[Televisión] Cosas de series; vuelve Carrie,… y una juez “mala”,… y nos despedimos de los demenciales profesores británicos,… y sobretodo, The Affair

Televisión

Hoy una breve sobre televisión, por no perder las tradiciones. Pero breve, que hoy ya me he currado la entrada sobre Córdoba, que ha llevado su rato.

No. No me había olvidado de Homeland. Es que por un problema técnico no me dio tiempo a ver los dos episodios iniciales antes del jueves pasado. Y sí. Me sigue gustando, aunque no sea lo mismo que la primera temporada. Pero es que aquella les salió muy redonda.

Hay por ahí una sitcom nueva que se llama Bad Judge, que todavía está por ver si convence o no. Pero es una sitcom de menos de media hora y molesta poco en la cartelera.

Mezquita - Córdoba

Un poquito más de Córdoba, ya que lo tengo a mano… la mezquita… como no.

Y hemos dicho adiós a los demenciales profesores de Big School, otra sitcom, británica en esta ocasión. No lo mejor que han hecho los británicos. Pero entretiene. Sin más.

Y a falta de hacer un balance del principio de temporada, que no es especialmente positivo, decir que lo más interesante que ha aparecido hasta ahora es The Affair, con un primer episodio que me pareció bastante, bastante bueno. Y encima con Ruth Wilson como protagonista, ¿quien dijo morbo?, y la siempre simpática Maura Tierney, responsable de que me enganchase a las últimas temporadas de ER, en un papel también destacado. Hablaré de ella más adelante, más despacio. De momento, ahí queda esto.

Puente Romano - Córdoba

Y el Ángel Custodio sobre el puente romano, con el pegote catedralicio sobre la elegante estructura de la antigua mezquita de fondo.

[Televisión] Cosas de series; se nos van presentando las propuestas del otoño-invierno

Televisión

Antes de nada, decir que he descabalgado Legends. La policiaca con Sean Bean como agente encubierto del FBI no ha conseguido engancharme. Y eso que de momento no lo han matado.

Ha regresado a las pantallas la comedia de situación británica Big School sobre un grupo de profesores imposible o al menos altamente improbable. No es gran cosa, pero tienen algún golpe divertido.

Estoy en modo maratón, a episodio por día, con Arvingerne (o sea, los herederos como todo el mundo entiende), una miniserie dramática danesa que nos cuenta cómo se pelean por la herencia un grupo de hermanos, hijos todos de la misma madre, una artista contemporánea de cierto nivel, pero de distintos padres. No está de más el echar un vistazo de vez en cuando a lo que viene de los países nórdicos, aunque tienen cierta tendencia a la irregularidad. Los cuatro episodios que llevo vistos van por ahí. Tienen momentos buenos y momentos de bajó. Probablemente la semana que viene pueda comentar el conjunto.

Hillerød - Dinamarca

Ya que estoy en modo “intensivo” con un drama danés, nos trasladaremos a este país. Por ejemplo, pasearemos por las calles de Hillerød antes de visitar el palacio de Frederiksborg.

Y lo que está sucediendo con más frecuencia es que van apareciendo episodios piloto de las series que vendrán dentro de unas semanas, para la temporada otoño-invierno. Lo cierto es que no voy a verlos todos. Ni siquiera la mayoría. Exclusivamente aquellos cuya temática, sinopsis o alguno otro factor me llame la atención. Y hasta ahora eso supone que sólo me han atraído dos.

Por un lado, Forever, que parte de una premisa que ya vimos hace un tiempo y que entonces no cuajó. Un tipo que no puede morir, aunque lo maten. Reaparece a continuación en la masa de agua más próxima. Como están en Nueva York, en el East River. En este caso, es médico y trabaja de forense. Y claro, empieza a relacionarse con una poli guapetona, con la que supongo que tarde o temprano surgirá una tensión sexual no resuelta. Como digo, nada original, aunque el episodio piloto fue bastante entretenido, por lo que es probable que le dé una oportunidad.

Granja en el norte de Sjælland - Dinamarca

Después cogeremos un tren que atravesando las llanuras de la isla de Sjælland nos llevará hacia la costa del Øresund.

