[Televisión] Cosas de series; entre dilemas de pareja y de dinero por arrobas

Televisión

Semana que parecía de transición y de toma de decisiones sobre mi cartelera televisiva, pero que ha llegado con algunas novedades y con el fin de algunas temporadas, incluso de alguna serie.

Como digo, revisión de contenidos de mi cartelera, que quiero ir adelgazando progresivamente. Arrow ha sido esa serie de superhéroes que bordeaba constantemente la categoría de los “guilty pleasures”. Con interpretaciones tirando a flojas y situaciones rozando el absurdo, un grupo de guionistas capaces han sido capaces de hacer entretenida esta serie… pero dentro de unos límites. Y me he cansado. Ya me cuesta prestarse atención cuando le dan la enésima vuelta a la misma situación argumental. Fuera.

Como muchas ocasiones, acompaño mi entrada televisiva de fotos de mis viajes. Pero en esta ocasión de forma modesta, por Aragón, mi tierra. En el encabezado, visitando el Pozo de Santa Bárbara en las minas de Utrillas, y aquí el amanecer en Martín del Río.

Como muchas ocasiones, acompaño mi entrada televisiva de fotos de mis viajes. Pero en esta ocasión de forma modesta, por Aragón, mi tierra, por las regiones vecinas. En el encabezado, visitando el Pozo de Santa Bárbara en las minas de Utrillas, y aquí el amanecer en Martín del Río.

The Path era una novedad de esta temporada que trata del fenómeno de las sectas. Le di una oportunidad porque el reparto podía tener su interés. Pero tras tres capítulos he decidio que no me interesa nada en absoluto. Fuera, también.

Ya tenemos con nosotros la segunda temporada de Outlander, con un primer episodio que ha tenido un notable comienzo, muy atractivo. Pero sin embargo, conforme avanzaba, la trama se iba vulgarizando y haciéndose previsible. La primera temporada estuvo muy bien, con una historia bien contada y con protagonistas carismáticos, especialmente su protagonista, la guapa y decidida Claire Randall (Caitriona Balfe). Pero no tengo claro que la presentación de la situación que han realizado me vaya a convencer del todo… no sé. Pero démosle tiempo.

Interior de la Seo Vieja de Lérida.

Interior de la Seo Vieja de Lérida.

Tenemos también la llegada de un drama con capítulo cortos, de media hora, The Girlfriend Experience, basada en una película de hace unos años que recibió unas críticas malísimas. Lo cual hace sorprendente esta propuesta, sobre el mundo de las “call girls” de alto “standing”. Lo primero que imaginé es que se trataría de una serie para enseñar culos y tetas sin pudor ni rubor. Y algo de eso hubo en el primer capítulo, pero con menos intensidad de lo que pensaba. Bueno,… son episodios de sólo media hora. No terminó de convencerme, pero claramente fue un capítulo introductorio y habrá que ver como sigue. Difícil será que nos haga olvidar algún antecedente británico a este respecto.

Y luego está uno de las últimas novedades de las nuevas cadenas de vídeo por internet, The Ranch. He de decir que el escepticismo hacia esta serie era total. Para empezar, si te la venden como protagonizada por Ashton Kutcher, uno de los peores actores que conozco entre los de cierta fama, y Elisha Cuthbert, una actriz que nunca ha pasado de ser una chica mona, una cara guapa, que apenas se podía considerar una promesa y que ya empieza a tener una edad que le obliga a otro tipo de papeles. Aunque siga siendo razonablemente joven y mona. Pero de repente vi que tenían un papel importante en la serie Sam Elliott, a quien recuerdo con su sombrero y su bigotazo desde su rosa amarilla de Tejas, y Debra Winger, una actriz que siempre me gustó un montón aunque no acabara de destacar como estrella. Y me apunté, y tiene sus momentos… no será memorable, pero tiene sus momentos, especialmente cuando interaccionan los dos veteranos.

Saladas de Sástago-Bujaraloz en los Monegros.

Saladas de Sástago-Bujaraloz en los Monegros.

Y hay que destacar dos finales de temporada. Uno de ellos final de serie.

Billions ha sido una novedad de este año que, más que por su argumento y premisas de partida, la lucha de poder a poder entre un multimillonario tiburón de la especulación financiera y el fiscal federal de los EE.UU. que lo quiere enchironar por tramposo, ha sido interesante por el duelo interpretativo entre sus dos protagonistas; Paul Giamatti y Damian Lewis. A los que se unen a alto nivel las conyuges en la ficción de ambos, Malin Akerman y muy destacadamente Maggie Siff, complementados por un plantel de secundarios muy interesantes. El caso es que poco ha poco han ido apareciendo episodios que en sí mismos eran muy buenos, con guiones muy bien tramados, de alto nivel, haciendo de esta serie uno de los estrenos más interesantes de la temporada. Ha habido momentos en que he disfrutado muchísimo. Giamatti es un actor fenomenal. Y Lewis ya demostró en Homeland y Band of Brothers su calidad. Muy recomendable.

Y ha llegado al final de su camino, tras dos temporadas, Togetherness. Esta propuesta de comedia dramática o drama cómico, bordeando a ratos la tragicomedia personal, sobre cuatro personas que se ven obligadas a convivir mezclando relaciones de pareja y de amistad, que no resultan fáciles. No ha estado mal, pero creo que es lógico que haya llegado pronto a su fin, porque probablemente hayan agotado muy deprisa las posibilidades dramáticas de la serie. A la que han dado un final razonable pero apresurado.

Y esto es todo por ahora. A partir de este momento irán goteando finales de temporada, pero también llegará alguna que otra esperada novedad. Tiempo al tiempo.

Trincheras de la guerra civil española en la sierra de Alcubierre.

Trincheras de la guerra civil española en la sierra de Alcubierre.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

 

[Televisión] Cosas de series; problemas matrimoniales de una doctora inglesa y familiares de una policía americana

Televisión

Veamos… han pasado dos semanas desde el último repaso televisivo… Ha habido una serie de novedades a las que no me he enganchado. Algunas de ellas, ni siquiera he terminado el primer episodio. La australiana de institutos marginales The Principal, los vikingos de The Last Kingdom, un asesinato de hace décadas en Unforgotten, la sitcom de parejas vecinas Truth Be Told y la de exnovia histérica y rara Crazy Ex-Girlfriend. Aunque alguna de ellas parecía bien referenciada. Pero o no me han gustado o no me han interesado.

En el aspecto negativo, también he de decir que estoy por abandonar uno de mis guilty pleasures, Arrow. Esta combinación de guiones entretenidos con actores muy guapos pero malos está empezando a dejar de parecerme entretenida.

