[Televisión] Cosas de series; despedida al capo de los Soprano, despedidas de algunas enfermeras, la historia real de un juego de tronos y algunas cosas más

Cine, Televisión

En primer lugar, un recuerdo a James Gandolfini (1961 – 2013), el inefable Tony Soprano, protagonista de una serie, Los Soprano, cuya primera temporada vi y no me disgustó, pero que no supo engancharme, porque en el tema de las cosas de mafiosos me cuesta mucho entrar. Descanse en paz, en el cielo de las gentes del cine, que ya he dicho muchas veces que es el único cielo en el que podría llegar a creer. Para las gentes del cine y sus aficionados. Casi cualquier otra opción de otra vida después de esta me suena infernal.

Esto me da pie a comentar algún regreso a la pequeña pantalla, el de Magic City, una serie de mafiosos en Miami a finales de los años cincuenta del siglo XX, que no estuvo mal en su primera temporada, pero sin un brillo extraordinario tampoco. Lo habitual de mafiosos, con culos y tetas. El primer episodio de la segunda temporada no me enganchó mucho. Ya veremos.

Polaroid de Sarah Connor (Terminator)

Hoy las fotos están a tono televisivo, porque están tomadas en una exposición que actualmente se celebra en Zaragoza, para la promoción del canal de televisión SyFy, especializado en fantasía y ciencia ficción. Aunque la mayor parte de los objetos corresponden más a películas para pantalla grande que ha ficción televisiva. Aquí, una polaroid de Sarah Connor, a quien bien conocerán los aficionados a Terminator. Es la Sarah cinematográfica y no la televisiva, que ahora anda haciendo de reina incestuosa en Westeros.

Mosquito en ámbar (Jurassic Park)

Y quien no sabe a estas alturas que ha partir del estómago de un mosquito atrapado en ámbar se puede fabricar un dinosaurio. Eso nos decían en Jurassic Park. Eso sí, mezclado con ADN de rana. No estoy bebido; eso es lo que decían.

Ha habido algunas novedades en esta semana. Una que no me ha interesado nada y que ni siquiera terminé de ver su primer capítulo, una historia banal de detectives privados, con la típica pareja de maromo y pibón, King & Maxwell. Puede que esté entretenida, pero como no me enganchó a la primera… Y mira esto me recuerda que un estreno reciente, Graceland, sobre policías infiltrados, tampoco me ha enganchado, no llegué a ver terminar su segundo episodio.

Más interesante ha sido el estreno de la británica The White Queen. Seguro que muchos habéis oído hablar, por aquí por ejemplo, de Game of Thrones (Juego de Tronos). Bien, pues siempre se ha dicho que esta historia fantástica está inspirada en la Guerra de las Dos Rosas, conflicto dinástico de la Inglaterra del siglo XV que culminó con el ascenso al poder de los Tudor. Pues bien, aquí nos van a contar algunos episodios de la historia real pero desde el punto de vista de las mujeres que estaban detrás de aquellos aspirantes al trono inglés y demás conspiradores. Debería ser tan interesante o más como la historia ficticia. El primer episodio no ha estado mal, pero me ha dejado con ganas de algo más de rasmia. He de decir que siento debilidad a este periodo de la historia inglesa y se lo debo también a una serie de televisión que adaptó la novela de Robert Louis StevensonThe Black Arrow (La flecha negra). Hubo dos series que adaptaron a la pequeña pantalla esta historia, una inglesa y otra italiana. Parece que la que emitió la televisión española fue la segunda. Yo no recuerdo eso con precisión. Lo que sí que sé es que me llevó a leer el libro, y que eso es algo que sí recomiendo.

Máscara de Guy Fawkes (V de Vendetta)

La máscara del traidor Guy Fawkes que vemos en el cómic y en la película de V from Vendetta se han hecho mundialmente famosa, y son un símbolo de rebeldía al statu quo político en todas partes.

Kriptonita (Supermán)

Pero vayamos a algo más ligero, y recordemos que con un cristalito verde, de Kriptonita, Supermán se nos quedaba hecho un alfeñique.

Final de temporada para Save Me. Creo. Y probablemente de la serie, que ha pesar de los esfuerzos de su protagonista, Anne Heche, ha resultado bastante mala. No sé. Si volviese, no seguiría con ella. Han sido siete episodios, aunque en algún sitio vi que iban a emitir ocho. Bueno. Por mí, está finiquitada.

Ha llegado al final de su quinta temporada Nurse Jackie, protagonizada por Edie Falco, la que fue “esposa” de Gandolfini en Los Soprano. Hemos tenido a una Jackie en la que a pesar de haberse mantenido libre de drogas durante un año, los problemas han continuado. Especialmente en el campo de la hija mayor, que se le parece más de lo que desearía, especialmente en lo del consumo de lo que no debe, y también en las cosas de lo romántico. A mí me ha gustado, pero el final ha resultado un tanto… uiggg… y no sé si para bien o para mal. Yo sigo enganchado a ella, y la espero dentro de un año.

