[Televisión] Cosas de series; entre el gore, los superpoderes y los engaños maritales

Televisión

Dos novedades, una de ellas muy relativa, y el final de una tercera temporada es lo que os traigo hoy en esta entrada seriéfila.

Misfits – Temporada 1ª

Esta serie británica tiene ya unos años, ya que se estrenó en el Reino Unido en 2009. Y ahora que la tengo a mano, y ya que las temporadas de series británicas son muy cortitas, he decidido darle una oportunidad ya que siempre cosechó buenas críticas.

El argumento es curioso. De alguna forma, se toma a cachondeo el concepto de los superhéroes de la Marvel, aunque la serie tiende a ser un drama,… o tiene un humor muy muy muy negro.

Un grupo de jóvenes inadaptados ingleses cumplen servicios comunitarios por distintas faltas penales. Y en estas están cuando una misteriosa tormenta les concede “superpoderes”. Aunque en la mayor parte de los casos, más que servirles para convertirse en superhéroes lo que les hace es crearles más problemas que otras cosas. Imaginaos que si a Spiderman le pica la araña, se vuelve en un tipo mucho más pringado de lo que es. El momento final de esta primera temporada lleva el concepto a su extremo más cínico y macabro.

En fin, que está muy bien. Y que tiraré para adelante. Probablemente no comentaré cada temporada por separado. Me quedan cuatro, entre siete y ocho episodios cada una. La primera sólo tiene seis… por si acaso no gustaba, supongo.

Estos días atrás en mi blog de fotos de viajes (enlaces al final), han aparecido cosas como este hayedo en el Moncayo, Aragón (España), o el interior de la catedral de San Esteban en Viena (Austria) del encabezado.

Estos días atrás en mi blog de fotos de viajes (enlaces al final), han aparecido cosas como este hayedo en el Moncayo, Aragón (España), o el interior de la catedral de San Esteban en Viena (Austria) del encabezado.

Santa Clarita Diet – Temporada 1ª

Esta es una novedad de Netflix. Y está algún que otro escalón por debajo de la anterior, aunque comparte con ella cierto humor macabro. Y si la anterior le daba una vuelta al tema de los superpoderes, esta lo hace con el tema de los muertos vivientes, léase zombis.

En un matrimonio de agente inmobiliarios con una hija adolescente en la más convencional de las urbanizaciones residenciales norteamericanas en California, sucede un hecho inesperado. A Sheila Hammond (Drew Barrymore), tras una inmensa vomitona verde en la que expulsa una bola roja extraña, le cambia el apetito. Y tras un cierto tránsito… lo único que le apetece comer es carne cruda de ser humano. Y por cierto, deja de latirle el corazón y sufre algún pequeño desperfecto físico. Su marido, Joel (Timothy Olyphant), no sólo no se aterra (demasiado), sino que decide apoyarla. Y tras una cierta adaptación, lo mismo sucede con su hija Abby (Liv Hewson).

A partir de ahí… pues una comedia de situación con tonos gores, macabros y de humor negro. Que probablemente no pasará a la historia como la mejor de las series, pero entretiene. El que mejor, Olyphant, con mención especial para la chica adolescente.

También hemos tenido las murallas de la ciudad italiana de Orvieto...

También hemos tenido las murallas de la ciudad italiana de Orvieto…

The Affair – Temporada 3ª

 

No debían tener muy claro que esta premiada serie fuera a seguir después de esta su tercera temporada, porque las cosas quedan relativamente cerradas… siempre y cuando tengamos en cuenta que la vida sigue.

Sinceramente, no ha estado a la altura de las anteriores, aunque sigue siendo una serie muy interesante. El recurso argumental de las diversas versiones de los mismos hechos ya no sorprende tanto. Y además, con hasta cinco puntos de vista distintos y una variedad de escenarios, la cosa exige más atención. El quinto punto de vista es el de la francesa profesora de universidad Juliette Le Gall (Irène Jacob), que se convierte en la nueva adquisición en este ya quinteto de interrelaciones. Me refiero a las principales… porque hay más.

En cualquier caso, el descenso a los infiernos de los protagonistas ha continuado, con momentos muy intensos, especialmente para el exmatrimonio Noah (Dominic West) – Hellen (Maura Tierney). El otro ha quedado más desdibujado, aunque ha tenido sus momentos también. West sigue siendo el principal protagonista, y su arco argumental hubiera sido muy interesante… sino fuera porque era previsible, ya hemos visto situaciones similares en otras producciones. Y Tierney, que siempre me ha gustado bastante, ha ido cogiendo protagonismo desde su primera temporada.

