[TV] Cosas de series; entre espías dramáticos y aliens (no tan dramáticos)

Televisión

Sigo con la tónica de las últimas semanas. Una serie seria acompañada de uno de esos estrenos nipones que aparecieron hace unas semanas en Amazon Prime Video. Empezaré con esta última.

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Por la serie japonesa, nos iremos a visitar el País del Sol Naciente. Con una peculiaridad; estoy probando un preajuste para corregir la distorsión de mi ojo de pez, que compré en Kioto, y usé de vez en cuando durante el viaje por Japón.

Businessmen vs Aliens (Uchū no sigoto [宇宙の仕事])

Sinceramente, me parece que el título original, que vendría a traducirse como “trabajo espacial”, está más comprometido con la realidad que ese “businessmen”… La cuestión de esta a ratos delirante comedia de situación japonesa de diez episodios de aproximadamente media hora de duración es que no son “hombres de negocios” sino gente corriente… pero un poco disfuncional. Un cuadro medio de una empresa, bastante oscuro. Un profesor de educación física de educación secundaria. Una señora de mediana edad rockera. Un cantante de rock que no tiene sentido de lo musical. Un estudiante preparando el ingreso a la universidad escasamente cualificado para entender lo que pone en los libros. Una adolescente muy mona, que dice que es limpiabotas, y que constantemente tiene que hacer recados. Todos ellos encargados por el gobierno de su país para detener las posibles amenazas alienígenas en una base en la luna. Porque genéticamente poseen un arma invencible, que sólo se da en unas pocas personas en Japón… Y una ristra de alienígenas invasores con los que hay que negociar, a cual más estrambótico.

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Como otras comedias niponas, el estrafalario punto de partida tiene puntos interesantes. Otra cosa es la ejecución. Que es demasiado irregular. A ratos muy divertida,… a ratos, nada divertida. Demasiado irregular para que sea recomendable. Salvo por curiosos inveterados como yo. Una pena, porque puede llegar a tener un tono de absurdo montepitonesco, que no saben explotar por completo.

Homeland – temporada 7ª

Y aquí tenemos una nueva temporada de esta fenomenal serie de espionaje y política, que no deja de presentar buenas tramas e interesantes caracteres. Ya he comentado varias veces que, desde mi punto de vista, esta serie no sólo supo sobreponerse al desenlace de su primera trama de tres temporadas, en la que pasó de ser universalmente aclamada a muy criticada, sino que con posterioridad nos ha ofrecido una serie de historias muy interesantes, con interpretaciones muy sólidas, que hacen de ella una de las mejores series de acción de la actualidad, con el añadido de propuestas de reflexión sobre la situación política contemporánea.

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Como continuación de la temporada anterior, esta temporada hemos asistido a los problemas de una democracia mucho más débil como régimen de lo que se cree. Porque las democracias son regímenes débiles que necesitan muchos cuidados para seguir adelante, como podemos ver cotidianamente en la prensa. A esto se añade siempre la oportunidad de los guionistas de la serie para incorporar elementos de la realidad para enriquecer las tramas. Lo cual les ha permitido recuperar al enemigo tradicional de los Estados Unidos en el siglo XX, los rusos, como villanos de la acción.

Con episodios brillantes, con fuertes pasos adelante en el desarrollo de las tramas que impiden que el espectador se adormezca en el desarrollo argumental, no queda más que esperar la que será octava y última temporada. Después, echaremos de menos a Carrie Mathison (Claire Danes), aunque si sirve para que descanse un poco de tanto ajetreo… Qué vida más atribulada.

Eso sí, pronto habrá que ver la otra serie de espías que me priva. Esta vez con los rusos (soviéticos) como protagonistas…

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[Televisión] Cosas de series: se nos va por un tiempo lo mejor de la temporada hasta ahora

Televisión

En primer lugar, felices fiestas a todos. Espero que lo estéis pasando realmente bien. Ya advierto que no son mis fiestas favoritas. Ni de lejos. Y en los últimos años, menos. Sólo la presencia de algún pequeño por ahí de cinco años las hace llevaderas. Dichosa credulidad… está visto que son más felices aquellos que menos se preguntan sobre cómo es el mundo. Los que lo aceptan tal y como se lo cuentan, sin sentido crítico. Lo cual está muy bien cuando tienes cinco años… ¡pero a los cincuenta! En fin. Vamos a lo que toca. Que es jueves. La tele.

Pues sí. Hemos llegado al final de temporada de las que probablemente han sido las mejores series de la temporada de otoño e invierno. Por lo menos de las que yo tengo en cartelera y he seguido. Os comento.

