[Cine] Bird Box (2018)

Cine

Bird Box (2018; 03/20190107)

Primera película del año que no viene de la gran pantalla, sino de las plataformas de vídeo bajo demanda. Netflix se ha buscado una directora de prestigio, Susanne Bier, y una actriz protagonista con presunto tirón “en taquilla”, si es que se puede aplicar la expresión en este caso, Sandra Bullock. Incluso en el reparto encontramos algún otro nombre de prestigio, aunque con papeles mucho más secundarios, John Malkovich, o extremadamente reducidos, Sarah Paulson.

Ciudades para las aventuras pasadas, pero bosques y montañas para las presentes, con esquemas de iluminación distintos, como suele suceder últimamente; esa es la fotografía de la película que nos ocupa hoy. Cogeremos la parte de bosques y montañas y nos iremos a Taxeras para disfrutar de ellos.

He de decir que Bier me parece una directora interesante, pero irregular, al menos en su trayectoria internacional, y que Bullock nunca ha sido santa de mi devoción. Mucha mediocridad en su carrera. A eso hay que sumar que el género de “monstruos” que nunca se ven, no me ha convencido nunca demasiado. Creo que, aunque se hable mucho ahora del “terror psicológico” y los “simbolismos” diversos de estas amenazas invisibles, todo empezó cuando alguien quiso hacer una película de terror con monstruo pero no tenía dinero para el monstruo. Solución,… no enseñes al monstruo. Si se hace bien, perfecto. Si se hace normal, una más del género; olvidable. Si se hace mal, olvidada, salvo que sea capaz de convertirse en una comedia no buscada.

Esta no está mal hecha. La aventura de una madre con dos hijos en busca de refugio mientras evitan a los monstruos y, otras amenazas secundarias, pero con los ojos cerrados… está razonablemente bien hecha. La alternancia de dos líneas temporales, la actual, el viaje de 48 horas en busca de refugio, y la pretérita, lo que sucedió en los cinco años previos, otorga dinamismo a la película, da respiro a la angustia del viaje y va completando la información sobre quien es esa mujer y sus dos hijos, aparentemente mellizos. Pero tampoco aporta gran cosa de nuevo en realidad a lo que se haya podido ver previamente en el género. Cójasen los ingredientes habituales, mézclense con cierta sensatez y agítense en la coctelera del guionista,… para un resultado estándar. Bien hecho, pero… olvidable.

Bullock sigue sin convencerme mucho, pero no lo hace mal. Aunque arrastra un lastre… Las horribles intervenciones quirúrgicas que han transformado su cara y que hace que no sepas muy bien a quién estas viendo en pantalla. ¿Por qué se intervienen en operaciones de cirugía estética bajo el bisturí de su peor enemigo? Desde mi punto de vista, afecta negativamente a su trabajo. No puedo sustraerme al hecho de estar viendo un rostro artificial y con una expresividad modificada y, en ocasiones, limitada.

Conclusión, para quien interese el género, y por los datos distribuidos por Netflix parece que es a muchos, un pasatiempo razonable. Para los demás,… mejor buscar otra cosa.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Una segunda oportunidad (En chance til) (2014)

Cine

Una segunda oportunidad (En chance til, 2014): vista el 14 de septiembre de 2015.

Película danesa que vimos en versión doblada al castellano en la sala de cine comercial, última de las firmadas por Susanne Bier, realizadora del país escandinavo que últimamente nos ha mostrado algunas cosas interesantes. De todas formas, los doblajes me resultan insatisfactorios, y encontré “por ahí” la versión original que he visto en mi casa. De ahí lo de conservar los dos títulos en la reseña. También presenta como atractivo la presencia en el reparto de algunas caras conocidas, con cierto éxito en la televisión mundial. Es decir, la que se rueda en inglés. Aunque sea intérpretes daneses.