Como digo, pareciera que no confiaban en renovar. Pero parece que se ha confirmado una cuarta temporada, que no sé muy bien por dónde tirará. Porque de alguna forma tendrán que renovar tramas. Siempre recomendable.

... o los paisajes de los Pirineos en verano, Aragón (España).

… o los paisajes de los Pirineos en verano, Aragón (España).

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; terrorismos, infidelidades y otras transexualidades

Televisión

Con la llegada de las navidades, apenas encontramos novedades, pero sí finales de temporada. Muy interesantes los que traigo. Así que a ellos nos dedicaremos mientras esperamos pasar las navidades con la mini cuarta temporada de Luther, el especial de navidad de Doctor Who, y el todavía más especial de Downton Abbey, que supondrá el finiquito de la serie después de seis temporadas.

Protagonismo especial para la Hauptbanhof berlinesa (estación central) en Homeland.

Protagonismo especial para la Hauptbanhof berlinesa (estación central) en Homeland.

Hemos tenido el final de la segunda temporada de The Affair. Esta más que notable serie va evolucionando poco a poco, y si en la primera temporada se nos contaba la historia de infidelidades, con una misteriosa investigación policiaca de fondo, en la que se alternaban los puntos de vista, nunca coincidentes de los dos amantes, Noah Solloway (Dominic West) y Alison Bailey (Ruth Wilson), en esta segunda temporada ha habido algunos cambios que desde mi punto de vista han enriquecido la serie. En esta ocasión, la investigación policiaca ha tomado más protagonismo, dejándonos claro que el asesinado es Scotty Lockhart (Colin Donnell), el hermano del esposo de Alison, Cole Lockhart (Joshua Jackson). Además, para no prolongar innecesariamente los misterios, han permitido cerrar la temporada de modo que el espectador sabe lo que pasó con Scotty. Como lo saben tres de los implicados… Pero también a cambiado la forma de afrontar las situaciones familiares y las relaciones de pareja. Simplemente, y afortunadamente, dando voz a la hora de exponer sus puntos de vista a Cole y la esposa de Noah, Helen Solloway (Maura Tierney). Un acierto. Porque ambos son buenos intérpretes, y sus personajes tenían cosas que decir en todo este embrollo. Esperaremos con ganas la tercera temporada, ya anunciada. Mientras, espero que Ruth Wilson esté presente en la mini cuarta temporada de Luther, con uno de los personajes más atractivos de la televisión,… la misteriosa, atractiva, cínica, pelirroja y peligrosa Alice Morgan. ¿Quién no se enamoraría de esta genial mujer que se reinventa a si misma como una estupenda “femme fatale” del siglo XXI? Yo, sí.

Y en general para los ferrocarriles de todo que atraviesan la capital alemana.

Y en general para los ferrocarriles de todo que atraviesan la capital alemana.

Hemos tenido la segunda temporada de Transparent, que hace un año se presentó como una aparente comedia llena de cargas de profundidad, dirigidas sobretodo a la familia y la identidad sexual. Si la primera temporada fue el momento en que emergieron los problemas y secretos de los Pfefferman, en esta ocasión, hemos encontrado a Moppa (Jeffrey Tambor) y sus tres hijos Ali (Gaby Hoffmann), Sarah (Amy Landecker) y Josh (Jay Duplass), tratando de reencontrar su camino. Sin mucho éxito aparentemente, aunque con algunos logros personales. La serie es mucho más drama que comedia en estos momentos, y no me atrevería a decir que siga lanzando cargas de profundidad… casi habría que decir que está en modo bombardeo por saturación de los temas que trata. Habiendo ido de menos a más, cosa habitual en estas producciones, hemos encontrado metáforas potentes contra los dogmatismos de cualquier clase e intención. También esperaremos con interés el tercera temporada de la serie.

Omnipresentes en el paisaje berlinés de día y de noche.

Omnipresentes en el paisaje berlinés de día y de noche.

