que quedan vivos claro, están dando muestras de reacción y de que aquí se va a armar. Veremos a quien le sabe bien y a quien le sabe mal.

Hemos empezado esta entrada con Game of Thrones, y Game of Thrones empezó su andadura en Winterfell.

Hemos empezado esta entrada con Game of Thrones, y Game of Thrones empezó su andadura en Winterfell.

La cuestión es que una de las que resurge de sus cenizas, nunca mejor dicho, es la última de los Targaryen. Aunque hay teorías que afirman que hay un par más de tapadillo. Ya veremos, que dijo un ciego a otro ciego. El caso es que la impetuosa Daenerys (Emilia Clarke) se caracterizaba en los primeros compases de la serie por estar casi más minutos en pelotas que vestida. Incluso la actriz, conforme adquiría fama y caché, protestó y hemos tardado volver a ver sus encantos.

Los desnudos fueron frecuentes en las primeras temporadas, vinieran a cuenta o no. Luego se han hecho más raros y ajustados. No quiere decir con ello que haya desaparecido el sexo de la serie… incluso el más bárbaro. Pero es que una cosa es el sexo y otra el desnudo en la ficción audiovisual, aunque vayan unidos con frecuencia. De hecho, algunos de los desnudos más notables y sonados de la serie no han tenido carácter sexual.

Siempre he identificado Winterfell con Escocia. Más que con los países nórdicos.

Siempre he identificado Winterfell con Escocia. Más que con los países nórdicos.

No cabe duda de una cosa. En la televisión, el desnudo actúa con frecuencia como un gancho para atraer a la audiencia. Fijémonos en algunos ejemplos notables. Los espías, por ejemplo. Tanto en Homeland como en The Americans, los desnudos eran frecuentes en los primeros capítulos. Conforme las series adquirieron el respeto de la crítica y el respetable, los fueron espaciando llegando casi a desaparecer o a hacerse muy esporádicos.

En otros casos, son desvergonzadamente uno de los atractivos de la serie. Flesh and Bone presuntamente trata del mundo de la danza clásica, pero desde luego su principal objetivo parece mostrar los estilizados cuerpos de las gráciles, a veces excesivamente flacas, protagonistas. Y en ocasiones va unido con tramas de violencia o crimen, como pasa en el turbulento pueblo de Banshee o en el mundo de los clubs y la droga de Power.

Qué vamos a decir de las series donde el tema principal es el sexo de una forma u otra. Hace poco se estrenó la para mí poco afortunada The Girlfriend Experience, donde las jóvenes recién graduadas complementan sus sueldos en los bufetes de abogados con ingresos extras como acompañantes para todo de adinerados “caballeros”. No pasé del segundo episodio, pese a la promesa de abundancia cárnica. Y la semana pasada sin ir más lejos, aparecía como novedad Submission, que nos promete llevarnos al mundo del BDSM, tan de moda desde que se publicó una célebre trilogía de infames novelas de las cuales han hecho una no menos infame primera entrega cinematográfica, que cometí el error de ver en vídeo casero. De hecho los 25 minutos del primer capítulo de esta nueva serie le dan mil vueltas a todo los escrito y filmado sobre los famosos tonos o matices del gris (¿mediocre?)… que por algún misterio se han traducido en castellano como “sombras”. Pero no nos olvidemos que en la más que entretenida Secret Diary of a Call Girl, la estupenda Billie Piper sugería mucho pero enseñaba poco.

Y a Escocia nos vamos en las fotografías de esta entrada; Edimburgo, Glasgow, los paisajes de las Highlands...

Y a Escocia nos vamos en las fotografías de esta entrada; Edimburgo, Glasgow, los paisajes de las Highlands…

También están los desnudos reivindicativos. Como los de Girls, en la que su protagonista reivindica, y hace bien, claramente, y hace bien, la diversidad en la morfología femenina frente a los estereotipos que impone la moda. O aquellos en los que como ya he dicho no necesariamente hay motivos sexuales. Como los desnudos carcelarios de Orange Is the New Black o los eventuales sufridos testimonios de The Leftovers.

En cualquier caso,… la pregunta siempre es… ¿son necesarios? ¿O son gratuitos? ¿Por qué cabrean tanto a los sectores más conservadores como a las féminas más progresistas? ¿Siempre son signo de “cosificación” de la mujer? ¿Siempre son una forma de considerar al espectador, masculino predominantemente, como un memo que no piensa en otra cosa? ¿O existen casos en qué están justificados como un recurso expresivo, argumental e incluso artístico más? Probablemente de todo un poco. O la respuesta que podríamos decir, es… Según.