Bier nos presenta una historia de carácter fundamentalmente moral. Dos policías, Andreas (Nikolaj Coster-Waldau) y Simon (Ulrich Thomsen). El primero, más joven, felizmente casado con una guapa mujer, Anna (Maria Bonnevie), y un bebe estupendo, un poco más llorón de la cuenta por las noches. Una bonita casa, bonitos paisajes, una vida casi ideal. El segundo, mayor, sumido en un profunda depresión con tendencias alcoholizantes por un divorcio traumático y mal asumido. Una pareja de yonquis, un delicuente en libertad provisional, Tristan (Nikolaj Lie Kaas), conocido por maltrato a sus parejas, y su actual pareja, Sanne (May Andersen), con quien tiene un bebé. Andreas y Simon descubren en un servicio que el bebe de Tristan y Sanne recibe muy malos cuidados, y tienen miedo de que sufra malos tratos. Pero no consiguen que los servicios sociales se hagan cargo del bebé. Poco después, una insospechada tragedia en el idílico hogar de Andreas, le llevará a una espiral de decisiones erróneas que afectará profundamente a la vida de estas siete personas, incluyo los dos bebés.

Dada la nacionalidad y las localizaciones de la película, viajaremos fotográficamente a Dinamarca; pero nos situaremos en el museo de arte moderno Louisiana, cerca de Copenhague.

Dada la nacionalidad y las localizaciones de la película, viajaremos fotográficamente a Dinamarca; pero nos situaremos en el museo de arte moderno Louisiana, cerca de Copenhague.

Como digo, aunque bajo la forma de una intriga policiaca, estamos a una película fundamentalmente moral. Sobre dilemas éticos y sobre afrontar las malas decisiones que tomamos en la vida. Película de diálogos sobrios, muy visual, muy escandinava, usando a su favor el tranquilo paisaje danés, que a pesar de sus llanuras y espacios abiertos al mar, puede resultar también opresivo, bien filmada e iluminada. Sin embargo, hay algo que te deja insatisfecho. Más si la ves dos veces en una semana. Al principio, no sabes lo que es. Pero si lo piensas bien te das cuenta de que la situación planteada es muy forzada. Que los servicios sociales no intervengan ante un bebé que es encontrado por la policía encerrado en un armario y sucio de los pies a la cabeza con sus heces, me parece poco creíble, y más para un país como Dinamarca. El conjunto de decisiones que Andreas toma en una noche, siendo como es un policía íntegro o con un alto sentido de la moral… Eso hace que en un momento dado vivas las situaciones derivadas con un sensación de cierta y realidad. Hay una cierta quiebra de la suspensión temporal de la incredulidad que acompaña a la visión de una obra de ficción. Eso es lo que he identificado como el principal origen de la insatisfacción al ver el filme.

Porque las interpretaciones está a buen nivel. Para el público occidental, será fácilmente reconocible el protagonista, Coster-Waldau, que además de aparecer en distintos largometrajes en los últimos años, es uno de los protagonistas de Game of Thrones, interpretando al orgulloso venido a menos Jamie Lannister. Es quien lleva la mayor parte del peso de la película, y cumple su trabajo, aunque paradójicamente me parece el más flojo del quinteto protagonista. Su compañero Thomsen, a quien hemos visto de mafioso local en Banshee, pero que yo recuerdo desde la muy interesante y “dogmática” Festen, tiene un papel más sobrio, con mucha menos presencia en pantalla pero con más matices, que saca adelante sin problemas. Los dos drogadictos hacen unos papeles bastante sólidos y convincentes, lo cual es especialmente meritorio en la top-model May Andersen, que en su primer papel de actriz en una obra de ficción, donde no tiene que parecer guapa ni lucir palmito, muestra muchos matices y mucha capacidad de transmitir con sutiles cambios de gesto, en una película que usa y abusa del primerísimo plano. Dejo para el final a la sueca Maria Bonnevie, que le toca de alguna forma bailar con la “más fea” (no es nada fea la chica), y que a mí me parece que lo borda, siendo de lo más interesante de la película.

