[Cine] Happy End (2017)

Cine

Happy End (2017; 36/20180722)

Qué duro es el verano para el amante del cine. De vez en cuando surge algún mirlo blanco, alguna joya tapada, algún éxito de cinematografías extrañas que te sorprende,… pero que desierta suele estar la cartelera estival de ideas y ejecuciones cinematográficas mínimamente inteligentes. Hace un rato, sin ir más lejos, consultando las recomendaciones para esta semana, veíamos que la más repetida en distintos medios es la referida a determinada saga de películas de acción que hace muchos años que nos resulta consistentemente estomagante, tanto por sus precedibles argumentos como por su insoportable protagonista, tan pagado de sí mismo, tan consistentemente representando una y otra vez el mismo papel, el que ha construido alrededor de sí mismo. Ante este desierto, fácil es que las próximas recomendaciones cinéfilas que aparezcan en estas páginas no procedan de las salas de cine, sino de lo que uno con paciencia recupera y descubre ante la pantalla de su televisor. Ya tengo uno en espera para hablar de algo tan importante como es el duelo, cuando alguien nos falta y no lo superamos fácilmente.

tumblr_nwerpgBKb81r5mrsgo1_1280

Aunque la película tiene sabor francés, con algún toque británico, fotográficamente me iré a Viena, en “honor” al director; porque en cuestión de hipocresía burguesa, creo que la capital austriaca es un referente europeo, a la chita callando.

Pero hasta ese momento, habíamos puesto ciertas esperanzas en el cineasta de nacionalidad austriaca Michael Haneke, que a lo largo de su parsimoniosa carrera nos ha ofrecido unas cuantas obras maestras. Muy inquietantes, muy desasosegantes, pero obras maestras. Recordemos, Funny Games (la original de 1997), La pianistaLa cinta blancaAmor,… Y encima, en el reparto vemos, entre otros, a una de sus actrices predilectas, y reina de la interpretación europea en estos momentos, Isabelle Huppert, y al veteranísimo Jean-Louis Trintignant. Pero ya lo adelanto, en esta película sobre las hipocresías de la burguesía Haneke ha perdido su toque, y está a años-luz de las obras maestras mencionadas. Llegándose a hacer pesado, repetitivo, meramente oportunista. Ni el entregado trabajo de sus intérpretes basta para sacar adelante esta crítica, que se supone ácida, a los valores burgueses.

A través de los ojos de una enfurruñada niña de trece años cuya madre se encuentra gravemente enferma por un envenenamiento, y que se ve obligada a ir a vivir con la familia de su padre, asistimos al repertorio de comportamientos egoístas e hipócritas que sus familiares muestran en su día a día, al mismo tiempo que la familia se descompone de forma aparentemente inadvertida para sus miembros. Sólo la joven preadolescente es capaz de ver a través del “ojo” de su teléfono móvil lo que está pasando.

tumblr_ogxwe5wbT91r5mrsgo1_1280.jpg

Todo ello aderezado con otros elementos coyunturales. Especialmente el de la integración de los franceses de origen extranjero en la sociedad francesa, o elementos relacionados con la crisis de los refugiados. No en vano decide el director y guionista situar la acción en Calais, uno de los puntos calientes de la inmigración clandestina y la afluencia de refugiados, por la esperanza de muchos ellos de cruzar el Canal de la Mancha hacia una todavía menos hospitalaria Gran Bretaña. Pero existen demasiados antecedentes brillantes en la historia del cine, especialmente del cine francés, de crítica hacia la burguesía como para que esta desganada producción al mando del austriaco pase de ser un bache en la carrera del ya veterano realizador, que los próximos que cumpla serán ya los 77 años.

Falta por lo tanto profundidad, falta coherencia, falta riesgo, y lo elementos que pretenden epatar al espectador, no lo consiguen por falta de novedad, o de auténtica provocación. A estas alturas de la representación, hemos visto ya de todo.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

tumblr_p9nvs1gXc61r5mrsgo1_1280.jpg

[Cine] Amor y letras (2012)

Cine

Amor y letras (Liberal Arts, 2012), 22 de marzo de 2013.

Y aquí tenemos de nuevo al tremendo criminal que pone los títulos en castellano para la cartelera española poniendo un título cursi, porque habrá supuesto que la mayor parte de los españoles ignorará el concepto de artes liberales (lo pongo entre comillas porque lo estoy escribiendo en latín, que casualmente es igual que en castellano), y acogerán con más fervor un título tirando a cursi. No con mucho fervor, ya que pocos estábamos en la sala de cine este viernes a las cuatro y media de la tarde, donde nos metimos para hacer tiempo y de paso cumplir con el rito semanal de visitar las salas de cine. No llegábamos ni a diez. Creo que a cinco sí. La verdad es que esta película, dirigida por el televisivo Ted Mosby, es decir Josh Radnor, sin haber levantado entusiasmos tampoco quedaba más parada en las críticas. Y además tenía el aliciente de la presencia de Elizabeth Olsen, que nos gustó mucho hace unos meses en una inquietante película.