Dime la serie y la situación y te diré qué opino. A veces me resulta más ridícula la situación de las escenas de cama en la que aparece siempre la chica envuelta en una sábana, en la que permanece enrollada cuando se levanta a “hacer pis” o lo que sea. Los contorsionismos de muchas actrices y de los cámaras para que no se vea el “peligrosísimo pezón” en pantalla. Quizá ni tanto ni tan poco. Quizá la ausencia de naturalidad, la imagen que se vende, las expectativas falsas que despiertan son algunos de los problemas con los que nos encontramos.

En cualquier caso, es un tema que está ahí. Y ahí lo dejo.

Aunque sea con un veterano carrete en blanco y negro expuesto en 1996 con mi Minox 35ML, cámara que me abandonó un día de calor en un tren entre Lieja y Lovaina.

Aunque sea con un veterano carrete en blanco y negro expuesto en 1996 con mi Minox 35ML, cámara que me abandonó un día de calor en un tren entre Lieja y Lovaina.

[Televisión] Cosas de series; bye bye Clara, el fin del milagro y todas las bailarinas están locas

Televisión

Con la llegada del mes de diciembre, no van a faltar los finales de temporada… aparte de las interrupciones de aquellas series con temporada larga (cada vez sigo menos de estas) debidas a las fiestas que acompañan al fin de año.

Alguna novedad he incorporado de todas formas a mi cartelera televisiva, en concreto dos comedias de situación. Muy distintas.

Una de carácter más reflexivo, sobre las aventuras y desventuras de un actor indio, Dev (Aziz Ansari), en Nueva York. Se trata de Master of None. Si me animo, la habré terminado antes del próximo jueves, porque es de esas series que ponen a disposición del público toda la temporada de golpe. He de decir que los primeros capítulos se me hicieron un poco cuesta arriba, pero que conforme va a avanzando me empieza a gustar mucho. El último episodio visto contaba con la estupenda colaboración de Claire Danes (guapísima y superatractiva) y Noah Emmerich, que habitualmente compiten cada uno con su serie de espías a cual más interesante. Muy divertida reflexión sobre la infidelidad. Combina el humor con unos toques, ligeros y no ofensivos, de mala leche aquí y allá.

La otra es más intrascendente, sobre los dependientes de unos grandes almacenes, su título casualmente es Superstore, pero simpática de ver. De momento seguiré con ella porque me entretiene sin hacerme pensar demasiado.

Una vez más Nueva York, por la fuerte presencia de la ciudad en muchas series de televisión.

Una vez más Nueva York, por la fuerte presencia de la ciudad en muchas series de televisión.

Pero mientras, he llegado al final de tres temporadas de tres series muy diferentes, y con distintas pretensiones. Vayamos en orden.

Doctor Who es un clásico en mi cartelera televisiva. No voy a negar que todavía no hay ningún episodio que haya desbancado en mis preferencias al Blink protagonizado por la ubercharming Carey Mulligan, en aquel momento bajo el “reinado” del 10º Doctor (David Tennant). Y que mi arco argumental preferido sigue siendo el que unía a los Pond (Karen Gillan y Arthur Darvill) con el 11º Doctor (Matt Smith). Y que mis malos favoritos tan apenas han aparecido esta temporada, y que parece que tendremos que esperar al especial de Navidad de dentro de unas semanas para volver a disfrutar del personaje más atractivo y divertido de la serie, River Song (Alex Kingston). Así que las cosas con esta serie no son como fueron… qué se le va a hacer. Pero eso no quiere decir que no siga siendo una serie divertida. Y esta tempora con el 12º Doctor (Peter Capaldi) con la también encantadora, pero más extraña, Clara Oswald (Jenna Coleman) ha sido bastante entretenida, basada en arcos argumentales de dos capítulos cada uno. Decir que Clara Oswald ha igualado en apariciones a Rose Tyler (Billie Piper) y ha superado a Amy Pond (Karen Gillan). La que muchos decían que era una compañera de transición. A lo tonto modorro, mira. Además, como recurrente nos hemos encontrado a Ashildr/Me (Maisie Williams) como rebotada de Westeros, en un papel que al final ha tenido su trascendencia, pero que ha sabido a poco. Sabíamos que era la temporada final de Clara como compañera, lo que quedaba por saber es cómo se iría. Y aunque lo han hecho realmente complicado, pero muy complicado, le han dado una salida bastante airosa. Dejando la oportunidad de que tanto Clara como Ashildr/Me vuelvan a aparecer en un futuro… A mí me apetecería. Ale. De momento a esperar el especial de Navidad, que como ya digo viene acompañado de la estupenda River Song.

Hoy buscaré las horas del final de la tarde y el anochecer.

Hoy buscaré las horas del final de la tarde y el anochecer.