Y terminaremos con el final de la quinta temporada de Homeland. Una serie que tras ser acogida con entusiasmo en su primera temporada, muchos deshauciaron en su tercera, cuando estiró más de la cuenta la trama inicial de la serie. Pero sinceramente, lleva dos temporadas, con nuevas historias, que están realmente estupendas. Más sobrias, más centradas, mejor cerradas, y que dan ocasión a sus protagonistas a lucirse sin problemas. El personaje protagonista, Carrie Mathison (Claire Danes), ha ido creciendo y madurando, mantenido firmemente por su sólida protagonista, menos dada al lloriqueo permanente. No podemos olvidar que ha estado magníficamente flanqueada por Saul (Mandy Patinkin) y Quinn (Rupert Friend). Este último ya es adorado por todos los fans de la serie. Que nos ha permitido disfrutar de una estupenda Miranda Otto, que es mucho más actriz que lo que su soso papel en The Lord of the Rings hacía suponer, y que nos han sabido a poco las presencias de algunos estupendos intérpretes alemanes como Sebastian Koch o la siempre interesante Nina Hoss. Siempre han sido hábiles los responsables de la serie para aprovechar la más rabiosa actualidad internacional y, estando localizada principalmente en Berlín… y teniendo en cuenta que se rodaría algunos meses antes de sus estreno, a veces daba la impresión de que la iban rodando a la par de las noticias de la semana. A esperar una sexta temporada, que ya está anunciada.

Bueno, y hasta aquí la televisión de esta semana. A pasar felices fiestas.

Incluido los túneles del metro, donde ha sido vista una misteriosa mujer rubia, en un momento de gran tensión.

Incluido los túneles del metro, donde ha sido vista una misteriosa mujer rubia, en un momento de gran tensión.

[Televisión] Cosas de series; yo también quiero mi “garmonbozia”

Televisión

Estamos en pleno auge de novedades y esto hace que no sólo haya que “probar” el nuevo menú televisivo, sino que también hay que saber dejar de lado aquellos “platos” que no aportan nutrientes suficientes al espectador. De algunas series presentadas en semanas anteriores, definitivamente no me interesan Quantico, después de un episodio, ni Minority Report, después de dos. La primera es una especia de Grey’s Anatomy pero en el FBI, y no, y la segunda es como pálida sombra de lo que pudo plantear la película de origen.

En esta semana pude ver el primer episodio de Code Black, que es un “mix” de E.R. (Urgencias) y Grey’s Anatomy (y dale). A pesar de alguna presencia destacable en el reparto, pues tampoco. Fuera.

No, no me voy a Twin Peaks a por "garmonbozia", que a mi me suena a mezcla de "garbanzos" y "bazofia". Me voy a Berlín.

No, no me voy a Twin Peaks a por “garmonbozia”, que a mi me suena a mezcla de “garbanzos” y “bazofia”. Me voy a Berlín.

Aparte de lo comentado, no ha habido novedades absolutas esta semana, pero sí hemos tenido el regreso de cuatro interesantes propuestas:

Les Revenants: Muchos años ha tardado en llegar la segunda temporada de esta serie francesa, que nos enganchó a muchos. Y los dos primeros episodios que he visto me parece que llegan con un nivel muy bueno. Ambiente claustrofóbico en este drama sobrenatural ambientado en una pequeña y semiabandonada ciudad de los Alpes franceses.

Homeland: Tras su excelente primera temporada, las posteriores, especialmente la tercera, recibieron bastantes palos. A mí siempre me ha parecido una serie interesante, y la cuarta temporada me parece que está infravalorada por la mayor parte de los aficionados. El comienzo de la quinta, con Carrie Mathison (Claire Danes) fuera de la CIA en Berlín en el negocio de la seguridad privada, con la guerra en Siria y el escándalo del espionaje norteamericano en Alemania de fondo, me parece muy interesante. Y con evoluciones de los personajes que promete mucho.

The Leftovers: Esta serie fue una agradable sorpresa el año pasado. Con los dramas personales ante el hecho de que el 2% de la población desapareciera. Parece que se mantiene parte del reparto, con algunos de los personajes más interesantes, pero en distinto escenario, y con nuevos actores. A mí ya me ha enganchado. Además se insinúan otros misterios. Y con una presentación estilo “2001”, con una escena que arranca del alba de la humanidad, que todavía no sabemos qué significa.

The Affair: La historia de un adulterio contada en flashback por sus protagonistas, que no ven las cosas de la misma forma, con una muerte investigada por la policía de fondo. Empezó fuerte, aunque se desinfló un poquito. La presentación de la nueva temporada cambia algo. Si la temporada anterior se alternaban las versiones de Noah (Dominic West) y Alison (Ruth Wilson), su amante, en este primer capítulo han sido las de Noah y Helen (Maura Tierney), su esposa. Estupendo, porque creo que el personaje de Tierney estaba infrautilizado.

En las calles de la capital alemana ha comenzado la temporada de Homeland, y muy bien, me parece.

En las calles de la capital alemana ha comenzado la temporada de Homeland, y muy bien, me parece.

