[Cine] Roma (2018) y una apostilla [Too All Boys I’ve Loved Before (2018)]

Cine

Roma (2018; 59/20181221)

La última película del mejicano Alfonso Cuarón, un gran director, uno de los mejores de nuestros tiempos, eso ya no cabe duda, está en boca de todos. Por diversos motivos. He dicho, y lo digo convencido, uno de los mejores directores contemporáneos, incluso si no siempre me gustan sus películas. Pero así son las cosas. En esta ocasión había dos cuestiones a priori que condicionaban la visualización de esta película, en la que vuelve a sus raíces mejicanas. La crítica se ha rendido a la película de forma incondicional, con unos niveles de aplauso por aclamación casi desusados. Lo cual eleva mucho las expectativas del espectador. La segunda es la polémica de los estrenos directos en la plataformas de vídeo bajo demanda. En esta ocasión, hubo una disposición de los responsables de la película para estrenar en cines, pero con la negativa de Netflix de retrasar su estreno en su plataforma televisiva. La película ha conseguido un estreno limitado en salas, lo que le permitirá optar a determinados premios cinematográficos, pero en muchas ciudades no la hemos podido ver en pantalla grande.

Ante esto tengo que decir dos cosas. Los distribuidores y exhibidores de cine, al menos los españoles, hace tiempo que hacen cosas que no sé si realmente les permiten atraer espectadores al cine, pero que realmente molestan a los amantes del cine. Que no son los mismos que la mayoría de los espectadores. No voy a desgranar ahora esta cuestión… pero cada vez me molestan más las políticas de distribución y exhibición del cine en España, con numerosos atentados hacia el producto artístico, cuando merece este nombre. Pero parecen estar más interesados en atiborrar al público de palomitas grasientas y con toneladas de sal a precio de oro, que en fomentar el amor por el séptimo arte.

La segunda cosa es que es una pena no poder ver esta película en una sala con pantalla grande y en buenas condiciones. Es una película de cine, no de televisión. Su imagen, un blanco y negro de alto nivel iluminado por el propio Cuarón, y su sonido, son matizados, sutiles, y especialmente este último es más difícil de apreciarlo en el ambiente más ruidoso de un domicilio particular. Yo hubiera pagado, sin dudarlo, una entrada por ver esta película a pesar de disponer de ella gracias a la suscripción a Netflix.

En cuanto a la película… no apta para quienes consideran las películas de la Marvel el no va más del séptimo arte. Está en las antípodas. Estamos en una película del tipo, “un año en la vida de…”. Un corte en la realidad. No hay propiamente planteamiento, nudo y desenlace, el esquema tradicional del canon narrativo occidental, aunque cada vez encontramos más excepciones. Y la posibilidad de asomarnos a otras culturas para experimentar otras opciones. En esta ocasión, seguimos a una familia de clase media mejicana entre el verano de 1970 y el de 1971. Centrado el foco sobre una criada indígena, mixteca, de veintipocos años. Que lleva su drama particular cuando queda embaraza de un tipo que no quiere saber nada de ella ni del bebé. Pero de fondo tenemos también las vicisitudes de una familia “ideal” que quizá no sea tan ideal.

Película de reivindicación de las personas de raíces indígenas, pero también una película de reivindicación de las mujeres de toda clase social en el profundo y arraigado machismo de la sociedad mejicana. Todo ello aderezado por una realización primorosa, con planos y movimientos de cámara tranquilos pero de elevado contenido artístico y conceptual, y por la interpretación más que notable de la novata Yalitza Aparicio y en la que hay que destacar también el papel, secundario en teoría, pero fundamental, de Marina de Tavira como señora de la casa. Por la edad de Cuarón, funcionará también como ejercicio de nostalgia, ya que estaría en su niñez en la época en la que transcurren los hechos, con toda la agitación social y política del país en aquella época.

La recomendación es simple. Si tienes Netflix, no sé, no entiendo, no comprendo por qué no la has visto todavía. Y si no lo tienes, y no te interesa, cógete el mes de prueba gratis para verla. Y luego haz lo que te convenga con la suscripción. ¿Está claro?

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

Apostilla: To All Boys I’ve Loved Before (2018)

To All Boys I’ve Loved Before (2018; 60/20180826)

Leo el otro día que esta película se ha convertido en uno de los grandes éxitos de Netflix. Es de las más vistas, y de las más revisionadas. Es decir, que además de ser vista por mucha gente, hay mucha de esta gente que la vuelve a ver. Hay que decir que yo la vi en agosto. Pero luego no encontré momento para comentarla. Es un producto claramente dirigido al público juvenil, relaizado por Susan Johnson, y protagonizado por una dinámica y simpática Lana Condor. Fue más noticia en su momento por el protagonismo de una chica norteamericana de origen asiático y no europeo, que por otras cualidades. Es una comedia romántica que se deja ver bastante bien. Pero esta sí que es un producto que se puede disfrutar tranquilamente en casa, no la hubiera visto en una sala de cine. No me hubiese molestado. Aunque ambas películas que comento hoy comparte su estreno en una plataforma de vídeo bajo demanda, son dos productos claramente distintos. No obstante, la voy a incluir entre mis estrenos del año para el resumen que haga dentro de unos días.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Viudas (2018) // Colette (2018)

