[Cine] Una segunda oportunidad (En chance til) (2014)

Cine

Una segunda oportunidad (En chance til, 2014): vista el 14 de septiembre de 2015.

Película danesa que vimos en versión doblada al castellano en la sala de cine comercial, última de las firmadas por Susanne Bier, realizadora del país escandinavo que últimamente nos ha mostrado algunas cosas interesantes. De todas formas, los doblajes me resultan insatisfactorios, y encontré “por ahí” la versión original que he visto en mi casa. De ahí lo de conservar los dos títulos en la reseña. También presenta como atractivo la presencia en el reparto de algunas caras conocidas, con cierto éxito en la televisión mundial. Es decir, la que se rueda en inglés. Aunque sea intérpretes daneses.

Bier nos presenta una historia de carácter fundamentalmente moral. Dos policías, Andreas (Nikolaj Coster-Waldau) y Simon (Ulrich Thomsen). El primero, más joven, felizmente casado con una guapa mujer, Anna (Maria Bonnevie), y un bebe estupendo, un poco más llorón de la cuenta por las noches. Una bonita casa, bonitos paisajes, una vida casi ideal. El segundo, mayor, sumido en un profunda depresión con tendencias alcoholizantes por un divorcio traumático y mal asumido. Una pareja de yonquis, un delicuente en libertad provisional, Tristan (Nikolaj Lie Kaas), conocido por maltrato a sus parejas, y su actual pareja, Sanne (May Andersen), con quien tiene un bebé. Andreas y Simon descubren en un servicio que el bebe de Tristan y Sanne recibe muy malos cuidados, y tienen miedo de que sufra malos tratos. Pero no consiguen que los servicios sociales se hagan cargo del bebé. Poco después, una insospechada tragedia en el idílico hogar de Andreas, le llevará a una espiral de decisiones erróneas que afectará profundamente a la vida de estas siete personas, incluyo los dos bebés.

Dada la nacionalidad y las localizaciones de la película, viajaremos fotográficamente a Dinamarca; pero nos situaremos en el museo de arte moderno Louisiana, cerca de Copenhague.

Dada la nacionalidad y las localizaciones de la película, viajaremos fotográficamente a Dinamarca; pero nos situaremos en el museo de arte moderno Louisiana, cerca de Copenhague.

Como digo, aunque bajo la forma de una intriga policiaca, estamos a una película fundamentalmente moral. Sobre dilemas éticos y sobre afrontar las malas decisiones que tomamos en la vida. Película de diálogos sobrios, muy visual, muy escandinava, usando a su favor el tranquilo paisaje danés, que a pesar de sus llanuras y espacios abiertos al mar, puede resultar también opresivo, bien filmada e iluminada. Sin embargo, hay algo que te deja insatisfecho. Más si la ves dos veces en una semana. Al principio, no sabes lo que es. Pero si lo piensas bien te das cuenta de que la situación planteada es muy forzada. Que los servicios sociales no intervengan ante un bebé que es encontrado por la policía encerrado en un armario y sucio de los pies a la cabeza con sus heces, me parece poco creíble, y más para un país como Dinamarca. El conjunto de decisiones que Andreas toma en una noche, siendo como es un policía íntegro o con un alto sentido de la moral… Eso hace que en un momento dado vivas las situaciones derivadas con un sensación de cierta y realidad. Hay una cierta quiebra de la suspensión temporal de la incredulidad que acompaña a la visión de una obra de ficción. Eso es lo que he identificado como el principal origen de la insatisfacción al ver el filme.

Porque las interpretaciones está a buen nivel. Para el público occidental, será fácilmente reconocible el protagonista, Coster-Waldau, que además de aparecer en distintos largometrajes en los últimos años, es uno de los protagonistas de Game of Thrones, interpretando al orgulloso venido a menos Jamie Lannister. Es quien lleva la mayor parte del peso de la película, y cumple su trabajo, aunque paradójicamente me parece el más flojo del quinteto protagonista. Su compañero Thomsen, a quien hemos visto de mafioso local en Banshee, pero que yo recuerdo desde la muy interesante y “dogmática” Festen, tiene un papel más sobrio, con mucha menos presencia en pantalla pero con más matices, que saca adelante sin problemas. Los dos drogadictos hacen unos papeles bastante sólidos y convincentes, lo cual es especialmente meritorio en la top-model May Andersen, que en su primer papel de actriz en una obra de ficción, donde no tiene que parecer guapa ni lucir palmito, muestra muchos matices y mucha capacidad de transmitir con sutiles cambios de gesto, en una película que usa y abusa del primerísimo plano. Dejo para el final a la sueca Maria Bonnevie, que le toca de alguna forma bailar con la “más fea” (no es nada fea la chica), y que a mí me parece que lo borda, siendo de lo más interesante de la película.

Un lugar al que se puede ir sin problemas solo, acompañado o en familia. Niños incluidos.

Un lugar al que se puede ir sin problemas solo, acompañado o en familia. Niños incluidos.

