[TV] Cosas de series; catástrofes diversas y Sherlock versión nipofemenina

Televisión

Esta semana vamos con dos (o tres cosas) muy distintas. Vamos por lo serio y trascendente. Pero vamos también por lo lúdico.

Estoy poniendo a prueba HBO más allá del mes de prueba que ofrecen. Si hay algo innegable es que esta cadena tiene un catálogo de producciones para televisión de altísima calidad, que van mucho más allá que las aventuras “tronadas” de moda en los últimos años. Y si dicen que como muestra basta un botón, expresión con la que sinceramente nunca he estado de acuerdo, hace un par de semanas me merendé Chernobyl. Miniserie que si bien está producida para la cadena americana, tiene un sabor muy europeo, con tres intérpretes principales de la talla de Jared Harris, Stellan Skarsgård y Emily Watson, acompañados de un reparto de secundarios poco conocidos pero de gran nivel actoral. Como su propio título sugieres, en cinco intensos capítulos nos narra la catástrofe nuclear de la llamada central nuclear de Chernóbil, gran desastre ambiental, económico y humano, que cobró un peaje en vidas humanas difícilmente evaluable, pero que superan las 31 víctimas reconocidas oficialmente por las autoridades soviéticas en varios órdenes de magnitud, hasta los varios miles. La serie no sólo está excelentemente interpretada y ambientada, sino que además explica de forma muy didáctica cómo se produjo la catástrofe. Dejando claro que la causa última de esta estuvo en el muy deficiente funcionamiento de la estructura burocrática estatal soviética, carente de mecanismos compensatorios por el hecho de ser un régimen dictatorial y, por lo tanto, con un nivel mayor o menos de corrupción global del sistema. No es que sea una serie recomendable. Es una serie IMPRESCINDIBLE.

Fotográficamente, dejaré de lado las tragedias, y pondremos unas cuantas potenciales “misu Shārokku”, en un país tan tradicional como es Japón, donde el escalón social y económico entre hombres y mujeres es increible e injustificablemente alto para un país con su nivel de desarrollo.

Como consecuencia, me sentí atraído a volver a ver otra producción de la casa, también de gran influencia británica, que ya pude ver de estreno hace un buen montón de años en el extinto Canal Plus. Se trata de Conspiracy, titulado en español con el título más sensacionalista de La solución final. El que probablemente sea el mejor trabajo actoral de Kenneth Branagh reconstruye lo que pudo suceder en la llamada Conferencia de Wansee a partir de la única copia que se recuperó de las transcripciones de la reunión, en la que se discutieron los aspectos prácticos del exterminio de ciudadanos europeos judios en todo el continente sometido al nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. Otro ejemplo de burocracia dictatorial, en esta ocasión impulsada tristemente al “éxito” por la eficiencia en ingeniería de los alemanes, así como por el fanatismo de los mismos, que antepusieron el odio hacia determinados colectivos a su necesidad de ganar la guerra. Hay momentos que te ponen los pelos como escarpias. Altamente recomendable también.

Así que después de estas dos producciones, necesité algo más ligero. Y lo encontré dentro de la propia HBO, en la que deber ser la única producción de HBO Asia programada en las plataformas occidentales, Miss Sherlock [ミス・シャーロック ( Misu Shārokku)]. Encarnada por la actriz Takeuchi Yūko, encontramos a una versión femenina del clásico detective británico que, aunque manteniendo las características esenciales del mismo, su femineidad y su japonesidad le otorgan un carácter diferenciador y, desde mi punto de vista, refrescante. Es una detective excéntrica, ciertamente, pero que carece el envaramiento del tradicional que siempre me ha producido cierto rechazo hacia el personaje. Por su puesto, si el Holmes tradicional no tenía sentido sin su compañero “humano” el doctor Watson, su versión femenina y nipona tiene su propia compañera, Wato-san (Kanjiya Shihori), doctora en medicina que ha regresado de ejercer como voluntaria en el conflicto armado en Siria y afectada por un trastorno de estrés postraumático. Quizá no alcance al nivel de las recientes versiones televisivas modernizadas del personaje, pero como digo sí que tiene cierto interés y sí que aportar cosas nuevas al personaje, sobre todo en el ámbito de la compasión hacia sus semejantes, aunque se esconda bajo la fachada de alguien que lidia con el hecho de ser “diferente”.

Como nota graciosa, la actriz que hace de casera de “Shārokku” y Wato-san, Itō Ran, formó parte de un trío femenino de música pop en los 70 que tienen algunos temas muy divertidos. O dejo con uno de sus vídeos. Es la cantante principal, la del centro. Hoy en día una señora de… bueno… 45 años más, claro.

[TV] Cosas de series; intrascendencias orientales

Televisión

Lo reconozco. He entrado en modo de baja capacidad de concentración. Estoy muy liado, tengo poco tiempo para según que cosas, intento no dejar de lado la fotografía, especialmente la realizada con película tradicional, también tengo bastante trabajo y, por lo tanto, llevo unas semanas que no me concentro con las series más sesudas, más serias, o más conceptuales. Y me he refugiado en mis ratos de la comida o la cena en la banalidad intrascendente de determinadas series orientales que llegan desde extremo oriente a Netflix.

Unas cuantas vistas de Corea del Sur en honor a una de las series de hoy.