Cine

Como ya comenté hace unos días, se me están acumulando los temas a comentar, y voy a entrar en modo “sólo fotos” durante unos días. Así que hoy os propongo un “programa doble” de cine. Porque, además de estas dos películas, ya tengo otra vista, que tendrá que esperar “sumergida” unos días hasta que la saque “a flote”. ¿Alguien adivina de cuál se trata?

En honor a Colette, os dejo unas cuantas fotos parisinas, que he extraído de mi fotoblog De viaje con Carlos, que he puesto en “espera” durante un tiempo. Después de siete años, no sé si sigue teniendo sentido tal y como lo llevo. Creo que hoy en día tendría más repercusión en otras plataformas distintas de Tumblr. Sin que esta decisión tenga nada que ver, en absoluto, con las prácticas de censura que ha impuesto recientemente esta plataforma, con las que tampoco estoy especialmente de acuerdo. El porno no me agrada especialmente; pero asumir la figura humana desnuda en las artes, o el erotismo, sí que me parecen necesarios en nuestras vidas.

Viudas (Widows, 2018; 56/20181203)

Dirigida por el notable Steve McQueen, esta película de atracos tiene además un fuerte componente de denuncia hacia el sistema social y político de los Estados Unidos, en el que asume la existencia de corrupción política, de prácticas políticas de bajo nivel ética en el mejor de los casos, y de estar infestado por un sistema de crimen organizado que nacido de la pobreza,  no necesaria se aprovecha de los más acaudalados sino que parasita a su propia gente, en ocasiones aliados con esos políticos. Incluye así mismo, y para muchos fundamentalmente, un mensaje de reivindicación de las mujeres, muchas veces las víctimas no reconocidas de los conflictos de los hombres.

Pero aquí el golpe es distinto. Tras la muerte en “acción” de una banda de ladrones dirigidos su líder Harry Rawlings (Liam Neeson), la viuda de este, Veronica (Viola Davis), es extorsionada por otro mafioso, de raza negra, (Brian Tyree Henry), que se está reconvirtiendo a político enfrentándose al tradicional candidato blanco de su distrito (Colin Farrell). Para salir del apuro, la viuda se coaligará para dar un golpe previsto por su difunto marido con otras dos viudas de la banda (Michelle Rodriguez y Elizabeth Debicki); la cuarta (Carrie Coon), no querrá saber nada, por motivos que se aclararán durante el filme. Todas ellas han quedado en mala situación tras la muerte de sus maridos. Pero la cosa será difícil, por su inexperiencia y por el acoso de terceros.

Establecido ya en el primer párrafo el contenido social y político de la cinta, McQueen nos ofrece un sólido producto del género de atracos, con un ritmo contenido pero no pausado, con escenas de acción también contenidas, pero adecuadas y que no dejan de ofrecer un espectáculo muy entretenido. Todo ello apoyado por el excelente trabajo interpretativo del conjunto. Mucho nombre ilustre en el reparto. Y la protagonista principal, Viola Davis, ya ha demostrado desde hace un tiempo que es una de las mejores intérpretes femeninas contemporáneas. Quizá la sorpresa más agradable la de Debicki quien, por su físico, corre el riesgo de encasillarse en la “guapa”, pero que nos ofrece un trabajo de transformación personal bastante notable. 

Muy recomendable. De lo mejor que he visto este año.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

Colette (2018; 57/20181206)

Y la segunda película de una semana en la que abundaron los festivos es también de reivindicación femenina. En esta ocasión, Wash Westmoreland, al frente de un reparto británico, nos recrea los años de juventud de la que probablemente es la escritora más conocida y reconocida de las letras francesas, y un personaje en sí mismo; Colette (Keira Knightley).

El recorrido nos lleva desde su adolescencia y juventud, donde encontramos a una chica criada en la idea del librepensamiento, pero ingenua y romántica, que se ha enamorado del famoso escritor Willy (Dominic West). Este era un caradura, que utilizaba “negros” (es como tradicionalmente se han denominado en español, aunque ahora lo políticamente correcto empieza a imponer la traducción del inglés, escritor fantasma) malpagados que le escribían los textos y los libros. La propia Colette se convertirá en uno de ellos, la de más éxito, creando el personaje de Claudine. La película recorrerá las peculiaridades de la vida sentimental y sexual de la pareja, abierta a las relaciones con otras personas, aunque Willy exigía de su mujer que sólo se relacionara con otras mujeres. Cosa que nunca pareció importar a Colette, que toda su vida manifestaría su preferencia por las mujeres. Aunque se casó varias veces. Con hombres, claro, que estamos hablando de las primeras décadas del siglo XX. El recorrido del film nos llevará hasta la separación del matrimonio, y el reconocimiento e inicio de su carrera personal de la escritora.

