[Televisión/Fotografía] Cosas de series extra; algo de ética y un triste adiós a la redacción de noticias (The Newsroom)

Televisión

Pues sí. Como hago de vez en cuando con algunas selectas series cuando llegan a su final, voy a dedicar a The Newsroom una entrada especial televisiva cuando ha llegado al término de su tercera, corta y última temporada. Han tenido el detalle de dejar que la serie se despidiera con una minitemporada de seis episodios que, ya adelanto, a mí me han gustado bastante.

Veamos, probablemente podemos asegurar sin temor a equivocarnos que The Newsroom no ha sido una serie perfecta. Bueno. Ninguna lo es. Las hay mejores y las hay peores. Las hay muy buenas que no nos perderíamos, y otras que sin embargo abandonamos. La mayor parte de la series malas o flojas no las vemos, pero existen una serie de guilty pleasures que no nos perdemos tampoco. Bueno, pues para mí la redacción de la ficticia ACN ha sido una muy buena serie, llena de imperfecciones, que no me hubiese perdido por nada del mundo.

La serie que celebramos hoy es de ambiente básicamente neoyorquino, así que me trasladaré fotográficamente a Manhattan.

La serie que celebramos hoy es de ambiente básicamente neoyorquino, así que me trasladaré fotográficamente a Manhattan.

Esta serie ha recibido muchos palos de cierta crítica y de cierto sector de la sociedad. Se decía que no representa la realidad del periodismo y de las cadenas de televisión. Que era una utopía, un sueño de sus productores, pero que el mundo no es así… Que por lo tanto tendría más de fantasía que,… patatín, patatín, patatán. Efectivamente, eso es así. Desgraciadamente es así. Desgraciadamente, la prensa, los medios de comunicación, la televisión no son servicios públicos destinados a mantener una población informada y crítica. No son eso. Desgraciadamente, estamos rodeados de medios de comunicación que sirven a intereses empresariales y políticos no declarados. Desgraciadamente, las televisiones de hoy en día son el circenses del panem et circenses de finales del siglo XX y XXI. Efectivamente, hoy en día los listos de las televisiones son los que han convencido a la población de que si les hacen el trabajo de enviarles las noticias y las fotos desde casa, desde el móvil, desde la calle, así no tienen que pagar profesionales cualificados y críticos que informe si no objetivamente, que es muy difícil, sí con ecuanimidad. Nada eso es necesario. Si además la gente se siente orgullosa si su foto sale por la tele o la publica un periódico. Da igual la finalidad de tal publicación o las consecuencias éticas derivadas. Nada de eso importa. Desde este punto de vista, la serie es un engaño. No refleja la realidad, ni hacia donde va el mundo de la información. Un cuento.

Voy a comentar una situación particular. Para ilustrar la forma de hacer y de paso establecer mi visión ética personal. Quien siga este Cuaderno de ruta sabrá perfectamente que soy aficionado a la fotografía. Todas mis entradas llevan al menos una fotografía hecha por mí; la mayor parte de las veces más de una. Hace unos días, reunido para celebrar el fin de año con otros aficionados a la fotografía me dieron la noticia:

“Una de tus fotografías ha salido publicada en un periódico.”

O en la página web de un periódico; no sé.

“Hasta ponían tu nombre.”

¿¿¿??? Pues yo no sé nada. Nadie me ha dicho nada.

Nueva York, junto a todo el nordeste de los Estados Unidos, se presupone como la región más progresista del país, más predispuesta a las luchas por las libertades.

Nueva York, junto a todo el nordeste de los Estados Unidos, se presupone como la región más progresista del país, más predispuesta a las luchas por las libertades.

Algunos de lo que me lo comentaban me lo decían como si me tuviese que hacer ilusión o algo… No quise saber ni qué medio de comunicación fue, ni qué foto era, ni qué noticia era la que ilustraba la fotografía. Sólo sé que el medio de comunicación se había arrogado el derecho de publicar un fotografía hecha por mí, sin pedirme permiso, sin comunicármelo siquiera, no digamos ya sin preguntarme si yo estaba de acuerdo en que se publicase en el contexto que fuera. Se habían limitado a tirar por la calle del medio. La mayor parte de nosotros no vamos a protestar; estamos muy liados con nuestras cosas y nuestros problemas como para meternos en estos líos. A mucha gente, que le pase esto le hace ilusión. A ellos, a los medios, les sale más barato; así no tienen que pagar a fotógrafos profesionales.

Pues bien. Mejor dicho; pues mal. Yo no estoy de acuerdo con estas prácticas. Me parece que son de una falta de ética profesional y corporativa absoluta. Así no se hacen las cosas. Y si se lo comentas a algún periodista o profesional de los medios con tono de crítica se te queda mirando como si fueras un marciano. Me avergüenzo de los medios de comunicación que sufrimos en esta sociedad. En los que hace tiempo, por la falta de confianza que siento, evito invertir ni un céntimo. Yo que durante años era uno de los fieles que a primera hora de la mañana, cuando casi no había amanecido, pasaba por el quiosco a comprar mi ejemplar de la prensa. Nunca más.

Antes de terminar con mi opinión de la serie, para cualquier aficionado o profesional de la fotografía que pudiera leer esto, mi posición respecto a la utilización de las fotografías que hago como aficionado que soy.

Salvo algunas, todas mis fotografías las publico con un aviso de que me reservo el derecho de copia y de utilización. Las excepciones las publico bajo licencia Creative Commons, con las condiciones de que se pueden compartir con reconocimiento de autoría, para usos estrictamente no comerciales y sin permitir obras derivadas. El uso por un medio de comunicación no reúne estas condiciones. En dos ocasiones, medios de comunicación me han llamado para obtener mi permiso. Les he dicho que no, que el uso para el que las querían no me parecía adecuado. Uno de ellos se ofreció a pagarme una cierta cantidad. Contesté que no soy profesional, que me gano la vida de otro modo, y que no tengo interés en pisar el terreno a otras personas que se dedican profesionalmente a la fotografía de prensa y que considero más idóneos que yo para proporcionarles el producto que necesitan.

Cuanto haya de cierto en ese hecho y cuanto no, eso es algo que no me considero capacitado para analizar.

Cuanto haya de cierto en ese hecho y cuanto no, eso es algo que no me considero capacitado para analizar.

Los únicos usos para los que he cedido fotografías que se podrían considerar comerciales han sido a tres o cuatro artistas, danzantes, mimos, animadores callejeros, que tienen muy poco o ningún presupuesto para crear material de promoción y de los que he obtenido fotografías en alguno de sus espectáculos. Entiendo que son casos en los que no piso los derechos de ningún profesional,… porque esta gente no tiene dinero ni presupuesto para contratarlos. Por lo tanto no hay lucro cesante posible.