Un lugar al que se puede ir sin problemas solo, acompañado o en familia. Niños incluidos.

Un lugar al que se puede ir sin problemas solo, acompañado o en familia. Niños incluidos.

Película que se puede ver sin ningún problema, aunque ya aviso que se trata de un drama con tintes trágicos, no apto probablemente para engullidores palomiteros, esta fauna a la que no dan de comer en casa y que va al cine con el único fin de deglutir toneladas de maíz, sal y grasas con refrescos de cola, junto con películas intrascendentes. A estos, no. No se la recomiendo. Bueno… me he visto dos dramas daneses en menos de una semana… no voy a ganar para psicoanalistas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Y que combina perfectamente, sin ningún problema, el contacto con el arte moderno y contemporáneo y el paseo por bellos parques y la contemplación de tranquilos paisajes a orillas del Øresund.

Y que combina perfectamente, sin ningún problema, el contacto con el arte moderno y contemporáneo y el paseo por bellos parques y la contemplación de tranquilos paisajes a orillas del Øresund.

[Cine] Amor es todo lo que necesitas (2012)

Cine

Amor es todo lo que necesitas (Den skaldede frisør, 2012), 22 de diciembre de 2012.

Por algún motivo, la similitud del título con el de cierta canción de The Beatles tiraba para atrás. Pero cuando te enteras que el título original danés significa “la peluquera calva”, te das cuenta que simplemente es que el maldito traductor de títulos, ese criminal contra la humanidad, está haciendo de las suyas otra vez. Considerando que es una comedia, lo que viene bien para una fiestas tan depresivas como las de estos días, y algún buen antecedente de la directora, Susanne Bier, decidimos que es una buen opción para este fin de semana.

Paisaje de la isla de Lolland

Por un momento, pensaríamos que vamos a tener una película con paisaje nórdico, como las llanuras de la isla de Lolland, en Dinamarca.

Sorrento

Pero es la bella costa de la ciudad de Sorrento, con sus hoteles y mansiones, en la escarpada península al sur del golfo de Nápoles donde sucede casi todo.

Y la película nos cuenta la historia de una peluquera, Ida (Trine Dyrholm), que efectivamente está calva por haber sido sometida a quimioterapia por un tumor canceroso de mama, y cuyo pronóstico final todavía está en el aire. La hija de Ida, Astrid (Molly Blixt Egelind), se va a casar Patrick (Sebastian Jessen), tras un noviazgo relámpago, en una finca que tiene Philip (Pierce Brosnan) el padre de Patrick en Italia. Este es un viudo que no ha sabido encontrar la alegría de la vida tras la muerte de su mujer, y se refugia en el trabajo, donde recibe las descaradas proposiciones de su ordinaria cuñada, Benedikte (Paprika Steen). Por otro lado, Ida descubre que su marido, Leif (Kim Bodnia), le engaña con la rubia tonta de contabilidad de su empresa, Thilde (Christiane Schaumburg-Müller), mucho más joven y muy mona. El encuentro de todos en la idílica finca situada evidentemente en Sorrento, desatará todos los demonios personales y familiares.

Isla de Capri

En varios momentos, al principio de la película, tengo la sensación de que está rodada en Capri. Incluso cogen una barca para desplazarse a la mansión del protagonista. Pero supongo que simplemente hemos de asumir que en la ficción, el lugar es indeterminado.

Isla de Capri

En cualquier caso, las costas de Capri son como una continuación de las sorrentinas.

