[TV] Cosas de series; intrascendencias orientales

Televisión

Lo reconozco. He entrado en modo de baja capacidad de concentración. Estoy muy liado, tengo poco tiempo para según que cosas, intento no dejar de lado la fotografía, especialmente la realizada con película tradicional, también tengo bastante trabajo y, por lo tanto, llevo unas semanas que no me concentro con las series más sesudas, más serias, o más conceptuales. Y me he refugiado en mis ratos de la comida o la cena en la banalidad intrascendente de determinadas series orientales que llegan desde extremo oriente a Netflix.

Unas cuantas vistas de Corea del Sur en honor a una de las series de hoy.

Por ejemplo, tras el interesante drama nipón que comenté recientemente, vi que llegaba a la cartelera de series de la cadena de vídeo bajo demanda otra serie japonesa de sólo cinco episodios de duración, que se ofrecía bajo el título internacional, o sea, en inglés, de Stay Tuned. El título original nipón sería Channeru wa Sonomama!![チャンネルはそのまま!! ], que significa algo así como No cambien de canal!! o algo así. Como sucede frecuentemente, está basada en un tebeo, y parece que su origen está en el aniversario de un canal de televisión local de la isla de Hokkaidō, con sede en Sapporo. El modelo televisivo japonés es parecido al de Estados Unidos, con una diversidad de canales locales que funcionan en red con grandes cadenas televisivas nacionales, generalmente con sede en Tokio. Pero estos canales locales se responsabilidad de la producción de programas de interés local, en concreto Hokkaidō Televisión Broadcasting (HTB), cuya sede aparece repetidamente como sede de la cadena ficticia. Y ahí tenemos un grupo de nuevos empleados en distintos departamentos del canal Hoshi TV entre los que destaca la inepta pero voluntariosa y bondadosa Hanako (Kyōko Yoshine), que va de catástrofe en catástrofe hasta que, previsiblemente, se convierte en la heroína de la cadena en su pelea con una cadena rival. Graciosa en ocasiones, intrascendente las más de las veces, es un entretenimiento relativamente banal, que se ve en un plis plas, con algunos personajes muy divertidos, y situaciones irreales las más de las veces.

Más empaque tiene Romance is a bonus book, título “internacional” de
Romaenseuneun Byulchaekboorok [로맨스는 별책부록], que significa algo muy parecido. Dieciséis episodios de una hora de duración para una comedia con tintes dramático, o viceversa, un drama con tintes de comedia, sobre un mujer de 37 años, Dan-i [Nayoung Lee], que tras un divorcio muy traumático no consigue trabajo a pesar de que en sus años más jóvenes antes de casarse y pasar ama de casa, fue una publicista destacada y premiada. Pero ahora está sobrecualificada, y al mismo tiempo desfasada, para los trabajos actuales. Se apoya en su mejor amigo en lo personal, Eun-ho [Jong-Suk Lee], que siendo unos cuantos años más joven, está secretamente está enamorado de ella. Y al final, mintiendo sobre su curriculum, Dan-i encontrará trabajo, un puesto modesto, en la editorial en la que Eun-ho es editor jefe y uno de los socios fundadores. A partir de ahí, comenzarán toda suerte de enredos entre los ocho personajes habituales de la serie, que ante todo se centra en la progresión del romance entre los dos amigos, pero también en los problemas laborales de la protagonista. Serie de buenos sentimientos, muy buenrollista, que pretende ser progresista en sus planteamientos sobre el trabajo de la mujer, aunque a un nivel que en muchas ocasiones resulta bastante pueril, lo que le resta profundidad. Como suele pasar con estas series coreanas, empiezan fuerte, pero su excesiva duración para una trama que no da mucho de sí, la desinfla un poquito, y sólo se sostiene por la empatía que generan los personajes protagonistas, que también están en manos de intérpretes razonablemente solventes, hasta llegar al previsible happy end. Intrascendente también, pero visible para una época como la que recorro ahora en que no tengo la cabeza para trascendencias.