Se nos ha ido la segunda temporada de The Leftovers. Indudablemente una de las series más peculiares de la televisión actual. Durante años, el personal se ha estado preguntando por cuando llegaría la nueva Lost. Es decir, una serie que reuniese una adecuada combinación de intriga, acción y misterios difíciles de comprender. Pues bien, esa serie es The Leftovers. Con una serie de peculiaridades; la calidad promedio de los guiones de cada episodio es mejor, las interpretaciones son de muchísimo más nivel y los misterios son mucho más interesantes. ¿Tengo que explicar más? En esta temporada hemos tenido algunos episodios que han bordado lo magistral, habiéndose trasladado la serie desde la ficticia Mappleton hasta la no menos ficticia Miracle (Milagro). Como pueden ser el 2º, el 5º (excepcional), el 7º, el 8º (tremendo también), y el 10º. Y los tres últimos constituyen un arco final de temporada absolutamente estupendo. Y lleno de misterios de los que no voy a hablar por miedo a destripar demasiado. Para mí, de lo mejor de lo mejor que se puede ver hoy en día. Saben a poco los diez episodios, aunque probablemente sea el número adecuado para no caer en divagaciones.

La noche neoyorquina que tantas oportunidades ofrece a los arcos argumentales de las series de televisión.

La noche neoyorquina que tantas oportunidades ofrece a los arcos argumentales de las series de televisión.

 

Y luego han estado los ocho episodios de la primera temporada de Flesh and Bone. Desconozco si habrá continuación. La serie fue puesta a disposición del público aparentemente de golpe y porrazo, pero parece que todavía se emite como “novedad” los domingos. Drama sobre el mundo de la danza con un buen episodio piloto, aunque al final no teníamos claro si iba a tirar por el lado “guarrón” de la malísima Showgirls, o por el lado psicótico de la sobrevalorada Black Swan. Finalmente se ha tirado más hacia lo segundo, pero con todo tipo de amarillismos y tópicos acompañando… bailarinas y gentes del entorno que se odian fingiendo que se aman, mafiosos rusos, tráfico de menores eslavas, desórdenes de la alimentación, incestos,… sexo frecuente y desnudos aquí y allí, sobre todo en los primeros capítulos, evidentemente como gancho para pescar espectadores. Y un reparto de chicas muy guapas, procedentes varias de ellas del mundo de la danza, que todavía tienen que aprender mucho como actrices. La serie se deja ver aunque yo no daría puntuaciones tan optimistas como el público votante de IMDb. Ha tenido momentos buenos, pero también algún episodio pestiño. Ya veremos que pasa si vuelve o cuando vuelva. Eso sí… los números de ballet… muy bonitos.

Y la cuestión de los taxis... nunca cogimos un taxi cuando estuvimos en la Gran Manzana... pero no nos parecía tan difícil encontrar uno... o que te pare si lo llamas.

Y la cuestión de los taxis… nunca cogimos un taxi cuando estuvimos en la Gran Manzana… pero no nos parecía tan difícil encontrar uno… o que te pare si lo llamas.

[Televisión] Cosas de series; monstruos románticos y futuros distópicos,… que no me acaban de convencer

Sin categorizar

No ha habido despedidas esta semana. Sí que ha habido alguna novedad. Y puedo comentar algunas cosas de las series en marcha.

Dos novedades. Una nos llega del Reino Unido, con Sean Bean al frente del reparto, The Frankenstein Chronicles. No. Todavía no han matado al protagonista, ¿raro, verdad? Muy bien ambientada, bien interpretada, sin embargo la enésima revisión de la historia con monstruo romántica (del romanticismo, no del romance), y con un mensaje fundamentalmente anticientífico, no me acaba de enganchar. Ya veremos si le doy una segunda oportunidad o directamente paso.

Las fotografías de hoy las traigo de mi estancia en Barcelona hace unas semanas.

Las fotografías de hoy las traigo de mi estancia en Barcelona hace unas semanas.

 

La segunda es de las que algunos llaman del género distópico, demostrando que no saben qué es una distopía. Para aclararnos, una distopía es una sociedad que aparentemente es ideal, utópica, pero que arrastra consigo mismo una serie de vicios o defectos que son contrarios o atentan contra la esencia del ser humano, especialmente su libertad. Esta serie no presenta una sociedad utópica. Es más bien tipo “mad max”. Es decir, un futuro más o menos “postapocalíptico” (este término también da mucho de sí en cuanto a su utilización) en el que se mezcla la vuelta a las luchas a puñetazos o con espadas, pero con motos y coches y algún otro chisme, y una sociedad de carácter feudal… Vamos… mezclando los moteros, con los juegos de tronos y con las de ninjas… Es Into the Badlands. He decidido darle una oportunidad en su segundo episodio, pero es muy probable que no siga con ella.