Película de época con un diseño de producción impecable, como no puede ser de otra forma en una producción británica, a mí me chirría escuchar el acento inglés, en la versión original, en unos personajes tan franceses. Tan poco británicos. Pero esto no desvirtúa la película que es entretenida, suavemente reivindicativa, que no hace sangre de los personajes más deleznables, empezando por el propio Willy, optimista, y bien interpretada. Knightley no es mi actriz favorita, me parece que tiene un registro limitado; es de esos intérpretes que siempre me parece que están representando al mismo personaje. Pero lo hace bien. El personaje se le ajusta y le saca partido. West lo hace muy bien, y se ven detalles de buen hacer en otros intérpretes, aunque su presencia en pantalla limitada no les permita un mayor lucimiento. Hay muchas historias interesantes dentro de esta historia, que apenas quedan apuntadas. El último tramo de la película resulta un tanto apresurado en comparación con el inicio, más pausado.

Película razonablemente recomendable, realizada con oficio, a la que le falta un poco de centrarse y un poco de corazón para haberse convertido en una gran película.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] El lenguaje de las flores con acento mejicano

Televisión

Hoy voy a dedicar principalmente mi recomendación televisiva a una reciente producción mejicana para Netflix que ciertamente me ha dejado muy buen sabor de boca. Pero he notado también una omisión reciente… y la quiero subsanar. A principios de agosto terminé de ver la segunda temporada de G.L.O.W., las entrañables mujeres de la lucha libre americana. Esta es una serie que, detrás de su horrible estética ochentera y de su tema aparentemente banal, desgrana una interesante historia de relaciones humanas entre gente de esos que a los anglosajones les encanta llamar loosers, literalmente “perdedores”, pero que los hispanohablantes, por los menos los de este lado del Atlántico, llamaríamos pringados o pardillos. Con una duración ajustada en sus episodios, unos guiones muy bien pensados, unas interpretaciones de muy muy buen nivel, esta comedia con tintes dramáticos es probablemente una de las mejores opciones que ofrece hoy en día Netflix, una plataforma que, desgraciadamente, está evolucionando más al terreno de la fantasía, el terror y los misterios paranormales de lo que desearía.

20180823-1041182

Las flores son muy bellas, pero suelen atraer a seres muy peligros. Pican y muerden… pues de eso va la serie mejicano de hoy, más o menos.

Pero vamos con otra de las agradables sorpresas de esta plataforma de vídeo bajo demandas. Que no es otra que La casa de las flores, producción que nos llega desde Méjico, y que ha sorprendido por varios motivos. Con un reparto notablemente sólido en su capacidad interpretativas, al frente del cual encontramos a Verónica Castro, una de esas reinas de los culebrones que aterrizaron en España en los años 80, encontramos una comedia ágil, que resuelve en 13 episodios de 30 minutos un argumento absolutamente de culebrón, de esos que tienen más de 150 o 200 episodios. Con todos sus elementos, una familia diversa, amoríos, traiciones, glamour, hijos secretos, ambiciones por el poder, la cárcel… de todo. Pero también una producción con muchas ganas de reírse de sí misma, de parodiar a todos esos culebrones, pero sin hacer sangre.

180823-1041176.jpg

El comienzo me resultó un poco preocupante. La narración de la historia por parte de una muerta, recuerda demasiado a otras series. Luego te das cuenta de que nos es una copia/plagio, sino que es precisamente un elemento más a parodiar, a introducir en el cóctel de tópicos y lugares comunes, para crear una idea original. Políticamente incorrecta, pero con inteligencia, no deja de poner en solfa una sociedad “bienpensante” y “educada” pero machista, intolerante a la diversidad social, sexual, racial, a los discapacitados… que critica todos aquellos “defectos” que no saben ver en sí mismos. A ratos algo “almodovariana” tiene señas de identidad propias. Y si bien no es un producto perfecto, tiene algún que otro altibajo, el conjunto te deja un excelente sabor de boca.

Como decía, además de la idea original, la alegre mezcla de elementos conocidos en otras producciones, y un excelente diseño de producción, cuenta con la baza de un excelente nivel de interpretaciones. Me he quedado encantado con esa Paulina (Cecilia Suárez), que con la cadencia de su hablar ha protagonizado algunos momentos casi sublimes. O la presencia del español Paco León, un actor que no es especialmente de mi gusto y simpatía, y que sin embargo está fenomenal como “marido” de la anterior.

Recomendable. Francamente, muy recomendable.

