[Televisión] Cosas de series; en 3, 6, 10, 13, 20, 22 y hasta 24 episodios

Televisión

Es curioso. Desde que decidí que sólo escribiría de series de televisión cuando se me ocurriera algo que contar diverso, se me ocurren más cosas… En cualquier caso, la de hoy viene a cuento de que en estas semanas de mayo suelen terminar su temporada aquellas series que habiéndose estrenado al principio del otoño, finales de septiembre o principios de octubre, llegan hasta la primavera con 20 ó más episodios a cuestas. Esto es algo propio sobretodo de las series de las televisiones generalistas norteamericanas, un tipo de series que ha vivido en los últimos diez-quince años una época de oro, pero que para algunos es un modelo agotado.

Entre 20 y 24 capítulos son muchos. Es cierto que se extienden a lo largo de prácticamente tres trimestres. Entre septiembre de un año y mayo del siguiente suman unas 39 o 40 semanas. Un embarazo, vamos. Es decir, casi la mitad de ellas, especialmente en la época navideña y en otros acontecimientos de la sociedad norteamericana, hay interrupciones. Pero hay otros modelos.

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Repaso a lo que está apareciendo últimamente en mi tumblelog de viajes (al final, los enlaces); la playa de Peñíscola en el encabezado, o las estaciones de ferrocarril abandonadas en el Bajo Aragón en esta fotografía.

Por ejemplo, en la televisión británica existen series, generalmente muy prestigiosas, con temporadas de sólo tres episodios, que suelen ser auténticos largometrajes. Sherlock es un ejemplo claro. O Black Mirror

Es más frecuente que las series británicas, con una hora de duración, menos el tiempo de anuncios que no es mucho, tenga temporadas de seis a ocho episodios. Por ejemplo, Luther, aunque luego se ha asemejado más al grupo anterior. O Downton Abbey,… O Doctor Who,… Las de corte familiar pueden tener algunos especiales navideños. También hay comedias de situación, de menor duración, la mitad, con un número similar de episodios. A veces pueden aumentar el número de episodios, y en ese caso no es infrecuente que dividan la temporada en dos partes. Estamos por lo tanto ante producciones optan por gastar sus recursos en pocos episodios, pero intensos y muy cuidados. Está el tema de los capítulos de relleno… en las más caras… de los que hablaré más adelante.

2000, vacaciones en Menorca. carloscarreter.es | carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook

Recordando las vacaciones en septiembre de 2000 en Menorca.

Un modelo frecuente en las televisiones de pago, bien sea por emisión por cable o en los nuevos modelos de pago por visión o vídeo bajo demanda, las temporadas son de entre 10 a 13 episodios. También suelen ser series bien financiadas, que optan por echar el resto en pocos capítulos pero muy bien hechos. Game of Thrones sería el más representativo en estos momentos, pero también tenemos Shameless, Homeland, Jessica Jones, Girls, entre muchas otras. Como vemos, muchas de estas son de las series más prestigiadas. Como las británicas.

En este modelo, como en otros, solemos estar ante un esquema de una hora de duración para los dramas y media hora para las comedias. La duración exacta dependerá de la cantidad de anuncios que emite la cadena. Si la cadena es de pago, y no hay anuncios, estaremos en la hora de duración o la media hora. Si se financia con publicidad estaremos en los 42 minutos, o en los 23 minutos en el caso de las comedias de situación.

Estas duraciones no se cumplen en la televisión española. Tradicionalmente, en un modelo marcado desde los tiempos de la televisión única, estamos ante tandas de 13 episodios, que suponen un trimestre de emisión. Hay 52 semanas en un año. Lo que pasa es que las televisiones españolas tienen dos malas costumbres. Emiten muy tarde sus episodios, prácticamente a la hora de irme a dormir… por eso no veo casi, salvo alguna en diferido. Y encima son muy, muy, muy largos. Hablamos de 70 – 80 minutos de duración más la publicidad. Hora y media para un episodio, como poco. Si alguien se pregunta por qué veo pocas series españolas, empezará a encontrar algunas explicaciones. No las únicas, pero sí importantes. Si he dedicar hora y medio o más de mi tiempo a la televisión, de forma seguida, probablemente prefiera una buena película.

2001. Viaje a Bélgica. Brujas. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

O un paseo en 2001 por el beguinaje de Brujas.

Y tenemos las series que comentaba de 20 a 24 episodios. A mí, este modelo cada vez me convence menos. El problema es que tiene muchos episodios de relleno, que son mero entretenimiento inane. Es cierto que hay excepciones a esta regla. Por ejemplo, el mejor episodio que he visto de la era moderna de Doctor Who, fue Blink, un episodio de relleno en el que, de hecho, la protogonista era Sally Sparrow (una jovencita y prometedora Carey Mulligan). Fijaos qué puntuación tiene en IMDb… un 9,8 sobre 10. Casi perfecto. O el Unfinished Business de Battlestar Galactica que, aunque menos apreciado por los votantes de IMDb, a mi me parece uno de los mejores de la serie. Y era un episodio de relleno, en el que de hecho no avanza la historia global. Además, y curiosamente, son episodios de bajo presupuesto, pero en los que los guionistas tienen ocasión de demostrar lo que valen. Pero esto no es lo habitual. Y por ello, culebrones como Grey’s Anatomy, que sorprendentemente sigo viendo, un auténtico “guilty pleasure”, o comedias como The Big Bang Theory o Modern Family, que recientemente han terminado sus temporadas, cada vez me parecen más cansinas.

Apostemos por series de más calidad y con historias mejor tramadas y contadas. Cosas como Fargo… que es de lo mejor de lo mejor… por poner un ejemplo.

Pero… ¿de verdad que llevo ya 11 años viendo el culebrón de Grey’s Anatomy? Algo malo pasa en mi cerebro.

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O quizá sea hora de tomar unas cervezas en las terrazas de Nyhavn en Copenhague.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Varios] De guerras galácticas, robots de limpieza y otras distopías

Cine, Humor, Televisión

No pensaba que este sábado me diese para redactar una nueva entrada en este Cuaderno de ruta. Liado con cosas diversas todo el día, emparedado entre dos días dedicados en parte a la “space opera” favorita de la familia y de los amigos (pocos trekkies que se atrevan a reconocerlo en mi entorno; nos gustan mucho más las galaxias de hace mucho tiempo y muy muy lejanas), no me va a dar tiempo a poder hablar de los cuatro carretes de Kodak Tri-X de formato medio que tengo secando, pero que desde luego no me va a dar tiempo a digitalizar.

Percibo una alteración en la "fuerza"... Creo que se el lado oscuro acecha por doquier en esta galaxia.

Percibo una alteración en la “fuerza”… Creo que se el lado oscuro acecha por doquier en esta galaxia.

Ya hablaré algún día de la semana que viene sobre el Episodio VII… y me estoy pensando si con “spoilers” o sin ellos (¿pero los “spoilers” no era el nombre que le daban a los alerones horteras de los coches, que se ponen los conductores más macarras?). Por lo menos, ya ha dejado algo bueno. A propósito del famoso y anunciado mil billones de veces estreno del mencionado Episodio VII, The Big Bang Theory nos ha dejado uno de los episodios más divertidos de su historia, el Episodio 194, en el que ha habido (atención “spoilers) realmente un “gran bang”… Y no sé si todos sois conscientes de uno de los significados del verbo “to bang“… (fin de los “spoilers”)

El caso es que si algo saben los aficionados a las guerras galácticas es que hace mucho tiempo y un huevo de lejos, todo estaba infestado de robots. O “androides” que les llaman aunque tengan forma de buzón, de pelota de baloncesto o de cubo de basura. Claro,… que poco a poco, este región de la galaxia más cercana y en este mismo momento, corre el riesgo de llenarse también de robots. Empezando por el tema de la limpieza doméstica. Hoy mismo, visitando Amazon.es me he encontrado en la página de inicio con esta imagen…

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Lo de la izquierda… ¿es un robot de limpieza? ¿de verdad? Mira que a mí me parece un cubo y una fregona… Que yo tengo uno parecido y desde luego no me limpia los suelos solo y sin esfuerzo por mi parte… Y quien lo conceptualiza como “robot” ¿Amazon? ¿o Vileda? Ojoplático me quedo. Empiezo a entender lo de los “androides” con forma de cubo de basura.

