[Cine] High Life (2018)

Cine

High Life (2018; 10/20190212)

Comentaba hace unos días la cantidad y variedad de space operas, aventuras espaciales en castellano, que salpican las plataformas de vídeo bajo demanda en forma de series. Unas más interesantes, otras menos. Y por sorprendente que parezca en mi caso, ya que es uno de mis géneros aventureros preferidos, alguna se ha caído de mi cartelera televisiva sin terminarla. Por lo menos de momento. Y aunque venga avalada por el señor de los tronos de hielo y fuego… Y de repente, sin hacer ruido, con muy poca publicidad previa, nos llega a la cartelera de cine otra aventura espacial, firmada por la francesa Claire Denis, de la que he de confesar he visto poco. Creo que alguna de sus películas la he visto en televisión, pero sin un recuerdo muy definido.

Toda odisea es por definición un viaje,… quizá todo viaje tiene su parte de odisea. Y algunas escenas de la película, muy probablemente rodadas en Polonia, me han recordado un viaje que ya tiene más de diez años en el recuerdo, por ese país eslavo de la Europa oriental.

Aquí nos lleva a una odisea espacial con un tono muy distinto de aquella que nos maravilló hace 50 años, pero con netas influencias de ella, al menos en el fondo, menos en la forma. También encontramos influencias de otras magníficas aventuras espaciales, como las hermosas cúpulas que nos mostraron el viaje por el espacio de otra forma a principio de los años 70. Aquí encontramos más parecidos tanto en el fondo como en la forma. En cualquier caso, una expedición científica de humanos, viajando a velocidades superlumínicas viaja entre las estrellas explorando agujeros negros. Con la peculiaridad de que sus tripulantes son convictos condenados a cadena perpetua o al corredor de la muerte, a los que se les ha dado la oportunidad de conmutar su pena por un viaje, probablemente sin retorno. Y en el que viaja una médica (Juliette Binoche) que conduce experimentos con los pasajeros sobre reproducción humana, hasta que nace la primera niña espacial, Willow (Scarlett Lindsey, bebé; Jessie Ross, adolescente), con un padre biológico (Robert Pattinson) y una madre biológica (Mia Goth) que nunca se prestaron a este experimento voluntariamente, nacimiento que traerá consecuencias imprevistas a la expedición.

Compleja producción europea, con predominio de un equipo de realización francés, un equipo artístico polaco, la colaboración de algún artista contemporaneo de prestigio en el diseño artístico como es el danés de origen islandés Olafur Eliasson [Wikipedia, instagram], y un reparto basado sobre intérpretes británicos y alguna presencia francesa. Pero frente a la simétrica, limpia, aséptica, brillante imagen que la odisea de Kubrick transmitía, aquí nos encontramos en un entorno sucio, deteriorado, cutre, desesperanzado. Una visión poco optimista de las relaciones humanas, un acercamiento a una sexualidad triste y deshumanizada, un análisis de la capacidad autodestructiva de las comunidades humanas, y una cierta esperanza en las generaciones futuras, aunque con mensajes ética o moralmente perturbadores.

Acompañada de interpretaciones ásperas, pero sólidas y convincentes, no me atrevería a decir que es una película para todos los públicos. Con un argumento que va dando saltos entre diversos intervalos intemporales, sin seguir unas reglas definidas, es una película exigente para el espectador que activamente debe dar con las claves de una película de tono filosófico, y en esto más próxima a los planteamientos del Solyaris de Andrei Tarkovsky que de las influencias mencionadas anteriormente. A mí me ha merecido la pena… pero muchos espectadores acostumbrados a aventuras espaciales simplonas y concebidas como entretenimiento de acción, les puede resultar difícil de digerir.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Nadie quiere la noche (2015)

Cine

Nadie quiere la noche (2015); vista el 30 de noviembre de 2015.

Supongo que hay que dejar el título en castellano, porque parece que ese es el título oficial. Aunque la película está rodada en inglés. Y en inuit. Y porque desgraciadamente a Zaragoza no ha llegado más que la versión doblada (¡horror!). Aunque yo tenía mis dudas porque había leído algo de las peripecias de esta película en su presentación en Berlín, la presencia de Juliette Binoche y algún otro nombre conocido, añadido a que todavía hay quien espera cosas interesantes de la directora Isabel Coixet, nos hizo optar por esta película, a pesar de que había otras igualmente interesantes o más.