Y por otro lado, Selfie, una serie que si no fuese por la curiosidad de ver a su protagonista, la pelirroja Karen Gillan, ni por asomo me hubiese planteado ver. Es una comedia de situación de episodios de corta duración en la que Gillan hace de una chica muy superficial, poco empática, y colgada a las redes sociales. Muchos amigos “virtuales”, pocos amigos reales. Tras una serie de “catástrofes” personales, pide ayuda a un compañero de trabajo que no siente ninguna simpatía por ella para que “la cambie”… Bueno,… si no fuera Amelia Pond o alguien con su aspecto ni siquiera habría considerado esta versión actualizada de My fair lady. Pero le di la oportunidad al piloto para ver a la escocesa, y resultó en algo que lo mismo va para bien como para mal. Por Gillan, cuando quiere o le dejan tiene encanto y atractivo para dar y vender. Pero no tiene el puesto seguro ni mucho menos en mi cartelera futura. Más bien apostaría por su descabalgue.

Helsingør (Elsinor) - Dinamarca

Y nos llegaremos hasta la fortaleza de Kronborg, en Helsingør, que inspiró la Elsinor de Hamlet a Shakespeare.

[Televisión] Cosas de series; muchas despedidas, muchas novedades, puede que alguna interesante

Televisión

Esta semana adelanto un día mi entrada semanal dedicada a las series de televisión, porque a partir de mañana, muy probablemente, entraré en modo viaje. Así que mis futuras entradas dependerán de las circunstancias. Es decir, de mi accesibilidad a la red de redes. Como de costumbre comenzaré con las novedades.

Ha vuelto Downton Abbey. No sé qué posibilidades hay de que alguno de mis lectores esté en Babia, y no esté al tanto del dramático final del episodio navideño. Si es así que no siga leyendo, ni lea en el futuro las entradas que se refieran a esta serie, porque seguro que destripo los acontecimientos pasados. El caso es que, siendo como es un drama coral, en este momento hay una auténtica protagonista de la serie, que no es otra que Lady Mary (Michelle Dockery). Reflexionábamos ayer, después del cine, que en esta serie la mayor de los personajes masculinos, con alguna leve excepción, son unos memos. Seguramente, los productores piensan que su público natural son las mujeres, y son a quienes quieren halagar. Me da igual. El caso es que ya no tenemos al memo mayor, y la cosa va bien. Obviamente, tendremos más de lo mismo. Intrigas, romances, bellos escenarios, gente guapa pero anticuada… Difícilmente alcanzará la brillantez y la frescura de cuando las laidies perdían la virtud con guapos diplomáticos turcos, probablemente uno de los episodios más divertidos de la televisión mundial de los últimos años, pero supongo que lo seguiremos pasando bien. Ah. Se me olvidaba. Atentos a Lady Edith (Laura Carmichael), que se está poniendo mucho más guapa y simpática.

Swinton Street

Con la abundancia de series británicas en la entrada de hoy, recorreremos diversos paisajes ingleses. Como Swinton Street al anochecer, en Londres.

Han vuelto, para despedirse, los chicos de How I Met Your Mother. Con “mother” incluida (Cristin Milioti). Que parece que va a ser simpática. Notable reto. Van a contar a lo largo de toda la temporada la boda de Barney (Neil Patrick Harris) y Robin (Cobie Smulders). Aunque veo que incluirá flashbacks y otros asuntos que permitirán meter más acción. Esperemos que lo hagan bien y tengan la despedida que se merecen.

Hemos visto el piloto de Masters of Sex. Esta viene de las cadenas de cable, de Showtime. Eso quiere decir que habrá chicha y sexo. Por lo menos al principio para enganchar al público. Masculino especialmente. Y efectivamente, esta historia de dos personajes reales, William Masters (Michael Sheen)Virginia Johnson (Lizzy Caplan), que se dedicaron en los 50 y los 60 del siglo XX a estudiar la fisiología del sexo, en su primer episodio, tiene abundancia de tetas y culos. Pero aparte de eso no pinta mal. Veremos como evoluciona. Además el primer episodio termina con un cliffhanger poco habitual… pero interesante.

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O una casa de vecinos también en Swinton Street, a primeras horas de la mañana.

Hemos visto el primer episodio de Hostages, que con Toni Collette y Dylan McDermott como protagonistas ya presenta bastante interés. Un grupo de secuestradores toman como rehenes a la familia de una ilustre cirujana que ha de operar al presidente de los Estados Unidos con el fin de que esta durante la intervención lo mate. Ahí es nada. Lo que no sé es cómo lo pueden llegar a estirar para que sea una serie duradera. Veremos. Este primer episodio no ha estado mal.