También he negado mi colaboración a administraciones públicas. Creo que aunque usen el dinero público también tienen que pagar a profesionales adecuados por sus obras. El dinero público tiene que crear empleo y riqueza, no satisfacer mi ego de aficionado.

Dicho todo lo cual, volvemos a la televisión. Efectivamente, tal y como está el panorama, la redacción de noticias que nos presentaba The Newsroom era utópica e irreal. Desgraciadamente. Y precisamente por eso, porque ejercía la función de informarnos de qué debemos exigir y esperar de los medios de comunicación, porque ejercía una función crítica con la realidad tal y como existe, a la vez que nos entretenía y mucho con las aventuras de sus protagonistas, considero que era una serie imprescindible. Que no me he perdido ningún capítulo. Con sus cosas buenas, que las tenía y muchas. Con sus cosas malas, que también tenía alguna. Lo siento pero Maggie Jordan (Alison Pill) me ha resultado estomagante durante casi toda la serie. Pero había otros personajes que la compensaban de sobras. Yo me he divertido mucho. Me lo he pasado bien. He disfrutado.

Y por último, lo más importante, me he enamorado desde el primer momento y hasta el día que me despida de este perro mundo, de la única, la guapísima, la inteligente, la incomparable, la despistada, la morenaza,… de Sloan Sabbith (Olivia Munn). Aayyy…

También es un lugar donde prosperan muchas empresas que tienen poder e intereses en los medios y que no necesariamente están dispuestos a luchar por la independencia de los mismos.

También es un lugar donde prosperan muchas empresas que tienen poder e intereses en los medios y que no necesariamente están dispuestos a luchar por la independencia de los mismos.

[Televisión] Cosas de series; muchas idas y venidas justo antes de Navidad

Televisión

Como consecuencia de mi semana en París, cogí mucho retraso en el seguimiento de las series de televisión. También ha habido muchos cambios en las últimas dos semanas. Novedades y finales diversos. Me encuentro también con que parece que ando con menos tiempo para ver televisión. En fin. Que en estos momentos, dejo para el parón navideño el recuperar el ritmo con las series que se encuentran hacia mitad de temporada, y voy a comentar las novedades y los finales que se están produciendo en estos días.

Sí quería anunciar mi adiós definitivo a dos series, Resurrection y The 100, que nunca me convencieron mucho, y que definitivamente en esta su segunda temporada no había conseguido llegar a interesarme. Así pues, dado que como digo tengo menos tiempo, se han caído de mi cartelera, sabiendo que no las voy a echar mucho de menos. Mientras, ha regresado una comedia de situación, no especialmente brillante, pero simpática y con algún momento divertido, Ground Floor, que de momento parece segura en mi cartelera. Especialmente dada la escabechina de este tipo de series que ya comenté en semanas pasadas se ha producido este año.

Ha habido dos novedades, Girlfriends’ guide to divorceMarco Polo, que no me interesaron ni para que terminara de ver su primer episodio. Así que nada. Fuera. En la que más expectativas tenía puestas era en la segunda, un drama histórico, que no me convenció nada. Su fórmula es la habitual; intriga, algo de sexo, algo de violencia y nulo rigor histórico.

Han creado una serie, The Librarians, a partir de un personaje de telefilmes televisivos, un sucedáneo de Indiana Jones, que no eran muy buenos en sí mismos. Más bien cutres. No les concedo un futuro muy alagüeño. Al menos en mi televisor. Pero lo probaré durante las navidades.

Hoy nos pasearemos por los barrios de Londres que más nos recuerden al de los años 70. Como en los alrededores de King's Cross.

Hoy nos pasearemos por los barrios de Londres que más nos recuerden al de los años 70. Como en los alrededores de King’s Cross.

También nos llega una drama de ciencia ficción, Ascension, en formato de miniserie de seis episodios, sobre el que había muchas expetativas. Tal vez Syfy intentando recuperar la gloria de los tiempos de Battlestar Galactica. Pero lo cierto es que el primer episodio me ha dejado un poco frío. Como son solo seis episodios, para ver estas navidades, supongo que la terminaré.

Y hemos tenido tres finales. A uno de ellos, final definitivo de la serie, The Newsroom, le dedicaré un artículo en exclusiva. A lo mejor el sábado.

De la comedia de humor negro y sarcástico en entorno médico Getting On, no sabemos todavía si volverá o no. Con su cortas temporadas, hasta ahora dos, de seis episodios de media hora de duración, las aventuras de esta disfuncional sala de atención geriátrica de un hospital americano nos provoca momentos absolutamente surrealistas mezclados con críticas mordaces al sistema sanitario norteamericano. A mí me parece muy buena, pero en ocasiones tremendamente dura. No hay piedad por parte de los guionistas hacia los caracteres de esta peculiar unidad de hospitalización, donde continuamente se ponen en cuestión temas éticos, tanto a nivel personal como de las organizaciones sanitarias.

Finalmente, hemos podido disfrutar también de los seis episodios de una hora de duración de The Game. Historia de espías británicos de corte tradicional, ambientada durante los años 70 en plena Guerra Fría. Un grupo de agentes del MI5 británico que se tienen que enfrentar a una grave amenaza por parte del KGB soviético, que puede hacer tambalear el equilibrio de fuerzas del momento. Desconocen la naturaleza de la amenaza. Y está claro que parece que entre ellos hay un topo. Quizá no sea una historia novedosa, pero está muy bien hecha y muy bien interpretada. Se toma su tiempo para despegar, y al final llega al desenlace con coherencia, sorprendiendo al espectador al mismo tiempo. A mi me parece muy recomendable.

Como veis, muchos cambios y novedades. La semana que viene más.

La serie de espías que comento hoy también nos lleva por el Regent's Canal. Eso sí siempre en un ambiente brumoso, nada del sol que me hace a mí por esas tierras.

La serie de espías que comento hoy también nos lleva por el Regent’s Canal. Eso sí siempre en un ambiente brumoso, nada del sol que me hace a mí por esas tierras.

[Televisión] Cosas de series; novedades y falsos finales de temporada

Televisión

Muchas novedades esta semana, que expondré de forma telegráfica. Aunque antes de nada, decir que Doctor WhoDownton Abbey, dos de los éxitos británicos del momento con distintos públicos, han llegado a su falso final de temporada. Y digo falso, porque es evidente que ambos van a cerrar sus tramas en los especiales navideños. Así que será entonces cuando comentemos la temporada de ambas series.

Tenemos regresos. White Collar para se breve y última sexta temporada. Esperemos que tenga el final que se merece, porque ha sido muy, muy entretenida, y los echaremos de menos. Y especialmente a las novias de Neal

Regent Street

Mucho Londres esta semana; de todas las épocas. Seguro que en algún momento ha salido Regent Street.