Son fotografías realizadas sobre película tradicional cuyo revelado he recibido esta semana.

Son fotografías realizadas sobre película tradicional cuyo revelado he recibido esta semana.

En lo que se refiere a las temporadas activas de mi cartelera, altamente recomendables Fargo (mi nº 1 en estos momentos), Bron/Broen, The Leftovers, Homeland y Catastrophe (mi nº 1 en comedias de situación en estos momentos; qué pena que sean temporadas de sólo 6 episodios). Decepcionante, Flesh and Bone, aunque supongo que la terminaré. Nuevo guilty pleasure, Supergirl, floja floja floja,… pero que sigo viendo sus episodios. Incomprensiblemente.

Espero contaros los detalles técnicos fotográficos antes del final de la semana.

Espero contaros los detalles técnicos fotográficos antes del final de la semana.

[Televisión] Cosas de series; yo también quiero mi “garmonbozia”

Televisión

Estamos en pleno auge de novedades y esto hace que no sólo haya que “probar” el nuevo menú televisivo, sino que también hay que saber dejar de lado aquellos “platos” que no aportan nutrientes suficientes al espectador. De algunas series presentadas en semanas anteriores, definitivamente no me interesan Quantico, después de un episodio, ni Minority Report, después de dos. La primera es una especia de Grey’s Anatomy pero en el FBI, y no, y la segunda es como pálida sombra de lo que pudo plantear la película de origen.

En esta semana pude ver el primer episodio de Code Black, que es un “mix” de E.R. (Urgencias) y Grey’s Anatomy (y dale). A pesar de alguna presencia destacable en el reparto, pues tampoco. Fuera.

No, no me voy a Twin Peaks a por "garmonbozia", que a mi me suena a mezcla de "garbanzos" y "bazofia". Me voy a Berlín.

No, no me voy a Twin Peaks a por “garmonbozia”, que a mi me suena a mezcla de “garbanzos” y “bazofia”. Me voy a Berlín.

Aparte de lo comentado, no ha habido novedades absolutas esta semana, pero sí hemos tenido el regreso de cuatro interesantes propuestas:

Les Revenants: Muchos años ha tardado en llegar la segunda temporada de esta serie francesa, que nos enganchó a muchos. Y los dos primeros episodios que he visto me parece que llegan con un nivel muy bueno. Ambiente claustrofóbico en este drama sobrenatural ambientado en una pequeña y semiabandonada ciudad de los Alpes franceses.

Homeland: Tras su excelente primera temporada, las posteriores, especialmente la tercera, recibieron bastantes palos. A mí siempre me ha parecido una serie interesante, y la cuarta temporada me parece que está infravalorada por la mayor parte de los aficionados. El comienzo de la quinta, con Carrie Mathison (Claire Danes) fuera de la CIA en Berlín en el negocio de la seguridad privada, con la guerra en Siria y el escándalo del espionaje norteamericano en Alemania de fondo, me parece muy interesante. Y con evoluciones de los personajes que promete mucho.

The Leftovers: Esta serie fue una agradable sorpresa el año pasado. Con los dramas personales ante el hecho de que el 2% de la población desapareciera. Parece que se mantiene parte del reparto, con algunos de los personajes más interesantes, pero en distinto escenario, y con nuevos actores. A mí ya me ha enganchado. Además se insinúan otros misterios. Y con una presentación estilo “2001”, con una escena que arranca del alba de la humanidad, que todavía no sabemos qué significa.

The Affair: La historia de un adulterio contada en flashback por sus protagonistas, que no ven las cosas de la misma forma, con una muerte investigada por la policía de fondo. Empezó fuerte, aunque se desinfló un poquito. La presentación de la nueva temporada cambia algo. Si la temporada anterior se alternaban las versiones de Noah (Dominic West) y Alison (Ruth Wilson), su amante, en este primer capítulo han sido las de Noah y Helen (Maura Tierney), su esposa. Estupendo, porque creo que el personaje de Tierney estaba infrautilizado.

En las calles de la capital alemana ha comenzado la temporada de Homeland, y muy bien, me parece.

En las calles de la capital alemana ha comenzado la temporada de Homeland, y muy bien, me parece.

Y he llegado al final de mi periplo por la celebrada serie Twin Peaks, incluida la película posterior, Twin Peaks: Fire Walk With Me. Recuerdo un poco como he llegado a esta situación de hablar de una serie de hace 25 años en estos momentos.