En fin,… por lo menos una buena noticia. Que en el terreno de las distopías… que díganme a mí si no estamos viviendo propiamente en una de ellas, nos han anunciado hoy que Amazon Video ha renovado The Man in the High Castle por una segunda temporada. Y creo que ya conté que es una de las series que más me ha gustado este año. Aunque los medios hablen muy poquito de ella.

¿Habrá nuevos villanos, los lores del Sith, alguna nueva orden de malvados? ¿O será los de siempre? Ya veremos.

¿Habrá nuevos villanos, los lores del Sith, alguna nueva orden de malvados? ¿O será los de siempre? Ya veremos.

[Televisión] Cosas de series; problemas matrimoniales de una doctora inglesa y familiares de una policía americana

Televisión

Veamos… han pasado dos semanas desde el último repaso televisivo… Ha habido una serie de novedades a las que no me he enganchado. Algunas de ellas, ni siquiera he terminado el primer episodio. La australiana de institutos marginales The Principal, los vikingos de The Last Kingdom, un asesinato de hace décadas en Unforgotten, la sitcom de parejas vecinas Truth Be Told y la de exnovia histérica y rara Crazy Ex-Girlfriend. Aunque alguna de ellas parecía bien referenciada. Pero o no me han gustado o no me han interesado.

En el aspecto negativo, también he de decir que estoy por abandonar uno de mis guilty pleasures, Arrow. Esta combinación de guiones entretenidos con actores muy guapos pero malos está empezando a dejar de parecerme entretenida.

En el apartado de las novedades, hemos tenido el comienzo de la nueva temporada de Fargo. Nueva época, final de los años 70; mismo entorno, la gélida Minnesota. El primer episodio ha sido buenísimo, como momentos de gran inspiración en el mismo tono que sus antecesoras tanto para la gran como para la pequeña pantalla. Muchas expectativas puestas en esta temporada de una de las series revelación del año pasado.

En mi tumblr de viajes, apareciendo fotografías de mi última escapada a Viena (enlaces al final), como el interior de la catedral de San Esteban.

En mi tumblr de viajes, apareciendo fotografías de mi última escapada a Viena (enlaces al final), como el interior de la catedral de San Esteban.

De lo que tengo en cartelera, está bastante potente Doctor Who, con historias de dos en dos capítulos bastante entretenidas. The Big Bang Theory está teniendo momentos muy buenos de nuevo. Las dos comedias de situación aparentemente similares, Modern Family y Life in Pieces, compitiendo duramente,… y yo no dejaría ninguna, pero si me obligasen por algún motivo igual escogería quedarme con la novedad. Y la comedia de situación gamberra, You’re the Worst, en el último episodio que vi demostró que es cualquier cosa menos superficial. Cargas de profundidad en el ámbito de las relaciones humanas.

Y he tenido dos finales. Uno, de temporada, Ties That Bind. Todavía no sé por qué he visto todos los capítulos de este drama policial-familiar que es francamente floja, por no decir mala. No sé si volverá con una segunda temporada, pero es dudoso que yo me apunte a ella. No merece la pena más comentario.

Unas viejas locomotoras de vapor en la estación de Heiligenstadt.

Unas viejas locomotoras de vapor en la estación de Heiligenstadt.

Y se acabó también la miniserie británica Doctor Foster. La historia de la doctora inglesa que de repente que su marido, en los cuarenta, puede tener una aventura con la hija de unos conocidos de veintitrés ha tenido en mi opinión unos cuantos altibajos. Con momentos muy buenos en el primer episodio, que nos prometía un tono duro y tenso, de mala leche y venganzas, luego divaga un poco sin encontrar su sitio hasta alzarse en el cuarto y penúltimo capítulo y hasta la mitad del quinto y último en muy alto nivel,… para luego ir a un final relativamente anodino y pequeño burgués. No sé. Las interpretaciones son buenas, pero no he acabado de cogerle el tranquillo, y no se han definido bien las historias paralelas. En fin. Era un producto autolimitado. Tampoco ha estado mal, que conste.

Y hasta la semana que viene, con respecto a la cosa televisiva.

O la visita al Leopold Museum en el Museumsquartier.

O la visita al Leopold Museum en el Museumsquartier.

Cuaderno de viajero – Viena 2015

Viena en el tumblr De viaje con Carlos

[Televisión] Cosas de series; semana de novedades y drama policiaco en Islandia

Televisión

Sí. Comienza la temporada grande de series. Vuelven las series que ya tenía incluidas en mi cartelera televisiva desde años anteriores y se suman algunas novedades. He de decir que de momento no he incluido muchas. Estoy siendo a priori muy selectivo con los temas. Luego ya veremos que dicen las críticas de otras series que de momento estoy desechando. No me quiero cargar mucho. Y algunas de las que ahora incorporo se caerán.

Por ejemplo, perdí en seguida el interés por Blunt Talk, una sitcom que parecía con posibilidades hecha a más gloria de Patrick Stewart, pero cuyo tono no ha acabado de entrarme, y tras dos episodios vistos la he descabalgado de mi cartelera televisiva.

Novedades relativas que nos llegan desde el Reino Unido son la novena temporada de Doctor Who, que parece será la última con Jenna Coleman como compañera, y la que parece que es última temporada de Downton Abbey. El Doctor parece haber perdido algo del tirón que tuvo en los tiempos de Amy Pond, pero el primer episodio de esta temporada no ha estado mal. Y espero que al culebrón de época inglés le den el final que se merece. Que supongo llegará con el especial de Navidad.

Tengo una novedad absoluta procedente también de las islas Británicas, Doctor Foster, con un primer episodio que me ha parecido atractivo, un historia de celos que parece que deriva a venganzas en el entorno de una GP inglesa. Puede pasar de todo. A ver si se lucen.

Como en otras ocasiones, aprovecho la entrada televisiva para recordar lo que voy publicando en el tumblr (enlaces abajo). Tras una presentación con el castillo de Peñíscola al anochecer, aquí el puerto de Helsingør, la Elsinor del Hamlet de Shakespeare, en Dinamarca.

Como en otras ocasiones, aprovecho la entrada televisiva para recordar lo que voy publicando en el tumblr (enlaces abajo). Tras una presentación con el castillo de Peñíscola al anochecer, aquí el puerto de Helsingør, la Elsinor del Hamlet de Shakespeare, en Dinamarca.

Novedades relativas desde el otro lado del Atlántico sólo tengo de momento el regreso de The Big Bang Theory, además de alguna anunciada en semanas anteriores. Buen principio de temporada para una serie que da muestras de agotamiento argumental, aunque tenga momentos divertidos.

En lo que se refiere a novedades absolutas tenemos tres que todavía hay que ver por dónde tiran.

Minority Report es una secuela de la película del mismo tipo, que nos plantea un procedimental… que espero que dé algo más de sí. Si no, como mucho se puede quedar en entretenido. Desde luego lejos de la profundidad de la película, que encuentro bastante aceptable a pesar del empaño que me produce su estomagante protagonista. De todas formas, si no mejora, la veo más fuera que dentro de mi cartelera.

Blindspot es una de misterio y conspiraciones a partir de una mujer amnésica y con el cuerpo tatuado con lo que parece un rompecabezas que hay que resolver. Suena a ya vista, a refrito de elementos vistos en otras series, pero tuvo un primer episodio que me entretuvo bastante. Bien interpretado, buena acción y con posibilidades. Esta, de momento la veo más dentro que fuera de mi cartelera.

Life in Pieces es una nueva sitcom que recuerda mucho a Modern Family. Quizá demasiado. Pero el caso es que el primer episodio me pareció divertido y bien interpretado. Espero que encuentren su camino y personalidad propias, aunque de momento parece que el público no se ha quedado demasiado encantado con ella. Tiene un reparto con cierto prestigio. Una sitcom de 20 minutos de duración no molesta en la cartelera. Salvo que derive mal, aguantaré un tiempo con ella a ver por dónde se decanta.

También podemos sobrevolar la sierra de Guara, cerca de Huesca, con una avioneta un día de Nochevieja, ya hace un tiempo.

También podemos sobrevolar la sierra de Guara, cerca de Huesca, con una avioneta un día de Nochevieja, ya hace un tiempo.

