[Televisión] Cosas de series; el duelo por los que perdemos y el final para los que se quedan

Televisión

La entrada de esta semana, me salga más o menos larga, más o menos corta, va a estar dedicada a una única serie. Una serie que me ha parecido de lo mejor, más auténtico y más original en los últimos tiempos…. o en mucho  tiempo. Se trata de The Leftovers, una serie que nos ha acompañado en los últimos tres años, con tres temporadas que suman un total de 28 episodios. Dos de diez y una de ocho.

La serie, como muchas en los últimos tiempos, comienza con un misterio aparentemente inexplicable. O inexplicado. Un 2% de la población mundial, un 14 de octubre, desaparece. Sin dejar ni rastro de sus personas. Desvanecidos. Un 2% son mucha gente. Si tal cosa sucediese, todo el mundo conocería a alguién que se desvanece. Pero la serie nunca va de los que desaparecen. Su propio título lo índica. “The leftovers”, los supervivientes, pero también los restos, los que se quedan atrás. Los residuos. Aunque sean la mayor parte de la población.

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En ausencia de fotografías de los entornos donde transcurre la serie, me voy a revisitar las fotos de las islas Lofoten, cuyo procesado llevo de forma muy lenta. A pesar de la espectacularidad del paisaje, no acabé de sentirme cómodo con las circunstancias de la luz y de las tomas… uiggggg… ¡Qué importante es la luz en nuestra vida! No sólo la cantidad sino la calidad.

El desvanecimiento de ese 2% de las personas es un monumental y gigantesco macguffin. Como descubrirá pronto cualquier persona con un mínimo de cultura cinematográfica. Frente a la dinámica establecida en series predecesoras, como la “maldita” Lost, como espectadores no sentimos necesidad alguna de explicar ese suceso. Y eso le otorga, tanto a la serie como al espectador que la ve, de una libertad y de una serenidad incalculables. Nos podemos centrar en lo importante. Conocer mejor a los que quedan, es decir, conocer mejor a la especie humana, conocernos mejor a nossotros mismos, a partir de la respuesta que damos al duelo por la pérdida. Pérdida que puede ser abrumadora, como puede ser el caso de Nora (Carrie Coon), el personaje más fuerte, más potente, más rico de la serie, y que sin embargo va a ser más incapaz de seguir adelante ante el duelo que cualquier otro. Carrie Coon ha sido, sin duda alguna, el gran hallazgo interpretativo en una serie donde todo el reparto funciona en un nivel muy alto. Pero puede ser también esperanzadora. Puede fomentar nuestras creencias irracionales, o hacernos caminar por el escepticismo más absoluto. Puede inducirnos a querer vivir con mayor intensidad o a darlo todo por banal, por perdido. Todas son reacciones humanas, que simplemente son llevadas hasta el extremo, que es la forma en somos más conscientes de ellas.

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Si ya es algo que habíamos descubierto en las dos primeras temporadas, se pone de manifiesto en la aparentemente loca o surrealista tercera temporada. Paradójicamente, encuentro que esta última temporada es de una coherencia absoluta, permitiendo a los personajes claves que cada uno encuentre su camino, su explicación, su sentido, que son distintos. Una temporada en tono cataclísmico, una temporada de promesas apocalípticas, de diluvios que llegarán. A pesar del distinto tono, el hecho de que transcurra mayoritariamente en Australia, donde se refugian nuestros protagonistas, me hace pensar constantemente en aquella fundamental película sobre el destino final de la humanidad marcada por los miedos de la guerra fría. Pero frente a la invisible y ominosa “lluvia” de aquella, que sabemos que tarde o temprano llegará al continente oceánico, la lluvia de The Leftovers es un diluvio tradicional. Omnipresentes en religiones y mitologías de todo el mundo. Y es que estos diluvios al uso, frente al sentido catastrofista y punitivo del que alguna religiones les dotan, tienen un significado más importante de limpieza y renacimiento.

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Pero para otras personas la serie tiene otra lectura, me lo hizo ver mi hermana, que aunque tarde se enganchó con pasión a la historia. Eternos románticos, lo que surge como elemento principal es la historia de amor en Nora y Kevin (Justin Theroux), los dos personajes clave de la historia. Y no voy a contradecirles. Principio y final de esta última temporada están dedicados a sus “libros”, a sus historias. Pero como historia de amor, por intensa que sea, es amarga. Muy amarga. Por mucho que algunos vean en su final un final “feliz”.  Pero quien soy yo, para contradecirles. Al fin y al cabo, yo soy de los escépticos. Profundamente escéptico. Que no es lo mismo que deseperanzado.

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[Cine] Gone Girl (2014)

Cine

Gone Girl (2014)

Película vista hace ya casi una semana, en el segundo intento. En versión original, por supuesto, aunque quienes prefieran el cine adulterado pueden encontrarla en la cartelera española con el título incorrecto, desde mi punto de vista, de Perdida. Más lógico hubiera sido un desaparecida, desvanecida o algo así.

En cualquier caso, el nuevo trabajo de David Fincher llega a la gran pantalla llevando mucha expectación, con grandes datos de taquilla en su país de origen y con buenas críticas. Fincher es un director en el que reconozco una gran calidad y oficio, pero con producciones que me han gustado mucho y otras que no tanto. Quizá porque los temas que ha elegido no han sido en ocasiones atractivos para mí personalmente. En cualquier caso, también nosotros acudíamos con elevadas expectativas a ver la película… lo cual a veces es peligroso. Ya se sabe la ecuación:

satisfacción = (expectativas cumplidas) / (expectativas a priori)

Si el denominador es muy alto… la satisfacción puede verse afectada. Ya veremos qué ha pasado con esta película.