En 1990 llegaron las televisiones privadas a España. En 1990 estuve realizando un curso de posgrado en la Escuela Nacional de Sanidad en Madrid. En Madrid fue donde primero se vieron las televisiones privadas. Una de ellas se anotó un importante tanto emitiendo en España, Twin Peaks, la serie de moda en aquel año de 1990. Yo vi aquellos primeros episodios en el otoño-invierno de 1990 en Madrid. Pero cuando terminé el curso, volví a Zaragoza, donde en aquellos momentos veía muy poquito la tele. Ya era posible sintonizar las televisiones privadas cuando volví, pero estaba con otros asuntos, y perdí el hilo de la serie. Como comentaba hace unas semanas, nunca me enteré de quién mató a Laura Palmer (Sheryl Lee). Hasta hace unas semanas, como ya comenté.

Cuando hace un año, aproximadamente, surgió la noticia de que iba a realizarse, 25 años después, una tercera temporada de la serie, decidí que tenía que resolver esta asignatura pendiente. Y decidí que poco a poco, iría viendo las dos temporadas originales de la serie y la película posterior. Y me ha llevado un año, aunque la segunda temporada y la película las he visto durante este verano.

Sobre esta serie, si buscáis por internet, encontraréis un montón de páginas donde os explican todas las minucias de la misma, se exponen todo tipo de teorías sobre cada una de las misteriosas escenas y personajes de la serie, se analiza “ad nauseam” cualquier cuestión que se os ocurra sobre la misma. Yo me centraré en mis impresiones como serie de televisión de ficción, es decir, como “cine para la pequeña pantalla”.

Aunque supongo que no tardaremos en dejar las orillas del Spree, y las cambiaremos por algún sitio más desértico y menos civilizado.

Aunque supongo que no tardaremos en dejar las orillas del Spree, y las cambiaremos por algún sitio más desértico y menos civilizado.

En primer lugar, me sorprende el éxito de la serie entre el gran público. Porque los mejores episodios de la serie, los de la primera temporada, algunos del principio de la segunda, y el final de esta, son muy propios de uno de sus creadores, el director David Lynch. Y no es un director con una cinematografía fácil. Argumentos crudos, personajes extremos, simbolismos no siempre fáciles de desentrañar, y una puesta en escena y un tratamiento visual poco usuales. Aunque desde mi punto de vista sumamente estimulantes y atractivos. El resto de los capítulos… son flojos, y no están al nivel del mito televisivo.

Otra cosa que me sorprende es algo derivado de que yo dejase la serie en su momento en sus primeros capítulos. Siempre tuve la impresión de que era un drama policiaco, con un único caso serializado, pero no. Estamos ante un drama de terror psicológico o sobrenatural disfrazado. Lo podemos considerar “psicológico” si consideramos a los malvados de las “logias negra y blanca” como metáforas del mal y del bien. Lo podemos considerar “sobrenatural” si efectivamente aceptamos la existencia de seres de carácter fantástico y sobre natural. Que cada uno lo vea como lo quiera. Desde ese punto de vista, eliminando los episodios que no aportan nada, se puede crear con la primera temporada, parte de la segunda y la película final, la historia de la muerte de una adolescente de diecisiete años, atrapada entre las inquietudes propias de su edad, y las amenazas que a esta edad una chica puede tener. Laura Palmer no sería más que una moderna caperucita, y BOB el lobo feroz. Interesante desde luego. Pero alguien tendría que tener las ganas y el tiempo para eliminar la paja, y dejar lo que vale, como producto final. Por supuesto, hay más complejidad y cosas interesantes, pero siempre alrededor de este concepto, en el que el mal no es lo que lleva a hacer maldades desde un punto de vista maniqueo, sino lo que se alimenta del dolor y el sufrimiento de las personas. La famosa “garmonbozia”.

Dicho todo lo anterior, de momento no veo necesidad alguna de seguir con la historia. Es cierto que en el capítulo final (no en la película), hay elementos en cierto modo irresueltos. Pero desde mi punto de vista, no pasa nada. Por ejemplo, no sabemos si Audrey Horne (Sherilyn Fenn) muere o no muere,… pero ese es un personaje que está tocado ya por la decisión de cortar con su relación con Dale Cooper (Kyle MacLachlan), tras el momento en que se desvela la identidad del asesino de Laura. Para mí resulta evidente que Audrey tendría que haber mantenido la relación con Cooper, y ocupar el lugar de Annie (Heather Graham) en los capítulos finales de la serie. Como la serie, en su segunda temporada, es obvio que se gestionó mal, tiene una serie de inconsistencias virtualmente irresolubles.