Y he llegado al final de mi periplo por la celebrada serie Twin Peaks, incluida la película posterior, Twin Peaks: Fire Walk With Me. Recuerdo un poco como he llegado a esta situación de hablar de una serie de hace 25 años en estos momentos.

En 1990 llegaron las televisiones privadas a España. En 1990 estuve realizando un curso de posgrado en la Escuela Nacional de Sanidad en Madrid. En Madrid fue donde primero se vieron las televisiones privadas. Una de ellas se anotó un importante tanto emitiendo en España, Twin Peaks, la serie de moda en aquel año de 1990. Yo vi aquellos primeros episodios en el otoño-invierno de 1990 en Madrid. Pero cuando terminé el curso, volví a Zaragoza, donde en aquellos momentos veía muy poquito la tele. Ya era posible sintonizar las televisiones privadas cuando volví, pero estaba con otros asuntos, y perdí el hilo de la serie. Como comentaba hace unas semanas, nunca me enteré de quién mató a Laura Palmer (Sheryl Lee). Hasta hace unas semanas, como ya comenté.

Cuando hace un año, aproximadamente, surgió la noticia de que iba a realizarse, 25 años después, una tercera temporada de la serie, decidí que tenía que resolver esta asignatura pendiente. Y decidí que poco a poco, iría viendo las dos temporadas originales de la serie y la película posterior. Y me ha llevado un año, aunque la segunda temporada y la película las he visto durante este verano.

Sobre esta serie, si buscáis por internet, encontraréis un montón de páginas donde os explican todas las minucias de la misma, se exponen todo tipo de teorías sobre cada una de las misteriosas escenas y personajes de la serie, se analiza “ad nauseam” cualquier cuestión que se os ocurra sobre la misma. Yo me centraré en mis impresiones como serie de televisión de ficción, es decir, como “cine para la pequeña pantalla”.

Aunque supongo que no tardaremos en dejar las orillas del Spree, y las cambiaremos por algún sitio más desértico y menos civilizado.

Aunque supongo que no tardaremos en dejar las orillas del Spree, y las cambiaremos por algún sitio más desértico y menos civilizado.

En primer lugar, me sorprende el éxito de la serie entre el gran público. Porque los mejores episodios de la serie, los de la primera temporada, algunos del principio de la segunda, y el final de esta, son muy propios de uno de sus creadores, el director David Lynch. Y no es un director con una cinematografía fácil. Argumentos crudos, personajes extremos, simbolismos no siempre fáciles de desentrañar, y una puesta en escena y un tratamiento visual poco usuales. Aunque desde mi punto de vista sumamente estimulantes y atractivos. El resto de los capítulos… son flojos, y no están al nivel del mito televisivo.

Otra cosa que me sorprende es algo derivado de que yo dejase la serie en su momento en sus primeros capítulos. Siempre tuve la impresión de que era un drama policiaco, con un único caso serializado, pero no. Estamos ante un drama de terror psicológico o sobrenatural disfrazado. Lo podemos considerar “psicológico” si consideramos a los malvados de las “logias negra y blanca” como metáforas del mal y del bien. Lo podemos considerar “sobrenatural” si efectivamente aceptamos la existencia de seres de carácter fantástico y sobre natural. Que cada uno lo vea como lo quiera. Desde ese punto de vista, eliminando los episodios que no aportan nada, se puede crear con la primera temporada, parte de la segunda y la película final, la historia de la muerte de una adolescente de diecisiete años, atrapada entre las inquietudes propias de su edad, y las amenazas que a esta edad una chica puede tener. Laura Palmer no sería más que una moderna caperucita, y BOB el lobo feroz. Interesante desde luego. Pero alguien tendría que tener las ganas y el tiempo para eliminar la paja, y dejar lo que vale, como producto final. Por supuesto, hay más complejidad y cosas interesantes, pero siempre alrededor de este concepto, en el que el mal no es lo que lleva a hacer maldades desde un punto de vista maniqueo, sino lo que se alimenta del dolor y el sufrimiento de las personas. La famosa “garmonbozia”.

Dicho todo lo anterior, de momento no veo necesidad alguna de seguir con la historia. Es cierto que en el capítulo final (no en la película), hay elementos en cierto modo irresueltos. Pero desde mi punto de vista, no pasa nada. Por ejemplo, no sabemos si Audrey Horne (Sherilyn Fenn) muere o no muere,… pero ese es un personaje que está tocado ya por la decisión de cortar con su relación con Dale Cooper (Kyle MacLachlan), tras el momento en que se desvela la identidad del asesino de Laura. Para mí resulta evidente que Audrey tendría que haber mantenido la relación con Cooper, y ocupar el lugar de Annie (Heather Graham) en los capítulos finales de la serie. Como la serie, en su segunda temporada, es obvio que se gestionó mal, tiene una serie de inconsistencias virtualmente irresolubles.