La protagonista de la película es Josephine Peary (Juliette Binoche), la esposa del autoproclamado primer hombre en pisar el Polo Norte. En una realidad alternativa a la realidad histórica, Josephine habría ido a esperar a su marido a su regreso de la expedición polar. Primero a la isla de Ellesmere, la más al norte de los territorios árticos canadienses, y desde aquí, atravesando el estrecho de Nares, al norte de Groenlandia, cuando el invierno se está acercando. Allí se encontrará con Allaka (Rinko Kikuchi), la amante inuit de Peary, y juntas decidirán esperar el regreso de este, afrontando la noche del invierno ártico.

Paisajes nevados, para ilustrar una película gélida ambiental y conceptualmente.

Paisajes nevados, para ilustrar una película gélida ambiental y conceptualmente.

Como digo, esta es una historia alternativa. Aunque Josephine Peary acompañó en su juventud a su marido en alguna expedición ártica, hasta el punto de dar a luz a su hija mayor en una de ellas, lo cierto es que esperó confortablemente el regreso del explorador en Estados Unidos en 1909. Por lo tanto, si tal cosa es sabida, la pregunta es ¿cuál es la tesis de Coixet al hacer esta película? ¿este ejercicio de ucronía? El personaje de Josephine Peary es mostrado como una mujer irracional, soberbia, racista, vana y con tendencias dictatoriales. Tal es así… que en un momento dado te da igual lo que le pase. El personaje de Allaka, por el contrario, es una variante del “buen salvaje”. El ser humano en estado natural en contacto con la naturaleza, generoso, sencillo, solidario,… pero la estereotipada definición del personaje la hace igualmente impersonal. Poco interesante. A partir de aquí… una descripción de 18 o 20 semanas en la frío noche ártica, tan inverosímiles como faltas de interés… Ni aun con el tercero en discordia. Un enorme esfuerzo de rodaje, tanto en el plano técnico como en la contratación de un equipo artístico notable para ¿qué, exactamente?

Ni siquiera las esforzadas interpretaciones de las dos protagonistas consigue salvar esta historia. No entiendo tampoco, si quiere reivindicar a los pueblos aborígenes frente a la soberbia occidental, por qué no ha buscado para el papel de Allaka a una actriz inuit en lugar de buscarse a una pijita nipona. Ni entendemos para qué es necesario contratar a Gabriel Byrne para el papel que hace.

Pero no las nieves árticas, donde no he llegado... nos conformaremos con los Pirineos en invierno.

Pero no las nieves árticas, donde no he llegado… nos conformaremos con los Pirineos en invierno.

Me entero después de ver la película que después de la gélida acogida en la Berlinale, más que gélida habría que hablar de rechazo al filme, se volvió a montar el metraje, se recortó y se intentó hacer más digerible. No me puedo ni imaginar el pestiño insufrible que debió ser aquella presentación. No la puedo recomendar. Y difícilmente creo que le llegue a perdonar a Coixet que haya conseguido que Juliette Binoche, una de mis actrices preferidas, me caiga durante dos horas profundamente antipática.

Valoración

  • Dirección: *
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

En el alto valle del río Gállego y en el puerto de Portalé... Pirineos aragoneses.

En el alto valle del río Gállego y en el puerto de Portalé… Pirineos aragoneses.

[Cine] Clouds of Sils Maria (2014)

Cine

Clouds of Sils Maria (2014); vista el 28 de junio de 2015.

Versión original subtitulada en castellano para esta película con muchos alicientes a priori, que también se puede encontrar en la cartelera española con el título en castellano desvirtuado de “Viaje a Sils Maria”. Por son más importantes las “nubes (clouds)” que el “viaje”. Pero la capacidad de las distribuidoras españolas para causar desmanes en los títulos de las películas extranjeras es notable; en esta ocasión casi se podría decir que se han moderado.