En el apartado de las novedades, hemos tenido el comienzo de la nueva temporada de Fargo. Nueva época, final de los años 70; mismo entorno, la gélida Minnesota. El primer episodio ha sido buenísimo, como momentos de gran inspiración en el mismo tono que sus antecesoras tanto para la gran como para la pequeña pantalla. Muchas expectativas puestas en esta temporada de una de las series revelación del año pasado.

En mi tumblr de viajes, apareciendo fotografías de mi última escapada a Viena (enlaces al final), como el interior de la catedral de San Esteban.

En mi tumblr de viajes, apareciendo fotografías de mi última escapada a Viena (enlaces al final), como el interior de la catedral de San Esteban.

De lo que tengo en cartelera, está bastante potente Doctor Who, con historias de dos en dos capítulos bastante entretenidas. The Big Bang Theory está teniendo momentos muy buenos de nuevo. Las dos comedias de situación aparentemente similares, Modern Family y Life in Pieces, compitiendo duramente,… y yo no dejaría ninguna, pero si me obligasen por algún motivo igual escogería quedarme con la novedad. Y la comedia de situación gamberra, You’re the Worst, en el último episodio que vi demostró que es cualquier cosa menos superficial. Cargas de profundidad en el ámbito de las relaciones humanas.

Y he tenido dos finales. Uno, de temporada, Ties That Bind. Todavía no sé por qué he visto todos los capítulos de este drama policial-familiar que es francamente floja, por no decir mala. No sé si volverá con una segunda temporada, pero es dudoso que yo me apunte a ella. No merece la pena más comentario.

Unas viejas locomotoras de vapor en la estación de Heiligenstadt.

Unas viejas locomotoras de vapor en la estación de Heiligenstadt.

Y se acabó también la miniserie británica Doctor Foster. La historia de la doctora inglesa que de repente que su marido, en los cuarenta, puede tener una aventura con la hija de unos conocidos de veintitrés ha tenido en mi opinión unos cuantos altibajos. Con momentos muy buenos en el primer episodio, que nos prometía un tono duro y tenso, de mala leche y venganzas, luego divaga un poco sin encontrar su sitio hasta alzarse en el cuarto y penúltimo capítulo y hasta la mitad del quinto y último en muy alto nivel,… para luego ir a un final relativamente anodino y pequeño burgués. No sé. Las interpretaciones son buenas, pero no he acabado de cogerle el tranquillo, y no se han definido bien las historias paralelas. En fin. Era un producto autolimitado. Tampoco ha estado mal, que conste.

Y hasta la semana que viene, con respecto a la cosa televisiva.

O la visita al Leopold Museum en el Museumsquartier.

O la visita al Leopold Museum en el Museumsquartier.

Cuaderno de viajero – Viena 2015

Viena en el tumblr De viaje con Carlos

[Televisión] Cosas de series; “guilty pleasures” en forma de héroes encapuchados o de cirujanos enamoradizos

Televisión

Si leísteis la entrada especial televisión del martes, ya sabréis que mi semana televisiva ha venido marcada por los episodios finales de Mad Men, una serie para recordar. Pero ha habido más cosas. Incluso algunas novedades, eso sí, poco convincentes. Al menos para mí.

Por ejemplo, apareció la semana pasada algo llamado Wayward Pines, en la que un agente federal de no sé cual de los muchos cuerpos de policía que tienen en EE.UU. aparece en un pueblo perdido del medio oeste americano, como atrapado en vaya usted a saber que misterios después de tener un accidente… Lo cierto es que ya me cansan este tipo de series, me aburrí a mitad del episodio piloto y ni lo  terminé. No se incorpora a la cartelera. Ni me di cuenta que en algún momento salió la atractiva Carla Gugino.

En un tono muy distinto llegó a las pantallas una serie británica, Jonathan Strange and Mr. Norrell, que nos sitúa a principios del siglo XIX en plenas guerras napoleónicas, en un momento en el que nos dicen que hace trescientos años que ha desaparecido la magia de Inglaterra. Y hay un tipo que parece que la ha recuperado… No sé. Fantasía mágica, mezclada con serie de época, con toques fáusticos… Buena factura británica, algún buen momento en el primer episodio, pero todavía está por ver si el tema me interesa. Le daré una segunda oportunidad.

Hoy os traigo en fotos, algo de lo que se puede ver en estos días por mi Tumblr, cuya dirección viene abajo. Por ejemplo, aparecerán los acuartelamientos del castillo de Kronborg en Helsingør, la shakespeariana Elsinor, en Dinamarca.

Hoy os traigo en fotos, algo de lo que se puede ver en estos días por mi Tumblr, cuya dirección viene abajo. Por ejemplo, aparecerán los acuartelamientos del castillo de Kronborg en Helsingør, la shakespeariana Elsinor, en Dinamarca.

Y en lo que se refiere a finales de temporada, nos referiremos a dos de mis placeres culpables. Esas series que no sé porque las veo por que tienen todas las papeletas para pasar de ellas, pero que ahí aguantan.

Una de ellas es Arrow, la única serie del género de héroes en pijama que sigo… con el permiso de Ms. Carter. Siempre lo he dicho. Las tramas son simplonas, los actores son malos, los personajes en muchos casos risibles en sus excesos, y sin embargo consiguen que el conjunto resulte muy entretenido. No me suele pasar con este género. Agent Carter es una excepción, puesto que tiene un plus de buen hacer interpretativo, unos guiones más cuidados y una ambientación excelente. Pero Arrow, al igual que otras similares sufre del mismo conjunto de “defectos” que hace que el género no sea para mí. No lo han sido otras series que van surgiendo con temas similares. Ni siquiera aguantó el primer spin-off de la serie. Parece que se viene otro… con sorprendentes resurrecciones. Pero hay aguanta en mi cartelera… porque me entretiene. Pues vale.

También pasearemos por el animado distrito de Kreutzberg en Berlín, Alemania.

También pasearemos por el animado distrito de Kreutzberg en Berlín, Alemania.

Y ahí esta. Después de 11 temporadas, sigo viendo Grey’s Anatomy… El porqué sigo enganchado a esta serie de adolescentes de instituto de 40 tacos disfrazados de cirujanos es algo que no entiendo ni puesto hasta las trancas de LSD. Pero si la mayor parte de los personajes ni siquiera me caen bien. Incluso las guapas se convierten en gente absolutamente insoportable… véase el caso de Izzie Stevens (Katherine Heigl), que desde que dejó la serie deambula como un fantasma haciendo bodrios en cine y televisión, de Lexie Grey (Chyler Leigh), en paz de descanse, o de Jo Wilson (Camilla Luddington), actual alma en pena de la serie que hay que ver cómo nos ponía en Californication o en True Blood. Y ¿quién no ha sentido alguna vez la necesidad de degollar a Kepner (Sarah Drew)? Se queja la gente de las putadas que les hacen a los “protas” de Game of Thrones, más sobre esto a continuación,… pero ¿alguién se ha planteado los muertos que llevan entre los cirujanos de Seattle y sus allegados? ¿La cantidad de accidentes aéreos, náuticos, carreteros, empalamientos, bombas,…? Pero si Game of Thrones es un juego infantil en comparación. Bueno. A lo mejor es una mezcla de todo esto, y de la juerga que son algunas de sus más dramáticas situaciones lo que hace que convirtamos este drama en una comedia negra, y que algunos sigamos pese a todo enganchados a ella.