Disfrazado de comedia romántica, no de las de reír sino de las de sonreír, nos encontramos con un drama familiar, de gentes de hoy en día. La chica joven con ganas de vivir la vida y ser feliz, de forma un tanto ingenua. El chico joven con una homosexualidad latente que le cuesta dejar salir, y que toma los caminos más fáciles ante la ausencia de un padre emocionalmente negado por el duelo por su esposa hace tiempo desaparecida. La adolescente con trastornos de conducta alimentaria agobiada por una madre egocéntrica y ordinaria. El hombre maduro que se niega a envejecer y dispara sus últimos cartuchos con una mujer mucho más joven. Y el personaje central, una mujer madura pero atractiva todavía, que ve mermado su atractivo, de forma real o psicológica, por su enfermedad, cuyo futuro está por definir, y que de repente encuentra vacía su vida. Sin marido, con sus hijos que son independientes,… En todo esto, en el planteamiento de los personajes, en el potencial de los mismos y sus interrelaciones, está la gran virtud de la película. Su debilidad está en que es irregular en el desarrollo de las mismas, con momentos más acertados y otros menos. Quizá se pierde demasiado en mostrar bonitas postales de la bella costa sorrentina, el golfo de Nápoles y otros paisajes de la Campania, en esa fascinación que ejerce el Mediterráneo sobre los nórdicos, aunque luego nos hagan responsables de todos los males del mundo. Hipócritas luteranos, que les encantaría darse a la buena vida y no se atreven.

Sorrento

Mansiones y hoteles en primera línea de mar a las que no es posible acceder, con accesos particulares al agua. Así es el lugar donde transcurre el filme.

Sorrento

Que eventualmente se ve iluminado por el cálido sol de la tarde mediterránea.

Quizá, el principal atractivo de la película es el reparto, en el que destaca la protagonista, Trine Dyrholm, mujer muy atractiva en sí misma, pero que al mismo tiempo sabe transmitir con convicción los conflictos y las contradicciones internas que sufre en un momento de cambios intensos en su vida. No he podido evitar realizar en mi mente comparaciones con la Cathy de The Big C, aunque haya diferencias notables en las personalidad y en los planteamientos de ambas mujeres. Pero ambas propuestas no dejan de ser variantes de un mismo tema. El resto del reparto, con un razonablemente solvente Brosnan a la cabeza, contribuyen con oficio a componer tan disfuncionales familias bajo apariencia de normalidad.

Como conclusión, podré deciros que es una propuesta razonable para ir a la sala de cine aunque claramente un escalón por debajo de lo que podría haber sido. Además se estira en su duración un poquito más de la cuenta, aunque nada grave. Y por otra parte, siempre es una delicia contemplar los paisajes sorrentinos, ese Mediterráneo maravilloso, con los que además os adorno un poco esta entrada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

El Vesubio desde Sorrento

Y de vez en cuando, una panorámica del Golfo de Nápoles, con el durmiente Vesubio presidiéndolo.

[Cine] En un mundo mejor (2010)

Cine
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En un mundo mejor (Hævnen, 2010), 4 de abril de 2011.

A priori nos la planteamos como una película que podía ser interesante. Ganadora de varios premios, entre ellos mejor película de habla no inglesa en los Globos de oro y en los Oscars, está película danesa viene respaldada por muy buenas referencias por parte de la crítica. Y también he de reconocer que desde esas latitudes, de vez en cuando llegan productos cinematográficos curiosos. Por cierto, esta vez pena capital al responsable de dar un ‘título internacional’ al filme. En su idioma de origen, el título significa venganza. Concepto muy alejado de los del mundo mejor. Lamentablemente también, no ha llegado ninguna copia en versión original a Zaragoza. Cada vez llevo peor el tema del doblaje.

Sinopsis

Anton (Mikael Persbrandt) es un médico que pasa su tiempo alternando estancias como médico en un campo de refugiados en algún lugar de África y períodos en una idílica población danesa con su familia, aunque con problemas con su mujer Marianne (Trine Dyrholm) que le está planteando el divorcio por una infidelidad de Anton. Tienen dos hijos, de los cuales el mayor, Elias (Markus Rygaard), tiene problemas de integración en el colegio donde sufre frecuentes abusos, por su origen sueco y por llevar una ortodoncia para sus incisivos (‘cara de rata’ le llaman). En el campo de refugiados, uno de los problemas que más le preocupan son los ataques de un señor de la guerra a las mujeres embarazadas, a quien abren el vientre con cuchillos para extraer el feto.