Unicornio (Blade Runner)

Este es uno de mis objetos favoritos; por casa tengo uno. El unicornio de Blade Runner, que tantos ríos de tinta a hecho correr a partidarios y detractores del montaje del director o del montaje original de la película.

Cuaderno de notas del Dr. Jones (Indiana Jones y la Última Cruzada)

Otro de mis favoritos, el cuaderno de notas del Dr. Jones, padre, en Indiana Jones and The Last Crusade. Con el tiempo, la sensación generalizada es que puede ser la mejor película de la saga,… aunque yo le tengo mucho cariño a la primera y original.

Y de la enfermera Jackie en Nueva York a la enfermera Frankie en Bristol. Ya comenté que parecía que la televisión británica quería explotar la cosa de las profesiones sanitarias del National Health Service, y que tras las comadronas de los años 50, nos traía ahora a los enfermeros comunitarios de la época actual. Como aliciente, su protagonista, Eve Myles, actriz galesa que procede del universo de Doctor Who, a traves de Torchwood. Incluso ha habido algunas bromas y referencias a estas en la serie, donde también ha participado haciendo de doctora antipática, muy antipática, Jemma Redgrave, que también parece que puede convertirse en un personaje recurrente de las aventuras del Doctor. Pero con un papel mucho más simpático. El caso es que la serie me ha decepcionado. He aguantado hasta el final porque eran sólo seis capítulos. Pero el personaje de Frankie me ha resultado un poco cargante. Si vuelvo, no creo que me reenganche.

Pronto habrá más estrenos de verano y algún regreso que otro. De momento, y con poca cosa en cartelera, también revisando algunas cosas viejas.

La pistolita de J (Men in Black)

Impagable la cara de J cuando en Men in Black K le da esta pistolita para enfrentarse a los marcianos.

La bola del Jefe John Anderton (Minority Report)

Una de las pocas películas que me gustan de las que ha protagonizado Tom Cruise; aquí tenemos la bolita que le acusa de ser un futuro criminal en Minority Report.

Daga fremen (Dune)

Y finalmente, un intento fallido, el Dune de David Lynch, que intentó trasladar a la pantalla una excelente novela de ciencia ficción y aventura. Aquí una daga fremen, el pueblo de las dunas del desierto, los que cabalgan en los gigantescos gusanos de las arenas.

De todo un poco: cinematografía, Stanisław Lem, y adolescentes protagonistas y aventureros

Cine, Literatura

Pues sí. Hoy me ha costado dar con un tema concreto para comentar. Pero he encontrado tres, de los que diré algo, aunque sea de forma breve. Si acaso, más adelante me extiendo en alguno de ellos, dedicándole una entrada completa.

10 directores de fotografía que dejan huella

Como aficionado que soy a la fotografía, necesariamente, con el tiempo, uno de los temas que me ha ido interesando en el cine es la dirección de fotografía. Ya he hecho algún comentario al respecto en entradas previas. Recordar a todo el mundo que una buena fotografía en el cine no quiere decir que tenga bonitos paisajes, o bonitas imágenes como postales de ciudades emblemáticas, como París o cosas por el estilo. Quiere decir que la iluminación produce una estética y un ambiente adecuado a los intereses del director, con dominio de los aspectos técnicos de la ciencia fotográfica aplicada a la imagen en movimiento, pero también con una creatividad artística que puede resultar realmente singular.

Y en Quésabesde nos lanzan una propuesta sobre 10 directores de fotografía que según ellos han dejado huella en la historia del cine. He visto otras listas en otros lugares, y parece no haber un consenso al respecto. Pero he visto películas creo que de los 10 profesionales que nos comentan, películas que recuerdo bien, y creo que es una buena lista, y que el artículo es recomendable. Y lo que es más recomendable todavía es ver las películas que estos artistas iluminaron con tanta maestría.

Aunque no necesariamente lo destacaría por encima de los otros nueve, la presencia en la lista a Christopher Doyle, me ha recordado la película Deseando amar (Fa yeung nin wa), y me han entrado muchas ganas de volver a verla. Desde luego tenía una iluminación maravillosa.

Noria - Prater

Desde que he leído el artículo de Quésabesde.com, no dejo de acordarme de la fotografía de "El tercer hombre", que debemos a Robert Krasker, que no está en la lista. Así que os dejo una imagen de una de las cabina de la noria del Prater, donde se desarrolló una célebre escena de la película (Panasonic Lumix LX-3).

Google y Stanisław Lem

Hoy está causando sensación en la blogosfera el doodle de Google dedicado al 60º aniversario de la publicación de Ciberiada de Stanisław Lem. El polaco es un escritor imprescindible en el campo de la ciencia ficción. Pero yo me atrevería a decir más, y creo que es un escritor imprescindible en la literatura del siglo XX. Y quizá el hecho de que se haya dedicado a la ciencia ficción lo ha relegado en los gustos del gran público y de los grandes reconocimientos literarios. No es una lectura necesariamente fácil. Pero si entras en ella, merece la pena. Habla de muchas cosas, importantes para el ser humano. Y es el escritor de Solaris una de mis favoritas en el género. Sin duda. También he hablado de ella.