Sí. Está el último episodio de Game of Thrones… Sí, la serie va por su lado, ya es una historia distinta a la de los libros… lo cual no está ni bien ni mal. Simplemente se ha convertido en otra historia. Sí, pensábamos que esta era una temporada de transición, una preparación a las tracas finales… porque no creo que esto dure más de siete temporadas… Pero, de verdad. ¿Qué pensabais que pasaba cuando alguien se casaba con Ramsay (Iwan Rheon)? Madre mía, qué mema es la gente. Y qué coherente es la serie.

Y nos podremos asomar a la Gouffre de Padirac en el Quercy, Francia.

Y nos podremos asomar a la Gouffre de Padirac en el Quercy, Francia.

De viaje con Carlos

Prueba con una foto al azar

[Televisión] Cosas de series; guerras marcianas, sitcoms fracasadas, musical anecdótico y epopeya danesa

Televisión

Mucho que comentar en esta semana. Menos mal que hoy es festivo en Zaragoza y hay más tiempo para redactar.

En primer lugar decir que, como los estrenos y los retornos del mes de enero son más interesantes que lo que había antes de navidades, se me había superpoblado mucho la cartelera televisiva. Así que he hecho recortes:

He dicho adiós a ese placer culpable que era Revenge. Las principales tramas que iniciaron la serie están acabadas, y para mí la cosa no da más de sí con las nuevas. Echaré de menos algunos de los duelos protagonizados por Madeleine Stowe y Emily VanCamp, así como los vertiginosos escotes que lucía esta última en la segunda temporada. Pero poco más.

También he despedido a Jane the Virgin. A pesar del triunfo de Gina Rodriguez en algunos premios recientes y las buenas críticas de la serie, su tono de parodia de los culebrones latinoamericanos es simpático a ratos, pero tampoco me entusiasma. Un placer haber conocido a esta gente, pero ya está.

Recientemente comenzó Eye Candy, una policiaca claramente al público juvenil con asesino en serie incluido. La chica protagonista,Victoria Justice, es realmente muy guapa y tiene un tipazo. Pero la serie es más bien mala con interpretaciones muy mediocres. Y como dije, parece que están más preocupados en vender las canciones de la banda sonora que en otra cosa. No es para mí.

Las fotografías de hoy son de 1998, de cuando mi hermana vivía en Peñíscola y alguna vez me dejaba caer por allí a pasar unos días. No muy a menudo. A mis las playas masificadas no me gustan.

Las fotografías de hoy son de 1998, de cuando mi hermana vivía en Peñíscola y alguna vez me dejaba caer por allí a pasar unos días. No muy a menudo. A mis las playas masificadas no me gustan.

Uno de mis placeres culpables desde hace casi tres años es una de superhéroes, Arrow. Flojísimas interpretaciones de gente muy guapa, pero con una trama muy entretenida. Su serie hermana con la que han hecho algún que otro crossover, The Flash, tiene buena parte de los ingredientes de esta, pero le falta algo. Con mantener incomprensiblemente una de las dos en cartelera me basta. Así que adiós al mozuelo más rápido de la televisión. Me quedo con el arquero. De momento.

Después de dos episodios de 12 monkeys, tengo muy claro que no me aporta nada sobre la más que interesante película en la que se basa. Así que no le voy a dar más oportunidades. También desaparece de mi cartelera.

También he dicho adiós a Man Seeking Woman. Su peculiar humor absurdo y surrealista no ha acabado de engancharme. Y lejos de las risas que algunos han dicho que les provoca, a mí lo único que me ha suscitado en algún momento ha sido sorpresa y poco más.

Estas bajas más las series que han terminado ciclo recientemente garantizan que podré mantener un razonable ritmo de visualización de episodios, e incluso me he permitido añadir, para ir viendo los fines de semana, una muy alabada serie de animación que ya ha terminado su ciclo vital, The Legend of Korra. Los episodios que he visto hasta ahora me parecen que, aunque destinados al público más joven, están realmente bien y son muy entretenidos.

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Pero fuera de la temporada alta, pongamos en octubre, podía ser un sitio muy agradable y tranquilo, especialmente con la luz de la tarde.

 

Ahora comentaré las series que se han despedido recientemente. En las que ha habido de todo, aunque no grandes cosas.

Final de primera temporada para Bad Judge. Esta comedia de situación con una juez bandarra y descarada, ha sido más simpática y entretenida de lo que parecía al principio. Parece que esta destinada a no volver. A que se quedará en un única temporada. Tampoco pasa nada.

Algo parecido le ha sucedido a A to Z. Traía a favor el encanto que había mostrado su protagonista femenina, Cristin Milioti, como “la madre” misteriosa por excelencia. Pero parece que las audiencias no han acompañado. Lo cierto es que también es simpática y entretenida, y efectivamente Milioti tiene encanto, pero tampoco pasa nada si la cancelan. Tampoco ha encandilado. Normalita.

Y ya ha terminado el corto experimento de Galavant, esta comedia de situación con formato de musical, más bien de parodia de musical, que nos ha deparado momentos simpáticos y entretenidos, pero que no ha mantenido el magnífico tono de los dos primeros episodios de presentación. Al final ha resultado un poco anecdótica. Lo mismo que las anteriores. Si volviese, pues bien. Pero si la cancelan porque la fórmula resulta que se agota en seguida, pues tampoco pasa nada. Esta es de las típicas en las que muchas veces son los secundarios los que deparan los mejores momentos.

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O te podías dar un garbeo por alguna coqueta población vecina, menos masificada, como Alcocéber.

 

Ya he terminado de ver el drama histórico de carácter épico y tono de superproducción, 1864, que nos ofreció la televisión danesa. Realizado ha propósito del 150º aniversario del anno horribilis de la historia del país escandinavo, tenía como digo pretensiones de superproducción, con grandes presupuestos, muchos extras y grandes escenarios y una historia de amor desesperado en medio del escenario de la Guerra de los Ducados o Segunda Guerra de Schleswig. A mí, el conocer la historia de ese conflicto me ha interesado. Y ha habido momentos en que el desarrollo del mismo no ha estado mal. Pero la historia de amor desesperado ha sido culebronera, maniquea y un poco sacada de quicio, y la forma en que han representado a los políticos daneses, y en algún momento a los alemanes, me ha parecido casi más una parodia que un drama serio. Una pena ganarse tanto dinero para un guion tan flojo. Aunque el diseño de producción no está mal a pesar de algunas inconsistencias e incoherencias históricas. No sé cuenta del todo bien la historia y no se acaba de entender. Todo lo centran en la batalla de Dybbøld, presentado como un gran drama que fuese el meollo del conflicto, como si eso fuese lo único reseñable, cuando de hecho los prusianos y austriacos invadieron buena parte de Jutlandia sin gran oposición.