Por ejemplo, tras el interesante drama nipón que comenté recientemente, vi que llegaba a la cartelera de series de la cadena de vídeo bajo demanda otra serie japonesa de sólo cinco episodios de duración, que se ofrecía bajo el título internacional, o sea, en inglés, de Stay Tuned. El título original nipón sería Channeru wa Sonomama!![チャンネルはそのまま!! ], que significa algo así como No cambien de canal!! o algo así. Como sucede frecuentemente, está basada en un tebeo, y parece que su origen está en el aniversario de un canal de televisión local de la isla de Hokkaidō, con sede en Sapporo. El modelo televisivo japonés es parecido al de Estados Unidos, con una diversidad de canales locales que funcionan en red con grandes cadenas televisivas nacionales, generalmente con sede en Tokio. Pero estos canales locales se responsabilidad de la producción de programas de interés local, en concreto Hokkaidō Televisión Broadcasting (HTB), cuya sede aparece repetidamente como sede de la cadena ficticia. Y ahí tenemos un grupo de nuevos empleados en distintos departamentos del canal Hoshi TV entre los que destaca la inepta pero voluntariosa y bondadosa Hanako (Kyōko Yoshine), que va de catástrofe en catástrofe hasta que, previsiblemente, se convierte en la heroína de la cadena en su pelea con una cadena rival. Graciosa en ocasiones, intrascendente las más de las veces, es un entretenimiento relativamente banal, que se ve en un plis plas, con algunos personajes muy divertidos, y situaciones irreales las más de las veces.

Más empaque tiene Romance is a bonus book, título “internacional” de
Romaenseuneun Byulchaekboorok [로맨스는 별책부록], que significa algo muy parecido. Dieciséis episodios de una hora de duración para una comedia con tintes dramático, o viceversa, un drama con tintes de comedia, sobre un mujer de 37 años, Dan-i [Nayoung Lee], que tras un divorcio muy traumático no consigue trabajo a pesar de que en sus años más jóvenes antes de casarse y pasar ama de casa, fue una publicista destacada y premiada. Pero ahora está sobrecualificada, y al mismo tiempo desfasada, para los trabajos actuales. Se apoya en su mejor amigo en lo personal, Eun-ho [Jong-Suk Lee], que siendo unos cuantos años más joven, está secretamente está enamorado de ella. Y al final, mintiendo sobre su curriculum, Dan-i encontrará trabajo, un puesto modesto, en la editorial en la que Eun-ho es editor jefe y uno de los socios fundadores. A partir de ahí, comenzarán toda suerte de enredos entre los ocho personajes habituales de la serie, que ante todo se centra en la progresión del romance entre los dos amigos, pero también en los problemas laborales de la protagonista. Serie de buenos sentimientos, muy buenrollista, que pretende ser progresista en sus planteamientos sobre el trabajo de la mujer, aunque a un nivel que en muchas ocasiones resulta bastante pueril, lo que le resta profundidad. Como suele pasar con estas series coreanas, empiezan fuerte, pero su excesiva duración para una trama que no da mucho de sí, la desinfla un poquito, y sólo se sostiene por la empatía que generan los personajes protagonistas, que también están en manos de intérpretes razonablemente solventes, hasta llegar al previsible happy end. Intrascendente también, pero visible para una época como la que recorro ahora en que no tengo la cabeza para trascendencias.

[TV] Cosas de series; expectativas no cumplidas, para bien o para mal

Televisión

Dos series muy distintas comento esta semana, con poco en común, salvo que ambas se introducen en el ámbito de la fantasía, de formas eso sí muy diversas. Y en ambas, las expectativas depositadas no se han cumplido. En un caso, para bien; en el otro, para no tan bien…

Kingdom es una serie coreana que ha debutado con una primera temporada de seis capítulos de unos 45 minutos de duración, y es producción de Netflix. Se diferencia de las habituales series coreanas en varios aspectos. Normalmente estas duran entre 16 y 30 episodios, y son de temporada única. Esta ha tenido estos primeros seis episodios, que sólo han servido para abrir boca. Cuando supe de su existencia no me interesó. Zombis… una más. Aunque mis dos únicas experiencias con los zombis coreanos no habían sido negativas. Ni en acción real, ni en animación. Pero bueno. Zombis… El caso es que aparecieron varias críticas positivas. Y en el reparto aparece Bae Doona. Por probar un poco, no pasa nada. Y oye… que me acabé enganchando. Producción de época, ambientada en una Corea feudal, que, tras los aspectos terrorífico-fantásticos de la cosa de los zombis, emite una crítica social algo simplona pero razonable, y una lucha por el poder que promete. Mis expectativas eran muy bajas, pero tengo ganas de que nos ofrezcan la continuación.

Hablaré más de estas fotos dentro de unos días, pero de momento, un poco de carnaval me parece apropiado para ilustrar unas series con elementos fantásticos. O grotescos.

Con un reparto muy coral, encabezado de alguna manera por Ellen Page, llegaba a Netflix también The Umbrella Academy. Percatarte de que Page es el personaje principal es algo que supones porque es la intérprete con más gancho y conocida de la serie. Pero hace falta avanzar en los excesivos diez episodios de un hora de duración cada uno para intuir el porqué. Es la enésima vuelta de tuerca del género superheroico. Aunque esta panda de hijos adoptivos de un mismo tipo excéntrico, luzcan más bien poco heroicos, por muchos poderes que tengan. Basada, como la anterior, en una serie de historietas, lo cierto es que la trama no da para tantos episodios, que se alargan, se estiran, se les de demasiadas vueltas en exceso. Que copien de la anterior; seis episodios bien contados son más agradables de ver. El caso es que una serie que llegó con ciertas ínfulas… me ha resultado relativamente decepcionante. No tengo claro que tenga continuidad en mi cartelera. Aunque he de reconocer que pasada la morosidad con la que despegó, los últimos episodios tuvieron bastante más interés. Aunque resultaba bastante previsible.

[TV] Cosas de series; fundamentalmente la Doctora

Televisión

La entrada de hoy es casi monográfica. Porque tenemos que volver a hablar del Doctor… Perdón. De la Doctora. Como en inglés es invariable, no tienen mayores problemas con los guiones… pero en castellano…

Digo casi monográfica porque también voy a hacer un pequeño comentario sobre el especial navideño de Neo Yokio, el psedoanime norteamericano sobre solteros jóvenes y pijos en una peculiar versión alternativa de la Gran Manzana. Sinceramente, esta serie cada vez me convence menos. Puede que los yanquis le encuentren la gracia en sus referencias a su cultura popular, pero a mí me deja un poquito frío. Pero bueno… vi este especial de una hora de duración, tiempo excesivo para lo que cuenta, y que no aporta más que mantener la expectación sobre la serie hasta que aparezca una nueva temporada. Que no sé si veré.