Cual es mi impresión final… Un experimento interesante, digno de verse, efectivamente una gran influencia para la ficción televisiva posterior,… pero fallido. Le falta una atención al desarrollo global de la serie, una coherencia absoluta de la historia, para obtener el fabuloso producto que podría haber sido. Y del cual hay una serie de muestras que hacen que merezca la pena verse la serie en su conjunto. Descocado epílogo final, incluido.

Pero bueno, mientras podamos, disfrutemos de las civilizadas y tranquilas calles berlinesas, aunque los alemanes no sean en estos momentos uno de los pueblos favoritos del resto del mundo, o al menos de Europa.

Pero bueno, mientras podamos, disfrutemos de las civilizadas y tranquilas calles berlinesas, aunque los alemanes no sean en estos momentos uno de los pueblos favoritos del resto del mundo, o al menos de Europa.

[Televisión] Cosas de series: se nos va por un tiempo lo mejor de la temporada hasta ahora

Televisión

En primer lugar, felices fiestas a todos. Espero que lo estéis pasando realmente bien. Ya advierto que no son mis fiestas favoritas. Ni de lejos. Y en los últimos años, menos. Sólo la presencia de algún pequeño por ahí de cinco años las hace llevaderas. Dichosa credulidad… está visto que son más felices aquellos que menos se preguntan sobre cómo es el mundo. Los que lo aceptan tal y como se lo cuentan, sin sentido crítico. Lo cual está muy bien cuando tienes cinco años… ¡pero a los cincuenta! En fin. Vamos a lo que toca. Que es jueves. La tele.

Pues sí. Hemos llegado al final de temporada de las que probablemente han sido las mejores series de la temporada de otoño e invierno. Por lo menos de las que yo tengo en cartelera y he seguido. Os comento.

Desde el Reino Unido, nos llega esta serie policíaca con asesino en serie que es The Fall, que si ya en su primera temporada nos dejó momentos buenísimos, en esta segunda ha rozado la excelencia total. Intensidad, introspección, desarrollo de caracteres, buena ligazón entre todas las tramas, temas desasosegantes, interpretaciones buenísimas. Absolutamente sobresalientes sus dos protagonistas Gillian AndersonJamie Dornan, a quienes los guionistas han sabido dotar de innumerables matices y de una evolución personal durante la acción. Pero no son los únicos, ya que están rodeados de un buen número de secundarios que dan un excelente soporte a la acción. Rodada en Belfast, dosifica como pocas el examen psicológico y social del entorno y los personajes, y el justo grado de acción, siempre creíble y proporcionada. Aquí no hay fuegos artificiales. La serie se planeo para doce episodios, que ya sean cumplido, más o menos. Creo que en realidad, entre las dos temporadas han sido once.  En cualquier caso, el final nos da pie a una posible continuación que no me importaría ver, aunque el caso esté resuelto. La verdad es que lo que menos importaba era la resolución del caso, ya que siempre hemos sabido quien era quien.

Los motivos navideños de este año los encuentro en una escapada que hice el año pasado a Barcelona en diciembre (En el Born).

Los motivos navideños de este año los encuentro en una escapada que hice el año pasado a Barcelona en diciembre (En el Born).

Cuando Homeland alcanzó tamañas las cotas de éxito y aplauso de audiencia y crítica en su primera temporada, se lo puso muy difícil a sus guionistas para sus eventuales continuaciones. Ciertamente, la segunda y tercera temporadas que cerraban el ciclo en torno a Brody tuvieron momentos de irregularidad. Pero a mí no me ha dejado de gustar nunca. Lo único que no siempre brilló con la misma intensidad y paso de momentos sublimes a otros donde simplemente era entretenida. En esta cuarta temporada, de alguna forma se ha tenido que reinventar, encontrar su propio camino, independientemente de Brody, y ya con Carrie Mathison (Claire Danes) como protagonista absoluta, aunque comparta plató con excelentes secundarios. Lo cierto es que en la cuarta temporada nos hemos encontrado una trama más cercana a las tradicionales de espías británicas, con su grupo de espías, trabajando juntos, con sus disensiones, con sus lealtades dudosas, con sus meteduras de pata, con su más que probable topo, y con un resultado final más que incierto. No han faltado momentos de acción más a la americana. Pero contenidos y bien realizados. Y en el aspecto interpretativo Danes ha estado más contenida, más creíble, hemos tenido en Peter Quinn (Rupert Friend) un excelente segundo protagonista, y hemos contado con la siempre estimable presencia de Mandy Patinkin, siempre a buen nivel. Yo creo que ha encontrado su sitio y realmente he disfrutado de temporada. Y espero con ganas, qué pasa en la siguiente.