Y un producto televisivo que me pareció curioso cuando me enteré de su existencia y me apeteció verlo. Se trata de The Great Martian War 1913 – 1917. Se trata de un producto de ficción pero presentado como un documental de historia de los habituales en las televisiones británicas. Lo que hace es tomar la historia de La guerra de los mundos de H. G. Wells, sin ser fiel a ella pero tomando elementos claves, y mezclarla con imágenes procedentes de los archivos de la Primera Guerra Mundial, que en esta historia alternativo no habría existido por la invasión extraterrestre. Las premisas son interesantes y la cosa empieza realmente bien, con tensión e interés. Pero se alarga demasiado, la hora y media que dura es excesiva. Empieza a ser cansina por el hecho de que unas mismas imágenes se repitan unas y otra vez, y el desarrollo del conflicto bélico tal y como lo comentan, tiene elementos que resultan poco verosímiles incluso en la situación de suspensión temporal de la incredulidad en la que se sitúa el espectador. Una pena porque prometía más. Lo mejor es cuando ves “por primera vez” las escenas tomadas de los metrajes filmados en la guerra del 14-18 modificados digitalmente para incluir a los invasores. Lo malo es que acabas viendo las mismas tomas un montón de veces.

Como podéis ver, un montón de cosas para comentar esta semana… Ale… hay que dar una vuelta por la festiva Zaragoza de San Valero, tomar el aperitivo con los amigos y comer con la familia. Tradiciones del día.

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Siempre era posible encontrar algún paisaje interesante para tirar algunas Provias, las diapositivas de Fuji que eran mis preferidas en aquel momento.

 

[Televisión] Cosas de series; un superhéroe entra en la cartelera rápido como un rayo

Televisión

Esto son las paradojas de la vida televisiva. Si la semana pasada comentaba que el mundo de los superhéroes y los cómics apenas estaba produciendo series que me interesasen, al día siguiente vi una recomendación sobre una a la que inicialmente no le di ni siquiera una oportunidad; The Flash. El comentario hacía referencia a un crossover, capítulo en el que se mezclan las tramas de dos series distintas, con Arrow.

He comentado varias veces que Arrow es casi lo que llamamos un guilty pleasure. Un placer culpable. Es una serie con unas tramas de aventuretas, protagonizada por actores y actrices muy guapos pero francamente flojos, con diálogos muy estandarizados que pueden rozar el ridículo, pero que globalmente es muy entretenida. Pasas un rato en el que no te apetezca pensar, sin problemas, por ejemplo tras una jornada cansada y antes de irte a la cama a dormir, pronto, sin llevarte los problemas del día a la almohada. Pues bien, The Flash es más de lo mismo, pero un tono algo más ligero, algo más de humor, y un poco más de ciencia ficción. No me han disgustado los primeros capítulo, con las mismas pretensiones que su serie hermana, y la he añadido a la cartelera televisiva.

Nocturno suele ser el ambiente de las series de superhéroes. Es cuando salen los malos ha hacer sus fechorías. Nocturno suele ser el ambiente de las series de superhéroes. Es cuando salen los malos ha hacer sus fechorías.

Un comentario sobre otro de mis guilty pleasuresRevenge. Algo que suponía en el momento en que vi por dónde iban los derroteros de esta temporada. De las dos protagonistas de la serie, Madeleine Stowe es mucho mejor actriz, llena más la pantalla, tiene mucha más presencia que la joven Emily VanCamp, muy guapa, pero mucho más limitada interpretativamente. Esto se compensaba porque el personaje de VanCamp era el que llevaba la iniciativa en sus aspiraciones “vengativas” y eso le daba más presencia a través del guion y la trama. Pero ahora que las tornas han cambiado, ahora que en la trama la iniciativa es del personaje de Stowe, se notan mucho las limitaciones de VanCamp. Y eso me parece un problema en esta serie. Esperemos que las vueltas de la trama que se han producido puedan compensar este desequilibrio. O la serie perderá buena parte del interés que tiene; que es limitado, por su naturaleza básica de simple culebrón con envoltorio lujoso.

Personajes rápidos, fuertes, ágiles, contra malvados todavía más fuertes y ágiles, pero que siempre meten la pata, o no pueden contra el ingenio de los amigos del héroes. Personajes rápidos, fuertes, ágiles, contra malvados todavía más fuertes y ágiles, pero que siempre meten la pata, o no pueden contra el ingenio de los amigos del héroes.

Homeland generó en su momento una serie de reacciones de amor-odio hacia la serie y hacia su protagonista principal. Creo que desde ese momento no se juzga esta producción con ecuanimidad. Creo que sigue siendo una buena serie, que nos ofrece momentos muy buenos. Es cierto que ya existe la potencia de la primera temporada cuando disfrutábamos del sargento Brody y sus misterios, pero es más que visible. Es de lo mejor que tengo en estos momentos en cartelera. Y el último capítulo que he visto, el sexto de la cuarta temporada es un ejemplo de ello. Por eso digo que me sigue pareciendo una serie de lo más recomendable.

Por último, me permito confirmar que el mejor estreno en mi opinión de la temporada es The Affair. Y que las posibilidades de desarrollo a partir de la infidelidad que da nombre a la serie son infinitas. Estoy muy intrigado, al mismo tiempo que disfruto de cada interacción entre sus dos protagonistas. La doble visión con la que se presenta cada episodio, que ya hemos visto que adoptará distintas formas, nos permite saber una cosa. Que en ningún momento sabemos si lo que pasa es verdad o es mentira. Pero el episodio cuatro, donde el esquema ha cambiado , ha supuesto un avance interesante en la trama. Aunque tardaremos en conocer realmente quienes son esos dos “infieles”. Grande Ruth Wilson.

Personajes que en ocasiones se diluyen en el agua, o desaparecen en el aire, o dominan el fuego... cuanto dan de sí los superhérores... y las fotografías nocturnas en el Parque Grande de Zaragoza ¿verdad? Personajes que en ocasiones se diluyen en el agua, o desaparecen en el aire, o dominan el fuego… cuanto dan de sí los superhérores… y las fotografías nocturnas en el Parque Grande de Zaragoza ¿verdad?