Os dejo con varias imágenes de diversos lugares del Reino Unido, un país que quienes lo hemos visitado y conocido sabemos que tiene cosas muy buenas e interesantes, pero cuyos mandatarios y algunas minorías se empeñan constantemente en aparecer como una panda de gilipollas.

Así que vamos con la Doctora. Es algo que ya sabíamos, por fin el Doctor se ha reencarnado en una Doctora, interpretada por la simpática actriz británica Jodie Whittaker. Que como buena actriz británica tiene oficio y versatilidad para interpretar lo que haga falta. Pero el cambio de protagonista ha venido acompañado de cambios más profundos. Unos para bien… otros para menos bien.

En esta temporada que acabó con un especial de Año Nuevo, esto también es trascendente, se han abandonado los dramatismos o las aventuras épicas que acompañaron a las tres últimas reencarnaciones del protagonista de la serie. Aquí tenemos un esquema más procedimental y menos serializado. Cada episodio una aventura autónoma, no hay ni mucho menos tanta continuidad argumental. Y los compañeros de la Doctora son gente con tribulaciones, pero de las que te mantienen pegado a la tierra. Las aventuras han sido bastante entretenidas, y con alguna incursión por el espacio-tiempo, también han dado un repaso a algunos eventos de la historia británica. Significativos para los tiempos modernos. La desastrosa descolonización de la India-Paquistán, con los conflictos interétnicos y las muertes y sufrimiento humano derivados de esta operación, por ejemplo. O la caza de brujas en tiempos pretéritos. Que no es otra cosa que presentar un ejemplo de los vicios más lamentables de la sociedad patriarcal. Conflictos interétnicos, creación de fronteras, las políticas de género, cuestiones candentes, no sólo en el Reino Unido del Brexit, sino en cualquier parte. España, por ejemplo, si seguís las noticias de los últimos años-meses-semanas. Porque probablemente es la temporada más política y social de las que he visto en la serie.

Si bien es cierto que ya había aparecido algún ejemplo de diversidad sexual, como Jack Harkness (John Barrowman), o racial, como Martha Jones (Freema Agyeman), en temporadas pasadas, el compromiso por la paz, la convivencia y la tolerancia propuesto por la serie se desarrollaba a un nivel muy general. Pero en esta ocasión se ha movido a un nivel más terreno y comprometido.

El propio esquema patriarcal de la serie, Doctor masculino + compañera femenina, atractiva las más de las veces, y con eventuales tonteos de tensión sexual no resuelta entre ambos, se ha roto. Es cierto que hubo compañeros masculinos, pero eran de segunda fila. Rory (Arthur Darvill) estaba ahí porque estaba Amelia Pond (Karen Gillan). Y las compañeras de los últimos años han sido mujeres decididas y proactivas, pero salvo las brillantes apariciones de River Song (Alex Kingston), es el Doctor, masculino, quien salvaba la papeleta. Ahora tenemos un tripleta de acompañantes que representan una diversidad étnica y de género. Y las posibles tensiones sexuales han desaparecido por completo.

En el debe quizá debiera situar a los propios acompañantes. El hecho de que no haya uno especial, me da igual que sea hombre o mujer, que desarrolle una especial complicidad con la Doctora, lastra uno de los puntales de la serie. Ese/a compañero/a especial representa de forma clara a todos los espectadores, seres humanos, en esa especial relación con el alienígena amigo. Es más fácil la identificación y la empatía. Con los actuales, hemos alcanzado la simpatía, pero no la identificación. Y eso nos ha situado a más distancia de la acción.

Como digo hay muchas cosas positivas en los cambios. Yo así lo veo. Más que negativas. Pero también es cierto que falta profundizar en el modelo y conseguir que volvamos a estar más metidos dentro de la acción. No nos olvidemos que el mundo, nos guste o no, es un lugar muy sexista. Si no, comparen las puntuaciones medias que el público votante otorga a los episodios de la última temporada con Peter Capaldi, con las de la primera temporada de Whittaker. Sin duda, las diferencias son significativas. Así que… al tajo.

[TV] Atípicos, neurotípicos y estereotipados

Televisión

No voy a entrar a valorar seriamente una serie de animación japonesa, Jūshinki Pandōra [重神機パンドーラ], que Netflix presentó recientemente. Producción chinojaponesa, con un título occidental de lo más vulgar, Last Hope. Es la típica de monstruos que amenazan la humanidad, que los hace frente en un mundo postapocalípitico donde se mantienen algunas ciudades tecnológicamente avanzadas, usando robots tripulados más o menos grandes, más o menos armado, más o menos voladores. No tan tosco como Mazinger Z, pero descendiente conceptual. Cometen la banalidad de utilizar el “apellido” “cuántico” para cualquier cosa, lo que desde hace décadas es signo de mala escritura en ciencia ficción. Cuando quieres dar un aura misteriosa pero científica a algo, le llamas “cuántico/a”  y ya todo vale. Sólo cuando algún episodio se sale de su esquema habitual, con más sutileza argumental, la serie presenta algún interés.

20180916-1041473

No tengo fotos que se me ocurran especialmente adecuadas para la entra de hoy; pero algunas fotos del Festival Asalto 2018, que siempre se preocupa por la integración y la diversidad en la sociedad, nos valdrán. Si el domingo os enseñaba fotos tomadas con película en blanco y negro, hoy serán fotos digitales en color.

Así que vamos con lo realmente interesante de esta semana, la segunda temporada de Atypical, que ha pasado de 8 a 10 episodios, de media hora de duración, que ya adelanto me han sabido a poco. La primera temporada fue un poco de presentación y, aunque nos adelantaron algunos conflictos y algunas tramas interesantes, dejaba la sensación de no haberse metido a fondo en la historia. Sí que nos dejaron algunas claves, girando las tramas alrededor de Keir Gilchrist, su protagonista, que interpreta a un adolescente con un trastorno del espectro autista, pero altamente funcional, así como de su familia, la tesis es que estas personas no serían enfermos, sino variantes atípicas de la normalidad, que necesitarían la ayuda y la solidaridad de su entorno para poder funcionar en una sociedad pensada o diseñada por y para las personas denominadas neurotípicas.

