[TV] Cosas de series; entre hermanos anda el juego

Televisión

Dejaremos algunas series vistas previamente relacionadas con el mundo de los hospitales para la semana que viene, para unirlas a otra que estoy terminando de ver. Así que las dos que comentaré hoy tienen en común son, de algún modo, “hermanos/as”. No comentaré demasiado sobre las comillas para no destripar demasiado…

Hago yo mi particular viaje al pasado con unas cuantas fotos en blanco y negro de los Países Bajos en 1993.

The Umbrella Academy va por su segunda temporada. Lo cierto es que la primera de ellas no me entusiasmó. Y no tenía muy claro si iba a darle su segunda oportunidad. Pero en un mes de agosto poco lucido en la cartelera seriéfila, le di una oportunidad. Y he de decir que no me arrepiento, que la segunda temporada me ha entretenido bastante más que la primera. Con los personajes ya definidos y presentados, atascados en el tiempo, en 1963, en Dallas, en los días previos al atentado contra John F. Kennedy, y con una nueva amenaza apocalíptica. Así que la serie pierdo menos el tiempo, y directamente presenta una trama razonablemente bien armada, que no se lía ante la complejidad de dar oportunidades al coral reparto de de la serie. Tiene algunos momentos incluso brillantes. Y un final satisfactorio, abierto a nuevas aventuras. Este grupo de hermanos “no biológicos”, consiguen un buen nivel mezclando la acción, el drama, la comedia,… el entretenimiento en general. Bien. El único pero que le veo es que veo bien al conjunto del reparto… menos a su miembro con más renombre. Me parece que Ellen Page está muy lejos de lo que prometía cuando empezó a destacar en el panorama actoral (tengo que volver a ver Hard Candy). A seguir.

Teenage bounty hunters, en castellano titulada “Dos balas muy perdidas”, es una serie… absolutamente intrascendente. Ni siquiera es realmente una buena serie. Tampoco es mala ni nada de eso. Normalita. Pero es divertida; es muy entretenida. Dos mellizas adolescentes de la sociedad acomodada de Atlanta, blancas, cristianas de familia republicana, lo cual en EE.UU. significa prácticamente lo contrario que en España, familias muy conservadoras, y con una relación muy próxima entre sí nos introducen en su particular mundo. Especialmente, cuando para pagar los destrozos que le han ocasionado a un vehículo de motor de su padre, comienzan a trabajar ayudando a un cazarrecompensas, bajo la tapadera de trabajar en un garito de yogur helado. Pero la parte buena de la serie es que funciona como una total parodia de esa sociedad conservadora blanca, la que vota a Trump, la racista, la cristiana fundamentalista, la que niega el cambio climático, la de la pureza y la virginidad hasta el matrimonio, la de las familias perfectas con sonrisa “profidén”… todo ello puesto en solfa mientras seguimos las aventuras de las dos mellizas. Quizá lo que le falta a la serie es un poquito más de mala leche, y un trabajo actoral más sólido. Las dos protagonistas (Maddie Phillips y Anjelica Bette Fellini) son suficientes, físicamente están bien adaptadas a sus papeles, pero andan un poco justas de nivel interpretativo. Ideal para las vacaciones. Sin complicaciones.

[TV] Cosas de series; expectativas no cumplidas, para bien o para mal

Televisión

Dos series muy distintas comento esta semana, con poco en común, salvo que ambas se introducen en el ámbito de la fantasía, de formas eso sí muy diversas. Y en ambas, las expectativas depositadas no se han cumplido. En un caso, para bien; en el otro, para no tan bien…

Kingdom es una serie coreana que ha debutado con una primera temporada de seis capítulos de unos 45 minutos de duración, y es producción de Netflix. Se diferencia de las habituales series coreanas en varios aspectos. Normalmente estas duran entre 16 y 30 episodios, y son de temporada única. Esta ha tenido estos primeros seis episodios, que sólo han servido para abrir boca. Cuando supe de su existencia no me interesó. Zombis… una más. Aunque mis dos únicas experiencias con los zombis coreanos no habían sido negativas. Ni en acción real, ni en animación. Pero bueno. Zombis… El caso es que aparecieron varias críticas positivas. Y en el reparto aparece Bae Doona. Por probar un poco, no pasa nada. Y oye… que me acabé enganchando. Producción de época, ambientada en una Corea feudal, que, tras los aspectos terrorífico-fantásticos de la cosa de los zombis, emite una crítica social algo simplona pero razonable, y una lucha por el poder que promete. Mis expectativas eran muy bajas, pero tengo ganas de que nos ofrezcan la continuación.

Hablaré más de estas fotos dentro de unos días, pero de momento, un poco de carnaval me parece apropiado para ilustrar unas series con elementos fantásticos. O grotescos.

Con un reparto muy coral, encabezado de alguna manera por Ellen Page, llegaba a Netflix también The Umbrella Academy. Percatarte de que Page es el personaje principal es algo que supones porque es la intérprete con más gancho y conocida de la serie. Pero hace falta avanzar en los excesivos diez episodios de un hora de duración cada uno para intuir el porqué. Es la enésima vuelta de tuerca del género superheroico. Aunque esta panda de hijos adoptivos de un mismo tipo excéntrico, luzcan más bien poco heroicos, por muchos poderes que tengan. Basada, como la anterior, en una serie de historietas, lo cierto es que la trama no da para tantos episodios, que se alargan, se estiran, se les de demasiadas vueltas en exceso. Que copien de la anterior; seis episodios bien contados son más agradables de ver. El caso es que una serie que llegó con ciertas ínfulas… me ha resultado relativamente decepcionante. No tengo claro que tenga continuidad en mi cartelera. Aunque he de reconocer que pasada la morosidad con la que despegó, los últimos episodios tuvieron bastante más interés. Aunque resultaba bastante previsible.