Masters of Sex está a punto de llegar a su final de temporada. Ya comentaré. Quizá no tiene el mismo tirón que en sus dos primeras temporadas. Pero simplemente por ver si sale un episodio como el 11 de esta temporada, ya merece la pena tenerla en cartelera. Colosal episodio. Magnífico guion y recital interpretativo. Todos bien, superlativas las damas.

Y como había tiempo y oportunidad, me acogí a unas recomendaciones recientes leídas en un artículo sobre series islandensas (con “s”, de la fría y volcánica isla próxima al ártico). Así que he visto una miniserie de cuatro episodios titulada Hraunið, que significaría lava, la de los volcanes, y que se puede encontrar también con el título internacional en ingles de The Lava Field. Un ricachón islandés es encontrado muerto en su domicilio. Al principio parece un suicidio, pero se trata un asesinato. Dos policías tendrán que colaborar para desenmarañar la trama a su alrededor. Mmmmmmm… Menos interesante de lo que las recomendaciones indicaban, aunque se deja ver. Lo mejor, y al mismo tiempo lo más desaprovechado, lo estupenda que está, desde todos los puntos de vista, la detective Gréta (Heida Reed), una actriz que está encontrando su camino también en el cine y la televisión internacionales.

La semana que viene más novedades.

O podemos acercarnos a visitar el museo Guggenheim en Bilbao. Estas fotografías corresponden a los años 2000 y 2001.

O podemos acercarnos a visitar el museo Guggenheim en Bilbao. Estas fotografías corresponden a los años 2000 y 2001.

De viaje con Carlos (Tumblr)

De viaje con Carlos (Cuadernos de viajero)

Una foto de mis viajes, al azar

 

[Televisión] Cosas de series; entre finales de temporada recupero, afortunadamente, Crematorio

Televisión

Pues sí. Básicamente lo que cuento en el título de la entrada. Comentar dos finales de temporada, y dar un repaso a una serie de televisión de nacionalidad española, que en su momento, cuando se emitió por vez primera, abandoné. Y ahora la he recuperado.

Asistimos este pasado fin de semana al final de temporada de The Big Bang Theory. La historia de los cuatro friquis y la guapa, extendida con varios personajes añadidos eventualmente a lo largo de la historia de la serie con el fin de refrescar un poco sus tramas, difícilmente nos sorprende después de ocho temporadas en emisión. Sheldon es Sheldon y los demás le acompañan con sus idiosincrasias y estereotipos a cuestas. Se han perdido en buena medida las divertidas interacciones entre Sheldon (Jim Parsons) y Penny (Kaley Cuoco-Sweeting). Personaje este último que ha ido perdiendo fuerza, quizá porque no daba más de sí, especialmente por que en no pocas ocasiones es eclipsada por los buenos momentos de sus compañeras de reparto. Especialmente por Amy (Mayim Bialik), uno de los personajes que más frescura otorga actualmente a la serie. Leonard (Johnny Galecki) siempre ha sido uno de los puntos débiles de la serie, a pesar de su papel protagonista, y los otros dos personajes importante masculinos empiezan a ser excesivamente previsibles. Entendámonos. La serie sigue siendo divertida. Lo que pasa es que ha dejado de darnos grandes sorpresas, y ahora nos conformamos más con la sonrisa que nos deja que con la carcajada que nos provocaba eventualmente. Y que todavía puede surgir en un momento dado. Han preparado algunos posibles cambios para la próxima temporada, que la orientarán todavía más hacia el género de la comedia romántica, deriva que ya lleva un tiempo de recorrido. Nos gustaría ver más a menudo a Emily (Laura Spencer), la pelirroja e improbable novia de Koothrappali (Kunal Nayyar), que siempre aporta toques interesantes a los episodios en que sale. Pero tememos un languidecimiento progresivo de la comedia de situación hasta que muera de inanición. Lo que pasa es que debe conservar un amplio número todavía de incondicionales, por lo que puede ser un largo proceso. Aguantaremos mientra nos divierta razonablemente.

Las costas mediterráneas españolas están destrozadas por la especulación y el turismo descontrolado y de baratillo.

Las costas mediterráneas españolas están destrozadas por la especulación y el turismo descontrolado y de baratillo.

En otro tono muy distinto, hemos asistido a la corta temporada, sólo seis episodios, de The Red Road. Esta curiosa trama de indios y “vaqueros” que se desarrolla en la época actual a pocos kilómetros de Nueva York en el estado de Nueva Jersey ha sabido ajustar la duración de su temporada a una trama entretenida, bien hilada, con sus dosis de drama y de acción, y con un trabajo razonablemente solvente de su reparto. No es la octava maravilla de la televisión de ficción pero se deja ver bastante bien. No insistiré mucho más en el tema.

Y efectivamente, en estas dos últimas semanas recuperé la serie Crematorio. Serie de ocho capítulos que empecé a ver hace unos años, cuando se estrenó, en Canal Plus, pero que en su momento dejé puesto que no me acabó de enganchar. Supongo que cuando tienes que aguantar en telediario si y telediario también las tramas de corrupción y desvergüenza del politiquerío y el empresariado español, mientras que a la gente de a pie la fríen en una crisis excesivamente oportuna para los poderes fácticos plutocráticos, no te apetece que te lo pasen por el morro también en tus ratos de asueto viendo ficción televisiva. Pero había que darle una nueva oportunidad. Porque aunque con alguna inconsistencia o elemento superfluo en el guion, y algún error de casting que otro, el nivel interpretativo de la ficción televisiva española sigue siendo muy irregular, no deja de ser una serie que está uno o varios escalones por encima de lo que se suele hacer en otras productoras y en otras cadenas de televisión españolas.

Sólo algunos entornos, como las costas menorquinas, han escapado a la especulación de los tipos como el Rubén Bertomeu de Crematorio.

Sólo algunos entornos, como las costas menorquinas, han escapado a la especulación de los tipos como el Rubén Bertomeu de Crematorio.

Con buenas interpretaciones en sus papeles principales y fundamentales, especialmente con el buen diseño del carácter principal que realizó José Sancho, y con una historia que quizá se podría haber resumido en cinco o seis capítulos eliminando elemento superfluos, pero que está bastante bien cuadrada, creo que es de visión obligada para los aficionados a la ficción televisiva en lengua española. Lo único que me deja un cierto grado de desasosiego es que al final te quedas con la sensación de que en este país siempre se corre el peligro de la amoralidad de que el pícaro, o directamente ladrón, al final te caiga bien. Simpatices con él. Y es hora de dejar claro que este tipo de personas nos sobran. No las necesitamos. También me hubiera gustado que la transición del personaje que interpreta Alicia Borrachero hubiese estado más cuidada y mejor contada; lo cual no quita para que opine que esta es una de las actrices españolas que, encuadrada habitualmente en el medio televisivo, muchas veces en series mediocres aunque de éxito, más desaprovechada ha estado a lo largo de su carrera. Me hubiera gustado verla en producciones con más empaque o nivel, especialmente en la pantalla grande.

Una industria, la del turismo, que no promueve empleos de calidad. No precisa ingenieros, científicos o economistas; más bien peones, camareros y servicios domésticos. Nada que haga prosperar a largo plazo a un país.

Una industria, la del turismo, que no promueve empleos de calidad. No precisa ingenieros, científicos o economistas; más bien peones, camareros y servicios domésticos. Nada que haga prosperar a largo plazo a un país.

[Televisión] Cosas de series; las enfermeras, el sexo, lo peor y lo realmente malo, junto con algunas novedades

Televisión

Retomo la actividad televisiva tras mis vacaciones, y tengo que comentar el final de serie o de temporada de algunas producciones que me han acompañado durante el verano, al mismo tiempo que comentar algunas novedades. No he tenido tiempo de ponerme al día, así que llevo retraso. Me iré poniendo al día en los próximos días. Porque me parece que no va a haber muchas incorporaciones a mi cartelera, tal y como lo veo.

Ha regresado The Big Bang Theory, de momento sin novedades destacables. Entretenimiento sin más que ya no sorprende.

Dos de mis guilty pleasures también han reaparecido. Revenge cambiando las tornas entre EmilyVictoria, y Grey’s Anatomy recomponiendo reparto. Estas dos tampoco sorprenden mucho.