20180916-1041492.jpg

Aunque por mi profesión pueda tener una opinión mejor informada que la población general sobre estas cuestiones, estando lejos de ser un especialista, lo cierto es que no me voy a meter en ese jardín y no entraré en valorar la plausibilidad científica de las situaciones presentadas. Asumiré mi ración de suspensión temporal de la incredulidad, como ante cualquier relato de ficción, y me centraré en el hecho de que en esta segunda temporada nos hemos encontrado con un intérpretes, de por sí de buen nivel, bien asentados, y una tramas más interesantes y mejor llevadas. Ambos padres, interpretados por Jennifer Jason Leigh y Michael Rapaport, son dos valores seguros, que cumplen bien. Se confirma que la chica que hace de hermana, Brigette Lundy-Paine, es una potente robaescenas, que ha rato me recuerda a Brie Larson en United States of Tara. Con una diferencia; Larson era realmente un adolescente interpretando a una adolescente, mientras que Lundy-Paine está a mitad de la década de los ventitantos interpretando a una chica que cumple 16 años.

20180916-1041483.jpg

Hay algún pero… Bueno, hay situaciones forzadas por culpa de lo “políticamente correcto”. Se fuerza la diversidad racial/étnica. El personaje de la psicóloga de origen asiático tenía importancia en la primera temporada, pero en la actual da la impresión de que está ahí para mantener la cuota. Lo mismo que la nueva amiga de las sesiones de terapia que es afroamericana. Y han forzado una salida del armario de uno de los personajes protagonistas, que tampoco sé si tiene mucho que ver con lo importante. Que además de que se veía venir, no sé si aporta mucho al tema central. En cualquier caso, la introducción de lo que últimamente vienen siendo nuevos estereotipos presentes en las series de televisión tampoco hace daño excesivamente a la serie en su conjunto. Serie que, como he dicho, me parece muy entretenida, y que me ha sabido a poco en esta temporada.

20180916-1041510.jpg

[Televisión] Cosas de series: finales de temporada de algunas de las mejores series

Televisión

Mucho tengo que comentar esta semana sobre televisión. Se da la circunstancia que han terminado temporada unas cuantas, y ha habido asimismo novedades. Así que voy a dividir el comentario en dos. Hoy hablaré de las que se despiden. Alguna de ellas merecería una entrada entera para sí misma, pero tampoco quiero aburrir con el tema televisivo. Mañana, de las que vienen.

Archer (3ª temporada)

Cuando la semana pasada hablaba del buen capítulo doble, en el que los ineptos componentes de I.S.I.S. tenían su aventura espacial, no me di cuenta de que era el final de la tercera temporada. Desde mi punto de vista, la mejor de la serie sin lugar a dudas. Con un inició espectacular hace unos meses en la isla de los piratas, y un final no menos espectacular en la ficticia estación espacial con destino Marte, hemos tenido de todo. Intriga, amor, sexo, traiciones, junglas, mar, espacio,… y sobretodo, risas, muchas risas. Animación para adultos con el mejor nivel. La mejor parodia de 007 y compañía. Muy recomendable.

Are you there, Chelsea? (1ª temporada)

Primera temporada, y quizá la última. La verdad es que esta comedia de situación sobre la adicción al vodka y al sexo de su protagonista ha sido más bien floja. Y es muy posible que no veamos más. Sin embargo, se ha convertido en uno de esos guilty pleasures que en más de una ocasión he comentado que uno disfruta/padece. El final ha sido en cliffhanger, aprovechando la “tensión sexual no resuelta” entre la protagonista y el amigo del bar, que ha estado planeando en todos los episodios. Sin embargo, no ha sido este su punto fuerte. Su punto fuerte es el humor gamberro. Que se ha visto lastrado por unos guiones no siempre inspirados, unas interpretaciones flojas, y algún puntito de chabacanería. Bien. Ya veremos. De momento, hay queda. Quizá, para siempre.

Nota de 14 de mayo de 2012: Definitivamente, no volveremos a ver a la gamberra Chelsea. D.E.P.

Upstairs Downstairs (2010) (2ª temporada)

Es difícil llevar el lastre del prestigio de su antecesora de los años 70. No es fácil que unos nuevos personajes no sean vistos como intrusos en el 165 de Eaton Place, en el prestigioso barrio londinense de Belgravia. Y encima, con la despiadada competencia de Downton Abbey, el éxito del momento en el campo de los dramas de época, y que hereda también el espíritu del Upstairs Downstairs de antaño. Aunque con una producción mucho más lujosa. Sin embargo, esta producción de la BBC que hoy nos ocupa está realmente bien hecha y muy bien interpretada. Con la presencia de mi muy estimada Alex Kingston, curiósamente también como doctora arqueóloga, como en las aventuras del doctor. Con las vísperas inmediatas de la Segunda Guerra Mundial como trasfondo, hemos asistido a las dificultades matrimoniales de los Holland, a su compromiso con la situación social y política, en muchos sentidos, así como a las esperanzas y vidas de su pequeña pléyade de sirvientes. Menos vistosa que su rival más lujosa, es sin embargo más comprometida con los temas que toca. Y los personajes tienen en su conjunto en pelo más de profundidad. Yo creo que es tan recomendable como las mencionadas anteriormente. Pero eso sí, con otro tono. Con otra forma de verla.