Desde el Reino Unido, nos llega esta serie policíaca con asesino en serie que es The Fall, que si ya en su primera temporada nos dejó momentos buenísimos, en esta segunda ha rozado la excelencia total. Intensidad, introspección, desarrollo de caracteres, buena ligazón entre todas las tramas, temas desasosegantes, interpretaciones buenísimas. Absolutamente sobresalientes sus dos protagonistas Gillian AndersonJamie Dornan, a quienes los guionistas han sabido dotar de innumerables matices y de una evolución personal durante la acción. Pero no son los únicos, ya que están rodeados de un buen número de secundarios que dan un excelente soporte a la acción. Rodada en Belfast, dosifica como pocas el examen psicológico y social del entorno y los personajes, y el justo grado de acción, siempre creíble y proporcionada. Aquí no hay fuegos artificiales. La serie se planeo para doce episodios, que ya sean cumplido, más o menos. Creo que en realidad, entre las dos temporadas han sido once.  En cualquier caso, el final nos da pie a una posible continuación que no me importaría ver, aunque el caso esté resuelto. La verdad es que lo que menos importaba era la resolución del caso, ya que siempre hemos sabido quien era quien.

Los motivos navideños de este año los encuentro en una escapada que hice el año pasado a Barcelona en diciembre (En el Born).

Los motivos navideños de este año los encuentro en una escapada que hice el año pasado a Barcelona en diciembre (En el Born).

Cuando Homeland alcanzó tamañas las cotas de éxito y aplauso de audiencia y crítica en su primera temporada, se lo puso muy difícil a sus guionistas para sus eventuales continuaciones. Ciertamente, la segunda y tercera temporadas que cerraban el ciclo en torno a Brody tuvieron momentos de irregularidad. Pero a mí no me ha dejado de gustar nunca. Lo único que no siempre brilló con la misma intensidad y paso de momentos sublimes a otros donde simplemente era entretenida. En esta cuarta temporada, de alguna forma se ha tenido que reinventar, encontrar su propio camino, independientemente de Brody, y ya con Carrie Mathison (Claire Danes) como protagonista absoluta, aunque comparta plató con excelentes secundarios. Lo cierto es que en la cuarta temporada nos hemos encontrado una trama más cercana a las tradicionales de espías británicas, con su grupo de espías, trabajando juntos, con sus disensiones, con sus lealtades dudosas, con sus meteduras de pata, con su más que probable topo, y con un resultado final más que incierto. No han faltado momentos de acción más a la americana. Pero contenidos y bien realizados. Y en el aspecto interpretativo Danes ha estado más contenida, más creíble, hemos tenido en Peter Quinn (Rupert Friend) un excelente segundo protagonista, y hemos contado con la siempre estimable presencia de Mandy Patinkin, siempre a buen nivel. Yo creo que ha encontrado su sitio y realmente he disfrutado de temporada. Y espero con ganas, qué pasa en la siguiente.

Supongo que hay muchos elementos que son muy universales en estas celebraciones; los adornos, las luces,... (Mercadillo de la plaza de la Catedral)

Supongo que hay muchos elementos que son muy universales en estas celebraciones; los adornos, las luces,… (Mercadillo de la plaza de la Catedral)

Una excepción al buen tono que vengo comentando hoy es la miniserie Ascension. Pensada como seis episodios de 40 minutos, al final han sido tres de 80 minutos. La idea de su productora era iniciar un fenómeno similar a Battlestar Galactica, siendo también una serie de presunta ciencia ficción. Lanzar una miniserie que enganchase al público, y si todo iba bien, luego lanza una serie con temporadas regulares. He de decir que esta historia alternativa en la que supuestamente los americanos lanzan un enorme cohete con cientos de personas hacia Proxima Centauri en los años 60, pero en la que nada es lo que parece, no ha acabado de engancharme. La calidad está varios enteros por debajo de Galactica, las tramas son muy banales, aunque tuviesen mucho potencial, y las interpretaciones, tamaño de los pechos de las chicas aparte, son menores. Pero parece que no ha disgustado al potencial público objetivo de esta producción y a lo mejor, o a lo peor, vuelve. Ya veremos que hago entonces. Si le dos alguna oportunidad, o no. Si Galactica fue para los aficionados de la ciencia ficción lo que Lost a los aficionados a los misterios sobrenaturales, parece que al igual que estos últimos, no hemos encontrado una serie que la sustituya en nuestros corazoncitos.