Kiyomizu-dera - Kioto

En el tema de fotos,… sigo con mi viaje por el Japón. Gente con kimono o trajes tradicionales. Estas dos mujeres parecía madre e hija, de visita en el templo budista de Kiyumizu-dera. En Kioto.

En el campo de las novedades, en primer lugar advertir que este año hay muchas que directamente he descartado porque su temática o avances no me han interesado. Así que no es fácil que incluya muchas novedades este año, al final. He visto el piloto de Gotham,… y me ha convencido a medias. Basada en lo que pasaba en la ficticia ciudad en la infancia del futuro Batman, llega con muchas pretensiones de triunfar. Pero visto los visto, no está segura en mi cartelera. También he visto los primeros episodios de The Mysteries of Laura, basada en un serie española, y How To Get Away with Murder. Simplemente decir que no seguiré adelante con ellas. Ninguna de las dos me ha convencido. Ya comenté en su día que me convenció el piloto de Forever, hasta ahora de los estrenos el único que me ha parecido realmente visible, y que iba a dar una oportunidad a Selfie.

Kiyomizu-dera - Kioto

Esta pareja de novios estaban a punto de beber las aguas casi milagrosas de Otowa-no-taki, también en Kiyomizu-dera.

Y vamos con los finales de temporada.

You’re the Worst ha sido una sitcom romántica especial. Básicamente porque se ha basado en la premisa de que la pareja romántica protagonista, lejos de ser los típicos jóvenes encantadores que parecen hechos el uno para el otros, son unos impresentables egoístas que se dedican a putear a los demás. Lo cierto es que ha tenido momentos muy buenos y otros no tanto. La tendencia ha sido un poco descendente. Pero le daría una oportunidad a una segunda temporada si la tiene, que parece que sí. Lo mejor, la chica protagonista, Aya Cash, y algunos detalles de los secundarios.

He aguantado hasta el final la primera temporada de Extant, que entre otras cosas ha servido para confirmar que Halle Berry puede ser una firme candidata a una de las peores actrices que ha ganado un óscar. Siempre añorante de buena ciencia ficción, he aguantado hasta el final en una trama que se ha dispersado en un montón de frentes, y que realmente ha hecho aguas por muchos de ellos. Parece que le van a dar una segunda temporada. Pero yo no estaré allí.

Masuyacho - Kioto

Cuatro jóvenes con kimono visitando las típicas calles de Masuyacho, en Kioto, se fotografían rodeando a una presunta maiko. Aprendiza de geiko, o gueisha que decimos por aquí.

Ha llegado a su final la segunda temporada de Masters of Sex, que ha tenido un tono muy distinto a la primera. En primer lugar, si la primera temporada flirteaba entre la comedia y el drama, esta segunda temporada se ha orientado claramente a un tono dramático, habiendo desaparecido cualquier flirteo con el humor. Y por otra parte, el estudio sobre el sexo ha quedado ya claramento como un mero macguffin, y va directamente a las relaciones, siempre difíciles, entre los personajes. Tanto los principales como los secundarios. Ha tenido momentos buenísimos, de los que te quedas pegado al sillón por las interpretaciones como por los diálogos y situaciones. Sin embargo, la temporada como conjunto me ha parecido algo menos cohesionada y floja. No obstante, es fija en mi cartelera, desde luego.

Y por último, justo en la noche antes de irme de viaje terminé la miniserie ANZAC Girls. Esta serie realizada por las televisiones australiana y neozelandesas en conmemoración del centenario del comienzo de la Primera Guerra Mundial, nos habla de las aventuras y desventuras que corrieron las enfermeras de los cuerpos de sanidad militar de los aliados del Imperio Británico en las antípodas. Le ha faltado algo para ser una buena serie. Probablemente, un sentido menos apologético y propagandístico y una profundidad mayor en situaciones y personajes. Basada en las memorias y documentos de las auténticas enfermeras que participaron, ha sido una serie que en sus seis episodios ha ido mejorando, aunque sin llegar a alcanzar nunca el nivel que pretendía. Una pena porque había material. El diseño de producción ha sido de también de pretensiones altas, pero con una sensación de que no se lo han currado bien. Y había buen material en las interpretaciones, que se ha perdido en unos personajes excesivamente estereotipados. Entretenida de todos modos.

Y bueno… hay por ahí muchas novedades esperando a que les preste atención… La próxima semana, más.

Santuario Yasaka - Kioto

Y que la tradición no riña con la modernidad, la guapa japonesa del kimono se toma una “selfie” a la salida del santuario sintoista de Yasaka, también en la antigua capital imperial japonesa, Kioto.

[Televisión] Cosas de series; en medio del recital entre Mad Men y Game of Thrones, se van despidiendo otras de sus temporadas

Sin categorizar

Pues sí. Tanto los hombres de Madison Avenue como los aguerridos y taimados personajes de Westeros están en racha, y vienen ofreciendo, cada cual en su estilo, una serie de recitales de cómo se hace un episodio de televisión, de cómo se hace cine aunque sea en pantalla pequeña, de cómo se cuenta una historia. Sea el baile que se marcan “a su manera” Don Draper (Jon Hamm)Peggy Olson (Elisabeth Moss), bien sea “le pas de trois” en torno a la Puerta de la Luna que se marcan Littlefinger (Aidan Gillen)Lysa Arryn (Kate Dickie)Sansa (Sophie Turner), esto es televisión de la buena. Aiggg… y qué poco nos van a durar, por lo menos por este año.

En las calles de Zurich

Uno de los personajes clásicos de Grey’s Anatomy se nos va; cambia Seattle por Zurich.

Así que entre estos recitales televisivos, el comentar los finales de temporada que nos han deparado los últimos siete días resulta casi banal. Insustancial. Más cuando dos de ellos se podrían considerar guilty pleasures. Esos placeres culpables, como esos bombones o esas longanizas que nos engordan, o ese último cubalibre que sabes que te va a dar dolor de cabeza, o cuando remoloneas dejando para mañana esa tarea en el curro… te sientan de maravilla pero luego lo lamentas.

Así es Arrow. Sacada de los tebeos de héroes enmascarados, ha seguido en la misma tónica que en su primera temporada. Con unos intérpretes malísimos aunque estén buenísimos, con unos diálogos de chiste, con unas tramas totalmente previsibles, pero que resultan muy entretenidas y que te permiten relajarte antes de irte a dormir, con la ventaja de que te despejan la cabeza de otros rollos, y ayudan a conciliar el sueño. No más trascendencia. Es esta como podría ser otra. Así que quedáis avisados. Si buscáis televisión de la buena, aquí no está. Y cumplen el axioma de que en televisión, cuanto más macizo/maciza es el tipo/tipa, peor actúa. Pero entretenimiento sin complicaciones, a raudales.

Otro carácter tiene Grey’s Anatomy. Inexplicablemente me he merendado la décima temporada y pronto hará una decenita de años que empezó la serie. Y sigo enganchado. Desde luego no tiene la frescura de los primeros tiempos, y las catástrofes ya no nos sorprenden de la misma forma. Eso de coger con la mano una bomba en el interior de un tipo mientras operas o cosas así… O dos que se quedan unidos atravesados con una barra… Pero bueno, parece que algunos de los personajes maduran. Lo que suele ser indicativo de que abandonan la serie. Que siempre ha sido como una de adolescentes en el instituto, pero con adultos y en un hospital. Por cierto… cuántas hermanas le pueden llegar a salir a Meredith Grey (Ellen Pompeo). ¿O es que está pensando en dejar la serie y hace falta una Grey para justificar el título de la serie? Ya veremos. Eso sí… ya van quedando menos históricos.

En las calles de Zurich

Lo cierto es que la ciudad suiza, la de los banqueros, es muy agradable. Uno poco fría en invierno, supongo.

Finalmente, hemos despedido la séptima temporada de The Big Bang Theory. Los friquis y la maciza están absolutamente consolidados como la serie de más éxito de la televisión americana. La más vista digo. Quién lo iba a pensar de una serie que parecía destinada a un público selecto, bien friqui. Pero es así. Lo cierto es que siguen siendo muy divertidos. Y sobretodo, han aprendido en esta serie a diversificar y a repartir protagonismos, evitando cansar por cargar las tintas en los mismos personajes. Ya no es cosa de cuatro más una. Ya son seis, más algunos secundarios de lujo. Especialmente Stuart (Kevin Sussman) que se está haciendo un hueco en nuestros corazones a marchas forzadas.

