[Televisión] Adios a las reinas inglesas y un par de novedades

Televisión

En medio de cierta apatía televisiva, y una total apatía cinematográfica, esta semana nos pondrán falta en las salas de cine, si bien es cierto es que el viaje a Berlín puede servir de excusa. Y en la cosa televisiva, como la semana pasada no hubo comentario del panorama, pues esta tengo algo más que contar.

Un par de novedades. Desde el otro lado del charco, nos llega una nueva serie policiaca, ambientada en Detroit, ciudad en tremendo declive, donde en un ambiente opresivo y duro asistiremos parece a las andanzas de unos policías corruptos que se ven involucrados en el asesinato de un compañero. El primer episodio me resultó un poco confuso, pero en el segundo se me fue aclarando el panorama, y de momento esta serie, Low Winter Sun se llama, se queda en mi cartelera. Veremos como evoluciona. Las interpretaciones son buenas y la trama puede dar de sí.

De tierras británicas nos llega una comedia de situación ambientada en un instituto con el claustro de profesores más zopenco que se haya podido ver en una serie de televisión. Se trata de Big School, protagonizada por la antigua compañera del DoctorCatherine Tate, el primer episodio me pareció flojillo. Pero en este momento hay tal ausencia de sitcoms en mi cartelera, que la mantendré para rellenar huecos tontos. Por otra parte, la primera temporada van a ser sólo 6 episodios. En fin. Ya veremos.

Y ha llegado a su fin la miniserie, no tendrá segunda temporada, The White Queen. En ella han sido protagonistas las mujeres que históricamente se vieron involucradas en las veinte últimos años de la Guerra de las dos rosas. Basada en una serie de best-sellers de Phillipa Gregory, los personajes principales han sido, siguiendo los títulos de las novelas, La reina blanca (The White Queen) que da nombre a la serie, y que fue Elizabeth Woodville (Rebecca Ferguson), reina consorte de Eduardo IV de Inglaterra (Max Irons)La reina roja (The Red Queen), que fue Margaret Beaufort (Amanda Hale), madre del futuro Enrique VII Tudor (Oscar Kennedy/Michael Marcus); y La hija del hacedor de reyes (The Kingmaker’s Daughter), Anne Neville (Faye Marsay), hija del conde de Warwick (James Frain) y esposa del desafortunado Ricardo III (Aneurin Barnard), el último rey de los York, y que tan mal parece que le caía a Shakespeare que lo describió jorobado, malévolo y traicionero.

Castillo de Warwick

El castillo de Warwick, feudo del conde de Warwick, que es uno de los personajes señalados de la serie junto con sus hijas, especialmente Anne Neville, que casó con el duque de Gloucester, posterior rey Ricardo III.

Con una producción bastante lujosa, con estupendos decorados, muchos de ellos naturales, abundancia de vestidos y aparataje de época, la serie ha arrastrado demasiado la naturaleza de estar originados en típicos best-sellers de consumo fácil, con definición de personajes demasiado lineales, poco matizados, y mezclando algún elemento sobrenatural, de “brujería”, que no sé si viene mucho a cuento. La serie se deja ve, va mejorando con los episodios, aunque el episodio final me parece un tanto precipitado en su desarrollo y conclusión. El presunto amorío del rey Ricardo III con su sobrina Elizabeth de York (Freya Mavor), futura reina consorte del primer Tudor aparece como surgido de la nada, mal planteado y de desarrollo confuso y precipitado. Esto es por poner un ejemplo. También es criticable es que por los personajes parecen no pasar los años. La guapa actriz protagonistas, Ferguson, representa un personaje que tiene 26 o 27 años cuando comienza la serie y 48 años cuando termina. Pero tan apenas parece que haya pasado el tiempo. Y estamos hablando de una mujer que tuvo 12 hijos de dos matrimonios distintos, al final de la edad media… y que sólo murió 7 años después… Poco riguroso. Similares observaciones se pueden hacer de otros personajes. Los productores parecen más preocupados en que todos salgan guapos más que en una recreación creíble de la realidad.