House of lies (1ª temporada)

Me costó entrar en esta serie sobre unos consultores sin escrúpulos en el panorama económico actual. Ya me considero inmune al gancho de las tetas y culos que utilizan determinadas producciones televisivas para fidelizar a sus telespectadores. Supongo que especialmente a los masculinos. Y así empezó. Y con unos casos que me interesaban en parte. Pero por otra parte, pronto serializó su argumento, con la fusión de la consultora con otra mayor como leit-motiv. Y con el juego sucio de todos los personajes por salirse con la suya. Y la cosa mejoró, y me enganché. No mi teleserie preferida, pero con episodios cortos, que los metes en cualquier ratito libre que tengas, con humor, con drama, con intriga y,… con culos y tetas (menos los que todo el mundo ha querido ver),… pues quien se niega a seguirla.

Californication (5ª temporada)

No nos engañemos. Como sucede con otras muchas series de televisión que se basan en el carisma del personaje/actor protagonista. Esta temporada ha sido más de lo mismo. Para algunos ese es su problema. Para otros esa es su virtud. Yo tiendo a ser de los segundos. Como ya he dicho muchas veces, más allá de las extravagantes aventuras de Hank Moody (David Duchovny), rodeándose de todo tipo de gente a cual más delirante, lo que nos están contando es la historia de amor del protagonista con su la madre de su hija (Natascha McElhone), y con su hija (Madeleine Martin). Una historia de amor que no acaba de sustanciarse. No porque el no quiera. Sino por lo que esperan de él, que no es lo que es él, y por la demencialidad inherente a todos aquellos que lo rodean. Y no creo que la cosa vaya a cambiar en un futuro. A mi ya me va bien. No me cansa. Luego, si además sale gente como Lizzie (Camilla Luddington)Kali (Meagan Good), volvemos al tema de los culos y tetas de antes, pues mejor. Pero lo que importa es lo que importa. La historia de amor. Y yo me estoy volviendo un romántico empedernido.

Shameless (US) (2ª temporada)

Y llegamos a la que ha sido mi favorita de esta parte del año. Considero a los Gallagher como parte de la familia. Una parte de la familia que afortunadamente viven al otro lado de la pequeña pantalla. Pero que les llegas a querer de forma entrañable. Y con quienes no dejas de sufrir los reveses que continuamente les llueven. Porque están condenados. No sé si por sus genes, por su entorno social,… desde luego por el capricho y voluntad de los productores y guionistas de la serie. Creo que veremos muchos momentos muy dramáticos en el futuro. Es cierto que al final de temporada, los guionistas les han dejado respirar un poco, y han reunido bajo el mismo techo, con cierta armonía a los hermanos Gallagher. Pero como decía la canción, “cuando lo manda el destino no lo cambia el más pintado, si naciste para martillo del cielo te caen los clavos”. Tengo mis favoritos en esta serie, claro. En las familias siempre quieres más a unos que a otros. Desde luego a Debbie (Emma Kenney), esa chiquilla que es demasiado buena persona para que le vaya bien en la vida, que empatiza demasiado con la gente como para que no la hagan sufrir en exceso. También Lip (Jeremy Allen White), demasiado inteligente para el entorno en el que vive, también corre el peligro de exponerse demasiado a los golpes por la gente que quiere, aunque vaya de duro por la vida. Uno de los más vapuleados en esta temporada. Y sobre todo Fiona (Emmy Rossum), ese pilar inamovible del conjunto de la familia, que se merece cualquier cosa menos tener esta familia. Por muchas risas que hagamos con el magistralmente descerebrado Frank (William H. Macy), cuyo nivel de egoísmo parece haber tocado techo siempre, pero que no deja de sorprendernos una y otra vez, la verdadera protagonista es Fiona. Que sea por mucho tiempo.

En mi paseo dominical por la huerta de Las Fuentes y el soto de Cantalobos, también tomé fotos en color más normalitas. Aquí os dejo algunas.

Ababoles

_____

La otra orilla del Ebro

_____

Camino natural (a Zaragoza)

_____

Cúmulo

_____

[Televisión] Cosas de series: El año de Robin y Barney

Televisión

Ha sido una semana donde no han pasado grandes cosas en mi panorama seriéfilo. No ha habido nuevas incorporaciones, ni ha habido bajas. Aunque me estoy planteando si seguir o no adelante con la nueva serie del oeste, Hell on Wheels. A ratos me gusta mucho, pero a ratos me aburre. Es lo que me pasa tradicionalmente con los westerns en el cine. Alguno, pocos, me apasionan; la mayor parte me aburren o me dejan indiferente.

Ya hablé bastante la semana pasada de Homeland, y poco puedo añadir. Salvo que parece que están dispuestos a sorprendernos en cada episodio con sus giros de guion. Mientras no fuercen la máquina en exceso, va bien. Y como sólo son 12 capítulos, y ya llevan ocho, tienen que ir preparando el final de temporada, que espero esté a la altura del transcurso de la serie. En situación similar está Dexter, que aunque no brilla a la altura de sus mejores temporadas, sigue siendo una buena serie, y ya están encarrilando el final de temporada, que llegará al mismo tiempo que la anterior.

Pero donde se ha puesto interesante el asunto ha sido en How I Met Your Mother. Aun reconociendo que desde el principio ha sido un serie coral, siguiendo algunos de los esquemas que marcó Friends, aunque yo prefiero la actual por diversos motivos, las primeras temporadas siempre tuvimos la sensación de que había un protagonista, y este era Ted Mosby (Josh Radnor). Sin embargo, es el personaje que menos ha evolucionado. Le han pasado cosas, pero sigue siendo el mismo. O lo mismo. Por otra parte, es indudable que hace tiempo que el robaescenas, que el preferido de todos es Barney Stinson (Neil Patrick Harris). Nos ha hecho pasar los momentos más divertidos, es el actor con más personalidad, y se ha convertido en el alma de la serie. Y por otro lado, el personaje que más perdido andaba en todo este cotarro era el de Robin Scherbatsky (Cobie Smulders), la guapa canadiense que últimamente no encontraba su sitio claro en todo este cotarro. Sabemos que esta temporada se cerrará con una boda. Pero no sabemos de quien.  Sabemos que tanto Barney como Robin se han echado pareja, pero Barney la ha dejado. Por Robin. Sabemos que han pasado “accidentalmente” cosas entre ambos. Y finalmente, en el último capítulo nos han soltado una bomba que de repente parece que da alas a la serie, y al personaje de Robin. Siempre ha sido una serie divertida. Pero ha tenido momentos mejores y peores. Creo que tenemos la esperanza de que estemos volviendo a los mejores.