Por otro lado, Claus (Ulrich Thomsen), de una familia muy acomodada, acaba de quedarse viudo, con un hijo Christian (William Jøhnk Nielsen), que se muestra deprimido y muy introvertido. Este se trasladará a vivir en la casa familiar con su abuela paterna, en la misma localidad que la familia de Anton. Y coincidirá en el mismo colegio con Elias, en defensa del cual saldrá, aunque utilizando métodos poco ortodoxos, violentos.

A partir de ahí, encontraremos como Anton y el resto de los personajes deben lidiar con su comportamiento ante situaciones de violencia, cuando por un lado, en África, tenga la oportunidad de tratar como médico al señor de la guerra, mientras los dos chicos en Dinamarca buscan la venganza ante un individuo zafio y matón que agredió en un momento dado a Anton.

Dirección y producción

La historia está contada con razonable competencia por Susanne Bier, directora y una de las guionistas del filme. Con una fotografía poderosa, de tonos fuertemente saturados, contrastados y muy cálidos, cuando nos trasladamos a África, y algo más matizados cuando filma en Dinamarca, va poniendo en constante contraste el mundo en el que se desarrollan los acontecimientos, la dura África o la teóricamente acogedora Europa del norte, con los acontecimientos que se nos narran, intentando establecer paralelismos entre distintas situaciones. Sin embargo, tengo la impresión de que los paralelismos están muy cogidos por los pelos. El personaje central del filme es Anton, un hombre imperfecto pero entregado a sus causas y con la paz por bandera. Junto a él, dos niños en conflicto interno por motivos distintos. No siempre hay una relación clara entre todas las vivencias que aparecen. Es como si hubiese dos películas en paralelo, con un protagonista en común. Aunque el tema sea el mismo. El uso de la violencia o la justificación de la venganza en determinados momentos.

Interpretación

Los tres papeles adultos principales están interpretados por actores que ya he tenido oportunidad de ver en alguna producción previa, y son actores razonablemente sólidos y profesionales, aunque desconocidos por estos lares por su origen nacional. Y eso que alguno se ha dejado ver en producciones internacionales. En cualquier caso, pocas pegas se pueden poner a unas interpretaciones contenidas, en la tradición del cine nórdico. A mi me gustan. Los dos niños protagonistas también están muy bien, aunque un poco destrozados por los doblajes al español por adultos con voz aniñada. Pero en lo que corresponde a actitud y expresividad, tampoco sabría buscarles ninguna pega.

Conclusión

Una película realmente interesante y recomendable a pesar de que se le puede aplicar el viejo dicho de que ‘quien mucho abarca, poco aprieta’. Hay muchos temas en el ajo. La violencia, tanto en su versión cotidiana como en situaciones extraordinarias, la venganza, las relaciones paterno-filiales, las relaciones de pareja, el odio al extranjero, el acoso escolar,… Como ya he dicho, incluso a ratos da la impresión de que estás viendo dos películas entremezcladas, lo que quita potencia al conjunto. Pero a pesar de estos defectos, y de no haber podido disfrutar de la versión original, puede ser una buena opción para ir al cine en estos tiempos.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Recomendación musical

Escuchando Night and Day en versión de Bebel Gilberto de su disco Momento. La hija de Joao Gilberto y Miucha, de la aristocracia de la música brasileira.

A orillas del Ebro

Una fotografía de tonos cálidos, saturados, contrastados,... aunque en este caso no es África ni Dinamarca, sino el Ebro a su paso por Zaragoza - Pentax K-x, SMC-A 50/2