Así pues, como resumen, producción claramente orientada al público femenino, del que los responsables televisivos suponen siempre escasa inteligencia o sentido crítico, y siempre una actitud “marujil”. Lo cual lastra un producto que tenía todos los elementos para ser muy interesante, y se queda en entretenido.

La Torre de Londres

Uno de los misterios de la serie, y de la historia de Inglaterra, es el destino de los hijos de Eduardo IV e Elizabeth Woodville, a quienes Ricardo III confinó en la Torre de Londres, donde desaparecieron, y por lo que se les conoce como los “príncipes de la Torre”; el misterio de su desaparición no está aclarado. En la serie sugieren cosas pero no afirman nada con seguridad. Aunque alguna historia rara montan con la identidad de uno de los dos príncipes.

[Televisión] Cosas de series; irregularidad en las series del verano

Televisión

Como ya suponía la semana pasada, pocas novedades en este principio de agosto en mi cartelera televisiva. Si la semana pasada comentaba que había iniciado la visualización de la serie policíaca belga Salamander, lo cierto es que no he sido capaz de seguir con ella, y la he abandonado.

Dejando aparte aquellas series cuya misión no va más allá de proporcionar un cierto entretenimiento, la tónica que noto entre las que tienen alguna pretensión más es la irregularidad.

Con Dexter en el ecuador de su última temporada, la sensación es que todavía no sé por donde va a tirar la misma. Ha ido saltando de una trama a otra sin que ninguna se convirtiera en principal. Quizá el regreso de Hanna (Yvonne Strahovski) anime un poco más el cotarro, porque los conflictos entre hermanos difícilmente van a dar mucho más de lo que hemos visto.

Soto de Cantalobos

Estos días atrás de calor tremendo, hoy a suavizado, me hacen añorar las tardes de otoño en las que apetece ir a caminar kilómetros sin sudar la gota gorda, como por el Soto de Cantalobos, de las fotos de hoy.

Under the Dome, adaptación de una novela de Stephen King, era uno de los estrenos estrellas del verano. Me costó entrar en ella, y luego ha tenido momentos notables. Pero sigue con altibajos y con grandes irregularidades entre las diversas tramas que se producen bajo la cúpula. Estoy lejos del entusiasmo, moderado ciertamente, que muestran muchos medios especializados en la cosa televisiva.

Otra que no acaba de coger el tono que tenía en su primera temporada es The Newsroom. Sigue siendo una serie entretenida, pero por algún motivo que todavía no he terminado de analizar, sus personajes no acaban de tener el carisma que tenían la primera temporada. O quizá sea que los personajes/actores con más carisma de la serie tienen menos minutos y menos protagonismo, en favor de la tramas de otros caracteres que no enganchan tanto. Tengo la sensación de que, por lo que a mí respecta, por ahí van los tiros. Otros harán análisis más sesudos sobre la serie, pero no deja de ser un drama con algún tono de comedia sobre una serie de gentes.

A dos capítulos para su final, la Guerra de las Dos Rosas vista desde el punto de vista de las mujeres que nos presenta The White Queen, se mantiene a un nivel aceptable sin llegar nunca a la brillantez, salvo en la vistosidad de la adaptación a la época. En cualquier caso, en estos últimos capítulos, en los que supongo que asistiremos  al transcurrir del reinado de Ricardo III y el ascenso al poder de los Tudor, tiene que competir con la impresión que de ese drama dejó en mi hace ya tiempo el Ricardo III de Shakespeare en sus diversas versiones. Mala comparación.

Soto de Cantalobos

Durante el verano, aparte del agobio y la dura luz que hay hasta muy tarde, se te comen los mosquitos y todo tipo de bichos.

Y las dos series que me parece que mantienen su tono habitual son Longmire, que al igual que en la primera temporada va cogiendo carrerilla para ir ganando en intensidad, en este western moderno en las llanuras del medio oeste americano, y Futurama que a pesar de los años que lleva danzando, sigue manteniendo un buen tono y diversión. Probablemente, el secreto de ambas series es que ofrecen exactamente lo que prometen. Y ya decía Sabina que si dos no se engañan, mal puede haber desengaños.