Y con esto me despido… bueno, quiero compartir otra cosa. Aprovechando que la cartelera está mucho más despejada y sin agobios, estoy volviendo a ver desde hace unas semanas las tres temporadas de Veronica Mars. Y realmente fue una serie muy divertida. Especialmente, la primera temporada que tiene momentos geniales. Luego va bajando de nivel.

Mas cierres de temporada la semana que viene. Y a ver si puedo contar alguna novedad…

En las calles de Zurich

Pero a principios de julio, es un lugar estupendo para pasear por sus calles, bien ambientadas.

[Televisión] Cosas de series; interesantes finales de temporada y de semitemporadas

Televisión

Sin ninguna entrada nueva en la cartelera en los últimos días, con El tiempo entre costuras prácticamente abandonada, estamos llegando a las vísperas de las fiestas navideñas y eso significa dos cosas. Que muchas series de las que duran desde principios del otoño hasta el final de primavera se están tomando un descanso, y que las series de temporadas más cortas están terminando temporada. Y hay mucho que contar, aunque sea con brevedad.

En lo que se refiere a las sitcom, la reina del cotarro sigue siendo Modern Family con un nuevo personaje revelación; la jovencísima Lily (Aubrey Anderson-Emmons) de cuya boca escuchamos cosas tremendas que nos hacen mondarnos de risa, por la inapropiada madurez de las mismas y por la mala uva de los guionistas. Estupenda. Los chicos de How I Met Your Mother están simpáticos en su última temporada, con momentos mejores y otros más normales. Aunque “la madre” (Cristin Milioti) salió en los primeros capítulos, no está siendo protagonista. Pero cuando sale, de vez en cuando, la serie gana mucho. Esta chica tiene mucho potencial. Y los friquis de The Big Bang Theory han alcanzado un cierto tipo de equilibrio. Ya no despiertan tantas expectativas, pero no engañan y ofrecen diversión garantizada con algunos muy buenos momentos. Pero prácticamente no hay novedades en este campo, sólo la romanticona Ground Floor que parece que no va a descansar y que va a seguir de tirón hasta su final de temporada en enero. Que conste que me gusta. La serie, digo, y la guapa protagonista, también.

En el campo de los culebrones y guilty pleasures, nunca entenderé por qué sigo viendo  Grey’s Anatomy… no diré nada más. Es una extraña droga. No encuentro prácticamente argumentos a favor de mantenerla en cartelera y ahí está. Otra cosa es Revenge, que se ha serenado con respecto a la temporada anterior. Ni los guionistas queman trama a la misma velocidad, ni los escotes de la “prota” son tan vertiginosos. De todos modos no ha vuelto al nivel de la primera temporada, aunque se ha despedido hasta enero con un pedazo de capítulo y con un pedazo de cliffhanger. Su principal atractivo siguen siendo sus dos protagonistas femeninas, por distintos motivos.

En el Airtrain del JFK

Nueva York es ciudad seriéfila por excelencia, así que nos iremos a ella para ilustrar esta entrada; aquí viajando en el Airtrain que comunica el JFK con Jamaica Station en Queens.

En esta temporada, mis principales incorporaciones vienen del campo de la acción. The Blacklist empezó con pobres expectativas, pero esta “pseudo-silencio de los corderos” se ha ido poniendo bastante entretenida. No brillante, pero entretenida. Sin embargo, estoy empezando a dudar que tras el retorno de navidades siga con Agents of S.H.I.E.L.D., que en estos momentos por lo floja que es casi es un guilty pleasure, y las oportunidades que le estoy dando al “pseudo-blade runner” Almost Human también están siendo un poco demasiadas. Es mejor que la anterior, pero irregular. Demasiado irregular. Pero en el campo de la acción y los héroes/superhéroes más o menos enmascarados arrastro ya en su segunda temporada Arrow, que como ya he definido en alguna ocasión es una serie de aventurillas muy entretenida, a pesar de que, con alguna excepción, tiene unos intérpretes y unos diálogos flojísimos; en estos últimos algunos son de risa. Sin embargo, el conjunto resulta intrascendentemente disfrutable.

Y vayamos con los tres finales de temporada, porque son notables. Realmente notables.

A Young Doctor’s Notebook – temporada 2ª. Nuevamente una cortita temporada de cuatro episodios de poco más de 20 minutos de duración, protagonizados por el “mad man” Jon Hamm y el “aprendiz de mago” Daniel Radcliffe, adaptando las aventuras de Mijail Bulgákov como joven médico durante la revolución soviética. Mucho humor negro, mucha mala leche, mucha amargura de fondo, y excelente producción e interpretaciones. No sé si habrá una tercera temporada, pero ójala. Sabe a muy, muy poco.

SOHO y Houston St.

O disfrutamos del paisaje de los típicos depósitos de agua en Houston Street.

Homeland – temporada 3ª. Mucho revuelo ha levantado esta temporada recientemente terminada de una serie que se había convertido en una de las más valoradas en los dos últimos años. Parece que ha dejado muchas insatisfacciones, y opiniones contradictorias. Yo voy a dejar claras dos opiniones y mi postura general. La historia que nos han contado en esta temporada es una muy buena e interesante historia, de gran profundidad, y que ha tenido momentos totalmente estelares en el tramo final de la temporada. La historia que nos han contado en esta temporada no da para doce episodios, lo que ha hecho que hayan mareado la perdiz con subtramas que no aportaban nada, para durar doce episodios. Por ejemplo, la trama familiar de Brody (Damian Lewis) sólo tenía un objetivo de cara al climax final de la temporada, y eso se podría haber planteado con más claridad y economía de medios. Dicho todo lo cual, una serie que fue excelente en su primera temporada, que fue rara pero apasionante en su segunda, se ha quedado en buena o notable en la tercera. Que es menos, pero mucho más de lo que ofrecen la mayor parte de las producciones que vemos por televisión. Eso sí, sin entrar en el desarrollo y desenlace de la trama para no destripar el argumento, evidentemente hemos llegado a un punto y aparte, y el año que viene nos enfrentaremos a nuevas premisas y nuevos escenarios. Supongo. Porque tampoco esta temporada ha sido lo que parecía cuando terminó la anterior.

Masters of Sex – temporada 1ª. El mejor estreno del año desde mi punto de vista ha sido esta novelización de la historia de William Masters (Michael Sheen)Virginia Johnson (Lizzy Caplan). Disfrazada de comedia en sus primeros episodios, nos encontramos ante un drama notable sobre las relaciones humanas, que trascienden a cuestiones mucho más profundas y definitorias de la personalidad. Con un reparto que ha estado en su conjunto, todos ellos, en estado de gracia, nos han dibujado un panorama donde los sentimientos, las pasiones, las motivaciones de cada una de las personas queda oculto por las convenciones sociales, la falta de libertad para escapar de ellas e incluso de los propios cepos que cada uno de nosotros nos imponemos a nosotros mismos y que no nos dejan ser nosotros mismos. Siendo Masters el paradigma de la persona de gran capacidad y osadía intelectual, pero de escasa inteligencia emocional y empatía, su contrapunto y eventualmente complemento es Gini Johnson, ejemplo de inteligencia práctica y organizativa pero que también arrastra las consecuencias de sus errores pasados. Ha sido una temporada en el que hemos pasado de ver un entorno de situaciones socialmente convencionales en el conjunto de personajes de este drama, hasta un punto en el que las vidas de todos y cada uno de ellos han sido puestas boca a bajo de muchas formas. Esa soledad en una cabina de teléfonos, ese momento de felicidad en una maternidad para negras, esa confesión sobre la muerte próxima en un asiento de autobús, esa aceptación del otro que no se acepta a si mismo y quiere cambiar lo que es por una mezcla de amor y vergüenza, ese profundo error llevado de la soberbia y el orgullo que ocasiona el rechazo de sus pares,… y el profundo dilema de Gini en el momento final de la temporada… La serie está basada en hechos reales, pero supongo que se han tomado libertades hasta hartarse a la hora de contarnos esta historia, de tal modo que sobre los hechos conocidos estamos viendo una ficción que responde al objetivo de hacernos reflexionar sobre algunos de los hechos definitorios de los seres humanos y sus relaciones entre sí. Creo que lo están consiguiendo, y que nos están divirtiendo y emocionando en el proceso. Altamente recomendable´.