Y también hemos visto el primer episodio de The Blacklist. Esta me ha entusiasmado menos, aunque le daré alguna oportunidad más. Después de todo está James Spader por medio. Pero no deja de ser una variante del juego entre Hannibal LecterClarice Starling, lo único que sin canibalismo por el medio. No sé. Ya veremos.

Canterbury

Quizá un tranquilo vecindario en Canterbury, cerca de la estación.

Un telefilme, The Wipers Times. Las trincheras británicas de la Primera Guerra Mundial vistas con cierto humor e ironía, a propósito de la historia real de una compañía de ingenieros que se encuentran con una máquina de imprimir y deciden publicar la revistilla que lleva el nombre del telefilme. Con Ben Chaplin al frente, y alguna intervención de Michael Palin, entretiene, sin muchas más pretensiones, y está hecha con razonable buen gusto. Sin caer ni en la condescendencia ni en el dramatismo. Empieza a estar mayor el ex monty python, pero que bien me cae.

Final de temporada, corta, de seis episodios para Big School, comedia de situación británica sobre la vida en un instituto británico en el que los únicos sensatos y razonables son los alumnos. Un montón de profesores absolutamente imposible. Ni bien ni mal. Solo meh… Pero como dura poco cada episodio… Con la excompanion del Doctor Donna (Catherine Tate) a la cabeza.

Regent's Canal

Un paseo por Regent’s Canal, subsidiario del Gran Union Canal que nos lleva de Londres hasta la Birmingham de Peaky Blinders, serie también en activo de la que no hablo hoy.

Final de Southcliffe, drama de cuatro episodios que intenta analizar los porqués y las consecuencias de una a priori tranquila e idílica comunidad provinciana costera en Inglaterra, donde tras verse ridiculizado por sus conciudadanos, uno de los vecinos se arma de un fusil y mata a quince personas, algunas de ellas al azar, y hiere a unas cuantas más. Serie dura y sin concesiones pero bastante interesante de ver, con una ambientación opresiva y sorprendente profundidad en los temas. La familia, las relaciones de vecino, el ejército, y en general la idealizada sociedad inglesa de provincias puestos de vuelta y media. Probablemente aplicable a cualquier otra sociedad occidental.

Final de What Remains, otro drama de cuatro episodios británico. En esta ocasión nos meteremos en un vecindario de pesadilla. Ante la aparición del cadáver descompuesto de una joven obesa de la que nadie sabía nada desde hacía dos años, sin familia, sin nadie que la echase de menos, y ante la pasividad de la policía por aclarar los hechos, el policía jubilado Len Harper (David Threlfall) se introduce en el vecindario para averiguar que pasó. Y lo que descubrirá será un microcosmos podrido donde cualquiera podría ser un asesino. Y es difícil encontrar a alguien que pueda ser realmente inocente. Opresiva a ratos, nunca miraré a mis vecinos con la misma tranquilidad desde ya mismo. No está mal tampoco.

Condado de Kent

Podemos imaginar un loco asesino disparando a diestro y sinniestro por los campos del condado de Kent.

Y hemos llegado al final de Dexter… Era difícil que con los niveles que alcanzó en un momento dado esta serie, el final fuera satisfactorio. Pero ya lo comentaré más adelante. Porque esta serie merece un entrada especial para ella sola.

Con esta entrada, doy por finalizada la temporada veraniega y las series que por ella aparecido, y empezamos ya la temporada de otoño-invierno de lleno. Con abundancia de estrenos en los próximos días, pero que tardaré en comentar.

Westgate-on-Sea

O que la tranquila población de Westgate-on-Sea cerca de Margate podría ser donde el vecindario exaltase al mencionado loco asesino. Uigggg, que peligrosos están resultando estos británicos.

[Televisión] Adios a las reinas inglesas y un par de novedades

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En medio de cierta apatía televisiva, y una total apatía cinematográfica, esta semana nos pondrán falta en las salas de cine, si bien es cierto es que el viaje a Berlín puede servir de excusa. Y en la cosa televisiva, como la semana pasada no hubo comentario del panorama, pues esta tengo algo más que contar.