También para su tercera y última temporada vuelve The Newsroom, que a mí siempre me ha gustado aunque las opiniones sobre la misma han estado muy divididas. El primer episodio de esta última temporada me ha parecido estupendo. Y sí, estoy enamorado de Sloan Sabbith a la que encarna la guapísima Olivia Munn. Pero que conste que además de por lo guapa, el personaje me enamora por muchas cosas más. Perdidamente.

Ha regresado con su segunda temporada la ácida comedia sobre ese hospital geriátrico situado en algún lugar de California que aparece en Getting On (versión EE.UU.). Y ha vuelto más ácida que en su primera temporada.

Picadilly Circus

O Picadilly Circus… Mmmm, estas fotos tienen ya diez años… el primer viaje que hice con fotografía exclusivamente en digital.

Nos llega la que parece una intensa e interesante miniserie, Olivia Kitteridge, de la que he visto un muy buen primer episodio y que intentaré terminar de ver este fin de semana que viene.

Y nos llega desde el Reino Unido una de espías, de estilo totalmente británico. Se trata de The Game, situada en plena guerra fría en la primera mitad de los años 70 del siglo XX. De las que hay que estar muy atento. Me gustó bastante el primer episodio. Así que ya veis… Muy movida la semana.

Southbank

Entonces fue cuando descubrí lo agradables que eran los paseos por el South Bank,… que también suele salir en las series de ambiente contemporáneo con frecuencia.

[Televisión] Cosas de series: Algunas novedades, y finales destacados de temporada y de serie

Televisión

Desde finales de agosto se han ido filtrando por la red los pilotos de algunas series nuevas y primeros capítulos de nuevas temporadas de series veteranas. He visto alguno. Y esto me ha llevado a que este domingo pasado hice un repaso a las novedades, y a priori decidí cuales iba a o probar y cuales no. Nada de probar de todo, que acaba de ser muy cansado. Fue una decisión que tomé al ver el piloto de la nueva versión de Ironside, que sólo tiene que ver con el antiguo la silla de ruedas. Soy lo suficientemente mayor como para tener recuerdos de Raymond Burr en su silla de ruedas. La versión actual no me interesó nada. No perderé tiempo tanteando pilotos. Sólo veré aquellos que por su tema a priori tengan buen pinta. Si luego por aclamación, hay alguna interesante que se me haya pasado, ya recuperaré tiempo perdido.

De momento, esta semana regresan a las carteleras después del descanso veraniego BonesNew Girl. Si no reciben algo de aire fresco a sus capítulos, posiblemente las abandonaré. Muy probablemente esta última, visto lo visto en el primer episodio de su tercera temporada. Despido colectivo para las hermanas Deschanel. Tengo cada vez menos tiempo para dedicar a la cosa televisiva y tengo que ser selectivo.

Me vi también un capítulo aislado de una serie de divulgación científica, Horizon, titulado To infinity and beyond. Interesante, aunque creo que podían haberlo hecho un poquito más entretenido.

He visto el primer episodio de Peaky Blinders, ambiciosa serie británica de gángsters ambientada en Birmingham, inmediatamente tras la Primera Guerra Mundial. El primer episodio no estuvo mal, presentando una compleja mezcla de intereses entre bandas criminales, políticas y policías con pocos escrúpulos, ante la desaparición de un alijo de armas, probablemente relacionado con el proceso independentista irlandés. No obstante, el gangsterismo y las de mafiosos me suelen cansar pronto.

Canal en Solihull, cerca de Birmingham

En Peaky Blinders salen los canales que desde Birmingham llevaban las mercancías hacia Londres. Tal vez uno de ellos es este que pasa por Solihull, cerca de esta gran ciudad de las Midlands.

Ha terminado la corta temporada segunda de The Newsroom. Parece ser que cuando empezaron a rodar esta segunda temporada, después de algún episodio rodado, y ante algunas críticas recibidas, decidieron cambiar de tercio. Y como el presupuesto era fijo, hemos tenido sólo nueve episodios en lugar de los doce previstos. Con esta serie siempre he ido al contrario de la crítica, y esta segunda temporada me ha gustado mucho. Ha dejado de basarse tanto en hechos reales, y ha tenido un tema central que ha sido el del presunto uso de gas sarín en Afganistán. Creo que ha sido un tema con altibajos. El trío protagonista, Will McAvoy (Jeff Daniels)Mackenzie McHale (Emily Mortimer)Charlie Skinner (Sam Waterston) sigue siendo estupendo, con interacciones impagables. La guapísima Sloan Sabbith (Olivia Munn) sigue iluminando la pantalla con su presencia, aunque los guionistas no han estado tan inspirados a la hora de prepararle sus intervenciones. Desaprovechadas dotes cómicas. Y la melodramática Maggie Jordan (Alison Pill) me sigue pareciendo que es a esta serie lo que Jar-Jar BinksStar Wars. El resto bien. En cualquier caso, en su conjunto sigue siendo una serie muy entretenida y que seguiré viendo con gusto. Y desde luego, el episodio doble final ha estado muy inspirado, muy divertido, con final muy romántico, y con una estupenda presencia de Leona Lansing (Jane Fonda), menos habitual este año. Un placer la estrella invitada, la abogada Rebecca Halliday (Marcia Gay Harden), una actriz por la que siento debilidad desde Miller’s Crossing (Muerte entre las flores). Aunque habitualmente secundaria, siempre muestra gran calidad intepretativa.

Købstædernes Forsikring

Volvemos a Copenhague, como estas semanas atrás, aunque quizá ahora lo dejemos por un tiempo. Dice Google Maps que ese edificio es Købstædernes Forsikring, una aseguradora creo, vista desde el parque de la Ciudadela.

Final de la primera temporada para Under the Dome, adaptación de una novela de Stephen King. Ha recibido muy buenas críticas y acogida general, pero si la he aguantado hasta el final es porque la temporada veraniega ha estado floja en general. Empezó floja, hubo un momento que parecía que remontaba, volvió a navegar desde mi punto de vista por las aguas de la mediocridad hasta que apareció Natalie Zea, pero ni aun por esas. Personajes estereotipados y mucho mareo de misterios de cúpulas, huevos, mariposas monarcas y estrellas rosas, pero ha sido estirar y estirar y estirar una trama que no daba para tanto. No me parece probable que retome la segunda temporada, es evidente que el niñato gilipollas no va a darle a la palanca o no surtirá el efecto buscado, y seguirán jugando al escondecucas por Chester’s Mill hasta que el resto del mundo muera de aburrimiento. Por cierto, hablando de la “jarjarbinks” del lugar… Chester’s Mill tiene la agente de policía más tonta del mundo. Pero tonta, tonta, tonta, tonta,… que engañarle con cualquier cosa es más fácil que quitarle a un bebé el chupete. Pero cómo se puede ser tan taruga… Si es que no me lo explico; que los guionistas de esta serie sean tan malos, digo.