SOHO y Houston St.

O que decir de las situaciones mil veces vistas en las escaleras de incendios de las fachadas de la ciudad, como por ejemplo en el SOHO.

[Televisión] Cosas de series; repaso a las veteranas

Televisión

Con respecto a la semana pasada, sólo hay que destacar una novedad, el comienzo de la segunda temporada de Arrow, una serie de héroe enmascarado que, con unos planteamientos bastante estándares y poco destacables, con unas interpretaciones justitas, consiguieron una primera temporada que a base de guiones razonables y contados con un buen ritmo, suponía un entretenimiento razonable para 40 minutos por episodio de evasión sin complicaciones. Y ya tenemos en marcha la segunda temporada de esta serie, que parece que no ha ido a peor, y quizá algo a mejor.

Por lo demás, repasaremos las series veteranas, algunas de ellas por los menos. Por veteranas me refiero a las que van por su segunda temporada o posterior.

Los “guilty pleasures”

Son “guilty pleasures”, placeres culpables, aquellas series que por su tema, planteamiento o calidad no debería estar viendo, pero encuentro un extraño placer en seguirlas. Culebrones diversos, series con planteamientos ridículos, series con gente guapa aunque sin más que aportar, marujonadas, series adolescentes,… pueden ser diversas. No son muchas, pero ahí estan. El ejemplo más típico es Grey’s Anatomy (Anatomía de Grey) que alguien definió como una serie de instituo americano pero trasladada a un hospital de alta tecnología. Amoríos absurdos, dramas forzados, tragedias inesperadas, todo ello venga a cuento o no. En esta su décima temporada, no sorprende por nada, ni por mejorías y ni por empeoramientos. Da de sí lo que da de sí. Es como una adicción. Muchas veces ridícula, a veces haces unas risas, y eventualmente te sorprenden, una o dos veces por temporada con un buen episodio. En eso estamos.

Hace dos temporadas destacó en este grupo Revenge, en el que en torno a dos personajes femeninos fuertes y atractivos, giraba un culebronazo con sexo (muy moderado) y romance, intriga, venganzas, puñaladas por la espalda… En fin. Lo típico. Lo cierto es que la segunda temporada, que empezó quemando mucha trama, acabó diluyéndose hasta el punto de cuestionar si este “guilty pleasure” seguía siendo placentero. De momento, en la tercera temporada parece haber vuelto a sus esencias Amanda/Emily () vuelve a estar vengativa y borde, Victoria () sigue deslumbrante, se han desecho de algún personaje molesto, y vuelve la mala baba que tanto nos atraía. A ver si dura.

Pimientos y chuletas

Estas fiestas del Pilar también he paseado con la Olympus mju-II y película Kodak Portra 400. Y parece que esta pareja se llevan muy bien. Obsérvese el aspecto de los pimientos en los chiringuitos en la ribera del Ebro.

Los dramas dramones

Complejo y tormentoso para sus principales protagonistas a comenzado Homeland, cuyos derroteros definitivos todavía están por verse. Las relaciones entre los personajes principales han cambiado mucho. Vemos a Saul (Mandy Patinkin) con nuevo protagonismo, pero también con nuevas caras. Y parece que la hija de Brody (Damian Lewis)Dana (Morgan Saylor) va a tomar más protagonismo que temporadas anteriores. Empezamos a tener un problema con Carrie (Claire Danes), cuyo personaje parece un poco estancado. Cansan un poco sus pucheros.

Y la que ha empezado con pie firme e interesante es la británica Downton Abbey. No lamenté en su momento la pérdida de uno de los personajes principales, que siempre me había resultado un poco soso. Lo cierto es que esta serie va confirmando que plantea unos personajes masculinos débiles y relativamente prescindibles, y unos personajes femeninos fuertes e interesantes. Lady Mary (Michelle Dockery) se confirma como la protagonista principal del cotarro, ahora ya sin lastre masculino. Y sólo les faltaba resolver la sosez en la que se había metido la relación entre los Bates. Pero un tremendo suceso en el que se ha metido Anna (Joanne Froggatt) ha dado mucho interés a este hilo argumental. En cualquier caso, la serie, sin ofrecer nada distinto a lo que ya nos tenía acostumbrados, se mantiene en forma y es de lo más entretenido que tenemos.

Trillo

O el detalle de este viejo trillo situado en las cercanías.

Los procedimentales policiacos

Aquí está lo más flojo del panorama. Tanto Bones como The Mentalist están un poco gastados. Por lo menos este último, con un tono más dramático y con mayor importancia en la drama  serializada de Red John, va encontrando algún elemento de interés renovado. Pero los cerebritos del Jeffersonian empiezan a estar muy vistos y poco frescos. Entretienen todavía, pero empiezo a encontrarlos prescindibles.

Otro gallo canta con el drama policiaco danés Bron/Broen que mantiene su buena factura, el atractivo de sus personajes, y el interés de la nueva trama, que parece más enredada de lo quie aparecía al principio.

Cochinillo

Y cómo este cochinillo pare decirnos, ¡cómeme!

Las comedias de situación

En constante peligro de retirada de mi cartelera está New Girl. Creo que sólo la sigo viendo, porque rellena momento tontos a la hora de comer y cenar, cuando tengo poco tiempo, y con un episodio de 20′ me es suficiente. Y como nada de lo nuevo me ha interesado como para desbancarla ahí aguanta. Pero tampoco sorprende gran cosa. Ni siquiera la Deschannel me parece que conserve el encanto inicial.

Mantiene su nivel de siempre, aunque sin progresos ni cambios notables, Modern Family, un valor seguro en las comedias de situación, a la que únicamente achacaría que ha perdido un poquito de su mala baba inicial que la hacía todavía más divertida. Pero bueno, es fuente de diversión asegurada.

Y la que nos está sorprendiendo agradablemente, con momentos absolutamente hilarantes, recuperando terreno perdido en las últimas temporadas es The Big Bang Theory. Nuevamente las interacciones entre Penny (Kaley Cuoco)Sheldon (Jim Parsons) están en el origen de algunas de las escenas más divertidas, pero hay también momentos brillantes con otros personajes. Creo que hacía muchísimo tiempo que no me reía tanto como cuando Amy (Mayim Bialik) le demuestra a Sheldon que en Raiders of the Losr Ark (En busca del Arca perdida), todas las acciones de Indiana Jones son superfluas y prescindibles. Desternillante.

Terminaremos con How I Met Your Mother, en su última temporada. En primer lugar, decir que a pesar de lo que parecía, la presencia de la Madre (Cristin Milioti) es prácticamente nula. Salvo en los dos primeros episodios de la temporada. De momento está a un nivel entre bueno y aceptable, pero teniendo en cuando que quedan casi 20 episodios para pasar un fin de semana,… espero que los guionistas hayan hecho un buen trabajo y se sostenga la serie. De momento, genial el episodio dedicado a Íñigo Montoya (Mandy Patinkin),… ¡prepárate a morir!

Despistaos en la ofrenda

O estos dos despistaos sacudiendo los ramos en el día de la ofrenda.

[Televisión] Cosas de series; arrancando fuerte la temporada

Televisión

En estas dos últimas semanas ha habido muchas novedades de todo tipo. Sólo un adiós. Todo lo demás han sido regresos y novedades. En lo que se refiere a los regresos:

The Mentalist ha vuelto con tonos francamente más oscuros. Aunque siempre tuvo ese punto tenebroso del trágico pasado de Jane (Simon Baker), el humor había predominado en la resolución de muchos casos. Ahora lo tenemos más irónico e incluso cínico, y con graves amenazas.

Después de una segunda temporada que fue de un inicio frenético a un final flojo, Revenge ha vuelto con una escena impactante que nos retrotrae a un flashback de dos meses, como hicieron en la primera temporada. Está por ver si vuelve a los niveles de su primera temporada. De momento, aguantaremos un poquito por el perenne atractivo de Madeleine Stowe y por los vertiginosos escotes de Emily VanCamp.

Grey’s Anatomy es ese guilty pleasure que nunca entiendo por qué sigo viéndolo. Pero a estas alturas no me voy a psicoanalizar para averiguarlo. Ale; a la espera de ver como los guionistas deciden torturar a los médicos del hospital ficticio ese, como se llame ahora. De momento, ya han apiolado a una.