Un par de novedades. Desde el otro lado del charco, nos llega una nueva serie policiaca, ambientada en Detroit, ciudad en tremendo declive, donde en un ambiente opresivo y duro asistiremos parece a las andanzas de unos policías corruptos que se ven involucrados en el asesinato de un compañero. El primer episodio me resultó un poco confuso, pero en el segundo se me fue aclarando el panorama, y de momento esta serie, Low Winter Sun se llama, se queda en mi cartelera. Veremos como evoluciona. Las interpretaciones son buenas y la trama puede dar de sí.

De tierras británicas nos llega una comedia de situación ambientada en un instituto con el claustro de profesores más zopenco que se haya podido ver en una serie de televisión. Se trata de Big School, protagonizada por la antigua compañera del DoctorCatherine Tate, el primer episodio me pareció flojillo. Pero en este momento hay tal ausencia de sitcoms en mi cartelera, que la mantendré para rellenar huecos tontos. Por otra parte, la primera temporada van a ser sólo 6 episodios. En fin. Ya veremos.

Y ha llegado a su fin la miniserie, no tendrá segunda temporada, The White Queen. En ella han sido protagonistas las mujeres que históricamente se vieron involucradas en las veinte últimos años de la Guerra de las dos rosas. Basada en una serie de best-sellers de Phillipa Gregory, los personajes principales han sido, siguiendo los títulos de las novelas, La reina blanca (The White Queen) que da nombre a la serie, y que fue Elizabeth Woodville (Rebecca Ferguson), reina consorte de Eduardo IV de Inglaterra (Max Irons)La reina roja (The Red Queen), que fue Margaret Beaufort (Amanda Hale), madre del futuro Enrique VII Tudor (Oscar Kennedy/Michael Marcus); y La hija del hacedor de reyes (The Kingmaker’s Daughter), Anne Neville (Faye Marsay), hija del conde de Warwick (James Frain) y esposa del desafortunado Ricardo III (Aneurin Barnard), el último rey de los York, y que tan mal parece que le caía a Shakespeare que lo describió jorobado, malévolo y traicionero.

Castillo de Warwick

El castillo de Warwick, feudo del conde de Warwick, que es uno de los personajes señalados de la serie junto con sus hijas, especialmente Anne Neville, que casó con el duque de Gloucester, posterior rey Ricardo III.

Con una producción bastante lujosa, con estupendos decorados, muchos de ellos naturales, abundancia de vestidos y aparataje de época, la serie ha arrastrado demasiado la naturaleza de estar originados en típicos best-sellers de consumo fácil, con definición de personajes demasiado lineales, poco matizados, y mezclando algún elemento sobrenatural, de “brujería”, que no sé si viene mucho a cuento. La serie se deja ve, va mejorando con los episodios, aunque el episodio final me parece un tanto precipitado en su desarrollo y conclusión. El presunto amorío del rey Ricardo III con su sobrina Elizabeth de York (Freya Mavor), futura reina consorte del primer Tudor aparece como surgido de la nada, mal planteado y de desarrollo confuso y precipitado. Esto es por poner un ejemplo. También es criticable es que por los personajes parecen no pasar los años. La guapa actriz protagonistas, Ferguson, representa un personaje que tiene 26 o 27 años cuando comienza la serie y 48 años cuando termina. Pero tan apenas parece que haya pasado el tiempo. Y estamos hablando de una mujer que tuvo 12 hijos de dos matrimonios distintos, al final de la edad media… y que sólo murió 7 años después… Poco riguroso. Similares observaciones se pueden hacer de otros personajes. Los productores parecen más preocupados en que todos salgan guapos más que en una recreación creíble de la realidad.

Así pues, como resumen, producción claramente orientada al público femenino, del que los responsables televisivos suponen siempre escasa inteligencia o sentido crítico, y siempre una actitud “marujil”. Lo cual lastra un producto que tenía todos los elementos para ser muy interesante, y se queda en entretenido.

La Torre de Londres

Uno de los misterios de la serie, y de la historia de Inglaterra, es el destino de los hijos de Eduardo IV e Elizabeth Woodville, a quienes Ricardo III confinó en la Torre de Londres, donde desaparecieron, y por lo que se les conoce como los “príncipes de la Torre”; el misterio de su desaparición no está aclarado. En la serie sugieren cosas pero no afirman nada con seguridad. Aunque alguna historia rara montan con la identidad de uno de los dos príncipes.