Digo que la película tiene muchos alicientes. Para empezar porque está interpretada por la siempre interesante Juliette Binoche. En segundo lugar, porque aunque no he visto mucho cine de su director, Olivier Assayas, en algunos medios siempre despierta expectación. En tercer lugar, por que la réplica a la veterana y madura Binoche viene dada por dos actrices entre jóvenes y muy jóvenes de las que se espera mucho. O hay quien espera mucho. Ya veremos.

Maria Enders (Juliette Binoche) es una veterana actriz de cine y teatro que acude a la localidad alpina suiza de Sils Maria para un homenaje a un viejo amigo, escritor y director teatral, que le proporcionó en su juventud su primer éxito con la obra “Majola Snake” (la serpiente de Majola, un fenómeno atmosférico en este valle alpino, en el que las nubes procedentes de Italia parece deslizarse por el valle como una serpiente; ya he dicho que cambiar “clouds” por “viaje” en el título era una tontada como una casa). Pero el director se suicida allí mismo, en una casa de montaña, y el homenaje se convierte en póstumo. Al mismo tiempo, un joven director teatral, Klaus Diesterweg (Lars Eidinger) le propone volver a hacer la obra. Pero en lugar de la protagonista joven de más de 20 años atrás, la protagonista madura de la misma. Tras pensarlo y discutirlo con su joven ayudante, Valentine (Kristen Stewart), y encontrarse con la actriz de apenas 20 años que hará el papel que a ella le dio la fama, Jo-Ann Ellis (Chloë Grace Moretz), aceptará. Pero le producirá muchos conflictos personales.

Para ilustrar la entrada de hoy, nos iremos también a los Alpes suizos, también en la frontera con Italia.

Para ilustrar la entrada de hoy, nos iremos también a los Alpes suizos, también en la frontera con Italia.

Estamos ante la típica historia en la que una persona, una actriz llega a la madurez después de una vida de éxito, y se empieza a plantear las cuestiones que acompañan esa madurez. El nuevo tipo de papeles que le son ofrecidos, el escepticismo con el que acoge las propuestas o la vida en general, el empuje de nuevas generaciones de actrices, con nuevas formas de comportarse en sociedad y nuevas formas de interpretar y de entender las obras. Así como la desaparición de aquellos que influyeron en sus vidas. Es por lo tanto una película reflexiva que pivota en torno a al personaje interpretado por Binoche, y en el que las dos actrices jóvenes tienen dos misiones distintas. La asistente (Stewart) es el “pepito grillo” de la actriz. Con una lealtad incondicional, pero que se verá sometida a dura prueba, es la visión de la actualidad para una mujer que empieza a no comprender el mundo que le rodea. La actriz joven (Moretz) es el polo opuesto, el mundo moderno, frívolo, superficial, por lo menos aparentemente, cuyos valores han cambiado y, por consiguiente, su actitud ante el mundo y las obras a interpretar.

Por su puesto, el peso de la película, más allá de los bellos paisajes alpinos que se nos ofrecen, descansa en las sólidas interpretaciones de sus protagonistas. Desde luego de Binoche, que muestra una vez más su solidez y madurez interpretativa. Y luego la razonable competencia de sus “sparrings” más jóvenes, que hacen un trabajo suficiente, incluso meritorio, pero que de momento están a otro nivel. Por lo menos Stewart ha dejado de parecer que está permanentemente colgada, y hace creíbles los conflictos internos de su propio personaje. Moretz tiene un papel que corre el riesgo constantemente de sobreactuar y caricaturizar, y por lo menos tiene la suficiente contención para que no suceda.

Pero en lugar de visitar los Grisones, nos iremos al Valais (Wallis en alemán), y subiremos desde Zermatt a Gornergrat, frente al Monte Rosa.

Pero en lugar de visitar los Grisones, nos iremos al Valais (Wallis en alemán), y subiremos desde Zermatt a Gornergrat, frente al Monte Rosa.