Y he terminado el maratón de estas últimas semanas de Borgen, drama político danés. Es mentira que los escandinavos sólo sepan hacer buenos dramas policiacos. También saben hacer, obviamente mediocres dramas políticos. Como ya he comentado previamente, esta serie ha tenido algún momento bueno, pero también ha tenido algún momento lamentable, ridículo o risible. Se ha convertido en un guilty pleasure en mis últimas cuatro o cinco semanas. Placer culpable que probablemente aguantaba porque las actrices protagonistas, Sidse Babett KnudsenBirgitte Hjort Sørensen (que nadie pregunte como se pronuncian los nombres), combinan atractivo personal y algún que otro momento de buen hacer, cosa que apenas se puede decir del resto del reparto, especialmente de los personajes masculinos, de los que varios han tendido hacia el patetismo. Al final te quedas con que es una especie de loa a eso que llaman el “centro político”, un lugar en el que muchos dicen estar pero que personalmente no he encontrado por ninguna parte. Quedará en el apartado de anécdotas televisivas para un momento de mi vida en que necesitaba pararme todos los días una hora después de comer sin que ninguna preocupación me distrajera. Nada más. Y si los asiduos de IMDb veis que le ponen de media casi un ocho,… imaginaros qué gente vota habitualemente en IMDb.

Escultura en Ny Carlsberg Glyptotek

Y me pregunto qué curioseaba esta señora entre las esculturas de la Ny Carlsberg Glyptotek, museo procedente de colecciones privadas que es una pequeña maravilla en Vesterbro, un distrito de la capital danesa que sale mencionado varias veces en el episodio dedicado a la prostitución.

[Televisión] Cosas de series; irregularidad en las series del verano

Televisión

Como ya suponía la semana pasada, pocas novedades en este principio de agosto en mi cartelera televisiva. Si la semana pasada comentaba que había iniciado la visualización de la serie policíaca belga Salamander, lo cierto es que no he sido capaz de seguir con ella, y la he abandonado.

Dejando aparte aquellas series cuya misión no va más allá de proporcionar un cierto entretenimiento, la tónica que noto entre las que tienen alguna pretensión más es la irregularidad.

Con Dexter en el ecuador de su última temporada, la sensación es que todavía no sé por donde va a tirar la misma. Ha ido saltando de una trama a otra sin que ninguna se convirtiera en principal. Quizá el regreso de Hanna (Yvonne Strahovski) anime un poco más el cotarro, porque los conflictos entre hermanos difícilmente van a dar mucho más de lo que hemos visto.

Soto de Cantalobos

Estos días atrás de calor tremendo, hoy a suavizado, me hacen añorar las tardes de otoño en las que apetece ir a caminar kilómetros sin sudar la gota gorda, como por el Soto de Cantalobos, de las fotos de hoy.

Under the Dome, adaptación de una novela de Stephen King, era uno de los estrenos estrellas del verano. Me costó entrar en ella, y luego ha tenido momentos notables. Pero sigue con altibajos y con grandes irregularidades entre las diversas tramas que se producen bajo la cúpula. Estoy lejos del entusiasmo, moderado ciertamente, que muestran muchos medios especializados en la cosa televisiva.

Otra que no acaba de coger el tono que tenía en su primera temporada es The Newsroom. Sigue siendo una serie entretenida, pero por algún motivo que todavía no he terminado de analizar, sus personajes no acaban de tener el carisma que tenían la primera temporada. O quizá sea que los personajes/actores con más carisma de la serie tienen menos minutos y menos protagonismo, en favor de la tramas de otros caracteres que no enganchan tanto. Tengo la sensación de que, por lo que a mí respecta, por ahí van los tiros. Otros harán análisis más sesudos sobre la serie, pero no deja de ser un drama con algún tono de comedia sobre una serie de gentes.

A dos capítulos para su final, la Guerra de las Dos Rosas vista desde el punto de vista de las mujeres que nos presenta The White Queen, se mantiene a un nivel aceptable sin llegar nunca a la brillantez, salvo en la vistosidad de la adaptación a la época. En cualquier caso, en estos últimos capítulos, en los que supongo que asistiremos  al transcurrir del reinado de Ricardo III y el ascenso al poder de los Tudor, tiene que competir con la impresión que de ese drama dejó en mi hace ya tiempo el Ricardo III de Shakespeare en sus diversas versiones. Mala comparación.

Soto de Cantalobos

Durante el verano, aparte del agobio y la dura luz que hay hasta muy tarde, se te comen los mosquitos y todo tipo de bichos.

Y las dos series que me parece que mantienen su tono habitual son Longmire, que al igual que en la primera temporada va cogiendo carrerilla para ir ganando en intensidad, en este western moderno en las llanuras del medio oeste americano, y Futurama que a pesar de los años que lleva danzando, sigue manteniendo un buen tono y diversión. Probablemente, el secreto de ambas series es que ofrecen exactamente lo que prometen. Y ya decía Sabina que si dos no se engañan, mal puede haber desengaños.

Por último, el runrún internetero televisivo ha sido el anuncio del actor que será la duodécima reencarnación del Doctor a partir del especial de Navidad. Lo que desconozco, no lo he investigado, si protagonizará ya dicho especial o si hará su estelar aparición al final del mismo. Muchos comentarios y entusiasmo oigo sobre el nuevo Doctor. Lo cual no entiendo, porque sin conocer todavía cómo será la personalidad del nuevo Doctor… ¿cómo podemos saber si nos gustará? Como curiosidad, cierto episodio del principio de la temporada 4 de la era actual, The Fires of Pompeii, habrá de estar sometido a observación continua. La anterior compañera del doctor, Amy Pond (Karen Gillan), tenía allí un papelito. Y Peter Capaldi, la 12ª encarnación del personaje principal, también.

Soto de Cantalobos

Pero bueno, todo es cuestión de esperar unas semanas, a ver si desaparecen los rigores del verano en el valle del Ebro.

[Televisión] Cosas de series; Luther y poca cosa más

Televisión

Esta semana no tengo mucho que comentar en la cosa de las series televisivas. He decidido que no me interesa la versión norteamericana del crimen del puente, The Bridge, y la he abandonado con el segundo episodio a medio ver.

Todavía estoy por decidir si The Newsroom me gusta tanto como el año pasado, o no. Está más serializado, nos han presentado una serie de tramas que irán desarrollando,… y ya veremos.

En lo positivo, Under the Dome, que estuve a punto de abandonar, se ha ido poniendo las pilas, y sin ser algo especial, sí que empieza a ser entretenida. Más que suficiente para seguir con ella. También Orange is the New Black es una serie cuya primera temporada va de menos a más. Con más nivel que la anterior desde mi punto de vista, aunque son dos series que se mueven por muy distintos derroteros.