Y la música, que no falte la música (En los alrededores de la catedral).

Y la música, que no falte la música (En los alrededores de la catedral).

Finalmente, uno de los mejores estrenos de la temporada, sino el mejor, ha llegado a su final de temporada. Con todo abierto para el desarrollo de todo tipo de tramas en un futuro. The Affair nos cuenta la historia de una aventura entre un hombre, padre de familia, de Nueva York, que veranea en Montauk, en el extremo de Long Island con su familia política, y una mujer local, una esposa relativamente joven que ha perdido a su único hijo en un tremendo accidente. Este adulterio de verano tendrá consecuencias importantes en sus vidas y en las de quienes los rodean. Cada capítulo está contado desde dos puntos de vista distintos, el de Noah (Dominic West) y el de Alison (Ruth Wilson), los dos protagonistas de esta aventura. No nos cuentan exactamente lo mismo, ya que no siempre están juntos, y desde su punto de vista también vemos lo que sucede cuando están con otras personas. Con Helen (Maura Tierney), la mujer de Noah, con Cole (Joshua Jackson), el marido de Alison, o con los hijos y otros familiares y amigos o vecinos de todos ellos. La gracia es que los momentos comunes no siempre son contados de la misma forma. Y la intriga viene de que son contados a unos detectives de la policía que están investigando una muerte. Y cuándo esta muerte comienza a tomar importancia, llegamos al parcialmente sorprendente final de temporada. Uno de los principales atractivos de la serie, aparte de la originalidad del guion, son las excelentes interpretaciones. De todos en general, pero de las féminas en general. Reconozco que yo siento debilidad por Wilson por distintos trabajos, y por Tierney, mayormente por su personaje en E.R. (Urgencias). Pero la verdad es que son las que mejor están. La que más se luce es la primera, como protagonista. Pero Tierney tiene algunos momentos espléndidos.

Y con esto llego al final de esta entrada del día de Navidad. Probablemente, el próximo jueves vendrá el comentario de los especiales navideños de las series británica. Que hay cuatro o cinco este año. Lo dicho al principio, que las navidades os sean leves y lo paséis bien.

Y la comida... mucha comida,... espero que no os empachen las fiestas (Mercado de la Boquería).

Y la comida… mucha comida,… espero que no os empachen las fiestas (Mercado de la Boquería).

[Televisión] Homeland, ¿lo mejor de la año?… es posible…

Televisión

Esta semana, en los temas televisivos, dedicaré un monográfico a la serie que más me ha interesado en la última parte del año. Homeland, el drama de espías de Showtime me enganchó desde el primer día como ya he ido dejando constancia en las últimas semanas en estas páginas, y con el final de temporada, con su 12º episodio, de duración extra, casi hora y media, llega un cierre y unas expectativas para una segunda temporada.

Homeland ha sido comparada con otras series previas, y no digamos con otras producciones para cine. Se ha hecho mucho sobre el género del espionaje. Auténticamente bueno, poco. Realista, casi nada. Que invite a la reflexión, tampoco demasiado. He leído comparaciones de este drama con Rubicon, que puedo aceptar hasta cierto punto, aunque creo que era una historia con un planteamiento diverso, y con 24, de la que vi poco, pero me parece que puede estar incluso en las antípodas ideológicas con respecto a la que hoy nos ocupa.

Para quien no haya estado al tanto, Homeland nos cuenta una historia en la que Carrie Mathison (Claire Danes), una agente de campo de la CIA en Bagdag recibe la coincidencia de un confidente en el momento en el que lo van a ejecutar de que un prisionero de guerra norteamericano en manos de Al-Qaeda ha cambiado de bando. Casi simultáneamente, tras 8 años de cautiverio es liberado el sargento de los marines Nicholas Brody (Damian Lewis), sobre el cual recaerán inmediatamente las sospechas de Carrie, que empieza a investigarle y a vigilarle, aunque en sólo con el apoyo de su inmediato superior, un veterano miembro de la agencia llamado Saul Berenson (Mandy Patinkin).

La serie ha contando con cuatro elementos fundamentales para su éxito. Tres de ellos son los tres protagonistas mencionados, de los que hablaré más adelante. El cuarto es el milimétrico guion que ha permitido que en los 12 capítulos que ha tenido esta historia, nos hayan contado todo lo que nos querían contar, nos hayan presentado unos personajes complejos que no han dejado de evolucionar, y hayan sido capaces cerrar todos los flecos de la historia, dejando un enganche para una segunda temporada sobre la que en estos momentos sólo podemos especular. Y equivocarnos en nuestras especulaciones. Casi con toda seguridad.