Dicho todo esto, al final nos quedamos con una cierta sensación de vacío. De que hemos hecho un viaje… no necesariamente a Sils Maria, sino al interior de estas personas, pero que no hemos profundizado en exceso, y que nos hemos limitado a pasear por algunos lugares comunes, que ya se han tratado en otras ocasiones, sin aportar gran cosa nueva. La película se deja ver, es correcta, pero no va mucho más allá.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

En la película se ven imágenes de un cortometraje de 1924 de Arnold Franck sobre el fenómeno de la “serpiente de Maloja”, que os dejo a continuación por si os apetece verlo.

[Cine] Mil veces buenas noches (2013)

Cine

Mil veces buenas noches (Tusen ganger god natt, 2013), 9 de agosto de 2014.

No, no me olvido de que nos han abandonado Robin WilliamsLauren Bacall. Una cierta dosis de tristeza me acompaña mientras escribo estas líneas. Pero he decidido darme unos días para escribir un obituario, porque hay cosas que me hacen reflexionar estos fallecimientos. Especialmente, por el cine que estoy viendo estos días desde casa, el que bajo legalmente de la plataforma Yomvi de Canal Plus. Probablemente el viernes, que es fiesta y tendré tiempo, os hablaré de ello.

Como en otras ocasiones, especialmente cuando las películas llegan con retraso, aunque vemos la película doblada en las salas de cine, si está disponible por la red de redes, aunque sea por mecanismos que no son del gusto de la industria del cine, la veo también en mi casa en versión original. Cada película que veo me convenzo más de que el doblaje de las películas es una lacra. En cualquier caso, que nadie se equivoque. Aunque el título oficial de esta película de Erik Poppe está en noruego, los diálogos de la película están predominantemente hablados en inglés.

Última película filmada por lo tanto por este fotógrafo de prensa noruego reconvertido en cineasta, y que sitúa como protagonista a una reportera gráfica, Rebecca (Juliette Binoche), una de las más importantes del panorama de la actualidad, que a través de sus contactos ha conseguido llegar hasta el lugar donde se prepara un mujer integrista como bomba humana para realizar un atentado en Kabul. La acompaña en su recorrido hacia su destino durante un tiempo hasta que decide bajarse del coche, momento en que hace algo que llama la atención de la policía, y desencadena la detonación de la bomba humana, que la alcanza y queda mal herida. Durante el periodo de recuperación en su casa de Irlanda, comprueba que los riesgos de su profesión están afectando a su familia, especialmente a su marido, Marcus (Nikolaj Coster-Waldau), y a su hija mayor, Steph (Lauryn Canny), una introspectiva pero inteligente adolescente de quince años. Un viaje con esta a África provocará la crisis en el entorno familiar, y la necesidad de replantearse toda su vida.

Cork

La familia de nuestra protagonista vive en Irlanda, probablemente no en Cork, pero en un lugar igualmente agradable.

Película ambiciosa en cuanto a los temas que trata. La necesidad del fotógrafo en zonas de conflicto, la necesidad de la libertad para realizar su trabajo, la censura, la ética del fotógrafo en cuanto a mero espectador o potencial actor de lo que está sucediendo, el delicado equilibrio de la mujer que trabaja, y además poniendo en riesgo su vida, y su compromiso hacia su familia,… Hemos de suponer que Poppe tendrá bien pensados los temas, ya que él mismo desarrolló este trabajo. También que, por ese motivo, las escenas de la fotógrafa en situación de conflicto debemos considerarlas realistas, o al menos, de una forma razonable.Y sin embargo, pese una realización correcta en los aspectos técnicos fundamentales, a la historia, que podría estar cargada de situaciones fuertemente emocionales resulta algo fría. Además de excesivamente previsible en algunos momentos. Quizá esa limpieza y corrección académica en la realización pasa factura a una película con unos temas que precisan un poco más de barro, de meterse en la mentalidad de los personajes, de sentir la fricción intensa de los conflictos desatados,… La película discurre a pesar de los temas tratados dentro de cierto convencionalismo, y eso no le sienta bien.

Península de Connemara

El trabajo del marino, biólogo marino, les hace vivir en la costa, no en la de Atlántico, en Connemara, que vemos en la foto, sino en la del mar de Irlanda.