Por último, el runrún internetero televisivo ha sido el anuncio del actor que será la duodécima reencarnación del Doctor a partir del especial de Navidad. Lo que desconozco, no lo he investigado, si protagonizará ya dicho especial o si hará su estelar aparición al final del mismo. Muchos comentarios y entusiasmo oigo sobre el nuevo Doctor. Lo cual no entiendo, porque sin conocer todavía cómo será la personalidad del nuevo Doctor… ¿cómo podemos saber si nos gustará? Como curiosidad, cierto episodio del principio de la temporada 4 de la era actual, The Fires of Pompeii, habrá de estar sometido a observación continua. La anterior compañera del doctor, Amy Pond (Karen Gillan), tenía allí un papelito. Y Peter Capaldi, la 12ª encarnación del personaje principal, también.

Soto de Cantalobos

Pero bueno, todo es cuestión de esperar unas semanas, a ver si desaparecen los rigores del verano en el valle del Ebro.

[Televisión] Cosas de series; despedida al capo de los Soprano, despedidas de algunas enfermeras, la historia real de un juego de tronos y algunas cosas más

Cine, Televisión

En primer lugar, un recuerdo a James Gandolfini (1961 – 2013), el inefable Tony Soprano, protagonista de una serie, Los Soprano, cuya primera temporada vi y no me disgustó, pero que no supo engancharme, porque en el tema de las cosas de mafiosos me cuesta mucho entrar. Descanse en paz, en el cielo de las gentes del cine, que ya he dicho muchas veces que es el único cielo en el que podría llegar a creer. Para las gentes del cine y sus aficionados. Casi cualquier otra opción de otra vida después de esta me suena infernal.

Esto me da pie a comentar algún regreso a la pequeña pantalla, el de Magic City, una serie de mafiosos en Miami a finales de los años cincuenta del siglo XX, que no estuvo mal en su primera temporada, pero sin un brillo extraordinario tampoco. Lo habitual de mafiosos, con culos y tetas. El primer episodio de la segunda temporada no me enganchó mucho. Ya veremos.

Polaroid de Sarah Connor (Terminator)

Hoy las fotos están a tono televisivo, porque están tomadas en una exposición que actualmente se celebra en Zaragoza, para la promoción del canal de televisión SyFy, especializado en fantasía y ciencia ficción. Aunque la mayor parte de los objetos corresponden más a películas para pantalla grande que ha ficción televisiva. Aquí, una polaroid de Sarah Connor, a quien bien conocerán los aficionados a Terminator. Es la Sarah cinematográfica y no la televisiva, que ahora anda haciendo de reina incestuosa en Westeros.

Mosquito en ámbar (Jurassic Park)

Y quien no sabe a estas alturas que ha partir del estómago de un mosquito atrapado en ámbar se puede fabricar un dinosaurio. Eso nos decían en Jurassic Park. Eso sí, mezclado con ADN de rana. No estoy bebido; eso es lo que decían.

Ha habido algunas novedades en esta semana. Una que no me ha interesado nada y que ni siquiera terminé de ver su primer capítulo, una historia banal de detectives privados, con la típica pareja de maromo y pibón, King & Maxwell. Puede que esté entretenida, pero como no me enganchó a la primera… Y mira esto me recuerda que un estreno reciente, Graceland, sobre policías infiltrados, tampoco me ha enganchado, no llegué a ver terminar su segundo episodio.

Más interesante ha sido el estreno de la británica The White Queen. Seguro que muchos habéis oído hablar, por aquí por ejemplo, de Game of Thrones (Juego de Tronos). Bien, pues siempre se ha dicho que esta historia fantástica está inspirada en la Guerra de las Dos Rosas, conflicto dinástico de la Inglaterra del siglo XV que culminó con el ascenso al poder de los Tudor. Pues bien, aquí nos van a contar algunos episodios de la historia real pero desde el punto de vista de las mujeres que estaban detrás de aquellos aspirantes al trono inglés y demás conspiradores. Debería ser tan interesante o más como la historia ficticia. El primer episodio no ha estado mal, pero me ha dejado con ganas de algo más de rasmia. He de decir que siento debilidad a este periodo de la historia inglesa y se lo debo también a una serie de televisión que adaptó la novela de Robert Louis StevensonThe Black Arrow (La flecha negra). Hubo dos series que adaptaron a la pequeña pantalla esta historia, una inglesa y otra italiana. Parece que la que emitió la televisión española fue la segunda. Yo no recuerdo eso con precisión. Lo que sí que sé es que me llevó a leer el libro, y que eso es algo que sí recomiendo.