Y en lo que se refiere a novedades, sólo destaco que ha vuelto Luther, con una tercera temporada de cuatro capítulos, ya emitidos, aunque sólo he tenido ocasión de ver uno. Parece que al poco ortodoxo policía británico le están preparando un trampa importante para deshacerse de él por vía “asuntos internos”. No sé. Es una serie que está muy bien, pero que baja muchos enteros sin la presencia de la inquietante Alice Morgan (Ruth Wilson). Por cierto, esta excelente actriz va a participar en la adaptación cinematográfica de una de las novelas que más me han gustado a lo largo de mi vida como lector, la Suite francesa de Irène Nemirovsky.

Bueno. De momento, aquí queda la cosa. La semana que viene tendré algunas cosas más que decir con el final de algunas de estas series.

Monumento a los judíos asesinados por el nazismo en Europa

Seleccionando fotos para un próximo evento del que ya hablaré a su debido momento. Monumento a los judíos de Europa asesinados, Berlín (Alemania).

[Televisión] Cosas de series; regresos, novedades, unas mejores, otras peores…

Televisión

Las dos últimas semanas, por mis vacaciones, no he tenido entrada televisiva los jueves. Lo cual ha hecho que, a pesar de que el verano es un tiempo más soso en lo que se refiere a las series de televisión, se me hayan acumulado una serie de novedades, que pasaré a comentar, unas más resumidas que otras.

Han vuelto Rizzoli & Isles, con su cuarta temporada.  Las dos simpáticas amigas, policía e investigadora médica de la policía de Boston, vuelven con su habitual mezcla de acción, drama y humor. No hay grandes novedades en la serie, pero es un producto simpático, que se ve con agrado, aunque no sirva más que como mero entretenimiento.

Ha vuelto Dexter en su octava y última temporada. Más oscura que nunca, especialmente por la evolución de Debra (Jennifer Carpenter) tras los acontecimientos del final de la temporada pasada. Se incorpora a la serie la prestigiosa actriz británica Charlotte Rampling, como una psiquiatra especializada en asesinos en serie que conoce el secreto de Dexter (Michael C. Hall) desde que era niño. Y un nuevo contrincante, asesino en serie también, que sabemos cómo actúa, pero no sabemos mucho más. Todavía. Espero que den a la serie el final que se merece.

Al pie del Cabezo Cortado

Después de unos cuantos días con fotos de Escocia, volvemos a Zaragoza. Fotografía tradicional con película negativa en color.

Y tenemos segunda temporada de The Newsroom, serie que me gustó mucho el verano pasado, a pesar de que la crítica norteamericana estuviera muy dividida en su consideración. Pero creo que ahí está la política metida por el medio. No niego que en algúnos aspectos era un poco tramposa; pero los episodios tenían ritmo, mezcla de humor y drama, y yo me lo pasé muy bien. La nueva temporada parece que nos la van a contar como un largo flashback, y parece que con tono más dramático. Pues bien, ya veremos. Por lo menos, Sloan Sabbith (Olivia Munn), la peculiar analista económica sigue tan guapísima como siempre. ¡Qué morena!

Entre los estrenos absolutos de nuevas series, Siberia nos traslada a la realización de un reality-show de tipo aventureros. Dieciseis participantes que son abandonados en la taiga siberiana con un equipo de rodaje, y en el que pronto se verá que algún peligroso misterio les acecha. He visto el piloto y la mitad del segundo episodio… y a la papelera de las series. No me ha llamado nada la atención. Mala. De verdad.

También ha llegado la adaptación americana de Bron/BroenThe Bridge, situando la acción en el puente entre El Paso (EE.UU.)Ciudad Juárez (Méjico). De momento, tras el primer epiodio, no aporta nada nuevo sustancial. Y el reparto me parece peor. Especialmente, la detective rubia y rarita. Diane Kruger me pareció varios escalones por debajo de Sofia Helin. Si en el segundo capítulo no aporta algo nuevo, se caerá de mi cartelera. Con bastante probabilidad.

Al pie del Cabezo Cortado

La veinteañera Canon EOS 100 con un EF 50/1,8 de primera generación, que son una combinación para hacer fotografías, con un carrete de Kodak Portra 400.

Y estoy viendo la temporada primera de Orange is the New Black, serie que se ha emitido originalmente a través de un servicio en línea. La vida en prisión de Piper Chapman (Taylor Schilling), una mujer blanca que ingresa en una prisión federal por 15 meses, por un crimen que cometió diez años antes, y cuando su vida estaba totalmente normalizada. El piloto me gustó bastante, pero los que han seguido solo me han parecido pasables. Creo que terminaré la primera temporada, pero ya veré si voy más allá en caso de que haya más temporadas.

Y hemos tenido dos finales de primera temporada. Por un lado, la británica Dates. Corta serie de 9 episodios de 20 minutos cada uno, donde se nos narran primeras citas entre gente que utiliza servicios de citas por internet. También hay alguna sucesiva. Ha habido episodios mejores y peores, y varios personajes han repetido. Quizá el más destacado ha sido Oona Chaplin, que ha montado a su alrededor un típico triángulo (rectángulo, con sus dos catetos). Si vuelve con una segunda temporada, ahí estaré. Además,… los chicos que salen son diversos entre monos y feos. Pero las chicas, cada una en su estilo, son todas monísimas.

Y se ha acabado la primera temporada de Defiance, la apuesta fuerte de SyFy por la ciencia ficción. Antiguo militar en una Tierra invadida por especies extraterrestres y modificada, en la cual ahora tienen que convivir en un mundo con toques posapocalípticos, y que ha adoptado como hija a una chica alienígena. La ciudad de Defiance, antigua Saint Louis, es el escenario de sus aventuras, donde tras una vida nómada se instala como sheriff o similar. Me ha parecido irregular y relativamente previsible. No sé si volveré a seguirla en una futura temporada que parece asegurada.

Al pie del Cabezo Cortado

Fotografías tomadas bajando del Cabezo Cortado en Zaragoza, hacia San José.

[Televisión] Cosas de serie; preparando el cierre, temporal o de temporada

Televisión

En estas semanas que quedan para las fiestas de invierno, las series están preparando sus cierres de temporada parciales o totales. Algunas, aquellas que rondan los 12 capítulos por temporada, se despedirán de nosotros en las próxima temporada. Es el caso de DexterHomeland. Quedan dos capítulos para el cierre, que será más o menos sorpresivo o inesperado suponemos. Dexter sigue siendo una serie entretenida, pero ya no engancha como antes. Ya no es lo que era. Va pidiendo un final digno. Con Homeland, lo que nos está pasando es que empezó tan fuerte, a un ritmo tan rápido, que luego pasamos a un estado de semidesconcierto. Pero conforme se va acercando el final de temporada, vuelven las emociones fuerte. Hay que confiar.