Cual es mi impresión final… Un experimento interesante, digno de verse, efectivamente una gran influencia para la ficción televisiva posterior,… pero fallido. Le falta una atención al desarrollo global de la serie, una coherencia absoluta de la historia, para obtener el fabuloso producto que podría haber sido. Y del cual hay una serie de muestras que hacen que merezca la pena verse la serie en su conjunto. Descocado epílogo final, incluido.

Pero bueno, mientras podamos, disfrutemos de las civilizadas y tranquilas calles berlinesas, aunque los alemanes no sean en estos momentos uno de los pueblos favoritos del resto del mundo, o al menos de Europa.

Pero bueno, mientras podamos, disfrutemos de las civilizadas y tranquilas calles berlinesas, aunque los alemanes no sean en estos momentos uno de los pueblos favoritos del resto del mundo, o al menos de Europa.

[Televisión] Cosas de series; The Leftovers, mucho más interesante de lo que parecía

Televisión

No ha habido grandes novedades esta semana. Ni pequeñas. Cierres de temporada sí, pero no se ha sumado ninguna serie nueva. Lo cierto es que no espero muchos ni espectaculares ingresos en la cartelera a corto plazo. Aunque algunas series van a ir regresando con sus nuevas temporadas.

Sí que puedo decir que la serie danesa ARVINGERNE, o sea “los herederos”, con la que estaba en modo maratón porque los primeros capítulo me parecía que tenían potencial, se me estancó al llegar al quinto, y el sexto directamente se me atragantó. Le dan muchas vueltas, aveces de forma absurda, a las cuestiones, y he mandado la serie a la papelera. De los países nórdicos llegan cosas interesantes, pero esta no es una de ellas.

Ramas

La serie más destacada de hoy, The Leftovers, los que se quedan atrás, juega con todo tipo de símbolos sobre el sentido de la vida…

La entretenida y simpática RIZZOLI & ISLES, aunque intrascendente, como siempre divide sus temporadas entre el verano y el principio de año. Final de la semitemporada de verano con el correspondiente cliffhanger, y a esperar al desenlace dentro de unos meses. Lo dicho. Siempre entretenida, pero sin más trascendencia.

Hemos podido ver ya la primera temporada entera de WELCOME TO SWEDEN, coproducción entre la televisión sueca y alguna productora norteamericana, sobre un americano que sigue a su guapa e inteligente novia a SUECIA, con el fin de establecerse allí. Choque de culturas y esas cosas. Irregular. Con momentos muy divertidos, pero también con momentos menos inspirados. Simpática. Las mejores escenas suelen coincidir con la presencia en pantalla de LENA OLIN, como madre de la novia. Grande la OLIN. Desde siempre.

Hojas

… y de la muerte… con el sentido de los ciclos vitales.

Ha corrido por internete un final alternativo de HOW I MET YOUR MOTHER. Sí. Yo también lo prefiero. No soy de los que juzgan el conjunto de una serie por como termina su último episodio, pero definitivamente soy de los que no acabó del todo satisfecho. Creo que “la madre” se merecía un mejor destino. Y más con la simpatía y buen hacer que mostró CRISTIN MILIOTI, que se comió sin problemas a muchos de los protagonistas en las escenas de la última temporada.

Y por último, el hecho más destacado de la semana. El final de temporada de THE LEFTOVERS. Con la premisa de partida, la desaparición de un 2% de la población sin causa aparente y las consecuencias para los que se quedaron atrás un 14 de octubre de un año de estos, podría haber pasado cualquier cosa. Lo cierto es que hasta el momento, esa desaparición ha funcionado con monumental macguffin que ha servido para explorar una serie de reacciones e interrelaciones humanas sobre cómo afrontar un hecho dramático en la vida de las personas, llevado a ciertos extremos. Aunque al principio empezó con cierta irregularidad, finalmente me enganchó totalmente, con varios episodios que se pueden calificar como muy muy buenos, y con excelentes interpretaciones. Esto último, las interpretaciones, es una de las grandes bazas. Actores muy televisivos, pero en estado de gracia. Algunos han tachado de “cuasiapocalíptico” para la ficticia población del estado de NUEVA YORK donde sucede la acción el final de la temporada. Pero lo cierto es que ha estado lleno de esperanza y deja muy abierto el por dónde puede tirar en un futuro. Porque espero que tenga un futuro. Seguro que vuelve al año que viene; está renovada por una segunda temporada.

Reloj

Y en definitiva, con el sentido del tiempo del que disponemos y de lo que hacemos con él, y qué pasa cuando lo que le da sentido desaparece.

[Televisión] Cosas de series; alguna baja, alguna alta,… poca cosa de significativa

Televisión

Pues lo que comentaba en semanas anteriores. Que la temporada de verano seriéfila no está siendo muy brillante. También es cierto que no estoy siguiendo de forma uniforme las series, por líos diversos. Así que esta entrada no será muy prolija.