Supongo que hay muchos elementos que son muy universales en estas celebraciones; los adornos, las luces,... (Mercadillo de la plaza de la Catedral)

Supongo que hay muchos elementos que son muy universales en estas celebraciones; los adornos, las luces,… (Mercadillo de la plaza de la Catedral)

Una excepción al buen tono que vengo comentando hoy es la miniserie Ascension. Pensada como seis episodios de 40 minutos, al final han sido tres de 80 minutos. La idea de su productora era iniciar un fenómeno similar a Battlestar Galactica, siendo también una serie de presunta ciencia ficción. Lanzar una miniserie que enganchase al público, y si todo iba bien, luego lanza una serie con temporadas regulares. He de decir que esta historia alternativa en la que supuestamente los americanos lanzan un enorme cohete con cientos de personas hacia Proxima Centauri en los años 60, pero en la que nada es lo que parece, no ha acabado de engancharme. La calidad está varios enteros por debajo de Galactica, las tramas son muy banales, aunque tuviesen mucho potencial, y las interpretaciones, tamaño de los pechos de las chicas aparte, son menores. Pero parece que no ha disgustado al potencial público objetivo de esta producción y a lo mejor, o a lo peor, vuelve. Ya veremos que hago entonces. Si le dos alguna oportunidad, o no. Si Galactica fue para los aficionados de la ciencia ficción lo que Lost a los aficionados a los misterios sobrenaturales, parece que al igual que estos últimos, no hemos encontrado una serie que la sustituya en nuestros corazoncitos.

Y la música, que no falte la música (En los alrededores de la catedral).

Y la música, que no falte la música (En los alrededores de la catedral).

Finalmente, uno de los mejores estrenos de la temporada, sino el mejor, ha llegado a su final de temporada. Con todo abierto para el desarrollo de todo tipo de tramas en un futuro. The Affair nos cuenta la historia de una aventura entre un hombre, padre de familia, de Nueva York, que veranea en Montauk, en el extremo de Long Island con su familia política, y una mujer local, una esposa relativamente joven que ha perdido a su único hijo en un tremendo accidente. Este adulterio de verano tendrá consecuencias importantes en sus vidas y en las de quienes los rodean. Cada capítulo está contado desde dos puntos de vista distintos, el de Noah (Dominic West) y el de Alison (Ruth Wilson), los dos protagonistas de esta aventura. No nos cuentan exactamente lo mismo, ya que no siempre están juntos, y desde su punto de vista también vemos lo que sucede cuando están con otras personas. Con Helen (Maura Tierney), la mujer de Noah, con Cole (Joshua Jackson), el marido de Alison, o con los hijos y otros familiares y amigos o vecinos de todos ellos. La gracia es que los momentos comunes no siempre son contados de la misma forma. Y la intriga viene de que son contados a unos detectives de la policía que están investigando una muerte. Y cuándo esta muerte comienza a tomar importancia, llegamos al parcialmente sorprendente final de temporada. Uno de los principales atractivos de la serie, aparte de la originalidad del guion, son las excelentes interpretaciones. De todos en general, pero de las féminas en general. Reconozco que yo siento debilidad por Wilson por distintos trabajos, y por Tierney, mayormente por su personaje en E.R. (Urgencias). Pero la verdad es que son las que mejor están. La que más se luce es la primera, como protagonista. Pero Tierney tiene algunos momentos espléndidos.

Y con esto llego al final de esta entrada del día de Navidad. Probablemente, el próximo jueves vendrá el comentario de los especiales navideños de las series británica. Que hay cuatro o cinco este año. Lo dicho al principio, que las navidades os sean leves y lo paséis bien.

Y la comida... mucha comida,... espero que no os empachen las fiestas (Mercado de la Boquería).

Y la comida… mucha comida,… espero que no os empachen las fiestas (Mercado de la Boquería).

[Televisión] Cosas de series; un superhéroe entra en la cartelera rápido como un rayo

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Esto son las paradojas de la vida televisiva. Si la semana pasada comentaba que el mundo de los superhéroes y los cómics apenas estaba produciendo series que me interesasen, al día siguiente vi una recomendación sobre una a la que inicialmente no le di ni siquiera una oportunidad; The Flash. El comentario hacía referencia a un crossover, capítulo en el que se mezclan las tramas de dos series distintas, con Arrow.