Película que se puede ver sin ningún problema, aunque ya aviso que se trata de un drama con tintes trágicos, no apto probablemente para engullidores palomiteros, esta fauna a la que no dan de comer en casa y que va al cine con el único fin de deglutir toneladas de maíz, sal y grasas con refrescos de cola, junto con películas intrascendentes. A estos, no. No se la recomiendo. Bueno… me he visto dos dramas daneses en menos de una semana… no voy a ganar para psicoanalistas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Y que combina perfectamente, sin ningún problema, el contacto con el arte moderno y contemporáneo y el paseo por bellos parques y la contemplación de tranquilos paisajes a orillas del Øresund.

Y que combina perfectamente, sin ningún problema, el contacto con el arte moderno y contemporáneo y el paseo por bellos parques y la contemplación de tranquilos paisajes a orillas del Øresund.

[Cine] Mil veces buenas noches (2013)

Cine

Mil veces buenas noches (Tusen ganger god natt, 2013), 9 de agosto de 2014.

No, no me olvido de que nos han abandonado Robin WilliamsLauren Bacall. Una cierta dosis de tristeza me acompaña mientras escribo estas líneas. Pero he decidido darme unos días para escribir un obituario, porque hay cosas que me hacen reflexionar estos fallecimientos. Especialmente, por el cine que estoy viendo estos días desde casa, el que bajo legalmente de la plataforma Yomvi de Canal Plus. Probablemente el viernes, que es fiesta y tendré tiempo, os hablaré de ello.

Como en otras ocasiones, especialmente cuando las películas llegan con retraso, aunque vemos la película doblada en las salas de cine, si está disponible por la red de redes, aunque sea por mecanismos que no son del gusto de la industria del cine, la veo también en mi casa en versión original. Cada película que veo me convenzo más de que el doblaje de las películas es una lacra. En cualquier caso, que nadie se equivoque. Aunque el título oficial de esta película de Erik Poppe está en noruego, los diálogos de la película están predominantemente hablados en inglés.

Última película filmada por lo tanto por este fotógrafo de prensa noruego reconvertido en cineasta, y que sitúa como protagonista a una reportera gráfica, Rebecca (Juliette Binoche), una de las más importantes del panorama de la actualidad, que a través de sus contactos ha conseguido llegar hasta el lugar donde se prepara un mujer integrista como bomba humana para realizar un atentado en Kabul. La acompaña en su recorrido hacia su destino durante un tiempo hasta que decide bajarse del coche, momento en que hace algo que llama la atención de la policía, y desencadena la detonación de la bomba humana, que la alcanza y queda mal herida. Durante el periodo de recuperación en su casa de Irlanda, comprueba que los riesgos de su profesión están afectando a su familia, especialmente a su marido, Marcus (Nikolaj Coster-Waldau), y a su hija mayor, Steph (Lauryn Canny), una introspectiva pero inteligente adolescente de quince años. Un viaje con esta a África provocará la crisis en el entorno familiar, y la necesidad de replantearse toda su vida.

Cork

La familia de nuestra protagonista vive en Irlanda, probablemente no en Cork, pero en un lugar igualmente agradable.

Película ambiciosa en cuanto a los temas que trata. La necesidad del fotógrafo en zonas de conflicto, la necesidad de la libertad para realizar su trabajo, la censura, la ética del fotógrafo en cuanto a mero espectador o potencial actor de lo que está sucediendo, el delicado equilibrio de la mujer que trabaja, y además poniendo en riesgo su vida, y su compromiso hacia su familia,… Hemos de suponer que Poppe tendrá bien pensados los temas, ya que él mismo desarrolló este trabajo. También que, por ese motivo, las escenas de la fotógrafa en situación de conflicto debemos considerarlas realistas, o al menos, de una forma razonable.Y sin embargo, pese una realización correcta en los aspectos técnicos fundamentales, a la historia, que podría estar cargada de situaciones fuertemente emocionales resulta algo fría. Además de excesivamente previsible en algunos momentos. Quizá esa limpieza y corrección académica en la realización pasa factura a una película con unos temas que precisan un poco más de barro, de meterse en la mentalidad de los personajes, de sentir la fricción intensa de los conflictos desatados,… La película discurre a pesar de los temas tratados dentro de cierto convencionalismo, y eso no le sienta bien.

Península de Connemara

El trabajo del marino, biólogo marino, les hace vivir en la costa, no en la de Atlántico, en Connemara, que vemos en la foto, sino en la del mar de Irlanda.

Y eso que los intérpretes ponen de su parte para que la cosa salga a flote. Binoche es un valor seguro que da todo lo que puede en sus papeles. Curiosamente no es la primera vez que la vemos empuñando una cámara fotográfica, aunque ha llovido mucho desde entonces. Coster-Waldau, que abandona su pose de duro espachín en la que le hemos podido ver reciente, también está convincente en su papel de biólogo marino comprometido, y padre de familia no menos comprometido. Incluso la joven Canny cumple su difícil papel, que le obliga a confrontar a una peso pesado como es Binoche.

Pero la película, que se deja ver, se me queda un poco corta. No llega como he comentado a producirme las sensaciones y las emociones que esperaba. Y desde ese punto de vista, aunque le doy un aprobado, lo consigue por los pelos. Ni que decir tiene que irá a engrosar mi lista de películas con temática fotográfica.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Derrynane - Ring of Kerry

Y esto les permite dar románticos paseos por las playas, quizá no en estas con peligrosas corrientes cerca de Derrynane en el condado de Kerry, pero estupendas playas.