Y eso que los intérpretes ponen de su parte para que la cosa salga a flote. Binoche es un valor seguro que da todo lo que puede en sus papeles. Curiosamente no es la primera vez que la vemos empuñando una cámara fotográfica, aunque ha llovido mucho desde entonces. Coster-Waldau, que abandona su pose de duro espachín en la que le hemos podido ver reciente, también está convincente en su papel de biólogo marino comprometido, y padre de familia no menos comprometido. Incluso la joven Canny cumple su difícil papel, que le obliga a confrontar a una peso pesado como es Binoche.

Pero la película, que se deja ver, se me queda un poco corta. No llega como he comentado a producirme las sensaciones y las emociones que esperaba. Y desde ese punto de vista, aunque le doy un aprobado, lo consigue por los pelos. Ni que decir tiene que irá a engrosar mi lista de películas con temática fotográfica.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Derrynane - Ring of Kerry

Y esto les permite dar románticos paseos por las playas, quizá no en estas con peligrosas corrientes cerca de Derrynane en el condado de Kerry, pero estupendas playas.

[Cine] Ellas (2011)

Cine

Ellas (Elles, 2011), 25 de junio de 2012

Ante una cartelera veraniega en la que es difícil decantarse por un título u otro, la presencia de Juliette Binoche en el reparto puede ser casi decisiva. Si además nos anuncian que trata un complicado, el de la prostitución entre jóvenes universitarias, y que pretende dar una visión amplia y profunda del tema, lejos de los tópico,… pues nada, arriesgamos con esta producción franco-polaca.

Dirigida por la polaca Malgorska Szumowska, nos cuenta como Anne (Binoche) es una periodista de una revista femenina que se encuentra redactando un artículo de fondo sobre la prostitución entre las estudiantes universitarias parisinas. Y así conviviremos con ella durante 24 horas, en las que iremos alternando retazos de su vida cotidiana como profesional, esposa y madre, con los problemas que ello conlleva, y mediante flashbacks conoceremos la historia de dos jóvenes universitarias a las que ha entrevistado, y que además de estudio obtienen sus ingresos prostituyéndose. Una de ellas es una francesa, Lola/Charlotte (Anaïs Demoustier), de clase media-baja, que busca alcanzar un nivel socioeconómico superior con el dinero que consigue mediante la prostitución. La otra es Alicja (Joanna Kulig), una estudiante polaca, para la que las cosas resultan muy difíciles, tanto por su origen como por su nivel económico, como por los abusos a los que se ve sometida como consecuencia de lo anterior, y también encuentra en la prostitución la solución a sus problemas.

En cuanto a la realización es de esta de las que constantemente te ofrece primeros planos de los personajes, con movimientos de cámara que acompañan los de los personajes o sus actos, un tanto mareante en ocasiones. Acompañada de una banda sonora con unas cuantas piezas de música clásica un poquito rimbombantes, el problema del filme sin embargo está en el planteamiento. Uno diría que las protagonistas son las dos chicas prostitutas siendo la periodista el vehículo para entrar sus vidas y reflexionar sobre su situación. Pero lo cierto es que cuando sales tienes la impresión de que lo que has ido a ver es un día en la vida de una señora de cuarentaytantos con los problemas familiares propios de la situación. Con situaciones un tanto tópicas. Un marido que va a lo suyo, un hijo adolescente pasota y consentido y un hijo menor absorto en los videojuegos.

Sin embargo la historia de las prostitutas decepciona por su falta de profundidad y por su morbosidad. La reflexión sobre las dificultades para compaginar su vida normal con su actividad al margen se ven despachadas con unas cuantas preguntas de entrevista y alguna escena rápida de sus relaciones con sus madres y algún novio. Y el resto es una colección de escenas escabrosas, de la actitividad propia de la prostitución. Felaciones con tipos de desagradables, algún cliente rarito, algún cliente abusador, un par de tarados, y carne fresca, las de las dos chicas, en mayor o menor grado. Como digo, decepcionante. Esperaba algo más profundo. Casi al contrario. Más escenas de sus conflictos vitales, y referencias más tangenciales a los aspectos sórdidos. Se supone que el punto de vista de la película es feminista, pero casi tengo la sensación de que está pensada para atraer machotes morbosos al cine. No soy nada mojigato con el sexo en la pantalla, pero no me ha resultado agradable.

