[TV] Cosas de series; visiones de la adolescencia

Televisión

Las dos series que traigo hoy tienen como protagonistas personajes adolescentes. En ambas, estos personajes se ven en problemas de entidad. En ambas, el sexo, de alguna forma, tiene que ver con esos problemas. De alguna forma muy notable. Son dos series muy distintas. Pero representan distintas versiones de un mundo que siempre ha atraído a la ficción televisiva. Especialmente porque los adolescentes son grandes consumidores de esta ficción televisiva. Otra cuestión es hasta qué punto la visión que nos ofrecen las series de televisión responde a la realidad de los adolescentes.

Los adolescentes coreanos de una de las series de hoy tienen la (mala) costumbre de frecuentar la noche de Seul… para nada bueno.

Genera+ion es una serie que terminé de ver hace unos diez días. Se puede ver en HBO España. Y fue apareciendo en grupos de 3, 2 o 1 episodios semanales durante el mes de marzo hasta sumar un modesto total de 8 episodios que duran entre los 28 y los 35 minutos. Así que es una serie que no se tarda mucho en ver. Porque os podáis hacer una idea del tono e ideología, entre los productores ejecutivos de la serie encontramos a Lena Dunham, la de Girls. Aunque no figura entre los creadores de la serie. Como dijo Billy Wilder en una ocasión, o tal vez fuera su maestro Ernst Lubitz, cuando vayas a contar una historia en el cine (me vale también para la televisión), de entrada muestra algo potente en pantalla, que deje sentado y fijado a la butaca al espectador, y luego tómate tu tiempo para desarrollar la historia. Pues bien, la primera escena de la serie es un grupo de chicas de 15 o 16 años, en los baños de un centro comercial, de las cuales, una de ella, está dando a luz a una criatura en medio de un caos y desconcierto absoluto. Proceso que iremos viendo en los primeros minutos de cada episodio, mientras que en el resto del episodio, con calma, vamos viendo en flashback cómo se desarrollan las relaciones entre un grupo de adolescentes, de distintos orígenes sociales y étnicos, en un instituto del sur de California, y tremendamente confusos sobre su sexualidad, que en el más puro estilo de la actualidad, es muy diversa. La serie es bastante explícita, hay algunos desnudos, es decir, va encaminada a un público suficientemente maduro. Aunque no goza demasiado de los favores del público votante en los agregadores de opinión que hay por la red de redes, creo que la serie va de menos a más, y que si entras en la historia, al final resulta bastante interesante. Queda abierta a una posible segunda temporada, aunque si esta no se diese, queda suficientemente cerrado el arco argumental de esta primera. Se deja ver.

Extracurricular [original Ingansueob 인간수업, Clase (escolar) humana] es una serie surcoreana de Netflix. Pero ni de lejos es la típica serie surcoreana de Netflix. Al final me ha resultado relativamente inclasificable entre lo que había visto hasta el momento. Es una serie que lleva ya un año en la parrilla de la cadena de visión bajo demanda, de la que vi el primer episodio hace bastante, pero que luego no seguí… no me acuerdo porqué. La serie tiene una primera temporada de 10 episodios, menos de lo que es habitual, de entre 44 y 72 minutos, también menos de lo que es habitual. Y está centrada en tres adolescentes, menores de edad, pero con el bachillerato avanzado, muy distintos entre sí, que acaban involucrados en una tremenda trama de prostitución, proxenetismo y otros crímenes. Oh Jisoo (Kim Dong-Hee) es un chico abandonado de sus padres, que sale adelante en la vida ofreciendo un “servicio de protección” para prostitutas,… aunque que el no ve como proxeneta. Bae Gyuri (Park Joo-Hyun) es una compañera de clase del anterior, hija de una familia pudiente, que se aburre en la vida. Y que descubre el secreto del anterior, inmiscuyéndose como un juego… lo que hace que comience una escalada de problemas y huidas hacia adelante para los dos. Seo Min-hee (Jung Da-bin) es compañera de los anteriores y es la desencadenante de los problemas, ya que, siendo menor, es una de las prostitutas a las que “Oji” ofrece “protección”, es muy inmadura, y está en esta actividad para no perder a su novio un abusón al que paga todos sus caprichos. A esto hay que sumar un colección de profesores, policías y mafiosos, que cogidos individualmente parecen de comedia, por su torpezas colectivas, pero que realmente generan un peligroso drama, de violencia e incomprensión hacia los adolescentes, que puede llevar las cosas a la tragedia. La serie termina en un cliffhanger que da pie a una segunda temporada,… de la que no sé nada. La serie,… no está mal. Se aleja de los habituales guilty pleasures que son las series surcoreanas, angustia, por la serie de conflictos encadenados y huidas hacia adelante de sus protagonistas, y se va creciendo conforme avanza. No voy a decir que sea una gran serie, pero sí una serie decente sobre la delincuencia en la adolescencia.