Ahora que tengo reciente el viaje a Nueva York, y teniendo en cuenta lo frecuente que es que esta ciudad sea el escenario de las series americanas, me paso la serie identificando lugares. Porque suelen tirar de escenarios emblemáticos para las series. Como el Flatiron en el cruce entre Broadway y la 5ª Avenida.

Ahora que tengo reciente el viaje a Nueva York, y teniendo en cuenta lo frecuente que es que esta ciudad sea el escenario de las series americanas, me paso la serie identificando lugares. Porque suelen tirar de escenarios emblemáticos para las series. Como el Flatiron en el cruce entre Broadway y la 5ª Avenida.

Uno sí que sabe por qué ve dos de las sitcoms más entretenidas de la cartelera televisiva. Aunque cada vez es más difícil que Modern Family nos sorprenda, es cierto que sigue siendo una serie muy divertida, por encima de cualquier otra con similares pretensiones. Y luego estan los chicos y las chicas de The Big Bang Theory. Estos parecía que estaban en claro declive, por lo que habrá que ver por donde derivan. Pero el principio de esta temporada a estado bastante divertido. Y hay una fórmula impepinable para ello. Las interacciones entre Sheldon (Jim Parsons) y Penny (Kaley Cuoco). Es de lo mejor de la serie.

Ha regresado Saga Norén (Sofia Helin), y el puente del Öresund que da nombre a la serie, Bron/Broen. Para mí, esta serie fue un hallazgo que disfruté mucho en su primera temporada. La segunda no ha empezado mal. El mismo ambiente, las consecuencias derivadas de los acontecimientos de la primera, y su protagonista femenina que me encanta. Pasé de ver la versión americana… teniendo la original.

También ha vuelto Beauty and the Beast, aventura y romance con tonos de género de superhéroe. Está entre los que se pueden llamar guilty pleasures. Es bastante floja en muchas cosas, pero entretenida. Otra de esas que no sé por qué la veo, pero la veo.

Los puentes que unen Manhattan con Brooklyn y Queens, por ejemplo el puente de Brooklyn, también suelen ser escenarios frecuentes, especialmente en persecuciones y escenas de acción

Los puentes que unen Manhattan con Brooklyn y Queens, por ejemplo el puente de Brooklyn, también suelen ser escenarios frecuentes, especialmente en persecuciones y escenas de acción

Me pasa cada año que tengo la sensación que poco a poco cuesta que los nuevos estrenos tengan nivel. Este año he hecho una selección a priori, sobre aquello que puede tener interés o cuyo tema me interesa. Seguro que hay buenas series que se me pueden quedar fuera. Si no las he seleccionado a priori es porque su planteamiento o tema no me han interesado. Ya veremos que pasa más adelante. Algunos estrenos que he visto, que no me han dejado entusiasmado, y de hecho algunos no pasarán adelante.

Mucha propaganda ha llevado Marvel’s Agents of SHIELD. En principio, el tema del universo de héroes y superhéroes de comic no me interesaba mucho pero decidí dar una oportunidad al piloto. Que estuvo bastante bien, bastante entretenido. Tendencia que no se ha mantenido en el segundo. De hecho, tuvo algunos momentos ridículo, y otros casposos. Si el tercer es igual de flojo, pasaré de una serie que de hecho no me tiraba en exceso. Es curioso. Ví hace poco un corto basado en un personaje de una de las películas de superhéroes, protagonizado por la británica Hayley Atwell titulado Agent Carter. Duraba unos 15′ y me pareció un piloto que invitaba mucho más a saber más del personaje que la mayor parte de las cosas que hace esta gente. Y con una protagonista mucho mejor desde todo punto de vista.

En el lado también de las aventuras, la BBC ha estrenado Atlantis. Basada en la antigua civilización teóricamente perdida. Bien. Es la demostración que no todo lo que hacen los británicos es bueno o está bien interpretado. Una cagarriña. Fuera.

En pareja con Revenge se ha estrenado Betrayal, que parece que va a ser un culebrón de intrigas políticas, amorosas y empresariales, con algún toque judicial. No sé. Con Revenge ya tengo mi cuota de guilty pleasures de este tipo. Aunque la protagonista se supone que es fotógrafa, es mona, después de dos episodios he decidido pasar de ella.

Y que no falte en un momento dado una vista de Manhattan desde la orilla de enfrente del East River, o un poco de acción en los muelles. Un clásico.

Y que no falte en un momento dado una vista de Manhattan desde la orilla de enfrente del East River, o un poco de acción en los muelles. Un clásico.

Un poco más interesante parecía la propuesta de la HBO Hello Ladies, protagonizada por el cómico británico Stephen Merchant. Interpreta a un inglés en Los Angeles que es un auténtico inepto social a la hora de tratar con las mujeres. No me hizo gracia. Y también queda fuera. Otra a priori, HBO + británico, que parecía interesante, y que decepciona.

También comenté hace dos semanas los estrenos de The Blacklist y de Hostages. Curiosamente, tras los segundos capítulos de ambas, he cambiado mis preferencias. Seguiré dando una oportunidad a la primera, mientras que el desarrollo de la segunda me parece demasiado forzado. No me convence. Fuera.

El teleférico de Roosevelt Island sale menos, pero también sale de vez en cuando, incluso con algún protagonismo. En White Collar tuvo importancia en un episodio.

El teleférico de Roosevelt Island sale menos, pero también sale de vez en cuando, incluso con algún protagonismo. En White Collar tuvo importancia en un episodio.

Finalmente, con un episodio único de 45 minutos han dado carpetazo a The IT Crowd. Ha sido un mero divertimento de despedida, con numerosos guiños a situaciones, personajes o cuestiones que marcaron la historia de esta serie. No tiene mayor trascendencia. Cualquier episodio anterior de la serie es más digno de verse. Pero también tiene algún golpe bueno. Una pena que esta serie no haya tenido una vida más larga y con más continuidad, porque nos brindó momentos realmente buenos.

Como habéis podido ver, las auténticas novedades que he traído hoy son bastante flojas. Solo las nuevas temporadas de algunas series ya conocidas se sostienen o mantienen el tipo. Una pena. Pero por lo menos no me sobrecargará la cartelera televisiva, en mi limitado tiempo.

Y sería incapaz de recordar en qué serie que transcurra en Nueva York no aperece Central Park en un momento dado. Otro clásico.

Y sería incapaz de recordar en qué serie que transcurra en Nueva York no aperece Central Park en un momento dado. Otro clásico.

[Televisión] Cosas de series; aunque hay alguna novedad, casi todo despedidas

Televisión

Con la llegada de mayo, las muchas series que nos vienen de los Estados Unidos, pertenecientes a las principales cadenas comerciales, van terminando sus temporadas. Ya advierto un par de cuestiones. Ha llegado a su fin The Big C. No ha sido fin de temporada, sino de toda la serie. Y por lo tanto, en los próximos días se merecerá una entrada para ella sola. También tendrá un entrada para sí sola Doctor Who, serie británica de ciencia ficción que tiene un huequito especial en mis gustos televisivos, y por eso le dedico espacios privilegiados.

No sólo hay series que llegan a su fin. Otras comienzan su andadura. Entre estas, una de ellas nos llega desde el Reino Unido. Si la BBC está consiguiendo un cierto éxito, merecido, con las aventuras de unas comadronas del National Health Service en los años 50 del siglo XX, ha debido pensar que podía tirar de filón, y nos trae las aventuras de Frankie, interpretada por la torchwoodiana, dinámica y muy simpática Eve Myles. El papel principal es una enfermera comunitaria o de atención primaria (district nurse) en Bristol. Y seguimos tanto sus aventuras profesionales como sus problemas de relación y personales. En el primer capítulo, no han faltado guiños a Doctor Who, en cuyo universo se desarrolla la serie que le dio fama. A mí no me ha dado tan buen rollo como la de las comadronas.

Esta semana también hemos visto el piloto de The Goodwin Games. Un padre “peculiar” deja una fortuna en herencia a sus dispares hijos, que se la tendrán que ganar comportándose como una verdadera familia. Y la forma de hacerlo parece que será a través de los juegos de mesa. No me ha dado muy buena espina. Floja. Pero sale Becki Newton, que dejó muy buen recuerdo de su paso por HIMYM interpretando a una striper con la que estuvo a punto de casarse uno de los protagonistas. Ya veremos.