La historia se ha permitido pocas frivolidades, aunque ha sido generosa en sorpresas y en giros argumentales, que no han resultado artificiales, que siempre han sido plausibles dentro del universo planteado por los creadores de la serie. Es cierto que en sus primeros capítulos utilizaron algunos enganches facilones para atraer público, generalmente en forma de escenas de sexo, con bellos cuerpos desnudos. Jessica (Morena Baccarin), la bella mujer de Brody, y una de las confidentes de Carrie, integrada en el harén de un jeque áreabe, cumplieron con su parte en el gancho. Pero la cuestión que pasó a un segundo plano, e incluso se desvaneció conforme avanzó y se afianzó la serie. A partir de cierto momento, los guionistas fueron económicos, y se centraron en hacer avanzar la historia sin prisas, parsomoniosamente, pero con ritmo. Hasta que llegó el episodio 7 que puso cabeza a abajo muchas de las cosas que sabíamos, sin cuestionar la coherencia argumental. Y así, una serie de episodios antológicos que nos llevaron hasta el final. Un final tranquilo, pausado también como el conjunto de la serie, con momentos climáticos, que más que consecuencia de la acción eran consecuencias de la angustia que envolvía a los protagonistas. No voy a dar detalles sobre lo que pasa. Cada cual lo debe descubrir por sí mismo.

Hagia Sofia (Santa Sofía) en Estambul, primero basílica cristiana ortodoxa, después mezquita musulmana bajo el imperio otomano, puede simbolizar la pugna entre el occidente de tradición cristiana y el próximo oriente musulmán que se traslada a los tiempos modernos y enmarca la historia de Homeland (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,4-4,5).

Dediquemos ahora unas palabras a los tres protagonistas de esta historia:

Carrie Mathison: Claire Danes simplemente borda a esta mujer todavía joven, pero con un pasado a cuestas, y con una carga personal de la que es difícil deshacerse. La enfermedad mental. Una enfermedad cuya naturaleza no conoceremos con exactitud hasta el penúltimo capítulo de la temporada. Pero están las relaciones con Saul Berenson, que tienen mucho de paterno filiales, sin poder serlo. Está el pasado de relaciones fallidas con su jefe actual, David Estes (David Harewood), que no dudará en traicionarla o en prescindir de ella si es preciso. Está el pasado profesional con las pérdidas que ha dejado en el campo. Todo ello le lleva a una dificultad para la relación, un conflicto emocional constante, que acabará absolutamente desbaratado por la presencia de Brody y por las cosas que pasan entre ellos. Triunfadora en el sentido de que es la que llega a desenmarañar la trama, y a prevenir sus graves consecuencias, ella no lo sabe, y el sentimiento de fracaso personal la inunda hasta aceptar un dramático tratamiento para sus problemas de salud. No sabemos que Carrie saldrá de esto en la próxima temporada.

Nicholas Brody: Ya conocíamos a Damian Lewis por haber protagonizado aquel memorable fresco del frente europeo occidental en la Segunda guerra mundial que fue Band of Brothers (Hermanos de sangre). También hacía allí de militar, conflictuado a veces, pero no con el alma rota como Brody tras los ocho años de cautiverio, y con una difícil reinserción en su país y en su familia, que de una forma u otra han seguido adelante. Pero fiel a lo que por educación y por convicción es, un militar al servicio de su país, de su cautiverio se ha traído unas cargas emocionales que condicionarán la forma en que ve cómo ha de prestar ese servicio a su país. Sospechoso de terrorista para unos, potencial marioneta política para otros, él tendrá siempre su propia agenda. Aunque quizá ni siquiera él sabrá adónde le lleva. Y siempre será un misterio para nosotros lo que siente por Carrie. Su punto débil aparente, lo que le puede desviar de su camino serán sus hijos, y especialmente esa inquisitiva adolescente que es su hija Dana (Morgan Saylor), al menos tan inteligente como su padre.