[Televisión] Cosas de series: Esencialmente, Homeland

Televisión

Poco a poco voy estabilizando mi panorama de series televisivas de este año. Poco de lo nuevo ha venido para instalarse en mi televisor. Y mucho de lo viejo está ahí por rutina. House, en su última temporada sigue siendo House, aunque ya no le aguantan las chicas de toda la vida y para esta su última temporada han tenido que buscarse unas nuevas. Una de ellas muy guapa todo hay que decirlo. Y Bones con su embarazo y con sus muertos cada vez más divertidamente asquerosos, más de lo de siempre. O Dexter, que este año le ha dado por los temas religiosos; no defrauda, aunque tampoco innova. Y el guilty pleasure de seguir con Grey, la de la anatomía, y su grey de cirujanos que no han superado la adolescencia. Lo cierto es que a estos los noto un poco mejor que en el pasado. Pues eso. Junto con alguna novedad que ya he indicado en anteriores entradas de estas cosas de series.

Pero este año, la que me está gustando muchísimo es una que se despedirá de nosotros en a mitad de septiembre. Aunque han prometido que volverá. Es Homeland. El drama de espionaje que me tiene encandilado desde principios de octubre. Y si ya estaba bien cuando sus principales protagonistas Carrie Mathison (Claire Danes) y Nicholas Brody (Damian Lewis), caminaban por la trama en paralelo,… cuando Carrie se ve obligada a cesar su vigilancia del hogar de los Brody y empieza a encontrarse con él,… el interrogatorio del terrorista,… el polígrafo,… lo que pasa entre medio,… el fin de semana,… Hay que reconocer que entre estos chicos hay tensión y no sólo sexual. No quiero dar más datos sobre la trama para dejar que el posible telespectador los descubra y los disfrute por su cuenta. Pero básicamente teníamos dos desarrollos en la serie en su siete primeros capítulos:

Parque Grande

Las series de este tipo no suelen llevar un camino recto; y nunca sabes hacia donde van a girar sus argumentos (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

Hay una trama terrorista en marcha por parte de extremistas islamistas en la que están involucrados muchos de los personajes de la serie. Una trama que, afortunadamente, no la están mareando. Va avanzando. Tiene su propia dinámica, y cada vez sabemos más de ella. Tanto los personajes como los espectadores. Nos interesa y nos tiene en vilo. Y además, porque cada vez parece más claro que entre los “buenos” hay un “malo”.

Está la dinámica en la que me he centrado anteriormente. La relación entre Carrie y Brody. Una relación cada vez más personal, interrelacionada con la intriga de fondo, pero con derivaciones propias. La inestabilidad psicológica de la agente, los cambios que arrastra Brody tras su regreso al hogar, Las relaciones y los conflictos familiares de ambos, los problemas laborales de Carrie,… el papel que Saul Berenson (Mandy Patinkin) pueda tener en todo este conflicto,…

Dicen los más quisquillosos que encuentran defectos en la trama, pequeñas inconsecuencias… Nada es perfecto, y lo importante es el conjunto, y el conjunto es muy bueno. Los más salidorros echan de menos la ligereza de ropa de algunos caracteres femeninos, especialmente de la señora Brody (Morena Baccarin), que se dieron en los primeros capítulos. ¡Por favor! Que eso sólo era un gancho. Pero no lo importante. Aunque a nadie le amarga un dulce. Además, la tensión sexual entre los dos protagonistas tiene más voltios que entre el sargento y su macizorra señora. A la que tengo mucho cariño desde sus tiempos de “pilingui” interplanetaria en cierto western espacial.

En cualquier caso, el séptimo episodio supongo que ha sido un punto de inflexión. Demasiadas revelaciones se han producido. Muchas líneas han confluido para llegar a determinados conocimientos. Que nunca sabremos hasta que punto son precisos. Veremos cómo sigue la cosa, si no la estropean, si saben terminar bien la temporada, y dejar margen para su continuación en un futuro. Espero que sí. Porque me estoy divirtiendo mucho.

En las verjas del botánico

Espinosas son las relaciones entre los protagonistas de la serie,... y más que se pueden poner (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).