La película sigue las andanzas de Jesse (el propio Josh Radnor), soltero de 35 años que trabaja en el departamento de admisiones de una universidad neoyorquina. Y se encuentra un poco en crisis personal. En un momento dado, asiste al homenaje que se le ofrece a su antiguo profesor y tutor, el profesor Hoberg (Richard Jenkins) en la universidad donde estudió en Ohio, con motivo de su jubilación. Para él, en su recuerdo, fue una época dorada. Y en esta visita conocerá a una serie de estudiantes que le harán sentir de nuevo el ambiente universitario. Entre ellos estará Zibby (Elizabeth Olsen), una estudiante de primer año, 19 añitos, hija de unos amigos de Hoberg. Se caerán bien decidirán mantenerse en contacto, pero mediante las tradicionales cartas escritas a mano. Esto hará que ciertos sentimientos, pese a la diferencia de edad, surjan entre ambos. Y la crisis se producirá en el segundo encuentro entre ambos.

Hay más cosas. Una historia con una profesora, con un extraño estudiante con un gorro de lana rojo, y con otro no menos extraño estudiante que sufre de brotes de una enfermedad mental. El caso es que estamos ante la típica historia “de buen rollo”, en la que todo el mundo es bueno, aunque a veces meten la pata o andan despistados. A mi la historia no me parece que esté del todo bien hilada. La historia de del protagonista y la chica jovencita no me parece del todo convincente, ni aun cuando el parezca realmente un inmaduro, algo se le ha pegado de su alter ego arquitecto televisivo, ni ella difícilmente pase por tener sólo 19 años. Y el resto de las historias me parecen metidas un poco con calzador. Y no digamos el happy end final, aunque vayan dando pistas por el camino.

La interpretación también es normalita. Es difícil no pensar en Ted Mosby cada vez que aparece en pantalla el protagonista; lo cual es paradójico porque siendo Mosby el protagonista de la serie televisiva a la que he hecho referencia antes, también es el personaje y el intérprete más soso de la misma. Y la Olsen, aunque muy guapetona, no está ni la cuarta parte de intensa ni de interesante que en la película que le vimos hace casi un año.

En fin… tampoco me pondré muy borde. La película no es ninguna catástrofe, se deja ver hasta cierto punto, y sirvió al efecto buscado de permitirnos pasar el tiempo entre dos compromisos sociales este viernes. Sin embargo, no tiene el tono o la calidad de otros productos similares de cine independiente que se han podido ver en otras ocasiones. Una ocasión fallida, puesto que con las premisas iniciales quizá se podría haber sacado algo más de partido. A ver si nos entonamos un poco, que desde que dejamos atrás la temporada de los óscar, no estamos encontrado películas que nos llamen gran cosa la atención. Estamos un poquito torpes.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
La música tiene gran importancia en la historia entre los dos protagonistas. Y últimamente por Zaragoza, encontramos muchos grupitos de jóvenes músicos, estudiantes de conservatorio, convertidos en músicos callejeros, porque las cosas deben andar realmente mal. Como este grupo de metales en Santa Engracia. Por cierto que la música era una de las "artes liberales". Curiosamente, encuadrada en el "quadrivium", junto con la aritmética, la geometría y la astronomía. No con el "trivium" que era más de letras como los protagonistas de esta historia. Qué cosas.

La música tiene gran importancia en la historia entre los dos protagonistas. Y últimamente por Zaragoza, encontramos muchos grupitos de jóvenes músicos, estudiantes de conservatorio, convertidos en músicos callejeros, porque las cosas deben andar realmente mal. Como este grupo de metales en Santa Engracia. Por cierto que la música era una de las “artes liberales”. Curiosamente, encuadrada en el “quadrivium”, junto con la aritmética, la geometría y la astronomía. No con el “trivium”, que era más de letras como los protagonistas de esta historia. Qué cosas.

[Cine] Amor es todo lo que necesitas (2012)

Cine

Amor es todo lo que necesitas (Den skaldede frisør, 2012), 22 de diciembre de 2012.

Por algún motivo, la similitud del título con el de cierta canción de The Beatles tiraba para atrás. Pero cuando te enteras que el título original danés significa “la peluquera calva”, te das cuenta que simplemente es que el maldito traductor de títulos, ese criminal contra la humanidad, está haciendo de las suyas otra vez. Considerando que es una comedia, lo que viene bien para una fiestas tan depresivas como las de estos días, y algún buen antecedente de la directora, Susanne Bier, decidimos que es una buen opción para este fin de semana.