He comentado varias veces que Arrow es casi lo que llamamos un guilty pleasure. Un placer culpable. Es una serie con unas tramas de aventuretas, protagonizada por actores y actrices muy guapos pero francamente flojos, con diálogos muy estandarizados que pueden rozar el ridículo, pero que globalmente es muy entretenida. Pasas un rato en el que no te apetezca pensar, sin problemas, por ejemplo tras una jornada cansada y antes de irte a la cama a dormir, pronto, sin llevarte los problemas del día a la almohada. Pues bien, The Flash es más de lo mismo, pero un tono algo más ligero, algo más de humor, y un poco más de ciencia ficción. No me han disgustado los primeros capítulo, con las mismas pretensiones que su serie hermana, y la he añadido a la cartelera televisiva.

Nocturno suele ser el ambiente de las series de superhéroes. Es cuando salen los malos ha hacer sus fechorías. Nocturno suele ser el ambiente de las series de superhéroes. Es cuando salen los malos ha hacer sus fechorías.

Un comentario sobre otro de mis guilty pleasuresRevenge. Algo que suponía en el momento en que vi por dónde iban los derroteros de esta temporada. De las dos protagonistas de la serie, Madeleine Stowe es mucho mejor actriz, llena más la pantalla, tiene mucha más presencia que la joven Emily VanCamp, muy guapa, pero mucho más limitada interpretativamente. Esto se compensaba porque el personaje de VanCamp era el que llevaba la iniciativa en sus aspiraciones “vengativas” y eso le daba más presencia a través del guion y la trama. Pero ahora que las tornas han cambiado, ahora que en la trama la iniciativa es del personaje de Stowe, se notan mucho las limitaciones de VanCamp. Y eso me parece un problema en esta serie. Esperemos que las vueltas de la trama que se han producido puedan compensar este desequilibrio. O la serie perderá buena parte del interés que tiene; que es limitado, por su naturaleza básica de simple culebrón con envoltorio lujoso.

Personajes rápidos, fuertes, ágiles, contra malvados todavía más fuertes y ágiles, pero que siempre meten la pata, o no pueden contra el ingenio de los amigos del héroes. Personajes rápidos, fuertes, ágiles, contra malvados todavía más fuertes y ágiles, pero que siempre meten la pata, o no pueden contra el ingenio de los amigos del héroes.

Homeland generó en su momento una serie de reacciones de amor-odio hacia la serie y hacia su protagonista principal. Creo que desde ese momento no se juzga esta producción con ecuanimidad. Creo que sigue siendo una buena serie, que nos ofrece momentos muy buenos. Es cierto que ya existe la potencia de la primera temporada cuando disfrutábamos del sargento Brody y sus misterios, pero es más que visible. Es de lo mejor que tengo en estos momentos en cartelera. Y el último capítulo que he visto, el sexto de la cuarta temporada es un ejemplo de ello. Por eso digo que me sigue pareciendo una serie de lo más recomendable.

Por último, me permito confirmar que el mejor estreno en mi opinión de la temporada es The Affair. Y que las posibilidades de desarrollo a partir de la infidelidad que da nombre a la serie son infinitas. Estoy muy intrigado, al mismo tiempo que disfruto de cada interacción entre sus dos protagonistas. La doble visión con la que se presenta cada episodio, que ya hemos visto que adoptará distintas formas, nos permite saber una cosa. Que en ningún momento sabemos si lo que pasa es verdad o es mentira. Pero el episodio cuatro, donde el esquema ha cambiado , ha supuesto un avance interesante en la trama. Aunque tardaremos en conocer realmente quienes son esos dos “infieles”. Grande Ruth Wilson.

Personajes que en ocasiones se diluyen en el agua, o desaparecen en el aire, o dominan el fuego... cuanto dan de sí los superhérores... y las fotografías nocturnas en el Parque Grande de Zaragoza ¿verdad? Personajes que en ocasiones se diluyen en el agua, o desaparecen en el aire, o dominan el fuego… cuanto dan de sí los superhérores… y las fotografías nocturnas en el Parque Grande de Zaragoza ¿verdad?