Balcón de la Plaza del Pilar

Hoy os dejo algunas fotos del día del “safari callejero”, pero sin motivos animales. Como estos balcones de la plaza del Pilar.

Y vamos con los finales de temporada.

Arrow – 1ª temporada

Teleserie de superhéroe cachas pero sin superpoderes, un estilo Batman, que se caracteriza fundamentalmente por intérpretes muy guapos, intepretaciones mediocres, factura decente y guiones entretenidos. Mero producto de entretenimiento, que mantendré en mi cartelera mientras no haya otras alternativas que hagan que salga de la misma por falta de tiempo para verla. Sin más. Ni menos.

Beauty and the Beast – 1ª temporada

De esta se puede decir casi todo lo de la anterior. Salvo que en vez de superhéroe cachas, tenemos una especie de Hulk, que se acaba enrollando con una guapa policía a la que salvó la vida en su momento, cuando asesinaron a la madre de la chica. Que de paso estaba metida en todo tipo de conspiranoias de las que provocaron la situación del cachas. Como decía, se aplica todo lo anterior, pero entra claramente dentro de la categoría de guilty pleasure. Es de peor calidad argumental, y su público objetivo son las mozas romanticonas. Pero bueno,… durará en mi cartelera,… como la anterior o menos.

Turistas en la fuente de la HIspanidad

O las turistas que comprueban lo monas que les han quedado las fotos en la fuente de la Hispanidad.

Grey’s Anatomy – 9ª temporada

Una de las pocas series que quedan en cartelera de los que se consideraron unos años gloriosos en los nuevos estrenos de series de ficción, hace años que se convirtió también en un guilty pleasure. Es una serie que tras dos primeras temporadas muy entretenidas, dinámicas y con historias bien llevadas, por improbables/imposibles que parecieran, entró en una dinámica que alternaba el melodramón culebronero con los amoríos de instituto transplantados a un hospital terciario. Mucha irregularidad que ha mantenido hasta la fecha, aunque tengo la sensación de que esta última temporada ha subido un poquito de nivel a pesar de los altibajos. Bien es cierto que entre sus personajes siempre hay unos que caen bien y otros que caen gordos… pero bueno. Me considero enganchado a este culebrón, que debería ser totalmente prescindible. Un placer culpable total.

The Big Bang Theory – 6ª temporada

Esta comedia de situación hace tiempo que entró en una fase de estabilidad en la que ni desagrada ni entusiasma. Se han convertido en una costumbre. Algo que ves durante el fin de semana mientras comes o tienes poco tiempo, que te arranca alguna sonrisa. Pocas carcajadas como antaño. Hace tiempo que dejaron de sorprender. Pero son como de la familia. O amigos de estos, de los que realmente no eres muy amigo, pero con los que no te importa tomarte un chisme de vez en cuando. Algo así. Tampoco creo que los abandone a corto plazo.

La semana que viene estará más calmada. Habrá alguna novedad, algún retorno, y algún final que queda pendiente. Además de los monográficos que he prometido al principio de la entrada, que irán saliendo poco a poco.

Grafitis en las murallas

O estos clásicos grafitis junto a las murallas romanas.

[Televisión] Cosas de series; y he aquí que todo vuelve, y poca cosa nueva en el horizonte…

Televisión

Estas dos últimas semanas han sido de muchas novedades. Unas pocas ya venían de hace unas semanas antes. Y la temporada quedará totalmente definida con algunas cosas que quedan por llegar durante el mes de octubre. Como son muchas cosas las que hay que comentar para definir mi cartelera televisiva, lo haré de forma un poco telegráfica.

Novedades absolutas

Ya en semanas pasadas he comentado algunas novedades. Me centraré en lo que se queda o en lo que he visto en la última semana. Sólo he visto primeros capítulos de series que a priori parecía que me pudieran interesar. Otras posibilidades se pueden sumar si veo que despiertan interés general.

The New Normal: La pareja gay con madre de alquiler y abuela racista y homófoba aguante en mi cartelera por los pelos. Porque es una sitcom cortita que rellena tiempos muertos.

The Neighbors: Una familia normal se va a vivir a una urbanización donde sólo hay alienígenas. No me hizo ninguna gracia el pilo. Paso.

Animal Practice: Una clínica veterinaria con sus personajes raros, un mono muy gracioso y una pareja protagonista con tensión sexual no resuelta. El piloto me hizo gracia, pero el segundo episodio menos. De momento aguanta por los mismos motivos que la primera que he comentado.

Last Resort: Un drama de acción e intriga a propósito de un submarino que se ve metido en un intento de provocar una guerra nuclear y que luego es perseguido por su propio gobierno. Una curiosidad que seguiré hasta comprobar si se afianza en algo sólido. El piloto recuerda demasiado a Crimson Tide (Marea roja),  con los colores de la piel cambiados y con chicas. Pero será distinto.

666 Park Avenue: Una de miedo que de momento no da mucho miedo, pero sale gente guapa, y tiene su intriga. Veremos a ver en que queda, aunque no garantizo su continuidad en mi cartelera.

Cuckoo: Sitcom británica cuya primera tempora aguante en mi cartelera entera porque no será muy larga. Pero ya veremos, porque para ser británica es algo flojita. Una familia burguesa inglesa en cuyo hogar se cuela el marido alternativo que se ha echado su guapa y simpática hija mayor.

The Paradise: Miniserie inglesa que adapta una novela de Zola, Au Bonheur des Dames, de la serie de Los Rougon-Macquart, aunque trasladada la acción a Londres. Si son fieles a Zola, bajas pasiones aseguradas. Creo que la veré entera, más cuando tras un primer episodio prometedor, acabo de ver un segundo episodio realmente divertido. Las bajas pasiones están muy matizadas, porque parece que no es una de las novelas en las que más se marcan. Pero habrá ambiciones, amoríos y vaivenes.

Portobello Road

Mañana por la tarde, estaremos en Londres. Quizá el sábado nos pasemos por Portobello Road… aunque no creáis que su mercadillo me gusta tanto…

Nuevas temporadas de series veteranas

En el apartado de dramas, he decidido mandar a freir churros Person of Interest. Por lo demás, son fijas Fringe, Homeland y Dexter, cuyos primeros inicios de temporada me han gustado, y está en peligro de muerte The Mentalist. Pero de momento aguanta.

En el apartado comedias, son fijas Modern Family, The Big Bang Theory y How I Met Your Mother. En peligro de muerte, New Girl, que se sigue salvando por el encanto de su protagonista femenina, y porque es una sitcom cortita, que como las anteriores se ve en cualquier momento.

Por último, los guilty pleasures. Grey’s Anatomy sufre renovación con más bajas de lo que esperábamos, y mucho drama. Pero también una interesante incorporación, Camilla Luddington, una buenorra británica que nos alegró la vista en Californication. Seguro que aquí sale mucho más recatada, pero a falta de saber si es buena actriz por lo menos está maciza. Revenge, ese tremendo culebron sobre los pijos de los Hamptons, vuelve en su línea. Así que si el año pasado me divertía, sigue la cosa. Y las chicas también están muy guapas. Y me sigue pareciendo mediocre e incluso ridícula Once Upon a Time, pero de momento no me decido a dejarla. Es que alucino y hago risas. Aunque no sean lo que pretendan.

Epílogo británico

De momento, mi cartelera televisiva parece excesivamente abultada. Pero es que estos días de vacaciones he tenido tiempo para ver tele. Conforme ajuste mi disponibilidad horaria con lo que es interesante, irá disminuyendo el número. Lo que sí que es cierto es que pocas de las novedades me han interesado realmente. Podría prescindir de todas.

Mañana me voy a Londres a pasar unos días. Espero poder ir mandaros noticias de mis andanzas, que serán modestas y tranquilas, a través de este Cuaderno de ruta. Ahora que se nos ha ido hasta navidad el Doctor, nos queda todavía Downton Abbey para ambientarnos. Y yo me pregunto… ¿Qué les habrá hecho el personaje de la pobre Edith (Laura Carmichael) para que los guionistas la maltraten sin compasión alguna? Jo, macho.

The London Eye

Y seguro que en algún momento pasamos cerca del Támesis con vistas al London Eye. Nunca he subido. Igual nos animamos.