Paisaje de la isla de Lolland

Por un momento, pensaríamos que vamos a tener una película con paisaje nórdico, como las llanuras de la isla de Lolland, en Dinamarca.

Sorrento

Pero es la bella costa de la ciudad de Sorrento, con sus hoteles y mansiones, en la escarpada península al sur del golfo de Nápoles donde sucede casi todo.

Y la película nos cuenta la historia de una peluquera, Ida (Trine Dyrholm), que efectivamente está calva por haber sido sometida a quimioterapia por un tumor canceroso de mama, y cuyo pronóstico final todavía está en el aire. La hija de Ida, Astrid (Molly Blixt Egelind), se va a casar Patrick (Sebastian Jessen), tras un noviazgo relámpago, en una finca que tiene Philip (Pierce Brosnan) el padre de Patrick en Italia. Este es un viudo que no ha sabido encontrar la alegría de la vida tras la muerte de su mujer, y se refugia en el trabajo, donde recibe las descaradas proposiciones de su ordinaria cuñada, Benedikte (Paprika Steen). Por otro lado, Ida descubre que su marido, Leif (Kim Bodnia), le engaña con la rubia tonta de contabilidad de su empresa, Thilde (Christiane Schaumburg-Müller), mucho más joven y muy mona. El encuentro de todos en la idílica finca situada evidentemente en Sorrento, desatará todos los demonios personales y familiares.

Isla de Capri

En varios momentos, al principio de la película, tengo la sensación de que está rodada en Capri. Incluso cogen una barca para desplazarse a la mansión del protagonista. Pero supongo que simplemente hemos de asumir que en la ficción, el lugar es indeterminado.

Isla de Capri

En cualquier caso, las costas de Capri son como una continuación de las sorrentinas.

Disfrazado de comedia romántica, no de las de reír sino de las de sonreír, nos encontramos con un drama familiar, de gentes de hoy en día. La chica joven con ganas de vivir la vida y ser feliz, de forma un tanto ingenua. El chico joven con una homosexualidad latente que le cuesta dejar salir, y que toma los caminos más fáciles ante la ausencia de un padre emocionalmente negado por el duelo por su esposa hace tiempo desaparecida. La adolescente con trastornos de conducta alimentaria agobiada por una madre egocéntrica y ordinaria. El hombre maduro que se niega a envejecer y dispara sus últimos cartuchos con una mujer mucho más joven. Y el personaje central, una mujer madura pero atractiva todavía, que ve mermado su atractivo, de forma real o psicológica, por su enfermedad, cuyo futuro está por definir, y que de repente encuentra vacía su vida. Sin marido, con sus hijos que son independientes,… En todo esto, en el planteamiento de los personajes, en el potencial de los mismos y sus interrelaciones, está la gran virtud de la película. Su debilidad está en que es irregular en el desarrollo de las mismas, con momentos más acertados y otros menos. Quizá se pierde demasiado en mostrar bonitas postales de la bella costa sorrentina, el golfo de Nápoles y otros paisajes de la Campania, en esa fascinación que ejerce el Mediterráneo sobre los nórdicos, aunque luego nos hagan responsables de todos los males del mundo. Hipócritas luteranos, que les encantaría darse a la buena vida y no se atreven.

Sorrento

Mansiones y hoteles en primera línea de mar a las que no es posible acceder, con accesos particulares al agua. Así es el lugar donde transcurre el filme.

Sorrento

Que eventualmente se ve iluminado por el cálido sol de la tarde mediterránea.

Quizá, el principal atractivo de la película es el reparto, en el que destaca la protagonista, Trine Dyrholm, mujer muy atractiva en sí misma, pero que al mismo tiempo sabe transmitir con convicción los conflictos y las contradicciones internas que sufre en un momento de cambios intensos en su vida. No he podido evitar realizar en mi mente comparaciones con la Cathy de The Big C, aunque haya diferencias notables en las personalidad y en los planteamientos de ambas mujeres. Pero ambas propuestas no dejan de ser variantes de un mismo tema. El resto del reparto, con un razonablemente solvente Brosnan a la cabeza, contribuyen con oficio a componer tan disfuncionales familias bajo apariencia de normalidad.

Como conclusión, podré deciros que es una propuesta razonable para ir a la sala de cine aunque claramente un escalón por debajo de lo que podría haber sido. Además se estira en su duración un poquito más de la cuenta, aunque nada grave. Y por otra parte, siempre es una delicia contemplar los paisajes sorrentinos, ese Mediterráneo maravilloso, con los que además os adorno un poco esta entrada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
El Vesubio desde Sorrento

Y de vez en cuando, una panorámica del Golfo de Nápoles, con el durmiente Vesubio presidiéndolo.