La ciencia y la cultura en la noche

Lem, polaco, como Varsovia la capital del país, donde se alza el Palacio de la Ciencia y la Cultura, pesadilla arquitectónica propia de las distopías que tanto abundan en la ciencia ficción (Fujifilm Finepix F10).

Aventureros adolescentes

Actualmente es un negocio altamente rentable la literatura para adolescentes, protagonizada por personajes adolescentes. Los anglosajones la denominan young-adult fiction, supongo que extendiendo los potenciales lectores a los alumnos universitarios o gentes de edades similares. Fenómenos como las sagas de Harry Potter o Crepúsculo lo demuestran con sus elevadas ventas de libros. Y también por las inevitables producciones cinematográficas y su mercadería asociada, que aumentan vertiginosamente las cuentas corrientes de las autoras. Sí. Parece que son mujeres las que mejor saben sacar tajada a este boyante negocio.

Y vienen más. La actriz revelación entre las candidatas a los pasados óscars, aunque no se lo llevase, Jennifer Lawrence, va a protagonizar un nuevo producto de esta guisa, Los juegos del hambre. Cuando leí las noticias y el argumento no pude evitar recordar aquella película japonesa, Battle Royale, basada a su vez en su correspondiente obra literaria. Me pareció que se salía por completo del tono de este tipo de productos. Así que me prestaron el libro, el primero de la inevitable trilogía, y lo leí. Se lee en un pis-pas. Lectura muy fácil. Me resulta difícil no ver en esta historia una copia de la anterior pero suavizada para que sea asumible por la mojigata y simplona audiencia norteamericana. Y de rebote por la del resto del planeta. Es cierto que es entretenida. Pero la calidad literaria es muy discutible. Y además con la utilización exhaustiva al deus ex-machina, un recurso argumental que odio. No quiero ni hablar del romance adolescente metido con calzador, toque o no toque, supongo que para atraer al rentable y poco exigente público de quinceañeras. O incluso de chavalillas de menor edad, menos exigentes todavía.

Esto me hizo pensar en lo que yo leí cuando era un adolescente. Y más en concreto en aquellas novelas en las que los protagonistas eran igualmente adolescentes. Había series también. Yo recuerdo que leí varios libros de las aventuras de los Cinco, grupo de dos chicas, dos chicos y un perro, creado por la inglesa Enid Blyton, que corrían sus aventuras por tierras británicas. Muchas de sus costumbres, o de las cosas que comían y bebían, me parecían marcianas. No tenía ni idea de qué narices sería ni a qué sabría la cerveza de jengibre, hasta que ya con veintitantos me tomé un día un güisqui con ginger-ale, y até cabos. Pero el caso es que me entretuve mucho con aquellas aventuras. Aunque más que en la adolescencia, las disfrute en los años previos. Entre los 11 y los 14 años todo lo más. Allí no había peligro de empalagosos romances adolescentes. Todos los personajes eran hermanos o primos. De eso nos libraron.

Pero sobre todo recuerdo dos libros clásicos, con protagonistas adolescentes. Y cuando los comparas con las sagas actuales, se cae el alma al suelo, por la ínfima calidad literaria de los éxitos actuales en comparación. Desde luego está Jim Hawkins, protagonista junto con el “entrañable” Long John Silver de La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson. Clásico entre los clásicos, apto para todos los públicos, y que debería ser de lectura obligatoria en lugar de las memeces actuales. Además, el referente clave para todas las aventuras de piratas que en el mundo han sido con posterioridad.

El segundo es el Dick Shelton y su compañera de aventuras y luego amada Joanna Sedley, en La flecha negra, también mira tú por donde de Stevenson. Lo cual lo convierte en mi escritor favorito en el terreno de la young-adult fiction. Aunque bastante menos conocida que la anterior, siempre tuve gran cariño a la hermandad de La flecha negra, gentes a modo de renacidos proscritos sajones pero trasladados a la época de la Guerra de las dos Rosas.

No quiero terminar este repaso a las aventuras protagonizadas por adolescentes, que en tiempos recientes han proliferado como setas, para recordar que una saga que, por lo menos en su primera trilogía, ya es un clásico. Me refiero a Star Wars. No podemos dejar de recordar que Luke Skywalker y Leia Organa, en la primera película son sólo eso. Dos adolescentes en busca de aventuras. Y a pesar de que el amor al dinero de su creador esté desvirtuando poco a poco la saga, no olvidemos que aquella primera película, con aquellos dos adolescentes y sus incautos y aventureros seguidores, nos encandiló a muchos durante muchos, muchos años.

Catapultas en Warwick

Demostración con catapultas en el castillo de Warwick; armas que probablemente se utilizaron en los asedios durante la Guerra de las Dos Rosas en Inglaterra (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).