20180823-1041201.jpg

[Libro] Pálida luz en la colinas (nueva lectura)

Literatura

Con este libro me ha pasado una cosa curiosa. Es la segunda vez que lo leo; no recordaba haberlo leído. Pero vamos por orden.

Kazuo Ishiguro es el Premio Nobel de Literatura del año 2017. Británico de origen japonés, nacido en Nagasaki, se trasladó con su familia a Inglaterra con sólo seis años, y a todos efectos se puede considerar un escritor más integrado en la tradición de la literatura británica que otra cosa. Aunque con matices. He leído varias cosas de Ishiguro, que me han gustado siempre, con carácter general. Aunque mi favorita es esa estremecedora realidad alternativa que publicó en 2005, y que fue llevada al cine con un resultado discutido. A mí me gusto. Y quedé enamorado de por vida de Kathy (Carey Mulligan) El caso es que como todos los años, en la medida en que me acuerdo y se me pone a tiro, me gusta leer algún libro del Nobel del año anterior. Y pensando, pensando, decidí escoger una novela en la que hiciera referencia a sus raíces niponas…

Cúpula de la Bomba Atómica - Hiroshima

Durante mi periplo por Japón, no tuve ocasión de visitar Nagasaki, pero sí Hiroshima, la primera ciudad mártir, víctima de los criminales bombardeos nucleares.

Exactamente lo mismo que pensé en el año 2011 después de ver la película mencionada y que me llevó a leer la misma novela que traigo aquí hoy. Y yo no me acordaba. Conforme fui leyendo hace un par de semanas largas la novela, empecé a notar elementos que me resultaban familiares. Y a lo que lo terminé estaba casi seguro. Fue cuando regresé de mi viaje de vacaciones cuando lo confirmé. Pero lo curioso del caso es que fue como si hubiese leído un libro distinto. Mis sensaciones y mis conclusiones sobre el mismo eran muy distintas.

Os recuerdo que esta pequeña novela nos habla de Etsuko, una mujer japonesa, de Nagasaki, sobreviviente de la bomba atómica, que vive en Inglaterra donde se trasladó con su segundo marido. Recibe la visita de Niki, su hija menor, cuyo padre es este segundo marido inglés. Recientemente se produjo el suicidio de Keiko, hija plenamente japonesa, de una relación anterior, que nunca se adaptó del todo a su vida en occidente. En flashbacks en forma de recuerdos, nos traslada a su vida de recién casada en un barrio de reconstrucción en la ciudad martir, donde tenía como vecina a una mujer, Sachiko, muy conflictuada, con una niña de unos diez años, Mariko. Hace siete años, me daba la sensación de que la historia de Sachiko y Mariko era como un espejo en el que se miraba Etsuko mientras trata de superar la tragedia del suicidio de su hija mayor.

20140922-1090041.jpg

En estos siete años han pasado cosas. Estoy más mayor. He leído más. Sobre todo, he leído un cierto número no desdeñable de obras de la literatura japonesa. Veo ahora con claridad el doble estilo de redacción que Ishiguro a la hora de relatar los pasajes en Inglaterra, estilo directo, diálogos francos, frente a los pasaje en Japón, estilo pausado, recreación en lo que transmiten los sentido, diálogos en lo que se va dando la vuelta a los conceptos, y los mensajes muchas veces se insinúan más que se transmiten. También he aprendido que la literatura japonesa tiene gran importancia la capacidad de leer entre líneas, y que es de gran importancia la atención al detalle. De pronto, conforme terminaba la lectura de la novela, comencé a interpretarla en un sentido totalmente distinto a la primera vez. Y que no voy a desvelar para no restar de libertad al futuro lector a la hora de comprender esta pequeña novela. Todo me ha parecido más complejo. Al mismo tiempo más simple. Y con una profundidad mayor en las mentes de los protagonistas.

Me gustó en la primera ocasión. En esta segunda, en la que al final he tenido la sensación de leer una novela nuevo, todavía me ha gustado más. Tarde en ponerme a leer otro libro. Los recuerdos de las páginas me venían constantemente a la mente, y con frecuencia repasaba algunos párrafos, para confirma lo que había leído y si lo había entendido. Ni que decir tiene, es altamente recomendable. Y es un modesto ejemplo de por qué Ishiguro es de los premiados en el Nobel que realmente se lo merecen.

20140922-9220149.jpg

[Libro] Hombres sin mujeres

Literatura

Si hay algo seguro en mí es que, desde hace unos años, periódicamente vuelvo a una serie de escritores por los que siento cierta debilidad. Y uno de ellos es el japonés Haruki Murakami, uno de esos eternos candidatos al Nobel, pero que ya veremos si lo gana. Y especialmente desde que probé sus relatos cortos. Porque Murakami es tan buen cuentista como novelista.

Y mientras esperamos a que nos llegue esa novela ya publicada en su país y en algún otro país oriental, larga y compleja, y con cierta expectación por reconocer las matanzas de Nanjing, nos contentaremos con estos siete relatos que constituyen su libro más reciente publicado en español. Y como suele suceder trata de hombres. Y de mujeres. Aunque estas estén ausentes de la vida de esos hombres. Ausentes físicamente, pero muy presentes en su memoria, en su ánimo, en sus esperanzas o desesperanzas. Hay mujeres muertas, hay mujeres infieles, hay mujeres que abandonan, hay mujeres amantes,… o varias cosas al mismo tiempo. Hay ironías, de la vida o del destino. No mucho humor, sin embargo. Y distintas respuestas, marcadas especialmente por la melancolía. Y la soledad.

20140917-L1080761

Si uno ha querido incondicionalmente a una mujer y la ha perdido, fácilmente se sentirá de una forma u otra identificado con estos hombres. Bien es cierto que el libro destila un fatalismo, que no tendría porque ser. Los desengaños se superan. Un día puedes descubrir que hay otras mujeres que pueden ser igual o más interesantes. O no. Pero a las que se puede querer tanto o más. Toda relación nos deja su marca. Su cicatriz, diría el más pesimista. Porque al cabo, toda relación termina en un momento triste. En el mejor de los casos cuando uno de la pareja muere, tras muchos años de feliz convivencia. Pero ¿cuántas veces sucede tal? Este es el defecto de estos relatos, el pesimismo exagerado.

20140917-_9170060.jpg

Luego está la naturaleza de las mujeres ausentes de Murakami, y ahí está una de sus principales virtudes. ¿Son especiales? No aparentemente, pero sí para los hombres protagonistas. Y querrías conocerlas. Aunque en esta ocasión nos son mujeres misteriosas, grandes bellezas, inteligencias supremas… No. O sí, no siempre sabemos. Pero las más de las veces son mujeres aparentemente corrientes. Amas de casa. Trabajadoras. Estudiantes. Pero que por algún momento han enganchado, y bien, al hombre. Y eso te despierta el deseo de conocerlas mejor. Deseo que no se satisfará.

El libro se lee bien y rápido. Alguno de sus relatos tira del tradicional realismo mágico, que es marca de la casa. Pero otros son de un mundo cotidiano, normal. Sea lo que sea la normalidad. A mí me ha gustado.

20140917-_9170100.jpg

[Libro] Predestinada

Literatura

Breve entrada para comentar este libro de relatos en forma de historieta, manga para los modernos, de la japonesa Tomoko Yamashita. Me lo encontré por casualidad, y cuando el dependiente de la tienda me lo vio hojear me lo recomendó.

Engaku-ji - Kamakura

Jóvenes y no tan jóvenes japonesas en Tokio y Kamakura para la femenina entrada de hoy.

El libro consta de tres relatos protagonizados por mujeres. En el primero, asistimos al interrogatorio de una detective a una adolescente que ha causado un incendio y que es sospechosa del asesinato de una serie de personas, familiares o relacionadas con ella. En el segundo, nos encontramos con una interesante vuelta de tuerca al triángulo amoroso, en el que los papeles se encuentran un tanto cambiados con respecto a lo que estamos acostumbrados. Y el tercero es una sorprendente reinterpretación del tema de los maleficios estilo belladurmiente; ya sabéis, nace un niño/a y alguien le lanza un maleficio que se cumplirá cuando cumpla 16 años.

20140927-_9270672.jpg

Así pues, son tres relatos de tres géneros muy distintos; crimen, romance y fantasía. Pero no se puede negar que tienen un origen similar y una coherencia global en cómo enfoca el desarrollo de personajes y sus interrelaciones, además de la coherencia estilítica y formal.

Reconozco que tenía razón el dependiente de la tienda. Están bastante bien, una vez que empiezas cada relato no te apetece soltarlo hasta el final, son originales, y presentan personajes complejos, con la habilidad de presentarlos y desarrollarlos perfectamente en pocas páginas. Recomendable.

20140927-L1090294.jpg

[Cine] The Beguiled (2017)

Cine

The Beguiled (2017; 342017-2508)

Dos son las adaptaciones al cine que conozco de la novela de Thomas Cullinan del mismo título. En España, las dos adaptaciones reciben títulos diferentes, que suenan muy similares, pero que no significan ni mucho menos lo mismo. El caso es que tampoco es exactamente el mismo que en inglés. “La seducción” o “el seductor” no es lo mismo que la traducción en “el seducido” o “las seducidas”. Desgraciadamente no sé cuál es exactamente la traducción adecuada, ya que el adjetivo es invariable en género y número en el idioma inglés. Quizá por ello, sea más adecuado el título en castellano de la nueva versión de Sofia Coppola, ya que nos deja la duda sobre quién seduce a quién en esta historia de la guerra civil americana.

tumblr_nte4s2sSoL1r5mrsgo1_1280

En la sierra de Alcubierre, en el frente de Aragón, también se sufrieron las consecuencias de otra guerra civil, y también los civiles sufrieron las consecuencias de una contienda tan incivil.