He dado de baja a Longmire. Son buenos actores, la serie no está nada mal en su conjunto, pero yo me canso enseguida del western aunque sea ambientado en el siglo XX. Y bastante he hecho con aguantar dos temporadas y media. Me caen bien, pero han dejado de engancharme.

Una novedad, You’re the Worst, que parece que puede ser una comedieta gamberra que anime alguna tarde de verano. Ya veremos. De momento, la añado a mi cartelera particular.

Teniendo en cuenta que solamente he tenido ocasión de ver un episodio de Masters of sex, de momento tengo que considerar como la serie de la temporada a la británica The Honourable Woman. La intriga político-criminal alrededor de Nessa Stein (Maggie Gyllenhaal) empieza a tener momentos brillantes. Incluso capítulos brillantes en su conjunto. Una trama compleja, pero bien urdida, donde no puedes dar nada por supuesto, aunque te imagines muchas cosas, y donde destacan unas interpretaciones de alto nivel. Es cierto que algunos papeles como el de Lubna Azabal recuerdan demasiado a las tramas de algún filme que protagonizó con anterioridad, pero ya digo que nos puede sorprender.

La serie que más me interesa en estos momentos se desarrolla en Londres, que aquí vemos desde Primrose Hill.

La serie que más me interesa en estos momentos se desarrolla en Londres, que aquí vemos desde Primrose Hill.

Un escalón por debajo, pero a buen nivel, está The Leftovers. El misterio de la desaparición del 2% de la población mundial es evidente que no es más que un enorme macguffin. La cosa no está en qué pasó y por qué pasó, sino en lo que les pasa a los que no desaparecieron. Momentos dramáticos, momentos estrambótico, entre el humor negro y la tragedia, pero en dosis justas y bien combinadas, con buenas interpretaciones. El episodio del niño Jesús robado ha tenido momentos estupendos también. Una de las series que espero con más ganas.

Empezó poco a poco, tímidamente, pero el drama policiaco-judicial Murder in the First con policias poco habituales y poco escrupulosos está dejando buenos momentos. Si encima contamos con el buen hacer de James Cromwell que ha cambiado King’s Landing por ser un abogado criminalista con muy mala baba, pues mejor que mejor.

Y finalmente, la serie que también empieza a tener mucho morbo con momentos muy entretenidos es Power. Los flirteos entre el traficante de alto nivel afroamericano con la agente del FBI latina que sin saberlo va a por él, han tenido también momentos muy conseguidos.

En fin. Que entre la flojera general, encontramos tres o cuatro series de interés, en medio de un panorama más anodino o de mero entretenimiento. Pues nada. A disfrutar de lo que se pueda.

Londres, desde luego, es un buen lugar para el que se junten en una misma trama judíos, musulmanes, yanquis,... y por supuesto, británicos. Algunos en la más pura tradición de los espías al servicio de su majestad, y no me refiero al petardo de 007.

Londres, desde luego, es un buen lugar para el que se junten en una misma trama judíos, musulmanes, yanquis,… y por supuesto, británicos. Algunos en la más pura tradición de los espías al servicio de su majestad, y no me refiero al petardo de 007.

 

[Televisión] Cosas de series; flojo verano “seriéfilo”

Televisión

Sí. La verdad es que está floja la cartelera televisiva que había ido seleccionando para este verano. He dado de baja en mi cartelera Under the DomeTyrant. La verdad es que ninguna de las dos me convencía un pelo. Y no estoy para perder el tiempo.

Tenemos nueva serie de ciencia ficción con Extant. Mezcolanza de temas. Astronauta, Halle Berry, que se ha pegado un año en el espacio y vuelve y resulta que está embarazada. Marido que fabrica niños artificiales al estilo A.I. Un par de toque conspiranoicos. Ya veremos por donde sale. El piloto es ambicioso pero no excesivamente bueno. Y Berry hace tiempo que se quedó en actriz mediocre. Tiene la maldición de los óscars.

Curiosidad que nos llega desde la televisión sueca con Welcome to Sweden. Comedia sobre un tipo, un americano, que se va a vivir a Suecia, abandonando su carrera, para seguir a su amor. Una valquiria rubia y buenorra. Cachondeo constante sobre los estereotipos, con algún golpe bueno y otros mediocres. Está por ver.

Lilla Torg - Malmö

Mi reciente estancia en tierras suecas me permite ilustrar la novedad de “Welcome to Sweden”. Lilla Torg (Plaza Pequeña) de Malmö.

Drama de intriga política en The Honourable Woman, serie británica con Magie Gyllenhaal al frente. Puede ser muy buena. Pero se tiene que desarrollar. El primer episodio ha sido irregular.