También se irán despidiendo en las próximas semanas hasta después de las fiestas invernales las series de temporada larga. Ya iremos diciendo. De momento se han despedido momentáneamente Revenge, que también empezó con gran ritmo que luego se ha limitado a mantener, sigue siendo un culebrón muy entretenido, y Once Upon a Time, que ha cerrado un ciclo de aventuras. Esta estoy a punto de sacarla de mi cartelera, porque se está tomando demasiado en serio a sí misma, lo cual es un absurdo. Bones tampoco está en sus mejores momentos. Intentan ser originales, pero se están volviendo sensibleros y moralistas. Me costaría pensar en abandonar esta serie, pero…

De las comedias de situación, sólo mantienen el tipo con dignidad How I Met Your Mother, y sobretodo, las geniales Modern Family30 Rock, cada una en su estilo. El resto se arrastran sin pena ni gloria. Bueno por lo menos en el último capítulo de New Girl se ha incorporado Olivia Munn interpretando a una stripper. Creo que esta chica, además de ser imposiblemente guapa y atractiva, está dotada para la comedia. Por cierto, que poco a poco, he vuelto a recuperar los episodios de The Newsroom, durante su emisión en Canal Plus, y se ya me gusta la actriz, todavía más su disparatado personaje, Sloan Sabbith. Colgado de esta chica como si fuera de verdad.

En fin. Salvo honrosas excepciones, no está siendo una temporada memorable en esto de las series de televisión.

Escena suburbana

Tengo la sensación, de que este año hay más series estrelladas que en el estrellato,… no sé.

[Televisión] Cosas de series; dramón inglés en vísperas del Doctor, y final de temporada para The Newsroom

Televisión

Sip. Ahora es definitivo. Este fin de semana que viene vuelve el Doctor. Tengo ganas. Me divierto mucho. Y sale Amy Pond (Karen Gillan). En sus último capítulos. Habrá que aprovecharlos al máximo. Mientras, los ingleses están muy prolíficos y entre otras cosas nos traen la adaptación de un novelón de principios de siglo XX. Parade’s End. Misma época que Downton Abbey, pero nada que ver. El primer capítulo me gustó mucho. También podría comentar algo de Copper, una ambientada en el Nueva York de la época de la Guerra de Secesión, con un policía de origen irlandés muy sui géneris. Pero como todavía no he decidido si la voy a seguir… En fin… que además se acerca septiembre y muchas novedades. En esta ocasión tendré que ser muy, muy, muy selectivo. Últimamente manejo menos tiempo.

Pero de lo que hoy toca hablar es del final de temporada de The Newsroom. Para empezar he de decir que ha sido mi serie favorita de este verano. Ese grupo de gente tratando de hacer periodismo honesto en una época en la que uno tiene la sensación de que la expresión “periodismo honesto” es un monumental oxímoron. Como digo, aun convencido de que lo que cuenta, en estos tiempos que corren, no puede ser, de vez en cuando hay que soñar con lo que podría ser. Con un piloto absolutamente magnífico y con varios capítulos de gran nivel, las historias de esta serie han estado a dos niveles.

Por un lado las historias relacionadas con la actividad periodística, con las intrigas en la cadena, entre los mandamases y los que se curran las noticias. Esta parte de la historia ha sido excelente, y hay que reconocer que hay un doble mérito, de los guionistas y de los intérpretes, con Jeff Daniels a la cabeza, la estupenda estoy-enamorado-de-ella Emily Mortimer, la bonhomía que transmite Sam Waterston, y las esporádicas pero estupendas apariciones de Jane Fonda. Desde mi modesto punto de vista, televisión, cine en pantalla pequeña, de primer nivel.

Por otro lado las historias de las relaciones románticas del resto de la panda. Que sin molestar en exceso han estado unos cuentos niveles por debajo de las anteriores. Muchas veces sobrando. Especialmente rollo ha sido la relación entre los personajes de John Gallagher Jr. y la por momentos cada vez más cargante Alison Pill.

Entre medias, y en el lado positivo dos personajes/caracteres. Por un lado el friqui del equipo interpretado por un sólido e interesante Dev Patel. Por otro, ya lo he mencionado varias veces esta semana, ese personaje de Sloan Sabbith, la economista sumamente inteligente pero una inepta social como ella misma dice, interpretada por la estupendísima también-estoy-enamorado-de-ella Olivia Munn, que no sólo es muy guapa sino que ha tenido momentos muy buenos entre el drama y la comedia.

Espero con ganas la segunda temporada. Y creo que voy a volver a ver la primera temporada poco a poco. O por lo menos algunos de sus capítulos. Muy recomendable.

Músicos callejeros del este de Europa

Sigo considerando elaborar el álbum de fotos de Ginebra y alrededores en blanco y negro. Aquí, unos músicos callejeros procedentes del este de Europa en las calles de Vevey.

[Televisión] Cosas de series,… y lo surrealista de las retransmisiones olímpicas

Deporte, Televisión

Pocas novedades con respecto a la semana pasada. Las series, no muchas de las que estar pendientes este verano, las llevo al ralentí. Y más esta semana en la que la “sesión de noche” la dedico a los Juegos Olímpicos, fundamentalmente a las pruebas de atletismo. Por dejar las cosas claras. La semana pasada mostré mi admiración por uno de los personajes femeninos de The Newsroom, la analista económica Sloan Sabbith (Olivia Munn), que si en la semana anterior mostraba su lado dramático, en esta, con menos protagonismo mostraba buenos destellos de su capacidad para la comedia. Con éxito. Y lo sigo diciendo, está como un queso. Guapísima. Merece muchos más minutos que la sosa de Maggie (Alison Pill). Incluso la amiga de esta Lisa (Kelen Coleman) merece más minutos que la sosa en cuestión. Pero bueno, como véis, anecdótico.

Apoyar mi opinión de hace unas semanas, que el drama policiaco tipo western moderno, Longmire, ha ido creciendo en intensidad y en interés conforme ha avanzado su primera temporada y ahora, a punto de terminar, me va a saber a poco. Pocas cosas novedosas más que contar.

No todo es deporte en Londres; también hay cultura, como los museos,… o depósitos de expolios de tierras ajenas como el British Museum… Si ya conozco las razones de los británicos para decir que no es un expolio sino otra cosa… ya.