Saul Berenson: Me costó reconocer de qué me resultaba tan familiar Mandy Patinkin, el intérprete del veterano agente, hasta que un día me vino a la cabeza aquella expresión que tantas veces he oído de sus labios en The Princess Bride (La princesa prometida): “Hello. My name is Iñigo Montoya. You killed my father. Prepare to die.Uno de mis personajes preferidos de una de mis películas de aventuras favoritas. Pero aquel espadachín español en busca de ventaja queda muy lejos del reflexivo agente judío, experimentado, un poco de vuelta de todo, pero fiel todavía a un ideal y a una forma de hacer. Angustiado por un matrimonio que se le escapa de las manos, por las distancias físicas, pero también por las intelectuales, debe además ejercer de padre para esa Carrie a la que realmente quiere como una hija, aunque en más de una ocasión le gustaría perder de vista por el ímpetu y la intuición desbordante que pone en sus acciones que le arrastran hasta más allá de donde es conveniente. Son muchos los descubrimientos que hará también en este viaje, en el que compartirá la angustia de sus dos coprotagonistas, y en el que también tendrá su porcentaje de éxitos y de amargura.

Y si la historia está bien, lo que hace que la serie sea impagable, que para mí sea lo mejor que he visto este año en ficción televisiva, es seguir a estos tres personajes, con sus angustias, con sus paralelismos, con sus interacciones, construyendo por sí mismos esta historia que nos gustaría que no hubiera acabado jamás. Pero ha acabado. Dentro de un año tal vez sean los mismos que no iguales protagonistas, pero será una nueva historia, quizá mejor, ya veremos, pero será otra cosa. De momento, bienvenidas sean producciones como esta.

Unos niños musulmanes, listos para una ceremonia religiosa, en la mezquita de Eyup en Estambul; un incidente relacionado con niños musulmanes es clave para entender qué está pasando en por la cabeza de Brody (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Televisión] Cosas de series: Esencialmente, Homeland

Televisión

Poco a poco voy estabilizando mi panorama de series televisivas de este año. Poco de lo nuevo ha venido para instalarse en mi televisor. Y mucho de lo viejo está ahí por rutina. House, en su última temporada sigue siendo House, aunque ya no le aguantan las chicas de toda la vida y para esta su última temporada han tenido que buscarse unas nuevas. Una de ellas muy guapa todo hay que decirlo. Y Bones con su embarazo y con sus muertos cada vez más divertidamente asquerosos, más de lo de siempre. O Dexter, que este año le ha dado por los temas religiosos; no defrauda, aunque tampoco innova. Y el guilty pleasure de seguir con Grey, la de la anatomía, y su grey de cirujanos que no han superado la adolescencia. Lo cierto es que a estos los noto un poco mejor que en el pasado. Pues eso. Junto con alguna novedad que ya he indicado en anteriores entradas de estas cosas de series.

Pero este año, la que me está gustando muchísimo es una que se despedirá de nosotros en a mitad de septiembre. Aunque han prometido que volverá. Es Homeland. El drama de espionaje que me tiene encandilado desde principios de octubre. Y si ya estaba bien cuando sus principales protagonistas Carrie Mathison (Claire Danes) y Nicholas Brody (Damian Lewis), caminaban por la trama en paralelo,… cuando Carrie se ve obligada a cesar su vigilancia del hogar de los Brody y empieza a encontrarse con él,… el interrogatorio del terrorista,… el polígrafo,… lo que pasa entre medio,… el fin de semana,… Hay que reconocer que entre estos chicos hay tensión y no sólo sexual. No quiero dar más datos sobre la trama para dejar que el posible telespectador los descubra y los disfrute por su cuenta. Pero básicamente teníamos dos desarrollos en la serie en su siete primeros capítulos:

Parque Grande

Las series de este tipo no suelen llevar un camino recto; y nunca sabes hacia donde van a girar sus argumentos (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

Hay una trama terrorista en marcha por parte de extremistas islamistas en la que están involucrados muchos de los personajes de la serie. Una trama que, afortunadamente, no la están mareando. Va avanzando. Tiene su propia dinámica, y cada vez sabemos más de ella. Tanto los personajes como los espectadores. Nos interesa y nos tiene en vilo. Y además, porque cada vez parece más claro que entre los “buenos” hay un “malo”.

Está la dinámica en la que me he centrado anteriormente. La relación entre Carrie y Brody. Una relación cada vez más personal, interrelacionada con la intriga de fondo, pero con derivaciones propias. La inestabilidad psicológica de la agente, los cambios que arrastra Brody tras su regreso al hogar, Las relaciones y los conflictos familiares de ambos, los problemas laborales de Carrie,… el papel que Saul Berenson (Mandy Patinkin) pueda tener en todo este conflicto,…

Dicen los más quisquillosos que encuentran defectos en la trama, pequeñas inconsecuencias… Nada es perfecto, y lo importante es el conjunto, y el conjunto es muy bueno. Los más salidorros echan de menos la ligereza de ropa de algunos caracteres femeninos, especialmente de la señora Brody (Morena Baccarin), que se dieron en los primeros capítulos. ¡Por favor! Que eso sólo era un gancho. Pero no lo importante. Aunque a nadie le amarga un dulce. Además, la tensión sexual entre los dos protagonistas tiene más voltios que entre el sargento y su macizorra señora. A la que tengo mucho cariño desde sus tiempos de “pilingui” interplanetaria en cierto western espacial.