Ha terminado la segunda temporada de Beauty and the Beast, serie intrascendente de intérpretes guapetones pero flojos, y que tiene una trama de aventuretas que entretiene a ratos. Roza el guilty pleasure.

Ha regresado Masters of Sex. Con un episodio introductorio, resituando a los personajes. Las expectativas son altas después de la excelente primera temporada, pero habrá que ver como se desarrolla.

Buen episodio de The Leftovers, que parece que se va entonando poco a poco y encontrando su camino. Ya comentaremos más adelante sobre esta propuesta.

Playa de Falsterbo (S)

Playas y áreas protegidas de Falsterbo.

Y finalmente, lo más destacado es que he terminado de ver la segunda temporada de Orange is the New Black. En principio, iba a decir que no me había gustado tanto como la primera temporada. Piper (Taylor Schilling) ha perdido protagonismo, aunque siga siendo el hilo principal de la serie, pero hay muchos más personajes con más minutos. La pugna entre Vee (Lorraine Toussaint)Red (Kate Mulgrew), ambas impresionantes intérpretes es lo más destacado, pero ha habido momento momentos buenos con varias otras reclusas. Siempre entre la comedia y el drama, incluso bordeando la tragedia. El caso es que va y llega el último episodio de la temporada, con hora y media de duración, y resulta que es buenísimo, llenando de coherencia a todo lo que ha pasado durante la temporada. Como digo, uno de los mejores episodios televisivos que he visto últimamente. Fenomenal. Te atrapa. Te conmueve. Te divierte. Y por supuesto, confirma a Piper como un bicho retorcido de mucho cuidado. En fin. Que de repente me da pena tener que esperar casi un año para ver como sigue. Muy recomendable esta serie.

En fin. Veremos si hay más novedades la próxima semana, que merezcan ser destacadas, o dejamos espacio para comentar alguna de las serie en marcha.

Antiguo edificio en Ystad

Antiguo edificio en el casco antiguo de Ystad.

[Televisión] Cosas de series; limpieza de la cartelera con alguna novedad, pocas realmente destacables

Televisión

Esta semana he decidido hacer limpieza. La temporada de verano trae estrenos que pueden parecer entretenidos dadas las circunstancias, pero que no hacen de ellos buenas series, que realmente merezcan la pena ser vistas. Así que Dominion (trama absurda la cojas por donde la cojas), Chasing Life (el personaje protagonista sólo se puede calificar de mona pero idiota) y The Last Ship (militarismo patriotero, excesivamente predecible), tras dos o tres episodios se van a la papelera. No merecen la pena.

Tren del Oresund en Helsingor

En pocos días, estaré por ahí por el mundo, y cogeré varias veces los Öresundtåg que comunican Malmö con la región de Copenhague.

Tenemos algunas novedades a cambio. The Leftovers… todavía no sé si es estupenda, pretenciosa o un pestiño. Misteriosas desapariciones y comidas de tarro en los que perdieron a los desaparecidos, con un reparto llamativo y con potencial. No suelo engancharme al género de abogados, pero la chica de Reckless parece tender salero. Le daremos alguna oportunidad. Pero todavía no es una incorporación segura tampoco.

Tren del Oresund en Copenhague

No muchas, porque no es mi destino principal, pero alguna parada haré en la estación central de Copenhague.

En el terreno de los retornos, Unforgettable es un policial entretenido que cumple con sus objetivos. Tenemos tercera temporada. A la que he dado una oportunidad de momento es a la segunda temporada de Under The Dome, aunque apuesto a que abandonaré en cuanto aparezca alguna alternativa mejor.

Un tren o un metro atraviesa Estocolmo

Y en los últimos días, me llegaré hasta Estocolmo.

Y tenemos finales. De serie, para Californication, pero ya le dedicaré un especial dentro de unos días. Y de temporada para Nurse Jackie. La buena de Jackie ha ido en picado en esta temporada. Si cuando empezó la serie mantenía un equilibrio entre su problema de drogas y las borderías que cometía como consecuencia, y su heteredoxa forma de practicar la enfermería para beneficio de los pacientes, en estos momento ha ido cayendo en picado. En estos momentos, el riesgo de perderlo todo es altísimo. Y ella lo sabe. Probablemente sólo queda una temporada para que sepamos si hay esperanza para ella, o no. Una esperanza que viene del hecho de que por muchos puentes que haya roto esta temporada pasada, todavía queda gente que se preocupa por ella. Por supuesto, ha ido habiendo una evolución de la comedia al drama. No podría ser de otra forma.

Atardecer en Estocolmo

Donde espero encontrar algún atardecer tan estupendo como estos.