[Televisión] Cosas de series; en medio del recital entre Mad Men y Game of Thrones, se van despidiendo otras de sus temporadas

Sin categorizar

Pues sí. Tanto los hombres de Madison Avenue como los aguerridos y taimados personajes de Westeros están en racha, y vienen ofreciendo, cada cual en su estilo, una serie de recitales de cómo se hace un episodio de televisión, de cómo se hace cine aunque sea en pantalla pequeña, de cómo se cuenta una historia. Sea el baile que se marcan “a su manera” Don Draper (Jon Hamm)Peggy Olson (Elisabeth Moss), bien sea “le pas de trois” en torno a la Puerta de la Luna que se marcan Littlefinger (Aidan Gillen)Lysa Arryn (Kate Dickie)Sansa (Sophie Turner), esto es televisión de la buena. Aiggg… y qué poco nos van a durar, por lo menos por este año.

En las calles de Zurich

Uno de los personajes clásicos de Grey’s Anatomy se nos va; cambia Seattle por Zurich.

Así que entre estos recitales televisivos, el comentar los finales de temporada que nos han deparado los últimos siete días resulta casi banal. Insustancial. Más cuando dos de ellos se podrían considerar guilty pleasures. Esos placeres culpables, como esos bombones o esas longanizas que nos engordan, o ese último cubalibre que sabes que te va a dar dolor de cabeza, o cuando remoloneas dejando para mañana esa tarea en el curro… te sientan de maravilla pero luego lo lamentas.

Así es Arrow. Sacada de los tebeos de héroes enmascarados, ha seguido en la misma tónica que en su primera temporada. Con unos intérpretes malísimos aunque estén buenísimos, con unos diálogos de chiste, con unas tramas totalmente previsibles, pero que resultan muy entretenidas y que te permiten relajarte antes de irte a dormir, con la ventaja de que te despejan la cabeza de otros rollos, y ayudan a conciliar el sueño. No más trascendencia. Es esta como podría ser otra. Así que quedáis avisados. Si buscáis televisión de la buena, aquí no está. Y cumplen el axioma de que en televisión, cuanto más macizo/maciza es el tipo/tipa, peor actúa. Pero entretenimiento sin complicaciones, a raudales.

Otro carácter tiene Grey’s Anatomy. Inexplicablemente me he merendado la décima temporada y pronto hará una decenita de años que empezó la serie. Y sigo enganchado. Desde luego no tiene la frescura de los primeros tiempos, y las catástrofes ya no nos sorprenden de la misma forma. Eso de coger con la mano una bomba en el interior de un tipo mientras operas o cosas así… O dos que se quedan unidos atravesados con una barra… Pero bueno, parece que algunos de los personajes maduran. Lo que suele ser indicativo de que abandonan la serie. Que siempre ha sido como una de adolescentes en el instituto, pero con adultos y en un hospital. Por cierto… cuántas hermanas le pueden llegar a salir a Meredith Grey (Ellen Pompeo). ¿O es que está pensando en dejar la serie y hace falta una Grey para justificar el título de la serie? Ya veremos. Eso sí… ya van quedando menos históricos.

En las calles de Zurich

Lo cierto es que la ciudad suiza, la de los banqueros, es muy agradable. Uno poco fría en invierno, supongo.

Finalmente, hemos despedido la séptima temporada de The Big Bang Theory. Los friquis y la maciza están absolutamente consolidados como la serie de más éxito de la televisión americana. La más vista digo. Quién lo iba a pensar de una serie que parecía destinada a un público selecto, bien friqui. Pero es así. Lo cierto es que siguen siendo muy divertidos. Y sobretodo, han aprendido en esta serie a diversificar y a repartir protagonismos, evitando cansar por cargar las tintas en los mismos personajes. Ya no es cosa de cuatro más una. Ya son seis, más algunos secundarios de lujo. Especialmente Stuart (Kevin Sussman) que se está haciendo un hueco en nuestros corazones a marchas forzadas.

Y con esto me despido… bueno, quiero compartir otra cosa. Aprovechando que la cartelera está mucho más despejada y sin agobios, estoy volviendo a ver desde hace unas semanas las tres temporadas de Veronica Mars. Y realmente fue una serie muy divertida. Especialmente, la primera temporada que tiene momentos geniales. Luego va bajando de nivel.

Mas cierres de temporada la semana que viene. Y a ver si puedo contar alguna novedad…

En las calles de Zurich

Pero a principios de julio, es un lugar estupendo para pasear por sus calles, bien ambientadas.

[Televisión] Cosas de series; interesantes finales de temporada y de semitemporadas

Televisión

Sin ninguna entrada nueva en la cartelera en los últimos días, con El tiempo entre costuras prácticamente abandonada, estamos llegando a las vísperas de las fiestas navideñas y eso significa dos cosas. Que muchas series de las que duran desde principios del otoño hasta el final de primavera se están tomando un descanso, y que las series de temporadas más cortas están terminando temporada. Y hay mucho que contar, aunque sea con brevedad.

En lo que se refiere a las sitcom, la reina del cotarro sigue siendo Modern Family con un nuevo personaje revelación; la jovencísima Lily (Aubrey Anderson-Emmons) de cuya boca escuchamos cosas tremendas que nos hacen mondarnos de risa, por la inapropiada madurez de las mismas y por la mala uva de los guionistas. Estupenda. Los chicos de How I Met Your Mother están simpáticos en su última temporada, con momentos mejores y otros más normales. Aunque “la madre” (Cristin Milioti) salió en los primeros capítulos, no está siendo protagonista. Pero cuando sale, de vez en cuando, la serie gana mucho. Esta chica tiene mucho potencial. Y los friquis de The Big Bang Theory han alcanzado un cierto tipo de equilibrio. Ya no despiertan tantas expectativas, pero no engañan y ofrecen diversión garantizada con algunos muy buenos momentos. Pero prácticamente no hay novedades en este campo, sólo la romanticona Ground Floor que parece que no va a descansar y que va a seguir de tirón hasta su final de temporada en enero. Que conste que me gusta. La serie, digo, y la guapa protagonista, también.

En el campo de los culebrones y guilty pleasures, nunca entenderé por qué sigo viendo  Grey’s Anatomy… no diré nada más. Es una extraña droga. No encuentro prácticamente argumentos a favor de mantenerla en cartelera y ahí está. Otra cosa es Revenge, que se ha serenado con respecto a la temporada anterior. Ni los guionistas queman trama a la misma velocidad, ni los escotes de la “prota” son tan vertiginosos. De todos modos no ha vuelto al nivel de la primera temporada, aunque se ha despedido hasta enero con un pedazo de capítulo y con un pedazo de cliffhanger. Su principal atractivo siguen siendo sus dos protagonistas femeninas, por distintos motivos.

En el Airtrain del JFK

Nueva York es ciudad seriéfila por excelencia, así que nos iremos a ella para ilustrar esta entrada; aquí viajando en el Airtrain que comunica el JFK con Jamaica Station en Queens.

En esta temporada, mis principales incorporaciones vienen del campo de la acción. The Blacklist empezó con pobres expectativas, pero esta “pseudo-silencio de los corderos” se ha ido poniendo bastante entretenida. No brillante, pero entretenida. Sin embargo, estoy empezando a dudar que tras el retorno de navidades siga con Agents of S.H.I.E.L.D., que en estos momentos por lo floja que es casi es un guilty pleasure, y las oportunidades que le estoy dando al “pseudo-blade runner” Almost Human también están siendo un poco demasiadas. Es mejor que la anterior, pero irregular. Demasiado irregular. Pero en el campo de la acción y los héroes/superhéroes más o menos enmascarados arrastro ya en su segunda temporada Arrow, que como ya he definido en alguna ocasión es una serie de aventurillas muy entretenida, a pesar de que, con alguna excepción, tiene unos intérpretes y unos diálogos flojísimos; en estos últimos algunos son de risa. Sin embargo, el conjunto resulta intrascendentemente disfrutable.

Y vayamos con los tres finales de temporada, porque son notables. Realmente notables.

A Young Doctor’s Notebook – temporada 2ª. Nuevamente una cortita temporada de cuatro episodios de poco más de 20 minutos de duración, protagonizados por el “mad man” Jon Hamm y el “aprendiz de mago” Daniel Radcliffe, adaptando las aventuras de Mijail Bulgákov como joven médico durante la revolución soviética. Mucho humor negro, mucha mala leche, mucha amargura de fondo, y excelente producción e interpretaciones. No sé si habrá una tercera temporada, pero ójala. Sabe a muy, muy poco.

SOHO y Houston St.

O disfrutamos del paisaje de los típicos depósitos de agua en Houston Street.

Homeland – temporada 3ª. Mucho revuelo ha levantado esta temporada recientemente terminada de una serie que se había convertido en una de las más valoradas en los dos últimos años. Parece que ha dejado muchas insatisfacciones, y opiniones contradictorias. Yo voy a dejar claras dos opiniones y mi postura general. La historia que nos han contado en esta temporada es una muy buena e interesante historia, de gran profundidad, y que ha tenido momentos totalmente estelares en el tramo final de la temporada. La historia que nos han contado en esta temporada no da para doce episodios, lo que ha hecho que hayan mareado la perdiz con subtramas que no aportaban nada, para durar doce episodios. Por ejemplo, la trama familiar de Brody (Damian Lewis) sólo tenía un objetivo de cara al climax final de la temporada, y eso se podría haber planteado con más claridad y economía de medios. Dicho todo lo cual, una serie que fue excelente en su primera temporada, que fue rara pero apasionante en su segunda, se ha quedado en buena o notable en la tercera. Que es menos, pero mucho más de lo que ofrecen la mayor parte de las producciones que vemos por televisión. Eso sí, sin entrar en el desarrollo y desenlace de la trama para no destripar el argumento, evidentemente hemos llegado a un punto y aparte, y el año que viene nos enfrentaremos a nuevas premisas y nuevos escenarios. Supongo. Porque tampoco esta temporada ha sido lo que parecía cuando terminó la anterior.

Masters of Sex – temporada 1ª. El mejor estreno del año desde mi punto de vista ha sido esta novelización de la historia de William Masters (Michael Sheen)Virginia Johnson (Lizzy Caplan). Disfrazada de comedia en sus primeros episodios, nos encontramos ante un drama notable sobre las relaciones humanas, que trascienden a cuestiones mucho más profundas y definitorias de la personalidad. Con un reparto que ha estado en su conjunto, todos ellos, en estado de gracia, nos han dibujado un panorama donde los sentimientos, las pasiones, las motivaciones de cada una de las personas queda oculto por las convenciones sociales, la falta de libertad para escapar de ellas e incluso de los propios cepos que cada uno de nosotros nos imponemos a nosotros mismos y que no nos dejan ser nosotros mismos. Siendo Masters el paradigma de la persona de gran capacidad y osadía intelectual, pero de escasa inteligencia emocional y empatía, su contrapunto y eventualmente complemento es Gini Johnson, ejemplo de inteligencia práctica y organizativa pero que también arrastra las consecuencias de sus errores pasados. Ha sido una temporada en el que hemos pasado de ver un entorno de situaciones socialmente convencionales en el conjunto de personajes de este drama, hasta un punto en el que las vidas de todos y cada uno de ellos han sido puestas boca a bajo de muchas formas. Esa soledad en una cabina de teléfonos, ese momento de felicidad en una maternidad para negras, esa confesión sobre la muerte próxima en un asiento de autobús, esa aceptación del otro que no se acepta a si mismo y quiere cambiar lo que es por una mezcla de amor y vergüenza, ese profundo error llevado de la soberbia y el orgullo que ocasiona el rechazo de sus pares,… y el profundo dilema de Gini en el momento final de la temporada… La serie está basada en hechos reales, pero supongo que se han tomado libertades hasta hartarse a la hora de contarnos esta historia, de tal modo que sobre los hechos conocidos estamos viendo una ficción que responde al objetivo de hacernos reflexionar sobre algunos de los hechos definitorios de los seres humanos y sus relaciones entre sí. Creo que lo están consiguiendo, y que nos están divirtiendo y emocionando en el proceso. Altamente recomendable´.

SOHO y Houston St.

O que decir de las situaciones mil veces vistas en las escaleras de incendios de las fachadas de la ciudad, como por ejemplo en el SOHO.

[Televisión] Cosas de series; repaso a las veteranas

Televisión

Con respecto a la semana pasada, sólo hay que destacar una novedad, el comienzo de la segunda temporada de Arrow, una serie de héroe enmascarado que, con unos planteamientos bastante estándares y poco destacables, con unas interpretaciones justitas, consiguieron una primera temporada que a base de guiones razonables y contados con un buen ritmo, suponía un entretenimiento razonable para 40 minutos por episodio de evasión sin complicaciones. Y ya tenemos en marcha la segunda temporada de esta serie, que parece que no ha ido a peor, y quizá algo a mejor.

Por lo demás, repasaremos las series veteranas, algunas de ellas por los menos. Por veteranas me refiero a las que van por su segunda temporada o posterior.

Los “guilty pleasures”

Son “guilty pleasures”, placeres culpables, aquellas series que por su tema, planteamiento o calidad no debería estar viendo, pero encuentro un extraño placer en seguirlas. Culebrones diversos, series con planteamientos ridículos, series con gente guapa aunque sin más que aportar, marujonadas, series adolescentes,… pueden ser diversas. No son muchas, pero ahí estan. El ejemplo más típico es Grey’s Anatomy (Anatomía de Grey) que alguien definió como una serie de instituo americano pero trasladada a un hospital de alta tecnología. Amoríos absurdos, dramas forzados, tragedias inesperadas, todo ello venga a cuento o no. En esta su décima temporada, no sorprende por nada, ni por mejorías y ni por empeoramientos. Da de sí lo que da de sí. Es como una adicción. Muchas veces ridícula, a veces haces unas risas, y eventualmente te sorprenden, una o dos veces por temporada con un buen episodio. En eso estamos.

Hace dos temporadas destacó en este grupo Revenge, en el que en torno a dos personajes femeninos fuertes y atractivos, giraba un culebronazo con sexo (muy moderado) y romance, intriga, venganzas, puñaladas por la espalda… En fin. Lo típico. Lo cierto es que la segunda temporada, que empezó quemando mucha trama, acabó diluyéndose hasta el punto de cuestionar si este “guilty pleasure” seguía siendo placentero. De momento, en la tercera temporada parece haber vuelto a sus esencias Amanda/Emily () vuelve a estar vengativa y borde, Victoria () sigue deslumbrante, se han desecho de algún personaje molesto, y vuelve la mala baba que tanto nos atraía. A ver si dura.

Pimientos y chuletas

Estas fiestas del Pilar también he paseado con la Olympus mju-II y película Kodak Portra 400. Y parece que esta pareja se llevan muy bien. Obsérvese el aspecto de los pimientos en los chiringuitos en la ribera del Ebro.

Los dramas dramones

Complejo y tormentoso para sus principales protagonistas a comenzado Homeland, cuyos derroteros definitivos todavía están por verse. Las relaciones entre los personajes principales han cambiado mucho. Vemos a Saul (Mandy Patinkin) con nuevo protagonismo, pero también con nuevas caras. Y parece que la hija de Brody (Damian Lewis)Dana (Morgan Saylor) va a tomar más protagonismo que temporadas anteriores. Empezamos a tener un problema con Carrie (Claire Danes), cuyo personaje parece un poco estancado. Cansan un poco sus pucheros.

Y la que ha empezado con pie firme e interesante es la británica Downton Abbey. No lamenté en su momento la pérdida de uno de los personajes principales, que siempre me había resultado un poco soso. Lo cierto es que esta serie va confirmando que plantea unos personajes masculinos débiles y relativamente prescindibles, y unos personajes femeninos fuertes e interesantes. Lady Mary (Michelle Dockery) se confirma como la protagonista principal del cotarro, ahora ya sin lastre masculino. Y sólo les faltaba resolver la sosez en la que se había metido la relación entre los Bates. Pero un tremendo suceso en el que se ha metido Anna (Joanne Froggatt) ha dado mucho interés a este hilo argumental. En cualquier caso, la serie, sin ofrecer nada distinto a lo que ya nos tenía acostumbrados, se mantiene en forma y es de lo más entretenido que tenemos.

Trillo

O el detalle de este viejo trillo situado en las cercanías.

Los procedimentales policiacos

Aquí está lo más flojo del panorama. Tanto Bones como The Mentalist están un poco gastados. Por lo menos este último, con un tono más dramático y con mayor importancia en la drama  serializada de Red John, va encontrando algún elemento de interés renovado. Pero los cerebritos del Jeffersonian empiezan a estar muy vistos y poco frescos. Entretienen todavía, pero empiezo a encontrarlos prescindibles.

Otro gallo canta con el drama policiaco danés Bron/Broen que mantiene su buena factura, el atractivo de sus personajes, y el interés de la nueva trama, que parece más enredada de lo quie aparecía al principio.

Cochinillo

Y cómo este cochinillo pare decirnos, ¡cómeme!

Las comedias de situación

En constante peligro de retirada de mi cartelera está New Girl. Creo que sólo la sigo viendo, porque rellena momento tontos a la hora de comer y cenar, cuando tengo poco tiempo, y con un episodio de 20′ me es suficiente. Y como nada de lo nuevo me ha interesado como para desbancarla ahí aguanta. Pero tampoco sorprende gran cosa. Ni siquiera la Deschannel me parece que conserve el encanto inicial.

Mantiene su nivel de siempre, aunque sin progresos ni cambios notables, Modern Family, un valor seguro en las comedias de situación, a la que únicamente achacaría que ha perdido un poquito de su mala baba inicial que la hacía todavía más divertida. Pero bueno, es fuente de diversión asegurada.

Y la que nos está sorprendiendo agradablemente, con momentos absolutamente hilarantes, recuperando terreno perdido en las últimas temporadas es The Big Bang Theory. Nuevamente las interacciones entre Penny (Kaley Cuoco)Sheldon (Jim Parsons) están en el origen de algunas de las escenas más divertidas, pero hay también momentos brillantes con otros personajes. Creo que hacía muchísimo tiempo que no me reía tanto como cuando Amy (Mayim Bialik) le demuestra a Sheldon que en Raiders of the Losr Ark (En busca del Arca perdida), todas las acciones de Indiana Jones son superfluas y prescindibles. Desternillante.

Terminaremos con How I Met Your Mother, en su última temporada. En primer lugar, decir que a pesar de lo que parecía, la presencia de la Madre (Cristin Milioti) es prácticamente nula. Salvo en los dos primeros episodios de la temporada. De momento está a un nivel entre bueno y aceptable, pero teniendo en cuando que quedan casi 20 episodios para pasar un fin de semana,… espero que los guionistas hayan hecho un buen trabajo y se sostenga la serie. De momento, genial el episodio dedicado a Íñigo Montoya (Mandy Patinkin),… ¡prepárate a morir!

Despistaos en la ofrenda

O estos dos despistaos sacudiendo los ramos en el día de la ofrenda.

[Televisión] Cosas de series; aunque hay alguna novedad, casi todo despedidas

Televisión

Con la llegada de mayo, las muchas series que nos vienen de los Estados Unidos, pertenecientes a las principales cadenas comerciales, van terminando sus temporadas. Ya advierto un par de cuestiones. Ha llegado a su fin The Big C. No ha sido fin de temporada, sino de toda la serie. Y por lo tanto, en los próximos días se merecerá una entrada para ella sola. También tendrá un entrada para sí sola Doctor Who, serie británica de ciencia ficción que tiene un huequito especial en mis gustos televisivos, y por eso le dedico espacios privilegiados.

No sólo hay series que llegan a su fin. Otras comienzan su andadura. Entre estas, una de ellas nos llega desde el Reino Unido. Si la BBC está consiguiendo un cierto éxito, merecido, con las aventuras de unas comadronas del National Health Service en los años 50 del siglo XX, ha debido pensar que podía tirar de filón, y nos trae las aventuras de Frankie, interpretada por la torchwoodiana, dinámica y muy simpática Eve Myles. El papel principal es una enfermera comunitaria o de atención primaria (district nurse) en Bristol. Y seguimos tanto sus aventuras profesionales como sus problemas de relación y personales. En el primer capítulo, no han faltado guiños a Doctor Who, en cuyo universo se desarrolla la serie que le dio fama. A mí no me ha dado tan buen rollo como la de las comadronas.

Esta semana también hemos visto el piloto de The Goodwin Games. Un padre “peculiar” deja una fortuna en herencia a sus dispares hijos, que se la tendrán que ganar comportándose como una verdadera familia. Y la forma de hacerlo parece que será a través de los juegos de mesa. No me ha dado muy buena espina. Floja. Pero sale Becki Newton, que dejó muy buen recuerdo de su paso por HIMYM interpretando a una striper con la que estuvo a punto de casarse uno de los protagonistas. Ya veremos.

Balcón de la Plaza del Pilar

Hoy os dejo algunas fotos del día del “safari callejero”, pero sin motivos animales. Como estos balcones de la plaza del Pilar.

Y vamos con los finales de temporada.

Arrow – 1ª temporada

Teleserie de superhéroe cachas pero sin superpoderes, un estilo Batman, que se caracteriza fundamentalmente por intérpretes muy guapos, intepretaciones mediocres, factura decente y guiones entretenidos. Mero producto de entretenimiento, que mantendré en mi cartelera mientras no haya otras alternativas que hagan que salga de la misma por falta de tiempo para verla. Sin más. Ni menos.

Beauty and the Beast – 1ª temporada

De esta se puede decir casi todo lo de la anterior. Salvo que en vez de superhéroe cachas, tenemos una especie de Hulk, que se acaba enrollando con una guapa policía a la que salvó la vida en su momento, cuando asesinaron a la madre de la chica. Que de paso estaba metida en todo tipo de conspiranoias de las que provocaron la situación del cachas. Como decía, se aplica todo lo anterior, pero entra claramente dentro de la categoría de guilty pleasure. Es de peor calidad argumental, y su público objetivo son las mozas romanticonas. Pero bueno,… durará en mi cartelera,… como la anterior o menos.

Turistas en la fuente de la HIspanidad

O las turistas que comprueban lo monas que les han quedado las fotos en la fuente de la Hispanidad.

Grey’s Anatomy – 9ª temporada

Una de las pocas series que quedan en cartelera de los que se consideraron unos años gloriosos en los nuevos estrenos de series de ficción, hace años que se convirtió también en un guilty pleasure. Es una serie que tras dos primeras temporadas muy entretenidas, dinámicas y con historias bien llevadas, por improbables/imposibles que parecieran, entró en una dinámica que alternaba el melodramón culebronero con los amoríos de instituto transplantados a un hospital terciario. Mucha irregularidad que ha mantenido hasta la fecha, aunque tengo la sensación de que esta última temporada ha subido un poquito de nivel a pesar de los altibajos. Bien es cierto que entre sus personajes siempre hay unos que caen bien y otros que caen gordos… pero bueno. Me considero enganchado a este culebrón, que debería ser totalmente prescindible. Un placer culpable total.

The Big Bang Theory – 6ª temporada

Esta comedia de situación hace tiempo que entró en una fase de estabilidad en la que ni desagrada ni entusiasma. Se han convertido en una costumbre. Algo que ves durante el fin de semana mientras comes o tienes poco tiempo, que te arranca alguna sonrisa. Pocas carcajadas como antaño. Hace tiempo que dejaron de sorprender. Pero son como de la familia. O amigos de estos, de los que realmente no eres muy amigo, pero con los que no te importa tomarte un chisme de vez en cuando. Algo así. Tampoco creo que los abandone a corto plazo.

La semana que viene estará más calmada. Habrá alguna novedad, algún retorno, y algún final que queda pendiente. Además de los monográficos que he prometido al principio de la entrada, que irán saliendo poco a poco.

Grafitis en las murallas

O estos clásicos grafitis junto a las murallas romanas.

[Televisión] Cosas de series; impáctalos de entrada, luego ya veremos…

Televisión

Un par de semanas que no venía a hablaros de series de televisión. Lo cierto es que los estrenos de este año son más bien flojos. Desde la última vez, he abandonado Last Resort y 666 Park Avenue. En sus segundos capítulos ninguno ha mostrado señales de que mereciera la pena. No me interesó nada el drama basado en la música country, Nashville. Fuera. Voy a dar una segunda oportunidad a Arrow, una especie de Batman con arco y flechas, y también, pero con tendencia a la baja, a no permanecer, a Beauty and the Beast, que es más bien policia guapa con una especia de hulk.

Más interesante, y probablemente aguantará toda la temporada, una serie de espías británica, Hunted, una especie de Mission: Impossible pero con protagonista femenino, protagonizada por Melissa George, a quien vimos en una temporada de In Treatment, y que está razonablemente interesante. Pero en general, poca originalidad.

Sin embargo se mantienen en buen tono las series ya veteranas. Estamos ante la última temporada de 30 Rock, que me parece que está divertida como nunca. Y todas las demás parece que han cogido el dicho que creo que hay que atribuir a Billy Wilder. De entrada impáctalos, pégalos a la butaca, y luego cuéntales la historia que quieras.

Entre mis guilty pleasures, Grey’s Anatomy parece que vuelve con fuerza por sus fueros, y los dos primeros capítulos han sido abundantemente dramáticos. Curiosamente, hemos visto en el segundo lo que pensábamos que veríamos en el primero. Y en Revenge avanzan como siempre a grandes pasos, y sin hacer prisioneros. Nuestras vengativas y dominadoras damas no descansan, y parece que hay una nueva dispuesta a sumarse al cotarro. Y Once Upon a Time sigue produciéndome carcajadas. Empiezo a creer que sus creadores no se toman muy en serio tampoco la cosa. El “you’re kidding me” de la prota cuando le presentan a un tipo de raza negra en armadura y le dicen que es Sir Lancelot, no tiene precio.

En cosas más serias, Homeland está sumamente intensa, con un segundo episodio fenomenal y espectacular, y un tercero menos espectacular, pero que nos mostró a un Brody como no lo habíamos visto.

Downton Abbey no se puede decir que esté empezando temporada, cuando sólo le faltan tres para acabar la temporada, más el especial de navidad que se supone cerrará la serie. Pero está sacudiendo a los Crawley a base de bien. No falta drama. Difícil decir que habrá un final feliz. Se van a dejar abundantes cosas por el camino. Y anuncian precuela con los condes de Grantham de jóvenes.

En fin, que si no hay novedades interesantes, por lo menos, entre lo veterano, nos lo pasamos bien.

Uyyy, se me olvidaba, también han vuelto los zombis de The Walking Dead. Más sangrientos y gores que nunca. No sé si aguantaré mucho yo con una serie de esta temática, por bien hecha que esté.

Pettycoat Lane Market

Parece que las fotos londinenses de la Zeiss Ikon Ikonta B han interesado. Aquí una mas en Pettycoat Lane Market. No cuela ya como foto antigua por la presencia del rascacielos detras, pero no está mal.