Máscara de Guy Fawkes (V de Vendetta)

La máscara del traidor Guy Fawkes que vemos en el cómic y en la película de V from Vendetta se han hecho mundialmente famosa, y son un símbolo de rebeldía al statu quo político en todas partes.

Kriptonita (Supermán)

Pero vayamos a algo más ligero, y recordemos que con un cristalito verde, de Kriptonita, Supermán se nos quedaba hecho un alfeñique.

Final de temporada para Save Me. Creo. Y probablemente de la serie, que ha pesar de los esfuerzos de su protagonista, Anne Heche, ha resultado bastante mala. No sé. Si volviese, no seguiría con ella. Han sido siete episodios, aunque en algún sitio vi que iban a emitir ocho. Bueno. Por mí, está finiquitada.

Ha llegado al final de su quinta temporada Nurse Jackie, protagonizada por Edie Falco, la que fue “esposa” de Gandolfini en Los Soprano. Hemos tenido a una Jackie en la que a pesar de haberse mantenido libre de drogas durante un año, los problemas han continuado. Especialmente en el campo de la hija mayor, que se le parece más de lo que desearía, especialmente en lo del consumo de lo que no debe, y también en las cosas de lo romántico. A mí me ha gustado, pero el final ha resultado un tanto… uiggg… y no sé si para bien o para mal. Yo sigo enganchado a ella, y la espero dentro de un año.

Unicornio (Blade Runner)

Este es uno de mis objetos favoritos; por casa tengo uno. El unicornio de Blade Runner, que tantos ríos de tinta a hecho correr a partidarios y detractores del montaje del director o del montaje original de la película.

Cuaderno de notas del Dr. Jones (Indiana Jones y la Última Cruzada)

Otro de mis favoritos, el cuaderno de notas del Dr. Jones, padre, en Indiana Jones and The Last Crusade. Con el tiempo, la sensación generalizada es que puede ser la mejor película de la saga,… aunque yo le tengo mucho cariño a la primera y original.

Y de la enfermera Jackie en Nueva York a la enfermera Frankie en Bristol. Ya comenté que parecía que la televisión británica quería explotar la cosa de las profesiones sanitarias del National Health Service, y que tras las comadronas de los años 50, nos traía ahora a los enfermeros comunitarios de la época actual. Como aliciente, su protagonista, Eve Myles, actriz galesa que procede del universo de Doctor Who, a traves de Torchwood. Incluso ha habido algunas bromas y referencias a estas en la serie, donde también ha participado haciendo de doctora antipática, muy antipática, Jemma Redgrave, que también parece que puede convertirse en un personaje recurrente de las aventuras del Doctor. Pero con un papel mucho más simpático. El caso es que la serie me ha decepcionado. He aguantado hasta el final porque eran sólo seis capítulos. Pero el personaje de Frankie me ha resultado un poco cargante. Si vuelvo, no creo que me reenganche.

Pronto habrá más estrenos de verano y algún regreso que otro. De momento, y con poca cosa en cartelera, también revisando algunas cosas viejas.

La pistolita de J (Men in Black)

Impagable la cara de J cuando en Men in Black K le da esta pistolita para enfrentarse a los marcianos.

La bola del Jefe John Anderton (Minority Report)

Una de las pocas películas que me gustan de las que ha protagonizado Tom Cruise; aquí tenemos la bolita que le acusa de ser un futuro criminal en Minority Report.

Daga fremen (Dune)

Y finalmente, un intento fallido, el Dune de David Lynch, que intentó trasladar a la pantalla una excelente novela de ciencia ficción y aventura. Aquí una daga fremen, el pueblo de las dunas del desierto, los que cabalgan en los gigantescos gusanos de las arenas.