Y si no, en el capítulo de las sitcoms, siempre nos quedará Modern Family que no baja ni de ritmo ni de nivel. Y es de lo más divertido. La mejor de las comedias que estoy viendo. Sin duda.

Tumbas

Aprovecho esta imagen del Cementerio de Torrero de Zaragoza, para recordar que los lunes estoy con sesión doble macabra en la tele por satélite. A las 21:30 he recuperado "American Horror Story", a la que he dado una segunda oportunidad, y a continuación la segunda temporada de "The Walking Dead", que sorprendentemente me sigue teniendo enganchado ¿Cuándo me habían gustado a mí las de zombies? (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[TV] Finales de temporada, un drama, Justified, y una comedia, 30 Rock

Televisión

Ya lo advertí el otro día. A lo largo de las próximas semanas se van a producir finales de temporada a porrillo en las series que emiten las televisiones norteamericanas. Y que algunas llegan con prontitud y dignidad (versión original, subtítulos, alta definición,…) a nuestro país, y otras no, y hay que verlas en su plenitud por métodos alternativos. Pero bueno, a lo que vamos, que es a discutir la calidad de las series y no la de la industria televisiva.

Justified, o cómo Raylan Givens se va integrando de nuevo en el que fue su hogar

Si en la primera temporada teníamos a nuestro héroe Raylan Givens (Timothy Olyphant) regresando destinado como U.S. Marshal a su región natal, el condado de Harlan, Kentucky, a regañadientes, por culpa de su gatillo fácil, encontrándose con sus viejos amigos/enemigos, en esta temporada vemos como el tipo, a pesar de los problemas, se ha hecho a la idea y se va acomodando a su nuevo entorno.

Lo cual no quiere decir una existencia cómoda. La misteriosa muerte del padre de una adolescente, el cual se dedicaba a traficar con droga, un clan familiar mafioso a cual más paleto y más mortífero a un tiempo, los problemas relacionados con la industria minera y la especulación de los terrenos, los odios ancestrales entre familias, el difícil reajuste de su amistad/enemistad con el magnífico personaje que es Boyd Crowder (Walton Goggins), la vuelta a enrollarse con su ex (Natalie Zea) y los problemas con el actual marido de ésta, las investigaciones de asuntos internos sobre su forma de actuar,… En fin, que lo de acomodarse no es más que una frase hecha. Porque los problemas crecen. O como decía aquel. Los problemas ni se crean ni se destruyen, sólo se transforman.

En 13 episodios nos han contado todo esto, nos lo han contado bien, con detalle, con atención a los personajes, con aventura y con emoción. En un ambiente de western, que nos recuerda también la reciente y excelente película Winter’s Bone en muchas cosas, aunque con otro tono, es una de las mejores series de acción y policías que se puede ver hoy en día. Aunque la acción venga en pequeñas dosis, aunque intensas, o matizada. O precisamente por eso. Las interpretaciones son muy buenas y contribuyen mucho a la credibilidad de la serie.

Recomendable, muy recomendable.

30 Rock, o el desmadre detrás de una producción de un programa de televisión

Con esta comedia, que nadie se engañe. Da igual de qué hable. Da igual los temas. Da igual el argumento. Lo único que importa son las divertidísimas interacciones entre sus demenciales personajes. Por supuesto, la pareja formada por Tina Fey y Alec Baldwin nos ha deparado momentos absolutamente sublimes. Es el mejor matrimonio televisivo de las últimas décadas a pesar de que son dos personajes que no están casado, ni lo van a estar. Donde la tensión sexual es más intelectual que otra cosa. Pero no sólo ellos, Jack McBrayer como Kenneth, Jane Krakowski como Jenna Maroney, o Tracy Morgan como Tracy Jordan, nos van aportando sus dosis de surrealismo como corifeos de lujo de la pareja protagonista. Y qué decir de los cameos o pequeños papeles que ilustres de la interpretación van haciendo.

Quien quiera una comedia divertida e inteligentes en 22 minutos semanales, esta es. Quien busque productos convencionales, igual se siente abrumado, o no se entera de nada. No apto para timoratos.

Recomendable, muy recomendable.

Ha habido un cierre de temporada más en esta última semana. Pero a esa estupenda serie de ciencia ficción, le dedicaré una entrada en exclusiva. Creo que se lo merece.

Recomendación musical

Creo que la canción de entrada de Justified, puede estar bien. Así en plan bluegrass mezclado con hip hop. O algo así. Se trata de Long Hard Times To Come por Gangstagrass.

Jardín vertical (Caixaforum)

Un rincón del jardín vertical del Caixaforum de Madrid, recuerdo del viaje a la capital de este fin de semana - Leica D-Lux 5

Vuelven las series de todos los años

Televisión

Hemos llegado a finales de septiembre. Y vuelven las series de la televisión norteamericana. Cuando lleguen a España, si llegan, alguna, pocas, serán bien tratadas, con emisiones de calidad, duales en idioma original y dobladas, con subtítulos opcionales, en alta definición… pocas, demasiado pocas. La mayoría llegarán tarde, en definición vulgar, de la de siempre, con unos odiosos doblajes, etc… y luego se extrañarán de que la gente se busque la vida en internet, y les llamarán piratas encima. Siguen sin enterarse de nada. De cómo avanza el mundo. De cuales son las expectativas de la gente.

Yo siempre tengo la intención de ser legal. Estoy suscrito a canales de pago vía satélite, etc, etc. Pero claro. Cuando las cosas no vienen, o vienen con la calidad que vienen hay que buscar soluciones alternativas en el momento oportuno. Y a ver series de televisión, dentro de un orden, que ver demasiada televisión es malo para la salud. Induce al sedentarismo, que trae muchas complicaciones conforme vienen los años. 30 a 45′ después de comer y 30 a 45′ después de cenar. No mucho más.