Pero volvamos a los JJ.OO. de Londres. Ya comenté también mi decisión por optar por las retransmisiones de Eurosport HD por la excelente calidad de las imágenes en alta resolución. Y también por la variedad de disciplinas deportivas que he podido ver, aunque sea en pequeñas dosis. No penséis que me estoy tragando muchas horas de juegos. Ni mucho menos. Alguna cosita por la tarde después de comer, y por la noche después de cenar la retransmisión de atletismo. Pero bueno. Aún estoy ahí. Los que tengo más dudas de que estén ahí, o en el mundo en general, son algunos de los comentaristas. Que confirman mi teoría de que lo peor de las facultades de periodismo debe ir a las secciones de deportes. Bien. Algunas perlas.

Se supone que saben inglés, pero de vez en cuando meten la gamba que da gusto. Por poner un ejemplo, no se han enterado que el lugar de las pruebas de tiro, The Royal Artillery Barracks, es el “Cuartel de la Artillería Real” y no el “barracón de artillería”. Es por poner un ejemplo.

Un comentarista se metió en un berenjenal con el país de Bielorrusia, la “última” dictadura de Europa, lo cual es ser muy benevolente con algún otro régimen de la zona. Más o menos empezó a hablar de este país como la Rusia Occidental”, redondeándolo con la versión inglesa del término “Western Russia”. Suponiendo que “Rus” y “Rusia”, en los idiomas eslavos del lugar, fueran equivalentes como hacemos en español, lo cual no está claro, el país no sería la “Rusia Occidental” sino la “Rusia Blanca”. Al ratito de meterse en este fregado, así como de pasada, aplicó este apelativo al país. Quizá alguién le dio un toque. O alguno de sus seguidores en Twitter de los que tanto presumen. Quizá este dato no sea del conocimiento del público en general, pero en un periodista que transmite unos juegos olímpicos,…

El Old Royal Naval College en Greenwich no está muy lejos de The Royal Artillery Barracks.

Creo que fue el mismo periodista, que en el momento de entregar las medallas de los 100 metros vallas femenino, empezó a hablar del Waltzing Matilda, canción popular tradiciona australiana, país de la ganadora, que ha sido propuesto en alguna ocasión como himno del país oceánico. Hasta ahí, pase. Pero coge y va y empieza a compararlo con el Paquito el Chocolatero. Una canción que, aunque muy popular, es profundamente nostálgica y canta algunos valores sobre la justicia social comparado con un pasodoble pachanguero de los de bailar en bodas y fiestas de pueblo, cuando vas bien servido vinorro y licores espirituosos. Esto es estar en lo que se está. Esto es tener sentido de la proporción y conocimiento del mundo… Por cierto, que la “matilda” de la canción no es ninguna señora, que la expresión “waltzing matilda” es sinónimo de vagabundear. Pero esto ya es mucho pedir.

Pero pasemos a lo políticamente correcto/incorrecto. No es que yo sea un fanático de lo políticamente correcto; a veces, tapa otras miserias y desigualdades que convendría dejar explícitas. Pero en general reconozco la necesidad de convivir en paz, y de no arremeter verbalmente contra el prójimo con comentarios que pudieran ofenderlo. Pero no hay que preocuparse, que para eso tenemos al comentarista, no sé si es el mismo u otro, no me quedo con los nombres, que a una chica norteamericana que compite en halterofilia, en la categoría de más peso, más de 75 kilogramos, pero que evidentemente padece una obesidad mórbida ya que acreditaba un peso corporal de más de 160 kilogramos, va el tío y empieza a decir que mira tú que suerte que en esa categoría de competicía la chica podía comer lo que quisiera, que qué feliz, que qué bien… No como las de las categorías inferiores que tenían que vigilar el peso. Y que se notaba que le gustaba menear el bigote… Yo no podía dar crédito a los sonidos que llegaban a mis oídos. De verdad. Sobretodo porque no creo haber escuchado en la competición masculina comentarios similares. Totalmente fuera de lugar. Catastrófico. En cualquier caso, también sería interesante hablar de cuándo el deporte no lleva aparejado el famoso “mens sana in corpore sano”.

Tomando unas pintas o lo que sea en Covent Garden; si tomas muchas te arriesgas a terminar cantando el “Waltzing Matilda”. O peor, bailando el “Paquito el Chocolatero”.

Claro, en un tono no muy distinto, en los lanzamientos de objetos más o menos pesados en el estadio de atletismo, lo que en las competiciones masculinas eran demostraciones de fuerza o potencia, en las femeninas de repente se convertía en “mira tú que bestia”, “pero será bestia” o similares. Y no voy a entrar en otros comentarios sobre el físico de las competidoras.

Otros fregados en los que se han metido con frecuencia han tenido que ver con los conceptos de raza/genética. En los últimos años,… décadas más bien,… los atletas de origen africano, han sido los dominadores de muchas pruebas atléticas. Y aquí me refiero tanto a los del África subsahariana, a los del norte de Africa, o a los descendientes de esclavos llevados al caribe o a Norteamérica. Lo que vulgarmente se denomina en la calle “negros” y “moros”. Analizar porque esto es así es complejo, por la variedad de factores sociales, económicos, culturales, e incluso tal vez biológico, sólo tal vez, que llevan a ello. Pero esto no ha impedido para que hayan abundado los comentarios pseudocientíficos, sobre genética. Lo cual sorprende dada la relativamente escasa variabilidad genética de la especie humana que hace que el concepto de raza sea dudosa aplicación en esta especie. Pero ya, cuando el comentarista se pone a dar alaridos de alegría porque en una prueba ha ganado un blanco, en un ejemplo sorprendente e inapropiado de chovinismo “racial”… De verdad… ¿Tanto cuesta ignorar el color de la piel del atleta y simplemente aplaudir cuando lo hace bien y lamentarlo cuando las cosas van mal?

Estos son ejemplos. No me he dedicado a llevar un diario de gazapos e incorrecciones. Es simplemente de lo que me acuerdo. Ha habido más. No sé. Creo que los medios deberían meditar y cuidar un poco a quien contratan. Porque creo que los espectadores merecemos otra cosa. Aunque algunas veces te partas de risa por lo kafkiano de los comentarios. Otras veces, maldita la gracia que hace.

Qué queréis que os diga, visto lo visto, viva el Londres multiétnico.

[Televisión] Cosas de series; … y de juegos olímpicos

Televisión

Pues sí. Esta semana, aprovechando que el número de series de ficción que estoy siguiendo es limitado, voy viendo retransmisiones de los Juegos Olímpicos que se están celebrando en este final de julio y principio de agosto en Londres. Ya tuve la oportunidad de comentar extensamente la ceremonia de apertura, así que ahí no me voy a entretener. Comentar simplemente que sigo optando por la calidad de imagen sobre otras consideraciones, así que lo estoy siguiendo en Eurosport HD. La calidad de imagen buenísima. La calidad de los comentarios,… depende un poco de quien comente. Pero en general entre mediana y lamentable. Sigo preguntándome por qué son tan cenutrios los periodistas y comentaristas deportivos. Y el caso es que siendo que los deportes son de los espectáculos y de las noticias que más se ven o se leen, debería ser al revés. Que estuviera lo mejor. Para tener un mejor impacto en la sociedad. Salvo que lo único que importe es vender, aunque sea cutre. Tendría la opción de pasarme a otro canal, sacrificando la calidad de imagen, pero por las referencias que tengo, tampoco ganaría gran cosa. Bueno. Mala suerte. En otra vida, en otro universo, será mejor.

