[Cine] Amor y letras (2012)

Cine

Amor y letras (Liberal Arts, 2012), 22 de marzo de 2013.

Y aquí tenemos de nuevo al tremendo criminal que pone los títulos en castellano para la cartelera española poniendo un título cursi, porque habrá supuesto que la mayor parte de los españoles ignorará el concepto de artes liberales (lo pongo entre comillas porque lo estoy escribiendo en latín, que casualmente es igual que en castellano), y acogerán con más fervor un título tirando a cursi. No con mucho fervor, ya que pocos estábamos en la sala de cine este viernes a las cuatro y media de la tarde, donde nos metimos para hacer tiempo y de paso cumplir con el rito semanal de visitar las salas de cine. No llegábamos ni a diez. Creo que a cinco sí. La verdad es que esta película, dirigida por el televisivo Ted Mosby, es decir Josh Radnor, sin haber levantado entusiasmos tampoco quedaba más parada en las críticas. Y además tenía el aliciente de la presencia de Elizabeth Olsen, que nos gustó mucho hace unos meses en una inquietante película.

La película sigue las andanzas de Jesse (el propio Josh Radnor), soltero de 35 años que trabaja en el departamento de admisiones de una universidad neoyorquina. Y se encuentra un poco en crisis personal. En un momento dado, asiste al homenaje que se le ofrece a su antiguo profesor y tutor, el profesor Hoberg (Richard Jenkins) en la universidad donde estudió en Ohio, con motivo de su jubilación. Para él, en su recuerdo, fue una época dorada. Y en esta visita conocerá a una serie de estudiantes que le harán sentir de nuevo el ambiente universitario. Entre ellos estará Zibby (Elizabeth Olsen), una estudiante de primer año, 19 añitos, hija de unos amigos de Hoberg. Se caerán bien decidirán mantenerse en contacto, pero mediante las tradicionales cartas escritas a mano. Esto hará que ciertos sentimientos, pese a la diferencia de edad, surjan entre ambos. Y la crisis se producirá en el segundo encuentro entre ambos.

Hay más cosas. Una historia con una profesora, con un extraño estudiante con un gorro de lana rojo, y con otro no menos extraño estudiante que sufre de brotes de una enfermedad mental. El caso es que estamos ante la típica historia “de buen rollo”, en la que todo el mundo es bueno, aunque a veces meten la pata o andan despistados. A mi la historia no me parece que esté del todo bien hilada. La historia de del protagonista y la chica jovencita no me parece del todo convincente, ni aun cuando el parezca realmente un inmaduro, algo se le ha pegado de su alter ego arquitecto televisivo, ni ella difícilmente pase por tener sólo 19 años. Y el resto de las historias me parecen metidas un poco con calzador. Y no digamos el happy end final, aunque vayan dando pistas por el camino.

La interpretación también es normalita. Es difícil no pensar en Ted Mosby cada vez que aparece en pantalla el protagonista; lo cual es paradójico porque siendo Mosby el protagonista de la serie televisiva a la que he hecho referencia antes, también es el personaje y el intérprete más soso de la misma. Y la Olsen, aunque muy guapetona, no está ni la cuarta parte de intensa ni de interesante que en la película que le vimos hace casi un año.

En fin… tampoco me pondré muy borde. La película no es ninguna catástrofe, se deja ver hasta cierto punto, y sirvió al efecto buscado de permitirnos pasar el tiempo entre dos compromisos sociales este viernes. Sin embargo, no tiene el tono o la calidad de otros productos similares de cine independiente que se han podido ver en otras ocasiones. Una ocasión fallida, puesto que con las premisas iniciales quizá se podría haber sacado algo más de partido. A ver si nos entonamos un poco, que desde que dejamos atrás la temporada de los óscar, no estamos encontrado películas que nos llamen gran cosa la atención. Estamos un poquito torpes.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
La música tiene gran importancia en la historia entre los dos protagonistas. Y últimamente por Zaragoza, encontramos muchos grupitos de jóvenes músicos, estudiantes de conservatorio, convertidos en músicos callejeros, porque las cosas deben andar realmente mal. Como este grupo de metales en Santa Engracia. Por cierto que la música era una de las "artes liberales". Curiosamente, encuadrada en el "quadrivium", junto con la aritmética, la geometría y la astronomía. No con el "trivium" que era más de letras como los protagonistas de esta historia. Qué cosas.

La música tiene gran importancia en la historia entre los dos protagonistas. Y últimamente por Zaragoza, encontramos muchos grupitos de jóvenes músicos, estudiantes de conservatorio, convertidos en músicos callejeros, porque las cosas deben andar realmente mal. Como este grupo de metales en Santa Engracia. Por cierto que la música era una de las “artes liberales”. Curiosamente, encuadrada en el “quadrivium”, junto con la aritmética, la geometría y la astronomía. No con el “trivium”, que era más de letras como los protagonistas de esta historia. Qué cosas.

[Cine] Martha Marcy May Marlene (2011)

Cine

Martha Marcy May Marlene (2011), 29 de abril de 2012.