Las tres protagonistas están razonablemente bien, aunque lastradas por las deficiencias que a mí me parece que tiene la historia y su planteamiento. Desde luego a la Binoche la he disfrutado en papeles mucho mejores, y de las dos chicas, la francesa parece la más normal. La chica polaca de un aspecto casi desvalido a una cínica alcohólica de mucho cuidado sin explicación intermedia tan apenas.

Resumiendo, una película decepcionante, que sin merecer un suspenso, tampoco me atrevo a recomendar. Creo que el tema es interesante, creo que tiene mucha miga, y creo que está mal planteado. Una pena.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Liberté Égalité Fraternité

Algunas dudas surgen al ver esta películas sobre la vigencia los principios revolucionarios, libertad, igualdad, fraternidad, como los encontramos paseando por el Marais parisino.

[Cine] Copie conforme (2010)

Cine

Copie conforme (2010), 4 de noviembre de 2010

La posibilidad de ver a Juliette Binoche en versión original, en la primera película de Abbas Kiarostami de carácter occidental, en los paisajes y pueblos de la Toscana, y teniendo en cuenta que la crítica no había tratado mal del todo el filme, hacía que la incursión para verlo fuera segura. Así que a continuación os cuento de qué va este largo diálogo de hora y tres cuartos de duración.

Sinopsis

En Arezzo, ciudad de la Toscana, un escritor inglés (William Shimell) presenta su libro sobre el valor de las copias en el arte frente a la obra original. Entre el auditorio, hay una mujer (Binoche) con su inquieto hijo, inquieto él, inquieta ella. La mujer, que debe atender al joven preadolescente, entrega una nota al representante del escritor y se va a dar de merendar al chaval. Al día siguiente, un domingo, la mujer, que resulta tener una galería de antigüedades, se reúne en su tienda con el escritor para dialogar sobre el contenido del libro. Este propone salir a dar un paseo para aprovechar el buen día, y cogen el coche de ella y se dirigen al pintoresco pueblo de Lucignano. Allí pasearán entre los turistas y las muchas novias que se casan en esta población y seguirán conversando. En un momento dado, mientras toman un café, la intervención de la camarera, una mujer ya de cierta edad, hará que la conversación adopte nuevos derroteros. Derroteros que cambiarán nuestra imagen de la pareja, de su relación, de sus problemas y de lo que estamos viendo. En un momento dado, nos preguntamos cuál es la pareja original y cuál es la copia.

Dirección y producción

No es nuevo el esquema fílmico en el que dos personas durante el transcurso de la película, que representa un día, una tarde, una velada o el tiempo que sea, limitado, conversan sobre diversos temas, trascendentes en sus vidas, y en su relación si es el caso. Y he oído hablar de esta película como de un “remake emocional” de Viaggio in Italia (Te querré siempre), película que no recuerdo haber visto. En este caso, la cámara de Kiarostami decide acompañar directamente a las personas, fundamentalmente a los protagonistas y eventualmente a otros personajes con los que se encuentran, interaccionan, y provocan en ellos cambios que modifican sus percepciones y sus opiniones. Es una película de detalles, a los que hay que estar especialmente atento. Vemos poco de los lugares en los que transcurre la acción. Muchas veces intuimos como es el entorno, o lo vemos reflejado en el parabrisas de un automóvil, o en un espejo retrovisor y uno de pared simultáneamente. Y en esa atención a los detalles, cuando la mantienes, encuentras muchas de las claves de la historia que te están contando.

Me parecen muy destacables, desde esta atención a los detalles, los trabajos de fotografía y de sonido. Constantemente acompañan a los personajes los sonidos del ambiente que les rodea, que complementan perfectamente la parca información visual que a veces se nos ofrece, al estar la cámara centrada siempre en los personajes. Y la iluminación, ya que es la luz del sol la que nos va a ir marcando los tiempos. La luz dura del mediodía cuando los personajes se trasladan por la mañana, la luz suave y dorada de la tarde… las campanas de las iglesias que nos informan también de la hora que es. Ningún detalle es superfluo.