En cualquier caso, el séptimo episodio supongo que ha sido un punto de inflexión. Demasiadas revelaciones se han producido. Muchas líneas han confluido para llegar a determinados conocimientos. Que nunca sabremos hasta que punto son precisos. Veremos cómo sigue la cosa, si no la estropean, si saben terminar bien la temporada, y dejar margen para su continuación en un futuro. Espero que sí. Porque me estoy divirtiendo mucho.

En las verjas del botánico

Espinosas son las relaciones entre los protagonistas de la serie,... y más que se pueden poner (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).

[TV] Final,… raro,… de temporada para el Doctor, y otras cosas que van empezando por ahí

Televisión

Doctor Who – 6ª temporada

Sí. En los últimos tiempos me confieso enganchado totalmente a las aventuras del Doctor (Matt Smith). Hay quien dice que estoy más bien enganchado a Amy Pond (Karen Gillan). A eso rebatiré que si es cierto que la escocesa me parece una monada, me divierto mucho más cuando aparece en pantalla la arqueóloga asesina River Song (Alex Kingston). En cualquier caso, tras el parón veraniego, ha bastado el mes de septiembre para finiquitar la movida temporada que hemos vivido este año.

Lo cierto es que tras el espectacular comienzo de temporada, y tras el no menos espectacular episodio de antes del parón de verano. Las expectativas eran altísimas. Con una trama de fondo muy interesante, todos las aventuras del Doctor se volvieron significativas. Y el comienzo de los nuevos capítulos también fue muy bueno. Y luego… en mi apreciación personal,… algo raro. Porque siguieron una serie de capítulos, que aparentemente rompían la fuerte serialización que había llevado la serie. Bastante inquietantes. Alguno que otro más propio del género de terror que el de ciencia ficción. Con la sorprendente despedida de Amy en uno de ellos… Y que han dado lugar a uno de los finales de temporada más confusos que he visto. He necesitado verlo un par de veces, y todavía no sé si me ha gustado o no. En cualquier caso es lo que hay. Difícil saber por dónde va a tirar la serie.

Cosas que sabemos. Que habrá especial de navidad. Que la próxima temporada que tardará en llegar celebrará el 50ª aniversario del personaje. También parece que Karen Gillan y su prescindible acompañante volverán. Desconozco con qué intensidad. Esperemos que Alex Kingston siga apareciendo, porque su presencia en los episodios aumenta considerablemente la animación de la misma. Es un valor añadido considerable.

Pero pareciera que la determinación del Doctor de situarse en un perfil más bajo de notoriedad en el universo whoviano, indicaría que estamos ante una nueva tendencia en sus aventuras. El tiempo lo dirá.

Sobre nuevas series

En las últimas tres semanas se han estrenado muchas series de televisión en las cadenas norteamericanas. No encuentro mucho que mencionar. Casi nada me ha llamado la atención.

Mencioné algún chascarrillo el otro día sobre el piloto, entretenido, de Terra Nova. El segundo capítulo me ha parecido muy del estilo de Eureka, pero con menos sentido del humor y más pasteloso-familiar. Es decir, entretenido pero peor

He mandado a freir espárragos Glee, por repetirse y por pesados. No tienen nada que ver con la mordacidad de la primera temporada.

Voy a dar alguna oportunidad a Revenge, básicamente porque sale Madeleine Stowe. La chica protagonista, Emily VanCamp, es una monada, pero puede ser la causa de que abandone la serie. Por sosa. Algo parecido me pasa con Person of Interest. La inquietante presencia del “perdido” Michael Emerson en este procedimental es interesante, pero su protagonista, Jim Caviezel, aburre hasta las ostras.

Probablemente el piloto más interesante, con muchísima ventaja, sea el de Homeland. Una trama muy inquietante. E interesantes papeles para Claire Danes, Damian Lewis, y una guapísima Morena Baccarin, abandonadas ya sus veleidades reptilianas.

Luces y sombras en el atardecer

Luces y sombras en las producciones televisivas,... como de costumbre (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).