Ambientada en Virginia en 1964, estamos ante las fases finales de la guerra civil, con el ejército de la Unión avanzando por el estado sureño en dirección a la capital Richmond. En el internado para señoritas de Martha Fansworth (Nicole Kidman), quedan unas pocas pupilas y una profesora, Edwina (Kirsten Dunst). Entre las chicas, una adolescente, Alicia (Elle Fanning), destaca entre ellas por sus deseos de salir al mundo. Y en estas están cuando la inquieta Amy (Oona Laurence) encuentra a un soldado de la Unión (Colin Farrell) herido en el bosque mientras recolecta setas y lo lleva para recibir cuidados en el internado. Y esto va a revolucionar las hormonas y la convivencia en el internado.

tumblr_o5j9dotjIv1r5mrsgo1_1280.jpg

Sé que he visto en alguna ocasión la versión de 1971, dirigida por Don Siegel y protagonizada por Clint Eastwood y Geraldine Page, pero sinceramente, aunque sabía aproximadamente de qué iba la cosa, no la recuerdo con detalle. Nos dicen que Coppola ha trasladado el punto de vista de la acción del soldado irlandés hacia las mujeres virginianas. Esto es así. Pocas veces nos quedamos a solas con él. Las más de las veces conocemos de él por lo que perciben las mujeres y niñas del internado. Coppola se preocupa también por crear un ambiente. Para ello se apoya especialmente en una fotografía de planos comprimidos, brumosa, con la sensación del calor húmedo en el verano sureño. La guerra aparece como algo presente, pero distante (se podían haber estirado un poco más en los efectos digitales a la hora de crear los humos de las batallas e incendios, flojos). Y el ambiente en el interior de la casa aparece como opresivo. Aunque sin llegar a los extremos de Kubrick, el trabajo del director de fotografía Philippe Le Sourd con iluminaciones realistas, con la iluminación de las velas tal y como debe verse y no como se ve habitualmente en el cine, unido a la textura de la película cinematográfica en la que está rodada, nos hace sentir la atmósfera cargada entre los  prsonajes. En general, estamos ante una obra que muestra una capacidad profesional por parte de la directora y del equipo de la misma. Todo ello unido al buen hacer del reparto. No vamos a descubrir ahora las capacidades de los miembros del mismo, siendo tal vez el protagonista masculino el más flojo, y más discutible como elección para el mismo, aunque cumple con su misión.

tumblr_ogxwbj5z6F1r5mrsgo1_1280.jpg

Sin embargo, en ningún momento sentimos que se aporte realmente nada sustancial a la historia. O a otras historias similares a esta. Dentro de la corrección general del filme, salimos de la sala de cine con el convencimiento de que pasado un tiempo nos olvidaremos de esta película, que no nos va a marcar ni positiva ni negativamente. Está bien mientras la ves, pero no deja poso. Quizá porque Coppola no acaba de dejar que estallen en toda su intensidad las emociones reprimidas que supones a las mujeres que constituyen este microcosmos opresivo, en el que entra el soldado como un cometa de luz y polvo dejando una estela que difícilmente podrá ser inocua. Eso, si no produce una destrucción cataclísmica. Pero al final… no sé. Sientes que es casi como si no hubiera pasado nada. No sé. Algo le falta a esta película.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

tumblr_ov8zrayn4d1r5mrsgo1_1280.jpg

[Cine] The Homesman (2014)

Cine

The Homesman (2014); vista el 20 de noviembre de 2015.

Versión original subtitulada para la segunda película para la gran pantalla de Tommy Lee Jones, un Jones que como buen Juan Palomo, forma parte también del equipo de guionistas que adapta la novela de Glendon Swathout, y se reserva un papel coprotagonista en el filme. Filme que es posible encontrar también en la cartelera española doblado al castellano con el título de Deuda de honor. En cualquier caso, estamos ante un reparto muy interesante, y a lo que se nos anunció previamente como una aproximación alternativa a las tradicionales al western.

La película nos habla de cómo Mary Bee Cuddy (Hilary Swank), una colona pionera en el territorio de Nebraska, se compromete tras un duro y nefasto invierno a llevar a un hogar seguro más al este a tres mujeres que han perdido la razón por los terribles acontecimientos que les han acontecido. Arabella Sours (Grace Gummer), una joven esposa de 19 años cuyos tres hijos han muerto por la difteria, Theoline Belknap (Miranda Otto), una madre que sacrifica a su bebé por no poder mantener a todos sus hijos tras la muerte de todas sus vacas, y Gro Svendsen (Sonja Richter), una noruega que sufre el maltrato de su marido y cuya madre ha muerto recientemente. Para recorrer las desoladas llanuras que separa el asentamiento de Loup en el territorio hasta la ciudad de Hebron en el estado de Iowa, contará con la colaboración, reluctante al principio de George Briggs (Tommy Lee Jones) un solitario aventurero a quien salva de un linchamiento.