Interpretación

Es el punto fuerte de la película, todo el reparto está muy bien. No sólo los dos protagonistas que casi monopolizan el filme. También las breves intervenciones del hijo (Adrian Moore), de la dueña de la cafetería (Gianna Giachetti) y del turista francés (Jean-Claude Carrière) son excelentes, siendo además trascendentes para la evolución y la comprensión del filme. Sin embargo, quien se apodera sin contemplaciones de la pantalla es Binoche. Una actriz que ya no puede ocultar su madurez, y probablemente tampoco lo pretende, nos ofrece una variedad de situaciones y sentimientos, que van desde las preocupaciones habituales de una “maruja” al cargo de su retoño, hasta la sensualidad de la mujer que ya con cierta edad aspira todavía a ser considerada como objeto de deseo y de atención, de amor por el hombre al que quiere. Una versatilidad tremenda, acompañada por el atractivo físico que todavía mantiene.

Ah, una cuestión fundamental. Es absolutamente necesario ver esta película en versión original. De hecho, el título de la misma tal y como lo he puesto es el original francés, ya que en castellano la han titulado Copia certificada. Pero es que los personajes de la misma hablan indistintamente en francés, en inglés y en italiano. Y los cambios de idioma son importantes. Y lo que se dice en cada idioma también.

Conclusión

Desde mi punto de vista, una película bastante recomendable por dos cuestiones. Por un lado, por la maestría del director, que es capaz de poner en escena de una forma muy sutil e inteligente una larga conversación que podría haber resultado bastante tediosa de otro modo, y que sin embargo nos atrae y nos interesa. Especialmente tras el giro presentado por la conversación con la dueña del café, momento en el que la película cambia radicalmente. Opto por dejar que el potencial espectador lo descubra por sí mismo. Por otro lado, como ya hemos comentado, por la espléndida interpretación de la que disfrutamos. Eso sí, aficionados al cine de acción o del cine “en el que pasa algo”, abstenerse. Las cosas que pasan en esta película pasan en el interior de los personajes. Todo lo demás, no es más que un largo paseo por la Toscana. Que tampoco está mal.

Calificación

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
****

El escritor de la película toma la idea de su libro al contemplar una escena entre una madre y su hijo a los pies de la copia del David de Michelangelo que está en la Piazza de la Signoria de Florencia - Canon Powershot G6

Cine y fotografía: La insoportable levedad del ser y Los abrazos rotos

Cine, Fotografía

Este viernes pasado tuve una agradable cena en casa de unos amigos. Muchos de los comensales compartimos la afición por el cine, y alguien saco a colación lo guapa que estaba Juliette Binoche en La insoportable levedad del ser. Curiosamente, ayer sábado en Dadanoias nos ofrecían un pequeño clip, muy sensual, de esta película en la que vemos a Sabina (Lena Olin) fotografiando a Tereza (Juliette Binoche) de una forma que puede derretir a la banquisa ártica en un par de minutos (la entrada ya no está en el blog; es algo que sucede de vez en cuando en Dadanoias, pero la escena está en Youtube).

Así que ayer puse manos a la obra y volví a ver la película en cuestión, que no había revisitado desde su estreno, allá por el lejano 1988. Y cómo no, de inmediato decidí que había que incluirla en mi colección La fotografía en el cine. Y allá va.

Tenía pendiente de incluir en esta lista la última película de Pedro Almodóvar, Los abrazos rotos. También allí vemos cómo uno de los personajes se maneja cámara en mano de una forma trascendente para la acción del filme. Así que también esta película ha sido incluida en la lista.

Para ilustrar esta entrada, quisiera poner alguna imagen de Praga… y tengo muchas,… pero sin digitalizar… en forma de viejas diapositivas. Agggg…. O me tomo en serio lo de digitalizarlas o me vuelvo a ir a Praga para fotografiarla en digital… Casi me apetece más esto último. Pues nada, a falta de la República Checa os tendréis que conformar con Polonia.

Sobre el Nogat

Pasarela sobre el río Nogat en Malbork, Polonia - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM