[Televisión] Cosas de series; crímenes suecos, altas y baja

Televisión

Poco a poco, tras el parón navideño, van cogiendo marcha las series de televisión. Desde luego, disfrutando a tope de la brevísima temporada de Sherlock, de la que ya hablaré en su conjunto, pronto, como lo más destacado en estos momentos. Pero bueno, ya sabemos qué ha pasado con Emily/Amanda en Revenge, y la verdad es que no mucho más salvo que he decidido algunas bajas en mi cartelera televisiva, y hay algunas altas provisionales.

Tenía decidido que algunas series nuevas de este otoño, seguirían en mi cartelera dependiendo de cómo fuera el primer episodio tras el parón navideño. Estaban ahí, ahí, en la cuerda floja. Y dos de ellas se han caído con todo el equipo. Definitivamente, me parece que seguir viendo Almost HumanMarvel’s Agents of SHIELD es una pérdida de tiempo. No remontan. Guiones del montón, con un exceso de tópicos, e interpretes muy flojos. Fuera las dos. Les he dado más oportunidades de las que merecían para progresar y ponerse a tono. No saldrá de aquí “la nueva fringe”.

Vistas de Estocolmo

Como parece que ya tenemos terminada la serie de los numerosos asesinatos que suceden en un pueblito como Fjällbacka, que debe ser un sitio horrible para vivir por la probabilidad de que te apiole un primo o un vecino, o tu mejor amigo,… pues nos vamos a Suecia. Aunque sea a la ciudad vieja de Estocolmo.

Y en la última semana he visto tres primeros episodios de tres series nuevas:

The Assets: Está de moda el género de espías. Y esta se sitúa como The Americans en los años 80. Lo que pasa es que aquí son los americanos los que tienen infiltrados en la extinta Unión Soviética. Muy lejos del entusiasmo que despertó en mí el piloto de la estrenada el año pasado, como se deja ver y no está mal interpretada, y se trata de una miniserie, seguiremos con ella de momento.

Killer Women: Una de mis cylonas favoritas convertida en ranger de Tejas. Le daré, una oportunidad más. Si el segundo episodio no mejora, irá directamente a la papelera. Parece que es una adaptación de una serie de origen argentino, en las que los asesinos son siempre mujeres…

Intelligence: Bastante esfuerzo hice en ver terminar el primer episodio. Mala. Un tipo que le han puesto un chip, y eso le permite estar conectado a internet constantemente,… y qué más da. Aburrido y mal interpretado.

Vistas de Estocolmo

Que puede adquirir unos colores muy espectaculares en sus frescos atardeceres de agosto.

Finalmente, comentar que sigo viendo los telefilmes que hay rodados sobre el personaje de Erica Falk de la escritora sueca Camilla Läckberg. Esta serie, aglutinada bajo el título Fjällbackamorden (Los crímenes de Fjällbacka), que he venido siguiendo en Canal Plus Series se ha convertido un poco en un placer culpable. Lo cierto es que son peliculillas bien hechas, pero no excesivamente brillantes. Sinceramente me he quedado colgado de la serie porque… bueno,… porque me gusta la chica protagonista Claudia Galli. Luego, tiene algunos problemas la emisión… Por ejemplo, que no se han emitido en el orden en que ser rodaron. Y el último episodio emitido, el sexto, no fue el primero que se rodó, pero en la cronología interna de la serie debió ser el primero, porque narra lo que sucede cuando Falk se traslada a la localidad de su infancia Fjalbacka. Según IMDb, fue la tercera que se rodó con la actual protagonista. Porque existen cuatro película más previamente rodadas entre los años 2007 y 2009 con otra actriz protagonista. Parece que estos no se van a emitir. Por lo tanto, el último cerraría la serie. Caótico. Bueno. Lo dicho, una chica con encanto para una serie con unos guiones irregulares, una realización correcta, muy nórdica, y caóticamente rodada y emitida. El episodio más interesante ha sido este último emitido, que tendría que haber ido el primero, aunque se rodó el tercero… Agggg…

Vistas de Estocolmo

Y bueno… vemos barcos bonitos y veleros, que tampoco faltan en la serie de marras.

[Televisión] Cosas de series; interesantes finales de temporada y de semitemporadas

Televisión

Sin ninguna entrada nueva en la cartelera en los últimos días, con El tiempo entre costuras prácticamente abandonada, estamos llegando a las vísperas de las fiestas navideñas y eso significa dos cosas. Que muchas series de las que duran desde principios del otoño hasta el final de primavera se están tomando un descanso, y que las series de temporadas más cortas están terminando temporada. Y hay mucho que contar, aunque sea con brevedad.

En lo que se refiere a las sitcom, la reina del cotarro sigue siendo Modern Family con un nuevo personaje revelación; la jovencísima Lily (Aubrey Anderson-Emmons) de cuya boca escuchamos cosas tremendas que nos hacen mondarnos de risa, por la inapropiada madurez de las mismas y por la mala uva de los guionistas. Estupenda. Los chicos de How I Met Your Mother están simpáticos en su última temporada, con momentos mejores y otros más normales. Aunque “la madre” (Cristin Milioti) salió en los primeros capítulos, no está siendo protagonista. Pero cuando sale, de vez en cuando, la serie gana mucho. Esta chica tiene mucho potencial. Y los friquis de The Big Bang Theory han alcanzado un cierto tipo de equilibrio. Ya no despiertan tantas expectativas, pero no engañan y ofrecen diversión garantizada con algunos muy buenos momentos. Pero prácticamente no hay novedades en este campo, sólo la romanticona Ground Floor que parece que no va a descansar y que va a seguir de tirón hasta su final de temporada en enero. Que conste que me gusta. La serie, digo, y la guapa protagonista, también.

En el campo de los culebrones y guilty pleasures, nunca entenderé por qué sigo viendo  Grey’s Anatomy… no diré nada más. Es una extraña droga. No encuentro prácticamente argumentos a favor de mantenerla en cartelera y ahí está. Otra cosa es Revenge, que se ha serenado con respecto a la temporada anterior. Ni los guionistas queman trama a la misma velocidad, ni los escotes de la “prota” son tan vertiginosos. De todos modos no ha vuelto al nivel de la primera temporada, aunque se ha despedido hasta enero con un pedazo de capítulo y con un pedazo de cliffhanger. Su principal atractivo siguen siendo sus dos protagonistas femeninas, por distintos motivos.

En el Airtrain del JFK

Nueva York es ciudad seriéfila por excelencia, así que nos iremos a ella para ilustrar esta entrada; aquí viajando en el Airtrain que comunica el JFK con Jamaica Station en Queens.

En esta temporada, mis principales incorporaciones vienen del campo de la acción. The Blacklist empezó con pobres expectativas, pero esta “pseudo-silencio de los corderos” se ha ido poniendo bastante entretenida. No brillante, pero entretenida. Sin embargo, estoy empezando a dudar que tras el retorno de navidades siga con Agents of S.H.I.E.L.D., que en estos momentos por lo floja que es casi es un guilty pleasure, y las oportunidades que le estoy dando al “pseudo-blade runner” Almost Human también están siendo un poco demasiadas. Es mejor que la anterior, pero irregular. Demasiado irregular. Pero en el campo de la acción y los héroes/superhéroes más o menos enmascarados arrastro ya en su segunda temporada Arrow, que como ya he definido en alguna ocasión es una serie de aventurillas muy entretenida, a pesar de que, con alguna excepción, tiene unos intérpretes y unos diálogos flojísimos; en estos últimos algunos son de risa. Sin embargo, el conjunto resulta intrascendentemente disfrutable.

Y vayamos con los tres finales de temporada, porque son notables. Realmente notables.

A Young Doctor’s Notebook – temporada 2ª. Nuevamente una cortita temporada de cuatro episodios de poco más de 20 minutos de duración, protagonizados por el “mad man” Jon Hamm y el “aprendiz de mago” Daniel Radcliffe, adaptando las aventuras de Mijail Bulgákov como joven médico durante la revolución soviética. Mucho humor negro, mucha mala leche, mucha amargura de fondo, y excelente producción e interpretaciones. No sé si habrá una tercera temporada, pero ójala. Sabe a muy, muy poco.

SOHO y Houston St.

O disfrutamos del paisaje de los típicos depósitos de agua en Houston Street.

Homeland – temporada 3ª. Mucho revuelo ha levantado esta temporada recientemente terminada de una serie que se había convertido en una de las más valoradas en los dos últimos años. Parece que ha dejado muchas insatisfacciones, y opiniones contradictorias. Yo voy a dejar claras dos opiniones y mi postura general. La historia que nos han contado en esta temporada es una muy buena e interesante historia, de gran profundidad, y que ha tenido momentos totalmente estelares en el tramo final de la temporada. La historia que nos han contado en esta temporada no da para doce episodios, lo que ha hecho que hayan mareado la perdiz con subtramas que no aportaban nada, para durar doce episodios. Por ejemplo, la trama familiar de Brody (Damian Lewis) sólo tenía un objetivo de cara al climax final de la temporada, y eso se podría haber planteado con más claridad y economía de medios. Dicho todo lo cual, una serie que fue excelente en su primera temporada, que fue rara pero apasionante en su segunda, se ha quedado en buena o notable en la tercera. Que es menos, pero mucho más de lo que ofrecen la mayor parte de las producciones que vemos por televisión. Eso sí, sin entrar en el desarrollo y desenlace de la trama para no destripar el argumento, evidentemente hemos llegado a un punto y aparte, y el año que viene nos enfrentaremos a nuevas premisas y nuevos escenarios. Supongo. Porque tampoco esta temporada ha sido lo que parecía cuando terminó la anterior.

Masters of Sex – temporada 1ª. El mejor estreno del año desde mi punto de vista ha sido esta novelización de la historia de William Masters (Michael Sheen)Virginia Johnson (Lizzy Caplan). Disfrazada de comedia en sus primeros episodios, nos encontramos ante un drama notable sobre las relaciones humanas, que trascienden a cuestiones mucho más profundas y definitorias de la personalidad. Con un reparto que ha estado en su conjunto, todos ellos, en estado de gracia, nos han dibujado un panorama donde los sentimientos, las pasiones, las motivaciones de cada una de las personas queda oculto por las convenciones sociales, la falta de libertad para escapar de ellas e incluso de los propios cepos que cada uno de nosotros nos imponemos a nosotros mismos y que no nos dejan ser nosotros mismos. Siendo Masters el paradigma de la persona de gran capacidad y osadía intelectual, pero de escasa inteligencia emocional y empatía, su contrapunto y eventualmente complemento es Gini Johnson, ejemplo de inteligencia práctica y organizativa pero que también arrastra las consecuencias de sus errores pasados. Ha sido una temporada en el que hemos pasado de ver un entorno de situaciones socialmente convencionales en el conjunto de personajes de este drama, hasta un punto en el que las vidas de todos y cada uno de ellos han sido puestas boca a bajo de muchas formas. Esa soledad en una cabina de teléfonos, ese momento de felicidad en una maternidad para negras, esa confesión sobre la muerte próxima en un asiento de autobús, esa aceptación del otro que no se acepta a si mismo y quiere cambiar lo que es por una mezcla de amor y vergüenza, ese profundo error llevado de la soberbia y el orgullo que ocasiona el rechazo de sus pares,… y el profundo dilema de Gini en el momento final de la temporada… La serie está basada en hechos reales, pero supongo que se han tomado libertades hasta hartarse a la hora de contarnos esta historia, de tal modo que sobre los hechos conocidos estamos viendo una ficción que responde al objetivo de hacernos reflexionar sobre algunos de los hechos definitorios de los seres humanos y sus relaciones entre sí. Creo que lo están consiguiendo, y que nos están divirtiendo y emocionando en el proceso. Altamente recomendable´.

SOHO y Houston St.

O que decir de las situaciones mil veces vistas en las escaleras de incendios de las fachadas de la ciudad, como por ejemplo en el SOHO.

[Televisión / fotografía] Cosas de series, y de no series; documentales sobre fotógrafos

Fotografía, Televisión

Adelanto esta semana un día mi artículo semanal dedicado al mundo de la televisión. Mañana me va a ser muy difícil dedicar un rato a esto, así que me pongo hoy a ello, y mañana ya veremos. Que temas no me faltan.

En primer lugar, hablar de dos novedades que han llegado a mi cartelera televisiva. En primer lugar, una comedia de situación de 20 minutos de duración por episodio, Ground Floor, que quizá venga a llenar el hueco de la ya cansina New Girl que abandoné la semana pasada. Los amoríos en una empresa financiera entre un empleado de alto nivel, de los que manejan cuentas muchimillonarias de alto riesgo, y una chica de la sección de mantenimiento. El uno trabaja en uno de los pisos más altos del edificio, y la otra en la planta baja. De aquí el título. Los dos primeros episodios han sido divertidos. Y la chica es muy guapa, está como un queso, y muy simpática. Qué más se puede pedir. Alrededor, un conjunto de secundarios más o menos cómicos.

También ha llegado Almost Human, serie que mezcla el procedimental policiaco con la ciencia ficción. En concreto, la presencia de robots con aspecto humano. Y los conflictos que surgen. El primer capítulo debía mucho a Blade Runner. Y como se ha dicho por ahí es una mezcla de otros muchos productos ya conocidos. Entretiene, pero le falta recorrido para tener personalidad propia. Y sin ella, puede cansar. Ya veremos.

Herald Square

Aparte de algunos viajes, las fotografías de Vivian Maier fueron fundamentalmente en Nueva York, en la foto Herald Square, y en Chicago.

Pero quizá lo más característico de esta semana ha sido que he visto dos documentales dedicados a fotógrafos con mucha presencia en los medios en los últimos años, los dos ya fallecidos.

El primero de ellos lo grabé de las emisiones de Canal Plus y se titula en castellano Tim Hetherington – Un fotógrafo en la línea de fuego (Which Way Is the Front Line from Here? The Life and Time of Tim Hetherington). Es un documental realizado para la HBO sobre la vida de este reportero gráfico, Tim Hetherington, fotógrafo y cineasta documental, que falleció en medio de los combates en la guerra civil libia en la ciudad de Misurata. Su muerte, sucedida al mismo tiempo que la del también fotógrafo Chris Hondros, que ha recibido menos atención mediática, ha tenido mucho impacto social y cultural. Este documental hace un recorrido por la vida y por el carácter y ambiciones de este fotógrafo, dibujando un perfil humano de una persona muy atractiva en todos los sentidos de su vida. El documental tiene un gran nivel de realización, mucho material filmado original del  protagonista en los conflictivos escenarios que recorrió profesionalmente, y cuenta con los testimonios de sus personas más allegadas. Tiene mucho de panegírico, pero está muy bien.

El segundo de ellos es de la serie Imagine de la BBC que se puede ver también en Youtube. Os lo dejo puesto:

Se titula Vivian Maier – Who Took Nanny’s Pictures?, y hace un repaso a esta misteriosa fotógrafa, Vivian Maier, una niñera neoyorquina de origen francoaustriaco, anónima y desconocida, que dejó un legado de decenas de miles de fotografías, muchas de ellas sin positivar, en negativos, tomadas fundamentalmente en los años 50 y 60, aunque no sólo, y que han sorprendido por su calidad, tanto documental como estética, como por su profundidad. Aunque lo cierto es que últimamente estaba sintiendo la sobreexposición al personaje, lo cierto es que tiene fotografías absolutamente brillantes, que se pueden ver en la página que se le dedica a su trabajo, y el documental investiga a fondo en sus orígenes y en su personalidad, a pesar que poca gente sabía algo realmente de ella. Parece que sus últimos años estuvo sola, con escasas relaciones con otras personas, y viviendo en relativa pobreza. Afortunadamente su obra nos ha quedado, aunque me entran dudas de que pueda estar sirviendo de lucro para personas que lo único que han hecho ha sido dar con él. Este tipo de obras tendrían que estar más en el dominio público. También es muy recomendable, aunque sólo lo he encontrado en inglés.

Madison Square y Empire State Building

Se conservan también fotografías en color, pero predomina el blanco y negro; en la fotografía Madison Square, y al fondo la Quinta Avenida y el Empire State Building.