Estamos ante lo que muchas veces se denomina un western crepuscular. Este término lo he escuchado o leído referido a dos conceptos distintos. Por un lado, referido al western que se desarrolla en una época histórica tardía, cuando buena parte de la exploración y el sentido de aventura ha desaparecido, y nos encontramos ante unos estilos de vida que desaparecen. El segundo sentido del término se refiere al western revisionista, en el que desaparece el aura de heroísmo y aventura del tradicional, para ofrecernos un ambiente más real, mostrando la dura vida de los pioneros y los colonos, las dificultades y las miserias que hubieron de sufrir para llegar a domeñar el bello pero duro medio natural de las grandes praderas, los desiertos o las montañas que más allá del Misisipi o del Misuri esperaban a los europeos que acudían para apropiarse de las tierras y hacer fortuna. En este caso, nos encontramos ante esta segunda acepción.

A falta de fotografías de las grandes praderas del oeste americano, me iré a otros paisajes duros, mucho más cercanos.

A falta de fotografías de las grandes praderas del oeste americano, me iré a otros paisajes duros, mucho más cercanos.

Loup, que existe en la actualidad en el estado de Nebraska, se nos muestra como un pequeño asentamiento de personas luchando duramente para hacer prosperar sus granjas y sus negocios. De origen europeo, inmigrantes del este o incluso de la vieja Europa, con fuertes convicciones religiosas y una moral muy conservadora, viven en un entorno duro. En las grandes llanuras de Norteamérica encontramos un clima continental extremo, donde los veranos pueden ser muy calurosos con temperaturas por encima de los 30 ºC mientras que los inviernos se acompañan de fuertes nevadas y temperaturas de bastante grades bajo cero. Ha esto hemos de sumar las temporadas de tormentas, encontrándose en el llamado “callejón de los tornados”. Sumemos a esto los problemas de adaptación de cultivos, del ganado, la amenaza de los nativos cabreados por el espolio de sus tierras por parte de los europeos y la presencia de aventureros forajidos que pueden aprovecharse del relativo aislamiento en el que viven muchos granjeros. Añadamos la ausencia de servicios que nos parecen básicos hoy en días como médicos, farmacias, escuelas adecuadas, etcétera.

En un entorno de tal dureza, y con una sociedad fuertemente conservadora, el punto de partida del filme es que la mujer es fácilmente una víctima fácil de las desgracias. El maltrato, la condición de ciudadana de segunda categoría, la mortalidad infantil, la convención del matrimonio… una mujer de 31 años no casada ya es una solterona… Así nos encontramos con las tres mujeres que han perdido la cordura, y el personaje principal del que pronto nos ponen en antecedentes que, aunque es mucho lo que tiene comparado con sus vecinos, también ha perdido mucho por el camino desde su infancia en Nueva York, sin alcanzar a realizar muchas de las aspiraciones que una mujer joven tiene en ese entorno. La película es básicamente feminista, en el sentido de reivindicar el papel de las mujeres en una época difícil de la historia norteamericana, que pocas veces ha salido a la luz. En la mayor parte de los westerns tradicionales, la mujer es simplemente el descanso del guerrero. Bonita, dispuesta, con la cena preparada y los calzones del macho lavados.

Me refiero al paisaje estepario de los Monegros en Aragón.

Me refiero al paisaje estepario de los Monegros en Aragón.

Todos estos elementos están en la odisea particular que afrontan los cinco personajes principales, los dos protagonistas y las tres compañeras que no dialogan. Una odisea de varias semanas de duración por las llanuras inhóspitas, y diversos peligros humanos, para un recorrido que hoy en día son 450 kilómetros, casi cinco horas, por una carretera interestatal de los Estados Unidos. No todos llegarán al final del viaje.

Técnicamente, la película es irreprochable, con una fotografía que aprovecha perfectamente las condiciones atmosféricas del entorno, lo amplios espacios, jugar con la pequeñez del ser humano ante una naturaleza que puede ser apabullante. La película tiene momentos muy notables. Episodios que por su intensidad emocional te dejan pegado a la butaca y te conmueven o estremecen. Sin embargo, como conjunto tiene algún problema de ritmo y de enlace entre unas situaciones y otras. Nada grave. Probablemente reflejando la dificultad de trasladar al cine una novela que quizá sea densa y más compleja en sus descripciones y relato de situaciones. Tras momentos muy dramáticos, como el que se da acampados en el soto junto al rito tras dejar atrás las llanuras, viene el momento del hotel que tiene momentos casi esperpénticos tanto en su desarrollo como en el terrible desenlace. El final, con canciones y danzas, tiene sin embargo tonos de desasosiego y de desesperanza.