Este año mi estrategia es de aceptar pocas series nuevas. Porque después de unos años bastante buenos, parece que la cosa se está estancando en temas de originalidad y calidad.

Desde luego seré fiel a varias sitcoms de las de 20′ de duración. Son las más sanas. Las que menos tiempo te dan para apoltronarte. Y a algunas de las tradicionales que podéis encontrar en comentarios míos en otros artículos. No hay más que buscar por la etiqueta televisión, y ya está. Algunas se caerán de la parrilla porque me cansaré de ellas. Y ya he dicho que incluiré nuevas con mucha parsimonia y con recomendación muy clara y concreta. Quiero limitar claramente el tiempo que paso ante la caja tonta. Hay muchas otras cosas interesantes en la vida.

Pero hay algunas que van a ser fijas y que espero con ilusión. Breve comentario.

  • Weeds: Las aventuras de Nancy Botwin se van superando día a día. No te aburres nunca. Y todo en media hora semanal, con temporadas de sólo 13 episodios. De lo más eficiente.
  • The Big C: Otra de las cortitas. Es una novedad de este año. Protagonizada por una maravillosa Laura Linney. Obligada solamente por ver a esta actriz. Pero es que además está muy bien.
  • Boardwalk Empire: Producción de lujo. Un primer capítulo firmado por Scorsese. Un reparto muy interesante. Un regreso a la ley seca y a la época dorada del gangsterismo nortemericano. Qué más queréis que os diga.
  • Fringe: Si se centran en la historia de los dos universos más que en los episodios autoconclusivos, y si vemos durante mucho tiempo a Olivia y Bolivia (la Olivia del universo B) en pantalla, esto puede dar mucho de sí. Terminó temporada pasada de forma magistral. Y la ha comenzado estupendamente. Lo mejor en ciencia ficción en la actualidad.
  • Dexter: Después de devastador final de la temporada pasada, nuestro psicópata favorito las va a pasar de a metro. Ya se ha visto en el primer episodio. Otra serie que se supera día a día.

En fin, ya os iré comentando de vez en cuando. Pero esto es lo más interesante de momento. Alguna más se irá sumando en el futuro, y alguna irá terminando. De todo se hablará. Cine de calidad en pantalla pequeña.

El Rin en Remagen

El río Rin a su paso por Remagen (Alemania), con la Erpeler Ley, en la orilla opuesta - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH. Composición a partir de varios fotogramas.

De “Perdidos” al río

Televisión

En la semana en la que vuelve Perdidos para darnos todas las soluciones, de aquí al mes de mayo, voy a dar un repaso, algo telegráfico del estado de la cuestión de las series de televisión. Sin profundidades.

Las de ciencia ficción:

Dejando a un lado la serie mencionada, que tiene vida propia, ninguna de las nuevas series me está resultando especialmente llamativa. Son prescindibles tanto Flashforward, como V y Stargate Universe. De hecho, están las tres en parón prolongado desde hace más de un mes y no las hecho nada de menos. Bastante rollos. Queda por definir por dónde va a tirar Caprica, el spin-off de Galactica. El piloto, ya visto el año pasado, estuvo bastante bien; pero sólo han echado un capítulo más, y no dijo nada. Ni bueno ni malo. Veremos. Queda por ahí Fringe, que ya lleva un tiempo, que es entretenida. Sin más.

Ha terminado Dollhouse,… afortunadamente. No sé porque la he aguantado hasta el final. Qué actores más malos, empezando por su desafortunada protagonista.

Las procedimentales (las de detectives, vamos):

Además de ver algún capítulo de las entretenidas The Mentalist y Bones, sólo he añadido White Collar. Es igualmente entretenida, sin más. Pero engancha algo más porque hay una historia transversal más intensa. Lo dicho, entretenidas. Pero se podría vivir sin ellas. Los que más simpáticos me caen son los chicos de Bones.

Incluiré aquí Damages, aunque realmente es una cosa totalmente distinta. No sé como irá. Tendrá que verse si la misma fórmula sigue dando resultado. Sólo he visto un capítulo.

Las de médicos:

House está de capa caída. Supongo que la seguiré hasta el final, pero creo que está pasada de vueltas ya. A Scrubs la deberían haber matado hace tiempo. No hay nada más que me interese ni que vea en este género.

Las comedias:

Sigo fiel a las dos comedias de situación más divertidas de los últimos años, How I Met Your Mother y The Big Bang Theory. Pero ambas han conocido tiempos mejores y ahora sólo tienen destellos de lo que fueron. O las reavivan, o quizá sería bueno que las fueran finiquitando aunque parece que no va a ser así. 30 Rock se mantiene, tiene unas bases más sólidas y un humor más incisivo y más borde; pero ya veremos cuánto aguanta.

De lo nuevo en este campo, reconozco que me gusta bastante Modern Family. Su corta duración, es también una comedia de situación, hace que sea muy dinámica para explorar las aventuras de las tres familias diversas que son una sola. Que siga, que siga.

Con más empaque está Glee, de duración más estándar, que tiene un punto de acidez que unido a sus excelentes números musicales hace que me guste bastante. De todos modos, está parada hasta dentro de unas semanas.

Las británicas:

En el primer capítulo de sus nuevas temporadas abandoné a Survivors y Being Human. Paso. Me aburrieron. Pero sigo entretenido con Hustle, porque es una procedimental entretenida con unos caraduras muy simpáticos, y probablemente voy a seguir a Secret Diary of a Call Girl, porque también es entretenida y porque me encanta Billie Piper. Pero todavía no he visto los primeros capítulos de la nueva temporada.

Conclusión:

Empiezo a pensar que es como si estuviese pasando a la historia una breve edad de oro de las series de televisión. Cada vez me entusiasman menos. Creo que estoy a punto de cambiar de hábitos, las voy a mandar poco a poco a paseo, veré de vez en cuando alguna procedimental en la tele por satélite, y voy a dedicarme al cine clásico.