[Televisión] Cosas de series: una chica mala y drogadicta, una chica desorientada y enferma, y chicas sin rumbo en Nueva York

Televisión

Hoy tenemos que comentar algunos finales de temporada, pero antes unas notas de servicio. Y es que el principio verano no le está sentando bien a las nuevas o viejas series, y muchas se están yendo a la papelera. Un drama médico con toques sobrenaturales, Saving Hope, no ha aguantado ni dos episodios. Ninguna emoción, y muchos tópicos. Me he cansado definitivamente de los vampiros de True Blood y de la histérica de Sookie (Anna Paquin); más de lo mismo. Adiós. Y el drama policiaco con toques de ciencia ficción, que tenía ciertos toques Terminator pero con una policía maciza en lugar de un robot protector, Continuum, definitivamente, un aburrimiento. Se me está llenando la papelera.

Vamos pues con los finales de temporada. Primero las veteranas, después las nuevas. Que son todas, chicas.

The Big C (temporada 3)

Las aventuras de Cathy (Laura Linney) se me han desinchado mucho después del climático final de la temporada pasada. Es como si Cathy sin cáncer se difuminara en la vulgaridad. Por que el resto de la familia tampoco ha estado especialmente interesante. Ni siquiera la participación de Joy (Susan Sarandon) ha dado realmente salsa a la historia. La he mantenido en cartelera en memoria de los buenos momentos, y por si recupera en el futuro la frescura que tuvo en su momento. Ya veremos. Nada convencido me he quedado.

Nurse Jackie (temporada 4)

Sin embargo, Jackie Peyton (Edie Falco) en sus intentos por desintoxicarse a su modo ha estado mejor que en la temporada anterior. La hemos visto evolucionar, sin dejar de ser ella misma. Quizá la subtrama más pobre ha sido la del divorcio y las niñas. Pero su vida dentro del hospital, especialmente su agonismo/antagonismo con el nuevo director Mike Cruz (Bobby Cannavale), ha dado mucho de sí y de buen nivel. Pero es que una de las cosas buenas de esta serie es que los secundarios son una comparsa estupenda para las aventuras de la protagonista. Con las ganas que dan de adoptar a Zoey (), con el excelente y británico humor y el embarazo de Eleanor O’Hara (), con el adorable/aborrecible Coop (), y todos los demás, no hay momento de aburrimiento en el All Saints’ Hospital neoyorquino. Espero con ganas la quinta.

Girls (temporada 1)

Una de las novedades y una de las sensaciones de la primavera. Serie de la HBO sobre un grupo de chicas de veintinomuchos, recién salidas de la universidad, que batallan por encontrar su camino en la vida, en lo laboral, en lo social, en lo sentimental,… Frente al glamour que destilaba Sex and the City (Sexo en Nueva York), también de la HBO, aquí nos encontramos con gente normal, no especialmente guapa, con sexo pero mucho menos vistoso, incluso cutre,… Con este antagonismo, que es menos de lo que aparenta, han jugado mucho. La serie, no ha estado mal. Por lo menos ha estado lo suficientemente bien para que la siguiera hasta el final y haya decidido ver la segunda temporada. Pero no me ha entusiasmado tanto. Motivos,… Porque tengo una brecha generacional que me impida identificarme con la situaciones,… Que la brecha, más que generacional, sea cultural,… Que mis vivencias de la época en que yo tenía esas edades no se correspondieran, aunque las inquietudes no fueran muy distintas,… Que el patetismo que despliegan sus personajes sea excesivo como para hacerme empatizar con ellos,… No lo sé. He de decir que su protagonista, Hannah (Lena Dunham), me carga un poco. O bastante. Que no me parece suficientemente coral. Me interesa todo el conjunto de personajes, pero me muestran mucho de Hannah y excesivamente poco del resto. Bueno. Un conjunto de cosas. Pero bueno, como he dicho seguiré con ella, al menos una temporada más. Después, dependerá de cómo evolucione.

Y bueno. De momento esto es todo. Quizá la semana comente algún final de serie británica, que siempre son interesantes.

Por algún motivo que desconozco, la siguiente fotografía, que publiqué en mi Tumblr hace casi tres semanas, ha recibido en el último día un interés notable, siendo la que más “me gustas” ha cosechado de todas las que he publicado en De viaje con Carlos. Hecha con una muy modesta para los estándares actuales Canon Ixus 400 de 4 megapíxeles, me parece que es correcta como documento pero poco más. Ni siquiera el equilibro de color está en su sitio. O a lo mejor es que ni yo mismo sé reconocer mis virtudes fotográficas. Bueno. Cosas que pasan.

Iglesia de estilo románico lombardo en Bagüés, en el Pirineo aragonés.