Jones deposita de todos modos su confianza en la capacidad de los intérpretes para trasladar al espectador las emociones necesarias. Y el reparto es suficientemente sólido como para llevar a cabo el encargo con nota. Tanto Swank como Jones son intérpretes que han mostrado sobradamente su capacidad y no decepcionan. Pero las tres mujeres que han perdido la razón, que parece que sean un complemento sin más, nos ofrecen momentos también de dramatismo y solidez; a veces creo que están algo desaprovechadas. Diversas apariciones breves de ilustres jalonan con solidez el desarrollo de la película, John Lithgow o James Spader por poner unos ejemplos, para terminar con dos breves actuaciones de otras mujeres. Que pueden simbolizar el pasado o los valores tradicionales, en el caso de Meryl Streep que tiene la ocasión de coincidir con su hija, Gummer, en una escena, o el incierto futuro de la mujer de la frontera, en el caso de la joven Hailee Steinfeld, que vuelve al género que le dio fama en su momento con solo 13 o 14 años. Aunque sea brevemente.

Estamos ante una película que me ha hecho pensar bastante, como veis por la longitud de la entrada. No es una película redonda. Al público votante en IMDb no le apasiona, pero la respuesta de los críticos, aunque variada, es más positiva que negativa. Yo digo que se deja ver sin problema, aunque quizá se ha perdido la ocasión para hacer una película mucho más redonda. Quizá ha faltado ambición. O algo de capacidad, más allá de las habilidades técnicas, para trasladar la historia a la gran pantalla.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Quizá las temperaturas no sean tan extremas, pero la notable aridez del clima le dan un ambiente especial a esta comarca aragonesa.

Quizá las temperaturas no sean tan extremas, pero la notable aridez del clima le dan un ambiente especial a esta comarca aragonesa.

Fotógrafas, y compañeras de fotógrafos

Fotografía

Ayer aparecía publicado en Lens, el blog sobre fotografía, vídeo y periodismo visual de The New York Times, un pequeño reportaje con fotografías de Martine Franck. Franck fue una fotógrafa belga que ya durante los años 60 fue construyendo una carrera como fotógrafa independiente en Estados Unidos. En 1965 conoce a Henry Cartier-Bresson, con quien se casó en 1970. A partir de ese momento, aunque continúo su carrera como fotógrafa, da la impresión de que pasa a ser conocida más por su matrimonio que por su calidad profesional. Sin embargo, no hay más que echar un vistazo a su porfolio en las páginas de la agencia Magnum para ver que merece ser reconocida por sí misma.

Podemos encontrar otros casos, más o menos similares, de mujeres que con una visión propia y con una actividad propia como fotógrafas son más conocidas, creo yo, como “señoras de” que por su valía.

Pensemos por ejemplo en el caso de Gerda Taro, actualmente muy reivindicada afortunadamente. Compañera de fatigas y amante de Robert Capa, durante mucho tiempo ha sido conocida más por su relación con el fotógrafo húngaro que por su propio trabajo. Sin embargo, originalmente la denominación Robert Capa no era un mero seudónimo de Ernö Friedmann sino que era la imagen de marca del trabajo colectivo de ambos. De hecho, no estaban identificados al principio que negativos eran de uno y cuales de la otra.

En otro orden de cosas, el año pasado cuando visité la exposición de la Bauhaus en Berlín y los edificios relacionados con la misma en Dessau, supe de la existencia de Lucia Moholy, de soltera Lucia Schulz. Esta fotógrafa fue la esposa de László Moholy-Nagy, prestigioso profesor de la escuela durante su época en Dessau, pintor, fotógrafo y diseñador gráfico. Nuevamente, la fotógrafa queda en la sombra del fotógrafo y esposo, a pesar de la insteresante labor de documentación de una época y una institución que realizó, y de haber participado con su esposo en mucha labor de investigación y experimentación en la fotografía, y posteriormente haber realizado una importante labor docente.

Finalmente, señalaré el caso de June Newton, de soltera June Browne, y más conocida con el seudónimo de Alice Springs. Empezó su carrera como actriz, para luego tirar de cámara y hacer su propia carrera en este campo. Sin embargo, es fundamentalmente conocida por ser la esposa del fotógrafo berlinés Helmut Newton. Nuevamente, poca gente conoce su trabajo y si acaso es identificada por haber posado como modelo para su marido.

Seguramente hay más casos, pero en este momento me salen estos cuatro, con trabajos que he conocido más recientemente y que tengo frescos en la memoria. Pero que sirva para recordar que todavía hay muchas mujeres cuyo trabajo no es lo suficientemente reconocido, simplemente por haber tenido “la mala suerte” de convivir con un hombre destacado. Que quizá destacó porque era hombre; si hubiese sido mujer…

Parque Grande

Ejemplo de fotografía tomada por un ser humano masculino a quien le gustaría tener una fracción del saber de las cuatro fotógrafas mencionadas en el artículo; en el Parque Grande de Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8