El filme adapta una novela del mismo título la novelista Gillian Flynn, que firma también el guion de la película. En el día del aniversario de bodas de un matrimonio sin hijos que vive en una ciudad pequeña a orillas del Misisipí, el marido, Nick (Ben Affleck), sale ha dar una vuelta abrumado por algunos problemas conyugales y cuando regresa encuentra signos de violencia en la casa, y su mujer, Amy (Rosamund Pike), ha desaparecido. A partir de ahí, comienza una vorágine pública sobra la desaparición de la mujer y sobre su posible asesinato, sobre el cual el principal sospechoso es Nick. En flashbacks, siguiendo el diario de Amy conoceremos también cómo fue el principio de la relación, desde su encuentro cuando ambos vivían en Nueva York, y como fue evolucionando cuando perdieron sus empleos y se trasladaron al medio oeste americano a vivir. Pero la resolución del caso resultará mucho más compleja de lo que parecería en el primer tercio del filme.

Patio - Córdoba

Hoy no encontraba fotografías que pegasen con el tema de la entrada de hoy.

Son diversos los temas que trata la película y, por lo tanto, los puntos de vista desde los que se puede plantear un comentario sobre la misma. Técnicamente, el trabajo realizado por por Fincher y su equipo es de primerísima calidad, con una fotografía, un sonido y un diseño de producción absolutamente impecables. Oficio y profesionalidad por arrobas. Por otro lado, está la visión de la película como la reflexión sobre las realidades de la institución del matrimonio en la sociedad actual y en tiempos de crisis, sobre los condicionantes sociales que la rodean y sobre las hipocresías en las que se basa en muchas ocasiones. También los procesos de amor y desamor, el matrimonio y la relación entre dos personas de medios sociales y educativos muy distintos, el estudio de caracteres de los dos protagonistas, que nunca son lo que parecen, la extraña relación entre Nick y su hermana melliza Margo (Carrie Coon), la actitud depredadora de la prensa, el papel de las fuerzas policiales ante la resolución de casos complejos muy mediatizados,… esta historia lleva consigo otras muchas que daban para que se pudieran hacer varias películas distintas, con distintos protagonistas y con distintas visiones. Uno de los adjetivos que más se ha usado para describir la historia es poliédrica. Muchas caras, muchos ángulos.

Luego está la visión para quien no quiera complicarse la vida y la afronte simplemente como un thriller, con su planteamiento, nudo, vueltas de tuerca y desenlace. Como veis, he añadido un paso más al tradicional esquema de una narración. Vueltas de tuerca. Quizá, aquí es donde está el apartado más débil de la película. Porque le he dado muchas vueltas a la trama que nos plantean, he llegado incluso a estar tentado de ver otra vez el filme por si me perdí algo, y creo que es donde más debilidades hay. Encuentro algunas inconsistencias, que me hacen insatisfactorio el desenlace de la película. Sólo paliado por el hecho de que los temas antes mencionados son los importantes, la trama de misterio y suspense es sólo un vehículo secundario, y por lo tanto su resolución es poco o nada trascendente para el resultado final. Pero esto es algo que no me satisface mucho. Sobretodo, cuando la filmografía de Fincher tiene antecedentes de películas igualmente poliédricas pero con tramas perfectamente resueltas, con coherencia dentro de la complejidad y de la sorpresa. No entro en detalles por no desvelar detalles de la trama,… pero es la sensación que me llevé, especialmente en el tramo final de la película.

Patio - Córdoba

Así que he tirado de mi reciente escapada a Córdoba, paseando por sus patios…

Un elemento importantísimo en la película es el plano interpretativo. Ambos protagonistas están muy bien. Desde luego, me sorprende que un actor que tantas veces se había mostrado tan limitado en sus papeles hay encajado sin problemas en este como le sucede a Affleck. Pero además estoy totalmente de acuerdo en que Rosamund Pike, una actriz que siempre me había parecido con un potencial superior al de los papeles que le ofertaban, quizá sea una mujer demasiado guapa, con aspecto de demasiado pija, en esta ocasión saca partido plenamente de este hecho, muestra capacidad de transformación y muchos matices en la interpretación. También me recuerda, como se puede leer por ahí, a las rubias de Hitchcock, especialmente a una en especial de una película determinada, que no mencionaré, también por algún paralelismo, aunque sea pequeño, en la trama. Estupenda. Desde todos los puntos de vista. A ambos los acompañan una serie de secundarios en un tono excelente. Coon, que recientemente nos gustó mucho en una teleserie este verano, muestra como hermana melliza un trabajo con muchos matices, un papel que podría haber tenido más presencia en el filme del que tiene. La eficiente policía que interpreta Kim Dickens también da la sensación de que podría haber dado mucho de sí. El abogado que interpreta Tyler Perry es un auténtico robaescenas. Y ganas teníamos de ver a Neil Patrick Harris en un papel dramático, que también nos sabe a poco. Poco que pedir por lo tanto en el lado interpretativo.

¿Cuál es el balance final de este filme? Pues depende de qué elementos sean importantes para cada cual. A mí, incluso después de los seis días que han pasado desde que la vi, y después de haber pensado mucho en ella, me pesan mucho las inconsistencias que percibí en la resolución de la situación. Determinadas cuestiones que pasan casi desapercibidas pero que para mí roban coherencia al conjunto. Pero seguramente habrá personas que consideren que el conjunto supera con creces estos detalles y valorarán mejor este filme. Y es muy posible que tengan buenas razones. Pero quizá por las altas expectativas depositadas en la película, mi satisfacción final haya quedado un poco por debajo de la mayoría. Raro que soy.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ***
Callejeando - Córdoba

… y por entre las encaladas callejuelas de su bonito centro histórico.