Se que hay por ahí otras series que están gustando. Pero mis experiencias con ellas no han sido satisfactorias, o no me gustaron lo poco que vi de ellas, o lo que fuera. Además voy dedicando cada vez menos tiempo a esto de las series. Un ratito después de comer y otro ratito después de cenas. Algo más los fines de semana. Pero poco más. Así que…

En cualquier caso, dejaremos que nos decepcione el final de Perdidos, nos reiremos de vez en cuando con alguna comedia de situación, y esperaremos que vuelva algunas de las que están ahora en suspenso para que nos vuelvan a ilusionar (que será de Dexter,… o de In Treatment,… o de United States of Tara,…)

Alegría en bote

"Alegría en bote"... no sé por qué me ha venido a la cabeza este grafitti en el Tubo de Zaragoza cuando hablo de la televisión - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Restos de serie… televisiva

Televisión

En estas semanas atrás, han terminado las temporadas de un montón de series televisivas norteamericanas… Años atrás mencionaba mi entusiasmo porque parecía que las mejores ideas se habían trasladado a la televisión, donde ahora era posible encontrar algunas de las cosas que echamos a faltar en el cine en pantalla grande. Buenas historias, buenos personajes, buenos guiones, ingenio,… Pero había que constatar si eso sigue siendo así. Y voy a resumir en pocas líneas mis impresiones.

  1. Realmente, si uno se quiere divertir lo mejor es tirar de las sit-com de menos de media hora de duración, a ser posible de humor. Cosas como How I Met Your Mother, The Big Bang Theory (absolutamente hilarantes las interacciones entre Penny y Sheldon; impresionante este último en general) o 30 Rock, te hacen pasar un rato divertido, con un humor razonablemente inteligente, y sin más. Están muy bien. Mis favoritas.
  2. En la ciencia ficción, ya he hablado suficientemente de Galactica. Quizá la otra que merezca la pena un comentario sea Lost. Sinceramente, veo los episodios, muchos me entretienen, pero… hace un montón de tiempo que ya he perdido el hilo del conjunto. Tengo que dejar que me lo expliquen otros para saber de qué va la cosa. No sé. ¿Bien? ¿Regular? Han aparecido otros productos que buscaban el éxito en este campo, como Dollhouse y Fringe… pero me han parecido un poco coñazo. Regular.
  3. Vacas sagradas como House se mantienen, pero ha estado más irregular que otras temporadas. Yo he echado mucho de menos a Amber; menos mal que han “alucinado” con ella al final de temporada y ha mejorado.
  4. Lo que ahora llaman “procedimentales”, es decir, las whodunit de toda la vida en la que nuestros héroes investigan y buscan al malo que ha hecho algo,… pues debe haber muchas. Para mí hay dos que me entretienen; Bones y The Mentalist. Pero también podría pasar sin ellas.
  5. Hay mucho culebrón por ahí que no merece la pena ni verse, ni comentarse…

En resumen, tengo la sensación que ha bajado el nivel. Que la época dorada se ha podido pasar. O que los creativos se están tomando un descanso. Lo mejor viene de la tele por cable americana, y de estas series ya he hablado previamente. La televisión generalista ha bajado de nivel. Así que ya sabéis lo que os espera los que estáis esperando que lleguen a la tele española…

Para colmo, al año que viene vuelve unos “reimaginados” lagartos de V… Esperemos que el terreno de la ciencia ficción con cosas como Caprica o Stargate Universe nos dé algún alivio. Y si no, leeremos más. Que yo soy de los que sabe para que sirve el botón de apagado de la televisión.

De foto, os dejo una versión reimaginada de una foto realizada hace ya tres años del Castillo de Loarre. La primera versión… es que era en color.

Castillo de Loarre

Atardecer en el Castillo de Loarre, Huesca - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Sangre de verdad… de la buena (True Blood, 2008)

Televisión

Las series de televisión las comento muy de vez en cuando. Generalmente al final de temporadas o cuando hay algo que reseñar, que merezca la pena. Y esta es una de estas últimas ocasiones. Parece ser que un día de estos van a empezar a emitir en España por Canal+ la serie de vampiros True Blood de la cadena norteamericana HBO.

A mí, el tema de los vampiros nunca me ha atraído mucho. Y cuando la comencé a ver, lo hice con cierta prevención… pero la verdad es que la cosa ha funcionado muy bien. Ambientada en el asfixiante ambiente de una zona rural del profundo sur de los Estados Unidos, en el estado de Luisiana, sus temas van más allá de la cuestión vampírica, y tienen que ver con los conceptos de tolerancia, creencias, machismo, etc. Y además hay una intriga, unos asesinatos que alguien está cometiendo, que hay que resolver, hay sexo, hay pasiones,… en fin, de todo.

Por el lado de las interpretaciones, la serie está protagonizada por Anna Paquin, como Sookie Stackhouse, joven sureña que protagoniza una serie de novelas firmadas por Charlaine Harris. Sus capacidades telepáticas y su proclividad a enamorarse de un vampiro bastarían para hacer de ella alguien especial… lo que pasa es que hay muchas gentes especiales, en un pueblo sureño donde nada ni nadie es lo que parece. La protagonista, ganadora de un óscar como actriz infantil, está realmente bien.

Son sólo doce capítulos, y aunque han dejado un cliffhanger para un futuro, la historia esta resuelta en sí misma. Y está realmente bien hecha. Ahora que viene a nuestro país, es muy recomendable… salvo que hagan algún chabisque en el doblaje, que todo puede ser. Ánimo y a por ella.

La foto de hoy, también muy vampírica; tomada en Rumania, en los Cárpatos.

Cruz en el Parque Nacional Piatra Craiului

Cruz de madera en el Parque Nacional de Piatra Craiului - Canon EOS 100; probablemente con EF 28-80/3,5-5,6 USM I