[Televisión] Cosas de series; una en la luna fallida y una virginal que ya veremos

Televisión

Pocas novedades ya avanzado el mes de octubre. Me permití ver el piloto de High Moon, la que iba a ser una serie de ciencia ficción entre la aventura y la comedia que se iba a desarrollar en la Luna. Cuando lo emitieron ya avisaron que la serie no se haría, pero que presentaban el piloto como un telefilme. Nunca sabremos que podría haber salido. Lo cierto es que a partir de un piloto no especialmente brillante de casi hora y media de duración, lo mismo podría haber salido un fiasco que una serie entretenida del estilo de Eureka. Aunque me parece que los protagonistas carecían del carisma de aquella.

Cruce de Shibuya - Tokio

Este año están de moda las series de superhéroes. No especialmente buenas, por cierto, desde mi humilde punto de vista.

Parece que la cada vez más notoria presencia de la minoría hispana en los Estados Unidos está haciendo que empiecen a surgir series cuyos protagonistas pertenezcan a estas minorías. Recordemos que por “hispana” en este caso nos referimos a las gentes originalmente procedentes de Centroamérica y Sudamérica, de habla española. Nada que ver con los hablantes de esta lengua de este lado del Atlántico. Y entre estas series ha levantado cierta expectativa Jane the Virgin. Una chica hispana de madre soltera que decide conservar la virginidad hasta el matrimonio (sí, estas cosas pasan al otro lado del charco…). Pero por error, en una visita a la ginecóloga es inseminada artificialmente y se queda preñada. Con lo cual tenemos un lío entre ella, su novio, el rico propietario del esperma y la pérfida mujer de este. La había descartado, pero las buenas críticas me hicieron ver el primer capítulo. No me he decantado todavía. Probablemente la abandonaré. Pero le dará alguna oportunidad más.

Shibuya - Tokio

Series que suelen suceder en grandes metrópolis, ciudades con grandes rascacielos, y se suelen ambientar de noche y muchas veces con ambiente lluvioso. Debe ser un cliché.

Y podemos hacer un balance del principio de temporada. Y el balance es muy claro. Hay diversos productos de entretenimiento básico que no están mal. Pero salvo la prometedora The Affair, pocas cosas interesantes y potentes realmente he incluido como novedades. Pocas, pocas. Por supuesto, puede haber por ahí alguna producción que sea de buena calidad, pero en la que no me he fijado porque su tema o estilo no me ha apetecido a priori… Seguro que es así. Pero en cualquier caso, esta sección, que era fija los jueves hasta ahora, a partir de este momento surgirá cuando haya algo interesante que contar. Si no, no merecerá la pena perder el tiempo.

O estoy volviendo a perderle el gusto a la televisión como sucedió durante décadas, o la llamada edad de oro de las series de televisión pasó a la historia.

Cruce de Shibuya - Tokio

En cualquier caso, en nuestro reciente viaje a Japón, exactamente ese era el aspecto de Tokio, mientras paseábamos por el populoso barrio de Shibuya… pero sin superhéroes.

[Televisión] Cosas de series; vuelve Carrie,… y una juez “mala”,… y nos despedimos de los demenciales profesores británicos,… y sobretodo, The Affair

Televisión

Hoy una breve sobre televisión, por no perder las tradiciones. Pero breve, que hoy ya me he currado la entrada sobre Córdoba, que ha llevado su rato.

No. No me había olvidado de Homeland. Es que por un problema técnico no me dio tiempo a ver los dos episodios iniciales antes del jueves pasado. Y sí. Me sigue gustando, aunque no sea lo mismo que la primera temporada. Pero es que aquella les salió muy redonda.

Hay por ahí una sitcom nueva que se llama Bad Judge, que todavía está por ver si convence o no. Pero es una sitcom de menos de media hora y molesta poco en la cartelera.

Mezquita - Córdoba

Un poquito más de Córdoba, ya que lo tengo a mano… la mezquita… como no.

Y hemos dicho adiós a los demenciales profesores de Big School, otra sitcom, británica en esta ocasión. No lo mejor que han hecho los británicos. Pero entretiene. Sin más.

Y a falta de hacer un balance del principio de temporada, que no es especialmente positivo, decir que lo más interesante que ha aparecido hasta ahora es The Affair, con un primer episodio que me pareció bastante, bastante bueno. Y encima con Ruth Wilson como protagonista, ¿quien dijo morbo?, y la siempre simpática Maura Tierney, responsable de que me enganchase a las últimas temporadas de ER, en un papel también destacado. Hablaré de ella más adelante, más despacio. De momento, ahí queda esto.

Puente Romano - Córdoba

Y el Ángel Custodio sobre el puente romano, con el pegote catedralicio sobre la elegante estructura de la antigua mezquita de fondo.