Pasándonos a la ficción, me sorprende no haber hecho ninguna referencia en lo que llevamos de verano a Futurama. Y el caso es que mi impresión es que ha mejorado en esta su séptima temporada con respecto a la anterior. Bien. En cualquier caso, si emiten Futurama, yo lo veo. Seguiré fiel a estos simpáticos personajes del tercer milenio hasta el final.

De los dos estrenos destacados del verano, sigo viendo con ganas The Newsroom, donde poco a poco van dando minutos a los secundarios. En el último episodio, tuvo un papel destacado la economista responsable del espacio económico de la cadena. La interpreta la guapa Olivia Munn. Realmente está impresionante esta chica. Pero lo bueno es el carácter que le han puesto a su personaje. Lejos de hacer valer su físico, cosa de la que se aprovechan sus productores, es una tía íntegra, y un poco freak, que se toma todo en serio. De alguna forma emparentada, aunque versión drama, con Temperance Brennan y Sheldon Cooper. Claro… que los anteriores son científicos,… y cada vez hay más dudas sobre si la economía es una ciencia… visto lo visto… “con lo que está cayendo”, frase más tristemente popular en este país en los últimos años.

Bunheads, la gilmoriana comedia del verano, ha dado un cambiazo. Desaparecida, supongo que temporalmente, una de sus presuntas protagonistas, nos quedamos con tramas en las que empieza a ser cada vez más importante la interacción entre Michelle (Sutton Foster, he dicho ya lo que me gusta esta chica) y las adolescentes. No está mal.

Y la que me está encantando es Political Animals. Con un reparto de impresión, y a pesar de que el segundo episodio tiraba al culebrón familiar, la intriga política en la que nadie se puede fiar de nadie cada vez me gusta más. En el tercer episodio incluso hemos tenido la visita inesperada de Vanessa Redgrave. Que está muy mayor. Pero me ha alegrado verla por ahí.

Finalmente, hoy han colgado en internet el trailer de lo nuevo de Doctor Who. Supongo que es el trailer de toda o buena parte de la séptima temporada, porque si ha de salir todo eso en el primer capítulo,… igual se pasan. Qué ganas. No hay fecha fijada. Dicen que para final de agosto. Qué ganas. Ay,… ya lo había dicho.

Os dejo con una foto de Londres, ya que es la capital del mundo deportivo en estos momentos. Fotografía que con otras de diversos lugares de Europa podréis encontrar en mi Tumblr, De viaje con Carlos, del que hacía tiempo que no os recordaba su existencia.

Paseando al atardecer por el South Bank del Támesis junto a The London Eye.

[Televisión] Repaso al panorama de series veraniegas

Televisión

Después del monográfico de ayer dedicado a Eureka, y después de saltarnos un jueves esta sección semanal dedicada al cine en pantalla pequeño, haremos un recapitulación de algunas novedades, y algunas cosas de lo que estoy viendo.

En primer lugar decir que he seguido una sitcom sin pena ni gloria sobre cuatro compañeros de trabajo que básicamente hablan de mujeres, y poco más. Porque era una sitcom de 20 minutos que viene bien para rellenar algún rato tonto, porque por lo demás no era muy interesante. Su título, Men at Work. Dicen que ha renovado para el año que viene. Ya veremos.

Estreno de Perception, en la que un agente del FBI (en este caso, chica, pequeñita y mona), colabora con un experto (en este caso psicólogo académico, que da clases en la universidad). ¿A que suena el argumento a un millón de series actuales procedimentales? Se supone que la novedad es que el experto es una especia de “mente maravillosa“, película que no me gustó. Es entretenida tirando a floja. No sé si durará mucho.

Han vuelto los chicos de White Collar. Estos son un valor seguro. Así que me entretienen bastante una vez a la semana.

Estreno de Political Animals. Miniserie de contenido político, basada claramente en la figura de Hillary Clinton. Lo bueno es el reparto, con Sigourney WeaverCarla Gugino a la cabeza, aunque esta puede que sólo salga en el piloto. Que guapa está siempre la Gugino, siendo una actriz más que decente. Y que bien lo hace la Weaver. A mí me ha interesado y la seguiré con ganas.

Hay una serie, un western moderno, con shériff de hoy en día en algún lugar perdido de las grandes llanuras norteamericanas, cerca de las Rocosas, que a lo tonto se ha hecho un hueco fijo y gustoso en mi caja tonta. Se trata de Longmire. Y sin ser deslumbrante tiene su puntito.

Bunheads es la comedia cuyo principio me encantó. Ya está comentado. Ahora está en una fase tranquila, donde lo fundamental son los diálogos de sus dos actrices protagonistas. Realmente buenos. Pero quizá debería avanzar con más garbo. Y las adolescentes bailarinas no acaban de enganchar. Menos bien de lo que pensaba, pero razonablemente bien.

Dicen que The Newsroom está teniendo críticas encontradas en su país de origen. A mí me está encantando. Especialmente por sus dos protagonistas. Sin embargo, se deslizó en la pantalla de mi ordenador una información que puede suponer un vuelco absoluto en lo que se refiere a de qué va a tratar en el futuro la serie. No me gustaría que mis sospechas fuesen fundadas, pero tengo un par de indicios que me hacen sospechar. Por cierto, entre las secundarias del reparto, qué guapa es Olivia Munn. Y fue divertido ver a Jane Fonda en un episodio. Aunque creo que la voy a odiar.

Y bueno, hay alguna cosita más por ahí, pero ya vale por hoy. Voy avanzando, más lento de lo que yo pensaba con mi diario de viaje a Noruega. Pero ya hay fiordos majestuosos por ahí. Os dejo alguno. Y algún tren y paisajes majos. Mientras, en un podcast de Jazz porque sí, estoy escuchando un concierto de Shelly Manne absolutamente estupendo.

Navegando por el Nærøyfjord

Salto de agua en las paredes del Nærøyfjord.

Navegando por el Nærøyfjord

Navegando por el Nærøyfjord.

Saltos de agua desde el ferrocarril de Flåm

Salto de agua bajo la estación de Myrdal, visto desde el tren del ferrocarril de Flåm.

Saltos de agua desde el ferrocarril de Flåm (Kjosfossen)

Saltos de agua desde el ferrocarril de Flåm (Kjosfossen).