Esta fue una película de la que ya oí hablar hace unos meses ya que, aunque no apareció entre las candidatas a los óscar, si se comentó la posibilidad de que se metiera en alguna de las categorías, especialmente las interpretativas. Al final no fue así, pero los buenos comentarios que leí en su momento hacían que esperase con ganas su estreno en España, que se ha demorado algo más de lo conveniente, desde mi punto de vista. Probablemente, coincidiendo su estreno con el de uno de los blockbusters de héroes en pijama, pasará relativamente desapercibida. Pero veamos a ver lo que da de sí esta película dirigida por Sean Durkin, su primer largometraje, que respira el inconfundible aroma de lo que se ha dado en llamar cine independiente.

Martha (Elizabeth Olsen) es una joven que en un momento dado reúne el valor para escapar de la comunidad sectaria en la que vive, en algún lugar de los montes Catskills. Un lugar que se nos aparece como remoto, pero que está a unas tres horas del centro de Nueva York en automóvil. Al huir, contacta con su hermana Lucy (Sarah Paulson), que la recoge y la lleva a su segunda residencia, al borde de un idílico lago, también a tres horas en automóvil del lugar donde recoge a la chica, donde pasa unas vacaciones con su marido Ted (Hugh Dancy). Las relaciones entre las hermanas y con el marido serán difíciles desde el principio. Lucy se siente culpable por el alejamiento de Martha. Esta no le cuenta toda la verdad de dónde ha estado o que ha hecho. Ted desconfía de Martha, a la que siente como una extraña. Y el comportamiento de Martha, condicionado todavía por la vida sectaria, choca con las convenciones sociales a las que tan están apegados están sus anfitriones. Por otra parte, al chica va recordando en forma de flashbacks, las circunstancias de los años pasados con la secta, donde la conocían por el nombre de Marcy May. Especialmente las extraña relaciones con el lider, Patrick (John Hawkes), los abusos que sufrió, su género de vida, y las vivencias que le llevaron a desear abandonar a esa gente. En un momento dado llama por teléfono a sus antiguos compañeros de comunidad, y es reconocida. A partir de ese momento, el miedo a ser encontrada despierta un comportamiento paranoide, que hace imposible la vida con su familia, y termina por ser llevada a una institución de salud mental. La película es ambigua, deliberadamente, en su tramo final, y nos deja con un final abierto a la interpretación del espectador.

Soto de Cantalobos

Ambientes umbríos en los bosques y los montes del estado de Nueva York, aquí recreados en los bosques de ribera del Ebro a su paso por Zaragoza.

Ciertamente nos encontramos con una de esas operas primas que nos impactan y nos hacen desear ver más de lo que el director tenga que contarnos. En este caso, una reflexión sobre el efecto que sobre la personalidad y la mente de una persona a prior normal, alegre, confianda, tiene la vida de las sectas. Comunidades cerradas que absorben la personalidad de las personas, hasta de despojarlas de sus rasgos de identidad, y que luego les produce graves problemas para reintegrarse en sociedad. En esta ocasión, contado desde el punto de vista de la protagonista. No hay narración externa, pero la acción sigue de forma constante lo que pasa alrededor de Martha. No sabemos que están haciendo los demás en otros sitios. Por lo tanto, al igual que hace Martha, en su caso con miedo, lo único que podemos hacer es interpretar los signos que aparecen a su alrededor. Tanto sobre el grado de aceptación de su recuperada familia, como la amenaza real o imaginada de la secta. Todo ellos acompañado por una realización que nos sumerge en el interior de esta vorágine psicológica, tanto por sus planos, como por el uso de la luz y del paisaje circundante. Ya he dicho que estamos hablando de lugares a un paso de una de las grandes conurbaciones mundiales, y que por lo tanto seguro que es visitada con asiduidad por quienes busque escapar de la ciudad y pasar un tiempo en la naturaleza. Pero constantemente sentimos aislamiento y desprotección.

La actriz protagonista, miembro de una familia ligada al espectáculo y otras farándulas, que ha dado al mundo algunos parásitos mediáticos, es todo un descubrimiento en sí misma. Lleva a cuestas gran parte de la película. Con su aspecto de chica guapa pero normal, de carne y hueso, la sentimos lo suficientemente cercana como para pensar que esto le podría pasar a cualquiera en nuestro alrededor. Desde luego debemos considerar a Elizabeth Olsen como una de las apuestas más seguras en el campo de la interpretación joven. Espero que siga eligiendo buenos proyectos y que mantenga el buen nivel demostrado en este filme. Claro que el apoyo a su alrededor ha sido bueno, tanto Paulson como Dancy, o el siempre inquietante Hawkes que tanto impresionó hace algo más de un año, completan un elenco excelentemente escogido para este drama psicológico.

Una película muy interesante y muy recomendable, que me ha interesado más incluso de lo que yo pensaba. Para aclarar ideas, no es un thriller, ni es una de miedo en las montañas, ni nada por el estilo. Es un drama psicológico, donde nos sumergimos en la mente de una persona que ha pasado por una experiencia dura, y cuyas secuelas probablemente tardarán en desaparecer. Y esto sale bien, gracias a los buenos planteamientos del autor del filme, como a la excelente interpretación de los caracteres.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Primeras flores

Tonos grises, luces crepusculares, una cierta subexposición,... características de este profundo drama psicológico.